Antes que nada, quiero dedicar este capítulo.

En primer lugar, a mi amiga cibernética Barchu, debido a que en este capítulo aparece su amor...sé que no debería decirlo, pero ella sabe quién es. Decirle que la extrañé mucho en su ausencia de vacaciones y q me perdone por actualizar tanto..como si estuviese poseída.

Y en segundo lugar, a todas las fanas de Cedric (MIK) ya q, bueno, en este capítulo hace su entrada magistral al fic.

También quiero agradecer a todos los q se hicieron un tiempito y me dejaron un review: Saria Black, Adrianita, Harry, MiOnE, Germán, Andy, marce, Mik Diggory, Cami, NazkySnape, Barchu, eugenia Malfoy, maria, Nadita.

Disfruten...y dejen reviews.

"¿Piensas que los muertos a los que hemos querido nos abandonan del todo¿No crees que los recordamos especial­mente en los mayores apuros?"...Albus Dumbledore (Harry Potter y el Prisionero de Azkaban)

Capítulo 6: Cupido en acción.

Lucy se despertó aquella mañana con la cabeza contra el suelo. Le dolía el cuello y le picaba la cabeza. Se levantó y fue a patear a Bárbara, para que ella también se levantara. La castaña se movió maldiciendo, mientras que Lucy se dirigía a la cama de Kathya. Corrió el dosel. Miró detenidamente las sábanas.

-¿Dónde está Kathya?-preguntó a Bárbara, que llegó a su lado en ese instante. Se miraron. Salieron del cuarto en pijama. Caminaron un par de pasos.

-Oye, mira, la puerta del cuarto de Mitzar está abierta-dijo Bárbara señalando a la puerta de ébano. Y así era, se encontraba entornada. Se miraron nuevamente, con expresiones extrañas. Oyeron pasos desde las escaleras. Sirius caminaba hacia ellas con una gran sonrisa. Se detuvo junto a ellas, observándolas.

-Buenos días niñas-dijo sonriente. Lucy lo miró con el ceño fruncido, mientras que Bárbara sonreía feliz.

-No me digas niña, Sirius-masculló la morena cruzándose de brazos. Él pasó uno de sus brazos por lo hombros de la chica. Ella se ruborizó ante este gesto.

-Está bien-murmuró sensualmente-sé que no eres una niña, solo lo digo porque eres bella cuando te enojas-Lucy por poco se hacía pis encima (N/A: y quién no, caray).

-Sirius-dijo Bárbara. No le parecía gracioso que esos dos coquetearan tan descaradamente. Se notaba que Kathya estaba ausente-Kathya no está en nuestro cuarto, es más, parece que no durmió en su cama-Sirius levantó las cejas.

-Yo venía a despertar a Mitzar-dijo, señalando la puerta entornada. Entraron al cuarto del joven. Se quedaron pasmados mirando la escena.

Kathya y Mitzar estaban fuertemente abrazados, con las piernas enredadas. Él apoyaba su cabeza en el hombro de la chica, mientras que ella tenía su cabeza puesta sobre el pecho desnudo del joven. Las manos masculinas rodeaban la fina cintura de Kathya, mientras que las manos de ella se mantenía alrededor de la espalda de Mitzar.

Sirius suspiró.

-Que linda imagen-dijo Lucy riendo.

-Lástima que ella esté vestida-dijo él cruzándose de brazos.

-¿Lastima?-preguntaron a coro las chicas. Hombre pervertido y descarado.

-Sí, eso quiere decir que no hicieron nada-volvió a suspirar. Se acercó a los dos y los sacudió.

Mitzar abrió los ojos lentamente. Movió la cabeza a los lados. Enfocó la mirada y, al ver la expresión sonriente de su padre, se sonrojó exageradamente. Y mucho más cuando notó un cuerpo cálido y menudo entre sus manos. Sirius carraspeó.

-Bueno, el desayuno estará listo en algunos minutos-dijo sonriendo con lascivia (N/A: esas sonrisas que te dan ganas de golpear y bajarle los dientes al otro)-despiértala-

Mitzar miró a la joven dormida y miró al acolchado. Lucy y Bárbara, paradas junto a la puerta, rieron disimuladamente. Esto lo hizo sentir incómodo.

-Si quieres la despertamos nosotras-dijo Lucy con voz sumamente risueña-y tú..bueno...podrías vestirte-

-Lu, no comiences-dijo Bárbara-anda Mitzar, despiértala- él sacudió a la rubia que aún dormía. Ella sacudió la cabeza y abrió los ojos. Miró al chico que la abrazaba, y al oír unas risas, volteó a mirar a sus dos amigas, que la saludaron con descaro. Se sonrojó, separándose de Mitzar.

-¿Has dormido bien?-preguntó melosamente Lucy, pestañeando pomposamente.

Kathya la fulminó con la mirada. Se levantó de la cama de un salto. Trató de no mirar a ninguna de las dos chicas que sonreían tontamente. Mitzar se había levantado y dirigido al cuarto de baño. Fue en ese instante que Lucy y Bárbara miraron a Kathya, fulminándola con la mirada.

-¿Y?-preguntó Lucy-¿no vas a contarnos nada?-

-NO PASO NADA-

-Nadie dijo que haya pasado algo-dijo Bárbara sonriendo. Kathya las miró con los puños apretados y frunciendo el ceño. Salió de la habitación dando un portazo. Bárbara y Lucy se miraron.

-Creo que se enojó-dijo la castaña. La morena rió y salió de la habitación, siguiendo a Kathya. Bajaron las escaleras y se dirigieron a la cocina. La rubia se encontraba allí, cruzada de brazos y mirando fijamente hacia la mesa. Aún estaba enojada.

Sirius estaba haciendo el desayuno, observando a la chica sentada a la mesa con ojos divertidos.

-Buenos días otra vez-dijeron las dos chicas sentándose a la mesa. Segundos después, Mitzar y Deneb entraban a la cocina. Él estaba serio y se notaba algo nervioso, mientras que ella sonreía feliz.

Sirius miró a su hijo con la misma expresión con la que miraba a Kathya.

-Bueno-dijo Deneb-hoy iremos al callejón Diagon-

-Ay sí que bueno-murmuró Mitzar saboreando una tostada. Miró a Sirius-¿sabes papá? No eres bueno haciendo tostadas-rió.

-Y tú no eres bueno con las chicas-dijo Sirius mordazmente. Mitzar se ruborizó intensamente.

