He vuelto demasiado rápido ¿no creen?..ojalá este capítulo les guste, aclaro que es más divertido que el anterior. Agradezco los reviews a: LunaLoonyLovegood, Barchu, NenaOrion y kamypotterevans.
Otra cosa..y dire: EQUUS, EQUUS, EQUUS!!!!!! ¿vieron las fotos?, si no lo hicieron deberían...imagínense, si estaba enloquecida con la escena de la bañera que era nimia al lado de esas fotos...ahora estoy muchísimo peor..
Imaginen esto: eres la Bella Durmiente...oyes un galope a lo lejos, y volteas a mirara. Un hermoso caballo blando galopa hacia ti...se detiene frente tuyo...y observas...a Dan (desnudo!!!!) y él te dice: Soy el Príncipe Azul de este cuento...NOOOOOOOOOOOO...POR DIOS!!!!...YO KIEROOOOOOOOO..ahora sé cómo imaginármelo al Harry de mi fic (no me miren como si fuera depravada..lo soy, y no necesitan decírmelo ¬¬). Montame a mi, no al caballo...ejem...pensamientos mios...Lo que quería para mi cumpleaños ya lo tengo en fotos: Dan desnudo!!!!...
Espero q disfruten el cap, y se lo dedico a mi aparecida amiga Bárbara...y le pido perdón por tener tanta saña con su Draco... Y a mi amiga Mik, en quien me inspire para hacer a Lucy (aunque ella nada q ver), te voy a extrañar este mes...espero q vuelvas bien bronceada...
FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA!!!!
Y FANA DE EQUUS!!!!!...HASTA LONDRES NO PARO, OH OH OH!!!!!! (esa barbita preciosa!!!!!!...q potro eh!, y no hablo del caballo!!!!)
Capítulo 17: Un día...¿normal?.
Se quedaron mirando durante varios minutos, en los que los envolvió un encantador silencio, de esos en los que puedes llegar a oír la respiración del otro, en donde logras compenetrar tu alma con la de tu acompañante.
Kathya observó detenidamente el bellísimo rostro frente suyo. Le fascinaba la perfección casi inimaginable de esas facciones: pómulos esculturales, nariz recta, labios carnosos y terriblemente deseables, mentón refinado, cejas torneadas y ojos, oh sus maravillosos ojos negros, almendrados y enmarcados en lindas pestañas cortas. Tomó aire hondamente y suspiró, sabiendo que no podría ocultar su nerviosismo, más si tomaba el edredón y lo retorcía frenéticamente.
-Yo...-dijo Bárbara. Se quedó tiesa, con la mano estirada en el aire, notando que ninguno de los dos jóvenes se había percatado de que ella hablaba, debido a que se miraban detenidamente, sonriendo como bobos. Frunció el ceño-oigan-nada. -¿Chicos?-gruñó-hola-carraspeó sonoramente para que la observaran. Lindos tortolitos.-Yo aún estoy aquí-. Vislumbró un tinte rojizo en las mejillas de Mitzar, y un tono carmesí en las de Kathya-tengo cosas que hacer, así que...los dejo a solas-guiñó el ojo descaradamente, y rió al notar las expresiones incómodas de los dos jóvenes que observaban al suelo. –Adiocito-canturreó, y se encaminó a la puerta, no sin antes reír disimuladamente al notar cómo Mitzar tragaba saliva con dificultad, y de sacar la varita para hacer fechorías.
Kathya y Mitzar se quedaron a solas dentro del cuarto, mirando el edredón. Ella pensó que de tanto mirarlo le iba a terminar pareciendo bonito. Carraspeó, rascándose la cabeza. Intentó por todos los medios no observar al joven frente suyo, más al recordar lo ocurrido en Hogsmeade. Algo muy dentro de sí había roncado con fiereza, indicio de que su pequeño monstruo (que algún día lo bautizaría) había despertado. Observó con disimulo a Mitzar, que miraba las cortinas de la ventana. Se quedó prendada de su expresión concentrada. Sus párpados levemente cerrados, sus labios entreabiertos y su mano acariciando sutilmente la nuez de su cuello (deseó con fervor ser esa mano) le provocaron piel de gallina y que su cabello se erizara. Se rascó la cabeza y se dio aire con la mano disimuladamente.
Volvió a mirarlo, y su mirada se cruzó con la de él. Ambos rehuyeron de mirarse, sonrojándose. Era una situación patética. Kathya tomó aire.
-¿Qué fue aquello que ocurrió en Hogsmeade?-preguntó con voz ronca. Mitzar la miró con incertidumbre. Aunque luego su expresión cambió a una de temor.
-Lo que ocurrió en Hogsmeade no...-
-No me vengas a decir que no fue tu intención, que no lo pensaste, que luego te arrepentiste...porque no me lo voy a creer Black-él frunció el entrecejo. Sexy.
-Pues te diré Moseley-a Kathya su apellido le resultó una bofetada fuerte-que realmente no fue mi intención...pero por lo visto, no tengo por qué darte explicaciones-ella tragó saliva, sintiendo su dolor de garganta crónico. Lloraría en cualquier momento.
-Sí, es cierto..no soy nada en tu vida-se cruzó de brazos y miró hacia otro lado, rehuyendo de la mirada adusta de Mitzar. Tragó saliva y se limpió una lágrima rebelde que había caído a través de su mejilla.-Puedes irte-dijo con la voz entrecortada. Oyó suspirar a Mitzar, y percibió el sonido de sus pasos hacia la puerta. Se acurrucó en la cama, tapándose con las sábanas y el edredón, procurando intentar dormir, y olvidarse de lo ocurrido.
-Kathya-
-¿Qué?-preguntó con voz cansina.
-La puerta-dijo Mitzar.
-¿Qué ocurre con la puerta?-
-No puedo abrirla-ella se sentó en la cama y observó al incómodo joven que se apoyaba contra la pared. La camiseta azul se le enmarcaba al cuerpo, delineando sus increíbles formas. Era tan apetecible.
-¿Cómo que no puedes abrirla?-preguntó ella, mientras se levantaba de la cama y caminaba hacia Mitzar. Se estremeció en el instante en que su piel rozó con la de él. Se miraron embelesados, para luego carraspear sonoramente, y ruborizarse en el acto. Kathya se acercó a la puerta, y tomó el picaporte. Empujó, pateó, movió el picaporte de arriba abajo, de atrás a adelante, a los costados (N/A: eso se puede? O.o)...pero no logró nada.
-Maldición-dijo, mirando a Mitzar.-Estamos encerrados-su voz sonó desesperada. Tragó saliva al notar la expresión estupefacta del joven frente suyo-Merlín, esto no puede estar pasando-
Mitzar se acercó a ella, tomó su varita, y haciendo una extraña floritura, intentó abrir la puerta de todas las maneras posibles.
-Alohomora-susurró. Nada-¿hola puerta? Ábrete-la pateó con fuerza. Se tomó el pie con expresión de dolor. Cayó al suelo de traste, mientras Kathya reía. –Sí, ríete ¬¬-dijo con voz ronca, mientras se sobaba el pie.
-Lo siento Mit-dijo ella con una sonrisa dulce. Se agachó junto a él, y le tomó el pie con delicadeza. Mitzar la observó con ojos de cachorrito apaleado (N/A: se nota que es el hijo de Sirius XDD).-No me mires así-susurró ella. Le quitó la zapatilla y la media, y descubrió el pie lastimado del joven. Vaya, hasta sus pies eran bonitos. Pasó su mano sutilmente sobre la piel tersa, y sintió el estremecimiento que sus caricias provocaban en Mitzar. Sonrió tiernamente.
-Parece que...que no me he hecho nada-dijo él, mientras se ruborizaba.
-No-soltó el pie de Mitzar-pero no debes patear las cosas-lo regañó. Él sonrió.
-De acuerdo-se miraron durante varios minutos.
-Debemos...abrir esa puerta-dijo ella, luego de carraspear y sonrojarse. Ambos se acercaron a la puerta.
-Bombarda-esperaron una explosión, pero no ocurrió nada.
-No me quiero quedar aquí para siempre-lloriqueó Kathya.
-¿Conoces algún otro hechizo?-preguntó él varios minutos después, mientras ambos se mantenían sentados en el suelo, pensando.
-Pues...no...-dijo ella, jugueteando con su zapatilla. Tomó aire y suspiró-menos mal que ninguno de los dos es claustrofóbico-Mitzar la miró.
-Sí, tienes razón-susurró él. Observó la puerta-intentaré abrirla de nuevo-
-No Mit, ¿no te has dado cuenta? Fue cerrada a través de la magia-se miraron-es por eso que no podemos abrirla-
-Pero...¿quién cerró la puerta?-y fue en ese momento en que ambos descubrieron al autor de semejante acto-Bárbara-
-Zorra-masculló Kathya-es una maldita-
-¿Tanto me odias que no puedes soportar mi presencia?-preguntó Mitzar con voz ácida. Kathya lo miró con ojos ávidos. La mirada masculina era penetrante y profunda, y se sintió intimidada.
-No...no es eso-susurró ella, bajando la vista.
-¿Entonces?-preguntó él con voz ronca, mientras se levantaba del suelo. Kathya observó la espalda masculina. Fina, bien formada y terriblemente deseable. Se mordió el labio en el instante en que recordó aquella vez en que había rozado sutilmente los pectorales de Mitzar. Se levantó del suelo y se apoyó contra la pared. Él la observó detenidamente a tan solo unos centímetros.
-No...no me molesta tu presencia en lo absoluto Mit-susurró, mirándolo a los ojos. Él hizo una extraña mueca, y apoyó su mano izquierda contra la pared. Dibujó círculos invisibles sobre ella, con expresión pensativa.
