He vuelto!!!..lo prometido es deuda, asi que aquí estoy.
Como siempre, les agradezco los reviews a:
LunaLoonyLovegood, Barchu, LadyLu-Malfoy, Ratoncita, mainy, Lina Malfoy, Andrea, NenaOrion y kamypotterevans
Quería dedicar este capítulo a todas ustedes. Sí, porque me dejan hermosos reviews, y porque me dan energías para seguir haciendo lo que hago, que es este precioso fic que adoro tanto. Gracias de verdad. Además porque este capítulo es EL capítulo...lo dedico a todas, pero principalmente a aquellas que aman a mi bello hijo Mitzar...(si, MI hijo...q? ¬¬...yo lo creé).
Les quiero pedir que disfruten mucho este capítulo. Muchísimo. Espero que les guste, en serio, como me encantó a mi escribirlo.
Otra cosa. Como saben, este fic afecta mucho a la gente. Ya lo he notado. Pero como en el cap anterior conté el sueño de mi amiga Barchu, les contaré un sueño que tuve yo hace poco tiempo. Como sabrán, cada dos por tres salen nuevas fotos de Equus, una de estas ultimas es una foto de Dan...de espaldas...y no tiene nada puesto. ¿Qué ocurrió?, que tuve un sueño en que yo miraba esa foto...y le veía algo largo a él entre las piernas O.O. No me miren como si fuese una depravada ¬¬, no es mi culpa que mi subconsciente me joda con semejante sueño. Y si alguna de ustedes tiene menos de quince años, les pido perdón por corromperlas (pero menos de quince, porque a esa edad ya somos bastante vivas las chicas), además el fic es rating T, y no por nada lo puse ahí.
Dejen reviews!!!...
FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA!!!...
Y DE EQUUS...NUNCA LO VOY A NEGAR!!!!
La frase que pongo a continuación me pareció perfecta para este capítulo:
"Te importa tanto que tienes la sensación de que vas a desangrarte de dolor"
Albus Dumbledore
(Harry Potter y la Orden del Fénix...Sirius siempre estarás en nuestros corazones)
Capítulo 20: Inevitable.
Ya habían pasado varios meses de lo acontecido en San Mungo. El Profeta se había encargado de dar la noticia, de una vez por todas, sobre la fuga de varios mortífagos de suma peligrosidad, y del intento de asesinato sobre el ministro. También había informado sobre la fuga de Draco Malfoy del hospital San Mungo, pero eso a Harry no le importaba en lo absoluto. Se quedaba muy tranquilo si el ministerio seguía creyendo que Draco había desaparecido dela faz de la Tierra.
Sentada sobre su cama, Lucy observaba cómo nevaba, la forma en que los copos de nieve caían sobre lo que ahora era el congelado suelo del Valle de Godric. Escuchó a Harry pasar cantando villancicos, y pudo vislumbrar a Ginny colgando muérdagos en todos los rincones de la casa. No le parecía una idea muy acertada el colgar muérdagos y tener que enfrentar las consecuencias de terminar parado bajo alguno de los múltiples racimos esparcidos por todo el pasillo. Aunque supo que Ginny por algo había colgado tantos, y lo afirmó cuando vio a la pelirroja y a Harry besarse fervientemente bajo un muérdago frondoso. Sonrió. Oh sí, ese día era Noche buena. Suspiró y se acostó sobre su cama, mientras observaba a Kathya calzarse las zapatillas.
Bárbara se estiró sobre su cama, intentando quitarse la pereza y el agotamiento que llevaba encima. Luego de varios meses de entrenamiento con Harry y Draco, sentía a su cuerpo completamente magullado, y estaba segura que cualquier día sus huesos se harían polvo. Aunque habían mejorado bastante. Antes, cuando entrenaban, era imposible imaginar que podrían hacerles siquiera un rasguño a alguno de esos dos, pero con el tiempo habían logrado, por lo menos, dejarlos un tanto amoratados.
Sonrió al recordar el último entrenamiento. Lo habían llevado a cabo en una sala que ellas nunca habían visto antes, amplia y vacía, con una gran araña colgando del techo con majestuosidad. Habían peleado entre dos, por turnos. Ella y Lucy se habían asombrado del aguante que había tenido Kathya al luchar contra Harry, pero el moreno la despachó luego de varios potentes maleficios bien propinados. Luego de sonreír y felicitar a Kathya (acostada en el suelo exhausta) había mirado a Lucy. Mientras tanto, Bárbara y Draco habían comenzado a entrenar. Luego de varios minutos de intentar acabar con el rubio, él había logrado petrificarla. Las tres se habían lanzado al suelo a descansar, mientras Harry y Draco habían hecho aparecer una jarra helada de limonada. Bárbara podía recordar el momento en que se levantaron del suelo y vieron a los dos hombres con sus increíbles torsos al descubierto. La mandíbula casi se les había estampado contra el suelo. Volvió a sonreír.
-Chicas-Ginny entró al cuarto con una fuente llena de pan dulce.-¿Quieren?-preguntó, dejando la bandeja sobre la cama en donde se encontraba Lucy.-Lo hizo Sirius-
-¿Sirius está aquí?-preguntó Lucy con voz desmayada.
-Sí, acaba de llegar-Bárbara miró a Kathya, que se había sonrojado.-Vino con sus hijos-
-¿Sus hijos?-
-Hola-un vendaval de cabello rubio entró al cuarto y sonrió abiertamente al llegar junto a ellas. Las tres se miraron con distintas expresiones. Ginny sonrió al observar a la niña rubia, y salió del cuarto apresuradamente.
"Deneb".
-Hola Deneb-la niña se había quitado la bufanda y la había lanzado por el suelo.-¿Cómo te ha ido en la escuela?-preguntó Bárbara.
-Oh genial...los profesores son encantadores...aunque McGonagall es un tanto gruñona...y Remus me tenga muchísimo aprecio y todos piensen que me tiene de favorita...me ha ido bien-se sentó en la cama, junto a Kathya. La rubia miró con rapidez a Bárbara, mientras levantaba las cejas.
-¿Quieres algo?-preguntó Lucy. Deneb la miró con altivez. Cómo se notaba que era la hija de Sirius. Esos inmensos ojos grises eran encantadores.
-Estar con ustedes-dijo, sonriendo."Esto me huele muy mal". Lucy miró a Kathya con mirada cautelosa (N/A: existe ese tipo de mirada O.o?). Ella le devolvió la misma mirada.
-¿A estar con nosotras?-preguntó Bárbara-tienes toda la casa de Harry...¿y tú quieres aburrirte con tres chicas mayores?-Deneb parpadeó varias veces.
-¿Cuál es el problema?-
-Pues que no me la trago niñita-masculló Lucy, cruzándose de brazos-asi que desembucha lo que sea que tengas que escupir-Deneb arrugó la nariz, y Kathya recordó al bello Mitzar cuando hacía el mismo gesto, señal de que algo le molestaba. La niña suspiró e hizo puchero. Las tres jóvenes se miraron enarcando sus cejas.
-¿Por qué no me quieren?-preguntó Deneb con voz quebrada. "Encima actriz".
-No...no es que no te queramos Den-dijo Kathya, tomándola de los hombros-solo que eres una jovencita pequeña y nosotras somos tres viejas...-miradas fulminantes por parte de Bárbara y Lucy-no somos divertidas-Deneb se limpió las lágrimas y le sonrió abiertamente a Kathya.
-Oh...serás una gran cuñada Kat-Kathya abrió los ojos de par en par. Sintió cómo un potente nudo estomacal se le formaba, y su sangre viajaba a años luz hacia su rostro, enrojeciéndola. Su piel se tornó de gallina y el cabello se le erizó. Oyó las risas de Bárbara y Lucy.
-¿Cu...cuñada?-preguntó entrecortadamente.
-Oh sí-dijo Deneb sonriendo. Se levantó de la cama de un salto-bueno, me voy...-movió su larga cabellera rubia hacia los lados, y salió del cuarto con mucha femineidad.
-¿Kat?-preguntó Bárbara al ver que la rubia se había quedado tiesa-¿te encuentras bien?-Kathya hizo una mueca, y luego parpadeó varias veces.-Creo que ya le dio un tic-
-Kathya, vamos, no es tan grave-dijo Lucy, sin poder contener una sonrisa.
-¿QUÉ RAYOS FUE ESO?-bramó Kathya, haciendo temblar el cuarto.-ES UNA ZORRA EN POTENCIA-
-Bueno, tampoco es para tanto ¬¬-dijo Lucy, levantándose de la cama.
-Kat tiene razón, esa niña terminará siendo Bellatrix Lestrange si sigue asi-dijo Bárbara riendo.
-Es...LA VOY A MATAR-Lucy no pudo contener su risa-¿DE QUÉ TE RIES?-
-De que no puedes ponerte así-dijo la morena, golpeándola en la frente-la niña solo te dijo que serás una gran cuñada-Kathya se sonrojó.
-Pues...pu...¿y ella cómo sabe?-preguntó, mientras intentaba esconder su sonrojo.
-Supongo que Mitzar le habrá contado-susurró Bárbara, mientras caminaban por el pasillo.
-¿Y acaso Mitzar le ha dicho a toda su familia lo que pasa conmigo?-
-¿Y qué es lo que pasa contigo?-preguntó Lucy. Kathya volvió a sonrojarse-¿acaso entre tú y él ocurre algo?-Kathya tragó saliva-¿Y NO NOS LO HAS DICHO PERRA?-levantó el puño.
-Pues...aún no sucedió nada-susurró Kathya, restregándose las manos-yo...tengo que terminar con William antes, no quiero traicionarlo-
-¬¬-
-¿Por qué me miran así?-
-No puedes ser tan moral ¬¬-dijo Lucy. Bárbara sonrió, mientras Kathya se rascaba la cabeza, incómoda.
-Yo creo que debes seguir lo que diga tu corazón-dijo Bárbara-tú sabes...el corazón nunca miente...deja de razonar un poco-
-Ella nunca ha razonado-dijo Lucy con lascivia. Un golpe que le propinó Kathya la hizo callar al instante.-De acuerdo, me callo-
-Jo, hablo El Pensador de Rodin-se fulminaron con los ojos.
-Oigan ¬¬-dijo Bárbara. Hizo señas frente a ellas, provocando que ambas la miraran-yo sé todo lo que ocurre con Mit-dijo. Oyó a Kathya atragantarse y a Lucy reír con malicia-él me lo ha dicho-sonrisa maléfica-me ha dicho muchas cosas interesantes-se miró las uñas.
-Oh bueno-dijo Kathya, caminando con paso militar hacia las escaleras-no me asustas-
-¿Acaso no piensas hablar con William?-preguntó Lucy, siguiéndola-porque si no hablas lo haremos nosotras-
-No..no pueden hacer eso-dijo Kathya con desesperación.
-Kat...nos conoces-
-Sí-susurró. Se sentó sobre el sofá al llegar a la sala de estar. Bárbara y Lucy llegaron junto a ella segundos después-en realidad he hablado con él...-ojos asombrados por parte de sus dos amigas-solo que no le he dicho que...que me enamoré de otro-
-¿Te has enamorado de Mit?-preguntó Bárbara con voz entrecortada. Kathya asintió con la cabeza, bajando la vista-eso es genial-la rubia la miró frunciendo el ceño.