-No le digas eso-dijo Kathya saliendo de su ensimismamiento. Sirius la miró con ojos ávidos. La rubia se ruborizó y bajó la mirada ante la expresión del apuesto señor Black.

Media hora después, salían de la cocina hacia la chimenea de la sala de estar.

-Bueno, tomen sus polvos flu y digan al callejón Diagon-

-¿Callejón Diagon?-preguntó Kathya-¿está permitido?-

-Pues claro-dijo Sirius. Le entregó una capa a Deneb-iremos a Gringotts, luego compraremos los útiles de mi niña preciosa-la miró con ojos orgullosos. –También podemos comprarles un par de túnicas a las bellas mujeres que nos acompañan-miró a las tres chicas sonriendo, provocando sonrojos.

-¿Podemos pasar por Flourish y Blotts?-preguntó Mitzar.

-Sí como quieras-dijo Sirius impaciente. Entraron uno por uno a la chimenea. Primero Bar, luego Lucy y por último Kat. Una por una desaparecieron, viendo a los Black observarlas desde la sala de estar de Grimmauld Place.

Cayó a un lugar oscuro y tenebroso. Bárbara miró a los lados tratando de buscar algo que ya hubiese visto, pero se dio cuenta que ese lugar era completamente desconocido para ella. Se levantó del suelo, limpiándose el hollín de la ropa. Volvió a mirar a su alrededor. Estaba oscuro allí, y eso que eran las diez de la mañana. Caminó un trecho. Se encontró en un pasillo oscuro, lleno de brujas y magos extraños. Algunos le sonreían mostrando sus dientes amarillos, o la falta de ellos. Caminó por el callejón preguntándose dónde podían estar los demás. También se cuestionó el hecho de haber pronunciado mal el nombre del lugar a donde se dirigía. El suelo era de adoquines, aunque en algunos lugares faltaban pedazos de piedra y había barro. Caminaba mirando al suelo, intentando no observar a nadie fijamente. Un cartel pegado en una de las paredes le mostró que se encontraba en el Callejón Knockturn. Se maldijo a sí misma y caminó nuevamente, intentando encontrar la salida. Había muchos comercios cerrados, con letreros que decían clausura o cerrado por duelo. El callejón estaba casi vacío. Fue en ese momento que chocó con alguien. Maldijo al hombre que vestía de túnica negra y la miraba detenidamente.

-¿Por qué no te fijas por dónde vas niña?- fue en ese preciso instante en que Bárbara, maldiciendo, levantó la vista. Se quedó boquiabierta mirando al apuesto joven rubio de ojos grises que la miraba con el ceño fruncido. Nariz recta, cejas bien torneadas y rubias, labios finos y rosados, piel blanca y seguramente increíblemente tersa. Sus ojos grises, que eran muy parecidos a los ojos de Sirius, eran fríos como el hielo, y su cabello estaba perfectamente peinado (N/a: como en la peli 3 que está divino..). En pocas palabras, su rostro era una hermosa conjunción entre todas las partes que lo conformaban. Era delgado y tenía buen cuerpo. Un dios con cabellera rubia, según pensó Bárbara (N/A: Barchu, eso debes pensar vos..¿a que si?).

-Dra...Draco-

-Sí, Draco Malfoy-dijo él con voz dura y fría. Parecía sumamente enojado.-Me has pisado-

-¿Y eso qué?-preguntó Bárbara frunciendo el entrecejo.

-Que tus sucios pies tocaron los míos-(N/A: demasiado Malfoy el comentario)

-¿QUIÉN TE CREES QUE ERES TARADO?-

-NO me insultes-dijo él tomándola fuertemente del brazo-no sabes con quién te metes-

-¿Qué?-preguntó ella. Estaba nerviosa y por un momento le entró el miedo-¿vas a pedirle a Greyback que me muerda?-Draco abrió los ojos asombrado.

-¿Cómo lo sabes?-

-Sé cosas de ti que te asombrarían-dijo Bárbara soltándose-ahora déjame en paz-

-No te irás-

-Suéltala Malfoy-dijo una voz tras el rubio. Una varita estaba clavada en la nuca del ex slytherin. Bárbara sonrió al ver al apuesto joven que apuntaba a Draco.

-Hola Harry-dos bellos ojos verdes la miraron desde atrás del chico (N/A: amor, amor, amor).

-Hola Bar-dijo él. Miró a Draco-te recomiendo que desaparezcas de mi vista si no quieres terminar en Azkaban de nuevo-el rubio tragó saliva. Volteó a mirar a Harry.

-No quiero ir a Azkaban-masculló. Sus ojos ya no eran desafiantes, sino que había un ligero estremecimiento y temor.

-Pues entonces desaparece..a menos que quieras ir a visitar a tu papi a su celda..y a tus tíos..-Draco le lanzó una mirada gélida a Bárbara, para luego separarse de ambos y adentrarse a otro pasillo.

-Bueno-dijo Harry. Aún mantenía su varita en mano.-Debemos salir de aquí-miró a los lados y bajo la voz-este no es un buen lugar para nosotros..mucho menos para mí, ven sígueme-caminaron por un par de minutos, en los que Bárbara pensaba en el apuesto rubio con el que había chocado. Era tal cual como se lo había imaginado, aunque creyó que quizás tendría un poco más de cordialidad. Era muy lindo y grosero. Tenía una extraña sensación en el pecho y en el estómago. Llegaron hacia un lugar iluminado. Ya habían llegado al callejón Diagon.

-Bien Bar, aquí te dejo-dijo Harry-tengo asuntos del Ministerio muy importantes-se ruborizó ligeramente-además Ginny quiere que nos veamos en Madam Puddifoots...así que me tengo que ir corriendo a Hogsmeade-

-Que tengas suerte-dijo Bárbara sonriendo. Se despidieron y, con un ligero plop, Harry desapareció de su vista. La chica caminó un par de pasos. Allí estaba Ollivander, otra vez. Y más allá Madam Malkin. El callejón Diagon era mucho mejor de lo que había imaginado. Se detuvo a mirar en Artículos de calidad para el juego de quidditchcuando oyó que alguien gritaba su nombre.

-Bar que bueno que te encontramos-dijo Kathya al llegar a ella. La abrazó fuertemente.

-Creímos que te había sucedido algo-dijo Mitzar uniéndose a ellas.

-¿Dónde estabas niña?-preguntó Sirius mirándola con el ceño fruncido.

-Terminé en el callejón Knockturn-dijo con voz desmayada- y no saben a quién me encontré allí-les susurró a sus dos amigas.

