HOLA GENTE BELLA!!! (no, no me trague a Catherine Fulop ¬¬)…tanto tiempo. Hacía un mes que no me aparecía por esta preciosa página.
Bueno, quería contarles que comencé la universidad. ¿Qué se siente?, ay no saben (las que sepan bue) es hermosa. Jamás me había sentido tan bien en un lugar donde me van a exprimir el cerebro hasta la última neurona. Entro ahí y me siento…Libre, como el sol cuando amanece, yo soy libre…y me canto toda la canción de Nino Bravo xDDDD..el edificio es magnífico (por lo menos no se cae a pedazos como la escuela shit ¬¬) y lo mejor: LOS CHICOS…lado a donde miro, lado donde hay un bombon para perseguir y pedirle el teléfono, la dirección, el número de documento…TODO…y no solo eso, sino que además me puedo hacer alto grupo de Harry Potter porque a todos les gusta…WWWWEEEEEEEEEEEE..
A lo importante.
Agradezco los reviews a: LunaLoonyLovegood (gracias por enviarme mensajes de texto amenazándome ¬¬, además no tengo crédito xDDD), LadyLu-Malfoy, Bar, NenaOrion, Maku Black, ProngsAndMoony, anfrachik, Arhis, mainy, Lina Malfoy, ratoncita, stefy-9427 y kamy-evans18.
Quiero dedicar el cap. Sí, a todas aquellas que leen este fic desde el día en que lo publiqué (hace ya un año), que me bancaron meses de no actualizar, y unos cuantos delirios literarios. A todas ustedes que aman a cierto hombre bonito, este capítulo ojalá les guste...estoy segura que les va a gustar...Disfrútenlo.
FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA….
DE EQUUS!!!…
Y DE ERAGON!!! XDDDD…no Harry, vos sos más importante que ese rubio…(lean el libro Eragon, se los recomiendo, no sean cerradas y discriminadoras con otras novelas ¬¬..ya me veo que discriminan luego las mías...las asesino).
Capítulo 23: Mi querido Hogwarts.
-Apúrate..-susurró, intentando volver a poner su ropa en su lugar. Él reía al ver que de los nervios no lograba reordenar su vestimenta-no te rías zoquete ¬¬-
-Me río porque te ves divertida-
-Ay sí, me estoy divirtiendo mucho ¬¬-siseó Bárbara, intentando calzarse las zapatillas, cayendo estrepitosamente al suelo al perder el equilibrio. Draco intentó atajarla antes de caer, lo que provocó que él cayese también, sobre ella. Bárbara sonrió, y lo abrazó por el cuello-parece que aún no estás satisfecho-le guiñó un ojo. Draco se sonrojó.
-Bueno...en realidad estoy muy satisfecho...pero si tú quieres-Bárbara rió.
-No seas tarado y salgamos de aquí-lo quitó de encima y se encaminó a la puerta. Volteó a mirarlo.-¿Qué esperas para seguirme?-
-Ya voy-dijo Draco, poniéndose la túnica. Salieron al pasillo.
El extraño aroma de la cocina perfumaba el corredor, y Bárbara intentó llegar hasta las escaleras sin respirar ese horrible vaho. Bajaron las escaleras, cruzando apresuradamente por el vestíbulo, y entraron a la cocina, en donde las personas que quedaban en la casa se mantenían allí, charlando y protegiéndose del frío invierno de afuera. Bárbara se sentó cerca de Harry, que miraba a la mesa ensimismado.
-Vaya que tardaron-dijo Tonks, revolviendo un espantoso guiso que se cocinaba dentro de una olla plateada. Bárbara hizo una mueca.
-Pues...Draco tiene manía con su cabello y me pidió que se lo lavara-la mirada furibunda que le lanzó su novio la hizo sonrojar. Sonrió-su cabello es muy bonito y necesita ser lavado con devoción y cuidado-le guiñó un ojo y vio cómo poco a poco la pálida piel masculina se tornaba rosada. Era tan lindo. Harry rió y sonrió, mirando a Draco, que se escondía bajo el mantel.
-¿Alguno ha visto a los demás?-preguntó Tonks-ya está la cena-
-Er...no gracias Nym-dijo Harry-preferimos irnos a comer a nuestra casa-Tonks frunció el ceño.
-Pero hice la cena-lloriqueó. Remus observó aterrorizado a Harry.
-Nym, no te enojes, pero de verdad...pasamos-dijo Ginny.
-¿Por qué son así?-chilló Tonks llorando.
-Merlín, prima ¬¬-suspiró Draco.-Somos así porque preferimos ser devorados por un calamar antes de probar tu guiso-Tonks se largó a llorar.
-DRACO-él miró a Harry con los ojos muy abiertos.
-¿Qué? Le dije la verdad-
-Pero hay otras formas de decir la verdad tarado ¬¬-Draco se encogió de hombros.
Bárbara rió mientras observaba la escena. La honestidad de Draco era brutal. Observó alrededor mientras oía los rezongos de Harry y el llanto cada vez más sonoro de Tonks, que por poco pataleaba y chillaba cual niña caprichosa. Apoyó la cabeza sobre su palma y observó a la mesa. Se preguntó dónde estarían sus amigas, y se asombró de resolver la incógnita con tanta rapidez. Seguramente Kathya estaría con Mitzar haciendo de las suyas...Aaagg, mejor ni pensarlo. Merlín, qué insaciables se habían vuelto...y Lucy...¿dónde estaba Lucy?. La última vez que la había visto fue hacía mas o menos una hora en ese mismo lugar. ¿Dónde rayos se había metido?. MOMENTO. Sirius tampoco estaba por los alrededores. Oh, oh.
-¿Alguno de ustedes ha visto a Lucy?-preguntó. Notó la mirada inquisitiva de Vincent, que la observaba sentado en la silla ubicada en el lado contrario a donde ella se encontraba (N/A: es un trabalenguas no?). Bárbara enarcó una ceja cuando el joven observó a su hermano con las cejas levantadas. Cedric suspiró y se rascó la cabeza.
-Lucy subió las escaleras...parecía urdida en hablar con Sirius-"¿con Sirius?..me lo imaginé".
-¿Qué tenía que hablar ella con Sirius?-preguntó Bárbara con voz chirriante "ay no". Frunció el ceño cuando Cedric se encogió de hombros.-¿Subió las escaleras dices?-Cedric asintió con la cabeza. Ella se levantó de su silla-¿puedo preguntarte si te ocurre algo?-
-¿Qué?...oh..no...no me ocurre nada-susurró Cedric-estoy cansado-Bárbara levantó las cejas.
-Claro, como tú digas-dijo, haciendo un ademán de impaciencia-Draco, no me extrañes, ya vuelvo-él la observó sonriendo. Y así fue como salió nuevamente de la cocina, aunque esta vez no había sido perseguida por su novio. Ah, qué lástima.
Muy bien, la casa estaba a oscuras, y por tanto cualquier sonido extraño se oiría como si estuviese siendo perpetrado muy cerca suyo. Pero el lugar estaba silencioso, silencio de ultratumba. Caminó a tientas hacia las escaleras, siendo guiada por la luz que salía de la cocina. La escalera rechinó cuando apoyó sus pies sobre los escalones. Subió con rapidez hacia el segundo piso. Observó a su alrededor, deteniéndose en medio del pasillo. Había olor a madera vieja y tierra mojada en ese lugar, y se preguntó si alguien podía soportar ese olor tan penetrante. Qué mas daba. El polvo se levantaba con cada paso que ella daba por el corredor, mientras intentaba captar algún sonido, algún ruido, alguna voz. Chocó ruidosamente contra un aparador, y maldijo en voz baja. Se tomó el costado de su cuerpo, adolorida. Maldita torpeza y malditos reflejos. Maldita oscuridad que no la dejaba ver nada.
-Espera...tengo mi varita-susurró, hablando consigo misma. Quitó su varita del bolsillo de su túnica, y conjuró un Lumos. Iluminó el camino frente suyo-AAAAAAAAAAAAH-la varita voló por los aires y terminó en la otra esquina del lugar, iluminando la pared.
-BÁRBARA-la voz chirriante de Kathya la hizo sobresaltar.
-¡Por el amor de Merlín, Kat!-chilló, tomándose el pecho-¡qué susto me has dado!-la miró-¿qué haces aquí?-la observó detenidamente, y notó las terribles fachas de la chica-¿Kat..?-un sonoro carraspeo se dejó oír por el lugar, y Bárbara vislumbró el rostro de Mitzar, iluminado por la luz que salía de la varita del muchacho.
-Hola Bar-dijo él sonriendo, y como quien no quiere la cosa. Bárbara silbó.
