Wolas...¿qué tal?. Aquí con un nuevo cap.

Bueno, quiero agradecer todos los reviews y decirles que aunque sean poquitos me hacen feliz: eugenia malfoy, Shiras Kino, DrakeMalfoy y Mik Diggory..y aclararle a Drake Malfoy que tienes razón, estas chicas están locas, pero quiero decirte que las argentinas somos así (y no pongan caras aterradas..y no, no retrocedan...Y NO HUYAN), además que ellas tres están, no en pleno hormonazo porque eso ocurre a los quince, pero están en la época en que los hombres nos gustan MUCHÍSIMO (lo digo porque estoy en ese período) y, poniéndome en el lugar de Kat, Bar y Lu, yo estaría igual si de un día para otro me encuentro en el mundo de Harry Potter, con todos esos bombones para devorarme..

Y coincido contigo Shiras, que mundo maravilloso.

Así que, agradezco nuevamente sus reviews y espero q disfruten este cap.

M.O.S

M.O.P

M.O.M

Ya he puesto el cap 8 de "Amándote ahora y para siempre"

"Si quieres saber realmente cómo es una persona, fijate de qué manera trata a sus inferiores, no a sus iguales"...Sirius Black (Harry Potter y el Cáliz de Fuego)

Capítulo 4: Enredados.

Lucy le mostró una nota. Respiraba entrecortadamente.

"Por orden judicial, las desalojaremos debido a la falta de pago del alquiler"

-¿Cómo que nos desalojan?-preguntó Kathya sin voz. Miró nuevamente la nota-no puede ser-

-Sí puede ser-dijo Bárbara.-¿qué hacemos?-

-Pagar el alquiler-dijo Kathya.

-Pero no tenemos el dinero-dijo Lucy con sorna-¿qué haremos?-

-Ya sé-dijo Bárbara. Sonreía con malicia. Las tres personas junto a ella la miraron expectantes-Lu, puedes empezar a cobrar en tu trabajo-la morena frunció el ceño.

-¿Qué?-

-Sí, lo que le haces a los chicos gratis debes cobrarlo, y con eso, viendo que seguro tienes muchos clientes, podremos pagar la casa y muchísimas cosas más-

-Maldita virgen imbécil..te voy a...-comenzó Lucy.

-Luciana-comenzó Kathya-no-

-Pero..pero...pero ella me insulta y tú..tú no le dices nada-

-Bárbara no estamos para chistes-dijo la rubia enojada. La castaña miró al suelo.

-Tenemos que encontrar una solución-dijo Lucy desesperada-no teníamos idea de que no pagábamos la cuota-

-Miren-dijo Mitzar. Las tres se dieron cuenta que se habían olvidado de él (N/A: blasfemas, herejes..¿cómo se pueden olvidar de semejante bomboncito?)-si quieren puedo pedirle a mi padre que..les preste dinero-Lucy sonrió, Bárbara asintió con la cabeza..pero Kathya negó rotundamente y puso cara seria.

-No queremos tener ninguna deuda..¿cómo les pagaríamos?-

-Oh Katy, ay muchas maneras de pagarles a dos hombres-dijo Lucy con voz sexy. La rubia la miró ceñuda.

-No seas pelotuda-dijo enojada-no es cuestión de entregarse...menos mal que sales con Oliver-Lucy revoleó los ojos al techo.

-Que poco divertida-murmuró. Kathya suspiró. Sintió que alguien le tomaba de la mano. Mitzar acariciaba su mano contra las suyas. Esto la hizo sonrojarse. Pero se sintió enrojecer al máximo cuando sus dos amigas se rieron tontamente.

-De veras Katy, no es problema...mi padre no se negará a darles un préstamo..es más, seguramente no les pedirá nada a cambio-

-O...yo había pensado que..si nos quedamos sin casa...-Bárbara miró a Mitzar-de verdad, no nos gusta pedir cosas prestadas, así que...sería mejor que buscáramos otro hogar-

-¿A qué te refieres?-preguntó Lucy rápidamente.

-Conocemos mucha gente aquí-dijo-podemos pedirles hospedaje-las miró impaciente durante algunos segundos.

-Ni lo sueñes-dijo Kathya. Su mano aún era acariciada por las suaves y cálidas manos del joven Black.

-A mí...no me parece mal-dijo Lucy. La rubia la miró con fastidio.

-Tú siempre haciéndome la contra-

-Por supuesto-

-Chicas, no nos molestará que se queden aquí con nosotros...necesitamos un poco de compañía-

-¿A qué te refieres con compañía?-preguntó Lucy fugazmente, mirando a Mitzar con ojos sospechosos.

-No..que...bueno, es lindo tener visitas de vez en cuando-notó que aún mantenía sus manos con la de Kathya, y la soltó velozmente.

-Bueno...-dijo Kathya-¿qué dicen que hagamos?-

-Quedarnos aquí-dijo Lucy.

-Ir por ahí a buscar otra casa-dijo Bárbara.

-¿Por qué no quieres quedarte aquí?-preguntó la morena.

-Porque...no lo sé, no quiero ser un estorbo ni una carga para Sirius-

-Un estrobo ya eres-dijo Lucy. La castaña la miró ceñuda.

-No empiecen-dijo Kathya. Miró a Mitzar-¿me acompañas a hablar con tu padre?-él asintió con la cabeza.