-¿A quién?-preguntó Lucy.

-Luego les digo-dijo Bárbara, viendo que Sirius las miraba fijamente. Caminaron hacia Ollivander.

-Bueno, nosotros paramos aquí-dijo Sirius-ustedes pueden merodear por donde quieran-sonrió. Merodear, esa sí que era una hermosa palabra. Los cuatro se despidieron de Sirius y de Deneb, que sonreía feliz debido a que le comprarían una varita. Deberían empezar a tener cuidado con ella ahora que podía usar magia.

-Dinos ya a quién viste-dijo Kathya cuando se sentaron a tomar un helado que Mitzar gustosamente les compró.

-¿Les suena Draco Malfoy?-Lucy escupió el helado que saboreaba, mientras que Kathya se quedó con la boca abierta.

-¿Draco Malfoy?-preguntó-¿y cómo es él?-susurró.

-Hermoso..y muy arisco-dijo Bárbara sonriendo-es un digno hijo de su buena madre-

-Ten cuidado con ese idiota-dijo Mitzar.

-Sabemos que es tu familia-dijo Kathya mirándolo. Se veía muy lindo con la túnica azul.

-Sí, y no me enorgullece...lo peor de todo es que tuve que soportarlo en Hogwarts, verlo todo el tiempo-suspiró-de verdad Bar, ten cuidado con él-saboreó su helado de limón.

-Harry también estaba en el callejón Knockturn-dijo Bárbara.

-Merlín¿has visto a Harry?-preguntó Lucy. Ante el asentimiento de la castaña, dijo-niña suertuda-

-¿Qué podría estar haciendo Harry ahí?-preguntó Kathya. Las tres miraron al apuesto joven de ojos negros.

-Mm..bueno, Harry siempre anda por ahí y por allá-dijo Mitzar. Al ver las expresiones de las chicas, prosiguió-Harry prácticamente es un auror, y en el callejón Knockturn siempre hay pistas sobre mortífagos...-miró al suelo-él atrapó a unos cuantos-miró a Bárbara-¿qué pasó cuando te encontraste con él?-

-Bueno, Draco se asustó-

Mitzar rió.

-Sí, Malfoy le tiene miedo-las tres levantaron las cejas-estuvo siendo investigado por Harry..fue a Azkaban tres meses...-

-¿Harry?-

-No, Draco-dijo Mitzar rápidamente-¿cómo creen?-

-¿Por qué fue a Azkaban?-preguntó Lucy.

-Por un asesinato-dijo Mitzar-el asesinato de un mago importante...Harry lo defendió diciendo que Draco no había sido el asesino, y que había actuado debido a que Voldemort tenía amenazas puestas sobre él-

-Pero Draco le tiene miedo a Harry-

-Sí, pero también respeto-dijo-a pesar de todo, Harry fue el único que lo defendió, y Malfoy sabe que cualquier cosa que haga, él lo sabrá-

-Así que Harry es auror-dijo Kathya pensativa-me lo imaginaba-miró al suelo-¿no puedes pedirle que nos haga un puestito con él?-

-Oh bueno, no creo que sea problema-dijo Mitzar. Terminó su helado y se levantó de la silla en donde se encontraba sentado-¿vamos?-

-Oh sí-dijo Kathya sonriendo. Lucy y Bárbara se miraron. Ellas se levantaron también, y siguieron al joven Black hacia el bullicio de personas del callejón. Había muchos niños comprando sus útiles, y madres y padres desesperados por hacer todas las compras. Sonrieron al imaginarse a Sirius tan desquiciado. Caminaron entre varias personas. Muchas los miraban atentamente, como si fuesen muy famosos y conocidos.

-Señor Black-dijo un hombre anciano interponiéndose en su camino-un gusto conocerlo-

-Em...soy Mitzar, no Sirius-dijo él sonriendo, mientras el hombre le tomaba la mano y lo zarandeaba violentamente.

-Pues es un gusto igualmente-dijo-conozco a su padre, un gran hombre-

-Sí gracias-dijo Mitzar. Se soltó del hombre y siguió su camino.

-¿Acaso todos conocen..?-

-Claro que sí, mi padre es muy famoso-masculló Mitzar-los Black somos una de las familias más puras del mundo mágico-las miró con mirada seria-además..-bajó la voz-los principales mortífagos pertenecían a nuestra familia-

-Bellatrix Lestrange-dijo Lucy.

-Regulus Black-dijo Bárbara.

-Hasta Draco Malfoy-terminó Kathya. Mitzar miraba al suelo.

-Sí-murmuró él-bueno, supongo que no es tan malo-

-Claro que es malo-dijo Kathya-que tu tía abuela sea mortífaga y una enferma no debe darte orgullo-

-NO ME DA ORGULLO-bramó-solo que me acostumbro al hecho de que me miren como si en cualquier momento vaya a lanzarles Crucios-las tres chicas sonrieron-¿eso a qué se debe?-

-Bueno, según lo que sabemos, tu hermosa y bien honrada tía-todo eso lo dijo con sarcasmo-torturó con la maldición Cruciatus a los Longbottom-

-Ah..-dijo Mitzar-¿y eso cómo lo sabes?-

-Casualidad-dijo rápidamente la rubia-completa casualidad-

-¿Y eso de la familia más pura?-preguntó Bárbara. Estaban parados en la entrada de Flourish y Blotts.

-Bueno...-dijo él en un suspiro-los Black estamos emparentados con tooooodas las familias que se puedan imaginar..con todas aquellas que en algún momento fueron completamente puras y sin una gota muggle en su sangre-

-¿Por ejemplo?-preguntó Lucy. Se había quedado observando un libro que en su cubierta tenía un perro negro.

-Por ejemplo...los Bulstrode, los Longbottom, los..los Malfoy..los Lestrange, los Crouch-las tres lo miraron con las cejas levantadas-hasta con los Potter-

-¿De veras?-Mitzar asintió con la cabeza.

-Dorea Black, la hija de Violetta Bulstrode, se casó con Charles Potter y tuvieron un hijo varón- (N/A: esto parece ser cierto, no lo he inventado, sino vayan al y veanlo ustedes mismos)

-James-dijo Kathya intuyendo la respuesta.