-¿Genial?-preguntó-¿por qué?-Bárbara daba saltos alrededor de ella.
-Mierda, está más feliz que tú-masculló Lucy.
-Pues es genial porque...él siente lo mismo por ti-dijo emocionada.
-Oh...sí...eso es lo que tú dices-susurró Kathya con voz temblorosa. Miró al suelo.
-Aggg...-dijo Bárbara. Le lanzó un cojín. Y a Kathya le pareció que éste era lanzado con inusitada fuerza-no es lo que yo digo, es lo que él ha dicho-
-Bueno, está bien, pero hasta que no se confiese...-
-¿Y quieres que se confiese?-preguntó Bárbara con voz ronca-te ha dicho te amo en francés...¿qué más quieres?-Kathya la miró con ojos acuosos-te ha dicho que tú eres eso que vino a buscar a esta casa, que le perteneces...que quiere besarte, que eres hermosa-apretó los dientes, mientras Kathya se apoyaba cada vez más contra el respaldo del sofá-...AAAAAAAAAAAAAAH-bramó Bárbara, pataleando-TE TENGO QUE MATAR-
-Mierda O.O-
-Lord Voldemort a la vista ¬¬..otra que Kathya-
-¿Se puede saber qué les ocurre?-la masculina voz de Sirius se oyó desde la cocina. Segundos después, aparecía junto a ellas en la sala de estar. ¿Les parecía a ellas o el cuarto de repente se había llenado de una encantadora luz blanca?...efecto Sirius Black, qué cosa.
-¿Qué tienes puesto en la cabeza?-preguntó Lucy, observándolo. Sirius sonrió.
-Oh...soy un reno-las tres se miraron estupefactas.
-Mamá¡qué precioso reno!-bramó Lucy, juntando las manos como si fuese una fan enloquecida de Sirius. (N/A: como si fuese está de más XDD).
-Lucy ¬¬..no seas-susurró Kathya.
-Pero si es un hermoso reno-dijo la morena, mientras Sirius reía divertido. Kathya revoleó los ojos al techo.
-Mit también se ha puesto estos cuernitos-dijo Sirius, como quien no quiere la cosa. Miró a Kathya fijamente, sonrojándola-de seguro él sí te parecerá un lindo reno-sonrisa sarcástica de su parte.
-SIRIUS-bramó ella con voz chillona, mientras sus mejillas se coloreaban. Sabía que su voz había sonado demasiado ronca y eso era indicio de que el comentario había calado hondo.
-Dime, nuerita-Bárbara y Lucy se partían de la risa. "Ay sí ríanse manga de imbéciles. El que ríe último, ríe mejor".
-No-me-digas-así-dijo Kathya apretando los dientes.
-¿Por qué?-preguntó él inocentemente, mientras pestañeaba pomposo. "No te hagas el inocente que de eso no tienes nada".
-Porque..no soy tu nuera-chilló. Estaba sonrojada a más no poder.
-Aún-le guiñó el ojo con descaro. "Tierra trágame, Buckbeak patéame, Voldemort mátame".
-Sirius-susurró. Él la miró solícito-¿quién más sabe...?-
-Tranquila-dijo él, apoyando la mano sobre su hombro.-Solo Harry, Deneb y yo-
-¿Deneb?-preguntó Kathya con voz entrecortada-Merlín, ya lo debe saber medio Hogwarts-" y eso implica a la totalidad del mundo mágico".
-Oye, mi hija sabe guardar secretos, tranquila...-dijo Sirius frunciendo el ceño. Sonrió abiertamente, mostrando sus perfectos dientes. Kathya lo miró y, sin poder evitarlo, recordó la sonrisa de Mitzar.
-¿Mitzar tiene que parecerse tanto a ti?-preguntó con falso llanto. Sirius la miró complacido.
-Oh sí-dijo-es precioso mi hijo ¿no crees?-"¿y lo preguntas?".
-¿Tengo que responderlo?-preguntó ella ruborizada.
Bárbara observó la escena atónita, y decidió que ayudaría a la pobre y sonrojada Kathya a salir de ese embrollo.
-Sirius...-él volteó a mirarla. Merlín, sí era un bonito reno-¿quién más se disfrazó de...?-Sirius se tocó los cuernos de tela que llevaba sobre la cabeza.
-Draco..-Bárbara se mordió el labio-James...Mit...y William-"¡qué pedazos de renos!".
-¿James y William estan aquí?-Sirius negó con la cabeza.
-Aún no han llegado-
-¿Y quién será Santa Claus?-preguntó Lucy-si tiene esos renos-señaló al hombre que se apoyaba contra la pared con sensualidad. Sirius rió.
-Harry es Santa Claus-las tres suspiraron. "Comenzaré a creer en Santa". "Qué pedazo de Santa". "Viva la Navidad".
-Llévame al polo norte-susurró Lucy. Las otras dos rieron.
-Por cierto-dijo Bárbara, mientras volvían a sentarse en los mullidos sillones, y Sirius volvía a desaparecer subiendo las escaleras-¿qué le has dicho a William?-preguntó, mirando a Kathya fijamente. La rubia tragó saliva.
-Le pedí un tiempo-susurró. Suspiró tristemente-necesito pensar-rehuyó de los ojos de Bárbara.
-No tienes que pensar nada-dijo Lucy. La irritación en su voz fue muy notoria-solo tienes que ir y decirle a Mitzar que lo amas, y de una vez por todas partirle esos hermosos labios en un beso de película-Bárbara rió a carcajadas, mientras Kathya bajaba la vista ruborizada.
-Pues...ganas no me faltan-admitió.
-¿Ganas de qué no te faltan?-las tres se tensaron. Se miraron horrorizadas, y luego voltearon. Una niña rubia las miraba sonriendo maliciosamente.
-Deneb¿nunca te han dicho que es de mala educación oír conversaciones privadas?-masculló Bárbara irritada. Deneb hizo puchero.
-Oh...papá siempre me lo dice, pero nunca le hago caso-dijo, encogiéndose de hombros. Volvió a sonreír. Notaron que su sonrisa se ensanchaba al mirar hacia las escaleras. –Mit, que bien que al fin decides bajar-Kathya se tensó al oír ese nombre. Volteó a mirar hacia las escaleras. En efecto, Mitzar bajaba a la sala de estar con paso majestuoso y sensual, o eso le pareció a ella. Era tan hermoso, tan perfecto. Con honestidad, no había adjetivos que pudieran describirlo, su belleza era de otro mundo (N/A: es medio alienígena XDD). El verlo le provocaba fuertes palpitaciones, y podía sentir un revoloteo feroz en su estómago. Su monstruo interior ronroneó cuando él la miró a los ojos.
-Deneb, hola-dijo, sonriendo. Sensualidad, tu apellido es Black (N/A: XDDD). Él movió su cabeza ligeramente, intentando quitarse un mechón de flequillo bastante molesto. Hasta haciendo gestos raros era bonito. Belleza, tu nombre es Mitzar (N/A: XDDD al cuadrado).
-Hola hermanito precioso-dijo Deneb, corriendo hacia él y lanzándose sobre su cuerpo. Mitzar la atajó en el aire.-¿Qué dices?-preguntó sonriendo. Lo miró frunciendo el ceño-¿y tus cuernos?-él enarcó una ceja.
-¿Aún no tengo novia y ya quieres que tenga cuernos? O.o-
-El amor te hace mal zoquete ¬¬-lo pateó. Mitzar aulló de dolor-hablo de los cuernos de reno-
-Ni en pedo me pongo eso en la cabeza ¬¬, prefiero besar a Buckbeak-Deneb sonrió maliciosa.
-O a Kathya-Mitzar se sonrojó excesivamente. Bárbara y Lucy rieron, y miraron a la ahora "escondida atrás del sofá" de Kathya.
-Cierra la boca o te haré tragar la quaffle que papá tiene en una de las repisas de su cuarto-Deneb hizo muecas de dolor.
-No gracias, prefiero mantener mi bello rostro asi como está-modesta. Se subió a los hombros de su hermano. Mitzar se tambaleó-arre caballito-
-¡¡¡Deneb!!!-chilló él cuando la niña le tomó los cabellos como si fueran riendas.
-Diiiiiiime-dijo, deteniéndose y observándolo.
-No me lastimes-masculló, sobándose la cabeza.
-Pero los caballos tienen riendas-dijo ella inocentemente. Rió.
-Y también tienen pezuñas y patean-dijo malhumorado.
-Oh-saltó al suelo-caballo aburrido-
-Y no soy un caballo-masculló él, mientras ella se dirigía hacia la cocina.
-No, pero conozco a una que piensa que eres un potro-dijo con voz maliciosa, mientras volteaba a mirar a su hermano y levantaba las cejas. Kathya se sonrojó excesivamente al ver que la niña la observaba con mirada socarrona.
-DENEB-bramó él sonrojado. La risa de su hermana le llegó desde la cocina.-Niña zorra-se sobó la cabeza.
-¿Te duele?-preguntó Kathya con voz entrecortada. Los penetrantes y encantadores ojos masculinos la miraron automáticamente.
-Algo-susurró él. Kathya salió de su escondite, aun sonrojada. Se acercó a él y la acarició el pelo. Era suave y sedoso. Y tan brillante (N/A: L'oreal, porque yo lo valgo XDDD). ¿Desde cuándo le gustaba el cabello de los chicos?...Ella no miraba el cabello, era en lo menos en que se fijaba. Podían usar una cresta verde que le gustaban igual. "No" pensó "Mitzar puede usar una cresta y gustarme igual, nadie más..oh bueno, y Harry" (N/A: yo siempre digo eso: Harry puede tener un cuerno saliéndole de la frente, que me gusta igual XDD).
-Ya...-él suspiró ante el contacto de las manos femeninas sobre su cabeza-ya no me duele-tragó saliva. Ella sonrió.
-¡Qué bien!-susurró dulcemente.
Bárbara miró a Lucy con mirada socarrona. La morena sonrió abiertamente.
-¿Qué hacemos?-preguntó Lucy en susurros-¿los interrumpimos?-
-Naaaaaa, dejemos que disfruten del momento-observaron a los jóvenes frente a ellas. Mitzar acariciaba el mentón de Kathya con ternura, mientras que ella dibujaba círculos invisibles sobre la camiseta que él llevaba puesta. Se veían tan dulces y encantadores. Tan enamorados. Se notaba a la legua que él observaba a Kathya con infinito amor e irresistible deseo, mientras ella lo miraba con irrefrenables ansias e ilimitado amor (N/A: en resumen, puse lo mismo pero con distintas palabras XDDD).
Bárbara sonrió y se mordió el labio, contenta de la suerte de Kathya, rogando que de una vez por todas esos dos tontuelos enamorados lograsen por fin concretar ese anhelado beso y ese increíble amor. Se oyó el ruido de la gran puerta principal que se abría mediante esos extraños mecanismos antiguos, y los pasos amortiguados de varias personas se dejaron oír por el lugar.
-Buenas tardes-dijo una voz masculina. Kathya tragó saliva y bajó la mirada, mientras sentía la mano de Mitzar recorrer su cuello con lentitud y bajar hacia el bolsillo del pantalón que llevaba puesto.
-Buenas tardes James-susurró Mitzar. El señor Potter lo observaba frunciendo el entrecejo, mientras que Lily lo miraba boquiabierta. La mirada de William se mantuvo en el suelo, y solo los miró cuando Kathya carraspeó incómoda.
