He vuelto muy rápido, sí. Quiero agradecer todos los reviews que aunque no sean muchos me hacen inmensamente feliz!...espero que disfruten este fic y me dejen reviews... APARECEN LOS MERODEADORES... y hay sorpresas, muy lindas sorpresas a lo largo del capítulo...

Para las que quieran saberlo, ya actualicé "Amándote ahora y para siempre"..

M.O.S

M.O.P

M.O.M

Y FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA!...

"No es bueno dejarse arrastrar por los sueños y olvidarse de vivir"...Albus Dumbledore (Harry Potter y la Piedra Filosofal)

Capítulo 2: Sorpresas y fiesta en Grimmauld Place.

-Bueno, em...de verdad no creo que sea necesario que vaya así vestida a una fiesta de cumpleaños-dijo Bárbara fastidiada, mientras se observaba en el espejo. De verdad no creía nada conveniente el ir a una casa llena de hombres (vale aclarar QUÉ HOMBRES) con una minifalda y una remera demasiado escotada. No era que tenía mal cuerpo, todo lo contrario, la naturaleza había sido muy buena con ella, pero por alguna razón no le gustaba mostrar. Todo lo opuesto a Lucy.

-Mira, se supone que vamos a la fiesta de cumpleaños de Harry-dijo Kathya, entrando con un par de prendas en las manos- y es una ocasión especial..si tienes que ir desnuda, irás-Bárbara refunfuñó.

-No voy a ir vestida así..parezco una perra-

-Oye, oye, oye-dijo Lucy de repente-yo estoy vestida igual que tú-Bárbara la miró enarcando una ceja.

-¿Y por qué crees que dije que parezco una perra?-preguntó la castaña sonriendo maliciosamente. Lucy tardó solo un par de segundos para procesar la información.

-Maldita niñata cara de sandía-

-No empiecen-dijo Kathya con voz dura-hagamos esto-las miró-vayamos cada una con nuestro estilo...-

-Si después te arrepientes por no ligarte nada, problema tuyo-dijo Lucy a Bárbara.

-LUCY PATTINSON-bramó Kathya-SE SUPONE QUE TÚ TIENES NOVIO-

-Oh vamos-dijo la morena observando a su mejor amiga, la cual sólo tenía puesta un pescador (N/A: capri, como quieran llamarlo) de jean-Oli no tiene por qué enterarse-

-Señorita Patt-dijo Bárbara sonriendo-creo que vas muy mal si pretendes que Kat no te mande al muere-

-Kat por favor-dijo Lucy arrodillándose.

-NO NO Y NO-bramó la rubia, poniéndose una musculosa negra ajustada.- Tienes novio y lo respetas-

-Por favor, suenas peor que mi madre-dijo Lucy sentándose cerca de Bárbara- y es horrible-

-Pues si tengo que ser como tu madre, lo seré-dijo a los gritos, mientras salía y se dirigía a la cocina.

-Vamos muy mal-murmuró Lucy. Bárbara rió entre dientes.

-Sip...sabes cómo es ella-sonrió-por cierto...¿desde cuándo le dices Oli?-Lucy se sonrojó excesivamente. Comenzó a maquillarse, tratando de no darle importancia a las miradas graciosas que le lanzaba Bárbara. Kathya regresó al cuarto, peinada y completamente vestida.

-Se puede decir que en vez de ir al cumpleaños del amor de tu vida vayas a un día de campo-dijo Lucy observándola. Kathya le sonrió con asco.

-Que sea el amor de mi vida no quiere decir que vaya vestida como prostituta-Lucy frunció el ceño-además, soy un espíritu libre-

-Además...¿a quién quieres ligarte?-preguntó Bárbara mirando a la morena sentada a su lado-¿a Sirius?-tanto Kathya como la chica que hablaba observaron escépticas a la morena que sonreía con picardía.

-¿Quieres levantarte a Sirius?-preguntó la castaña asombrada. Lucy sólo se sonrojó-¿y qué pasa con Oliver?-

-Al demonio con Oliver-dijo Kathya. Ambas la miraron sin creerlo. La correcta, la madura, la..la...¿la frígida?...no, no...bueno, lo que sea. La correctísima Kathya Moseley estaba, literalmente, apoyando a Lucy en su idea descabellada de enrollarse con Sirius.-Si pudiera ligarme con James, lo haría, pero ustedes saben..soy demasiado moral, es un hombre casado-

-Harry aun es soltero-la rubia negó con la cabeza.

-No soy roba novios-dijo. Tanto Bárbara como Lucy se miraron como diciendo "pobre".

-Bueno, siempre puedes conocer a algún chico...-comenzó Bárbara.

-Algún idiota que te haga sufrir igual que Ariel-las otras dos la fulminaron con la mirada.

-Gracias por recordármelo-dijo Kathya con los ojos húmedos.

-Oh vamos, Kat...todos los hombres son idiotas-dijo Lucy.

-Excepto Sirius, James y Remus-dijo Bárbara sonriente.

-Esos son los peores-dijo Lucy.

-Por Dios no empiecen...las tres sabemos que ellos son divinos, y como todos, tienen defectos...ahora, si me disculpan, debemos apurarnos-señaló el reloj despertador-Sirius llegará en cualquier momento-

-Ya llegué-dijo una voz masculina desde detrás de Kathya. Las tres se tensaron al oír la puerta entornada abrirse completamente y dejar entrar a un hombre. Lucy y Bárbara se quedaron boquiabiertas al ver al apuesto señor que sonreía detrás de Kathya. La rubia volteó. Cuan grande fue la sorpresa al observar detenidamente al que, ella creía, era Sirius.