-Sí-dijo Mitzar-es decir que papá y James son primos, quizás segundos, o lejanos, pero en su sangre hay sangre de la nuestra-

-También están emparentados con los Weasley-dijo Bárbara-¿no?-

-Así es-dijo Mitzar. Miró la vidriera-¿crees que si me compro ese libro..me gustará?-pregunto mirando a Kathya. Ella se encogió de hombros. Dos chicos salían de la librería. Eran apuestos y se parecían mucho. Uno era alto, rubio y de ojos celestes. El otro era moreno, alto también, y tenía ojos grises. Ambos eran encantadores, y Lucy, observándolos, supo que de algún lugar los conocía.

-¿Mitzar?-preguntó el joven moreno, que cargaba con varios libros encima. El joven Black lo miró frunciendo el entrecejo.

-Sí-dijo dubitativo.

-Mit, soy yo-dijo el otro sonriendo. Dientes lindos y parejos.

-Hola-

-Vincent-Kathya miró fijamente al chico. Ese nombre..ese nombre..OH POR DIOS.

-¿Vincent?-preguntaron a coro las chicas, fulminando a la rubia con la mirada. Mitzar sonreía.

-VINCENT DIGGORY-bramó lanzándose encima del chico, abrazándolo. Lucy miró fijamente a Kathya, con mirada asesina.

-Disculpen-dijo el otro joven, acercándose. En algún lugar del ser de Lucy, ella sintió que a ese apuesto hombre lo conocía. Y parecía que tanto Bárbara como Kathya sentían lo mismo.

-Hola-dijo Mitzar al chico rubio cuando se separó de Vincent. UN MOMENTO. Si ese joven era Vincent, el otro debía ser...Cedric.

-Cedric Diggory-murmuró Kathya. Miró a Lucy y a Bárbara-Cedric Diggory-repitió.

-¿Qué?-pregunto Lucy-pero si está muerto-

-No, no-dijo Kathya-ese es Cedric Diggory-

-Chicas-Mitzar había vuelto junto a ellas-les presento a los hermanos Diggory-hubo diferentes reacciones.

Kathya sonrió felizmente al ver a los dos chicos. Eran más lindos de lo imaginado. Bárbara los miraba atónita, y seguía pensando en que la rubia tenía una muy hermosa imaginación.

Lucy estaba con la mandíbula desencajada. Algo muy dentro de su ser surgió al ver a los dos chicos, y más cuando Mitzar dijo que eran los hermanos Diggory. Di-ggo-ry...hermanos. Cedric y Vincent. Cielos. Se largó a llorar. Los tres chicos la miraron sin comprender nada, pero Kathya y Bárbara la observaron con pena.

-¿Qué le sucede?-preguntó Mitzar.

-Nada, cosa de chicas-contestó Kathya. Mitzar se acercó a los dos jóvenes perplejos.

-¿Por qué se puso así?-preguntó Bárbara en un susurro.

-¿Qué no lo ves?-preguntó Kathya-una de las pocas veces que la vimos llorar fue cuando vimos la película cuatro y Cedric moría..¿recuerdas?-

-Ay sí que estupidez-dijo Bárbara riendo.-¿Cuándo fue la segunda vez?-

-Cuando Sirius cayó tras el velo-

-Cuando murió su abuela no derramó ni una lágrima-dijo la castaña.

-Eso fue porque dijo que su abuela se había ido al infierno y que allí la perra estaría mejor-se acercaron las dos a Lucy, que aún lloraba.

-Lu..-

-NO ME HABLES-bramó.

-Lucy-dijo Bárbara.

-No me molesten-

-¿Pero qué cornos te sucede?-

-¿Qué me sucede?-preguntó Lucy con voz ronca-¿qué me sucede?-señaló a Kathya con el dedo-me sucede que un día vengo al callejón Diagon y me encuentro con el amor de mi vida-

-¿Y cuál es el problema?-preguntó Bárbara.

-Que no sabía que estaba vivo-masculló Lucy-¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE?-tomó a Kathya del cuello y la zarandeó.

-Porque lo olvidé-dijo Kathya con voz ahogada.

-NO PUEDES OLVIDARTE DE DECIRME ALGO TAN IMPORTANTE-

-Lucy, suéltala-dijo Bárbara lanzándose sobre la morena.

La escena quedó así: Bárbara estaba sobre la espalda de Lucy, que zarandeaba y apretaba el cuello de Kathya. Las tres forcejeaban.

-Chicas ¿qué..?-comenzó Mitzar observando la escena. Pero ninguna de las tres notó que él les hablaba.

-Tarada-dijo Lucy con los dientes apretados-si hubiese sabido que Cedric estaba vivo no estaría saliendo con Oliver-apretó más fuerte el cuello blanco de Kathya.

-Pero...pero tú amas a Oliver-dijo Bárbara aún colgada de la espalda de la morena.

-Sí, como se ama a alguien que no se conoce-

-¿Entonces por qué te pusiste de novia con él?-preguntó Kathya con voz ahogada. Se estaba poniendo azul-verde-violeta-rojo-naranja..todos los colores de la paleta.

-Porque..porque..porque me gusta-dijo ella soltando a la rubia.-PERO DE HABERLO SABIDO...-cerró el puño y se lo mostró a Kathya.

-Atrévete y terminarás en San Mungo partida en pedacitos-dijo la rubia con voz amenazadora. Lucy lo pensó mejor y bajó el puño, poniendo su mano dentro de su bolsillo. Suspiró.

-Vayamos a entablar conversación con esos dos-

-Kat¿Vincent también es de tu invención?-preguntó Bárbara mientras se acercaban a los tres apuestos chicos que hablaban animadamente junto a la vidriera de Flourish y Blotts.

-Hola-les dijo Vincent en el momento en que llegaron junto a él.-¡Qué gusto verlas!-les besó ambas mejillas a cada una. Lucy se quedó pasmada ante eso.-A él ya lo deben conocer-señaló al joven rubio que sonreía a su lado-es mi hermano Cedric-

-Mucho gusto-dijo Kathya acercándose a Cedric y saludándolo.

-Hola Cedric-dijo Bárbara. Lucy se quedó apartada, mirando al joven rubio. Era ,muy...muy él. Digamos, era muy lindo, más hermoso de lo que se lo había imaginado. Sonreía seductoramente mientras las tres se acercaban a saludarlo. Si Kathya le hubiese dicho que él, por gracia de sus ideas, estaba con vida, no se le habría pasado por la cabeza estar con Oliver. Igualmente, errores son errores. Aunque Oliver era un dulce (N/A: algunas quizás piensen que de tan dulce haya que comérselo), pero si lo hubiese sabido, no estarían juntos. Y con este pensamiento, surgió dentro de ella un sentimiento de culpa y vacío al mirar a Cedric a los ojos. No pudo sonreír cuando él sonrió feliz, ni tampoco se pudo sentir contenta cuando decidieron caminar por las calles abarrotadas de gente del callejón.