Caminaron un par de pasos hacia una puerta a un par de metros. Bárbara y Lucy discutían en medio del pasillo, mientras tanto. Mitzar tomó aire y tocó a la puerta. Esperaron un par de segundos. Negando con la cabeza, el joven Black empujó la puerta. Entraron en un bonito cuarto azul. Había un escritorio en el centro, unos estantes negros repletos de libros, una chimenea llena de fotografías, un cuadro, un tocadiscos...y una alfombra negra. Kathya observó todo esto con asombro. Esa debía ser la famosa oficina del supuesto padre de Sirius...y digo supuesto porque nadie sabe realmente de quién es aquella habitación. En todo caso, ahora es de Sirius. El susodicho se encontraba en ese instante leyendo una nota que le habían enviado desde, supuso Kathya, el Ministerio.

-Padre-susurró Mitzar acercándose al escritorio. Sirius levantó la mirada del papel.

-Dime-

-Las chicas tienen un ligero problema con el pago del alquiler-Sirius enarcó una ceja.

-Y quieres que lo pague-

-Oh no-se apresuró a decir Kathya-lo que quieren Bárbara y Lucy es quedarse permanentemente aquí..si no tienes problema-Sirius la miró con el ceño fruncido. Kathya tuvo miedo de que se enojara y comenzara a gritar, pero al contrario de eso, sonrió abiertamente.

-Claro, yo no tengo problema-dijo. Guardó la nota en uno de los cajones. Sacó un sobre y se lo entregó a Mitzar-te lo enviaron de la casa de James-

¿La casa de James?. Kathya se sorprendió a sí misma al encontrarse repentinamente interesada por la correspondencia de Mitzar. El joven observaba el sobre con indiferencia.

-¿La has leído?-Sirius se mostró ofendido.

-Claro que no-dijo-no leo tus cartas..no como cierta persona que conozco-Mitzar enrojeció.

-Oh bien-dijo-la leeré afuera-

-Seguramente tenga algo que ver con la promesa que le hiciste a James de ayudarlo con la limpieza de su jardín-Mitzar enrojeció aún más-puedes llevar a las chicas si quieres-sonrió abiertamente, provocando que Kathya se sonrojara. Salieron del lugar. Mitzar observaba el sobre con detenimiento.

Ya en el pasillo...

-¿Crees que diga algo interesante?-preguntó, mirando a Kathya. Ella atinó a encogerse de hombros. Mitzar abrió el sobre y leyó apresuradamente las líneas escritas en verde. Suspiró.

-¿Qué dice?-preguntó ella con impaciencia.

-Dice que...tengo que ir a ayudarlos con el jardín-suspiró-no entiendo por qué me ofrecí a ayudar..soy demasiado idiota-Kathya sonrió.

-No, eres muy bueno-le acarició la mejilla, y sintió como una corriente eléctrica le recorría la medula, como sus mejillas se tornaban rojas y como, dentro de su estómago, se formaba una inmensa bandada de mariposas. Eso no quería decir nada..¿o si?. Parecía que a él le había ocurrido algo parecido, porque inexplicablemente retrocedió hasta chocar contra la pared. Aunque no notó que un cuadro colgado sobre su cabeza, torcido, iba desprendiéndose del tapizado. Cayó sobre su cabeza, haciéndole daño. Se hizo añicos al tocar su cuero cabelludo.

-MITZAR-bramó Kathya, acercándose-¿te encuentras bien?-lo tomó del rostro. Se miraron durante algunos segundos eternos. El rostro de Mitzar se tornó rosado, haciéndolo ver encantador. Estaba sonriendo tontamente, sintiendo las manos de la chica rozarle su piel.

-Em..¿interrumpimos?-preguntó Lucy llegando hasta ellos. No supo por qué, pero a Kathya le molestó la sonrisa de autosuficiencia que la morena tenía plasmada en su cara.

-No, no interrumpen nada-bramó, ceñuda. Soltó rápidamente al joven, el cual aún tenía sus mejillas ruborizadas.

-Hemos traído nuestras cosas-dijo Bárbara sonriente. Tenía varias valijas y bolsas a su alrededor.

-Vaya, sí que son veloces para acomodarse-dijo Kathya molesta.

-Oh bueno, somos muy eficaces-dijo Lucy riendo. Tenía tres palos en su mano. Los mostró-adivina qué son-

-¿Nuestras varitas?-preguntó Kathya con sorna. Ante el asentimiento de Lucy, gritó de emoción.

-Pero..pero...-comenzó la rubia-no puede ser-

-¿Por qué no?-preguntó Mitzar. Estaba perplejo y se sobaba la cabeza.-Si son brujas, utilizan varitas para hacer magia-las tres sonrieron.

-Bueno...¿cuál es mi varita?-preguntó Kathya en un murmullo.

-Pues...intenta hacer un hechizo con esta-le entregó una varita marrón. Kathya la observó detenidamente y luego, alzándola en el aire, murmuró Fornúnculos, y apuntó a Lucy. Menos mal que no funcionó, porque sino habría sido asesinada lenta y dolorosamente. Aunque el cabello de Lucy, antes de color negro y liso, ahora había quedado verde y lanzaba chispas.