-Hola chicos-dijo Johanne, corriendo hacia Mitzar. Él la tomó en brazos y le sonrió.
-Feliz navidad para todos-dijo Lily, mientras se quitaba el abrigo que llevaba sobre los hombros.
-Igualmente para ti Lily-dijo Bárbara, carraspeando ligeramente. La situación era un tanto incómoda y sabía que todo a su alrededor se había tensionado muchísimo. La mirada de intenso odio que William le lanzaba a Mitzar no era para nada disimulada, y estaba segura de que las expresiones que los señores Potter llevaban en sus rostros se debían a la ocasión en la que habían encontrado al joven Black y a Kathya.
-Hola Cornamenta, Lily..Will, Johi-dijo Sirius, llegando hasta ellos con un espléndida sonrisa. Notó las miradas que se lanzaban unos a otros, y frunció el ceño-cambien las caras, hoy es Navidad-dijo con alegría. James sonrió muy a su pesar y se dirigió hacia su amigo, que lo esperaba con los brazos abiertos. Se abrazaron amistosamente.
-¿Te has enterado?-preguntó James, sentándose muy cerca de donde se encontraban Bárbara y Lucy.
-¿De qué?-
-De que seré abuelo-James sonrió abiertamente, y los ojos le brillaron emocionados y ansiosos.
-Oh sí-dijo Sirius-felicitaciones, tengo entendido que querías que Harry fuese padre-James asintió con la cabeza.
-Sí, James quería ser abuelo aunque tengamos tan solo cuarenta años-dijo Lily.
-¿Noto cierto tono irritado en tu voz?-preguntó Sirius. Lily hizo una mueca-¿acaso no estás feliz con el futuro nietito?-Bárbara y Lucy se miraron levantando las cejas.
-No es que no esté feliz...sé que Harry y Ginny deseaban ese hijo, pero ambos son muy jóvenes-
-Lil, cielo-dijo James, tomando dulcemente la mano de su esposa. Ella sonrió tenuemente-ambos tienen buenos trabajos, una bonita casa..se aman...lo deseaban, lograron concretarlo y ya...va a ser un bebé muy feliz con la familia que tiene-Lily aumentó su sonrisa.-No seas así, a Harry no le gustaría saber que tú no estás feliz con su futura paternidad-
-Pero sigo diciendo que son muy jóvenes-
-Ya Lily...tienes razón-
Kathya miró a Mitzar, que aún llevaba a Johanne en brazos. La niña tenía su cabeza apoyada sobre el hombro del joven, y dormitaba sonriendo. Kathya sonrió.
-Serás un buen padre-susurró. Él la miró con expresión asombrada.
-¿Tú crees?-preguntó él, sonrojándose ligeramente. Ella asintió con la cabeza. Apoyó su mano sobre el hombro del chico, y cerró sus dedos sobre la camiseta. Mitzar la miraba intensamente, como si intentara leerle el pensamiento. Notó la sonrisa malévola que se formaba en el rostro masculino. Se tensó-¿y no te gustaría ser tú la que me de esos hijos?-Kathya tragó saliva. Los labios masculinos se curvaban de una forma que a ella le resultaba muy sensual. ¿Ese chico se había tomado una poción para embobar o él ya era así?, Merlín debían ser los magníficos genes Black.
-Pues...-carraspeó. Su voz..¿dónde rayos había quedado su voz?. La sonrisa de Mitzar se pronunció cuando ella intentó hablar y lo único que logró fue que de su garganta saliera algo parecido al canto de un gallo al cual le aprietan sus genitales (N/A: pobre gallo XDD).
-Si quieres hablamos en otra parte-dijo Mitzar. Kathya carraspeó, sonrojándose, y bajó la mirada, avergonzada. –Nos están observando-le dijo al oído, para luego ir, con Johanne en brazos, hacia el sillón en donde se encontraban los Potter, Sirius y las dos chicas.
Kathya tomó aire y lo lanzó fuera, suspirando aliviada. Se tocó la frente, limpiándose el sudor que había aparecido en su piel. Notó la mirada inquisitiva de Bárbara, y le hizo señas para que se acercara.
Bárbara se levantó del sofá, tomó a Lucy del brazo y caminó, arrastrándola hacia donde se encontraba la temblorosa Kathya, quien se había sentado en las escaleras, y apoyaba su cabeza sobre sus manos.
-¿Te encuentras bien?-
-Merlín-chilló Kathya, tapándose el rostro con las manos-no saben lo que acaba de decirme Mitzar-
-¿Qué te ha dicho?-preguntó Lucy, sentándose junto a su amiga. Bárbara las observó expectante.
-Me ha dicho...-sacudió a cabeza-me ha dicho si..si me gustaría ser la madre de sus hijos-Bárbara abrió la boca asombrada, y Lucy sonrió.
-Y me imagino que le dijiste que sí-dijo Lucy.
-No le contesté nada-chilló.
-¿Y por qué no?-preguntó Bárbara, poniendo los brazos en jarras.-¿Eres estúpida o qué?-
-No le pude contestar nada...mi voz se escondió y no logré articular palabra-sus dos amigas sonrieron-no se sonrían, me sentí como una imbécil-
-Ya, no te sulfures-dijo Bárbara.-Ya tendrás oportunidad de decirle que sí quieres ser la madre de sus hijos-Kathya se sonrojó y tapó su rostro con sus manos. Bárbara y Lucy rieron lo más divertidas.
-Feliz navidad chicas-dijo una voz masculina que Bárbara conocía de sobra. Volteó a observar al bello hombre que bajaba las escaleras con majestuosidad. Se mordió el labio.
-Feliz navidad Draco-susurró. Él hizo una seña cordial con su cabeza. -¿Qué vas a regalarme?-Draco se detuvo frente a ella.
-Pues no lo sé...me parece que yo soy el mejor de los regalos ¿no lo crees?-Bárbara levantó las cejas. "¡¡¡Y encima pretendes que te conteste!!!".
-Sí...-dijo. Draco sonrió y bajó las escaleras. Bárbara suspiró largamente.
-¿No es un dios de cabellera albina?-preguntó con voz melosa. Lucy y Kathya la miraron con sorna.
-No ¬¬-
-Ni en mis peores pesadillas-Bárbara las miró con profundo odio.
-No sean zorras ¬¬-dijo, pateándolas-es un dios-
-Si tú lo dices-dijeron revoleando los ojos al techo. Bárbara las fulminó con su mirada.
-Zorras ¬¬-
-Chicas, salgan de las escaleras-dijo Harry, llegando hasta ellas, sonriendo.
-De acuerdo-dijeron. Qué obedientes eran cuando un hombre guapo les pedía algo.
-Harry-él miró a Bárbara-¿vendrá alguien más a la cena de Navidad?-
-Pues...-
-HOLA A TODOS-miraron a la morena que entraba al lugar-hola Mit-Kathya cerró los puños sobre sus jeans, intentando mantener su autocontrol.
-¿Qué hace Lovegood aquí?-miró a Harry, que le sonrió preocupado.
-Ella...ella está sola, su padre murió de una enfermedad...además es amiga de Ginny-Kathya retorció sus manos alrededor de su varita. Y Harry notó el gesto, horrorizado.
-Que se acerque solo medio kilómetro de Mitzar y la asesino-la señaló con el dedo. Luna se había lanzado sobre Mitzar, y lo abrazaba fuertemente-quítala de ahí o la estrangulo-
-Ya, no te ofusques-dijo Harry. Bajó las escaleras hacia la sala-Luna, por favor, a Mit no le gusta que te le lances encima como si fueses una depredadora-Luna lo miró con el ceño fruncido.
-Pero Harry...-
-Sal de ahí Luna-dijo él. La morena se acomodó junto a Sirius, mientras observaba a Kathya con odio. Ella le sacó la lengua infantilmente.
-Hijo-dijo James, levantándose del sofá y abrazando a Harry amorosamente.-Te trajimos un regalo-sacó un paquete de su bolsillo, y se lo entregó a Harry. –Yo te diría que lo abras cuando Ginny esté con nosotros...ella es la embarazada-
-Aquí estoy-la pelirroja bajó las escaleras apresuradamente y se acercó al grupo.
-Mi padre trajo esto-le entregó el paquete-ábrelo-
-Oh, pero ese no es su verdadero tamaño-dijo James sonriente. Sacó su varita del bolsillo y con ella tocó el paquetito en manos de la pelirroja. –Déjalo en el suelo-y Ginny así lo hizo. El paquete comenzó a crecer hasta tener un tamaño considerable.-Ábranlo-
El regalo de Navidad de James y Lily terminó siendo un gran baúl repleto de ropa para bebé de todos los colores y tamaños. Ginny y Harry sonrieron embobados y se besaron dulcemente.
-Gracias papá-dijo Harry emocionado.-Es precioso-
-Es lo menos que te mereces-sonrió-prometo que seré el mejor abuelo de todos-
-Lo sé-la voz se le quebró. Se abrazaron.
"Son tan lindos".
-Ojalá sean mellizos-dijo Sirius-un niño y una niña...así no habrá discordias...-notaron que Harry sonreía embobado.
-¿Ya saben qué es?-preguntó Deneb, llegando hasta ellos y lanzándose sobre Sirius, quien la tomó en brazos y la sentó sobre sus rodillas.
-Aún no-dijo Harry, acariciando el aún plano vientre de Ginny-apenas lleva dos meses de embarazo-
-¿Ya pensaron nombres?-volvió a preguntar Deneb. Harry y Ginny sonrieron.
-Tenemos algunos en mente-se miraron con intensa ternura.
-¿Tenemos que esperar a alguien más?-preguntó Sirius-muero de hambre-
-Tú y tu estómago de dragón-dijo James. Sirius lo fulminó con la mirada.
-Sí, debemos esperar a Ron y Hermione y a Remus y a Tonks-
-¿Remus y Tonks ya saben qué es su bebé?-preguntó Deneb, rodeando el cuello de su padre con sus brazos.
-Sí, es un niño-dijo Lily. Los demás la miraron estupefactos-lo supe ayer, no digan a Remus que se los conté porque él se los diría hoy-
-¿Y ya dijo cómo se llamará?-preguntó Lucy. Lily negó con la cabeza.
-Otro merodeadorcito-dijo James, abrazando a Harry. –Si tenemos suerte y tú y Ginny tienen una niña, podríamos hacerles gancho-la mirada fulminante que le lanzó su hijo lo hizo reír.
-Sobre mi cadáver-masculló Harry-mi hijita será solo mía-
-Si Arthur hubiese pensado igual, no estarías con Ginny-dijo James con alegría.
-Si el padre de mamá hubiese sido igual, tú no estarías con ella-James hizo una meca.
-Siempre me importó un bledo lo que opinaran los demás..-sonrió-lo que lo quiero lo tomo y no pido permiso...eso hacemos los verdaderos hombres-
-Papá, te amo, pero ocúpate de controlar a Johanne cuando tenga edad de salir con chicos-
-Voy a estar cansado cuando ella tenga edad-dijo-asi que espero que tú y Will se encarguen-Harry sonrió.
-Si no tengo muchas ocupaciones ni demasiadas hijas, con gusto-
-Recuerden que ayer fue luna llena, Remus debe estar agotadísimo-dijo Sirius, interrumpiendo lo que, para él, era una conversación absurda.
