Holi...he vuelto con un nuevo y hermoso cap.

Ante todo, quiero dedicarlo.

Para mi amiga cibernética Barchu que, como ya deben saber, el personaje de Bárbara está inspirado en ella y dedicado a ella.

Por eso, le quiero dedicar este cap tan precioso, debido a que su amor platónico y obsesivo aparece en éste y, bueno...digamos que juntos hacen cortocircuito. Disfruta de la lectura Bar, y sé que te va a encantar lo que escribí.

Otra cosa, quiero dedicar la gran cantidad de reviews que me llegaron: a Harry, delia, Mik Diggory, Flor, Cami, NazkySnape, Bar, Nymphy Lupin, Nadita, Adrianita, MiOnE, Saria Black. Gracias gente hermosa y bella . Sus reviews me hacen muy feliz!..

Disfruten y dejen reviews.

M.O.S

M.O.P

M.O.M

Y FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA!..y enamorada psicótica de Robbie Jarvis (James adolescente) BOMBONAZOOOOOOOOOOO!.

"Son nuestras elecciones las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades"..Albus Dumbledore (Harry Potter y la Cámara Secreta)

Capítulo 8: Conquístame.

La expedición a la biblioteca fue todo un acontecimiento para Lucy, que nunca en su vida se había sentido bien dentro de un lugar como aquél. Los estantes llegaban al techo, y poseían ínfima cantidad de libros de toda clase. Las cortinas del lugar eran tan grandes como las ventanas, y se encontraban abiertas, dejando pasar la luz del día, mas no así del sol, debido a que estaba nublado. Piso de hermoso y blanco mármol, puerta de increíble roble y enormes escaleras de pino le maravillaron los ojos.

Aunque lo que más provocó esa fascinación fue el joven sentado en el suelo, leyendo un gigantesco libro forrado en negro. Sonrió con coquetería, mientras se acercaba a él. El chico no notó su presencia hasta que ella le pateó el libro. La miró con el ceño fruncido.

-Hola-dijo Lucy con una flamante y bella sonrisa. Mitzar levantó sus oscuras y bien torneadas cejas sobre sus enormes e increíblemente negros ojos. Bufó y dejó el libro a un lado-¿quieres que hablemos de algo?-

-¿Cómo qué?-preguntó él cruzándose de brazos.

-Pues...-buena pregunta¿de qué se podía hablar con el joven?. ¿De mujeres¿de hombres¿acaso de quidditch?. Mitzar la miró con una expresión de total aburrimiento. –Cuéntame algo de tu vida-

-Em...-

-Me muero de calor aquí-dijo Lucy de repente, sin darle tiempo a hablar-salgamos- Mitzar se levantó con pesadez del suelo, y salió de la biblioteca siguiendo a Lucy. Ella caminaba mirando al suelo.

Era la primera vez en su vida que no sabía de qué charlar con un muchacho. Siempre había sido muy extrovertida y muy dada a la conversación, pero en ese instante sentía como si una barrera invisible se hubiese levantado entre Mitzar y ella. No sabía y no pudo intuir qué era aquella sensación que se le había formado en el estómago al observar al bello Black. Era como...como si supiese algo sobre el pasado de él y de alguien más. Algo que producía discordia, desolaciones y corazones rotos. Pensó que quizás la idea de Bárbara no era tan descabellada después de todo y tal vez sí era Kathya la joven que había provocado tantas peleas y discusiones.

-Y...¿ya has tenido tu primer beso?-

-¿Disculpa?-preguntó Mitzar, saliendo de sus cavilaciones. La miró como si estuviera mirando un fantasma, o como si la profesora McGonagall se encontrase desnuda frente a él (N/A: escalofríos ).

-Si ya has tenido tu primer beso- dijo ella con una sonrisa dulce.

-Pues...no-

-¿No?-

-Nunca he tenido novia-

-¿Y cómo puede eso ser posible?-

-Bueno..no un beso beso...quiero decir, si un par de picos...pero...-se sonrojó. Y Lucy pensó que era hermoso.

-Eso se puede arreglar-dijo ella con una sonrisa maléfica. Él se detuvo para mirarla. Se notaba la extrañeza en su expresión y la confusión en su mirada. Lucy se acercó lentamente, analizando los movimientos del joven y su reacción. Se detuvo a escasos centímetros de los labios carnosos de Mitzar-lástima que tenga novio- (N/A: a mi no me hubiese preocupado mi novio en ese momento..menos mal que no tengo..jajaja) susurró ella, sonriendo y separándose.

Mitzar suspiró aliviado. Se encontraba contra la pared y con su cuerpo tenso y alerta. Lo que le faltaba.

Sacudió la cabeza violentamente y miró a la joven frente a él. Y se dio cuenta que era sumamente bonita, aunque demasiado pervertida.