-Parece que esa no es tu varita-dijo Bárbara riendo, mientras observaba a Lucy, que tenía la cara ligeramente roja y cerraba los puños.

-Ten, prueba con esta-le lanzó otra de las varitas. Era un tanto amarilla. Movió la mano. Salieron chispas de la varita, que le dieron de lleno en la nariz. Se quedó dubitativa unos segundos, sintiendo a su nariz arder. Estornudó. Las tres se quedaron pasmadas observando lo que había ocurrido, mientras que Mitzar sonreía, negando con la cabeza.

-¿Has visto eso?-preguntó Bárbara atónita.

-Si-

-Lanzaste fuego por la nariz-dijo Lucy riendo-eres un colacuerno húngaro con todas las letras, amiga-

-CIERRA LA BOCA O TE CHAMUSCARÉ EL CABELLO-bramó Kathya.

-Entonces...-murmuró Bárbara-esta debe ser-le entregó la última varita, que era de color negro. Al tomarla la sintió vibrar.

-Has algo-dijo Mitzar-lo que sea-Kathya movió su brazo y murmuró, mientras señalaba un jarrón cerca-Wingardium Leviosa-

-AAAAAAAAHHHHHH-bramó Lucy en el mismo instante en que el florero se levantaba en el aire y levitaba cerca de ellas.

-Funcionó-dijo Bárbara contenta-eso quiere decir que esta es tu varita-susurró.

-¿Qué material será?-preguntó Kathya.

-Ébano y crin de unicornio, veintiocho centímetros-dijo Mitzar-excelente para maleficios y duelos-. Las tres lo miraron.

-¿Cómo?-

-Me lo dijiste en la escuela-dijo él mirando al suelo.

-Esperen un momento-dijo Lucy-creo que recuerdo...-miró a sus dos amigas-creo que recuerdo los componentes de mi varita...-bajó la voz-inexplicablemente-tomó la varita marrón-caoba , veintiséis centímetros, nervio de corazón de dragón-sonrió-excelente para encantamientos-

-Esto es estúpido-murmuró Bárbara-no podemos tener recuerdos..-Lucy movió su varita, murmurando Desmaius. Señaló a Mitzar. Segundos después, él calló al suelo haciendo un fuerte ruido.

-¿Qué has hecho tarada?-bramó Kathya, corriendo hacia él.

-Bien, esta es mi varita-le entregó la pequeña amarilla a Bárbara-esta debe ser la tuya-

-Pino, veintitrés centímetros, pluma de fénix-murmuró Bárbara. Se asombraron a si mismas al recordar cosas que, sabían, nunca habían vivido.-Muy buena para transformaciones-

-Ya dejen de alardear y vengan a ayudarme-

-Oh por Rowena-dijo Lucy. Rió. Era gracioso hablar como un mago. Señaló al joven que estaba desmayado-luego lo despertaremos, tenemos que hablar-

Kathya se levantó y se acercó a las dos chicas.

-No puede ser que tengamos recuerdos si nunca estuvimos aquí antes-

-Sí lo sé, pero inexplicablemente los tenemos-dijo Kathya.-Según ellos vivimos toda la vida en este mundo, y por eso deben de haber existido..la compra de nuestras varitas, la estancia en Hogwarts...nuestros Timos y nuestros Éxtasis...y otras tantas cosas-

-¿Cuáles habrán sido nuestras notas?-preguntó Lucy.

-No lo sé, no creo que alguien tenga esa información-

-¿Y qué se supone que queremos estudiar?-preguntó Bárbara. Las otras dos se encogieron de hombros.

-No lo sé-dijo Lucy. Miró la varita en su mano-seguramente quiero ser miembro del Departamento de Cooperación Mágica Internacional-

-¿Desde cuándo te sabes de memoria el nombre de un departamento del Ministerio?-preguntó Kathya con sorna.

-No lo sé-dijo la morena riendo-es raro, pero de repente me vinieron ganas de estudiar para eso-

-De seguro tú serás auror-dijo Bárbara mirando a Kathya-ya has oído a Mitzar, excelente para maleficios y duelos-la rubia sonrió.

-Creo que será interesante trabajar con Harry-

-Y qué suertuda eres-murmuró Lucy. Rieron.

-¿Y tú Bar?-preguntaron a coro.

-No sé-dijo ella-me gustaría trabajar en San Mungo-

-Una pregunta-dijo de repente Kathya, cuando las tres se hubieron acercado a Mitzar para intentar reanimarlo-se supone que tenemos lechuzas..¿cierto?-

-Pues..sí-dijo Bárbara, mirando a Mitzar-que lindo es cuando está desmayado-

-OYE-bramó Kathya-presta atención-golpeó a Bárbara en la nuca.

-Te estoy prestando atención-chilló la castaña.

-Creo que sí, lechuzas debemos tener-dijo Lucy-pero no recuerdo el nombre de la mía-miró a Mitzar-¿cómo lo reanimamos?-

-Pues..em...En...Ennervate-dijo Kathya señalándolo con la varita. Un segundo después, el joven abría los ojos lentamente. Se sentó en el suelo, aturdido.

-¿Qué pasó?-susurró, tocándose la cabeza.

-Te...te desmayaste-dijo Bárbara.

-No es cierto, Lucy te desmayó-dijo Kathya. La morena la miró con ojos asesinos.