-Pobrecito-susurró Kathya. "Maldita Luna llena, maldito Greyback".
La cena de navidad fue estupenda. Se encontraban sentados en la gran mesa del comedor (que solo utilizaban para las fiestas) un cuarto precioso de color azul, adornado con un magnífico candelabro y bellísimos muebles rústicos. Una gran chimenea calentaba el cuarto, convirtiéndolo en una habitación increíblemente cálida. Dobby iba de un lado a otro llevando y trayendo platos repletos de exquisita comida.
-No doy más-susurró Lucy tomándose el estómago.
-Demasiada comida-dijo Bárbara.
-Y aun no trajeron el postre-dijo Kathya.
-El postre ya lo tengo en mente-susurró Bárbara, malévola. Miró a Draco, que se encontraba sentado frente a ella. Se veía tan excitante y seductor con esa camisa blanca que, para su regocijo, transparentaba el escultural cuerpo masculino. Se mordió el labio con deseo. "¡Qué postre!". Kathya y Lucy rieron.
-Espero que lo disfrutes-dijo Lucy. Había mucho jolgorio a su alrededor, y las personas presentes charlaban animadamente.
-Así que el bebé es varón-dijo Sirius sonriendo. Remus le devolvió la sonrisa.
-Sí...rogamos que no tenga mi problema-susurró, mientras acariciaba el pronunciado vientre de Tonks, sentada a su lado. (N/A: para que no me digan nada, al comienzo del fic Tonks tenia ya un embarazo de tres meses..asi que ahora tendría cinco o seis).
-Posibilidades, lamentablemente, hay-dijo Harry-pero igualmente no deberías preocuparte, son muy raros los casos de licantropía genética-Remus bostezó.
-La luna llena te tiene bastante cansado-dijo James-la verdad que deberíamos salir a merodear-guiñó un ojo. Remus y Sirius rieron.
-Ni se te ocurra Potter-masculló Lily, amenazándolo con el tenedor-en las noches eres solo mío-guiñó su ojo con descaro, y oyeron la risa embobada de James. "Lily perra".
-Pollerudo-dijo Sirius riendo. (N/A: es lo mismo que calzonazos).
-¬¬-
-Oh-dijo Lily de repente-últimas novedades Sirius-el aludido la observó-mi prima-él enarcó una ceja. Deneb y Mitzar observaron a Lily, que sonreía.
-¿Qué ocurre con Elizabeth?-preguntó Sirius.
-¿Le pasó algo a mi mamá?-preguntó Deneb con voz temblorosa.
-Oh no, tranquilos...todo está bien con ella...solo que..-sonrió.
-Anda Lily, no seas...- golpeó el puño sobre la mesa-di de una vez-la sonrisa de Lily se ensanchó.
-Quiere volver contigo-se hizo el silencio en la mesa. Mitzar observó a su padre con el ceño fruncido.
-¿Quiere volver conmigo?-preguntó Sirius, estupefacto-¿por qué?-Lily se encogió de hombros. "Ah Merlín, esa mujer al fin usó el cerebro...ninguna mujer normal puede querer tenerte lejos Sirius".
-Dice que está arrepentida por haberse divorciado de ti-Mitzar carraspeó. Él y Sirius cruzaron miradas. El señor Black comenzó a reír a carcajadas. Pero supieron de inmediato que era un risa sumamente falsa y forzada.
-Eso es imposible-dijo con voz gutural.
-Me lo dijo-Lily se encogió de hombros-créeme Sirius-
-Te creo Lil, pero hace más de seis años que nos divorciamos-dijo Sirius-además las cosas quedaron pésimas, no solo me maltrató, sino que además se metió con nuestros hijos...una cosa es que tenga problemas conmigo, pero con los niños, no-frunció el entrecejo.
Lucy suspiró encantada. Sirius era como un macho alfa que cuida la manada. Y eso la excitaba. (N/A: hazme tu hembra, mierrrrrrda XDDD).
-¿Por qué no quieres volver con mamá?-preguntó Deneb. Sirius tomó aire y suspiró.
-Cielo, no quiero hablar de eso-dijo él, enojado.
-Pero papá...a mi me encantaría que tú y mamá...-
-Deneb, tu madre no se comportó bien conmigo y con tu hermano...-Deneb miró la mesa, triste-y se acabó la discusión-
-Oigan, por favor, no peleen..-dijo Harry. Sonrió-es noche buena, debemos estar felices...además hay muchos regalos-
-Es cierto-Kathya miró a Deneb y le sonrió. La niña le devolvió la sonrisa-piensa en los regalos Den-Deneb rió.
-Tienes razón-
-Eres demasiado joven para preocuparte por problemas de pareja Den...tú piensa en la escuela, en los estudios...en los chicos-le guiñó el ojo, mientras la niña reía y Sirius fulminaba a Kathya con la mirada.
-¿Qué has dicho?-preguntó él con voz ruda.
-Nada Sirius-Kathya le guiñó el ojo a Deneb.
-¡Qué gran cuñada!-susurró la niña. Se oyeron varios carraspeos, y Kathya se sonrojó excesivamente, mientras que Mitzar se tapó el rostro con las manos. Kathya agradeció mentalmente que nadie se hubiese dado cuenta de lo que ocurría.
-¿Quién es tu cuñada Den?-preguntó Luna. Oh bueno, excepto Lovegood, que había oído la conversación. Ahora sí, todos observaban a Mitzar, que estaba tan colorado como el cabello de Ron, y a Kathya, que intentaba esconderse detrás de una servilleta.
-Er...-
-¿Yo soy tu cuñada?-preguntó Luna con ojos brillantes. Deneb la miró con repugnancia. Bárbara rió. Digna hija de Sirius.
-Ni en tus mejores sueños, chiflada ¬¬-Draco sonrió mientras bebía su zumo de calabaza.
-¿Por qué no?-preguntó Luna-amo a tu hermano-
-Pero él no a ti-
-¿Tú como lo sabes?-Deneb sonrió con superioridad. Bárbara la observó detenidamente. Esa mueca le recordó muchísimo al bello Draco que estaba sentado frente suyo. Se asombró de verlos tan parecidos.
-Él me lo ha dicho-dijo ella, cruzándose de brazos. -¿Qué me dices a eso?-"¿cómo te quedó el ojo chiflada?".
-Pero igualmente yo seré tu cuñada-dijo Luna con terquedad. Deneb revoleó los ojos al techo.
-Prefiero ser la novia de Dobby ¬¬-Sirius rió a carcajadas.
-Ya basta-dijo Ron cuando Luna se levantó sobre su silla, dispuesta a golpear a la bella niña Black. –Oh por cierto, Harry..Cedric va a venir hoy a hablar contigo-Bárbara observó a Lucy, quien le devolvió la mirada.
-¿Hoy?-preguntó Harry incrédulo-¿en noche buena?-Ron se encogió de hombros.
-Eso me dijo él...le di la nota para que viniese...si no quieres, lo despachamos enseguida-
-No hay problema, Ced es de confianza-dijo Harry-pero me resulta extraño, él que es tan familiero-
-¿Se sabe algo sobre lo ocurrido en San Mungo?-preguntó Bárbara de repente. Se hizo un intenso silencio a su alrededor, roto solamente por el sonido de las pisadas de Dobby, que iba y venía.
-Johanne, Deneb, váyanse-la pelirroja y la niña Black miraron a Harry con odio.
-Harry, no le des órdenes a tu hermana-dijo James con voz dura. Harry carraspeó. Lo vieron sonrojarse de forma encantadora, conciente de que el comentario de su apuesto padre lo había incomodado. James lo había tratado como lo que era: su hijo, y eso lo hacía sentir pequeño.
-No, hermanito-dijo Johanne con resolución. Tenía carácter-quiero quedarme-
-Johi, tú eres pequeñita y no debes oír conversaciones de adultos-dijo Lily-sal del comedor y quédate en la sala-la niña se levantó de su silla y salió del lugar refunfuñando.
-Deneb-la rubiecita miró a su padre, que le hablaba-¿esperas el día del moco para irte, cielo?-Deneb frunció la nariz. Kathya sonrió al recordar el gesto típico que Mitzar hacía cuando algo le molestaba. Y le hizo reír la forma brusca pero a la vez dulce que utilizaba Sirius para hablar con su hija.
-¿Tengo que irme?-
-Sí amor-dijo Sirius-aun eres pequeña para estas cosas-le acarició la mano dulcemente.
-Pero Mit...-
-Mit ya es mayor de edad...y es un hombre-dijo Sirius con voz ruda. "¡Y qué pedazo de hombre!".
-Largo-Deneb se levantó de su lugar y salió. La puerta del comedor se cerró tras la jovencita, envolviendo a las personas del interior en un potente e incómodo silencio. Oyeron suspirar a Harry, y él las miró. Su mirada verdosa se veía excitante a la luz de las velas del lugar. Sus ojos eran de un color casi transparente.
-Hay noticias sobre lo ocurrido en San Mungo-
-¿Cuántas personas murieron?-preguntó Bárbara rápidamente.
-Bueno, pues...unas...quince o tal vez dieciséis-dijo Harry-en su mayoría sanadores y miembros de la Patrulla de Seguridad...-
-Igualmente hay algo llamativo, y es que los mortífagos que allí aparecieron no comenzaron a hacer una masacre-dijo Hermione.
-Es decir que solo fueron por nosotras-dijo Kathya.
-Y por Draco-dijo Ginny-las personas que murieron...bueno...fue más fuerte que ellos a decir verdad-
-También supimos cómo es que Snape se mantiene prófugo...¿recuerdan que les habíamos dicho que habían asesinado a varios muggles?-preguntó Remus. Las tres asintieron-pues esa es la forma de esconderse-
-No comprendo-dijo Lucy.
-Pues es así: Snape asesinaba a estos muggles, de preferencia solteros, para tomar su lugar en su domicilio...mediante la poción multijugos se transformaba en cada una de sus víctimas, hasta que un día encontraban el cadáver y él debía huir-
-Oh-
-Pues parece un plan muy inteligente-dijo Mitzar. Harry se encogió de hombros.
-Sí...parece-
Un ruido los sobresaltó. Se miraron horrorizados. Oyeron la risa de Harry.
-¿De qué te ríes?-
-Tranquilos, es el timbre-dijo sonriendo.
-¿Ese es tu timbre?-preguntó Hermione-es horrible-
-Debe ser Cedric-Lucy se tensó al oír el nombre. Bajó la mirada, y sintió las miradas de sus dos amigas escudriñándola. Tomó aire.
Dobby apareció a centímetros de ellos, y habló con Harry. El moreno se levantó y salió del comedor.
-Bueno, pues...¿ahora qué hacemos?-Bárbara observó a Draco, que se levantaba de su asiento dispuesto a irse. Él la miró detenidamente mientras caminaba hacia la puerta. Lo perdió de vista en cuanto cruzó el umbral. Bárbara frunció el entrecejo y miró a la mesa. Levantó la mirada y vio la sonrisa de Kathya.