-¿Sabes?-dijo. Lucy lo miró con expresión confusa-Kathya me dijo que tú habías tenido posibilidades de ir a Slytherin, pero que no fuiste...¿por qué?-la morena sintió que se le hundía el cerebro ante aquella pregunta. ¿Qué contestar? Si ella no sabía nada de su pasado mágico. Unas vagas palabras surgieron en su mente como respuesta.

-Yo no quise ir-susurró, esperando que el joven Black creyera aquello. Mitzar miró al suelo y asintió con la cabeza. A Lucy eso le resultó alucinante.-¿Por qué la pregunta?-

-Porque supuse que había sido por eso, pero quería que tú me lo dijeras-dijo él con voz extraña-podrías haber sido mi compañera-sonrió con esa sonrisa tan suya, que a Lucy le hizo recordar fervientemente al bello Sirius.

-Bueno, se dice que la diferencia que se hace entre magos son nuestras decisiones-dijo Lucy. Y se asombró de que esas palabras hubiesen salido de su boca-supongo que no quise ir a Slytherin por su mala fama-

-Creí que habías ido a Gryffindor porque Kat había sido enviada allí-¿le pareció a ella o a Mitzar le costaba hablar de la joven rubia?. Se ruborizó. No había pensado en esa remota posibilidad. Si..quizás ella había querido ir a Gryffindor por Kathya.

-Sí, principalmente, fue por eso-

Caminaron otro trecho en silencio. Ambos avanzaban por el extenso corredor con las cabezas gachas y los ojos entrecerrados. Se sentía una extraña conexión entre esos dos jóvenes.

-¿Qué mas sabes?-preguntó Lucy. Supo en el mismo momento en que profería la pregunta que había sonado espantosa y demasiado tajante. Mitzar levantó la mirada del suelo para observarla detenidamente.

-Pues...sé que Kathya podría haber ido a Ravenclaw-

-¿Y...?-Mitzar volvió a mirar al suelo.

-Creo que quiso ir a Gryffindor por Harry-lo dijo en un tono bajo y casi silencioso.

-Oh..¿y quién no?-dijo Lucy con un tono de voz sensual. El moreno junto a ella sonrió tenuemente.

-Si...creo que si fuese mujer pensaría igual que tú-

-Oh no, Mit-dijo ella sonriendo-si hubieses sido mujer habría sido una desgracia para el mundo mágico femenino..-él se ruborizó. Lucy apoyó la mano sobre el hombro del chico-créeme-

-Ahora hay muchas cosas que entiendo-dijo segundos después, sentada junto a Mitzar en la cama del chico.

Para Lucy era extraño estar junto a un chico sumamente apuesto y no tenerlo enroscado entre las piernas (N/A: que bueno que quedo esto..Mik no me asesines). Algo le estaba ocurriendo. ¿Sería el amor¿sería que se había tomado muy a pecho su noviazgo con Oliver¿o sería que se estaba enamorando de otro joven, y eso, por más raro y estúpido que pareciera, la había hecho madurar?.

-¿Sí?-

-Sí, ahora entiendo...-sonrió. Mitzar la miraba con confusión-no es por poca modestia, pero tengo todas las cualidades de una slytherin...aunque...eso quiere decir que...soy sangre pura-

-Sangre mestiza, como Lupin-dijo el chico mirando su acolchado.

Lucy lo observó fijamente. Era un chico muy apuesto. Pero no era solo su físico, sino también su elegante porte Black y su altivez, típica de los slytherins, lo que lo hacía mucho más lindo y condenadamente excitante.

-Sí-dijo ella, dirigiendo su vista hacia otro lugar. Iba a terminar perdiendo el control si lo seguía mirando- suelo romper las reglas, soy ambiciosa, ingeniosa, demasiado orgullosa...me creo la mejor-sonrió abiertamente-sí-la posibilidad de poder haber ido a Slytherin le parecía terriblemente encantadora.

-Y Kat tiene todas las cualidades de una ravenclaw-susurró él.

¿Por qué siempre tenía que nombrar a Kathya¿acaso tenía una fijación mental con su nombre¿acaso era retrazado y era el único maldito nombre que sabía decir?.

-Creo que en alguna ocasión Kat dijo que Ravenclaw era para los idiotas-

-No por nada Cho Chang fue ahí- (N/A: cuack..jajajaja) se miraron y rieron. –Seguramente Bar pudo haber ido a Hufflepuff-Mitzar asintió con la cabeza, para su completo asombro-¿de veras?-

-Sí..Bárbara tiene todas las características de un hufflepuff-

-Idiota, torpe, vulnerable, cabeza de sandía-

-No-dijo Mitzar riendo. Tuvo que detenerse para poder contener su risa- honesta, justa, paciente, bondadosa y noble-lo miró de tal forma que se ruborizó exageradamente.

-Y Kat...-

-Es inteligente, astuta, sabia, sagaz..-notó cierto tono raro en la voz masculina, supuso que sería un signo de enfado. Pero algo muy dentro le dijo que se estaba equivocando...

-Demasiado sabia para mi gusto...llega a ser irritante a veces-se cruzó de brazos y frunció el ceño-y es demasiado altiva..tú no sabes cómo se comporta cuando se enfada..tenle miedo-él rió.