Kathya lo observó detenidamente durante varios segundos, hasta que él se detuvo y, para su asombro, se acercó peligrosamente a ella. Sus narices se rozaron cuando Mitzar le acarició su mentón con el dedo índice, al tiempo que sus respiraciones cálidas se entrelazaban. La mano masculina hizo un recorrido por su cuello, estremeciéndola.
-¿Tienes algo que decirme?-preguntó con voz desmayada, inhalando el exquisito aroma que emanaba la tersa piel del cuello masculino. No podía ocultar su nerviosismo al tenerlo tan cerca, le temblaban las piernas y, de no ser por los bolsillos de su pantalón, sus manos habrían mostrado sus convulsionados movimientos. Se enloquecería si seguía teniendo el cuerpo de Mitzar tan cerca, podía sentir cómo éste irradiaba calor. Él se mordió el labio inferior, sofocando un suspiro, tentando muchísimo a la chica que lo observaba embelesada. Kathya sonrió encantada al notar que los ojos negros frente suyo brillaban incansablemente.
-Jevous aime-murmuró Mitzar.
-¿Disculpa?-preguntó Kathya. Mitzar tragó saliva.
-N...nada...no he dicho nada-sacudió la cabeza. Centímetros faltaban para que ella probara aquellos labios carnosos y apetecibles que se abrían lentamente. Cada vez menos distancia, más al sentir las manos de Mitzar, una en su mentón y la otra en su nuca, acercarla a él. Cerró los ojos.
BUMM
Se separaron inmediatamente. Mitzar tropezó y cayó al suelo de sentón, mientras que Kathya se mantuvo contra la pared, observando lo que había ocurrido. La puerta había sido arrancada de sus goznes. En pocas palabras, alguien la había hecho estallar. Y ese alguien, impertinente, molesta y terriblemente odiada, entró al cuarto y se abalanzó sobre Mitzar.
-Mit...-él puso los ojos en blanco.
-Intenté por todos los medios que no llegara hasta aquí-murmuró Bárbara al entrar al lugar. Miró a los dos chicos que la observaban atónitos. -¿Y?¿se divirtieron?-preguntó con voz lasciva (N/A: zorra!!!!..quiero una amiga asi). Ambos se ruborizaron.
-Oh Mit..Bárbara me avisó que estabas aquí-dijo Luna abrazándolo.
-No es cierto, yo no te avisé nada ¬¬-Luna la fulminó con sus penetrantes ojos claros.
-Ya suéltame Luna-masculló Mitzar, empujándola. Se levantó del suelo, se acomodó la túnica y, luego de mirar a Kathya y hacerla sonrojar (y sonrojarse él), salió al pasillo. Luna lo siguió rápidamente.
-Perro faldero-murmuró Kathya. Carraspeó, más al vislumbrar la ceja enarcada de Bárbara-¿quieres preguntarme algo?-Bárbara sonrió.
-¿Pasó algo?-Kathya se ruborizó intensamente. Frontal como ninguna.
-Pues...-tomó aire-no- "lamentablemente".
-¿Cómo que no?-preguntó Bárbara con voz chillona.-Es inconcebible...yo no los encerré aquí para que solo charlaran-Kathya enarcó una ceja. Y cínica, también.
-Bar, escúchame-Bárbara la miró-si no hubiese sido por la maldita intromisión de Lovegood, él y yo...-
-¿Lo habrían hecho?-preguntó Bárbara con ojos brillantes. Parecía un niño que mira con deseo una gran golosina. Kathya sintió que algo goteaba desde su nuca. Y de repente, toda su sangre corrió hacia su rostro, enrojeciendo su piel. Los Weasley no tendrían nada que envidiarle al rojo furioso de sus mejillas.
-NO...¿cómo crees?-preguntó Kathya incómoda. "Lamentablemente, no".
-Ay sí, como si no lo desearas ¬¬-
-Eso no viene al caso-gritó Kathya ruborizada al máximo. Bárbara la miró con expresión de "sí lo deseas", mientras sonreía lascivamente.-De no ser por la intromisión de Lovegood, ¡¡¡Mitzar y yo nos habríamos besado!!!-Bárbara la miró boquiabierta-ya está, lo dije-se sonrojó de tal forma que no podría envidiar jamás al cabello de Lily. Parecía una mutación de tomate. Se hizo el silencio.
-VOY A MATAR A ESA TONTA...MALDITA METICHE SIN SESOS-bramó Bárbara levantando el puño y señalando hacia el pasillo.
-¿No se supone que Luna era tu nueva amiga?-silencio incómodo. Bárbara tragó saliva. Golpe enorme el que le propinó la rubia. No era para nada lerda.
-Pues...no-Kathya enarcó una ceja-nunca la cambiaría por ti-susurró. Y Kathya sonrió muy a pesar suyo.-Pero aun así...ES UNA MALDITA ENTROMETIDA-
-Bar, por Merlín...cálmate-susurró Kathya-al fin y al cabo...yo tendría que estar enojada, no tú-
-Si...-apoyó su mano sobre su mentón-¿cómo puedes estar tan tranquila?-preguntó, mientras se sentaba sobre la cama-deberías querer pegarte un tiro o hacerte un Avada Kedavra..-sacudió la cabeza-Gryffindor, estuviste a punto de devorar esa boca y...te quedas ahí como una idiota-
-Creo que te juntas demasiado con Lucy ¬¬-masculló Kathya iracunda-no necesito que hables de las virtudes de Mitzar...ya las conozco-Bárbara rió perversa.
-Jejeje-dijo-me imagino que si-guiñó un ojo.
-¡¡¡No seas estúpida!!!-gritó Kathya, mientras se sonrojaba aún más, como si eso era posible. Bombilla-NO TODAS SUS VIRTUDES-Bárbara rió vilmente. Cínica, zorra, perra.
-¿Cómo no todas?-preguntó Bárbara con voz lasciva. Peligro-¿no recuerdas aquella vez que lo vimos mientras se bañaba?-otra vez aquella cosa fría goteándole en la nuca. Claro que lo recordaba...cómo olvidar aquel día (N/A: cómo!!!). Recordaba minuciosamente cada parte del cuerpo de Mitzar...era un Apolo de carne y huesos.
-Tienes razón, conozco todas sus virtudes (N/A: ya saben, el chico es perfecto)-se avergonzó-eres una maldita-
-Perdón-Kathya sonrió con satisfacción-¿ahora qué te ocurre?-
-Dios me dará justicia-(N/A: demasiado Conde de Montecristo XDD)
-¿A qué te refieres con eso?-
-Ya me vengaré de Lovegood por entrometerse-Bárbara sonrió.
-¿Qué tienes pensado?-
-Pagarle con la misma moneda-Bárbara miró al suelo.
-Kat..-ella la miró-¿no estás enojada conmigo?-la rubia la miró. Sonrió.
-No Barchu, no-Bárbara suspiró.
-Menos mal-
-Pero a cambio deberás ayudarme-Bárbara tragó saliva.
-Como quieras...-susurró-¿qué tengo que hacer?-Kathya sonrió maléficamente.
-Averiguar dónde están ellos ahora-Bárbara enarcó una ceja mientras observaba a su amiga, ubicada contra la pared a escasos centímetros.
-¿No era más fácil seguirlos o algo así?-preguntó. Kathya se miró las uñas.
-No, porque yo me quedaré aquí y tú irás tras ellos-Bárbara hizo una mueca.-¿Aún sigues asustada por lo de Snape?-la pregunta la tomó completamente desprevenida.
-Algo...-
-¿No crees que te estás poniendo un tanto paranoica?-Bárbara se levantó de la cama y se acercó a lo que antes era una puerta en su lugar.
-Puede ser...pero no me viene mal estar en Alerta Permanente-sonrió-yo iré a buscar a los tortolitos-Kathya levantó las cejas-mientras tú descansas-
-No sé cómo descansaré sin tener puerta-dijo Kathya, mientras se acostaba en la cama.
Bárbara observó algunos trozos de madera que habían quedado dispersos por el suelo.-Le diré a Harry que venga a arreglarla-
-De acuerdo-
-Que descanses-salió al pasillo, mirando a uno y otro lado. Caminó un trecho, sintiendo el viento helado que entraba por el hueco (que antes había sido un ventanal con vidrios) que había dejado la pelea entre Luna y Kathya, por lo que tomó su túnica de las solapas y la cerró debidamente, para no sentir tanto el frío. Dobló una esquina con las intenciones de bajar hacia la sala y avisarle al fervoroso Harry (que suponía que aún se estaba devorando a su novia a besos) que la puerta del cuarto en donde ella dormía había sido destruida. Y fue en ese instante en que chocó ruidosa y dolorosamente contra alguien. Cayó al suelo de sentón, sobándose la frente.
-¿Qué rayos?-su cabeza daba vueltas.
-Oh Bar, lo siento-abrió los ojos de par en par.
-Mit..-susurró ella, mientras el joven le tendía la mano para ayudarla a levantarse (N/A: y encima, caballero)-¿qué haces?-
-Huyo de Luna-Bárbara rió, más al notar que Mitzar observaba a todos los lados posibles, por si aparecía Luna.
-¿Me parece a mí o te has convertido en presa?-
-Sí-dijo él en un murmullo-¿tú a donde ibas?-
-Iba a avisarle a Harry lo que ocurrió con la puerta-Mitzar se tensó y retuvo el aire-tenía pensado obviar lo ocurrido entre tú y Kathya, para tu tranquilidad-Mitzar suspiró aliviado.
-No ocurrió nada entre nos-dijo él. Se había sonrojado.