-Lu-dijo Kathya observándola. Se encontraba cabizbaja y melancólica-¿te sientes bien?-no, no se sentía bien. Tenía un extraño sentimiento de que algo no cerraba, de que no entendía nada, de que algo había, algo, que le gritaba que se diera cuenta realmente de las cosas. Y una pregunta surgió en su mente mientras Kathya le hablaba. ¿Por qué había cortado con Oliver en sus épocas en Hogwarts¿por qué cuando estaba con él o cuando lo besaba sentía que algo andaba mal o que algo no encajaba?. Miró al joven que reía junto a Mitzar y sintió algo extraño nacer en su estómago. Algo que picaba y hacía cosquillas. Algo que quería extinguir.

-Y cuéntanos algo de ti..ejem...Cedric-dijo Bárbara sonriente. Miró a Lucy, y la morena no supo por qué su amiga tenía esa expresión.

-Bueno...estoy trabajando junto a mi padre-

-¿Dónde trabajas?-preguntó Kathya. Las tres intuían la respuesta si el joven trabajaba junto con Amos.

-En el Departamento de Control...-

-Y Regulación de Criaturas Mágicas-terminó Vincent sonriendo-no quiere trabajar ahí en realidad, pero es la única manera de poder conocer a alguien que lo lleve a Rumania a trabajar con Charlie Weasley-

-Nosotras conocemos a Charlie Weasley-dijo bárbara. Estaban observando las escobas de Artículos de cali­dad para el juego de quidditch.

-Sí lo sé-dijo Cedric sonriendo. Suspiro general.-Pero necesito dinero para poder viajar, mi padre me lo prestaría con gusto, pero prefiero ahorrarlo-

-Eres demasiado bueno-murmuró Vincent-quiero esa escoba-susurró señalando la escoba que se exhibía.

-¿Para qué quieres una Nimbus 2001?-preguntó Mitzar-ni siquiera es la mejor-

-La mejor es la Saeta de Fuego-susurró Cedric-Harry Potter tiene una-las tres chicas sonrieron.

-Así que...quieres trabajar con Charlie-dijo Lucy. Estaba algo nerviosa, y sabía que esos nervios eran por la presencia del chico.

-Sí, por lo que debo trabajar con mi padre...digamos que eso me ayuda a saber más-dijo. Estaba serio y las miraba con el ceño fruncido.

-Em..y..Cedric-dijo Bárbara. No sabía si debía o no preguntar lo que tenía en mente-¿tienes...tienes novia?-él la miró rápidamente. Lucy y Kathya hicieron lo mismo. Fruncieron el ceño y fulminaron a Bárbara con la mirada.

-Sí-contestó él. Las miradas de las chicas pasaron velozmente a Cedric. ¿Había contestado que sí?. Eso quería decir que...que tenía novia.

-Y...¿quién es?-preguntó Lucy con voz ronca.

-Cho Chang-contestó Vincent, debido a que Cedric miraba fijamente las túnicas de la vidriera.

-¿Cho Chang?-preguntó Lucy-¿esa pe...?-Kathya la codeó fuertemente en las costillas. La miró. La rubia le hizo señas para que se callara.

-Pero..¿ella no salía con Harry?-preguntó Mitzar.-Antes de que saliera con Ginny, quiero decir- Cedric lo fulminó con la mirada.

-Sí, salió con él en sexto curso...ella y yo habíamos terminado ese mismo año-

-¿Y por qué?-preguntó Bárbara.

-No creo que eso les importe-susurró Cedric. Se había sonrojado ligeramente.

-Yo se los contaré si quieren-dijo Vincent sonriendo. Esa sonrisa debía ser made in Diggory (N/A: la made in Potter es la sensual, seductora, divina y de "yo soy el mejor"), porque ambos jóvenes sonreían de forma casual y sincera. Hermosas sonrisas, en mi opinión.

-Vincent, no creo que ellas deban saberlo-dijo Cedric con voz dura.

-Oh vamos, no seas mala persona-

-Vincent-el moreno la miró-si tu hermano no quiere que nos lo cuentes, no lo hagas-dijo Kathya. Vincent sonrió y asintió con la cabeza.

-Sigues siendo la misma chica divina de siempre-alguien carraspeó. Vincent se sonrojó-la chica buena de siempre, quiero decir-Mitzar miró al suelo cerrando los puños, cosa que sorprendió a las tres chicas, pero no a los dos jóvenes que los acompañaban. ¿Qué sucedía ahí¿acaso había un secreto entre los tres muchachos¿algo que las incumbía a las tres?.

-Chicos-bramó alguien que llegaba repleta de bolsas. Deneb llegó a ellos con una gran sonrisa.-Ya tengo varita-

-Te felicitamos por eso-dijo Kathya sonriendo. Deneb le mostró su varita.

-Roble, veintisiete centímetros, fibra sensible de dragón-dijo Sirius llegando junto a ellos-una varita temperamental-miró a los hermanos Diggory-¿qué tal chicos?-

-Hola señor Black-dijo Vincent. Sonreía y en el momento de estrechar la mano de Sirius las tres jóvenes denotaron respeto en su expresión. Cedric también se acercó a saludar, y en su rostro se notaba su inmenso agradecimiento.

-Sirius, tanto tiempo-dijo estrechando la mano del guapo señor Black (N/A: me encanta aclarar que es GUAPO).

-Hola Cedric-dijo él-¿cómo va tu trabajo con Amos?-

-Muy bien, un tanto aburrido-

-¿Y tu noviazgo?-otra vez tocaban ese tema, y Lucy vio el cambio de expresión de Cedric.

-Pues...bastante bien-dijo mirando al suelo.

-¿Cómo está ella?-preguntó Sirius. Se dirigían a Florean Fortescue.

-Bien..algo atareada debido a que quiere entrar a la División de Aurores-

-Harry trabaja ahí-dijo Lucy. No fue con mala intención, de verdad.

-Sí, lo sé-dijo Cedric frunciendo el entrecejo y con un ligero tono duro en su voz.

-Bueno-dijo Sirius. Puso su mano en el hombro de Cedric-no creo que Harry tenga problema con hacerla entrar-Cedric carraspeó-quiero decir...sabes que Harry con tan solo diecinueve años es uno de los "aurores" más importantes del Ministerio-

-Me gustaría hablar con él antes que nada-dijo el rubio poniendo sus manos en los bolsillos.