Pero supo que no era una risa franca y sincera, no era una de esas risas que salen sin querer y del alma, sino que era forzada y salía de su estómago..puro ruido, por así decirlo, y poco sentimiento. Lo miró atentamente, observando cada uno de sus gestos, cada una de sus expresiones. Sus cejas estaban elevadísimas mientras miraba sus manos. Sus ojos eran penetrantes y tan oscuros como una noche sin estrellas. Sus labios, entreabiertos, eran del color de los primeros pétalos de una flor rosada, y tras ellos se escondían unos perfectos y blancos dientes. Su piel era apenas morena y delataba su ascendencia Black. Notó que la remera oscura que llevaba puesta le sentaba a la perfección sobre su cuerpo delgado y bien formado.

-Deja de mirarme-dijo él de repente-me molesta-Lucy sonrió perversamente y se acercó. Mitzar la miraba de soslayo y analizaba sus acciones. Una de las manos femeninas terminó en la rodilla del joven. –Lucy, tú no me gustas-

-Tú a mí tampoco...pero aún así podemos divertirnos-se acercó más a él, entrelazando sus respiraciones. Mitzar se mantenía serio y con las cejas fruncidas-¿no te parece?-

La puerta se abrió de un azote. Miraron a la persona que los observaba con expresión atontada desde el pasillo, haciendo el amague de dar un paso y entrar al lugar. Levantó las cejas y, con una sonrisa burlona, dio media vuelta y desapareció.

Mitzar dio un brinco y salió al pasillo tras la chica. Lucy se quedó mirando la puerta por la que el joven se había ido. ¿Qué estaba ocurriendo?. Era verdad que ella era demasiado lanzada, pero era la primera vez que alguien le decía con tanta franqueza que no le gustaba. Tampoco entendía la reacción de Mitzar al ver a la joven que había aparecido por la puerta. Demasiado miedoso y con mucha prisa por salir tras la muchacha.

Se levantó de la cama y salió al corredor, con la idea de ir a su habitación y, si encontraba a Bar y a Kat, contarles las buenas nuevas sobre sus pasados. No eran grandes noticias, pero quizás les interesaría. Llegó a la puerta del cuarto y, sin tocar, entró. Se encontró con Kathya arrodillada, con su cabeza entre las rodillas. Su cuerpo temblaba.

-¿Estás llorando?-

-No-susurró la otra.

-Sí claro, y yo me chupo el dedo-

-Si te chupas el dedo no es de mi incumbencia-dijo Kathya con voz ronca-ya estás grande para eso-

-Cierra la boca-dijo Lucy frunciendo el ceño y sentándose en su cama. Miró por la ventana, en donde el cielo se volvía negro. Suspiró y miró a la rubia que la observaba con ojos enrojecidos.

La puerta se abrió y Bárbara llegó hasta ellas con una gran sonrisa. Pero al ver las expresiones de sus dos amigas, la sonrisa se desvaneció.

-¿Qué ocurre?-preguntó, mirando primero a Kathya y luego a Lucy. Se acercó a la rubia y se sentó junto a ella en el suelo-cuéntame-

-No..no me ocurre nada-dijo en susurros, mientras se limpiaba la nariz. Bárbara miró a Lucy, la cual se encogió de hombros.

-Escuchen-dijo la morena con voz potente-tengo grandes e interesantes noticias-notó que ninguna de las dos le prestaba demasiada atención.

-¿Sobre qué?-preguntó Bárbara, acariciando el cabello rubio de Kathya, sin mirar a Lucy.

-Sobre nuestro pasado mágico-ahora sí que había llamado la atención de ambas. La miraron inmediatamente, con los ojos abiertos. Bárbara tenía la boca ligeramente abierta, y Kathya había dejado de sollozar.

-¿Qué has averiguado?-Lucy sonrió coquetamente, y movió su cabeza con altivez. Dándose importancia, dijo:

-Parece que había posibilidades de que fuésemos separados al ingresar a Hogwarts, pero por extrañas razones el Sombrero Seleccionador nos envió a Gryffindor-Kathya la observaba con ojos ávidos, analizando sus palabras.

-¿Y...?-

-Y que yo tuve posibilidades de ir a Slytherin, pero quise ir a Gryffindor porque ustedes dos estaban ahí-

-¡Qué tierna!-dijo Bárbara con sarcasmo. Lucy la miró con odio repentino.

-Ahora entiendo-dijo Kathya con una tenue sonrisa.

-¿Qué cosa?-

-Por qué eres tan insoportable-

-No te hagas la cocorita que tú pudiste haber sido amiga de Cho Chang-

-No me digas que pude ir a Ravenclaw pero no quise-dijo Kathya.

-Exactamente-dijo Lucy cruzándose de brazos y, ofendida, miraba hacia la ventana, dándoles la espalda.

-Ravenclaw es para los idiotas-

-Eso mismo le dije a Mitzar-dijo Lucy.