-Ya entiendo ¬¬-dijo. Kathya se sonrojó y miró al suelo-insaciables-dijo con picardía, notando los potentes sonrojos que provocaba.
-¿Qué haces tú aquí?-preguntó Kathya ya repuesta. Bárbara la miró con sorna."Sí, cámbiame el tema Kathy".
-Bueno, no lo estoy haciendo con mi novio, eso está claro-Kathya volvió a ruborizarse. Bárbara sonrió-vengo a buscar a Lucy...¿la han visto?-ambos negaron con la cabeza.-Claro, cómo iban a verla si estaban ocupados ¬¬...-
-Ya no jodas-chilló Mitzar ruborizado-sí, somos insaciables¿y qué?-
-El ser un Black te lo has tomado muy en serio amigo mío-dijo Bárbara maliciosa.
-Bueno sí-murmuró él. Carraspeó-¿bajamos? No me quedaré aquí toda la noche-
-Claro que no ¬¬-dijo Bárbara. Sonrió maliciosa-¿ni aunque Kat se quedase contigo?-Mitzar se ruborizó excesivamente.
-NO ME QUEDARÉ TODA LA NOCHE-chilló.
-Bueno, bueno, te creo-dijo Bárbara riendo.
-No me jodas ¬¬-susurró Mitzar.
-Bueno, ayúdenme a buscar a Lucy...y ni se les ocurra terminar enroscados, porque me harán vomitar-
-BÁRBARA-chillaron ambos.
-¿Qué?...Mit, arréglate la ropa que parece como si te hubiese agarrado Buckbeak en pleno período de celo-Mitzar se observó. Pues sí, parecía como si lo hubiesen violado (N/A: Luna y varias de ustedes aparecen doblando una esquina, se lanzan sobre Mit y lo terminan destrozando como si fuese el único hombre sobre la faz de la Tierra xDDD...luego lo devuelven a la escena). Sus ropas se encontraban arrugadas, llevaba la camiseta al revés, la bragueta abierta y el cabello terriblemente despeinado.
-Bar ¬¬-
-Abróchate el pantalón-dijo Bárbara entre risas, ahogándose. Tosió incontrolablemente, golpeándose el pecho para poder volver a respirar normalmente.
-Eso te pasa por zorra ¬¬-masculló Mitzar.
-Y a ti por insaciable-Kathya la golpeó en la nuca.
-Bueno, ya basta, busquemos a Lucy-chilló, sonrojada-y ya no molestes a mi novio...-
-Ay sí ¬¬-
-¿Por dónde crees que esté?-preguntó Mitzar, mientras caminaban por el pasillo, tomando tiernamente la mano de Kathya. Bárbara refunfuñó.
-Si supiera dónde está no la estaría buscando-dijo con hastío-Cedric me dijo que subió las escaleras porque tenía urgencia de hablar con Sirius-notó cómo Kathya fruncía el entrecejo-sí, a mi también me resultó extraño-
-Mit, cielo, ve abajo y avísale a Harry que en unos momentos iremos-dijo Kathya, sonriendo. Mitzar la miró desconcertado.
-Pero cielo, yo quiero ayudarlas a buscar...-
-Mit, por favor-dijo ella, y lo besó dulcemente en los labios.
Bárbara frunció el ceño y miró hacia otro lado silbando cuando su amiga y Mitzar comenzaron a intercambiar fluidos...es decir, a besarse. Merlín, pero si habían estado una hora desarmando una cama. Cielos, que nunca estaban satisfechos. Luego de unos... diez minutos, Mitzar había sonreído encantado y había bajado las escaleras hacia la cocina.
-Por fin...parecía que querías tragarte sus intestinos ¬¬-Bárbara se cruzó de brazos y observó a la chica que se daba aire con la mano.
-Ay Bar, no seas asquerosa-murmuró Kathya, acomodándose el cabello.
-Que no sea asquerosa...¿cómo puede ser que beses a tu novio durante diez minutos sin ahogarte?-Kathya se mordió el labio inferior.
-Práctica Bar...-Bárbara puso los ojos en blanco. Sí, práctica habían tenido mucha.-Además no tienes idea de qué bien saben esos labios-dijo, haciendo una seña como si se limpiase la baba. Bárbara rió.
-¿Por qué hiciste que se fuera?-preguntó Bárbara, mientras continuaban con la búsqueda. Observó a Kathya, quien suspiró y la miró a los ojos. Incertidumbre y temor se traslucía en la mirada verde de la chica, iluminada por la luz de su varita.
-Porque no quiero que vea lo que nos vamos a encontrar...-volvió a suspirar-no creo que le hubiese gustado ver a su padre acostado con una niña de su edad-Bárbara abrió los ojos de par en par.
-¿Insinúas que Lucy puede ser tan inmoral?-Kathya chasqueó la lengua.
-Sí..-chilló-es Lucy-como si eso zanjara el tema. Y, sí.
-Oh-
Atravesaron el corredor, cuando vislumbraron una silueta saliendo de una puerta a la izquierda. Se miraron frunciendo el ceño. La figura no las había notado mientras se acercaban. Bárbara la iluminó con la luz de su varita, y notaron que tenía un largo cabello azabache.
-Luciana-dijo Kathya con voz ronca y austera. Lucy se tensó y volteó a mirarlas.
-Chicas...¿qué hacen?-tartamudeaba, y se restregaba las manos.
-¿Qué haces tú?-se acercaron a ella. Llevaba el largo cabello negro suelto y despeinado, y las ropas un tanto desgreñadas. Kathya frunció mucho el entrecejo mientras la observaba. Bárbara suspiró y rogó que en la cabeza de la rubia no se estuviese maquinando un muy mal concepto.
-Yo...-Lucy se atragantó. Kathya enarcó una de sus cejas, y cerró los puños.
-Oh, oh-chilló Bárbara cuando Kathya le arrebató su varita y apuntó directamente al pecho de Lucy. La morena tragó saliva.
-Luciana, contesta qué estabas haciendo...-
-¿Qué ocurre?-Sirius había aparecido de improviso, cruzando el umbral de la puerta junto a la que estaban paradas. Kathya miró al hombre con desconcierto, y luego miró a Lucy apretando los dientes. Bárbara levantó las cejas y miró a Lucy y a Sirius consecutivamente.
-La mato-masculló Kathya. Lucy retrocedió varios pasos, hasta sentir el cuerpo de Sirius contra su espalda. Él la tomó de los codos y sonrió.
-¿A quién vas a matar?-preguntó él, acercándose. La luz de la varita iluminó su bello rostro risueño, y vislumbraron la gran sonrisa que adornaba sus facciones. Se veía feliz.
-A Lucy-gritó Kathya, apuntándolo con la varita de Bárbara.
-¿Por qué?-
-No te hagas el imbécil Sirius, que de eso no tienes ni el blanco del ojo-masculló con rabia. Sirius levantó sus cejas y sus ojos grises brillaron pícaros.
-Pues no veo que tengas razones para asesinar a una de tus amigas-susurró. Tomó la varita que Kathya llevaba en su mano-además ella y yo solo hablábamos-Lucy se sonrojó. "Usamos la lengua, pero no para hablar".
-¿Hablaron?-el tic que apareció en el ojo izquierdo de Kathya fue muy notorio y provocó que Lucy tuviera un espasmo incontrolable de miedo. Abrazó el torneado brazo de Sirius inconscientemente, y lo oyó reír.
-Ella puede ser mi hija Kat..¿me crees capaz de abusar así de una niña?-la voz de Sirius sonó como si estuviese explicando un problema matemático. Lucy lo miró frunciendo el ceño. Descarado. Está bien, sí, podía ser su hija, pero eso no le había importado minutos antes.
Kathya lo miró con sorna, chasqueando la lengua.
-Pero si no sería un abuso, Lucy es más fácil que la tabla del cero-chilló, mientras era fulminada por la morena que abrazaba el brazo de Sirius.-¿Y si te creo capaz?..sí, no tienes ni que preguntarlo ¬¬-
-No seas así Kat...-susurró Sirius. Miró a Lucy, y le tomó el mentón-bonita, yo voy abajo-le besó la frente, observado por las asombradas miradas de las otras dos chicas. Sirius sonrió galantemente, de la forma en que solo él, y tal vez Mitzar, podía sonreír. Lo vieron desaparecer en las penumbras, quedándose las tres a solas.
Bárbara tragó saliva y observó a Kathya con precaución. Sentía un extraño e insoportable dolor en el estómago, señal de que estaba temerosa. Temía por la vida de Lucy, no tenía idea de lo que era capaz Kathya cuando se enfurecía...bah, en realidad sí sabía de lo que era capaz...ya lo había visto. Eso se ponía cada vez peor.