-Hola-dijo él sonriendo abiertamente. Tenía una sonrisa muy de dentífrico...ojos grises, cabello negro lacio, corto, con un flequillo que le caía coquetamente sobre sus cejas. Llevaba puesta una camisa azul eléctrico (N/A: ya saben, bien chillón), con un par de botones sin abrochar y un pantalón de jean azul oscuro. Se veía encantador. Tenía una cara hermosa...y muy buen cuerpo. Por Dios!..así que ese era Sirius Black..si él era así no se quería imaginar a James y a Remus..

-Ho..hola-balbuceó Bárbara. Estaba sonrojada, por una parte porque que semejante Adonis te mirara desde el umbral te ponía nerviosa, y por otra porque ella estaba a medio vestir.

-Em...somos...-comenzó Lucy.

-Sé quiénes son..-dijo Sirius seductoramente. Por Dios, era..era...era muy Black.

-Sí-dijo Kathya. Movió graciosamente su cabello y, retomando su compostura, sonrió de la misma forma que lo hacía Sirius-somos Kat-se señaló-Lu-señaló a la morena que estaba sentada-y Bar-

-Interesante nombres-dijo él sonriendo. ¿Tenía que sonreír tanto?.

-Bueno..em..creo que debemos salir de aquí-dijo Kathya con el ceño fruncido. Que el hombre que tenía frente a ella sea Sirius Black no iba a cambiar en nada su temperamento-Bárbara no terminó de vestirse-tuvo la sensación de que los ojos masculinos brillaban. Eso...¿era mala señal?. Tuvo la certeza de que quizás Sirius fuese un pervertido.-Tenemos que salir, Sirius-él salió de su ensimismamiento.

-Oh, de acuerdo-Kathya lo tomó de la mano y salieron a la sala de estar. Lo sentó bruscamente en el sofá. Sirius era muy dócil.

-¿Quieres algo de tomar?-preguntó.

-¿Tienes Whisky de Fuego?-

-No-

-Entonces no quiero nada, gracias-además era educado. ¿Ese hombre tenía algún defecto?.

-Bueno y..¿quiénes estarán en la fiesta?-

-Pues...los de siempre-dijo él apoyando su cabeza sobre su mano.

-¿Quiénes son los de siempre?-preguntó Kathya suspicaz. ¿Le parecía o él era de pocas palabras?.

-Remus, Lily, James-Kathya se atragantó con el agua que estaba bebiendo-Ginny, la familia Weasley, Hermione-

-Que ya es de la familia Weasley-

-Sí-sonrió Sirius-son una gran familia-

Oyeron un ruido proveniente de la habitación. Se miraron. Al poco tiempo, aparecieron Lucy y Bárbara. La primera sonreía radiante, pero la segunda tenía el ceño fruncido y un pequeño hematoma en la frente.

-¿Qué sucede?-

-NO VOY A IR ASI VESTIDA-bramó Bárbara. Kathya miró al hombre que levantaba las cejas desde su puesto en el sofá. Tenía un asomo de sonrisa.

-¿Por qué no?-preguntó la rubia.

-Parezco una prostituta-dijo Bárbara con lágrimas en los ojos.

-No es para que te pongas a llorar-dijo Lucy. Miró a Sirius y le sonrió coquetamente. Él le devolvió la sonrisa. Se acercó a él y se sentó a su lado-es una niña, tenemos que vigilarla mucho-le dijo.

-ESO NO ES CIERTO-bramó la castaña de rulos con voz ronca.

-Claro que es cierto-dijo Lucy cruzándose de piernas. Para Kathya esa no fue una buena idea. Sirius era un hombre y, aunque fuese bastante más mayor, sabía que tenía sus hormonas muy bien...y aquello entre las piernas con un excelente funcionamiento. Aunque al ver que él no observaba las piernas de su amiga, se sintió tranquila.

-Basta Lucy-dijo ella, frunciendo el ceño.

-Ay Kat, las dos sabemos que Bárbara es como Peter-las tres personas en el cuarto la miraron frunciendo el entrecejo.

-¿Peter?-

-Peter Pettigrew-se hizo un silencio.

-COMO TE ATREVES A DECIRME PETER PETTIGREW, TÚ ERES IGUAL QUE SNIVELLUS-se oyó una risa estridente, y las tres miraron a Sirius. Se estaba riendo de la situación. Vaaaaaaya...eso no le causaba gracia a Kat, pero a Lucy sí...aunque a Bar tampoco le pareció que fuera como para lanzarse a carcajadas.

-Lo siento...-dijo él secándose las lágrimas.-Es que..me causa gracia que lo nombren a Snivellus-

El reloj de péndulo de la cocina sonó, dando las diez.

-Cielos, ya son las diez-dijo Sirius levantándose estrepitosamente del sofá-ya es hora de que nos vayamos-las tres observaron anonadadas la extensa figura de Sirius. Era alto.

-Bueno..em..¿no preferirías quedarte a cenar aquí?-preguntó Kathya.

-¿No quieres quedarte toda la vida?-preguntó Lucy de repente. Bárbara se echó a reír, pero Kathya miró a su amiga con expresión espantada.

-Oh no-dijo Sirius sonriendo-allí habrá mucho comida-dijo mirando a Kat-pero quizás piense sobre tu propuesta-volteó a mirar a Lucy, que se sonrojó.

-Bueno, ahora sí, vamos-dijo Bárbara. Aún estaba sonriendo. Sirius sacó una pequeña bolsita del bolsillo de su túnica negra.