-Sí claro, y Kathya es una mentirosa de primera clase-Mitzar rió por lo bajo.
-En realidad no sucedió nada...-se miraron a los ojos. La expresión de Mitzar era risueña-pero habría sucedido de no ser por la intromisión de Luna-Bárbara sonrió.
-Sí, Kathya me lo dijo-su voz había sonado demasiado lasciva, y lo supo por la sonrisa tonta que apareció en el rostro masculino. Le encantaba ver personas enamoradas.
-¿Quieres que te acompañe a avisarle a Harry?-
-¿No tienes nada más interesante que hacer?-
-Pues...-
-¿Mit?-la voz de Luna les llegaba a lo lejos. Mitzar se sobresaltó y se cubrió tras la espalda de Bárbara.
-Merlín ¬¬, se nota que eres un slytherin-
-Help T-T-dijo él, apoyando su cabeza contra la espalda femenina.
-De acuerdo-dijo Bárbara, mientras reía-huyamos-lo tomó del cuello de la camiseta y lo arrastró a las escaleras. Bajaron a la sala de estar, en donde Hermione, Ron, Harry y Ginny charlaban amistosamente. Ambos se acercaron al bullicio.
-Merlín, Hogsmeade estaba repleta de carteles en busca de Snape y Felton-Mitzar se lanzó al suelo y se sentó contra el respaldo de uno de los sillones, resguardándose de la vista del grupo. Llamó a Bárbara con las manos, y ella se sentó junto a él.
-Así oímos la conversación-susurró Mitzar. Ella asintió con la cabeza.
-¿Se ha sabido algo sobre Snape o Felton?-era Hermione la que preguntaba.
-Pues no-dijo Harry-aunque...según lo que me dijo Bárbara, Snape las seguía en Hogsmeade-
-Espera un minuto-dijo Ron-¿estás diciendo que Bárbara vio a Snape en Hogsmeade?-
-Eso dijo ella-dijo Harry-no sé...puede ser-
-No debemos preocuparnos..ellas estarán bien-dijo Ginny-están contigo-
-Según lo que me han dicho, Snape se ha estado moviendo estratégicamente-dijo Hermione-por lo que hemos averiguado, parece que él tiene cierto aprecio por los lugares en donde se llevaron a cabo derramamientos de sangre-
-Por ejemplo..-dijo Ginny.
-El ministerio-
-Hogwarts-
-Hogsmeade-
-El Callejón Diagon-
-No creo que se atreva a acercarse a Hogwarts-dijo Harry.
-Eso creemos nosotros también-dijo Hermione-pero por como están las cosas...-
-Supongo que deberíamos hacer inspecciones-dijo Ginny-¿no lo crees cielo?-
-Sí...-
-MIT-Mitzar se tensó y miró al frente. Bárbara hizo lo mismo. Luna los observaba con el ceño fruncido y los brazos en jarra, con una expresión de que en cualquier momento los asesinaría a ambos.
-¿Luna?-preguntó Harry-Mitzar no está aquí, ve a buscarlo a otro lugar-
-Claro que está aquí, está sentado con Felton tras el sillón-señaló al lugar en donde ambos se encontraban. Harry se levantó y los miró.
-¿Qué rayos hacen aquí?-
-¿Oyendo conversaciones privadas chicos?-preguntó Ron con voz lasciva.
-N...no..no..solo huíamos de Luna-dijo Bárbara. Luna la observó con infinito odio.
-¿Así que huyendo de mi?-preguntó con voz chillona.
-Lu, no comiences a gritar-dijo Hermione-siéntate y tomate un té de tilo-
-NO ME JODAS HERMIONE-
-Como quieras-dijo ella, mientras sorbía té de su taza.
-Harry-dijo Bárbara. Él la miró con el ceño fruncido. Sexy-yo venía a avisarte que hubo un ligero accidente con la puerta de mi cuarto-notó la expresión aterrorizada de Luna. Sonrió con perversidad.
-¿Qué ocurrió con la puerta del cuarto?-
-Ven, te mostraré-dijo Bárbara. Luna se tensó en su lugar, y comenzó a morderse las uñas. Subieron al segundo piso y se encaminaron al cuarto. Llegaron a la habitación. Harry observó con expresión estupefacta lo que antes había sido una hermosa puerta de roble.
-¿Qué ocurrió aquí?-preguntó con voz desmayada. Pasó su mano por el destruido marco, y volteó a mirar a los que lo acompañaban.
-Pues...Luna hizo estallar la puerta-dijo Bárbara. Harry miró con mirada fulminante a la morena, quien se encogió en su lugar y se escondió tras Ginny.
-¿Tú..has visto lo que hiciste?-la señaló con el dedo.
-Sí..-dijo dubitativa-abrí la puerta-
-¿La abriste?-algo en el bello rostro de Harry se crispó-LA HICISTE ESTALLAR, ¿QUÉ RAYOS SE TE PASÓ POR LA CABEZA?-
-Pues...pues...Mitzar estaba encerrado-
-¿Y Mitzar no podía apañárselas solito?-Harry hizo una seña de ahorque, cerrando sus manos como si entre ellas hubiese un cuello. Luna tragó saliva.
-Pues...estaba encerrado con..-
-NO ME IMPORTA-bramó Harry-HICISTE ESTALLAR LA PUERTA, AHORA TÚ LA ARREGLARÁS..ESTOY HARTO DE TENER QUE HACERME CARGO DE LO QUE HACES-
-Vaya-dijo Bárbara-¿me parece a mí o Harry está muy estresado?-Mitzar rió.
-Harry, por favor amor, no te enojes-Harry miró a Ginny con la boca abierta.
-Gin...yo..yo no tengo problema en que traigas a tus amigos...PERO QUE NO DESTRUYAN NUESTRA CASA-
-Tienes razón cielo, pero tranquilízate-lo abrazó y lo besó tiernamente en los labios. Harry suspiró.
-Está bien, me tranquilizo-dijo él mientras hacía puchero (N/A: TE AMO HERMOSO!!!). Ginny sonrió y le besó el mentón.
-Bueno ¬¬-dijo Ron-esperen a que nos vayamos-Hermione le dio un fuerte codazo en las costillas-quieren matarme-dijo el pelirrojo mientras se sobaba el torso.
-¿Qué ocurre?-Kathya salió del cuarto con expresión semidormida.
-No te preocupes Kat, no ocurre nada-dijo Harry-solo me percataba de los daños ocurridos-suspiró-tendré que arreglar varias cosas-
-Sí, esos ventanales no se arreglarán solos-dijo Ginny.
-Con un par de Reparos se solucionará Harry-dijo Hermione, apoyando su mano sobre el hombro masculino-si quieres lo hacemos ahora mismo-Harry sonrió.
-Oh de acuerdo vamos-
-Si quieres también arreglamos el hoyo-dijo Ron, mientras se alejaban de Bárbara, Mitzar, Luna y Kathya.
-No...eso lo tendré que hacer de manera muggle...ya sabes, ponerle cemento, cal y todas esas porquerías...ya intenté arreglarlo-se alejaron por el pasillo, mientras Bárbara y Mitzar los observaban.
Luna masculló algo entre dientes mirándolos, y se apoyó contra la pared.
-¿Tienes algo para decirnos?-preguntó Bárbara, increpando a Luna. La morena la fulminó con la mirada.
-¿Así que huyendo de mí?-preguntó con voz ronca. Mitzar sonrió con preocupación.
-Nosotros nos vamos-dijo Bárbara, tomando a Mitzar del cuello de la camiseta.
-Algún día vas a ahogarme-siseó Mitzar al ser arrastrado por Bárbara por el pasillo.
-¿Adónde van?-preguntó Luna.
-A ningún lado-masculló Mitzar.
-MITZAR-
-Deja de molestarlo-dijo Kathya, mientras se apoyaba contra lo que antes había sido el marco de la puerta.
-Tú no te metas-
Bárbara volteó a observar a las dos chicas que discutían. Revoleó los ojos al techo.
-Merlín-murmuró. –Ven, debemos detener a esas dos fieras-le dijo a Mitzar, quien observó a lo lejos. Caminaron retrocediendo en sus pasos y llegaron junto a Luna y Kathya, que discutían.
-Yo me meto todo lo que quiero-masculló Kathya.
-No, porque es mi vida, niña-
-¿¿A quién rayos le dices niña??-bramó Kathya, cerrando el puño. Luna sonrió perversa.
-No tienes tu varita ahora-le sacó la lengua infantilmente.
-ZORRAAAAAAAAAAAA-Kathya se le lanzó encima, mientras Mitzar y Bárbara las observaban atónitos.-NO TENGO MI VARITA PERO TENGO MI PUÑO-(N/A: O.O)
-Merlín O.O-murmuró Bárbara, mientras Kathya y Luna rodaban por el suelo, al tiempo que se golpeaban mutuamente.
-YA BASTA-bramó Mitzar. Sacó su varita de uno de los bolsillos de su pantalón y masculló-DESMAIUS -el hechizo dio de lleno sobre Kathya, que cayó al suelo haciendo un fuerte estruendo.
Luna se levantó del suelo con rapidez y se abalanzó sobre Mitzar, quien se tambaleó.
-Ay Mit, yo sabía que tú...-
-CÁLLATE, ME TIENES HARTO-intentó zafarse del abrazo de Luna, pero lo único que consiguió fue que ella se trepara a su cuerpo.
-Oh Mit, gracias por salvarme...-
-Silencio-dijo Bárbara, apuntando a la morena. Luna abrió y cerró la boca repetidas veces, pero no salía palabra. La observaron fruncir el ceño y patear la pared. Señaló a Bárbara con el dedo.