-Ve tras él, no seas tonta-le guiñó el ojo. Bárbara sonrió y salió del lugar tras Draco. Observó a Johanne y Deneb, sentadas ambas en los sillones frente a la chimenea, jugando. Caminó hacia las escaleras con premura, y subió al segundo piso. Merlín, hacía frío allí arriba, se notaba que las personas y el calor de hogar se encontraban en el primer piso. Miró a los lados, intentando vislumbrar la silueta de Draco, pero solo encontró oscuridad a lo largo del pasillo. Tomó aire y se abrazó a sí misma, infundiéndose calor. Atravesó el corredor con paso ligero, procurando no hacer ni un mínimo ruido. ¿Por qué nunca llevaba encima su varita?¿por qué rayos siempre la olvidaba en el buró?. ¿Dónde demonios tenía la cabeza?. Sonrió. Esa pregunta le resultó muy tonta, debido a que la respuesta fue demasiado fácil: dondequiera que Draco estuviese. No podía tener demasiado raciocinio teniendo cerca a ese ejemplar.
Sonrió y se mordió el labio al recordar los besos que se habían dado. Suspiró recordando los ojos grises que poseía su Draco, esos ojos que podían ser como témpanos de hielo, o brillar y parecer una copia exacta del hermoso cielo de la mañana (N/A: paraaaaaaaaaaa XDDD). Siguió caminando por el oscuro pasillo, cuando de repente dos fuertes manos la tomaron de la cintura y la adentraron en un lugar cálido y acogedor. Pataleó, chilló y mordió, hasta que se percató de que las manos que la sostenían eran conocidas y sumamente dulces. La persona que la mantenía entre sus brazos la apoyó en el suelo, y fue en ese instante en que Bárbara volteó.
-Draco-sonrió, sonrojándose. Él se sobaba las rodillas
-Eres jodida ¿eh?-masculló, mientras pasaba por su lado, con paso majestuoso. Ella suspiró. Observó el lugar en donde se encontraban.
-Tendrías que dejar de acosarme y secuestrarme-dijo Bárbara con falso enojo. Miró a su alrededor-¿por qué estamos aquí?-preguntó-es el lugar donde entrenamos-Draco sonrió sensualmente.
-Sí-dijo-me gusta este lugar, es amplio, cálido, acogedor..-se acercó a ella peligrosamente, y le acarició la mejilla, estremeciéndola-pero este cuarto sin ti no es nada-
-Ay Draco, las cosas que dices-susurró Bárbara, sintiendo las manos de Draco recorrerle la espalda y juntándose en su cintura. La distancia entre ellos no existía.
-Es cierto-susurró él con dulzura-tú no te das cuenta de que tu sola presencia llena todo de luz-Bárbara sonrió cuando Draco aprisionó su labio inferior entre los de él.
-Los dementores te afectaron y te hicieron romántico-él estaba en ese instante besando su oreja, y eso a ella le daba escalofríos-Draco-
-Dime-
-No seas tan acosador-se miraron a los ojos. Bárbara sentía el cálido y desenfrenado aliento de Draco sobre sus labios, y oía el descontrolado latir de su corazón-tus manos están jugueteando con la hebilla de mi sostén-él sonrió, obnubilándola.
-¿Te molesta?-ahora estaba besando su cuello como si fuese una fruta pronta a devorar.
-No pero...no seas tan violador...-suspiró, y besó la mejilla de Draco-tienes las manos frías-
-Y yo estoy que hiervo-besó su mentón. Hizo ademán de besarla en los labios, pero Bárbara lo detuvo. Sonrió juguetona.-¿No puedo besarte?-ella negó con la cabeza.
-No hasta que me ganes en un duelo-se apoyó contra la pared. Draco frunció el ceño.
-De acuerdo...te haré pedazos-Bárbara sonrió.
-Aunque hay un problema-hizo puchero, y notó que Draco se mordía el labio, seguramente controlándose para no terminar besándola a la fuerza contra la pared. Sonrió satisfecha-mi varita..la dejé en mi cuarto-
-Eso no es problema-hizo un movimiento con su muñeca-accio varita-
Segundos después, ambos se encontraban enzarzados en una intensa pelea. Habían comenzado con maleficios leves e insignificantes, pero al transcurrir el tiempo, y viendo que él tenía muchas ganas de besarla, había ido al grano. La lucha había dado fin cuando Draco le clavó la varita en la espalda a Bárbara. Se encontraban sumamente sudados y agotados.
-Nunca le des la espalda a un enemigo, porque podría matarte-susurró él a su oído. La tomó de la cintura y la volteó. La abrazó, acercándola a él-no peleas mal...has mejorado mucho-sus narices rozaban-¿ahora sí puedo besarte?-ella sonrió abiertamente.
-¿Sabes qué es lo que acabo de descubrir?-preguntó Bárbara, deteniendo a Draco en su intento de besarla.
-¿Qué?-preguntó con voz ronca. Ella rió al verlo tan impaciente.
-Que sobre nuestras cabezas cuelga un muérdago-Draco observó el techo. Sonrió al mirarla a los ojos.
-¿Y qué esperamos para seguir la tradición?-su voz sonó muy sensual y excitada. Bárbara se encogió de hombros inocentemente.
-No sé...¿qué esperas tú?-y fue entonces que él la besó con fiereza, tomándola de la nuca, saboreándola como si fuese un portentoso helado. Una de las manos de Draco le acariciaba la espalda, poniéndole la piel de gallina. La pared se convirtió en su sostén para no caer al suelo. ¿Acorralada?, para nada.
-Sé mi novia-dijo él cuando dejó de besarla. Bárbara levantó las cejas. Sus labios estaban muy juntos, y con tan solo acercarse unos milímetros podrían volver a fundirse en un beso de película.
-¿Qué dices?-preguntó ella con voz susurrante. Rodeó el cuello masculino con sus brazos. Su aroma era embriagador. Y su piel tan tersa y tentadora.
-Sé mi novia-repitió Draco. La besó tiernamente-quiero besarte frente a todo el mundo, quiero caminar de la mano contigo, quiero...quiero casarme contigo algún día-Bárbara se sonrojó, y se mordió el labio fuertemente al imaginar su boda con Draco. Ah Merlín, se lo imaginaba vestido de traje blanco...MOMENTO...¿se lo imaginaba vestido?...oh, estaba en plena decadencia.
-Ser la madre de tus hijos-susurró, imaginándose a un niño igual a Draco, y a una bella jovencita con los hermosos ojos grises del chico (N/A: Barchu, no te me mueras). Él sonrió abiertamente (N/A: he notado que Draco me sale demasiado tierno¿qué quieren?, no lo puedo evitar) y asintió con la cabeza.
-Sí, si tú quieres-Bárbara rió sonoramente.
-¿Cómo no voy a querer?, hazme todos los hijos que quieras- (N/A: em...bueno, digamos que a Bar le salió una faceta muy a lo Avi XDD..y para las que no lo sepan, Avi soy yo).-Sí, quiero ser tu novia-y se fundieron en un beso inolvidable.
OoOOoO
Lucy estaba de lo más aburrida sentada, aún, en la mesa del magnífico comedor del hogar de Harry. La chimenea se mantenía encendida, alumbrando su expresión adormilada, y proporcionándoles a los que se encontraban allí un exquisito calor. Aunque supuso que a Kathya y Mitzar no les hacía falta ninguna chimenea ni ningún fuego para "calentarse". Se encontraban mirándose embelesados, sonriendo tontamente.
Lucy no podía comprender cómo dos personas que se amaban tanto, y estaba a la vista, no se confesaran de una vez y se juraran amor eterno. Era completamente estúpido mantener separados a dos seres humanos que sentían un bello amor mutuo. Parecía un juego malévolo y embustero, pero pensó que la vida a veces se empeñaba en retrazar todo, emperrándose en joder a los que merecían suerte y felicidad. Suspiró y apoyó la cabeza sobre la palma de su mano, pensativa. Resopló varias veces, intentando quitarse un fastidioso mechón de flequillo demasiado largo que le tapaba un ojo.
Volvió a mirar a la dulce parejita que reía. Kathya y Mitzar estaban sentados uno al lado del otro, y seguramente estaban hablado de cosas triviales. Lucy rió imaginándose al joven Black preguntarle a Kathya que cuando iba a hacerlo padre. Pero supo que él jamás haría eso, era muy caballero. Observó el movimiento sutil y sumamente disimulado que hizo la mano de Mitzar para acariciar con suavidad los dedos de Kathya, cuya mano se encontraba apoyada sobre la mesa. Vio sonreír abiertamente a su amiga, y se alegró por ella. A pesar de que a ella, a Lucy, le saliera todo mal. No solo porque había perdido a un gran amigo, su querido Oliver, sino además porque tenía miedo de perder a Cedric, aunque en realidad no fuese suyo de ninguna forma. Notó un par de ojos escudriñarla. Se ruborizó al saberse terriblemente encantada con el dueño de aquella mirada.
-Deja de mirarme así Sirius-masculló levemente irritada. Él sonrió de forma perversa. Sus blancos y perfectos dientes contrastando con su magnífica tez ligeramente morena.
-¿Acaso no puedo mirarte¿para qué son los ojos sino?-
-Me molesta la forma en que me miras-
-Esta mirada conquistó a más de una en la escuela-Lucy revoleó los ojos al techo.
-Estoy más que segura de que tu mirada, en sí tu ser entero, conquistó a un centenar de mujeres...pero de verdad Sirius, me incomoda tu forma de mirarme-él la siguió observando detenidamente. Bombilla-a menos que quieras conquistarme descaradamente-una sonrisa se formó en los labios masculinos.
"Piensa en Cedric" le dijo una voz en su cabeza. "¿Quién rayos es Cedric con semejante ejemplar mirándote con ese par de ojos grises?".
-No necesito mirarte así para conquistarte-susurró Sirius, tomando la copa frente suyo. Lucy tragó saliva.
-Estás muy seguro de ti mismo-"en realidad, no necesitas hacer nada para tenerme a tus pies".
-Sí-sonrió, y se mordió el labio. Y Lucy se encontró tremendamente tentada de lanzársele encima y besarlo hasta dejarlo seco-en realidad, estoy muy seguro de lo que te provoco- "Sirius, hoy te mato a besos".-Encanto Black, como le dicen-
-¿Pueden cortarla?-"Kathya corta mambos.."-los estoy mirando-
-Dedícate a mirar a mi hijo-dijo Sirius, provocando un potente sonrojo en Kathya, mientras que Mitzar se sonreía, embobado. "Chupate esa mandarina Kat".
-Touyé, papá-dijo luego, sonriendo más abiertamente. Sirius le guiñó el ojo.
-Todos se han ido Sirius-dijo Kathya irritada. Era cierto, estaban ellos cuatro nada más en el comedor. Eso era una suerte-¿por qué no te vas tú también?-Sirius enarcó una ceja.
-¿Me estás echando?-preguntó él con falso llanto. "Si dices que sí Kat, te degüello".
-¿Tú qué crees?-la mano de Mitzar tomó la de Kat, y la rubia miró al joven a su lado con un excesivo sonrojo.
-Tú quieres que te deje a solas con Mit-dijo Sirius con picardía.
-Yo...yo...YO NO DIJE ESO-bramó con voz chillona. Lucy y Mitzar rieron.
-Oh...pero eso quieres-
-Cá-lla-te Si-rius-
-Comienza a tratarme bien si quieres ser parte de mi familia-levantó las cejas varias veces, sonrojando aún más a Kathya.