-¿Saben usar polvos flu?-

-Em..nunca los hemos usado-dijo Bárbara.

-Claro que sabemos-dijo Lucy. Le metió un codazo a la castaña y le sonrió a Sirius. Él solo atinó a levantar las cejas. Kathya tomó un poco de polvos de la bolsa de Sirius y, pasando por al lado de la morena, murmuró:

-Tú y yo hablaremos luego-

-¿Qué he hecho ahora?-

-Luego hablaremos-se veía enojada, y la morena tuvo la sensación de que iba a morir en las manos de su mejor amiga.

-Esperen-dijo Bárbara de repente-¿me esperan hasta que me cambie de ropa?-

-Claro muñeca-dijo Sirius. Bárbara se tensó en su lugar y, sonriendo tontamente, corrió hacia su cuarto.

Kathya miró al hombre a su lado con el ceño fruncido.

-Te prohíbo que le digas muñeca-Lucy la miró con los ojos abiertos de par en par. Había que estar demente para prohibirle algo al Gran Sirius Black.

-De acuerdo-dijo él con un asomo de sonrisa. Agggg...iba a golpearlo si seguía sonriendo así. Tuvo la sensación de que a él todo eso le parecía divertido.-¿Puedo decirle princesa?-Kathya abrió la boca para replicar, pero en ese momento, Bárbara volvía junto a ellos sonriendo. Llevaba puesta una falda larga hasta el suelo color rosa claro, y una musculosa ajustada color blanco.

-¿Cómo me veo?-preguntó.

-Pareces una monja-dijo Lucy maliciosamente.

-Te ves bien-dijo Kat fulminando a la morena con los ojos.

-Te ves encantadora, igual que una princesa-dijo Sirius. Eso fue todo lo que Bárbara pudo pedir, así que sonrió satisfecha, un tanto ruborizada. Se acercó a la chimenea.

-Recuerden pronunciar muy fuerte Grimmauld Place 12-una por una se adentraron a la chimenea y así fueron desapareciendo.

Kathya chocó violentamente contra algo..o mejor dicho alguien. Se sentó mirando a su alrededor.

-Si te levantaras todas podríamos salir de aquí, gorda culona-dijo una voz bajo ella. Miró. Saltó hacia un costado.

-Lu, Bar-dijo-no las vi-

-Sí, nos dimos cuenta-dijo Lucy enojada y arreglándose el cabello.

-Gracias por lo de culona, estúpida-dijo Kat caminando hacia lo que era un puerta.

-Si es verdad, eres una culona-replicó.

-Pero no es gorda-dijo Bárbara.

-Bueno no-Kat le hizo una seña para que se callara.

-¿Dónde estamos?-preguntó Bárbara, observando alrededor.

-Mmm...parece una habitación-dijo Lucy mirando la cama que estaba a pocos metros.

-Sabemos que es una habitación Lucy, gracias por la instrucción-

-NO HABLO DE ESO ESTÚPIDA..HABLO DE UN CUARTO..UN CUARTO PARA DORMIR-

-SILENCIO-bramó Kathya haciendo una seña con la mano. Sin previo aviso, Lucy se quedó muda.

-Oye..puedes hacer magia sin varita-dijo Bárbara.

-¿Puedo?-preguntó Kathya. Miró a la morena, que en ese instante articuló "Sí estúpida sin sesos, puedes".

-Esto es genial-dijo Bárbara. Sonrió maléficamente-ahora lánzale un Fornúnculos-

-NI SE TE OCURRA-bramó Lucy. Se tocó la garganta-recuperé el habla-miró a Kat-mejor para ti-

-Salgamos de aquí-dijo Kathya sonriendo. Abrió la puerta, y salieron al inmenso pasillo. Todo estaba demasiado oscuro.

-Escuchen-dijo Lucy sonriendo. Se miraron-MÚSICA-bramó contenta. Se puso a bailar en medio del pasillo. Kathya y Bárbara se miraron con expresiones graciosas.

-Tenemos que encontrar la escalera-dijo Kathya.

-Déjame disfrutar de la música-dijo Lucy. Tarareaba y seguía bailando.

-Bueno..em..se supone que siendo fanáticas conocemos esta casa-dijo Bárbara.

-Sí..pero no recuerdo mucho-dijo Kathya.

-Caminemos y en algún momento llegaremos a las escaleras-seguía bailando. Emprendieron la búsqueda a las escaleras. El lugar estaba muy a oscuras, las únicas luces provenían desde abajo, quizás desde la sala de estar y la cocina.

-Kat...si te propones hacer un Lumos...¿lo harás?-preguntó Bárbara.

-Yo creo que eso fue pura suerte-dijo Lucy tarareando. Caminaron durante varios minutos más.

-Dios, esta casa no puede ser tan grande-dijo Bárbara pateando una pared.

-Bueno, no se preocupen-dijo Kathya.-Sigamos, en algún momen...AHHHHHHHHHH-

-KAT-bramó Lucy.

-¿Katy?-preguntó Bárbara.-KATY-

-¿Quién eres? -oyeron que la rubia decía unos centímetros a la izquierda.

-¿Con quién hablas?-preguntó Bárbara.

-Ya se volvió loca y eso que hace poco que pisamos este lugar-dijo Lucy.

-¿Quiénes son ustedes?-preguntó una voz masculina frente a ella. Kathya se había acercado.

-Somos...-comenzó-espera un momento-dijo-tú chocaste conmigo, así que..primero dinos quién eres-la persona frente a ellas rió con una risa demasiado encantadora y sensual.