-¿A qué?-dijo Bárbara-no puedes hablar-le sacó la lengua infantilmente-a ver quién te quita ahora el hechizo-
-¿Qué rayos sucedió aquí?-bramó William, quien se acercaba por el pasillo, y observaba a Kathya, inmóvil en el suelo.
-Pues...-susurró Mitzar. William lo fulminó con la mirada –Luna y Kathya estaban peleando y yo...-
-Le lanzaste un Desmaius-masculló William, mientras levantaba a Kathya del suelo, acomodándola sobre sus brazos. Bárbara observaba la escena atónita. "Merlín, qué suerte tienen algunas". –Eres un inconsciente-
-Will..yo solo detuve la pelea-
-Pero no era forma-dijo William enojado-ahora me la llevaré a mi cuarto-
Bárbara enarcó una ceja, "¿a su cuarto?". Parecía que Mitzar había pensado lo mismo, debido a que su rostro mostraba una expresión espantada.
-¿Para qué vas a llevarla a tu cuarto?-preguntó con voz chillona. William lo observó con una ceja levantada.
-Para que descanse-dijo William con voz dulce. "Como si va a poder descansar con semejante ejemplar cerca". Bárbara rió ante sus pensamientos.
-No jodas William-masculló Mitzar, mientras el joven Potter caminaba hacia su habitación, llevando a Kathya en sus brazos.
-Yo no jodo, Mitzar amigo-dijo William, mirándolo con altivez.
-Te conozco William-dijo Mitzar, interponiéndose en el camino del moreno de ojos avellana. Bárbara observaba todo desde unos pocos metros, con la boca abierta del asombro. ¡Se estaban peleando por Kathya!, eso era todo un acontecimiento. Sintió a Luna moverse a centímetros suyo.
-Mit, no haré nada que ella no quiera-ahora sí, la quijada del joven Black se tensó, y Bárbara notó cómo cerraba los puños fuertemente.
-POTTER-bramó Mitzar, propinándole un fuerte golpe en la nariz. William cayó sentado en el suelo, aún sosteniendo a Kathya.
-¿Qué rayos te sucede?-bramó. Le salía sangre a raudales de los orificios de su nariz, manchando su camiseta-BLACK-soltó a Kathya, dejándola sentada contra la pared, y se abalanzó sobre Mitzar.
"Merlín". Luna le tomó el hombro y la sacudió.
-Sí, ya voy-susurró-niños, por favor-dijo Bárbara, mientras corría hacia los dos chicos, quienes estaban enzarzados en una lucha violenta. William le había dado varios golpes en el estómago a Mitzar, lo que provocó que escupiera sangre, mientras que el joven Black lo había pateado en el bajo vientre. "Lo dejó eunuco". (N/A: XDD)
-PELEA COMO UN HOMBRE POTTER-masculló Mitzar, mientras se limpiaba un hilo de sangre que se le escurría de los labios.
-Tú cállate, peleas como un slytherin-
-Es lo que soy-
-Peleas como un marica, entonces-dijo William, mientras sonreía con superioridad.
-POTTER TE VOY A...-
-TÚ NO VAS A NADA-bramó una voz masculina-detente ahí-Mitzar observó al hombre que se acercaba. Bárbara también lo hizo. Oh, hermoso, sexy, guapo y sumamente divino.
-Papá-dijo con voz susurrante, mientras bajaba la vista.-¿Qué haces aquí?-Sirius se acercó a Mitzar y lo fulminó con la mirada.
-¿Qué haces tú?-preguntó Sirius, mientras lo golpeaba con el dedo índice-esa no es forma de comportarse, tienes casi diecinueve años-frunció el ceño-eres un hombre, y los hombres no se comportan así- (N/A: ah no?..Sirius se nota que no vivís donde yo XDD).
-Lo siento-
-A William debes pedirle perdón, no a mi-Mitzar bajó la mirada, azorado.
-Sirius...-comenzó Bárbara.
-Tú no hables-siseó él, observándola fijamente. Bárbara levantó las cejas. "Ah no".
-Tú no me hables así-Sirius enarcó una ceja y la miró con expresión seria.-De acuerdo, me callo-susurró Bárbara. Sirius miró a Mitzar.
-¿Vas a explicarme lo que ocurrió?-Mitzar lo miró a los ojos.
-No te enfades-dijo Mitzar con voz suplicante.
-No estoy enfadado-terció Sirius, mientras se cruzaba de brazos. Mitzar tragó saliva.
-Estábamos peleando-
-Sí, me doy cuenta-dijo Sirius con sorna.-¿Por qué?-
-Porque...quería llevarse a Kathya a su cuarto-Sirius levantó las cejas.
-¿Y con eso qué?-
-¿Cómo qué?-preguntó Mitzar incrédulo.
-¿Qué tiene de malo que William lleve a su novia a su cuarto?-Mitzar bajó la mirada. Tragó saliva.
-Tú porque eres un tiro al aire-dijo entrecortadamente.
-MITZAR-el joven miró hacia otro lado.
-Contigo no se puede hablar-masculló y le dio la espalda a su padre.
-Mit...-
-No me jodas-su voz sonó entrecortada.
-Nunca voy a entenderte hijo-dijo, mientras apoyaba su mano sobre el hombro de Mitzar.
-Sirius...si me dejas explicarte-dijo Bárbara. Sirius la observó.
-Dime-suspiró.
-Bueno...Kathya y Luna estaban peleando-Sirius enarcó una ceja-y Mitzar se vio obligado a detener la pelea, por lo que le lanzó un Desmaius a Kat-Mitzar carraspeó incómodo al sentir la mirada escudriñadora de su padre-luego llegó William, se enojó al ver a Kat inmóvil en el suelo, y dijo que se la llevaría a su cuarto...Mitzar se enojó y..comenzaron a pelear-
-Mmm-Luna daba saltos alrededor de Sirius-¿y a ésta qué le pasa?-
-Bárbara le lanzó un Silencio-dijo Mitzar. Sirius observó a la morena que movía la boca sin pronunciar palabra-¿no vas a quitárselo?-
-No-Bárbara y Mitzar lo miraron estupefactos-no le viene mal estar un rato callada-se sonrió, más al ver la expresión ofuscada de Luna. –Eres más bonita callada Lu-Luna se sonrojó feliz. "Tiro al aire".
-¿A qué has venido?-preguntó Mitzar.
-He venido a hablar con Harry..tengo información importante-ambos chicos lo miraron con ansias-y confidencial-
-Oh rayos-
-¿Lo han visto?-
-Sí, iba a arreglar un desperfecto en los ventanales-dijo Bárbara-no sé si sabes lo que sucedió-
-Sí..sé sobre el estrés de Kat-la miró-pobrecita-carraspeó-bueno, iré a buscar a mi ahijado-miró a Kathya-llévenla a su cuarto-observó a William, que se limpiaba la sangre del rostro-y tú ve a lavarte la cara-caminó por el pasillo en dirección al despacho de Harry-los veré luego, Luna ven conmigo-
-Adiós-dijeron Bárbara y Mitzar al unísono.
-Bueno-dijo William-la llevaré a su cuarto-Mitzar lo fulminó con la mirada.
-No..yo la llevaré-dijo.
-¿Qué?-
-Yo llevaré a Kathya a su cuarto-masculló Mitzar, enfrentando a William.
-No puedes-
-Claro que sí-
Bárbara puso los ojos en blanco. "Comenzamos de nuevo".
-Niños, no empiecen a pelear de nuevo-miró a William-Will, tú ve a limpiarte el rostro, y no te preocupes, Mit y yo cuidaremos de Kathya-
-No quiero... es mi novia, no la de él-masculló William-me eligió a mi Mitzar-
-Basta William-dijo Bárbara. Mitzar se había apoyado contra la pared. William se acercó a Kathya y le tomó en brazos. Caminó hacia el cuarto de las chicas. Bárbara oyó un suspiro.
-Mit-él se dejó caer hacia el suelo-Mit-
-Él tiene razón-masculló con la voz entrecortada-ella lo eligió-
-No te des por vencido Mit-
-He luchado durante años...y ella terminó eligiéndolo a él-Bárbara vislumbró una lágrima recorriendo la mejilla masculina.-¿De qué me sirve pelear si ella siempre va a preferirlo a él?-enterró su cabeza sobre sus rodillas.
-Sé un Black-dijo Bárbara, mientras apoyaba su mano sobre el hombro masculino-pelea Mit, pelea...si no peleas no lograrás nada...demuéstrale que la amas y que tú la mereces más que William "cara de retrete" Potter-Mitzar sonrió apesadumbrado.-Vayamos a otro lugar a hablar-dijo Bárbara, observando que Luna se acercaba por el pasillo.
-Huyamos-murmuró Mitzar. Se levantaron y corrieron por el corredor. El pasillo era extenso y sumamente lúgubre y frío. Llegaron al final del mismo, al chocar contra una enorme puerta que les flanqueaba el paso.
-¿Qué hay del otro lado?-preguntó Bárbara.
-Supongo que el cuarto de dibujo-murmuró Mitzar. Observaron detenidamente la imponente puerta.
-Averigüémoslo-dijo Bárbara, tomando el picaporte y abriendo la puerta. Entraron a un lugar terriblemente empolvado. Aunque en realidad, al enfocar la vista, supieron que era empolvado porque estaba lleno de tierra.
-Un invernadero-susurró Mitzar, mientras se acercaba a una extraña planta que comenzó a olerlo.
-Qué horror, un invernadero-dijo Bárbara, intentando no pisar ninguna de las raíces que se encontraban dispersas en el suelo, obstruyéndole el paso.