-Cierra la boca o te la cerraré yo-Sirius rió socarrón.
-Bueno, si mi nuerita...-Kathya tapó su rostro con una servilleta-...quiere que me vaya, así lo haré-hizo ademán de levantarse, pero una joven morena entró al comedor, y las cuatro personas dentro la miraron. Kathya observó a Sirius con terror.
-No quiero que te vayas Sirius-susurró, mientras observaba a Luna, que tomaba asiento frente a Mitzar, y lo miraba con mirada ansiosa y devoradora. Y poco disimulada. Mitzar miró a su padre con expresión suplicante.
-Pues no me iré, lo pensé mejor-apoyó su cuerpo sobre la silla-me quedaré un rato más-
-Gracias-suspiraron Kathya y Mitzar.
-¿De qué hablaban?-preguntó Luna sonriendo.
-Er...-
-Hablábamos de los nombres de mis futuros nietos-dijo Sirius. Mitzar lo observó levantando las cejas, tanto, que podrían tranquilamente llegar al techo. Sirius sonrió abiertamente, de forma casi infantil.
-¿Y quién será la madre de esos niños?-preguntó Lucy, mirando fijamente a Kathya. La rubia se ruborizó. "No lo niegues Katy, ganas de traer niñitos Black al mundo no te faltan". (N/A: y sé que más de una también quiere XDD).
-Por supuesto que yo-dijo Luna, soñadora.
-Ni en tus mejores sueños, chiflada ¬¬-masculló Kathya.
-¿Y cómo se llamarán mis hijos?-preguntó Luna. Sus ojos brillaban. Sirius la miró enarcando una ceja. Parecía que la situación le divertía muchísimo.
-Pues...-
-A mi me gusta el nombre Ángelo-susurró Kathya. La mirada que le lanzó Sirius le hizo bajar la suya a la mesa.-Para..para un niño...¿no?-Lucy rió socarrona. Estaba más que segura de que Kathya ya se imaginaba a un precioso niño con ojos inmensamente negros y con una tez exquisita y ligeramente morena. Aunque sabía que Kathya prefería las niñas, sabía que ella no podía ser capaz de no soñar con un bello niñito con los increíbles genes Black de su abuelo y padre.
-¿Y para niña?-preguntó Mitzar. "Ajajaja, tienes que ver tu cara Kat".
-Pues...para niña me gusta Samira...significa Alegría...-Mitzar sonrió soñador.
-Me gusta Nahara..significa regalo del Cielo-Kathya sonrió.
-Que bonito-Lucy miró a Sirius con una gran sonrisa cuando los dos chicos se quedaron prendados uno del otro. El señor Black le devolvió la mirada, feliz.
-Oh...¡qué bellos nombres para mis hijos!-la voz de Luna rompió por completo el momento intenso y mágico que se había formado.
-Merlín ¬¬-
-¿Ésta se droga o qué?-preguntó Sirius. Sonrió-yo estaba hablando de los hijos de Deneb-Luna lo miró boquiabierta.-¿Creíste que hablaba de los hijos de Mit?-preguntó con falsa ingenuidad. "Sirius, Sirius, RA RA RA".
-Pues...es el heredero ¿no?...-los otros cuatro la miraron levantando las cejas-y como tal...debe perpetuar el apellido-
-Eso es una estupidez-dijo Sirius.-Si él quiere perpetuar el maldito apellido, que lo haga, pero que lo haga con una mujer que ame y que no le importe si tiene dinero, trabaja en el ministerio, es mago o no...-Mitzar sonrió-es más, según tengo entendido, ya encontró a esa mujer-le guiñó el ojo con descaro a Kathya, haciéndola enrojecer.
-¿Y apruebas su elección?-preguntó Lucy.
-Sí...es la mejor elección que podría haber hecho-"Kathya zorra,¡qué pedazo de cumplido que te dio Sirius!".
-Oh, y soy yo-dijo Luna. Los demás revolearon los ojos el techo. Se mantuvieron silenciosos durante varios segundos, hasta que Mitzar se sobresaltó y dio un grito.
-¿Qué...qué te ocurre Mit?-preguntó Sirius. Mitzar lo miró con un intenso rubor que le quedaba terriblemente bien.
-NO VUELVAS A HACERLO NUNCA MÁS-bramó, mirando a Luna. ¿Qué rayos estaba ocurriendo?.
-Oh Mit, yo no te he...-
-Claro que sí..¿o sino qué hacía tu pie en mi entrepierna?-Kathya abrió los ojos de par en par. Lucy miró a Sirius y a Kathya consecutivamente, esperando la reacción. Temía lo que llegase a hacer su amiga.
-Pero Mit...si voy a ser la madre de...-la cara de Mitzar se crispó.
-Yo...yo no sé si voy a estar vivo mañana y tú hablas de tener hijos-gritó. –Además, si me caso, no lo haré contigo, entiéndelo de una vez-Sirius reía a carcajadas ante la reacción de su hijo.
-No me digas que no te gustó-dijo Luna.
-NO, PORQUE ERA TU PIE-bramó Mitzar-si hubiese sido el pie de otra persona, de seguro ya tendría varios hijos con ella-se detuvo, percatándose de lo que había dicho. Oyó la risa de su padre, y se sonrojó excesivamente.
-Ya sabes Kat, métele el pie en su entrepierna-le susurró Lucy al oído. La rubia se sonrojó.
La puerta del lugar se abrió, y vieron a Harry entrar en el cuarto. Los miró absorto.
-Disculpen que interrumpa su discusión-dijo sonriendo tenuemente-pero Cedric desea hablar con Lucy-ella se tensó, y miró a Sirius. Él le devolvió la mirada. Una mirada inquieta, curiosa y terriblemente provocativa.
-Ve Lu-dijo Kathya. Lucy la fulminó con los ojos, y se levantó de su lugar, siguiendo al bello moreno a la sala de estar-suerte-"oh Kathya, cierra tu maldita boca". Vislumbró la silueta de Cedric a pocos metros de la puerta principal, y se dio cuenta de que lo había extrañado muchísimo luego de no verlo durante meses. Aún recordaba la última vez que lo había visto, aquella noche en la que le había confesado su amor. Lo vio voltear a mirarla, y sonrió idiotizada por su belleza. Se veía tan apetecible con su túnica azul cernida al cuerpo, y su bufanda con los colores de hufflepuff adornándole el cuello.
Harry y ella se detuvieron frente a él. Lucy notó la mirada inquisitiva y maravillosa del hermoso moreno a su lado, e intentó no sonrojarse. Como si pudiera teniendo semejantes hombres a su lado.
-Bueno, aquí te dejo Lu-dijo Harry, haciendo una ligera reverencia. Merlín, que lindo era. Lo siguió con la mirada cuando él la dejó a solas con Cedric. Qué bella y apetecible espalda. Oyó carraspear al joven frente suyo, y sonrió sonrojada. Él la miraba intensamente. Esos ojos increíblemente azules le encantaban.
-Dime Ced-él tomó aire y lo soltó en un profundo suspiro.
-Lu-ella se sintió desfallecer cuando oyó que él la llamaba por su diminutivo-necesito hablar contigo sobre...el trato que hicimos en la escuela-Lucy lo miró detenidamente.
-¿El trato?-
-Sí..ese que hicimos...¿no lo recuerdas?-preguntó con voz ligeramente temblorosa. Lucy se asombró de sentirse tan curiosa.
-Pues...-el trato, ese pacto que Vincent le había contado. Aquello que terminó siendo prácticamente nada, y que ella no había cumplido. Oh sí, ese estúpido trato.-Dime-
-Lo que quiero decirte es...la haré corta-susurró. Tomó aire nuevamente-yo, me siento tan confundido. Cuando hicimos ese pacto creí que ambos lo cumpliríamos. Tú no lo hiciste...pero...no lo cumpliste porque yo no lo cumplí tampoco-
-Habla claro-
-En ésa época...pasaron muchas cosas...quería tenerte-ella sonrió ruborizada. Qué lástima que él no supiera que podía tenerla cuando quisiera, donde quisiera y cuantas veces quisiera. –Nos juramos dejar a nuestras respectivas parejas y estar juntos..lo deseaba tanto-lo vio acercarse a ella y sintió la mano masculina acariciar su mejilla tiernamente.-Lo deseo tanto-
-Ced...si tanto quieres que algo se concrete entre nosotros..tómame a la fuerza y haz lo que te plazca-él sonrió con amargura. (N/A: en resumen: violame cuando se te de la gana XDDD).
-Pero no puedo-susurró tristemente-no puedo...cuando quise terminar con Cho, ella me juró que si me veía contigo se mataría-Lucy frunció el entrecejo. Esa zorra había utilizado la táctica que solo las perversas y las egoístas solían utilizar con buenos hombres como Cedric. La odió aún más.
-¿Y ahora no la abandonas por eso?-
-Yo no cumplí el trato, por lo que tú tampoco lo hiciste...pero Cho..-sonrió con amargura-me dejó porque decía que se había enamorado de otro-
-Harry-
-Sí, pero con él las cosas no funcionaron...él...Harry es un hombre impetuoso y tiene mucha personalidad, por lo que necesita a una mujer de armas tomar que lo dome de vez en cuando-Lucy rió. Ginny era perfecta en ese caso.-Además Cho suele ser algo frívola y superficial, y sé que a Harry le gustan las mujeres simples-
-Pero tú también tienes mucha personalidad-Cedric sonrió y negó con la cabeza.
-Al lado de Harry soy un blandito-Lucy se mordió el labio.
-Me gustas así blandito-se puso en puntas de pie para besarlo. Los labios de Cedric sabían exquisitos. Fue apenas un roce, pero suficiente para encender todo su cuerpo. Cedric la separó de sí con dificultad, sabiendo que la deseaba tanto como ella a él.
-No pude terminar con Cho en ese tiempo...y además tú estabas con Oliver..-miró al suelo-ahora que él no está, me siento con fuerzas y valentía para dar el paso y estar al fin con...-se sonrojó.
-¿Con?-preguntó con voz ilusionada-termina la frase, maldición-
-No puedo-ella frunció el ceño.
-Pero tú y ella volvieron luego de que ella terminara con Harry..¿por qué?-notó que él se incomodaba.
-Porque...-tragó saliva-sus padres murieron...y me vi con el deber de consolarla...cuando me di cuenta de que era absurdo, tú ya no me querías...además no me vi con la suficiente valentía como para dejarla-
-Yo nunca deje de quererte-lo vio sonrojarse.-Eres demasiado noble-susurró ella. Su garganta se había cerrado.
-Soy un hufflepuff ¿no?-
-Pero eso no quiere decir que hagas idioteces-dijo ella con voz ronca. Quería matar a esa gorda mequetrefe que se interponía entre ellos, impidiéndoles amarse como era debido.
-Perdóname...-suspiró-solo quería que supieras eso-
-¿Tú la amas?-preguntó, conciente de que su voz se había quebrado. Sintió la mano masculina nuevamente sobre su mejilla.
-No-la besó dulcemente-yo te amo a ti-
-Pero estás con ella-susurró, mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas. Sintió el dedo pulgar de Cedric acariciándole la piel, limpiándole las lágrimas.
-No llores...es inevitable que esto pase...si ella se hace algo a si misma me sentiré muy culpable-Lucy miró al suelo y se separó de él.