-¿Me vas a contar qué hacían tú y Sirius en un cuarto?-la voz de Kathya sonaba tan..maléfica y perversa. Se encontraba observando a Lucy con los brazos cruzados, las cejas fruncidas y los labios apretados. Sus ojos centelleaban de ira, y tamborileaba su pie contra las maderas del rechinante suelo. Estaba impaciente, colérica e indignada. Y Bárbara lo sabía porque Kat era como un libro abierto a lo referente a sus sentimientos y emociones. No le había costado nada darse cuenta que su amiga estaba enamorada de Mitzar, o que odiaba a Luna (aunque esto último casi no lo había disimulado).
-Pues...-Lucy carraspeó-estábamos hablando-Bárbara puso los ojos en blanco, mientras que Kat había levantado las cejas.
-Hablando-repitió Kathya con sorna.
-Sip-
-¿Me crees imbécil?-
-¿Sip?-Kathya frunció el ceño. Mala señal.
-¡¿ME CREES IMBÉCIL?!-bramó, tomando a Lucy del mentón y acercando su rostro al de ella.
Bárbara abrió los ojos asombrada al ver la reacción homicida de la rubia. Y se percató de un pequeño detalle abrumador: Kathya tenía su varita. Eso, sí, se ponía cada vez peor.
-Pues...yo...-tartamudeó Lucy. Kathya había fruncido el ceño aún más, y apretaba su mano alrededor del cuello de la morena.
-Kat, por favor...-siseó Bárbara, interponiéndose entre ambas chicas, intentando quitar a Lucy de entre las manos potencialmente peligrosas de Kathya. Forcejearon durante varios minutos, en los que ambas luchadoras (dícese Kat y Lu) se lanzaron patadas, golpes y escupidas. Pobre Bar que quedó en medio...
-YA DEJEN DE ESCUPIR¿NO VEN QUE ME ESTÁN BAÑANDO?-bramó Bárbara, golpeándolas a ambas en las nucas-QUÉ ASCO-se quedaron tiesas, observando la reacción de la ahora enloquecida castaña.
-Bueno perdón, no es mi culpa que tú estés en medio-siseó Lucy, mientras se cruzaba de brazos.
-TARADA, YA SE QUE DEBO BAÑARME, PERO NO ME ESCUPAS-Bárbara la golpeó fuertemente en la cabeza, dejándole a Lucy un notorio chipote.
-YA NO ME GOLPEES-gritó, amenazando a Bárbara con el puño.
-YA NO GRITEN-bramó Kathya, tomándolas a ambas del cabello. Comenzaron a pelear y gritar, por lo que no vislumbraron la silueta masculina que se acercaba, ni oyeron los amortiguados pasos del chico.
-¿In...interrumpimos?-las tres miraron al joven que hablaba, deteniéndose en la lucha. Mitzar frunció el entrecejo mientras las observaba.
-¿Qué ocurre aquí?-Harry salió de las penumbras, seguido por Mitzar. Las miraron boquiabiertos-menos mal que son amigas-negó con la cabeza, mientras se cruzaba de brazos. Kathya soltó a sus amigas, y se acomodó la ropa con elegancia.
-¿Bajamos?-Harry frunció el ceño y carraspeó.
-Sí, si prometen comportarse-Lucy se sobó la cabeza con expresión adolorida. La verdad que Kathya sabía jalar del cabello, y Bárbara era muy buena propinando patadas.
-No prometo nada, menos si éstas me viven buscando-sintió las miradas fulminantes de Bárbara y Kathya, pero no se dejó amedrentar.
-Tú te las buscas, en todo caso-siseó Bárbara con voz ronca. Tenía el labio hinchado y la remera desgarrada, y necesitó de todo su autocontrol para no chillar de dolor cuando al hablar sintió una punzada en la boca. Lucy la observó detenidamente.
-Yo no me las busco-
-Claro que sí-chilló Bárbara, tomándola del cuello del suéter.
-NIÑAS-bramó Harry, golpeando con su puño la pared. Lucy y Bárbara lo observaron-ya basta, me cansaron, abajo las tres-señaló las escaleras-AHORA-
-Yo no he hecho nada-masculló Kathya enojada.
-ABAJO-chilló Harry, desencajando su mandíbula. Sus ojos centelleaban de furia, por lo que las tres decidieron no contradecirlo. Él volteó, ondulando su larga y oscura túnica tras de sí, y lo siguieron con pasos apresurados. Kathya se acercó a Mitzar, tomándolo de la mano con ternura, y bajaron las escaleras siguiendo a Harry y a las dos chicas.
-¿Crees que tu padre ya se encuentre mejor?-preguntó ella, notando que él mantenía la vista fija en las maderas del suelo.
-No lo sé...-susurró Mitzar, abrazándola-me gustaría que todo esto terminase de una vez, y podamos ser felices-Kathya sonrió y le besó la mejilla.
-Tú y yo ya somos felices-susurró, apoyando su cabeza sobre el hombro masculino. Supo que él sonreía, porque lo oyó reír y suspirar, para luego rodearle su cintura con los brazos. Llegaron hasta la cocina así, abrazados, ensimismados en sus cavilaciones. Kathya se mantuvo con la mirada ida, mientras aspiraba el aroma del cuello masculino, abrazando la cintura de él con ambos brazos. Tal vez las cosas se daban así porque así debían ser, no había forma alguna de cambiar lo ocurrido, a pesar de que los acontecimientos implicaban sufrimiento y dolor, siempre algo bueno se podía aprender...o eso quería creer ella.
La cocina, que en ese instante se encontraba repleta de un horroroso vaho, estaba atiborrado de personas. Todas ellas se mantenían silenciosas y abstraídas, observando diferentes puntos fijos del cuarto, cabizbajas y entristecidas.
-¿Qué ocurre?-preguntó Mitzar a Remus, aún manteniendo entre su mano los dedos de Kathya. Remus lo miró con expresión cansada.
-Acaba de llegar una carta de Hogwarts, de Minerva-Kathya observó con preocupación a su novio, apretando su mano ligeramente, para demostrarle que ella estaba ahí pasara lo que pasara. Mitzar la miró e intentó dibujar una sonrisa en sus carnosos labios, pero no lo consiguió. Tragó saliva, carraspeó y observó nuevamente a Remus.
-¿Qué...?-la voz desapareció de repente y él necesitó aclararse la garganta sonoramente-¿qué decía?-Remus apoyó su mano en el hombro del joven, dándole su apoyo incondicional.
-No lo entendimos porque tu padre salió disparado hacia la escuela-susurró-pero por lo que entendimos...-suspiró-parece que Deneb empeoró-Mitzar se tomó el pecho, poniendo expresión adolorida-así que tal vez debas quedarte aquí a dormir, tu padre se quedará allí toda la noche...-
-No...no sé..-siseó, mirando al suelo, mientras Kathya apoyaba la cabeza sobre su hombro.
-No creo que convenga que te quedes aquí-dijo ella, besándole el cuello. Lo miró. Él se mantenía inmutable y deprimido-vamos cielo, cambia la cara-lo besó en la comisura de sus labios.
-No puedo-masculló-mi hermana se está muriendo-la voz se le crispó, y se tapó el rostro con las manos. Sus piernas se tambalearon y se dejó caer pesadamente sobre una silla, mientras Kathya lo observaba apenada.
-Mit...-susurró ella, tomándolo de los costados del rostro y obligándolo a mirarla. Sus oscuros ojos estaba humedecidos, y su nariz se había enrojecido.-Amor..-Kathya rozó su nariz contra la de él-por favor, no llores-lo abrazó, besándole el cabello, apoyándole la cabeza en su pecho, acunándolo.
-¿Ustedes se encuentran bien?-la voz de Bárbara sonó distante y bajita.
Kathya levantó la mirada y la observó. Acarició los negros cabellos de Mitzar con su mano derecha, mientras que negaba con la cabeza, observando a su amiga con detenimiento.
Bárbara fijó su mirada en el joven que lloraba sobre el pecho de Kathya, y sonrió apenada.
-Todo saldrá bien Mit...no por nada tu hermana es una Black-Mitzar observó a Bárbara, y ella le sonrió compadecida. Parecía un niño indefenso y abandonado. Kathya lo besó con ternura, secándole las lágrimas que habían empapado su bello y moreno rostro.
-¿Nos vamos?-preguntó Lucy, llegando hasta ellos. Su expresión era de completa desolación, y parecía como si todo su color se hubiese perdido, se hubiese ido al mismísimo demonio, o como si toda la nieve del exterior se hubiera instalado sobre ella, palideciéndola, haciéndola parecer un cadáver, una presencia fantasmagórica y transparente.
-¿Te encuentras bien?-preguntó Bárbara, observando con detenimiento a la morena que se sobaba el brazo, manteniendo la vista fija en el suelo.