-Herbología era una de mis materias favoritas-dijo Mitzar, mientras acariciaba la mimbulus mimbletonia-pero mi padre siempre dijo que no es materia de hombres-Bárbara enarcó una ceja.
-Yo creo que Sirius no es quien para decirte qué debe gustarte-apoyó su mano sobre una mesa. Se sobresaltó-ouch, esa cosa me mordió-Mitzar se acercó a ella. Observó el dorso de la mano de Bárbara.
-No te mordió, te pinchaste-susurró-agradece que no te mordió, ya estarías muerta-Bárbara retrocedió.-Me gusta este lugar-tomó aire hondamente.
-¿Qué rayos hace un invernadero dentro de un castillo?-preguntó ella, mientras observaba el techo de vidrio.
-Supongo que es más cómodo tenerlo dentro que afuera-masculló Mitzar. Se había quedado prendado del color de unas rosas muy bonitas-¿le gustarán éstas?-murmuró.
-¿A quién?-preguntó Bárbara. Se acercó a él, y observó las flores.-Oh qué bonitas-
-Sí-Mitzar se ruborizó intensamente.
-Si piensas regalarle flores, dale los jazmines, los adora-dijo ella riendo. Mitzar sonrió.
-Lo sabía...-acarició los jazmines-aunque estos son especiales-
-¿Qué tan especiales?-preguntó Bárbara, dando un bostezo. Las plantas no eran su debilidad ni mucho menos.
-Estas flores...si son regaladas por alguien que siente un amor puro y eterno, jamás se marchitarán...a menos que la persona que las regaló muera-
-Vaya-miró al suelo-¿entonces piensas darle estas?-Mitzar asintió con la cabeza-supongo que no se marchitarán, entonces-Mitzar sonrió ruborizado.
-Espero que no...a menos que muera-Bárbara sonrió y lo abrazó.
-Me resultas tan tierno-dijo ella. Mitzar observó las flores y arrancó un par de raíz.
-Se las llevaré mientras duerma-susurró él. Las tomó delicadamente, mientras aspiraba su aroma.
-Si no fuera porque eres hombre...pensaría que eres un gran travesti-
-Oye ¬¬-
-Es que tienes actitudes medio maracas-dijo sonriendo despreocupadamente.
-Bárbara-
-De acuerdo, me callo-dijo Bárbara. Observó detenidamente el techo de vidrio, cubierto completamente de nieve. Tomó aire hondamente, y observó al joven de cabello negro parado a unos metros. Estaba completamente ensimismado observando una planta con unas extrañas y pequeñas flores color violeta.
Bárbara bostezó, mientras estiraba los brazos. Y fue en ese instante en que algo chocó contra su cabeza con fuerza.
-Rayos-se sobó la nuca.
-¿Qué ocurre?-preguntó Mitzar, mientras tomaba un par de flores violetas.
-Algo golpeó mi cabeza-otro golpe.-Algo me está atacando-chilló, empuñando la varita. Un pequeño proyectil chocó fuertemente contra su frente-AAAAAAAAAAAH-
-Bárbara, no te muevas-dijo Mitzar, acercándose a ella con rapidez.
-¿Qué rayos está pasando?-preguntó ella, mientras docenas de cosas pequeñas la golpeaban.
-Son hongos saltarines-gritó Mitzar-y te están atacando porque estás pisando una de sus raíces-
-Maldito hongos del demonio-gritó Bárbara, corriendo hacia la puerta, seguida de cerca por Mitzar.
Salieron al pasillo agotados. Se dejaron caer al suelo. Bárbara sentía a todo su cuerpo magullado, y se acostó lentamente sobre la cerámica fría.
-AAAAAAAAAH-
-¿Qué te ocurre ahora?-preguntó Mitzar, respirando aceleradamente.
-El suelo está congelado T-T-Mitzar suspiró.
-Ay Bárbara-se quejó Mitzar-mira lo que has provocado-
-Oye, yo no tengo la culpa de que esa horrorosa planta con hedor a estiércol me haya atacado por ser una intolerante de las pisadas-
-Cállate-dijo él riendo. Se miraron, y se lanzaron a reír a carcajadas. Bárbara se tomó el estómago, mientras que Mitzar intentaba limpiarse la tierra que tenía en la camiseta.
-Necesito un baño caliente-susurró Bárbara, apoyando el rostro contra el suelo-necesito a Draco-
Mitzar carraspeó incómodo-¿crees que se encuentre bien en Azkaban?-
-Pues...Azkaban no es un lugar bonito-Bárbara suspiró.
-Lo sé Mit..por eso lo pregunto-se sentó, apoyándose contra la pared. Observó al joven frente suyo-¿sabes?, te pareces mucho a él-
-¿A Draco?-Bárbara asintió con la cabeza-¿ah sí?-sonrió-¿en qué?-
-Pues...físicamente tienes algunos rasgos parecidos...-
-No por nada mi padre y su madre son primos hermanos-Bárbara miró sus pies.
-Pero Sirius y Narcisa no se parecen-Mitzar negó con la cabeza.
-Eso es lo que tú crees...-miró al suelo, seguramente recordando algo no muy bonito.
-Cuéntame qué ocurrió hoy con Kat-el joven frente suyo se sonrojó excesivamente-así que sí ocurrió algo-dijo con lascivia.
-No ocurrió nada..sólo la acorralé contra la pared-Bárbara abrió los ojos de par en par.
-¿Que tú qué?-él sonrió divertido.-¿Y eso es nada?-
-Lo que oíste-canturreó.
-¿Pero por qué?-
-¿No me dijiste que fuese un Black?-preguntó Mitzar, enarcando una ceja. Bárbara se quedó estática.
-Pues...si para ti ser medio violador es ser un Black-Mitzar rió.
-¿Y qué es para ti ser un Black?-
Bárbara lo observó detenidamente. ¿Qué era para ella ser un Black?...pues..."Ser hot, comestible, sexy y terriblemente atractivo". Pero no podía contestarle eso.
-Ser valiente, corajudo, hacerse cargo de los actos y de los sentimientos-mentirosa. Mitzar hizo una mueca.
-Pues eso es lo que hago-dijo él, mirándose las uñas. Tomó aire hondamente-necesito ver a Kathya-
se levantó de suelo enérgicamente. Bárbara levantó las cejas.
-¿Necesitas ver a Kat?-preguntó-¿qué rayos te ocurre?-
-Necesito ver a Kat...y de paso huir de la chica que viene por el pasillo-Bárbara observó a lo lejos. Luna se acercaba a ellos (otra vez). Se levantó rápidamente del suelo y siguió al joven de ojos negros a no supo dónde. Caminaron por un pasillo a la derecha. El lugar se encontraba sumamente desierto, más aún si en esa casa vivían varias personas y tenían visitas. Las armaduras a ambos lados le hicieron suponer a Bárbara que lo que se escondía tras aquella puerta del fondo no debía de ser nada inofensivo. Podía ver su reflejo en la cerámica del suelo. Vaya que todo estaba pulcro e impecable. Los pasos de Mitzar se oían terriblemente agudos y altos. Lo miró fijamente. Se encontraba parado frente a la puerta, acariciando el picaporte. Parecía muy concentrado. Hacía frío en aquel corredor, y sabía que ya era de noche, debido a la tenue luz de la luna, que entraba levemente por una pequeña ventana sobre sus cabezas.
-¿Qué haces Mit?-preguntó, susurrando. Era tonto, pero sentía como si las paredes respirasen, y las armaduras los observaran, vigilantes.
-Busco una forma de entrar aquí-
-¿Para qué?-el chico se encogió de hombros. Bárbara suspiró con hastío, mientras apoyaba su codo sobre una gárgola que sobresalía de la pared. Respiró el congelado aire, sintiendo el frescor en sus pulmones, cuando algo muy cerca suyo hizo crack y, completamente tomada de sorpresa, cayó al otro lado de la pared. Gritó, mientras rodaba por un tobogán de tierra, enorme, gigante, sucio y terriblemente empolvado. Terminó estampada de bruces contra un duro y helado suelo. Se levantó a regañadientes, mientras se quejaba del espantoso dolor de estómago. Observó a su alrededor, acomodándose el cabello sucio y enmarañado, estilo Hermione. Se encontraba, ella supuso, en una especie de alcantarilla. El lugar era abovedado, hecho de piedra, y de uno y otro lado por ahí y por allá, goteaba agua fresca. Caminó un par de pasos, pensando en dónde rayos debía encontrarse. Oyó el correteo de un par de ratas, y lloriqueó.
-Quiero a mi mami-se abrazó a sí misma, mientras caminaba sin rumbo.-Rayos, soy una gryffindor-dijo, con voz firme, enderezándose-y los gryffindors no le tenemos miedo a nada...absolutamente nada me asustará porque soy una...(glup)...hay algo sobre mi cabeza...AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH-golpeó con dureza algo peludo, que cayó al suelo retorciéndose y chillando. Lo observó. Era un gato muy raro...y sumamente feo. El animal le devolvió la mirada.
-¿Hola?-"lo que me faltaba, volverme loca".-Ayuda-"ay sí, porque este gato horrible va a entender lo que di... MOMENTO...". Bombilla. -¿Crookshanks?-preguntó con voz desmayada. El gato maulló-AY CROOKSHANKS...jamás estuve tan feliz de tener un gato cerca (a menos claro que contemos a Draco como un gatito...un tigre en realidad) -el gruñido de Crookshanks la hizo retractarse-cierto que tú no eres un gato, eres un kneazle- "gracias Kat por tus libros de 'Criaturas mágicas y dónde encontrarlas' ". Lo tomó en brazos y lo aplastó, literalmente, contra sí. Un rasguño y un maullido fuerte provocaron que soltara al animal.