-Ese sería un problema-dijo Mitzar.

-¿Por qué?-preguntó Bárbara. Ya estaban dentro de la heladería. Miraron los nombres de los gustos, que eran un tanto extraños, por cierto.

-Sería un problema porque no te puedes aparecer en la casa de Harry y tocarle el timbre-continuó Sirius. Ya habían pedido los helados y subían las escaleras hacia la terraza.

-¿Pero por qué?-

-Porque la seguridad de Harry y de Ginny es un tema importante del Ministerio y de los aurores-

-Eso quiere decir que la casa de Harry está protegida con toda clase de hechizos, encantamientos y maleficios habidos y por haber-

-Exacto, además hay que contar que la casa tiene Guardián-

-¿Cómo que Guardián?-preguntó Bárbara. Su helado de frambuesa se derretía y caía sobre su limpia remera.

-Sí, el encantamiento Fidelio-dijo Kathya-es obvio-

-Usaron el mismo encantamiento que James y Lily cuando...-Lucy tuvo que callarse al darse cuenta de que había hablado de más. Sirius la miraba escéptico, sabiendo que ellas sabían algo que no debían.

-¿Quién es el guardián?-preguntó Kathya.

-De seguro ya lo saben-murmuró Sirius con voz dura y mirada seria. Y mirándose supieron que habían metido la pata. Se mantuvieron calladas saboreando sus helados. Tenían un sentimiento de pesadez en el estómago debido a la expresión de Sirius cada vez que las miraba. Era como si él creyera que ellas tenían una bomba entre manos.

-Bueno, señor Black-dijo Vincent levantándose. Sonrió a Bárbara. Esto la incomodó.-Nos vamos, alguno de estos días pasaremos por Grimmauld Place-

-De acuerdo-

-Adiós Mit-dijo el moreno abrazando al joven Black amistosamente.

-Adiós Sirius-dijo Cedric palmeándole la espalda-nos veremos algún día-miró a las tres chicas-algún día nos volveremos a ver-

-Eso espero-dijo Lucy en un murmullo. Kathya y Bárbara rieron. Los hermanos Diggory salieron de la heladería segundos después.

-¿Y ahora qué hacemos?-preguntó Deneb cuando ellos también salían, minutos después.

-Bueno, podemos caminar-dijo Sirius. Su hija lo miró con el ceño fruncido.-O ir a cualquier lugar que quieras-

-A GAMBOL Y JAPES-bramó la niña-vamos, papi, síiiiiiiiiiiiiiii-

-Está bien-dijo Sirius sonriendo. Miró a los cuatro chicos junto a él-¿quieren venir?-

-No, yo no-dijo Mitzar-prefiero volver a Flourish y Blotts a comprarme un libro-Sirius suspiró.-Si me das dinero-

-Toma-le dio una buena cantidad de galeones-que te diviertas-miró a Lucy, a Bárbara y a Kathya-¿ustedes qué quieren?-

-A mí me gustaría comprarme una túnica, Sirius-dijo Bárbara-si no te importa-

-Quiero comprarme un gato-dijo Lucy.

-¿Y tú Kat?-

-Acompañaré a Mitzar-dijo. ¿Por qué esa mirada divertida en los ojos de Sirius¿por qué ese asomo de sonrisa¿por qué el sonrojo de Mitzar?.

-Aquí en dos horas-dijo Sirius, repartiendo galeones entre las jóvenes (N/A: He is so sweety)-no se pierdan-miró a Bárbara. Ella se sonrojó. Hermosos ojos lo del señor Black. Grises y sumamente tiernos-y tú cuidado con quién te encuentras-

Se separaron y cada uno tomó su rumbo.

OoOOoO

Bárbara se había dirigido a Madam Malkin con una gran sonrisa. Por fin iba a poder tener una túnica de bruja decente...o por lo menos tener una. Entró al comercio con mirada atenta. Todo le parecía nuevo y asombroso. Y eso que solo eran túnicas.

-Hola¿en qué puedo servirte?-una mujer regordeta vestida de verde se le acercó. Esa debía de ser Madam Malkin.

-Sí, gracias-dijo Bárbara-necesito una túnica-

-¿Para el trabajo?-negó con la cabeza-¿para un baile?-

-No, no-dijo Bárbara-quiero una túnica común y corriente..algo que pueda usar todo el tiempo-

-Ah, una túnica normal-dijo la bruja. Bárbara hizo una mueca. Siguió a la mujer hasta un lugar lleno de espejos.-Párate aquí-Bárbara se acomodó en un escabel. Madam Malkin desapareció, mientras que una bruja joven se acercaba a la castaña y le medía las piernas. La puerta del lugar se abrió y alguien entró para comprar una túnica. O eso suponía.

-Elige de qué color te gustaría tu túnica-dijo la bruja que se encontraba con Bárbara-tenemos de cualquier color-

-Bueno..me gustaría algo alegre-dijo ella algo sonrojada. La chica comenzó a mostrarle túnicas de todos colores, algunas tenían puntilla, otras tenían snitchs bordadas (Bárbara sonrió al recordar al apuesto Harry), dragones, brillos. Unas eran de terciopelo, otras de algodón. Había de verano y de invierno. Algunas eran forradas por dentro, otras (según dijo la vendedora) se secaban solas cuando eran mojadas y se limpiaban las manchas que pudieran tener.

Después de una hora de adentrarse entre las túnicas, tocarlas, mirarlas y olerlas, se decidió por una color rosa, bordada y con puntillas. Se dirigió a pagar, cuando vio al que supuso era el nuevo cliente.

-Vaya-dijo él mirándola con suficiencia-no creí que te encontraría de nuevo-

-No me molestes Malfoy-

-¿Por qué?-preguntó él acercándose a ella. Su cercanía era tal, que Bárbara sintió un escalofrío. Malfoy le hablaba en susurros y al oído, cosa que la hacía sonrojar.-Tu amigo Potter ya no está aquí, así que puedo molestarte todo lo que quiera-

-Aquí tiene su compra-dijo Madam Malkin acercándose a ella y entregándole un paquete marrón. Bárbara pagó y salió rápidamente del lugar. ¿Qué estaba pasando¿Draco Malfoy intentaba seducirla o simplemente quería molestarla?. Caminó hacia Florean Fortescue, cuando sintió una mano tomarla del brazo.