-Sí...-carraspeó-es Cedric...su presencia me pone así-
-Yo creí que era porque Sirius se había ido a Hogwarts-dijo Kathya con ironía, mirando fijamente a Lucy, mientras seguía acariciando el cabello de Mitzar. Lucy frunció el ceño y la fulminó con la mirada.
-También estoy preocupada por Sirius-sentenció, cruzándose de brazos-pero sé que sabe cuidarse...no por nada es Sirius Black-Kathya hizo una mueca, dispuesta a contestarle a la morena, pero Harry apareció frente a ellas. Miró a Mitzar con expresión cansada, y suspiró tristemente.
-Bueno, vamos-dijo. Apoyó su mano sobre el hombro de Mitzar, que aún lloraba escondiendo el rostro entre los senos de Kathya-te quedarás a dormir en mi casa-le sonrió, mientras Mitzar se limpiaba las lágrimas con la manga de su suéter.-Estarás bien allí-Mitzar se levantó de la silla ayudado por Kathya.
Las piernas aún le temblaban cuando la abrazó por la cintura y se dispusieron a caminar juntos hacia la chimenea.
-Bueno..-Remus llegó hasta ellos con una sonrisa dulce. Se encogió de hombros-les agradezco la visita-palmeó a Mitzar en la espalda-todo saldrá bien Mit...tenlo por seguro-el joven Black sonrió tristemente, mientras las personas a su alrededor desaparecían dentro de la chimenea.
-Vamos Mit, es nuestro turno-susurró Kathya, apretando ligeramente la mano de su novio, mientras le sonreía a Remus, que los despedía. Se adentraron en la chimenea, y vislumbraron cómo poco a poco la acogedora cocina del hogar del matrimonio Lupin desaparecía frente a sus ojos. Llegaron a la casa de Harry en cuestión de segundos. Mitzar fue el primero en salir de la chimenea, seguido de Kathya, que lo seguía muy de cerca, observándolo preocupada.
-¿Quieren cenar?-preguntó Ginny. Se miraron. Harry carraspeó. Chasqueó los dedos.
-Dobby-el elfo apareció segundos después, haciendo una exagerada reverencia.
-Dobby aquí está Harry Potter señor-Harry sonrió.
-Prepara la cena Dobby, por favor-Dobby hizo otra reverencia y desapareció tras un plop. Harry volteó a mirarlos, y fijó su vista sobre Mitzar. Él miraba al suelo con ojos ausentes, manteniendo sus brazo alrededor de la cintura de Kathya, y apoyando su cabeza sobre el hombro femenino.-Todo estará bien Mit-
-Ya dejen de compadecerme-siseó, mirando directamente a Harry-me molesta que intenten darme ánimos...-suspiró-¿por qué no me llevó con él?-Harry se acercó a él y lo abrazó por los hombros.
-Porque no quería que te ocurriese algo si...no sé...algo llega a suceder...además no está solo, mis padres fueron hacia allí también-tomó aire y sonrió-bueno, a cambiar la cara...tengo hambre...-tomó a Ginny de la mano y ambos se dirigieron hacia la cocina, mientras los demás los observaban desaparecer al bajar las escaleritas.
Las tres jóvenes se sentaron en los mullidos sillones.
Lucy suspiró mientras se dejaba caer sobre el acolchado escarlata, y se quitó las zapatillas para estar más cómoda. Cerró los ojos y se mantuvo en silencio, respirando de manera acompasada.
Bárbara se quedó mirando pensativa a Draco, que jugueteaba con un adorno que había sobre una pequeña mesa frente al sillón. No se había puesto a pensar en ningún momento en lo que estaba ocurriendo en esos instantes, y en ese instante, en que se había dignado a detenerse a reflexionar, se había dado cuenta de que la situación se estaba yendo el caño, y que estaban en un inminente peligro, prontas a ser atacadas de un momento a otro. Se rascó la piel del pecho, en donde una extraña comezón comenzaba a escocerle. Algo empezó a quemarle, y se tocó el lugar en donde la piel se encontraba enrojecida y caliente. Tomó el collar que llevaba alrededor del cuello, quemándose la mano, y se dio cuenta que la perla que éste poseía se encontraba roja como el color de la sangre. Su respiración se aceleró, y tomó aire hondamente al notar que el oxígeno no le llegaba a los pulmones.
-¿Bar?-Kathya se acercó a ella al verla pálida, transpirada y temblorosa-¿qué te ocurre?-
-El collar...-susurró Bárbara con voz ahogada-me quema...alguien...intenta conectarse conmigo-Draco se sentó frente a ella y tocó el collar. Quitó la mano segundos después.
-Quema como el infierno-sopló la piel pálida de su mano, mientras Bárbara tomaba aire aceleradamente.
-Es Tom...¿verdad?-preguntó Lucy, observando todo desde el sillón de en frente.
-Si...debe ser...-susurró Draco, tomando a Bárbara de la mano-todo estará bien, resiste unos minutos más-sonrió. Ella lo observó con ojos acuosos, y tomó su mano con fuerza. La perla comenzó a tornarse nuevamente blanca, y Bárbara empezó a respirar con tranquilidad. -¿Ya está?-ella asintió con la cabeza-que bien-Draco suspiró aliviado. Tocó el collar-helado-
-Chicos, vengan a comer, ya está la cena-Harry llegó hasta ellos sonriendo. Observó el panorama, y frunció el ceño-¿qué ocurre?-miró a Bárbara-¿Bar?-
-Tom quiso contactarse con ella...-susurró Mitzar, sentado a centímetros de Bárbara-el collar...la perla se tornó roja-Harry se acercó a Bárbara y le tomó el pulso.
-¿Te sientes bien?-ella asintió con la cabeza.
-Si, ahora sí-dijo, sonriendo tenuemente. Se sentó con dificultad en su lugar, y tomó aire.-Me encuentro bien Harry, no te preocupes-se levantó, mientras Draco la tomaba de la cintura y la ayudaba a caminar hacia la cocina.
-Bueno..si tú lo dices-carraspeó- entonces vamos a comer-dijo Harry, mirando al resto de personas que se encontraba a su alrededor. Lucy carraspeó y asintió con la cabeza. Kathya observó a Mitzar, que se encontraba sentado mirando al suelo.
-¿Cielo?-preguntó ella, tocándole el suave y brillante cabello ébano, provocando que él la mirase. Sus ojos azabaches se encontraban empañados-¿quieres cenar o prefieres ir a dormir?-él se restregó los ojos.
-Quiero ir a dormir-se levantó del sofá-si quieres venir a acompañarme, no me molesta-Kathya tragó saliva y miró a Harry.
-Ve, acompáñalo-Mitzar tomó la mano de Kathya y juntos se dirigieron hacia las escaleras. Caminaron con pasos lentos y pesados hacia el cuarto donde dormiría Mitzar. Transitaron por el corredor tomados de las manos y abrazados, pensando en sus problemas y en lo que vendría en el futuro.
-Yo...-la voz de Mitzar se dejó oír ahogada y ronca-yo quería decirte que tal vez deberíamos posponer el plan de tener hijos-Kathya lo observó levantando las cejas. Lo vio sonreír divertido.
-Oh...si tú lo dices-
-Es broma-susurró-todavía falta para que seamos padres-Kathya tomó aire.
-Bueno...yo...quería hablarte sobre eso-Mitzar la miró con ojos curiosos.
-Dime...-
-Bueno, tú y yo hace varias semanas que somos novios...bueno, en realidad aún no me has pedido que sea tu novia-se cruzó de brazos-no me lo has pedido-chilló enojada. Mitzar sonrió. Se arrodilló en medio del pasillo, ante la mirada desconcertada de Kathya y, tomándole la mano, dijo:
-¿Me harías el honor de ser mi novia y, en un futuro, la madre de nuestros hijos?-ella sonrió, sonrojándose.
-Claro, no tienes ni que preguntarlo-se abalanzó sobre él y lo besó con fervor, provocando que Mitzar cayese de sentón en el suelo y terminando sentada sobre él, rodeándole la cintura con sus piernas. –Te amo-se besaron durante varios minutos, deleitándose del sabor de sus labios.
-Me haces tan bien-susurró Mitzar, abrazándola y apoyando su cabeza sobre el hombro femenino.
-Tú también a mi-dijo Kathya, acariciándole la frente. Se quedaron así, abrazados, aspirando sus aromas, sintiendo los latidos de sus corazones, acompasados y tranquilos.
-¿Qué querías decirme?-preguntó él, moviéndose ligeramente para poder verla a la cara. Kathya se removió incómoda, y carraspeó-¿te ocurre algo?-
-Es que..lo que tengo para decirte es delicado...-
-Vamos al cuarto y hablemos tranquilos-dijo él, quitándola de sobre sí y levantándose.