-¿Me ayudarás?, yo sé que eres un animal inteligente...-sonrió perversa-no como el idiota de William...o Cedric...o incluso el cobarde de Mit-Crookshanks frunció el entrecejo. Sí, el gato había fruncido el ceño.
Se movió y le dio la espalda, levantando la cola. Caminó en sentido contrario a Bárbara, mientras ella corría rápidamente tras él.
Cruzaron una puerta (bah, en realidad un hueco de la pared), y Bárbara se encontró en una habitación levemente iluminada por antorchas que se habían encendido en el mismo instante en el que ella y aquel ser (N/A: no puedo poner gato...Crookshanks es un kneazle..) pisaron el suelo de piedra. Bárbara miró al frente. Un espejo ovalado que llegaba hasta el techo flanqueaba el paso. Enarcó una ceja, observando a Crookshanks. Él se sentó y ronroneó. Bárbara caminó hacia el espejo. Era increíblemente antiguo y magnífico. Su marco dorado estaba sumamente trabajado, y una inscripción en él le llamó la atención.
¿Dónde había visto ese espejo?. Leyó detenidamente las incoherentes palabras, cuando algo muy dentro suyo hizo clic. "Harry Potter y la piedra Filosofal".
-¿Qué rayos hace el espejo de Erised aquí?-Crookshanks maulló-o de Oesed, es la maldita misma cosa...Desire es deseo en inglés-"¿qué hago hablando con un gato?". Miró el reflejo. Estaba sola.
Suspiró. Volvió a mirar. Se sobresaltó sobremanera al ver lo que le mostraba el reflejo. Un apuesto muchacho de ojos grises le sonreía. "Draco".
-No necesito que un maldito espejo me diga que Draco es lo que más deseo en el mundo, ya lo sé-suspiró-quiero salir-miró nuevamente a Draco, y notó que él la llamaba con la mano. Bárbara frunció el entrecejo. Miró a Crookshanks, que se estaba lamiendo...em..sus partes. Asqueroso (N/A: XDDD...yo tengo cuatro gatos, así que imaginen mi cara cada vez que se limpian ahí.. Teo, Thiago, Gino y Lorna: los amo XDDD). Estiró el brazo, y notó cómo el espejo se volvía gelatinoso. Sacó el brazo con rapidez, asustada. El corazón le latía con fuerza.
Tomó aire, mientras notaba que Crookshanks se frotaba contra sus piernas. El kneazle la miró detenidamente y luego, para su asombro, cruzó el espejo. Se quedó boquiabierta. "Si un gato cruzó esta mierda, ¿por qué no yo? ¿eh?...SOY UNA GRYFFINDOR". Algo chilló cerca de ella, sobresaltándola. "Una gryffindor muy cobarde, por cierto". Cerró los ojos y, estirando una pierna, cruzó el espejo. Algo frío, gelatinoso y asqueroso se le pegó al cuerpo. Cayó al suelo ruidosamente. Levantó la mirada.
Crookshanks la miraba fijamente, iluminado por la luz que desprendían varias velas, ubicadas sobre un candelabro a pocos metros. Miró a su alrededor. No conocía ese cuarto. Había una cama con dosel preciosa, contra una de las paredes, flanqueada por dos mesas de luz, sobre las cuales había dos magníficos candelabros. Supuso que en ese cuarto dormían dos personas, primero porque la cama era enorme y de dos plazas, y segundo, los buroes a ambos lados de ella tenían objetos distintos uno del otro. El buró a la izquierda tenía varios libros, un Profeta de varios meses anteriores, un reloj y...una caja de...eso que usan lo hombres para no ser padres. Merlín, mejor ni pensarlo. El de la derecha, en cambio, tenía una cosa pequeña y peluda de colores, una pulsera y varios anillos. Una chimenea, una alfombra escarlata, un precioso ventanal, un escritorio y una abundante biblioteca adornaban todo.
Una puerta de roble a pocos metros de la cama le hicieron suponer que el cuarto tras ella era un baño. Podía oír agua cayendo desde aquella habitación. ¿Quién podía dormir allí?, la respuesta la hizo sonreír como boba. Se encaminó al baño, "la curiosidad mató al gato". Entró. Había vapor en todo el maldito lugar, por lo que no pudo ver mucho. Alguien canturreaba en la ducha. Observó a su alrededor. Merlín, hasta el baño era magnífico. Y enorme. Y sumamente blanco, aclaremos. Se observó el espejo, cuadrado, que adornaba toda una pared. Se veía terrible con el cabello a lo Hermione, y la ropa a lo Kreacher. Estaba muy sucia. Un baño no le vendría nada mal. Oyó el sonido de una cortina al correrse, pero para su estupidez no le prestó atención. Hasta que volteó. Se atragantó con su saliva, y sintió sus mejillas arder.
-¿Bárbara?-la voz del hombre frente a ella sonó nerviosa y entrecortada-¿qué haces aquí?-
-¿Harry?-lo miró de arriba abajo. Sus ojos se abrieron de par en par-¡Harry!-
-¡Bárbara!-bramó él, tapándose rápidamente con la cortina-¡¡LARGO!!-
-Sí..mucho-contestó con voz babosa. (N/A: XDDDD).
-¡¡¡¡Bárbara!!!!-gritó Harry sumamente sonrojado-te dije largo, que te vayas-
-Oh...oh sí...-se encaminó a la puerta y salió. Cerró la puerta del baño con fuerza, aun teniendo en mente lo que había visto. Merlín, que jamás lo olvidase. Cuando se lo contase a las chicas.
Se apoyó contra la puerta, cuando ésta se abrió y ella cayó del otro lado ruidosamente. Se tomó de lo primero que encontró...la toalla que Harry llevaba puesta.
-¡¡¡BÁRBARA!!!-ella se ruborizó al mirar hacia arriba. Merlín, que cuerpo divino. (N/A: estoy con todo, más después de ver las fotos de Equus).
-Lo siento Harry...no era mi intención-"sí, claro".
-Entonces entrégame la toalla-gritó con voz nerviosa.
-¿Qué cosa quieres que te entregue? O.o-Harry se sonrojó.
-LA TOALLA-bramó, casi sin voz.
-Oh-Harry se tapó rápidamente la cintura, y la observó detenidamente.
-¿Cómo demonios llegaste hasta aquí?-Bárbara tragó saliva-la puerta esta imperturbada y cerrada con magia desde adentro-
-Lo que sucede es que soy una gran bruja...-
-No fanfarronees ¬¬-escupió Harry. Bárbara gruñó-di la ver...-observó la pared, y luego a Crookshanks-el espejo-susurró.-Oh sí-
-Sí...-
-Vete-
-¿Qué?-
-Que salgas-Bárbara hizo una mueca. Salió del cuarto siendo empujada. Se detuvo en el pasillo. Vislumbró que alguien se acercaba. Morena, alta, y bonita.
-Lucy-la chica la miró-hola-
-¿Sabes que tus actitudes me están asustando?-coscorrón.
-Cierra la boca, tengo algo genial que contarte...me acaba de ocurrir-observó a su amiga. Llevaba algo en la mano derecha..-¿un libro?-preguntó con voz asombrada-¿tú sabes leer?-Lucy frunció el entrecejo-¿qué haces tú con un libro?, no me digas nada, es el Kamasutra-librazo en la cabeza por parte de Lucy-eso dolió-se sobó la cabeza.
-No es el Kamasutra...no lo encontré-dijo Lucy-es...un libro de Pociones-
-Oh-
-¿Qué me ibas a contar?-a Bárbara se le iluminó el rostro.
-Oooooooh sí-
-¿Qué ocurrió?-preguntó Lucy con voz cautelosa.
-Vi a Harry...-Lucy se cruzó de brazos-desnudo-(N/A: imagínense una risa del tipo muahahahahaha). Lucy abrió los ojos de par en par.
-CUENTAAAAAAAAAAAAAA-Bárbara comenzó a correr por el pasillo, huyendo de la locura obscena de Lucy. Mamá, esa chica estaba más loca que...ella. Siguió corriendo por el pasillo, dispuesta a ir a su cuarto. Volteó a mirar a Lucy, que la perseguía. Apuró el paso, cuando chocó contra alguien. Ese día era su día de choques. Mullidito el colchón que había encontrado.
-Bar-murmuró "el colchón".
-Hola Mit-dijo ella divertida.
-Sal de arriba mío-
-Bueno-saltó hacia el suelo, y observó al joven Black. Su rostro se notaba triste.-¿Te ocurre algo?-
-¿Ah?...no...n…no, nada-dijo él, observando al suelo.
-Mit...te conozco-eso había sonado muy estúpido.
-No me ocurre nada-dijo él con voz quebrada.
-¿Le diste las flores?-ahora sí, los ojos negros se habían humedecido. Bárbara observó la mano izquierda del chico. Las flores aún las llevaba con él, apretándolas con fuerza-¿qué ocurrió?-él negó con la cabeza y caminó alejándose de ella.
Bárbara frunció el ceño, meditando. Alguien cayó sobre ella ruidosamente.
-LUCIANA-
-Cuentaaaaaaaaa-la abrazó.
-Suéltame, psicópata americana-se levantó del suelo luego de que la morena se levantara. Se arregló la ropa, y caminó hacia el cuarto, en donde supuestamente Kathya estaría descansando. Abrió los ojos de par en par al observar la escena. Kathya no estaba descansando en lo absoluto.
-¿Kat?-preguntó Bárbara-¿qué cuernos haces?-dijo con voz chillona.