-Ah sí-dijo él algo mareado. Las miró detenidamente-¿quieren acompañarme a la casa de James?-las jóvenes se miraron.

-Claro-dijo Bárbara.

-Obvio que sí-dijo Lucy.

Kathya suspiró. Si iba a la casa de James vería al mismísimo señor Potter en persona, cosa que las tres habían deseado por años: tener a ese bombón de cerca. Pero si iba, tendría que soportar a William que, no sabía por qué, detestaba con todo su ser. Al ver las expresiones de sus amigas ("Di que si o te lanzo ochenta Crucios", "por favor Kat, por favor") volvió a suspirar y...

-Sí, vamos-las dos chicas junto a ella se abrazaron y comenzaron a saltar contentas. Mitzar se levantó del suelo.

-Vengan, iremos por los polvos flu-bajaron las escaleras hacia la sala de estar. La inmensa chimenea llena de fotografías los esperaba (N/A: suena estúpido, que te espere una chimenea) ante el sofá de color escarlata, que combinaba con la alfombra, los muebles color caoba y el tapiz también escarlata. Sabían que debía de ser la chimenea más grande de la casa, y eso que Grimmauld Place debía tener centenares de ellas.

-Tomen un poco de polvo y entren a la chimenea una por una-dijo Mitzar, mientras tomaba un papel y garabateaba una nota para Sirius.

-Em..¿qué decimos?-preguntó Bárbara.

-Oh, Lion's Palace- (N/A: Palacio del León..jaja)

-Bonito nombre en inglés-murmuró Lucy, entrando en la chimenea. Susurró el nombre del lugar a donde iría. Segundos después, desapareció.

-Ve Bar-dijo Kathya. La castaña se introdujo dentro de la chimenea y segundos después desapareció.

-Bueno-dijo Mitzar-tu turno-apoyó su mano sobre la espalda femenina. Y Kathya volvió a sentir la descarga eléctrica recorriendo su médula. Aspiró el exquisito aroman masculino y, sonriendo, entró a la chimenea. Segundos después, se encontró saliendo a una hermosa sala de estar con un sillón gigantesco color dorado y, sentado en él, un joven apuesto e increíblemente sexy (N/A: por algo es Potter..babas) que la observaba con altivez.

-Hola bonita-dijo él sonriendo. Tenía una sonrisa muy cautivadora en esos bellos y deseables labios carnosos. ¿Herencia?.

-Gracias por lo de bonita-dijo ella sacudiéndose el hollín. Segundos después, un joven de ojos negros chocaba contra ella, haciéndola caer. No supo cómo, pero segundos antes de estamparse contra el suelo, una fuerte mano la tomó del codo para que no cayera. Levantó la vista y se quedó prendada de los ojos frente a ella. Almendrados y de color café. Sintió la conocida descarga eléctrica y las mariposas. Él tenía pecas en su recta nariz, lo que resaltaba su piel pálida y su bello rostro. Al notar que se había quedado embobada, carraspeó y se soltó con rapidez.

-Gra...gracias por..por no dejarme caer-

-No hay de qué-dijo William mostrando una preciosa sonrisa-es un placer ayudarte-

-Ya basta William-dijo Mitzar frunciendo el ceño. Los dos chicos se miraron. ¿Se estaban fulminando con la mirada?.

-KAT-oyeron que alguien bramaba desde las escaleras. Bárbara y Lucy bajaban del segundo piso corriendo. La castaña se quedó perpleja al ver al moreno de ojos cafés, al contrario de Lucy, que le sonrió abiertamente y le besó la mejilla como forma de saludo.

-Hola Will-dijo-¿te molesta que te diga Will?-

-Oh no para nada-

-¿Por qué no les dices cómo te dice tu hermano?-William fulminó a Mitzar con la mirada.

-¿Por qué no mejor hablamos de cómo te decían los mellizos?-

-Chicos-dijo Kathya interponiéndose-no peleen-

-Bueno-dijo alguien bajando las escaleras. Las tres chicas hicieron una exclamación. Ahí, parado al pie de las escaleras, sonriendo y viéndose extremadamente sexy y hermoso, estaba James Potter (N/A: ejem..¿se nota que me gusta James?). Se acercó, acomodándose las gafas.

-Un gusto tenerlas en mi casa-Kathya sintió que enrojecía al máximo cuando James le besó la mejilla. Y ni hablar cuando notó que la musculosa blanca se le pegaba al cuerpo debido al calor del ambiente. Pedazo de cuero. Músculos levemente marcados se mostraban desde el otro lado. Iba a morir de éxtasis. Supo que tanto Lucy como Bárbara opinarían igual que ella, aunque suponía que la morena pensaría cosas obscenas y perversas, mientras que la castaña diría frases inocentes e ingenuas.

-Bueno, papá-dijo William-tenemos un trabajo que hacer-

-Oh sí-dijo James secándose la frente con un pañuelo.

-¿Qué haremos?-preguntó Kathya.

-Ustedes nada-dijo James.

-¿Como que nada?-preguntó Bárbara.

-Mejor-dijo Lucy, mordiéndose una uña (N/A: asquerosa). James sonrió al oírla, y las tres chicas suspiraron como idiotas (N/A: igual que nosotras dos Mik, cuando vemos la escena en que Harry se saca la bata..baba...MYRTLE PERRA).Era demasiado hermoso para ser real.