-No, Mit, si vamos al cuarto no vamos a poder hablar-Mitzar la miró durante algunos segundos. Sonrió abiertamente, y la arrastró hacia la habitación.-Mit...-él la tomó de la cintura y la acercó a sí, besándola fieramente, saboreándola como si fuera un exquisito helado de vainilla. –Mit...-Kathya intentó zafarse del candente y deseable (N/A: y partible, hot, sexy, dable, violable, garchable, etc, etc..) cuerpo del joven, pero él la tomaba fuertemente de las nalgas y no le permitía moverse ni un ápice.
-No seas quisquillosa, tu novio está triste y quiere que le levantes el ánimo-comenzó a quitarle la ropa y a arrojarla al suelo. (N/A: mira Kat, te la hago corta: anímalo o lo animan las demás..capichi? xDDD).
-No...-Mitzar le besaba el cuello-yo...-la besó apasionadamente, dejándola sin oxígeno cuando introdujo la lengua en su boca-Mit...-las manos de él eran delicadas y atentas y acariciaban cada parte de piel que quedaba expuesta. Cayeron sobre la mullida y acolchada cama, besándose apasionadamente...
-¿Ahora sí puedo hablar?-preguntó Kathya, jugueteando con los cabellos de Mitzar, que se encontraba acostado sobre ella, apoyando la cabeza sobre su estómago. Él levantó la mirada.
-Sí-dijo sonriendo, para luego besarle la cálida piel de su estómago. Kathya tomó aire hondamente.
-Bueno...-enredó sus dedos en los negros cabellos de él-lo que tengo que decirte me...me aterra...-
Mitzar se acomodó sobre ella y la miró, dejando sus rostro a pocos centímetros.
-Dime qué te tiene tan preocupada-Kathya tragó saliva.
-Tengo un atraso-Mitzar enarcó una ceja.
-¿Un atraso?¿se te atrasó el reloj?-Kathya sonrió nerviosamente. (N/A: tarado al cuadrado xDDD).
-No Mit...un...un atraso de...eso...-Mitzar frunció el ceño.
-No entiendo-Kathya suspiró, intentando tranquilizarse y retomar su respiración tranquila.
-No me vino...la...la maldición mensual Mit...-
-¿Y con eso?-
-Que...hace varias semanas que estamos juntos y...haciendo...bueno...eso...-
-El amor-dijo Mitzar sonriendo. Kathya sonrió también.
-Sí...-
-Pero aún no comprendo...-la miró detenidamente. Abrió la boca sorprendido y la miró a los ojos-¿quieres decir que...que...tú...?-
-No lo sé...-susurró, mirando las humedecidas sábanas-tengo miedo..-Mitzar se encontraba en ese instante acariciándole el vientre-MIT-
-Dime-murmuró, sobresaltado.
-No...no te pongas contento-chilló Kathya iracunda.
-No...no me puse contento-susurró, sonrojándose.
-No es cierto-dijo, tozuda.
-Bueno.. y ¿qué tiene de malo que me ponga feliz?-preguntó.
-Mit, tenemos dieciocho años-
-¿Y?-
-¿Cómo y?-preguntó Kathya con estupefacción-yo quiero estudiar...tener una carrera...ser alguien...-
-Eres todo mi mundo...ya eres alguien..eres mucho más de lo que crees-Kathya se quedó pensativa varios segundos al oír eso. Se sonrojó excesivamente.
-Sabes a lo que me refiero-
-Sí...lo sé-le acarició el vientre con suavidad. Sonrió-¿te lo imaginas?-sus ojos brillaron.
-MIT-
-¿Qué?-Kathya refunfuñó mientras él se quedaba embobado mirándole el vientre plano-¿estás segura?-
-No-chilló-pero soy muy regular...tengo un atraso de cuatro días-lloriqueó-tengo miedo-
-Te prometo que seré el mejor padre del mundo-
-MITZAR, NI LO DIGAS-
-Pero...¿no quieres tener hijos conmigo?-Kathya se mordió el labio. Cómo no, si se imaginaba a un niño precioso con las facciones divinas de los Black, el cabello tan negro como la noche y una sonrisa radiante. Y una niña bonita, hermosa heredera de los genes Black, de cabellos azabaches largos, ojos grises pícaros y sonrisa socarrona como la del futuro abuelo Sirius.
-Me encantaría-dijo sonrojándose. Vislumbró la sonrisa radiante de Mitzar-pero no ahora-terció rápidamente. Él la abrazó.
-Tranquila, son tan solo cuatro días, es normal...- bostezó, apoyando su cabeza sobre el estómago de Kathya-tengo sueño...espero que Deneb se encuentre bien-
-¿Quieres dormir?-preguntó Kathya, acariciándolo tiernamente. Él asintió con la cabeza.
-Te quedarás...¿verdad?-
-Sí-lo besó-que sueñes con los angelitos-cerró los ojos, respirando tranquila, sintiendo el peso del cuerpo de Mitzar sobre el suyo.
-Soñaré contigo amor mío-lo oyó decir, y sonrió entre sueños.
Había demasiada luz. Se tapó los ojos con el antebrazo, ocultándose del brillo que entraba por la ventana.
-Apaguen la luz-chilló, escondiendo su rostro bajo la almohada. Oyó una risa muy cerca suyo, y buscó al joven que reía.-¿Mit?-buscó al chico con su mano, y palpó un torso duro y cálido. Quitó su cabeza de debajo de la almohada y observó al bello muchacho que le sonreía.
-Buenos días-dijo él, sentándose en la cama y sosteniendo una bandeja repleta de comida-ayer no cenamos, por lo que te hice el desayuno-Kathya miró el contenido de aquella bandeja. Apetitoso...aunque no tanto como el precioso moreno que sonreía con coquetería.
-Oh gracias-se sentó, observando a Mitzar. Lo vio morderse el labio, y se miró. Se encontraba desnuda, mostrando su cuerpo sin pudor alguno. Sonrió al notar la mirada extasiada de su novio-si te molesta me tapo-
-Oh no-dijo él-me encantas-se sonrojó.
Desayunaron en un sepulcral silencio, mirándose. Kathya pudo notar que Mitzar tenía algo extraño en su semblante, algo que le supo maravilloso y feliz. Los ojos negros de él brillaban sin control alguno, expectantes y ansiosos. Frunció el entrecejo y lo observó más detenidamente: Mitzar sonreía mientras saboreaba el desayuno.
-¿Te ocurre algo?-preguntó ella, acariciándole la mano para que él la mirase. Mitzar sonrió.
-Es que...tienes que comer por dos-Kathya sintió que algo frío, espeso y asqueroso se escurría desde su nuca, recorriendo toda su espalda, hasta llegar a su cóccix. Tragó saliva dificultosamente, y los colores se le subieron al rostro.
-¿Qué dices?-chilló. Mitzar sonrió abiertamente.
-Sí...¿no lo recuerdas?...ayer me dijiste...-
-RECUERDO LO QUE TE DIJE-chilló Kathya, notando que su voz se tornaba cada vez más ronca.
-Bueno, por eso estoy feliz...-
-Mit, tenemos tan solo dieciocho años-
-Lo sé, pero me hace feliz pensar que...que dentro tuyo hay algo nuestro-Kathya lo miró con ojos empañados. La situación era espantosa y si fuera por ella se habría hecho un Avada Kedavra a sí misma, pero al ver la ilusión que brillaba en los oscuros ojos frente a ella, vislumbrar su sonrisa traviesa y encantadora, y al haber oído semejante confesión, no pudo evitar sentirse feliz..aunque también un poco detestable. Se largó a llorar, frente a la mirada asombrada de Mitzar.
-Katy...-
-Me has calado hondo-lloriqueó, mientras él la abrazaba.-Estoy muy nerviosa-apoyó su cabeza sobre el hombro masculino-no quiero ser madre tan joven, no quiero atarte a mi por una criatura-lo oyó reír divertido.
-Pero no me atas-la besó dulcemente-yo quiero hacer esto contigo-le acarició la espalda, mientras Kathya seguía llorando sobre el hombro masculino. Se sentía pésimo, como si algo pesado y enorme se estuviera apoyando contra su espalda, apretándole los pulmones y el corazón. Abrazó con sus brazos la cintura masculina, y se maravilló de lo perfecto que llegaba a ser su novio.
-Eres tan bueno-susurró (N/A: estás tan bueno xDDD). Alguien tocó a la puerta en ese instante, provocando que ambos jóvenes sentados sobre la cama se miraran.
-Yo iré a ver quién es, tú tranquilízate y vístete-Mitzar le acomodó un mechón rubio tras su oreja, y se levantó de la cama, dirigiéndose hacia la puerta. "A vestirse Katy".