-¿Qué tiene de malo que...?-
-TE VOY A MATAR-
-William, vete-el joven Potter se levantó de la cama con rapidez y salió del cuarto. Bárbara y Kathya se fulminaron con la mirada.
-¿Qué estabas haciendo?-Kathya miró a Bárbara con expresión confusa.
-Pues...-
-Te estabas besando con William-
-¿Y qué tiene de malo que bese a mi novio?-Lucy se acercó a su cama, mientras observaba la mandíbula tensa de Bárbara.
-¿Qué tiene de malo?-preguntó-¿qué tiene de malo?-golpeó ruidosamente la mesa a su lado-YO TE DIRÉ QUÉ TIENE DE MALO...ME ESTOY ROMPIENDO EL CULO PARA QUE MITZAR ACEPTE LO QUE SIENTE POR TI, Y TÚ LO ARRUINAS-Lucy y Kathya observaron a la pequeña castaña con expresiones estupefactas.
-¿Que tú qué?-preguntó Kathya con voz desmayada-¿de veras?-
-NO PIENSO AYUDARTE MÁS, ARRÉGLATE TU SOLA IDIOTA MAL NACIDA-alguien entró a la habitación, encantándola con su hermosa presencia...y con sus gritos.
-¿QUÉ RAYOS OCURRE CON USTEDES?-bramó Harry, entrando al cuarto. Bárbara volteó.
-NO ME GRITES-
-TE GRITO TODO LO QUE QUIERO-
-SILENCIO-bramó Kathya, apuntándolos con la varita. Ambos se quedaron callados al instante. Harry fulminó a Kathya con su verde mirada, y la rubia se sintió desfallecer-lo siento Harry, pero estás muy estresado, si prometes no gritar, te quitaré el hechizo-él sonrió sensualmente. Levantó la mano derecha-muy bien-Kathya hizo un movimiento de muñeca y, al instante, Harry recobró la voz. Él hizo también una floritura con su mano, y Bárbara pudo volver a hablar.
-Quiero que hablemos-dijo él, mirándolas a las tres. –Y seriamente-
-Harry, ellas no tienen nada que ver sobre cómo llegué a tu cuarto...-Kathya y Lucy miraron estupefactas a Bárbara.
-No vine a hablar de eso-dijo Harry, ligeramente ruborizado-luego hablaré seriamente contigo-
-¿Qué hacía el espejo de Erised en...esa alcantarilla?-preguntó Bárbara. Harry pensó la respuesta, observando detenidamente a la joven que lo miraba expectante.
-Te dije que luego ¬¬-la observó de forma escudriñadora, y Bárbara se sintió de repente sumergida en un calmo mar verdoso.- ¿Cómo sabes lo del espejo de Erised?-preguntó él segundos después, mientras Bárbara tragaba saliva.
-Pues...-
-El espejo de Erised fue destruido cuando yo tenía once años, en la finalización de mi primer año en Hogwarts-
-¿De veras?-preguntaron las tres a coro.
-Sí...junto con la Piedra Filosofal-Harry se sentó sobre la cama en donde se encontraba acostada Kathya. La rubia se ruborizó al notar la camiseta verde oscura que se pegaba ligeramente sobre el cuerpo de Harry, mientras que el cabello color azabache se encontraba húmedo y lo hacía ver increíblemente sexy. -¿Cómo saben sobre el espejo de Erised?-volvió a preguntar, tomándolas desprevenidas por completo.
-Pues...-balbuceó Lucy, tensándose.
-Nosotras...-titubeó Kathya, atragantándose.
-Lo sabemos... por...mi...madre-dijo Bárbara, sonrojándose ligeramente. Harry la observó escudriñándola. Bárbara se rogó a sí misma que cerrase su mente por completo, porque sabía que el bello hombre estaba intentando leerle la mente. Trucos muy sucios y embusteros.
-¿Tu madre?-preguntó Harry en un susurro-oh...sí...ella sabía sobre la existencia del espejo y lo que ocurrió con Voldemort, el profesor Quirell y yo en mi primer año-las tres suspiraron tranquilas. –Pero igualmente quiero que sepan que ese no es el espejo de Erised-
-Yo no entiendo nada...la verdad-dijo Lucy.
-Tú nunca entiendes nada ¬¬-masculló Bárbara.
-Tu cerebro no funciona para los entendimientos-murmuró Kathya.
-LAS ESTOY OYENDO-bramó Lucy.
-¿Pueden callarse?-preguntó Harry con hastío. Las tres hicieron silencio-muy bien-se aclaró la garganta-ese espejo...creí que nadie lo encontraría jamás-dijo Harry, frotándose los ojos tras las gafas.
-En una época más oscura de mi vida, ese artefacto mágico sirvió de portal entre...bueno...los buenos y los mortífagos...me ayudó mucho a encontrar los Horcruxes-
-Oh-
-Y, bueno, lo traje para...esconderlo de miradas indiscretas. Si cae en malas manos...puede ser utilizado para..fines maléficos-
-Pero...cuando me miré en el reflejo...vi a Draco-Harry sonrió lascivamente y Bárbara se sonrojó.
-Bueno, solo alguien con la suficiente cabeza y "corazón puro" puede traspasar el espejo..y darse cuenta de que no es el espejo de Erised respectivamente...tú lo que querías era salir de aquel lugar, y eso fue lo que ocurrió...-
-¿Cuál es la función de ese espejo?-preguntó Kathya. Harry suspiró.
-Bueno..la función del espejo es darle al que lo observa aquello que quiere o desea...-miró a Bárbara-en tu caso, salir de aquel lugar-
-¿Y por qué terminé en tu cuarto?-
-Porque el espejo sirve de portal a mi habitación..lo hechicé cuando lo traje...sólo yo sé exactamente dónde está, por lo que cada vez que terminaba frente a él, llegaba a mi cuarto al traspasarlo-
-Oh...-
-¿Quieren saber algo más?-las tres jóvenes negaron con la cabeza.-Muy bien, ahora quiero hablar con ustedes-
-¿Sobre qué?-preguntó Kathya. Harry la observó detenidamente, haciéndola sonrojar. Él sacó un pergamino de uno de sus bolsillos, y lo estiró sobre la cama. Las tres lo observaron fijamente.
-¿Qué es eso?-preguntó Bárbara. Harry carraspeó.
-Son los nombres de los amotinados-
-¿Amotinados en dónde?-preguntó Lucy.
-En Azkaban-algo frío y congelado resbaló por la nuca y espalda de Bárbara. –Hubo un motín en la prisión..los dementores sorbieron las almas de varios...-
-¿Quiénes?-"Draco no, Draco no".
-Eso no interesa-dijo Harry rápidamente. Bárbara sollozó.
-Dime que Draco está bien-Harry tomó aire hondamente. La soltó en un profundo suspiro. Oh, oh, algo andaba mal.
-No...-"¡¿no?!"-está en San Mungo...en coma-Bárbara se tomó el pecho. Sintió una mano sobre su hombro, y volteó a mirar a Lucy. La morena le sonrió apesadumbrada.
-¿Quiénes fueron absorbidos?-preguntó Kathya con suma calma. "Hija de su madre, está tan calmada".
-Peter Pettigrew...-"ese no valía la pena"-Mundungus Fletchner...-"uno más inútil que el otro"-Rabastan Lestrange..-"ese no corta ni pincha"-y un par más-
-¿Y qué ocurrió con Draco?-preguntó Bárbara con voz quebrada.
-Lo atacaron...parece que el motín causó varios heridos...-
-¿Quién dirigía a los amotinados?-
-Lucius Malfoy y Bellatrix Lestrange-
-¿Y él fue capaz de atacar a su hijo?-Harry se encogió de hombros.
-Es un Malfoy...-carraspeó-bueno, quería contarles eso...-se levantó de la cama, y se dirigió al hueco que había dejado la puerta. Se detuvo-oh sí, lo olvidé...hubo una fuga en Azkaban, además-las tres lo observaron miedosas.
-¿Quiénes?-
-Lo sabrán mañana...a las ocho, en Grimmauld-
-Harry...-él volteó a mirarlas. Era tan bello. Bárbara sonrió, sonrojándose.
-¿Tú qué veías al mirarte al espejo de Erised?-Harry pareció meditar la respuesta, mientras las tres chicas la esperaban solícitas. El apuesto moreno sonrió seductoramente.
-Me veía sosteniendo un par de medias-las tres jóvenes se quedaron estáticas. Harry ensanchó su sonrisa-nunca se tienen suficientes medias-
-Suenas como Dumbledore-susurró Lucy con voz entrecortada. Harry sonrió aún más, como si eso fuese posible, volteó y salió al pasillo. Se quedaron en silencio, observándose.
-Pues..-pero Kathya no tenía nada que decir.
-No digas nada-dijo Bárbara con voz entrecortada-no vale la pena-
-Hablemos de algo alegre-dijo Lucy, sacando a las otras dos chicas de sus ensimismamientos.
-Bueno..yo quería contarles que...bueno...entré al cuarto de Harry y...lo vi-murmuró Bárbara, aún pensando en lo que le había ocurrido a Draco.
-¿A qué te refieres con ver?-preguntó Kathya-todas lo vemos-
-Lo vi desnudo ¬¬-
-O.O Mama suertuda-dijo Kathya, con voz desmayada.
-¿Y?-preguntó Lucy, impaciente.
-¿A qué te refieres con "Y"?-preguntó Bárbara. Lucy la miró con una expresión que para nada fue disimulada.
-Pues...-dijo Lucy, haciendo extrañas señas con el rostro y las manos. Bárbara levantó las cejas.
-Oh bueno...es un digno espectáculo de ver...-se ruborizó tenuemente.
-¿Y cómo llegaste hasta su cuarto?-preguntó Lucy.