Mala idea nombrar a aquel chico. Los ojos verdes de Kathya se humedecieron repentinamente, y ambas chicas supieron por qué se encontraba tan triste.

-Y tú tuviste chances de ser hufflepuff-continuó, sentándose en su cama, para luego acostarse y poner sus manos tras su nuca-pero supongo que creíste que los hufflepuff son unos gansos sin cerebro...que es lo que son-

-No digas eso-dijo Bárbara enojada. Sonrió con lascivia, y Lucy tuvo una muy mala espina de aquella sonrisa-Cedric Diggory es un ex hufflepuff-

Lucy abrió la boca para responder, pero supo que no podía decir nada respecto de eso. Frunció el entrecejo y miró el techo, Bárbara le había ganado esa mano.

-Pero...¿el Sombrero nos seleccionó o fuimos nosotras las que decidimos a dónde ir?-preguntó Kathya con una media sonrisa-porque pareciera como si lo hubiésemos amenazado con descuartizarlo y lanzarlo al fuego si no nos mandaba a Gryffindor-

-Creo que eso hice yo-dijo Lucy pensativa. Miró a las dos chicas que la miraban con las cejas levantadas-tengo una ligera sensación de que eso pasó-Kathya y Bárbara rieron ante la mínima idea de que Lucy hubiese amenazado a un simple sombrero parlanchín. No tenía escrúpulos. La bonita castaña carraspeó, y la rubia y la morena la miraron.

-Vincent me invitó a Hogsmeade-dijo con una reluciente sonrisa.

-¿Y qué contestaste?-

-Que sí-dijo Bárbara-no voy a perderme la oportunidad de salir con un Diggory-sonrió aun más.

-Pues entonces tienes que prepararte-dijo Lucy saltando de la cama y, tomando a Bárbara del brazo, abrió el armario y comenzó a lanzar toda su ropa al suelo.

Ya había pasado una hora desde que Lucy decidiera ponerle semejante minifalda y esa remera escotada celeste de tiritas. No le parecía conveniente salir con Vincent con tan poca ropa, pero la morena habia dicho que ya era hora de que tomara decisiones y se mostrara. Aunque no creía que vestirse de atorrante fuera tomar decisiones. Suspiró.

Se encontraba en la sala de Grimmauld Place esperando a que Vincent apareciera de algún lugar y salieran. Oyó pasos desde las escaleras. Su corazón se aceleró, esperando ver al joven Diggory. Pero el que bajó las escaleras fue William, con una sonrisa lasciva y seductora. Miró detenidamente a la castaña, y pronunció más su sonrisa.

-Así que..tú también vas a Hogsmeade-

-¿También?-

-Sí..nosotros vamos-dijo sentándose en el sofá frente a la chimenea.

-¿Cómo que también van?-preguntó ella al borde de la histeria, mientras el bello Potter sonreía y la observaba con admiración. Vincent bajó segundos después, junto con Mitzar. Tras ellos, Kathya y Lucy. El joven Diggory sonreía atontado. Llevaba puesta una hermosa túnica verde, una remera blanca y jeans.

-Bueno, vamos-dijo al llegar junto a Bárbara-tomaremos los polvos flu hasta Las Tres Escobas-

-De acuerdo-dijo ella. Sentía un nudo en su garganta, y animales saltarines en su estómago. Estaba demasiado nerviosa y no quería arruinarlo. Se dirigieron a paso lento a la chimenea.

-Espérennos-dijo William mientras les entregaba a ambos un puñado de polvos flu. –Nos veremos allí en Las Tres Escobas y luego nos separaremos-le sonrió abiertamente a Kathya en el momento en que ella tomaba también un puñado de polvos, haciéndola enrojecer.

Bárbara cayó sobre Vincent. Demasiado fuerte, le dolía la cabeza. Intento levantarse, pero se tropezó y volvió a caer al suelo. Fue en ese instante en que notó una mano frente a su nariz.

-Gracias-dijo ella mientras era ayudada por el joven Diggory, que estaba exageradamente sonrojado.

Minutos después, William, Kat, Lucy, Mitzar, Deneb y Johanne aparecían a través de la inmensa chimenea. El joven Black se mantenía sombrío y serio, mientras que el bello Potter sonreía abiertamente.

-Bueno-dijo-yo quiero una cerveza de mantequilla-miró a Kathya-¿quieres?-

-Pues...yo...-

-Claro que queremos-dijo Lucy sonriente. Bárbara levantó las cejas y puso os ojos en blanco. Esa chica siempre se autoinvitaba a todas partes.

Se dirigieron a una mesa bastante apartada del tumulto de personas, y se sentaron. Mitzar se sentó junto a Lucy, mirando fijamente a la mesa. William se sentó junto a Kathya, frente a Mitzar, mientras que Vincent y Bárbara se sentaron junto a Kathya, uno al lado del otro. Johanne y Deneb se sentaron junto a Mitzar.