-¿Todo bien Mit?-la voz de Harry cruzó el umbral de la puerta mientras Kathya se vestía con rapidez.
-Sí Harry, todo en orden-
-¿Estás solo? Quería hablar contigo-Harry entró al cuarto, y Mitzar no logró hacer nada para poder evitarlo.
-No, estoy..-carraspeó-estoy acompañado-dijo, ruborizándose. Y fue en ese instante en que el joven de ojos verdes se percató de la presencia de la rubia. Harry miró boquiabierto a Kathya, que se encontraba en sostén y pantalones. Ella no pudo evitar sonrojarse.
-Hola Harry-susurró.
-¿Kat?-se sonrojó (N/A: no, tu abuela ¬¬)-lo siento, no...no sabía que ustedes estaban...-hizo una seña extraña y obscena con su mano derecha. Kathya y Mitzar se sonrojaron. Harry carraspeó-me voy, hablaremos luego Mit-dijo con rapidez. Parecía que urdía por irse.
-¿Sabes algo sobre mi hermana?-preguntó Mitzar con voz susurrante.
-Sí, de eso quería hablarte-
-Siéntense y hablen-dijo Kathya, acomodándose la camiseta.-Yo me voy si ustedes lo prefieren-
-No, quédate por favor-dijo Mitzar-tú eres parte de mi familia-Kathya se sonrojó excesivamente al ver la sonrisa divertida que apareció en el risueño rostro de Harry.
"Es un amor de chico..Sirius lo crió muy bien". El ojiverde asintió con la cabeza.
-Sí Kat, es un amor de chico-Mitzar miró a Harry con el ceño fruncido.
-¿De qué hablas Harry?-
-Er...Wimble Mimble-Mitzar frunció el entrecejo.
-Harry...-"lo amo".
-Hablaba con Kathya...te ama-Mitzar sonrió sonrojado. Kathya tragó saliva ruidosamente y fulminó a Harry con la mirada.
-Bueno...sí, lo sé-
-¿Pueden cambiar de tema?-preguntó ella sonrojada. Ambos hombres rieron.
-Lo único que les diré, es que ambos se preparen. Bajen a la sala y diríjanse a la chimenea, iremos a Hogwarts cuanto antes-"Hogwarts, Hogwarts, mi querido Hogwarts...".
-¿Ocurrió algo con mi hermana?-preguntó Mitzar con voz quebrada. Harry apoyó la mano sobre su hombro.
-No he sabido nada, por eso estoy preocupado-fue hasta la puerta-los esperaremos abajo, apúrense-y salió al pasillo, cerrando la puerta tras él.
-Odio cuando hace eso-masculló Kathya, abrazando a Mitzar por la cintura. Apoyó su cabeza contra la espalda masculina.
-¿Hacer qué?-preguntó él, acariciándole las manos con ternura.
-Dejarnos con la intriga, detesto que haga eso el muy maldito- lo tomó de la mano y lo empujó ligeramente.-¿Bajamos?-Mitzar se mantuvo mirando al suelo con ojos idos. Apretó su mano, y Kathya lo observó frunciendo el ceño.
-No quiero que vayas-sentenció.
-¿Qué?-
-No quiero que vayas a Hogwarts-
-Pero Mit...-
-Si te ocurre algo me muero-la abrazó fuertemente, juntando sus cuerpos. Ella sonrió y lo besó.-Por favor Katy, no quiero que vayas, quédate aquí con Ginny-
-¿Tú realmente crees que yo me quedaré aquí esperando que te ocurra algo?-preguntó con voz chirriante-ni lo sueñes-
-Pero...tú estás...-
-No Mit, no estoy-dijo con voz cansina.
-Dijiste que tenías un atraso..-
-Que tenga un atraso no quiere decir que esté-
-No quiero que les ocurra nada-
-NO ESTOY, MITZAR-suspiró ante la mirada ilusionada de él-no sé-lo abrazó, pegando su frente a la de él.-Si te mueres quiero morirme contigo-(N/A: ag, qué exagerada!).
-No seas loca-salieron la pasillo, aún abrazados-quédate aquí, por favor, te lo ruego-
-No Mitzar, iré-
-Por favor-hizo puchero, y Kathya se mordió el labio, conteniendo sus ganas de lanzarse sobre él, desvestirlo y matarlo contra la pared (N/A: matarlo en sentido figurado xDDD).
-No me pidas que me quede aquí como una tonta, esperando que alguien venga a decirme que te mataron...te amo y no te quiero dejar solo-Mitzar sonrió dulcemente.
-Y yo los amo a ambos-Kathya se tensó al oírlo.
-Mitzar, no me hagas golpear tu bella cara-lo amenazó con el puño, y él rió divertido.
-No creerás que el simple puño de una dama detiene a un Black-
-¿Soy una dama?-carraspeó al ver la hermosa sonrisa que adornaba el rostro masculino-no, nada detiene a un Black, lo sé...son de lo peor-él la abrazó y la besó con fiereza.
-Em...acabo de comer-la voz de Lucy los hizo separarse, sonrojados. Ya habían llegado a la sala de estar, y se encontraron con varias personas paradas alrededor de la chimenea.
-No jodas Luciana, mejor no me provoques-dijo Kathya con voz amenazadora. Lucy carraspeó y se acomodó la bufanda con nerviosismo. "Zorra de cabello azabache".
-¿Ya están listos?-Mitzar miró a Kathya con ojos suplicantes.
-No me quedaré aquí Mit-sentenció, dándole fin a la discusión. Lo vio fruncir los labios, enojado.
-¡Qué tozuda eres!-chilló.
-Ambos sabemos cómo ser tercos-se miraron sonriendo.
-Ya basta, me dan asco-siseó Draco riendo.
-Oh, mejor no hablemos Draquín-masculló Mitzar.
-Cierra la boca Black ¬¬-
-Ya dejen de pelear y acérquense-dijo Harry con autoridad. Todos se acercaron al joven que llevaba una pequeña bolsa en sus manos. Cada uno tomó un puñado de polvos flú.
-Muy bien, iremos a través de los polvos flú, así que cuando lleguen al despacho de McGonagall háganlo con cuidado-todos asintieron con la cabeza. Uno a uno fueron entrando a la chimenea y desapareciendo tras una espesa llamarada verde.
Lucy cayó de sentón contra un alfombrado y duro suelo. Se sobó el trasero mientras se levantaba dificultosamente. Observó a su alrededor y se maravilló. Era un cuarto precioso.
-Señorita Pattinson-se sobresaltó y buscó a la propietaria de esa voz-¿puedo ayudarla en algo?-
-Profesora McGonagall-chilló. La mujer frunció sus cejas, arrugando su frente aún más-no...yo...AAAAAAAAH-cayó de bruces fuertemente, mientras Kathya intentaba atajarse de su espalda.
-Lo siento Lu-dijo Kathya sonriendo.
-Sal de arriba de mi ¬¬-se levantaron del suelo-gorda culona-Kathya le propinó una bofetada monumental.
-No jodas ¬¬-
-Pueden ir a la enfermería si así lo desean-dijo McGonagall, acercándose a ellas. Ambas la miraron asombradas. Tenía ojos penetrantes y una expresión sumamente concentrada.-Así no obstruyen la salida de la chimenea-
-Oh, oh sí-susurró Kathya, acomodándose la túnica y caminando hacia la puerta, seguida de cerca por Lucy.
Bajaron unas empinadas escaleras, y cruzaron la entrada que dejaba paso la impresionante gárgola (N/A: que, como siempre decía Harry, era linda al lado de Snape xDDD). Salieron al corredor con paso lento.
-Kat...-Lucy dio un giro sobre sí misma, mientras observaba a su alrededor-este lugar es...-
-¿Mágico?-ambas sonrieron maravilladas.
-Increíble-los ecos de sus pasos retumbaban contra las imponentes paredes de piedra. Podían oír los murmullos de los cuadros a ambos lados del corredor, que las miraban fijamente al pasar. Subieron escaleras y doblaron esquinas, hasta que Kathya se detuvo en medio del pasillo, tomándose el estómago.
-¿Kat?-Lucy la miró detenidamente. Kathya se doblaba en dos, tocándose la barriga con ambas manos.
-¿Te encuentras bien?-
-Me...me dio un fuerte dolor de estómago...además tengo nauseas-
-No estarás embarazada ¿eh?-dijo Lucy con picardía, riendo. Kathya se irguió de repente, acomodándose el cabello.