-Entonces haz lo que te parezca-había sonado muy brusca, pero qué más daba.
-¿Me esperarás?-preguntó Cedric. La había tomado de la cintura, y sus cuerpos se encontraban muy
juntos.
-Si me juras que algún día vendrás a mi-él sonrió.
-Sí, juro que algún día vendré a ti-
-Entonces te esperaré todo lo que sea necesario...pero vuelve..-la besó apasionadamente. Lo vio ir hacia la puerta. Él volteó a mirarla.
-Feliz navidad hermosa-le dijo, y desapareció cruzando el umbral.
Lucy se quedó parada, inmóvil, mirando detenidamente la escultural puerta principal. Algo frío le escurría por el esófago, y la hacía sentir muy mal. Los ojos le escocían, sabiendo que iba a largarse a llorar en cualquier momento. Y odiaba llorar frente a los demás. Por lo que decidió ir hacia el segundo piso, esconderse en algún recóndito y oscuro lugar y llorar sin que nadie la molestara. Y allí estaba ahora, sentada en el suelo contra la pared, mientras una imponente armadura la tapaba de la vista de cualquier extraño. Lloraba sin control, sintiendo la desolación que su alma tenía encima, la tristeza de su corazón roto en incontables pedacitos, y el cansancio de su cuerpo por luchar y luchar. Había perdido a Oliver de manera inesperada, y había sido un golpe muy bajo, y ahora sabía que además había perdido a Cedric. Y eso directamente la había dejado noqueada.
Sus sollozos eran tan potentes que no se percató en que una deslumbrante figura se acercaba a ella y la observaba con ternura. Se limpió la nariz con la manga de su camiseta, cuando vio la sombra de aquella silueta. Se sobresaltó y levantó la mirada. Sonrisa radiante y sensual, labios carnosos y apetecibles, ojos grises de maravilloso brillo, cuerpo esbelto y escultural, y personalidad hiperquinética y divertida. Perfecto, en resumen.
-Princesa-susurró él.
-Sirius-dijo ella. Él le tendió la mano para que se levantara. Y mientras se ponía de pie con la ayuda de Sirius, Lucy entendió por qué Mitzar era un bello prospecto de hombre: salía a su increíble padre. Le sonrió tristemente. Sintió la mano masculina acariciarle la mejilla, limpiándole la humedad que habían dejado sus lágrimas. Ella se estremeció ante el contacto.
-¿Por qué lloras?-preguntó Sirius. Lucy tragó saliva.
-¿Podemos ir a un lugar más privado?-él mostró una sonrisa perversa-no seas mal pensado Sirius, lo digo para hablar-lo vio desilusionado y sonrió para sus adentros.
-Ven, vamos a mi cuarto-Lucy sonrió abiertamente. Sabía que no iba a poder contenerse, pero si eso ocurría no tenía de qué arrepentirse luego.
Caminaron por el pasillo, hasta llegar a una puerta de color verde. Lucy la observó curiosa. Entraron a un cálido cuarto, iluminado por una chimenea que dentro de ella tenía un fuego encendido. Una preciosa cama se encontraba en el centro, con un hermoso edredón verde. Los ventanales a su derecha eran magníficos, y tenían encantadoras cortinas blancas. El tapiz de la pared era verde lima igual que el edredón, y la alfombra verde oscuro.
-Qué bello cuarto-"aunque no tan bello como tú".
-Sí-dijo él encogiéndose de hombros-es bonito-
-¿Por qué la cama es de dos plazas?-preguntó ella, tentada de tomarlo de las solapas de la túnica y lanzarse con él sobre el mullido colchón.
-Para revolcarme con mujeres con mayor libertad-dijo con picardía. Lucy lo miró rápidamente.
Imaginárselo con otras mujeres le hizo tener un ligero estremecimiento en las entrañas. Era un maldito cínico precioso.-Ahora cuéntame qué te ocurre-se dirigió a la cama y se sentó. Lucy lo miró mordiéndose el labio. Se acercó a él y se sentó a su lado. Podía oler su aroma. Olía increíble.
-Pues...hablé con Cedric...-le contó lo ocurrido sin tapujos. Le contó absolutamente toda la historia. Y se encontró sumida nuevamente en un intenso llanto. Minutos después, terminó apoyando su cabeza sobre el hombro de Sirius, que le palmeaba la espalda con ternura. Y Lucy se dio cuenta de que necesitaba muchísimo de un padre que la sostuviera cuando tropezaba, o que la levantara cuando cayese. Pero "oh no" a Sirius no lo quería de padre. Lo quería de amante y eso la hizo sonrojar.
Aunque ella nunca había tenido mucha moral, sabía que acostarse con un hombre que le doblaba la edad y que podía ser como su padre sería indecoroso y escandaloso. Pero qué más daba, Sirius estaba requete bueno.
-Ya no llores-le dijo él dulcemente. Le tomó el mentón y levantó su cara para que lo mirase. Lucy se quedó perdida en esos maravillosos ojos grises y, sin poder resistirse, se encontró a sí misma besando a Sirius en los labios con desesperación. Él se asombró, pero le respondió el beso con rapidez.
Merlín, aun recordaba el sabor de los labios de Sirius aquella vez que lo había besado tontamente como despedida. Esos labios carnosos tenían un sabor adictivo, y la saboreaban con destreza. La lengua de Sirius jugueteaba con la suya, probándola, a veces llegando hasta la campanilla, otras veces lamiendo sensualmente su labio inferior. Se sentía frustrada por lo que había ocurrido con Cedric, sí, pero en esos instantes no podía pensar. Sentía los brazos fuertes de Sirius rodearle la cintura, acortando la distancia entre ambos. El duro torso masculino chocó contra sus tibios senos cuando él se acostó sobre el colchón, con ella encima. Se besaban ferozmente, como si hubiesen deseado ese beso durante toda la vida.
Lucy se estremeció exquisitamente cuando él adentró su mano dentro del jean, acariciándole las nalgas. Sabía que si no se detenían se iban a ir al carajo, y ella se sentiría terrible si él se llegaba a arrepentir después. Ay, pero la manera en que la besaba, con urgencia, con pasión, la hacían sentir muy deseada y excitante. Y no podía separarse, porque le gustaba muchísimo sentir los labios carnosos de Sirius aprisionando a los suyos, con su cálida humedad llenándola por dentro. La mano masculina hizo un recorrido extraño, y Lucy se sobresaltó al sentirla en su pubis, que palpitaba dolorosamente. Se separó como pudo de él, y cayó bruscamente al suelo, de sentón. Se miraron. Los ojos de Sirius parecían arder de deseo.
-¿Qué ocurre?-su voz sonó ronca y gutural.
-No podemos Sirius, por Merlín, no estoy segura de lo que estoy haciendo-dijo ella con desesperación. Él se levantó de la cama con las piernas temblorosas.
Lucy lo miró de arriba abajo y algo pronunciado en la entrepierna masculina la hizo sonreír con deleite. Sirius carraspeó sonoramente al notarlo él también, y se sonrojó.
-Bueno...ya veré cómo arreglo eso-dijo en un susurro.
-Sí..no puedes salir así al pasillo-sonrió, mordiéndose el labio. Una idea perversa le cruzó por la mente-te ayudo si quieres-notó la estupefacción de Sirius cuando ella, sonriendo de forma inocente y encantadora, adentró su "tierna mano" en los pantalones que él llevaba puestos.
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Bárbara sonreía feliz, mientras sentía el suave cabello de Draco entre sus manos. Se encontraban sentados sobre el suelo del cuarto en donde se encontraban, hablando y riendo sobre cosas triviales. Él había intentado hacerle olvidar lo que estaba ocurriendo, y para su asombro había logrado que olvidara momentáneamente todo el dolor que llevaba encima. Más cuando la había besado dulcemente.
-¿No crees que ya es hora de que salgamos fuera?-preguntó ella.-Van a pensar en que me violaste durante horas-oyó su risa contagiosa, y sonrió.
-No habría sido violación amada mía-dijo Draco, volteándose para mirarla a la cara. La besó tiernamente, para luego levantarse y tenderle la mano. Ella se levantó con su ayuda, pero no previno que lo que él quería era estrecharla contra su cuerpo y besarla a su antojo. Ah, qué le importaba. Que él hiciera lo que quisiera.
Salieron del lugar minutos después, sonriendo y con los labios más hincados y enrojecidos que una apetitosa manzana. Caminaban tomados de la mano, felices de poder estar juntos al fin. Bárbara tenía un regocijo interno increíble, y sabía que cuando estuviera sola en su cuarto o donde fuere, saltaría por todo el lugar, gritando contenta.
Doblaron una esquina y chocaron con Kathya, que caminaba mirando al suelo, sumamente pensativa. Bárbara miró a su novio "Merlín, qué lindo suena eso" y le pidió con una mirada que fuera solo al comedor. Se despidieron con un beso dulce y ella siguió a su amiga. Se había dirigido al cuarto en donde dormían, y la encontró sentada en su cama, inmiscuida en sus pensamientos.
-¿Kat?-ella la miró a los ojos-¿te ocurre algo?-la rubia suspiró.
-Sí...-susurró.
-¿Es sobre Mit?-preguntó Bárbara sentándose junto a Kathya en la cama.
-Sí..-
-¿Sigues confundida?-la rubia negó con la cabeza, para su asombro.
-Amo a Mitzar-susurró.
-Y entonces díselo-dijo Bárbara con resolución.
-Pero no estoy segura-dijo con desesperación-¿qué si no es el correcto?¿qué si no funciona?-Bárbara frunció el ceño. Suspiró, y revoleó los ojos al techo.
-Te diré aquello que te dije cuando te pusiste a salir con William-dijo ella con voz ruda-lo único que tenemos seguro en esta vida, es la muerte. Y es una horrible paradoja, pero es la verdad...vive la vida sin preocuparte por el después, porque si no vives el presente cómo rayos esperas tener un futuro...el futuro no está escrito..hazte uno bonito con quien creas sea el correcto-
-Lo amo-repitió-pero estoy terriblemente insegura-
-Si me amas como dices...¿por qué te sientes insegura?-ambas se sobresaltaron al oír la voz masculina de Mitzar. No se habían percatado de que había entrado al cuarto y oído absolutamente toda la conversación.
-Mit...-susurró Kathya. La manera en que él la miró la hizo sentirse un pedazo de excremento. Mirada fría y venenosa. Mirada slytherin.
-¿Me amas y estás insegura?-preguntó con voz brusca y ácida-el amor tiene que ser confiado y certero. El que ama debe tener la seguridad de sus sentimientos...¿de qué tienes miedo?-
-Mit...-dijo ella con voz quebrada, levantándose de la cama y yendo hacia él. Mitzar hizo una mueca.
-No..no quiero oír más-sus ojos terriblemente oscuros como el color azabache brillaban humedecidos-eso no es amor...-masculló, y salió del cuarto con paso apresurado.
Kathya se quedó parada en medio de la habitación, cuando Bárbara fue hasta ella y la empujó fuera. La miró sin entender.
-No seas estúpida y ve tras él-dijo Bárbara mientras pasaba por su lado-y apúrate...tiene piernas largas-sonrió.