-Así que, jóvenes, a trabajar-dijo, palmeándoles as espaldas a Mitzar y a William. Los tres salieron de la sala de estar, adentrándose en una puerta a la derecha. Las chicas los siguieron. La puerta era doble (N/A: ya saben, como las puertas principales de Hogwarts...aunque un poco más chicas) y se encontraron con el comedor. Amplio y acogedor. La mesa era rectangular y alargada, y las sillas estaban tapizadas con pana azul, que combinaba con las paredes celestes grisáceas (N/A: color raro ¿no?) Había una chimenea de color caoba en una de las paredes, una araña dorada llena de velas y cortinas azules, que adornaban a las inmensas ventanas.

-Señoritas-dijo una voz chillona cerca de ellas.

-AAAAAAAAAHHHHHHHH-bramaron sobresaltándose.

-Señoritas-volvió a repetir el ser de voz chillona. Las tres lo observaron atontadas.

-Es un...es un...-comenzó Bárbara señalándolo atónita.

-Un elfo doméstico-dijo Kathya maravillada. El pequeño la miró con ojos inmensos.

-El señor James Potter le pidió a Kiano que acompañara a las señoritas a un lugar cómodo-hizo una reverencia.

-¿Dónde está el señor Potter?-preguntó Lucy.

-En el jardín señorita-hizo otra reverencia.

-Gracias..¿Kiano te llamas?-dijo Kathya.

-Sí señorita, uno se llama Kiano-

-Mucho gusto-dijo, para luego ser tomada del brazo fuertemente por Lucy y ser arrastrada.

-No estés tan apresurada-dijo ella soltándose.

-Oh vamos, apresúrate-dijo Lucy-quiero ver qué hacen-caminaron durante minutos.

-¿Sabes?-dijo Bárbara-creo que estamos perdidas-

-No podemos estar perdidas aquí dentro-dijo Lucy pateando una estatua de un imponente león.

-Kiano-dijo Kathya dubitativa. El elfo apareció cerca de ella segundos después-Kiano ¿dónde está el jardín?-

-Del comedor señoritas deben caminar hacia el fondo-señaló un pasillo que ninguna había visto- ahí verán una puerta que seguramente estará entornada-

-Gracias Kiano-dijo Lucy.

-De nada, a Kiano le encanta servir-y desapareció. Corrieron hasta el pasillo que el elfo les había señalado. Llegaron a la puerta, que estaba entreabierta. Salieron.

-Válgame-susurró Bárbara. Era el jardín más hermoso que hubiesen visto. Tenía árboles de todo tipo, flores por todos lados, hasta un pequeño arroyo y una laguna en donde una gran cantidad de peces nadaban. Y a orillas de ese estanque, se encontraba la pequeña Johanne. Tenía su cabello pelirrojo tomado en dos trenzas y una vestidito rosa de tiritas. Era una preciosura. Jugaba con el agua e intentaba atrapar algún pez.

-Johi, no juegues ahí que aún no sabes nadar-bramó una mujer que se acercaba. Lily llegó hasta su hija y la tomó en brazos-prefiero que te ensucies y te embarres el vestido-

-Pero yo quiero un pececito-dijo la niña lloriqueando.

-Anda, no llores que luego papi se enoja porque eres una caprichosa-en ese momento vio a las tres chicas que la observaban atónitas.-Hola-

-Hola señora Potter-dijo Kathya sonriente. Envidiaba a aquella mujer por su belleza...y por estar casada con James. (N/A: y por ser la madre de Harry..te admiro y te respeto Lils)

-Hola-dijo Lucy saludando a la pelirroja con la mano-un gusto-miró a los lados-¿y bien?-preguntó. Bárbara y Kathya la miraron con las cejas levantadas, mientras que Lily frunció el ceño-¿dónde están esos tres bombon...?-se calló al ver la expresión de Lily, y ni hablar de la de Kathya-bombones de chocolate que nos prometieron-

-¿Les prometieron bombones de chocolate?-preguntó Lily mirándolas consecutivamente, mientras enarcaba una ceja. Las tres asintieron dubitativas.-Eso se arregla-hizo un movimiento con su mano y apareció una bandeja repleta de chocolate-sírvanse-

-Gracias-dijo Bárbara sonriendo. Si había algo que compartía con su amor platónico (Remus) era la adicción por el chocolate.

-Yo no quiero, gracias Lily-dijo Kathya. Se separó un poco y caminó, alejándose del grupo de mujeres. Se encontró con un invernadero, que supuso que debía estar lleno de plantas raras, mágicas y venenosas, esas de las que enseñaban como lidiar con ellas en Hogwarts. Caminó otro trecho, y se encontró con una terrible enredadera. Intentó poner el pie sobre el césped, pero la planta le tomó el talón y la hizo caer al suelo, golpeándose la cabeza. Sintió un par de zarpazos, y supuso que la planta era endemoniadamente mágica. La enredadera comenzaba a ahogarla.

-Reducio-oyó que alguien decía cerca de ella. Segundos después, se levantaba del suelo con la cabeza doliéndole y un tanto mareada.