-Hola de nuevo-

-¿Qué quieres?-preguntó ella soltándose rápidamente.-Tengo mi varita Malfoy-

-Uy uy uy-dijo él sonriendo-mira como tiemblo-su expresión era de completa satisfacción.

-Suéltame-dijo ella forcejeando.

-Anda Felton, dime todas las cosas que me decías en la escuela-

-¿Qué?-preguntó Bárbara, dejando de forcejear-¿de qué hablas?-

-¿Ya has olvidado todas las cartas de amor que me mandabas por Mitzar?-

-¿QUÉ?-bramó ella, volviendo a forcejear.

-Te daré lo que quieres, si me lo pides- (N/A: creo, Bar, que si Draco te dice eso te entregas como las mejores...¿no?...aunque creo que yo también...ejem..jajajaj)

-SUÉLTAME MALFOY-una patada en el bajo vientre hizo que él la soltara con rapidez. Bárbara no se detuvo a mirar si lo había lastimado mucho en su masculinidad (N/A: lo dejo sin herederos..mala Bar, mala), debido a que salió corriendo calle arriba. Los comercios se iban esparciendo a medida que caminaba alejándose del bullicio. Se sentó en el césped, observando su paquete. Dios¿qué había querido decir Malfoy¿ella, en su pasado, le había mandado cartas?. Oyó pasos. Volteó.

-¿Qué quieres?-le preguntó al chico que se acercaba. Debía admitir que aunque era algo pesado, era increíblemente tentador y sensual. Él jugaba con su varita mientras la observaba fijamente. Era como si estuviera haciéndole una radiografía de rayos x. Ojos penetrantes los de aquel joven..y lindos. Estaba apoyado contra una árbol.

-Bueno..quiero molestarte-dijo Draco sonriendo. A Bárbara le recordó a la sonrisa encantadora de Sirius.

-Tu presencia ya me molesta, no es necesario que hables-apoyó la cabeza sobre las rodillas.

-Así que...-lo miró. Él miraba altivamente hacia el cielo, y eso lo hizo verse más hermoso y sensual que antes-te enviaba cartas de amor-

-Sí-dijo él riendo lacónicamente-bonitas cartas de amor...¿y sabes qué?-

-¿Qué?-

-Me arrepiento de haberlas rechazado-

-¿Qué?-

-Sí, ahora que te veo-la miró de arriba abajo-sé que cometí un error. Se acercaba a ella con paso lento, dándole tiempo a huir. Bárbara sintió dos manos que la tomaban del mentón y, segundos después, todo se detuvo. Era como si el tiempo no existiese, como si el viento ya no soplara, o simplemente que el sol ya no se diera mañas para desaparecer y darle la entrada a la noche. ¿Y por qué sucedió eso¿quieren saberlo¿si¿no?...sigan leyendo entonces.

Malfoy había apoyado sus labios sobre los de Bárbara (N/A: Barchu, espero el monumento en mi honor). Ella solo se mantuvo sorprendida de ese acto. Él la tomó de la nuca y profundizó el beso. Su lengua acariciaba la de Bárbara, pero ella, de tan atónita que estaba, no respondía. Los labios masculinos eran tersos y las manos del joven eran sumamente delicadas con el cabello castaño de ella. En el momento en que se separaron, Bárbara tomó aire hondamente. ¿Qué¿cómo y por qué?. ¿Malfoy la había besado? MALFOY LA HABÍA BESADO...y ella por muy idiota no respondió. Ay cuando lo supiera Lucy no dejaría de molestarla.

-Me voy-dijo él, dejándola completamente asombrada y estática. Bárbara no le dio tiempo a voltearse, debido a que lo tomó del rostro y lo besó. Fue un beso casto y aburrido, pero un beso al fin. Cuando lo soltó, él se había sonrojado ligeramente y sus ojos grises y fríos brillaban.

-Idiota-dijo él.

-Imbécil-le contestó ella-eres un ser despreciable-

-Gracias por el halago, tarada-

-Doxxy venenoso-

-Renacuajo-él sonrió. Se mordió el labio inferior. Y Bárbara afirmó que era muy sexy.

-Cromántula-

-Basilisco-dijo ella cruzándose de brazos-te odio Malfoy-

-Eso es mentira-había enarcado una ceja.

-Es cierto-

-Mentira-

-Verdad-

-Pamplinas-

-Certezas-

-SLYTHERIN-bramó Bárbara.

-Gryffindor- susurró él. Se había acercado de nuevo.

-Ni se te ocurra tocarme Malfoy-dijo, clavándole la varita en el estómago.

-¿Quién va a detenerme?-rozó su nariz contra la de ella. Su voz sonaba increíblemente sensual y dulce.

-Mi varita..y mis puños-se separó ligeramente de él, tomó el paquete en el suelo y caminó hacia la gente.

-¿Volveremos a vernos algún día?-preguntó Draco, mientras ella volteaba y se dirigía hacia el bullicio.

-Espero que no-dijo Bárbara. Oyó la risa masculina, y ella sonrió. Bonito hombre.

OoOOoO

El comercio de animales estaba abarrotado de futuros alumnos de Hogwarts. Parecía como si a todos se les hubiese ocurrido comprar una lechuza o un maldito gato el mismo día. Mientras esperaba, observó a las víboras, a los conejos, algún que otro gatito, y a las lechuzas. Había de todos colores y variedades. El lugar comenzaba a vaciarse, debido a que los niños (porque eso eran) salían felices con sus respectivas compras.

-Ven Ced, compremos un gato para regalo de cumpleaños de mamá-oyó que alguien decía. Buscó con la mirada al joven que había hablado. Vincent tomaba fuertemente a Cedric de la manga de la túnica arrastrándolo. Se veían adorables y, observándolos bien, parecían dos niños comprando golosinas. Sonrió. Se acercó con sigilo a ellos, intentando no ser vista.

-Señorita, dígame qué desea-le dijo la bruja tras el mostrador. Lucy maldijo a la vieja, debido a que los hermanos Diggory la miraron en ese instante. Vio que Vincent sonreía feliz y que codeaba a Cedric. ¿Y eso por qué?.

-Quiero..quiero una lechuza...no, es decir, quiero un gato-dijo ella en un susurro. Sentía las miradas de los dos jóvenes clavadas en su nuca.

-Oh bueno-dijo la bruja-tengo muchas variedades de gato-señaló una jaula a su derecha-son persas, más allá tienes gatos siameses-

-¿Tienen algo especial?-

-Los siameses no, pero los persas son muy inteligentes y puedes usar su cabello para pociones-

Guacale. Cabello de gato en pociones¿a quién se le ocurría?.