-No-dijo-ustedes son las desconocidas-

-Oh vamos, quiero salir de aquí-dijo Bárbara-¿puedes ayudarnos a encontrar las escaleras?-

-Sí-dijo Lucy-quiero bailar-tanteó en la oscuridad para ver si encontraba el brazo de su amiga rubia-¿qué dices Kat?-

Ella estaba en silencio, mirando hacia un punto fijo.

-Acércate a la luz-le dijo a la persona frente a ellas-y te diremos quiénes somos-oyeron un suspiro.

Despacio, el desconocido se acercó al rayo de luz de luna que entraba por una ventana. Lo miraron. Era un joven...y muy guapo. Tenía cabello azabache desordenado, unos hermosos ojos cafés de forma almendrada y un rostro demasiado perfecto para ser cierto...

-Hooola-dijo Lucy con tono meloso. Kathya suspiró. Dios, menos mal que salía con Oliver Wood.

-¿William?-preguntó la rubia. El joven frente a ella la miró con sus preciosos ojos.

-¿Cómo sabes mi nombre?-

-¿William?-preguntaron a coro Bárbara y Lucy confusas.

-¿Quién es..?-

-El hermano de Harry-dijo Kathya. Frente a ella estaba su creación, por así decirlo.

-Sí-contestó él frunciendo el ceño ligeramente.

-Con razón-dijo Lucy pícaramente.

-¿Con razón qué?-preguntó él.

-Con razón eres tan guapo-contestó la morena. Él sonrió abiertamente, haciendo que las tres suspiraran.

-Y..¿ustedes quiénes son?-

-Em..Kathya Moseley-él la miró con las cejas levantadas-Lucy Pattinson-ella se acercó sonriente.

-Hola guapo-

-Y..-suspiró. No podía creer el descaro de Lucy-Bárbara Felton-él comenzó a reír.

-¿De qué te ríes?-preguntó Bárbara.

-Ustedes fueron compañeras mías en Hogwarts-dijo William.

-Nunca te prestamos atención-dijo Kathya desafiante. Él la miró con mirada inquisitiva.

-Yo no diría lo mismo-

-¿Nunca le prestamos atención?-preguntó Lucy a Kathya-habla por ti, pero no por nosotras-

-Bueno-dijo él sonriendo-acompáñenme-volteó y caminó por el pasillo. Las tres se miraron.

-¿Tú sabías de ese papito y no nos dijiste nada?-preguntó Lucy tomando a Kathya fuertemente del brazo.

-Claro que sabía-dijo ella-yo lo creé-

-¡Qué hermosa imaginación!-dijo Bárbara con mirada soñadora-¿y cuántos personajes creaste?-

-Er..-llegaron a las escaleras más grandes que alguna vez hubiesen visto. Era magnífica, de color marrón oscuro, con una alfombra de terciopelo rojo que iba desde el comienzo hasta el último escalón. La baranda era dorada, con pequeñas estatuillas en los extremos.

-Hermoso-susurró Kathya.

-¿Qué me decías?-preguntó William.

-A ti nada idiota-

-Me pareció oír hermoso-

-Que hayas oído eso no quiero decir que te lo dije a ti-dijo Kathya, pasando por su lado altivamente y bajando las escaleras. Él, detrás de ella, sonrió seductoramente y la miró fijamente. Bajaron las escaleras hacia el salón principal. Las mesas estaban repletas de comida. Patas de pollo, tartas, todo tipo de jugo, cerveza de manteca...

-Podremos probar la cerveza de manteca-dijo Lucy contenta. Se acercó a la mesa y se sirvió de todo un poco.

-Ya empezó a comer-

-CHICAS-dijo alguien detrás de ellas. Kathya y Bárbara se sobresaltaron. Voltearon.

-Ay Sirius, que susto-dijo la rubia.

-¿Dónde estaban?-preguntó él sonriendo.

-Er..aparecimos en otra chimenea-dijo Bárbara. Lucy, mientras tanto, seguía bailando.

-¿Por qué no bailan?-preguntó Sirius observando a la bella morena que se meneaba al compás de la música.

-Porque no..nos gusta bailar-dijo Kathya viendo la mirada atenta de él. Se alejó de ellos y se sentó en el sofá. Miró a los lados. Salía luz desde la cocina. Así que se levantó y, bajando las escaleras, entró al lugar. Un aroma exquisito lo inundaba. Había mucha gente allí. En su mayoría mujeres.

Cortando tomates sobre la mesada de mármol, estaba Molly Weasley. Se veía contenta. Su delantal estaba un tanto manchado.

Kathya miró a su alrededor. Se quedó boquiabierta al ver a las dos personas sentadas. Ella intentaba rallar una manzana, mientras él le besaba el cuello cariñosamente, haciéndola reír. Él era..era...era guapísimo, con su cabello azabache, sus gafas y sus ojos marrones. Su túnica estaba colgada en el respaldo de la silla en la que estaba sentado. Llevaba puesta una camisa blanca que le marcaba su exquisitamente formado cuerpo de ex jugador de quidditch.

Ella era preciosa, su cabello rojo caía llegando hasta su cintura, y su ropa se entallaba perfectamente a su bien torneado cuerpo. Tenía los ojos entrecerrados, pero Kathya bien supo que eran verdes, intensamente verdes.

La puerta de la cocina se abrió.

-Hola, tú debes ser Kathya-dijo una voz femenina. Ella volteó.