-¿Te sientes bien?-preguntó la misma voz. Enfocó la mirada y vio a William...con el torso descubierto. Se quedó boquiabierta. Tenía bíceps y pectorales marcados, "Dios mendiga al quidditch" pensó, su piel era blanca y, observándolo, le nacieron irrefrenables ganas de pasar sus manos por aquel torso lampiño y tentador. Se mordió el labio inferior, reprimiendo sus deseos. Semejante potro. Había que constar también que él estaba sudoroso, "Merlín bendiga al calor y a los genes Potter", y tenía el cabello moreno tremendamente alborotado, y la cara, las manos y el torso, sucios de tierra.

-Kat-

-Si, si, estoy bien-dijo ella tratando de recomponerse, y notando que tenía el pantalón rasgado y tierra por todos lados.

-Tienes...tienes sangre en la mejilla-dijo William, tomando un pañuelo de su bolsillo, "el pantalón es exquisitamente ajustado", y se lo pasó por la herida, limpiándola. Se miraron durante minutos. Para Kathya esos ojos eran cautivadores, hermosos, sensuales (N/A: y todos los sinónimos de lindo que puedan encontrar). Sintió el cosquilleo de estómago. ¿Qué le estaba sucediendo¿eran las hormonas¿era el hecho de encontrarse con tantos Hombres divinos (N/A: Hombres con ache mayúscula, ojo con el piojo...jajajja) que no podía controlarse?. De pronto, y mientras se acercaban lentamente, la enredadera los encerró entre sus espinosas ramas. Kathya sintió el pecho duro de William contra sus senos, y bendijo que él no la estaba observando, porque su sonrojo podía hasta darle envidia a los cabellos de Lily. Sus manos había terminado en la bragueta del joven, sin querer por supuesto, y se sentía terriblemente incómoda. William bajó la mirada y la miró. Sonrió.

-Lindo ¿no?-

-No-dijo ella con voz dura.

-Tengo la sensación de que tus manos están en mi bragueta-dijo. Tenía un tono de voz sensual.

-Sí-dijo Kathya ruborizándose.

-¿Sabes todas las cosas que me puedes hacer con las manos ahí?-

-CIERRA LA BOCA POTTER-

-Está bien, está bien-dijo él riendo-si sientes algo duro, no te asustes-

-POTTER-

-De acuerdo, me callo-

-Ya era hora-dijo Kathya con voz ronca. Trató de mirar a los lados, pero se encontraban muy juntos y muy apretados-¿qué planta se supone que es?-

-Rosal Pitón, como le decimos normalmente-

-¿Por qué le dicen así?-preguntó ella con voz miedosa.

-Porque es una rosal-dijo él riendo. Kathya murmuró "imbécil"-y por te aprieta hasta matarte-

-Igual que el Lazo del Diablo-murmuró ella.

-Si-

-¿Vamos a morir?-

-No lo creo-dijo William sonriendo-aunque creo que si muero con tus manos ahí, me iré al paraíso-

-Mira idiota-dijo Kathya perdiendo la paciencia-si no fuera porque estamos enredados, te golpearía, y no te hagas el lindo, "pero si es hermoso", porque te romperé los testículos-

Él tragó saliva.

-Está bien, me callo-dijo. Mientras tanto, la enredadera seguía apretándolos.

Kathya sentía que su cabeza estallaría en cualquier momento. En ese instante, se miraron. La nariz de William rozaba la suya. Podía verle las encantadoras pecas y sus labios carnosos a tan solo un par de centímetros de su boca. Tentador. Sus alientos se entremezclaban. La respiración de la chica estaba entrecortada, y podía sentir su corazón retumbarle en los oídos y toda su sangre agolpándose en su cara. Tan solo un par de centímetros y podría devorar aquella boca. Solo si la planta los apretaba un poco más, o si ella tomaba valor y lo besaba.

-Will-murmuró con voz desmayada.

-Reducio-dijo una voz potente. Cayeron con estrépito al suelo. Kathya cayó de sentón, mientras que William caía de bruces.

-Chicos...¿están bien?-preguntó Mitzar acercándose a los tres. James los miraba con semblante serio.

-Hemos estado luchando contra esta enredadera toda la mañana-dijo hastiado. Una rama comenzaba a moverse inquieta-Inmobilus-señaló a la planta, que se quedó tiesa al instante-pero hace un rato notamos que cada vez que la cortamos le salen tres ramas más...es como un hidra-los observó-¿se encuentran bien?-ambos asintieron.-Vamos dentro a refrescarnos, me muero de calor-

Kathya los observó detenidamente y notó las remeras sudorosas y pegoteadas de James y Mitzar, y ni hablar del torso sucio y sudado de William. Que espectáculo...cuando Lucy los viera, al carajo Oliver Wood (N/A: pobre Oli..no es cornudo, aunque lo parezca). Caminaron hacia el parque, en donde estaban las mujeres (N/A: si se pueden llamar mujeres a Lucy y a Bárbara..y a la hija chiquita de James).

Lucy miró a Kathya y luego a los tres hombres, atragantándose...¿atragantándose con qué?. Bárbara escupió el chocolate, atónita. El paisaje era encantador. Kathya notó que sus amigas miraban perplejas el torso de William, para luego observar a James y a Mitzar.

-James, Will¿qué les pasó?-preguntó Lily acercándose a su marido. Le rodeó el cuello con los brazos.