-NO..NO ESTOY EMBARAZADA-
-Merlín Kat O.O-dijo Lucy, retrocediendo varios pasos-no te sulfures, es una broma, ya sé que no estás embarazada, no creo que seas tan estúpida-Kathya lloriqueó en voz baja. -¿Kat?-un nudo se formó en su estómago-no me digas que voy a ser tía-
-NO-Kathya comenzó a gritar hasta que su voz se hizo completamente ronca. Se quedó afónica minutos después.
-De acuerdo, te creo-dijo Lucy. La miró de soslayo.
-No me crees-chilló Kathya, pateando la pared.
-Tranquila, no te pongas así-se mordió el labio-puede hacerle mal a tu bebé-dijo con malicia.
-CÁLLATE-la amenazó con el puño.
-¿PUEDEN DEJAR DE GRITAR?-una mujer de cabello cano y figura delgada llegó hasta ellas con varita en mano. Lucy y Kathya se miraron horrorizadas-hay gente que intenta estudiar y dormir en esta escuela-la mujer las miró boquiabierta. Parecía que las había reconocido-oh, oh...Sirius me dijo que vendrían-
-¿Sirius?-preguntó Lucy, enrojeciendo. Kathya rió.-¿Dónde está él?-
-En la enfermería claro-dijo la mujer, caminando por el pasillo. Kathya y Lucy decidieron seguirlas.
-¿Y dónde demonios está la enfermería?-preguntó Kathya en susurros, provocando que la morena a su lado riera.
-¿Quién rayos es esta loca?-preguntó Lucy en voz baja, mientras seguían a la anciana por el corredor.
-Madam Pomfrey-dijo Kathya, señalándola-la enfermera-
-Oh-subieron más escaleras y caminaron por un amplio y extenso corredor. La luz del día entraba por los ventanales, iluminando el suelo de cerámica encerada, y algunas antorchas que había por ahí y por allá. Una puerta al fondo les flanqueaba el paso. Vieron que Madam Pomfrey sacaba su varita y hacía algunas florituras con su muñeca, y oyeron un clic. La puerta se había abierto. Entraron tras la enfermera.
-Intenten no hacer el escándalo de hace unos minutos, porque sino la directora me matará-dijo-yo iré a mi despacho-señaló una puerta a la izquierda-compórtense...no hagan como cuando se quedaban aquí y me destrozaban toda la enfermería-Lucy y Kathya se miraron estupefactas. La enfermera se dirigió hacia su despacho y desapareció de su vista tras cerrar la puerta. Volvieron a mirarse, para luego dirigir su vista hacia un hombre que se encontraba sentado contra la pared.
Kathya miró a Lucy con lascivia, y la morena se sonrojó al percatarse de que el apuesto caballero las miraba detenidamente. Caminaron con paso lento hacia Sirius, que las esperaba expectante.
-Hola Sirius-dijo Lucy, suspirando, cuando llegó hasta él. Sirius se veía sumamente pálido, tenía ojeras y sus maravillosos ojos grises se encontraban enrojecidos e hinchados-no te preguntaré cómo estás porque se nota que mal-los labios masculinos se fruncieron en una bella sonrisa.
-Eres una de las pocas personas que me hace sonreír-le tomó la mano con dulzura y le besó la fría piel del dorso. Lucy se sintió derretir lentamente, como un cubito de hielo al sol.
-Ejem..yo estoy aquí ¬¬-"Kathya y la re pu..." . Lucy puso los ojos en blanco y fulminó a su amiga con la mirada. Kathya rió perversa.
-Hola Kat-dijo Sirius-¿te encuentras bien?-Kathya lo miró frunciendo el ceño-te veo pálida-
-Oh..lo que sucede es que Kathya tiene nauseas, dolores de cabeza...-Sirius frunció el entrecejo.
-¿Y por qué es eso?-Lucy abrió la boca para responder, pero Kathya le propinó tal golpe que se mordió la lengua con fuerza. Sirius levantó las cejas ante tanta violencia.
-No digas nada-dijo Kathya apretando los dientes y amenazando a Lucy con el puño.
-Madita peda tadada-chilló Lucy con los ojos empañados.
-¿Decías?-
-Me duede da dengua-lloriqueó, mientras Sirius le acariciaba el mentón. Lucy miró al hombre que le sonreía. Ah, pero qué importaba tener dolor de lengua si tenía semejante enfermero.
-Eres bruta Kat-dijo Sirius con voz seria.
-Ella se lo buscó-chilló Kathya-iba a hablar de más-
-¿A hablar sobre qué?-preguntó Sirius, intuyendo lo que Kathya iba a decirle. La miraba demasiado fijo y ella se sintió enrojecer-¿qué es lo que Lucy no puede decirme?-Lucy zarandeó de la camiseta de Sirius, e hizo una seña sobre el estómago. Kathya se tensó cuando Sirius clavó su mirada en ella.
-¿Estás embara...?-
-NO-chilló Kathya con voz ronca.
-¿Voy a ser abuelo?-preguntó Sirius maravillado, abrazando a Kathya con fuerza.
-No Sirius, por favor, no digas eso T.T- sollozó sobre el hombro masculino, mientras él le acariciaba la espalda.
-Voy a tener un nietito-dijo con voz desmayada.
-SIRIUS-
-Estas embadazada-dijo Lucy riendo. Kathya apretó los dientes y los puños y se lanzó sobre ella, ahorcándola con ambas manos.
-KATHYA NO-
-¿Se puede saber qué les ocurre?-Harry entró a la enfermería, seguido por Mitzar, Draco y Bárbara. Kathya y Sirius miraron a la comitiva con ojos desconcertados.
-Er...es que...Lucy tenía algo en la garganta y yo...-
-¿Querías que se lo tragase?-preguntó Draco con una sonrisa pícara.
-Er...no ¬¬-Draco reía a carcajadas.
-Ya basta Draco, no te rías así-dijo Bárbara, golpeándolo suavemente en la nuca.
-¿Cómo estás Sirius?-preguntó Harry, palmeando la espalda de su padrino. Él sonrió.
-Yo no importo...-dijo Sirius-la que importa es mi hija-sus ojos se empañaron.
-Bueno...yo creo que deberíamos dejarte a solas con Mit-dijo Harry, mirando al joven de ojos negros parado a varios centímetros. –Acompáñenme afuera-
-Kat, quédate-dijo Mitzar, tomándola de la mano.
-Er...pues...-miró a sus amigas, que sonrieron divertidas. Se sonrojó.
-Puedes quedarte si así lo deseas-dijo Sirius. Sonrió abiertamente-ya eres de la familia-Kathya se sonrojó aún más. La puerta se cerró tras Harry, que hizo una seña antes de salir al pasillo. Entre las tres personas dentro de la enfermería se hizo un potente silencio.
-Bueno...-susurró Kathya.
-No tienes idea de la noche que pasé-dijo Sirius, mirando fijamente a su hijo, que se encontraba de pie frente a él. Mitzar levantó la mirada-fue una de las peores noches de mi vida-
-¿Y por qué no me trajiste contigo entonces?-chilló Mitzar. Sirius hizo una mueca de dolor.
-Porque si ocurría algo...-tragó saliva-si yo muero no importa, tú tienes toda una vida por delante, una vida maravillosa...yo quiero dejarte exento de todo sufrimiento...-
-Papá, es estúpido lo que estás diciendo-terció Mitzar con voz cansina-tú también tienes toda una vida por delante...y no estoy exento de nada-
-Además, quiero que vivas muchos años, mucho más ahora-Mitzar frunció el entrecejo.
-¿De qué hablas?-Sirius miró a Kathya con los ojos empañados. Ella se tensó.
-Ahora que...me vas a hacer abuelo-Mitzar abrió la boca desconcertado.
-¿Cómo...?-miró a Kathya, que se tapó el rostro con las manos-aún no sabemos, tiene un ligero atraso, nada más-se sonrojó sobremanera, y Kathya se mordió el labio encantada.
-Quiero hablar seriamente sobre eso-dijo Sirius con voz de ultratumba.
-¿Tiene que ser ahora?-preguntó Mitzar.
-¿Crees que luego podremos hablar a solas?-Mitzar negó con la cabeza-entonces es el momento-
-Dime-susurró Mitzar, nervioso. Se restregó las manos. Sirius tomó aire y lo soltó en un suspiro. Muy mala señal. Kathya sentía los fuertes latidos de su corazón, que retumbaba con insistencia dentro de su pecho. Las manos le temblaban cuando Mitzar tomó una de ellas con ternura.
-¿Ustedes están seguros de...de querer a esa criatura?-
-¿Y por qué no vamos a quererla?-chilló Mitzar frunciendo el ceño.
-Mit, no me levantes el tono-dijo Sirius-lo digo porque..Merlín, eres un niño-
-No soy un niño- "de veras Sirius, de niño no tiene nada". Kathya sonrió pícara cando Sirius la miró sonriendo con lascivia. "No me leas el pensamiento cínico".