-Hola jóvenes-dijo una bruja acercándose a ellos. Era una mujer mayor, aunque muy guapa.

-Rosmerta, hola-dijo William-queremos cervezas de mantequillas-

-¿Seis cervezas?-

-Sí..¿para las niñas puedes traernos zumos de calabaza?-

-Por supuesto-sonrió y, dando media vuelta, se alejó de ellos.

Bárbara suspiró. Era cierto que aún se encontraba nerviosa, pero a medida que pasaba el tiempo los nervios disminuían. Se miró las piernas desnudas. Esperaba que no refrescara o sino se moriría de frío.

-Vaya, mira quienes están aquí-Kathya, Lucy y Bárbara se miraron antes de observar fijamente al chico que hablaba. Mitzar, William y Vincent se sobresaltaron y fruncieron el ceño.

-Hola, primo-dijo Deneb con una sonrisa de autosuficiencia.-Un gusto verte tan apuesto-

-Gracias-dijo el apuesto rubio-pero no necesito tus halagos-

-¿Qué quieres?-preguntó William levantándose de su silla y encarándolo.

-Tranquilo, Potter, solo vengo a charlar-Lucy miró detenidamente al joven frente a ellos. Llevaba una túnica azul y se podría decir que estaba vestido de traje. Notó dos personas tras él que sonreían.

-¿No nos presentas?-dijo, mirándolo. Dos profundos y penetrantes ojos grises se clavaron en sus ojos miel.

-Ya los conoces-dijo Draco con voz fría. Sonrió abiertamente al mirar a Bárbara. Ella intentó esconderse, acurrucándose en su silla.

-Ellos son tus hermanos...¿verdad?-dijo Kathya. Bárbara y Lucy la miraron rápidamente.

-Sí, Moseley, ellos son mis hermanos-les hizo una seña a los dos jóvenes tras él. Se acercaron. –Ella es Algieba-una hermosa joven de cabello rubio enrulado, ojos azules, cuerpo divino, y cara prefecta, se acercó a Draco sonriendo. Era bellísima, y tenía la misma expresión burlona que el guapo Malfoy llevaba en los ojos.

Kathya frunció el entrecejo pronunciadamente cuando notó la expresión de Algieba al cruzar miradas con Mitzar y con William. Algo extraño le nació en la boca del estómago, y sin explicarse por qué, cerró los puños.

-Y él es mi hermano Algol-esta vez un joven muy parecido a Draco se acercó. Tenía los ojos más grandes pero aún así era increíblemente atractivo. Quizás podía tener las cejas más tupidas, pero seguía siendo guapísimo. Hizo una leve reverencia.

-Bueno, bueno, ya puedes irte-dijo William enojado-queremos estar tranquilos, sin presencias indeseables-hubo un cruce tenso de miradas entre Draco y William.

-Chicos, por favor, no peleen-dijo Kathya-por favor-

-Vámonos Draco-dijo Algieba tomándolo del brazo y dirigiendo una sensual sonrisa a William. Kathya cerró los puños y maldijo que su varita hubiese quedado e Grimmauld Place-hay mejores lugares para nosotros-salieron del Las Tres Escobas.

-Estúpido-murmuró William volviendo a sentarse.

-No te sulfures Will-dijo Kathya apoyando su mano en el hombro del chico. Él sonrió ante el gesto, haciéndola ruborizar. Alguien gruñó, y se asombraron al ver a Mitzar mirarlos con el ceño fruncido.

Lucy se levantó de su silla y, mirando significativamente a sus dos amigas, se dirigió al sanitario, no sin antes preguntar disimuladamente dónde se hallaba éste.

-Gárgolas galopantes-dijo en el mismo momento en que Kat y Bar entraban tras ella al baño-¿ESE era Draco Malfoy?-

-Sí-dijo Bárbara sonriendo y suspirando.

-Precioso-dijo Lucy, apoyándose contra la pared.

-Algol también es muy lindo-dijo Kathya. Aunque sabía que ningún chico podía ser más hermoso que William..y que Mitzar

-Dios, Kat, nunca te he dicho esto, pero me encanta cómo escribes, tu imaginación es un prodigio-dijo Lucy abrazándola. La rubia rió.

-Algieba también es preciosa-dijo Bárbara. Notó cómo la expresión de Kathya se endurecía.-Katy, sé una buena gryffindor y dile lo que sientes-

-¿Qué?-

-Dile lo que sientes a Will-

-Yo no siento nada por Will-

-Sí claro-

-Tú dile a Malfoy lo que sientes por él-dijo Kathya con voz socarrona. Bárbara se sonrojó.

-Lo mío con Draco es imposible...-

-UN MOMENTO-dijo Lucy-¿desde cuándo es Draco?-la castaña bajó la mirada-¿y desde cuándo es Will?-Kathya se sonrojó-¿de qué me perdí?-

-Tu cerebro perdiste-respondió la rubia. Bárbara rió-ahora si no te importa, salgamos, porque nuestros hermosos acompañantes se deben preguntar por qué tardamos tanto-salieron y se dirigieron a la mesa en donde seis personas las esperaban. Las cervezas ya estaban en la mesa. Se sentaron y bebieron en silencio.