-Nuestro hijo tuvo un accidente con tu planta favorita-

-¿La Hidrus Rictus?-

-Sí-

-¿La qué?-preguntaron a coro las chicas.

-La Hidra Rígida-dijo Lily mirándolas-se la conoce comúnmente como Rosal Pitón-

-¿Es tu favorita?-preguntó William. Lily no le contestó porque besaba apasionadamente a James. Las tres chicas se miraron sonrientes.

-Suertuda-murmuró Lucy. Rieron en voz baja.

-Mmm..sí, es mi favorita-dijo la pelirroja con los ojos cerrados. Parecía que aún saboreaba el sabor de los labios de su marido-tiene unas flores hermosas-

-Rojas-dijo James.-¿Quieren comer algo?-asintieron con la cabeza. Kathya aún se sentía adolorida y mareada.

-Señora Potter-Lily la miró-¿no puede darme algo de ropa?-la pelirroja sonrió. La señaló con la varita-Refriego- (N/A: eso no existe..jajaja..que mente brillante la mía). Rápidamente, la ropa de Kathya estuvo impecable.

-Gracias-dijo asombrada. Entraron al comedor. Se sentaron en la mesa, en donde había tazas, masas, galletitas, tartas, pasteles..un banquete digno de Hogwarts.

-Em..-comenzó Bárbara, mirando a los elfos domésticos-¿cuántos elfos tienen?-

-Unos centenares, supongo-dijo William.

-Y..¿les pagan?-preguntó Kathya. Hubo varias atragantadas y escupidas. La miraron como si ella estuviera demente.

-¿Pagarles?-preguntó William.

-Sí-dijo ella enojada-¿acaso son esclavos?-

-Oh no-dijo Lily-pero no creo que a ellos les guste la idea de que les paguemos-

-Preferirían que Filch los colgara de los pulgares-dijo Mitzar.

-O casarse con Snape-dijo James. Hubo una carcajada general.

-El único que le paga a un elfo es Harry-Lucy y Bárbara mostraron repentina atención a la conversación.

-¿Harry?-preguntó Kathya-¿tiene elfos?-

-Tan solo uno-dijo James.

-Dobby-dijeron a coro las tres chicas.

-Sí-

-¿Y por qué le paga?-preguntó Bárbara-ah ya sé, porque él lo liberó de los Malfoy-hubo un silencio.

-¿Cómo sabes eso?-preguntó James atónito, mientras fruncía el ceño.

-Er..-

-Oh por la gracia de Gryffindor, todo el mundo sabe eso-dijo Kathya rápidamente, mientras se sonrojaba-ustedes saben, cualquier cosa que se sepa de la vida de Harry sale a la luz como la leche cuando hierve-

-Un hervidero de chismes-dijo Lucy con nerviosismo.

-Eso es cierto-dijo Lily apoyando su mano sobre la de James.

-Y...em...¿ustedes de qué trabajan?-preguntó Bárbara.

-Somos miembros del Wizengamot-

-¿De verdad?-

-Sí-dijo Lily sonriendo-somos miembros importantes del Ministerio..fuimos aurores en nuestras épocas de irresponsables-los ojos le brillaban-que tiempos aquellos cielo-le sonrió a James, que estaba a su lado. Él le devolvió la sonrisa. Eran encantadores.

-Y..¿Hermione no se enoja con ustedes por no pagarles a sus elfos?-preguntó Lucy.

-¿Por qué debería enojarse?-preguntó William. Miraba fijamente a Kathya, haciendo que la rubia se sintiera incómoda y recordara aquel torso duro y sudoroso que minutos antes había tenido pegado a sus senos. Un calor la envolvió de repente. Deseó con todas sus fuerzas que fuera el clima del ambiente y no su cuerpo.

-Porque...-balbuceó ella-por lo del peddo y todo eso-

-Ah sí, el peddo-dijo James riendo-p-e-de-de-o-

-Como nos hastió con eso-dijo William-creo que no conozco ninguna mujer tan pesadilla como ella...o quizás si conozco a una peor-miró fijamente a Kathya¿eso era un indirecta? (N/A: SI DORMIDA).

-¿Y Remus?-preguntó de repente Bárbara. Kathya y Lucy sonrieron. Era obvio que no iba a poder contenerse de preguntar algo sobre su hombre lobo favorito.

-Rem trabaja en la escuela-dijo James-es un gran vicedirector-

-¿Vicedirector?-

-¿Y McGonagall?-

-No, la pregunta no es McGonagall..por Merlín, pero si ustedes lo saben-dijo James con el ceño fruncido.

-¿El qué?-preguntaron a coro.

-De eso no hablamos-dijo Lily con voz dura. James miraba a la mesa con ojos tristes.

-Ah, está bien-dijo Kathya. Sintió ganas de consolar a James, y supo que a sus dos amigas se les había ocurrido los mismo.

-Madre, me voy a dar una ducha-dijo William levantándose de su silla. Le besó la mano a Lily tiernamente. Salió del lugar, siendo seguido atentamente por tres pares de miradas.

-Nosotras queremos conocer la casa, si no les molesta-dijo Lucy, aún observando el sitio por donde el joven y bello Potter había desaparecido. La pareja asintió. Las tres, junto con Mitzar, se levantaron de sus sillas y fueron hacia la sala de estar y luego a las escaleras.