Kathya caminó con premura por el pasillo, intentando llegar hasta Mitzar, que se encontraba a varios metros. Había bajado las escaleras en su persecución. Lo vio ir a grandes zancadas hacia la puerta principal, y corrió para poder alcanzarlo. Estuvo a punto, y rozó la tibia mano de Mitzar al intentar detenerlo. Salió al exterior. Arreciaba terriblemente, y sabía que por las fachas se enfermaría.
-MIT, POR FAVOR-
-No me molestes-gritó él, mientras seguía caminando bajo la lluvia.
-Por favor-
-No jodas, me voy a mi casa-farfulló.
-No, por favor Mit, quédate y déjame explicarte-él se detuvo de repente, y Kathya agradeció mentalmente que se hubiese quedado a escucharla.
Ya no nevaba, sino que llovía a raudales y ella, observando al joven frente suyo, supo que tenía que tomar una decisión. Y sabía que ya estaba tomada.
-Mit..-él volteó a mirarla. Merlín, era un Dios. Su rostro empapado, sus labios temblando debido al frío, su ropa mojada adherida a su cuerpo como una segunda piel, sus ojos, oh sus hermosos ojos, centelleantes, sensuales, excitantes y apasionados. El corazón de Kathya palpitó fuertemente y algo muy dentro suyo dijo "es ahora o nunca".
-Dime-dijo él con voz ronca.
-Necesito que me creas-
-Si tanto me quieres como dices...si tanto me amas-su voz sonaba demasiado dulce, y Kathya supo que esa dulzura tenía mala espina-¿por qué sales con William?-ella miró al suelo. El barro bajo sus pies estaba provocando que lentamente se hundiese en la tierra. Aunque mal no le vendría que la tierra se la tragase.
-Le pedí un tiempo a William-susurró.
-Contesta mi pregunta-dijo él con brusquedad. Ella miró al suelo.
-Porque...-titubeó. Lo miró fijamente. Dios bendiga a la hermosa lluvia (congelada, aclaremos) que caía sobre la bella anatomía del chico Black, que se acercaba lentamente. El agua provocaba grandes acontecimientos.-Porque siento que tú no me quieres-susurró. Sintió una mano tomarla del mentón y levantarle el rostro. Levantó la vista, y se encontró con el rostro de Mitzar a pocos centímetros del suyo. Se miraron fijamente durante minutos, en los cuales Kathya pudo sentir cómo lentamente una presencia hermosa y encantadora le llenaba el alma. Y supo que esa presencia era el Amor. Su corazón latía frenético, bombeando sangre a mil hacia todas las partes de su cuerpo, provocando que sus mejillas se encendieran cual luciérnagas, y sus manos temblasen descontroladas. Tragó saliva ruidosamente al notar la cercanía de los labios de Mitzar.
-Después de todas las cosas que he hecho..no puedo creer que pienses que no te quiero-susurró él, rozando sus labios contra los suyos. Kathya suspiró encantada.–Tienes razón, yo no te quiero-ella sintió a su corazón comprimirse dolorosamente, y comenzaron a escocerle los ojos. Mitzar no podía estar diciéndole eso. El cálido aliento masculino se entremezclaba con el suyo-yo te amo..y ya te lo he dicho-él sonrió.
Y Kathya sintió que todo a su alrededor dejaba de existir en el instante en que Mitzar unía sus labios a los suyos, besándola como nunca nadie la había besado antes. Intoxicante era la sensación de las mariposas gigantes que revoloteaban en su estómago, exquisita era la descarga eléctrica que le recorría el cuerpo, y placentera la sensación que le producían los suaves y carnosos labios de Mitzar saboreando los suyos. Él le tomaba el rostro con ambas manos, probándola, devorando su boca como si fuese la última vez en la que lo haría, como si ya nada más importase y como si no hubiese un mañana.
Kathya le rodeaba el cuello con los brazos, y disfrutaba sobremanera el contacto suave y sutil de su lengua con la de él. El torso masculino contra sus tibios senos, los latidos acompasados de ambos corazones, latiendo al unísono como en una sinfónica encantadora, las manos de Mitzar recorriendo su espalda empapada, tomándola de la nuca para besarla más fieramente, solo eso estaba presente. Ya nada existía alrededor, no importaba la lluvia congelada, ni el embarrado suelo bajo sus pies, ni el viento, ni el frío. Ya nada importaba. Podían caer meteoritos, podía aparecer una cuadrilla de mortífagos, podía llegar volando hasta ellos una manada de colacuernos, pero nada les importaba, solo su amor, sus labios, ellos y la placentera y temblorosa sensación en sus estómagos. Se separaron ligeramente.
-¿Qué significa para ti este beso?-preguntó Kathya en un susurro. Mitzar sonrió, juntando su frente a la de ella.
-El beso es un truco encantador para dejar de hablar cuando las palabras se tornan superfluas-Kathya suspiró encantada.
-Además de lindo y Black, eres poeta-él la besó dulcemente, mientras reía. (N/A: ser Black implica un montón de cosas buenas XDD).
-Este beso es nuestro dulce encuentro luego de la larga búsqueda-susurró, mientras volvía a besarla.
No supo cómo, aunque sí supo por qué, pero de un momento a otro se encontró siendo besada por Mitzar en un cuarto a oscuras, siendo acorralada contra la pared. Se sorprendió a sí misma por la rapidez con la que desvestía al chico frente a ella, quien a cada segundo perdía una nueva prenda de vestir. Miró fijamente el torso desnudo de Mitzar. Su respiración se habia ido al carajo, y sus pulsaciones eran mil por segundo (N/A: naaa, tampoco la exageración). Tragó saliva ruidosamente, y estiró una de sus manos, posándola sobre el torso frente suyo. Electricidad le recorrió el cuerpo, haciéndola temblar. Lo acarició sutilmente, recordando las ganas que había tenido de pasar ambas manos por esos pectorales levemente marcados la vez que lo había visto en esa misma situación. Mitzar le tomó la mano, y le besó los dedos dulcemente. Kathya sonrió, sonrojándose.
-Estás temblando-susurró él, mientras se acercaba a besarla. Un beso corto pero sumamente tierno.
-Tú me haces temblar-le dijo, rodeando el cuello masculino con sus brazos y besándolo apasionadamente. Y se dejó llevar.
Había despertado lentamente, arropada en las sábanas de una cama que no era la suya, y cuyo aroma era, además de intoxicante y encantador, sumamente familiar. Lo primero que pensó al abrir los ojos fue "me robaron el dosel". Se sentó en la cama, y observó a su alrededor. El cuarto se encontraba a oscuras, y podía oír la lluvia caer torrencialmente en el exterior. Se movió ligeramente entre las sábanas, cuando notó en el estado en el que se encontraba. "Merlín".
Estaba completamente desnuda. Sintió una descarga nerviosa que le nació desde el estómago y se dirigió hacia su cabeza. Y fue en ese instante en que se percató de la presencia que dormía a su lado. Sonrió. Apoyó su cabeza sobre la almohada, observando hipnotizada al bello joven que sonreía en sueños. Le acarició suavemente el cabello negro y liso, acomodándole el flequillo. Sonrió abiertamente, y recordó lo que había ocurrido entre ambos. La manera en que él la había amado, y la forma en que ella le había entregado su amor (N/A: y otras cosas también le entregó..ejem) .Lo abrazó, aspirando el suave aroma del torso desnudo, sintiendo la tersura de la piel masculina. Apoyó su cabeza sobre el hombro de Mitzar, mientras abrazaba la cintura masculina con sus brazos. Suspiró enamorada, mientras enredaba sus piernas a las de él. Lo sintió moverse, y lo miró. Mitzar había despertado y la observaba fijamente. Sus narices rozaban debido a la cercanía, y fue en ese instante en que él la besó apasionadamente, girando en la cama, dejándola completamente a merced de sus intenciones. Se miraron. Los bellos ojos negros de Mitzar brillaban incontrolablemente y Kathya pudo jurar que de tanto refulgir, su color había cambiado al gris.
-Mit...-él le besaba el cuello, utilizando la lengua de vez en cuando, y la conocida sensación de hormigueo en su bajo vientre creció hasta límites desconocidos. Suspiró, terriblemente enamorada.
-Dime-dijo él, mirándola. Sus rostros a tan pocos centímetros, sus corazones latiendo frenéticos, su amor resplandeciendo en la oscuridad.
-¿Qué vamos a hacer?-preguntó Kathya, mientras besaba el lóbulo de la oreja masculina. Sintió al joven estremecerse de forma encantadora.
-¿Te refieres a William?-él apoyó su codo contra el colchón, quedando de costado, observándola.
Kathya miró fijamente el cuerpo desnudo de Mitzar. Si vestido era precioso, lo que era sin nada (N/A: esto va para ustedes chicas). Tenía un exquisito vello oscuro en el torso, poco, pero encantador. Acarició sutilmente los pectorales masculinos, y lo vio sonreír tímidamente. Observó la fina línea de vello oscuro que partía del ombligo del joven hacia sus partes pudendas, y la recorrió con el dedo índice. El sonrojo en las mejillas masculinas la hizo sonreír encantada.
–Al demonio William-dijo él acariciándole la espalda suavemente, estremeciéndola. Su voz había sonado excitada y ronca. Ella sonrió para sus adentros.–Lo que ocurrió...fue inevitable-Kathya observó el edredón, recordando con suma alegría el increíble placer que el joven le había hecho sentir, y los incontables besos que se habían dado mutuamente.
-Te amo Mit-lo observó fijamente. Se mordió el labio con nerviosismo. Y por primera vez después de mucho tiempo, él sonrió. Y no era una sonrisa falsa o irónica, sino una sonrisa hermosa y auténtica. Y Kathya, observando al precioso joven que tenía las mejillas arreboladas, el cabello desordenado y los ojos brillosos, vio en él a Sirius Black. Y se sintió orgullosa.
-Y yo a ti-susurró él, acercándose a ella para volver a besarla y volver a amarse de la misma forma que la noche anterior.
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Lo inevitable, lo ineludible, no tenía por qué ser escabroso. El destino, a veces, se pone del lado de los que, realmente, merecen su suerte y logra que todo el universo conspire a favor.
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AAAAAAAAAAAAAAAAAH...necesito gritar!!!!...No por falta de modestia, pero este capítulo me re gusta...LO ADORO!!!!!... Al fin!!!!…los hice dejar de sufrir, ya era hora…Ya me estaba volviendo muy perra XDDD…se merecían…y espero que les haya gustado tanto como a mi. Sé que es inesperado, pero este capítulo lo concebí con la idea de hacer que ambos terminaran enroscados en sábanas...
Sí, admito que Draco no apareció casi nada, pero espero que Sirius y Mit lo hayan compensado...y el hecho de que el bello slytherin sea ahora el novio de Bar...jajajaja...espero de verdad que haya sido compensado.
Y Lucy…XDDD….SÍ…una amiga me pidió que pasara algo indecoroso entre el guapo Black y ella…pero bueno, no pude hacerlo, asi que ojalá que ese poquito que puse (POQUITO?..por favor) les haya sido de su agrado.
CHO...la odio ¬¬, y creo que no es necesario que se los diga...Cedric..sos un pelotudo XDDD..con amor te lo digo lindo.
Y a Luna no la odio, pero no puedo no hacerla un tanto insoportable densa...y hacer que Mit la rechace...él ama a Kat...
No se empaquen y dejen reviews!!!!…
Hasta pronto!.