-Bar¿quieres salir a caminar?-preguntó Vincent. Bárbara se sonrojó y asintió con la cabeza.

Terminaron sus cervezas y salieron.

-Nosotros también iremos a dar un vuelta-dijo Lucy. Sintió un fuerte pisotón-Ahhhh..¿por qué me pisas idiota?-Kathya revoleó los ojos al techo.

Salieron del lugar siguiendo a Vincent y a una súper nerviosa Bárbara. La rubia miró a sus amigas. La castaña temblaba ligeramente ante cualquier acercamiento del joven Diggory, mientras que Lucy...las pupilas se le dilataron al ver que la morena tomaba a Mitzar del brazo y le sonreía. Sintió una mano en su espalda, y se estremeció al ver los hermosos ojos de William mirarla atentamente. Sonrió tenuemente, aunque seguía fulminando a Lucy con los ojos.

-Aquí nos separamos-dijo Vincent deteniéndose en medio de Hogsmeade. Bárbara notó una mirada sonriente, y supo que Lucy debía de estar riéndose de ella mentalmente. Miró a Kathya, que le guiñó un ojo. Suspiró. Por lo menos la rubia la entendía, o aparentaba hacerlo.

-Está bien-dijo William.-En dos horas nos encontramos aquí para volver a Grimmauld Place-asintieron y se separaron del grupo.

Los dos Potter, los dos Black, Kathya y Lucy, se dirigieron a Honeydukes, alegando, los dos varones, que de esa manera le cerrarían la boca a las dos niñas. El comercio era el sueño viviente de cualquier chico con caries. Se encontraba repleto de golosinas de todos los gustos, hasta los más insólitos. Mitzar y William desaparecieron de la vista de ambas, siguiendo a sus hermanas.

-Demasiada amistad con Mitzar ¿no?-dijo Kathya con sorna, mientras observaba un tarro de cucarachas.

-¿Qué?-

-Que demasiado cerca de Mitzar-

-Pues...es lindo-

-Vuelve a acercártele y te romperé la cabeza-

-Katy...-comenzó Lucy.

-Katy un cuerno-dijo la rubia, exasperada-sales con Oliver Wood, no puedo creer lo descarada, cararota, sin vergüenza y..y..PUTA- notó que la gente a su alrededor las miraba.

-¿Puedes dejar de gritar?-preguntó Lucy tomándola del brazo fuertemente.

-No-contestó Kathya. Demasiado terca, orgullosa, demasiado sagaz y conflictiva. Sus ojos estaban húmedos y de no ser porque había dejado su varita en Grimmauld Place, un potente Avada Kedavra habría asesinado a la morena.

-¿Se puede saber qué te sucede?-

-Suéltame-

-Kat por favor-

-Déjame en paz-dijo, soltándose con brusquedad de Lucy. Salió del lugar, dándola la espalda a su amiga. Aunque Lucy la siguió.

-Mitzar no es de tu propiedad-

-Tampoco de la tuya-replicó con voz dura. Se miraron, fulminándose con los ojos.

-No podemos estar peleándonos por un chico-dijo Lucy acercándose.

-Lo sé-dijo la rubia con voz entrecortada.

-Katy...quizás Bárbara tenga razón y debas ser una verdadera Gryffindor y admitir lo que sientes-

-El problema es que no sé lo que siento-dijo mirando al suelo-me gustan-

-¿Quiénes?-

-Mitzar y William-podría haberse largado en llanto allí mismo, pero algo dentro de ella no se lo permitió. Demasiado orgullosa y altiva.

-¿Te gustan los dos?-Kathya asintió con la cabeza-vaya-sonrió, pero la ver la desolación en la mirada de la rubia, carraspeó.-Bueno..no sé..alguno te debe gustar más-

-William es mucho más lanzado..me dijo que si lo acepto, cambiará-

-¿Cuándo te dijo eso?-

-Cuando me acorraló en mi cama-

-TE ACORRALO EN TU CAMA Y AÚN ERES VIRGEN IDIOTA-

-LUCIANA-

-De acuerdo, perdón, pero es que no te entiendo-se miraron-haz lo que tu corazón dicte-

Kathya rió. Demasiado amor para ambos. Demasiado confuso.

-¿Y eso?-Lucy se encogió de hombros.

-De algún lugar-rieron-vamos- entraron en Honeydukes.

OooOooO

Caminaron en silencio entre los comercios de Hogsmeade. Había muchos magos y brujas alrededor de ellos, pero Bárbara sentía que eran solo ellos dos. Sintió un roce y miró al joven junto a ella. Intentaba tomarla de la mano.

-Vince-dijo. Él la miró-creo que te tomas las cosas demasiado aprisa-el chico asintió. Se detuvieron.