-Em...¿puedo mirarlos?-la bruja asintió y Lucy se alejó del mostrador. Observó a los gatitos que maullaban y la miraban. Cielos, seguía sintiendo las miradas de los dos chicos clavadas en su nuca. Era como si la estuvieran analizando.

-No te convienen-dijo una voz cerca de ella. Levantó la mirada. Vincent le sonreía amablemente-si quieres un gato, cómprate uno que sea cruza de gato y kneazle-

-Oh..bueno, yo solo quiero un gato-dijo Lucy sonriendo. El joven frente a ella era toda una ricura.-No me interesa si se puede usar su cabello para hacer pociones-

-Bueno, si es eso, cómprate un siamés..son lindos...dicen que cuando mueren puedes usar sus ojos como zafiros-Lucy hizo una mueca de asco-por supuesto que nadie hace eso-dijo rápidamente, viendo la reacción de la chica.

-Vince, apresúrate que tengo cosas que hacer-

-Ya va amargado-dijo Vincent mirando a su hermano mayor-desde que sale con Cho es un amargado aburrido-

-Deja de decir idioteces-dijo Cedric cruzándose de brazos. Miró a Lucy-no le hagas caso, es un idiota-

-Me llevaré un siamés-dijo Lucy mirando a la anciana que atendía. La mujer se acercó a la jaula y sacó un gatito. Lucy se acercó y pagó el animal. Volteó a mirar a los dos hermanos.

-Bueno, espero que algún día volvamos a vernos-los observó atentamente. Eran tan lindos los dos.

-Seguramente volveremos a vernos-dijo Vincent. En su hermoso rostro había una preciosa sonrisa-soy amigo de Mitzar, así que podré ir a visitarlos-Cedric suspiró profundamente.

-Vince, hazla corta-

-Bueno-dijo Vincent mirando a su hermano con ojos asesinos-algún día de estos nos volveremos a ver-

Lucy salió del lugar algo atontada. Nunca se habría imaginado que su amiga Kathya iba a escribir una historia que incluyera a Cedric y a un hermano (completamente inventado), y eso que ella siempre había molestado a la rubia por su afición y casi obsesión por la escritura. Tenía muchas cosas que agradecerle. Aunque había algo, muy dentro, que no estaba claro. Y supo que eso que la estaba atormentando, tenía algo que ver con el bello Cedric.

OoOOoO

Observando detenidamente los libros de Flourish y Blotts, Kathya admitió que nunca, nunca, había visto tantos. Y sobre tantos temas. Había una sección restringida, en donde seguramente había libros sobre magia negra. Los libros escolares se exhibían en la vidriera o en el mostrador. Buscó con la mirada a Mitzar. Él estaba observando la tapa de un libro titulado "Los mil y un usos de las crines de unicornio". Parecía un título algo estúpido y aburrido. Vio que el joven dejaba al libro de donde lo había sacado y observaba otro. "Criaturas mágicas del mundo".

-¿Qué tipo de libro quieres comprar?-le susurró ella al acercarse. Notó que él se sonrojaba ligeramente al verla tan cerca.

-Bueno, no lo sé-dijo él-algo que me llame la atención-

-Mmm...mira-dijo ella, tomando un libro de tapa negra con un gran dragón bordado.

-Mmm- dijo él negando con la cabeza-no, no me gustan mucho los dragones..son seres fascinantes, pero no-

-Bueno, puedes comprarte lo que quieras-dijo Kathya. Observó las estanterías-¿venden libros muggles aquí?-

-Pues, seguramente sí-dijo Mitzar encogiéndose de hombros-pero nadie los debe comprar-

-Me gustaría comprarme uno-murmuró ella mirando al suelo-uno de amor-

-¿Qué libro te gustaría?-preguntó Mitzar inmediatamente. Sonreía y tenía un raro brillo en los ojos.

-Pues...me gustaría tener Romeo y Julieta-él hizo una mueca de asco-es una historia hermosa-

-Puede ser, pero es demasiado de mujeres-

-Oh vamos, vas a decirme que los hombres no aman-

-No quise decir eso-dijo él con el ceño fruncido-pero los hombres no leemos esas cosas-

-¿Y qué leen?-preguntó ella acercándose. Podía oler el aroma del joven.

-Bueno-la miró enarcando una ceja-policiales...algunos leemos poemas...-

-Mmm...¿has leído Cianuro Espumoso?-

-¿De Ághata Christie?-

-Sí-él asintió con la cabeza.-También El misterio del cuarto amarillo-

-Ah..-dijo ella. Tomó un libro. "Historia de Hogwarts". Lo dejó en su lugar.

-Tengo ese libro en casa, si quieres leerlo-

-No, solo lo miraba-observó otro libro. –Mira-dijo, señalando el nombre. "Las constelaciones, estrellas y sus significados"-llévate este-

-Está bien-dijo Mitzar sonriendo. Tomó el libro y se dirigió al mostrador. Kathya, mientras tanto, seguía observando las pilas de manuales y libros. Mitzar llegó junto a ella segundos después. Tenía dos libros en sus manos.

-¿Qué más has comprado?-preguntó ella cuando salían del lugar. Él estaba algo sonrojado, y trataba de esconder el paquete que llevaba en las manos. Carraspeó y, estirando el brazo, le entregó un pequeño libro.

-Es un libro de poemas-dijo sonrojado-por tu cumpleaños, sé que fue el tres de julio-

-Oh Mit, muchas gracias-dijo Kathya ruborizándose. Le besó la mejilla dulcemente. Aunque él corrió su rostro, dejando sus bocas a pocos centímetros.-Gracias por el regalo-

-De nada-hablaban en susurros, mirándose fijamente. Los ojos de ambos brillaban y sus mejillas estaban intensamente rosadas.

-¿Cuándo cumples años tú?-preguntó Kathya. Él la miró frunciendo el ceño-así te hago un regalo-

-En septiembre..el veintiuno-

-Oh, naciste con el comienzo del otoño-dijo ella sonriendo-ahora entiendo- se miraron. Kathya volvió a besarlo, pero esta vez en la comisura de los labios. El joven cerró los ojos y tomó aire fuertemente. Cuando ella se separó de él, Mitzar carraspeó, intentando volver a la compostura.

-Bueno, vamos, que mi padre debe estar esperándonos- Kathya sonrió y pasó su mano por el brazo masculino. Esto lo hizo sonrojarse aún más. Y asi caminaron hasta Gambol y Japes.