-He..He..-

-Hermione-dijo la chica sonriendo-¿qué haces aquí en la cocina?-preguntó-apresúrate que en cualquier momento llega Ginny con Harry- se oyó un estruendo desde algún lugar de la casa. James se levantó con estrépito.

-¿Qué ocurre cielo?-preguntó Lily aún sentada.

-Esa debió ser Johanne-dijo y salió de la cocina. Lily las miró en ese mismo momento. Sí...los ojos verdes más bellos..después de los de Harry claro...aunque eso es estúpido, porque él heredó los ojos de ella. Sonrió.

-Así que tú eres Kathya Moseley-dijo, levantándose y tendiéndole la mano.-William hablaba mucho de ti-

-¿En serio?-pero la conversación no pudo llegar a mayores porque en ese instante Sirius entró gritando que Harry ya había llegado. Salieron rápidamente de la cocina., seguidos por Molly. El lugar estaba a oscuras. La música fue apagada. En algún lugar de la sala, Kathya oyó a Lucy suspirar.

La puerta principal se abrió. Se oían voces.

-De verdad cariño no entiendo por qué tenemos que venir aquí-dijo una voz masculina. Esa debía ser la voz de Harry. El corazón de Kathya palpitaba feliz. Su mayor sueño había sido conocer a todos ellos personalmente y gracias a un libro se estaba cumpliendo. Tuvo la certeza de que sus dos amigas debían sentirse igual que ella.

-Amorcito-esa era la voz de Ginny-entra y no te quejes-

De repente, la luz se encendió.

-SORPRESA-bramaron todos. Harry se sobresaltó en su puesto junto a Ginny. La pelirroja sonreía radiante.

-Feliz cumpleaños hijo-dijo James. En brazos llevaba una niña dormida. Esa debía de ser Johanne. Kathya pensó que esa era la niña más hermosa que había visto, y que James era un padre encantador...muy encantador. Hermoso era la palabra correcta.

En ese momento, las tres pudieron tener una vista completa de Harry. Kathya buscó con la mirada a sus dos amigas, y al encontrarse, supo que pensaban lo mismo. Harry era.. perfecto. Si te gustan lo morochos de ojos claro con gafas, obvio. Era la viva copia de James, y eso quería decir que era precioso, pero tenía algo más que le jugaba a favor: sus divinos y seductores ojos verdes. Tenía espalda amplia, y se le marcaba el trabajadito cuerpo delgado a través de su remera blanca. Tenía una cara bellísima, además. En ese momento, él le sonreía contento a su padre, que se acercaba a abrazarlo, aún con la pequeña en brazos. Una imagen tiernísima, puesto que Harry lo primero que hizo fue tomar a su hermanita en brazos y besarle la frente, para luego abrazarse fuertemente a James. Lily se acercó a los tres y los abrazó también. Estaba llorando.

-Bueno, no hemos venido aquí para llorar-dijo Sirius sonriendo-MI ahijado cumple diecinueve años y eso hay que festejarlo-miró a Lucy-prende la música linda-ella se ruborizó intensamente. Kathya sonrió. Alguien se acercó a ella.

-Hola-dijo la chica.

-Ginny-dijo Kathya, observándola. Ahora entendía. Durante mucho tiempo se la había imaginado fea y demasiado delgada y menuda, pero Kathya comprendió esa frase que dice "lo mejor viene en frasco chico". Ginny era, no linda, hermosa. Tenía rostro ovalado, labios carnosos, inmensos y llamativos ojos marrones y pecas en su respingada nariz. Era cierto que era menudita y delgada, pero sabía llevar lo que la naturaleza le había dado. Estaba muy bien proporcionada, y el vestido turquesa le sentaba excelente. Combinaba con su largo cabello rojo.

-Hola Gin-dijo Kathya. En algún lugar de su ser surgió un inmenso respeto por aquella mujercita.

-Katy-dijo ella sonriendo-tanto tiempo sin vernos-

La gente a su alrededor bailaba. Alguien llegó hasta ellas.

-Hola-dijo. A Kathya el corazón se le detuvo durante centésimas de segundo (N/A: si se le paraba más, se moría)

-Cielo lindo-dijo Ginny melosamente. No supo por qué, pero ese tono a Kathya le resulto asqueroso-¿conoces a Kathya Moseley?-Harry miró a la rubia fijamente.

-Sí-dijo sonriendo. Le estrechó la mano, para luego besarle las dos mejillas.-Un gusto-

-El gusto es mío-dijo Kathya con voz desmayada. Harry sonrió abiertamente.

-Preciosa¿vamos a bailar?-le preguntó a Ginny. Ella asintió con la cabeza y lo abrazó. Los dos se dirigieron al grupo de personas que bailaban. Kathya sonrió al ver a la melosa pareja besarse mientras bailaban. Suspiró. Ginny Weasley habia tenido suerte..o tal vez no..quizás solo tuvo perseverancia y fe en sí misma. Ojalá ella consiguiera al amor así. Suspiró de nuevo. Se apoyó contra la pared.

-Kat "hip"-Lucy se acercó a ella.

-Lucy, estás borracha-dijo Kathya enojada.

-No..solo estoy demasiado contenta-dijo la otra sonriendo.

-Está borracha-dijo Bárbara acercándose con dos vasos de jugo de calabaza. Miró a Kathya-¿lo has visto?-ella asintió-es hermoso-

-Sí-dijo Lucy-las cosas que le haría a ese bombón con cicatriz-

-LUCY-bramó

-¿Qué?-preguntó-shhh que estoy pensando-

-No estás pensando, estás hablando en voz alta-dijo Bárbara.