Las tripas desaparecieron de su lugar al notar que se encontraban en la puerta de Madam Pudifoot's.

-Merlín-susurró.

-Tomaremos unos chocolates y si quieres comeremos esos caramelos dulces que dan aquí-dijo él con una sonrisa.

Se sintió tranquila de momento. Entraron. Se sentaron en una mesita redonda junto a una ventana.

Mientras Vincent hacía el pedido, Bárbara miró a su alrededor, viendo si conocía a alguien. Sonrió al ver a una parejita muy conocida devorándose a besos dos mesas a su derecha. Trató en vano de ocultar su sonrisa en el instante en que su acompañante la observaba detenidamente.

-Pues...-dijo él. Era hora de entablar conversación. "Muy bien, Bárbara, tu turno de decir boludeces y embarrarla...no hagas como con Draco que lo echaste a perder"..zopenca.

-Dime-dijo ella, intentando parecer una persona sumamente interesante, ya saben, eso que casi nunca logramos ser.

-¿Te gusta el lugar?-preguntó sonriendo-tengo entendido que ya lo conocías-comentario estúpido y sin sentido de parte de Vincent. Bien..Bárbara 0- Vincent 250.

-¿Qué?-palpitaciones, nervios, cabellos electrizados, pupilas dilatas...horrendas sensaciones corporales que hacen que uno tenga ganas de huir, salir corriendo, saltar de un precipicio, arrojarse de cabeza de una torre, dejarse tragar por el calamar gigante...

-Si..eso he oído por ahí-otro comentario estúpido. Bárbara, con un humillante 0, Vincent 5.469. Así que ya conocía ese lugar. Y..si en algún momento había tenido novio, suponía que él la había llevado a ese patético y meloso lugar. Lo de patético no se notaba si un joven apuesto que te gusta te llevaba..pero lo meloso se veía desde la Torre de Astronomía. Iba a ser interesante saber quién la había llevado a aquel lugar tan romántico.

Los chocolates ya estaban frente a ellos, pero ninguno de los dos se percataba de que se estaban enfriando a medida que pasaban los minutos. La garganta estaba demasiado seca, el estómago demasiado revuelto, el corazón demasiado palpitante, las manos demasiado blancas. Era un joven extremadamente hermoso y apuesto, pero..se sentía incómoda. Y mucho más al ver entrar a un guapísimo rubio de ojos claros acompañado de una joven oriental con demasiado busto. Operada. O no, pero si uno se ponía a analizar..de verdad que no parecían reales. Pobre Cedric. Hubo un cruce de miradas entre los hermanos.

-Hola Vince-agggggg. Tonta morena de ojos rasgados saludando como idiota hacia la mesa. Odiosa.

"Que no se acerque, que no se acerque". Si pudiéramos lograr que nuestros deseos se cumplan tan solo con pensarlos, Dios, seríamos muy afortunados. Pero no. La presencia de Cedric no molestaba en lo absoluto, pero la de aquélla...AGGGGGGG. Y ni hablar cuando la parejita dos mesas a la derecha vio también a los recién llegados y la tensión entre las dos mujeres se hizo cual hierro. O más bien, la mirada odiosa, envidiosa y despreciable de Cho se hizo notoria al ver a Ginny tomando la mano de Harry.

-Cho-dijo Ginny levantándose y sonriendo falsamente. "Amo a esa mujer".

-Gin-dijo Cho abrazando a Cedric, estrujándole el brazo hasta entumecérselo-tanto tiempo-

-Sí-dijo la pelirroja. Miró a Harry, que sonreía con satisfacción-estaba aquí con mi hermoso novio- "Sí..hermoso, y mucho"- y...bueno..igualmente ya nos íbamos¿verdad cielo?-

-Sí preciosa-dijo el joven de ojos verdes levantándose. Saludó cordialmente a Cedric y, despidiéndose de Vincent y de Bárbara, salió del lugar tomando la mano de Ginny.

Hubo un ligero silencio y Bárbara notó la expresión disgustada del bello rubio, que observaba a su tonta y operada novia con el ceño fruncido. Se sentaron en la mesa que Harry y Ginny había abandonado.

-Bar-dijo Vincent. Ella lo miró con expresión atontada.-Será mejor que nos vayamos- "noooooo..quiero ver cómo discuten y darles las buenas nuevas a las chicas de que esos dos terminaron".-Vamos-

Se levantaron. Hay que constar que ella se puso en pie con desgano y sin ganas de abandonar el lugar.

Quería ver la pelea. Era muy obvio que en el mismo instante en que salieron Cedric le gritaría a esa perra que por qué salía con él si era notorio que aún seguía loquita por Harry. Aunque el ojiverde no le diera ni la hora y estuviese con un muy mejor partido: Ginevra Weasley. Que mejor persona y mujer que aquélla para el niño que vivió.

Salieron un tanto silenciosos. El chocolate ya había estado frío y congelado cuando lo bebieron a prisa para salir de allí.