-¿Adónde quieren ir?-preguntó él sonriendo.

-Al cuarto de William-dijo Lucy. Los otros tres la miraron con el ceño fruncido-¿lo dije en voz alta?-

-Sí tarada-dijo Kathya.

-Perdón...pero es la verdad-dijo luego la morena, subiendo las escaleras. Caminaron por el segundo piso. Había toda clase de esculturas y pinturas. Algunos cuadros un tanto estrambóticos, "¿eso es su cuello colgando?" , magníficas puertas talladas con toda clase de figuras. Pasearon por los pasillos alfombrados y tapizados de marrón por varios minutos.

Kathya se separó para observar una rara puerta en donde estaban tallados ángeles. Era hermoso y exquisito. Estuvo varios minutos mirándola.

-Miren..-pero no había nadie con ella-oh, ya se fueron-miró al picaporte dorado. Tenía forma de león. Lo tomó y entró al cuarto. Estaba oscuro, y por lo que pudo ver, muy desordenado. Era inmenso. Notó una gigantesca cama con dosel, una chimenea, un gran ropero espejado, posters, un baúl, una escoba voladora, libros, una jaula...había de todo. Decidió adentrarse un poco más. Se acercó a la cama. Tenía un ligero aroma a perfume de hombre. Las sábanas estaba algo sudorosas.

-Guacale-murmuró-que sea sudor, que sea sudor-se sentó al borde de la cama. Era de resortes. Sería divertido ponerse a saltar, pero si alguien la veía se moriría de vergüenza. Fue cuando una puerta cercana a la chimenea que ella no había visto se abrió y salió un joven desnudo. Lo miró perpleja y con los ojos abiertos. Tenía el cuerpo mojado y su cabello negro azabache, completamente despeinado, goteaba...era una imagen hermosa.

-¿Will?-preguntó al notar que él no la había visto. El joven se detuvo y la miró. Aunque el cuarto estaba a oscuras, Kathya pudo ver el sonrojo de William, que luchaba por encontrar algo para poder taparse su pudor. Optó por sus manos, pero ella notó, exquisitamente, que ellas no lograban tapar nada.

-¿Qué haces aquí?-preguntó él con voz aterrada.

-Lo siento, no quise...¿o si?...NO...-dijo, sacudiendo la cabeza. "No mires su torso, NO LO MIRES...pero míralo por Dios...es tentador...oye¿sus manos son pequeñas?" pero no podía evitarlo, era algo instintivo, lo observaba con mucho deseo y no podía contenerse. "PEDAZO DE CUERO".

-Por favor, vete que me pones incómodo-dijo, volteando. Kathya pudo ver la espalda amplia y bien formada del chico, así como su respingada cola. "Mmm" (N/A: esta chica se zarpa..jajajaja)

-Sí, mejor me v...-tropezó con el baúl, lastimándose la rodilla. Cayó al suelo gritando. Él se lanzó sobre ella, intentado ayudarla, olvidándose por completo..

-WILLIAM TAPATE-

-¿Qué?-preguntó. Miró su cuerpo-oh Merlín, yo y mi maldita caballerosidad-Kathya se tapó la cara riendo.

-Me voy-dijo, levantándose. La rodilla le dolía horrores. Estaba algo mareada. Corrió a la puerta y salió con estrépito. Chocó ruidosamente con alguien.

-Kathya te estábamos buscando-dijo Bárbara sonriendo.

-¿Te sientes bien?-preguntó Mitzar.

-No...-segundos después William salía de su cuarto tan solo vestido con un boxer azul. Las tres lo miraron.

-William-dijo Lucy sonriendo. Lo miró de arriba abajo-¿qué?-

-Quería saber si..-tragó saliva-estabas bien-miró a Kathya.

-Sí, mejor-dijo ella ruborizada. Oyó una exclamación y captó la expresión de Lucy, así como el rostro asombrado y sonriente de Bárbara.

-Nosotros tenemos que irnos-dijo una voz dura. Mitzar estaba cruzado de brazos y fruncía el ceño.-Ya se debe estar haciendo de noche- (N/A: en el mundo mágico el tiempo pasa rapidísimo..jajaja)

-Sí, sí-dijo Kathya.

-Nos vemos Will-dijeron Lucy y Bárbara riendo. El joven se ruborizó.

-Nos vamos-le dijo Mitzar a James cuando se lo encontraron al pie de las escaleras.

-¿Tan temprano?-preguntó-quédense a cenar-

-NO-dijo Mitzar-Kathya no se siente bien-

-Pero..-

-Mejor nos vamos James-dijo ella. Era cierto, le dolía todo, pero no se sentía tan mal. Se acercaron a la chimenea, luego de despedirse, que era gigantesca y tenía un enorme tapón de una cabeza de león.

-Kat-dijo Lucy-dinos que pasó-

La rubia miró a su amiga. Tenía ya los polvo para irse.

-Lo vi desnudo-dijo en un susurro, entrando en la chimenea. Lo último que oyó antes de desaparecer, fueron las risas de sus dos amigas, que la felicitaban. Sabía que ese día soñaría con un torso desnudo y sudoroso, y con un Apolo saliendo de un baño desnudo y empapado. Sonrió antes de caer al frío suelo de Grimmauld Place. Había sido muy lindo enredarse con William.