La puerta principal se volvió a abrir, y entró una pareja tomada de la mano. Las tres los miraron. Él era rubio y encantadoramente atractivo. Su túnica estaba raída en algunas partes. Tenía ojos color miel, y una dulce sonrisa en los labios. La joven a su lado (porque era mucho más joven que él) tenía el cabello con un intenso color rosa, y lo llevaba corto. Llevaba una remera ajustada que le marcaba la fina cintura y los bien formados senos. Un pantalón ajustado se empalmaba sobre sus largas y torneadas piernas. Era bonita.

Bárbara y Kathya se miraron.

-Remus y Tonks-susurraron. Él se estaba abrazando con James y Sirius. Ella se acercó a Lily, que arrullaba a la pequeña Johanne.

-Oigan, pero miren a estas tres bellezas-dijo una voz detrás de Kathya.

-Sí, tres tres, una para cada uno-dijo otra voz. Bárbara volteó y sonrió.

-Hola Fred-dijo Kathya-hola George-los dos sonrieron.

-Oigan, no se olviden de mí-dijo un tercer chico.

-Hola William-dijo la rubia con sorna. No sabía por qué pero algo muy dentro de ella la hacía odiar a ese bombón que era idéntico a James, solo que no usaba gafas.

-Así que tú eres la famosa Kathya Moseley-dijo Fred. Ella sintió con la cabeza.

-¿Por qué es famosa?-preguntó Bárbara, comiendo un pudín. Fred, George y William se sonrieron.

-Oh…¿no lo sabes?-dijo el moreno de ojos café.

-¿Qué tengo que saber?-preguntó Bárbara. Kathya fulminaba a William con la mirada. Él notó sus ojos fijos sobre su rostro. Se ruborizó con intensidad. Y las tres chicas que lo miraban, pensaban que ese joven era encantadoramente perfecto. Se oyó un estruendo desde el piso superior. Se miraron.

Ellas se aterrorizaron, pero ellos sonrieron. Segundos después, los tres chicos entraban por una puerta y desaparecían.

-¿Qué fue eso?-preguntó Remus. Se había acercado a las escaleras.

-Mi adorable hija-dijo Sirius sonriendo. Bárbara miró a Kathya.

-¿Hiciste que Sirius tuviera una hija?-preguntó en un susurro. La rubia asintió-¿eso quiere decir que está casado?-Kathya abrió la boca, cuando una niña bajó las escaleras corriendo.

-Papi, papi, algo estalló en la sala de dibujo-dijo aterrorizada-creo que fue el piano, porque cuando me acerqué salieron volando por los aires las teclas-Sirius sonrió.

-No te preocupes amorcito, papá luego lo arregla-dijo. Tomó a la niña en brazos. Ella empezó a protestar.

-Papá, ya estoy grande para que me alces a upa-

-Pero siempre serás mi pequeñita-la besó en la mejilla. Bárbara y Kathya se miraron. Eran tan tiernos.

-Niña suertuda-bramó Lucy sentada en el suelo. Las otras dos rieron.

-Contéstame lo que pregunté-dijo la castaña mirando a Kathya.

-Sí, estuvo casado-

-¿Cómo que estuvo?-preguntó Lucy. Su borrachera se estaba disipando-¿que acaso es divorciado?-Kathya asintió con la cabeza-¿y no tuvo ningún hijo varón?-

-Si tuvo...tiene-dijo Kathya misteriosamente. Las otras dos la miraron

-¿En serio?-preguntó Bárbara-¿y dónde está?-Kathya se encogió de hombros.

-No lo sé-dijo-debía de estar aquí-

-Quizás esté enfermo-dijo Bárbara.

-Quizás se esté revolcando con alguna chica-dijo Lucy-si se parece al padre-Bárbara rió, pero Kathya no lo hizo. –Yo me voy a beber-

-Lucy deja de tomar-la otra hizo un ademán y desapareció-estúpida alcohólica-

-Tampoco es para tanto-dijo Bárbara.

-Seguro-

-Hola-dijo una voz chillona. Las dos miraron hacia abajo.

-Hola-

-Soy Deneb Black, mucho gusto-les tendió la mano.

-Hola-dijo Bárbara-soy Bárbara Felton y ella es..-

-Kathya Moseley, sí-dijo la niña. Era rubia, con un cabello lacio, largo y radiante, y tenía los ojos grises y preciosos de Sirius, con unas pestañas largas. Delgada, era bastante alta para su edad. Se notaba a la legua que era una Black. Su porte elegante y su forma de mirar altiva a las personas lo demostraban. Si no fuese porque era hija de Sirius, tranquilamente podría haber sido la hermana menor de Draco Malfoy.

-¿Por qué todo el mundo te conoce?-preguntó Bárbara-¿acaso mataste a alguien?-la rubia se encogió de hombros.

-Oh..¿no lo sabes?-preguntó.

-¿Qué cosa?-la niña se rió.

-¿No lo sabes?-Kathya iba a golpearla si seguía así.

-Deneb, no molestes-bramó Sirius sentado en el sofá.

-Papá ya me está regañando y no hice nada-sonrió pícaramente-aún-comenzó a reír. A Kathya y a Bárbara eso le dio mala espina. La joven Black entró por una puerta detrás de ellas. Se miraron.