Bárbara miró el cielo y notó que se encontraba completamente gris y encapotado. Se abrazó a sí misma intentando repeler el frío que amenazaba con calarle los huesos. Y eso que estaban en pleno verano.

Caminaron en silencio por Hogsmeade, tratando de no tropezar con el gentío. No se miraban, no se rozaban...digamos que estaban dormidos..jajajaja. Vincent se detuvo a mirar la vitrina de Honeydukes.

Bárbara siguió caminando, sin notar que el joven estaba parado en el comercio de golosinas. Caminó y caminó. En un momento dado volteó para buscar a Vincent y se sorprendió tremendamente al darse cuenta que él ya no estaba a su lado. Cabeza de chorlito. Suspiró. Eso le pasaba por despistada. Se apoyó contra un árbol, mientras observaba cómo poco a poco el cielo se tornaba cada vez más gris.

Miró sus zapatos, miró sus piernas desnudas, su escote. Tanta ropa exhibicionista para nada. Cerró los ojos y se imaginó siendo abrazada por Vincent. Aunque esa visión se tornó borrosa y, sin darse cuenta y sin pedirle permiso, un joven rubio de ojos grises aparecía de improvisto y hacía desaparecer al chico Diggory para tomar su lugar en los brazos de Bárbara. Sonrió. Lindo sería que eso ocurriese. Un aroma extraño le llegó a las fosas nasales. Abrió los ojos.

-AAAAAAAAHHHHHHH-dos manos le taparon la boca, y el aroma se hizo presente en su cerebro.

-Hola-

-Malfoy-susurró ella, notando que él la acorralaba contra el árbol-¿qué haces?-

-Nada-dijo él sonriendo con lascivia. Tenía unos hermosos dientes parejos y blancos. "Oh Merlín y Morgana, que hombre más bello".

Ella apoyó sus manos sobre el torso masculino y la corriente eléctrica más potente la recorrió la médula.

Sobre sus cabezas el cielo relampagueaba. Segundos después, un aserradero los empapaba de pies a cabeza. Corrieron. Hogsmeade se había vaciado de repente, estaban solos en aquel lugar. Draco la tomó del brazo y la acercó a su cuerpo tibio y candente.

Bárbara creyó que moriría de éxtasis, que se derretiría, que babearía hasta formar un océano...creyó que moriría de amor entre aquellos brazos pálidos y musculosos que, asombrosamente, la abrazaban con ternura.

Sus rostros se acercaron. Sintió su corazón latir cual caballo desbocado y sus nervios electrizantes recorrerle el cuerpo sin control alguno. Sintió el cálido aliento de Draco en su boca, acariciándole los labios, saboreando la próxima victoria. Los escasos centímetros de distancia desaparecieron por completo cuando él unió sus bocas en un beso. Un beso que les hizo aumentar la temperatura, y olvidarse de que estaban en medio de la lluvia y que el ambiente se había enfriado.

Se devoraron durante minutos. Las manos masculinas se encontraban firmemente tomadas de su cintura, mientras que las manos de Bárbara se entrelazaban en el húmedo cabello rubio de él. Poco a poco, su espalda quedó apoyada contra un árbol. Una de las manos de Draco la acariciaba la rodilla mojada, mientras que una de sus rodillas le abría las piernas, para mejor exploración.

-Espera-susurró ella en el momento en que él se dirigía a morder y saborear su cuello.

Su mano derecha hizo un sensual camino hacia uno de sus senos. Electricidad, hermosa y excitante electricidad. La mano de Draco estaba helada y en contacto con su pezón tibio dio origen a la sensación más embriagante de su vida. Gimió levemente, y notó la sonrisa masculina. Se separó ligeramente.

Respiraban entrecortadamente. Sus cabellos chorreaban y sus ropas estaban pegadas a sus cuerpos debido al agua.

Bárbara pudo ver los músculos que se traslucían detrás de la camisa blanca y empapada del chico, y un deseo irrefrenable de quitársela y tocarlo se hizo dueño de sus intenciones. Se mordió el labio.

-Tengo que irme-

-No-dijo con voz apagada y extrañamente sensual.

-De veras..me tengo que ir..está lloviendo mucho-

-Quédate-su voz sonaba terriblemente excitada.

-No-dijo Bárbara sonriendo. Se acercó al oído masculino-conquístame Draquín- le mordió el lóbulo y una increíble satisfacción la llenó por dentro al sentir el escalofrío que azotó al joven. –Conquístame-

-Lo haré-la besó, pero esta vez fue corto y aburrido. No importaba. La certeza de que ese hombre iba a conquistarla, aunque con sinceridad no hiciese ninguna falta, la hacía inmensamente feliz.

Caminó despacio, alejándose de él. Recorrió el espacio que la separaba del centro de Hogsmeade.

Vislumbró a los demás, que se empapaban mientras la esperaban. Sonrió. Cuando las chicas supieran lo hermoso que había sido ese día para ella. Tanta ropa exhibicionista sí había servido al fin y al cabo. Le agradecería a Lucy más tarde.