-Si te lo cuento irás directamente hasta el espejo para terminar en el cuarto de Harry y...hacer lo que todas queremos hacerle-Lucy sonrió perversamente.
-Como si a ti no se te pasó por la cabeza viendo semejante ejemplar-Bárbara se sonrojó.
-No bueno...lo único que se me ocurrió hacer fue..mirar hacia abajo-carcajadas-NO SE RÍAN, ME SENTI MUY MAL AL VERLO-
-¿Te sentiste mal?-preguntó Lucy-¿tan pequeña es?-se hizo el silencio.
-LUCY, ESAS COSAS NO SE PREGUNTAN-el golpe que le propinó Bárbara le retumbó hasta en los pies.
-No es necesario que me golpees así-gruñó, sobándose la cabeza.
-Eres una desubicada-chilló Bárbara, con los colores puestos en su cara.
-Ya Bar, no te enojes..-dijo Kathya.
-Y NO...NO ES PEQUEÑA PARA NADA-otra vez el silencio.
-Entonces sí quiero ir-dijo Lucy, limpiándose un chorro de baba imaginario.
-LUCY...-
-Me callo-
-YA ERA HORA-
-BÁRBARA, DEJA DE GRITAR LOCA-
-Tú eres la menos indicada para decirme a mi loca y que deje de gritar ¬¬-Kathya la fulminó con la mirada, para luego bajar la vista, incómoda.
-¿Cómo es eso que...que Mitzar...?-
-No creo que te interese si te estabas besando con William ¬¬-
-Oye..besa como un dios...-dio Kathya mirando al edredón, avergonzada.
-COMO SI ESO EXPLICARA TU COMPORTAMIENTO-
-Otra que Sirius-susurró Lucy. Bárbara carraspeó.
-Juro que nunca más te ayudaré con él...lo haces sufrir sin razón alguna-Kathya la miró boquiabierta.
-¿A quién? O.o-
-A MITZAR-
-Estás muy estresada cielo-dijo Lucy socarrona. Un golpe en la nuca la hizo callar. (N/A: cuántos golpes ligó? XDD)
-No te ayudaré más...él estuvo todo el maldito día hablando de ti, quería darte flores y verte-
-¿De veras?-preguntó Kathya con ojos brillantes.
-Sí...pero por lo que parece estabas ocupada...-
-William es mi novio-
-Pero a ti te gusta Mitzar-
-Eso no lo sabes-Bárbara gruñó.
-Está más claro que los ojos de Sirius-(N/A: qué hermosa metáfora).
-Vaya metáfora ¬¬-dijo Lucy. Bárbara le mostró el puño-de acuerdo, no digo nada-se atajó.
-Quiero verlo-
-¿A quién?¿a Sirius?-
-NO, al hijo-las otras dos jóvenes se miraron. Sirius-hijo, eso tenía relación con una sola persona.
-¿Y ahora te preocupas?-preguntó Bárbara. Kathya se levantó de la cama de un salto, y salió al pasillo-esto se va a poner feo-siguieron a la rubia. Kathya había bajado las escaleras con rapidez, por lo que apuraron el paso para alcanzarla. La vislumbraron en el medio de la sala de estar, observando estática a una pareja de jóvenes que reían y hablaban. Bárbara observó también. Su rostro se crispó.
-Oh gracias por las flores Mit-dijo Luna, observando el pequeño ramito de jazmines y lilas. Lucy miró boquiabierta a Bárbara, y cautelosa a Kathya. Lo de las flores era lo de menos, pero la posición en la que estaban Mitzar y Luna no parecía una posición de amigos. Ella se recostaba sobre el hombro masculino, sonriente, mientras le abrazaba la cintura con las manos. Él observaba al suelo, tímido.
-De nada-susurró-que bueno que te hayan gustado-Bárbara pisó fuertemente el suelo, haciendo mucho ruido, y los dos jóvenes sentados al sofá la observaron. Mitzar se levantó con rapidez, con cara tiesa.
-Disculpen que interrumpamos...-Mitzar observó a Kathya.
-No...no interrumpen nada-susurró él, observando al suelo. Kathya carraspeó, avergonzada.
-Esas flores no eran para mí-susurró, con la voz entrecortada. Volteó, con la intención de volver a su cuarto, cuando una mano la tomó fuertemente del brazo.
-Esas flores eran para ti...sabes que no soy mentirosa-dijo Bárbara-puedo ser de todo, menos mentirosa-
-Da igual, me voy a dormir-masculló Kathya, pisando el primer escalón de la escalera. Subió al primer piso. Bárbara y Lucy la siguieron.
-Kat..tú puedes ponerle fin a esto...dile lo que sientes, corta con William...-dijo Bárbara, caminando apresurada, a la par de Kathya.
-No...no hasta que él se declare-masculló la rubia con voz ronca.
-No puedes pretender que él se confiese...es más fácil que el calamar gigante te bese...Mitzar es un slytherin-Kathya se detuvo a mirarla. Sus ojos destilaban veneno y odio. Apretaba los dientes.
-Draco también es un slytherin...y fíjate todo lo que hizo por ti-Bárbara se quedó tiesa.
-Kat...-la rubia se adentró en el cuarto, desapareciendo de la vista de ambas. Lucy oyó el gruñido de Bárbara.
-Estos dos...me van a volver loca-escupió. Lucy la observó cautelosa-LO VOY A MATAR-
-¿A quién?-
-A MITZAR-volteó, dirigiéndose nuevamente hacia las escaleras. Lucy la siguió a pocos pasos. Bárbara bajó las escaleras caminando con paso militar.
-OYE TÚ-Mitzar la observó-VEN AQUÍ-
-¿Qué ocurre Bar?-preguntó, mientras se acercaba.
PAFF.
-Y LA PROXIMA SERA MÁS FUERTE IDIOTA-
-¿Qué te sucede?-preguntó él, sobándose la mejilla.
-ERES UN IMBÉCIL..NO TE AYUDO MÁS, PÚDRETE-Lucy puso los ojos en blanco.
-¿De qué hablas?-preguntó Mitzar. Bárbara tomó aire.
-De Kat...¿de quién rayos voy a hablar?-masculló con voz ronca.
-Pero..pero...-susurró él-ella se estaba besando con William-
-Sí lo sé, es una idiota...-gruñó Bárbara-pero tú eres igual que ella-
-No me jodas-masculló él.
-MITZAR-
-¿Qué?-
-Slytherin jodido y cobarde-
-¿Ocurre algo?-preguntó Luna, acercándose.
-NO TE IMPORTA-bramaron a dúo Mitzar y Bárbara. Luna se quedó tiesa. Tragó saliva y, para mantener su vida, corrió hacia las escaleras, subiendo al segundo piso.
-Las flores van a marchitarse enseguida-dijo Mitzar en un murmullo. Bárbara lo observó detenidamente.
-Mas te vale-masculló ella-eres un idiota-
-Lo sé-dijo él. Bárbara apretó al puño.
-TE TENGO QUE MATAR-
-¿Me parece a mi o todos estamos muy estresados?-preguntó alguien que bajaba las escaleras.
Voltearon. Un apuesto hombre de cabello negro y ojos grises bajaba hacia la sala. Llevaba puesta una hermosa túnica negra que se le enmarcaba al cuerpo, y unos precioso jeans. Oh, se veía como un Dios terrenal.
-Sirius-dijo Lucy con voz desmayada, sonrojándose. Él la miró. Una bella sonrisa apareció en el precioso rostro masculino.
-Hola Lu-
-¿Cómo...cómo has estado Sirius?-
-Muy bien...aunque ahora estoy mejor-dijo, mientras le tomaba la mano delicadamente. Bárbara y
Mitzar se miraron y carraspearon sonoramente, haciendo sonrojar a las dos personas que hablaban.
-Roba cunas ¬¬-susurró Mitzar, mientras su padre caminaba hacia él.
-Yo voy a casa Mit...si quieres venir, hazlo-"Lucy también quiere ir".
-Ve, porque sino te asesino-masculló Bárbara. Mitzar sonrió apesadumbrado. Se despidieron de los dos hombres Black, que salieron por la puerta del castillo.
-¿Me perdí de algo?-preguntó Lucy-no entiendo nada-Bárbara puso los ojos en blanco.
-Siempre te pierdes algo...la vergüenza y el sentido de la oportunidad...así como el cerebro..-
-Oye ¬¬-dijo Lucy-de veras, no entiendo nada-Bárbara suspiró.
-Ya te explicaré...ahora quiero dormir-susurró Bárbara, caminando pesadamente hacia las escaleras.
-Mañana será un gran día-susurró Lucy. Bárbara la observó enarcando una ceja.
-Solo tendremos una puta reunión con la puta Orden-
-Eso es genial-dijo Lucy-más que genial-
-Cállate Lucy, quiero dormir-susurró Bárbara. Ya se encontraban dentro del cuarto, y Bárbara se había dirigido a su cama. Lucy se quedó parada junto a la puerta.
-¿No vas a cenar?-
-No...quiero dormir-dijo Bárbara, tapándose la cara con el edredón.
-Buenas noches-dijo Lucy. Bárbara la oyó caminar hacia el pasillo. Se destapó, debido a que si no lo hacía terminaría ahogándose. Observó a Kathya, que le daba la espalda. Oyó un sollozo apagado. ¿Y ahora lloraba?, ¿¡¡quién rayos la entendía!!?.
-Merlín, qué día...-suspiró-ay Kat, si tú supieras...los dos me van a volver loca-y volteó, cubriéndose con las sábanas.-Mañana será un gran día, Lucy tiene razón-
Oh sí, sí lo sería.