-Dios-dijo Bárbara. Miró a los tres hombres que reían sentados en el sofá. Eran tan atractivos los tres, y lo mejor, era que eran diferentes uno del otro. Remus era recatado y parecía ser el más callado. Su camisa clara estaba completamente abrochada y tenía pantalón de vestir suelto, color beige. James era charlatán, seductor y bromista. Llevaba pantalón de jean no muy ajustado, y tenía una camisa blanca de mangas cortas completamente abierta y bajo ésta una musculosa del mismo color, que denotaban un par de músculos levemente marcados. Sirius era el más llamativo, pero por el simple hecho de ser el más ruidoso, era el que más hablaba y hacía chistes. Su camisa estaba desabotonada en los primeros botones, dando una hermosa perspectiva de su pecho.

Kathya comprendía por qué las mujeres morían por aquellos tres. Eran encantadoramente perfectos.

-Es la primera vez en mi vida que puedo saborear la palabra hombre-dijo Lucy, que había vuelto a su lado. Sus dos amigas asintieron, mientras sonreían.

-Hommmmmmbres-dijo Lucy. Kathya y Bárbara rieron.-Ojalá fueran reales-

-Son reales-dijo Kathya-ahora lo son...aprovecha-

-No te preocupes-dijo la morena-lo haré-bebió todo el contenido de su vaso.

-Deja de beber-dijo la rubia. Lucy le hizo una seña grosera con la mano.

-Te cortaré los dedos si lo vuelves a hacer-murmuró.

-Chicas, vengan-dijo Ginny haciéndoles señas. Kathya y Bárbara se miraron. Se encaminaron hacia donde estaba la pelirroja. Se sentaron junto a ella.

-Los chicos preguntan por ustedes-dijo Hermione. Tenía un vestido rosa que le quedaba encantador.

-¿Qué chicos?-

-Los mellizos-Kathya y Bárbara suspiraron.

-¿Qué quieren saber?-preguntó Kathya.

-No sé-dijo Ginny encogiéndose de hombros-solo cuéntanos algo-

-Bueno...-miró a Bárbara. ¿Qué contarles?.

-Lucy está saliendo con Oliver Wood-dijo Bárbara. Se encogió de hombros y miró a la rubia.

-Bueno...creo que ustedes ya saben sobre nuestras vidas-dijo Kathya.

-Oh, bueno, sí-dijo Hermione-pero nos gustaría saberlo por ustedes-

-No..no creo que sea...-

-Me gusta escribir-dijo Kathya. Hermione la miró.-Y leer-

-Igual que a mí-dijo ella. Sonrió.-A Ginny le gusta Harry-

-Oye-dijo la pelirroja frunciendo el ceño.

-Si, ya lo sabemos-dijeron a coro Kathya y Bárbara.

-Se notó muchísimo-dijo la rubia. Ginny se sonrojó.

-Ejem-oyeron desde alguna parte del salón. Buscaron al hombre que hablaba. James estaba parado en medio del salón-quiero que me presten atención-sonrió. Sonrisa encantadora made in Potter.-Hoy cumple años mi...-alguien carraspeó. James volvió a sonreír-NUESTRO hijo Harry-le lanzó un beso a Lily-y queremos decir que...-tomó aire. Kathya pensó que quizás se largaría a llorar-que estamos muy orgullosos de ti hijito..eres la luz de nuestras vidas-alguien volvió a carraspear, pero esta vez no fue Lily, sino la niña pelirroja que la señora Potter llevaba en brazos-además de tus hermanos-volvió a sonreír.

-Al grano Cornamenta-dijo Sirius.

-Bueno, queremos, tu madre y yo-Sirius carraspeó- y tu padrino-Remus también carraspeó-oigan, si siguen así no podré terminar el estúpido discurso-hubo un par de risas..-bueno, TODOS-aplausos. James sonrió satisfecho-queremos desearte la mejor de las suertes y decirte que no podíamos haber hecho mejor el trabajo que convertirte en el gran hombrecito que eres- "hombrecito" dijo Fred riendo, mientras Harry lo fulminaba con la mirada-y a ver cuando le pides matrimonio a Ginny-

-En uno o dos años...-dijo Harry. Molly casi se muere de la emoción-años luz-hubo más risas. Ginny fue una de las que rió.-Oh vamos, no me apuren-

-Bueno...tiene razón-dijo Remus-no creo que te guste ser abuelo si aún no tienes cuarenta-

-¿Quién dijo que quiero ser abuelo?-preguntó James-Arthur tiene edad para ser abuelo..yo aún estoy en la flor de la juventud-.hubo más risas. Bueno, no, James no estaba en la flor de la juventud, pero seguía siendo inmensamente atractivo. Además, era joven para ser abuelo, tranquilamente podía tener más hijos con Lily.

-Arthur tiene muchos hijos para que le den nietos-dijo Sirius-así que no molesten a Harry-

-Además, puedo darles nietos sin casarme-para qué. Arthur no fue el único que fulminó al joven con la mirada. También lo hicieron Ron, Fred, George...bueno, los seis hermanos de Ginny lo miraron como para matarlo.-ERA BROMA-bramó Harry-no me vayan a matar el día de mi cumpleaños-

-Es verdad- dijo Charlie-esperemos hasta mañana-hubo muchísimas risas. Ginny se acercó a Harry y lo besó en la mejilla.

-Sobre mi cadáver Charlie-dijo, abrazando a su novio.

-Tienes suerte Potter-dijeron los mellizos. Él rió.

-Un brindis-dijo Sirius llegando junto a James-por Harry-levantaron copas, vasos, alguna que otra taza.

-Por Harry-dijeron Kathya y Bárbara sonriendo. Alguien vomitó en alguna parte del salón. Lo único que pudieron ver fue a una mujer correr escaleras arriba.

-¿Qué fue eso?-preguntó Bárbara.

-Fue Tonks-dijo Hermione.

-¿Qué le pasa?-

-Oh, está embarazada-Kathya y Bárbara se quedaron en silencio.

-¿De quién?-preguntó la castaña de rulos. Hermione rió.

-¿Cómo que de quién?-preguntó con sarcasmo.

-De Remus, tonta-dijo Kathya, tomando a su amiga del hombro. Se alejaron un poco de Hermione.

-¿Tú escribiste que Tonks estuviera embarazada?-

-No-

-¿Y entonces como puede ser?-

-Debe ser que sigue la línea temporal del libro seis-dijo la rubia-porque yo no escribí que Ginny y Harry vivieran juntos..y sin embargo-

-Eso explica todo-dijo Bárbara-ellos están juntos porque así dice en el último libro-

-Quizás...y Tonks está embarazada porque, al salir con Remus...-dijo-bueno, sabemos lo que deben hacer por las noches-

Bárbara sonrió.

-Suertuda-dijo con picardía. Rieron.

El pastel de cumpleaños fue llevado al medio del salón por Arthur y Charlie. Se apagaron las luces y comenzaron a cantar. Bueno, cantaron cualquier cosa, como por ejemplo: "que los cumplas feliz, con una grano en la nariz, y en el medio de la torta un enano haciendo pis"...o, en el momento que cantaban "feliz, feliz en tu día" todos los Weasley hacían mucho entonación en "Harryto".

La fiesta ya había finalizado. Bárbara y Kathya se estaban despidiendo de los Potter (Lucy no porque estaba roncando sobre el sofá), que salían por la puerta principal.

-Bueno hermano, me voy a dormir-dijo James saludando a Sirius-o no-miró a Lily.

-Trata de no dejarle embarazada de nuevo-

-No te preocupes-dijo James-me amenazó con una vasectomía si eso llega a suceder-ambos rieron.

-Padrino, me vuelvo a mi casa-dijo Harry-Ginny prometió darme un regalo-

-Me imagino qué regalo va a darte-le guiñó un ojo. El joven de gafas se ruborizó-te digo lo mismo que a tu padre...-

-No dejes embarazada a Ginny-dijo Harry-me lo dices todo el tiempo, Sirius-se abrazaron.

-Cuidate-

-Adiós-

-Adiós Harry-dijeron a dúo Bárbara y Kathya. Una vez que todos se fueron...

-DENEB-bramó Sirius. Oyeron pasos apresurados desde el piso superior.

-¿Sí?-preguntó ella inocentemente. Sirius la miró suspicaz.

-Búscales habitaciones cómodas a las muchachas-

-¿Qué?-dijo Kathya-oh no, Sirius, preferimos dormir en nuestra..AH...¿por qué me pisas?-Bárbara sonreía.

-Van a dormir aquí-dijo Sirius-no me molesta en lo absoluto-

-Pero...-

-Kat, por favor-dijo Bárbara. Sonrió, poniendo una mirada de ruego.

-Está bien-dijo la rubia.

-Sigan a Deneb, ella las llevará a sus respectivas habitaciones-

-Sirius-dijo Bárbara. Él la miró-¿qué hacemos con Lucy?-señaló a la morena que dormía en el sofá. Sirius sonrió. Se acercó al sofá y tomó en brazos a Lucy.

-Que lástima que Lucy esté dormida-dijo Kathya-cuando se lo contemos se muere-rieron.

Subieron las escaleras tras Deneb, siendo seguidas por Sirius y Lucy (entre sus brazos). Llegaron a los cuartos. Era una habitación inmensa, con las paredes de color verde, cortinas y cubrecamas del mismo color. Era un cuarto precioso.

-Bueno-dijo Sirius dejando a Lucy sobre una de las camas-dormirán aquí-señaló los roperos de roble-allí encontrarán todo lo que necesitan-se acercó a al puerta-que sueñen con los angelitos-y salió.

-Sí, soñaremos contigo, con Remus y con James-

-No te olvides de Harry-dijo Bárbara-ni de William-

Se acostaron, luego de ponerse un par de camisones que encontraron en los cajones. Se durmieron al instante.

Kathya se despertó. Miró al reloj colgado en la pared. Eran las tres de la mañana. Oía las respiraciones de sus dos amigas, durmiendo unos centímetros a la izquierda y derecha. Se levantó.

Tenía sed, además hacía calor. Decidió que iba a ir a tomar un poco de agua. Salió de la habitación.

Caminó por el pasillo. Todo estaba a oscuras. Miró alrededor y vio un candelabro. Tomó con cuidado una de las velas y siguió el camino hacia la cocina. Pero tropezó con algo. Miró al suelo. Un libro en medio del pasillo. Cambió de opinión y decidió buscar la biblioteca. Seguramente esa inmensa casa tenía una. Caminó durante minutos, que para ella fueron horas.

Llegó a una gigantesca puerta de ébano. Estaba entreabierta. Se adentró en el lugar para investigar. Su sorpresa fue inmensa al ver la biblioteca más grande que había visto en toda su vida. Las estanterías llegaban hasta el techo, y eso que no veía mucho con su candelabro. Caminó en el inmenso salón, mirando al techo y la tremenda cantidad de libros. Dio un par de pasos más.

Fue en ese instante que tropezó contra algo que se encontraba en el suelo, lo que provocó que cayera con estrépito, mientras su candelabro salía volando por los aires y la dejaba a oscuras. El otro, mientras tanto, bostezaba y, segundos después, una varita era clavada contra su garganta.