-Sabes a lo que me refiero Mit-dijo-yo estaré incondicionalmente, es más, me hará muy feliz un pequeñuelo o pequeñuela haciendo travesuras por casa...llorando todas las noches, vomitando cual niña del Exorcista, haciendo sus necesidades por todos los rincones...-(N/A: xDDD...capo total).
-PAPÁ-chilló Mitzar. Sirius sonrió.
-Son los gajes que trae consigo un bebé-dijo divertido.
-Ni siquiera sé si estoy embarazada Sirius, es solo un maldito atraso de cuatro días-dijo Kathya con hastío- y si lo estuviera, tú no eres nadie para decidir qué hacer con mi cuerpo, mi vientre y mi bebé-Sirius levantó las cejas. Y, para asombro de Kathya, sonrió con felicidad.
-Era lo único que quería saber-
-¿Disculpa?-
-Me demuestras que eres una mujer Kat, y quiero que la madre de mis nietos sea una mujer, no un intento de señorita como lo fue Elizabeth-Mitzar sonrió-además solo una verdadera mujer puede imponerse contra los deseos del género opuesto y del mundo en general...me hace feliz que mi hijo te haya elegido-sonrió- y que tú lo hayas aceptado-(N/A: quiero un suegro como Sirius...¿eh?..¡¡¡¿DIJE SUEGRO?!!!...q caray!..Sirius I love you).
-Gracias papá-
-Si quieren ayuda, pídanla, les compraré un departamento y...-
-No quiero vivir de tu caridad-terció Kathya. Sirius volvió a sonreír.
-¿Estas seguro de que quieres esto?-Mitzar tomó aire hondamente.
-Kathya es todo lo que quiero...-ella se sonrojó cuando Sirius la miró fijamente, con una gran sonrisa en el rostro-y sí, me haré cargo de todas mis acciones-los ojos grises de Sirius se empañaron.-Además no es la muerte de nadie, es una vida y hay que honrarla-
-La verdad...-dijo Sirius. Carraspeó, intentando no lanzar lágrimas. Se veía emocionado-no comprendo cómo teniéndome a mi de padre pudiste salirme tan maravilloso-se le crispó la voz. Se abrazaron fuertemente.
Kathya se maravilló del amor fraterno que esos dos se tenían. Sus ojos se aguaron al ver las mejillas de Sirius húmedas debido a las lágrimas, y la nariz de Mitzar enrojecida. Le encantaba que los hombres demostrasen sus sentimientos, caray, que no eran de piedra. Sollozó, y ambos la miraron.
-Ay, ven-Sirius la tomó de la camiseta y la abrazó con fuerza. Mitzar y Kathya rieron mientras Sirius los abrazaba con cariño.-Un nuevo integrante de la familia¡qué emoción!-
-Cállate ¬¬-dijo Kathya-aún no lo sé-
-De acuerdo-dijo Sirius-igualmente si no estás, ya tendrán tiempo-Mitzar y Kathya se sonrojaron.
-¿Cómo está ella?-preguntó Mitzar, observando la cama en donde una niña de largo cabello rubio yacía dormida. Sirius observó a su hija con mirada ausente.
-Se encuentra mejor que ayer-suspiró-tuve que venir de urgencia porque le habían dado convulsiones-su voz se tornaba, a cada momento que pasaba, mucho más ronca.-Madam Pomfrey me dijo que la maldición que utilizaron sobre ella le dejará secuelas-sus ojos se humedecieron. Se sentó junto a Deneb y tomó la tiesa y fría mano de la pequeña-mi niñita-
Kathya vio cómo paulatinamente Sirius se iba inclinando cada vez más sobre el cuerpo de la niña Black, para luego largarse a llorar desconsolado sobre ella.
-Mit...-tomó la mano de su novio. Él la miró con ojos de cachorro huérfano-ve y abrázalo-el joven caminó hacia su padre, se sentó junto a él y lo abrazó con fuerza.
-¿Quieres que le diga a Lucy que entre?-Sirius miró a Kathya con el entrecejo fruncido. Se quedó pensativo unos segundos, y luego sonrió.
-Dile que venga-
La puerta se abrió, y pudieron ver el rostro de Harry.
-¿Todo bien?-
-Sí Harry, todo bien-dijo Sirius, secándose el rostro con la manga de su suéter.
-¿Se encuentran bien?-
-Sí Harry, sí-Harry entró a la enfermería.
-¿Podemos hablar?-
-Claro Harry-Sirius miró a los jóvenes-vayan, déjennos a solas-
-De acuerdo-Mitzar tomó la mano de Kathya y juntos fueron hasta la puerta. Salieron al pasillo.
-¿Qué rayos fue eso?-preguntó Kathya. Miró al joven junto a ella, y se mordió el labio. El color verde le quedaba perfecto, más al tener ese suéter tan cernido al maravilloso cuerpo que él poseía. Mitzar la miró frunciendo sus carnosos labios.
-Parece que a papá le gusta la idea de ser abuelo-la abrazó por la cintura, acercándola a él. –Y teme por la vida de mi hermana-
-¿Y a ti te gusta la idea de ser padre?-preguntó Kathya, mientras Mitzar le besaba el cuello dulcemente.
-Sí-susurró.
-Pues...-Kathya comenzó a jugar con uno de los cabellos negros de Mitzar, enredándolo en uno de sus dedos.-A mi me da miedo...realmente no quiero ser madre tan joven, no quiero arruinarte la vida...-Mitzar sonrió.
-Tú has mejorado mi vida-dijo-todo lo que tenga que ver contigo significa felicidad-Kathya sonrió abiertamente.
-¿Ya te he dicho que te amo?-
-Sí-dijo él sonriendo.
-Bueno, te lo repito: te amo-
-Y yo a ti-se besaron ardientemente, ante las miradas estupefactas de los demás.
-Horror ¬¬-masculló Lucy.
-Asqueroso ¬¬-dijo Draco.
-Tiernos-dijo Bárbara. Observó la escena con admiración, tomando fuertemente la mano de Draco, que hacía señas de vomitar. Le dio un fuerte coscorrón en la cabeza al rubio de cabello platinado que se encontraba a su lado, haciendo señas ofensivas con la boca y los dedos. Él la miró confuso, sobándose la cabeza.
-Eres mala conmigo-chilló.
-Y tú eres malo con ellos-dijo Bárbara, señalando a los dos jóvenes que seguían devorándose a besos-son románticos y tiernos, no seas así-
-Yo también soy romántico y tierno...-dijo Draco, tomándola fuertemente de la cintura y dándole un beso de película. (N/A: romántico como Voldemort y tierno como una piedra xDDD).
-Por Merlín, no se besen ustedes también ¬¬-masculló Lucy enojada, cruzándose de brazos. Merlín, qué patético era sentirse tan sola y vulnerable. ¿Por qué no podía ella también estar besándose con cierto bombón que, en esos instantes, se encontraba hablando con Harry dentro de la enfermería¿acaso ella no se merecía también un poco de amor..o mucho?. Suspiró y se frotó los brazos. Aún podía recordar las horas que había transcurrido con Sirius en aquel oscuro y húmedo cuarto (N/A: y cómo olvidarlas mujer!). Pero qué bueno que estaba ese hombre.
-Dejen de besarse-chilló, golpeando fuertemente a Draco en la nuca. El rubio la miró con ojos furibundos, mientras que Bárbara se preparaba para darle el mejor golpe de su vida. Lucy retrocedió varios pasos al ver los ojos psicópatas y asesinos de su amiga.
-No golpees a mi novio-chilló Bárbara, mostrándole el puño-solo yo puedo hacerlo-
-Oye ¬¬-dijo Draco enojado.
-¿Qué?, si es cierto-dijo Bárbara encogiéndose de hombros-bueno¿en qué estábamos?-Draco sonrió con picardía.
-Estábamos besándonos-dijo con naturalidad.
-Oh-dijo Bárbara, rodeándole el cuello con sus brazos, para luego darle un dulce beso a Draco en los labios.
-No comiencen de nuevo-siseó Lucy-me deprimen T.T-
Los pasos apresurados de una comitiva que se acercaba hizo que Lucy volteara a mirar. James y Lily caminaban con rapidez hacia ellos, desesperados.
-¿Qué hacen aquí?-preguntó James, frunciendo el entrecejo-deberían estar en el Valle de Godric-
-Vinimos a ver a Sirius-dijo Lucy-Harry quiso que así lo hiciéramos-
-No interesa lo que Harry quiera, fue imprudente al tomar esa determinación-dijo James. Miró a Draco-tú menos que nadie deberías haber venido-Draco bufó-¿qué ocurriría si te viese alguien del Ministerio?-
-Nadie del Ministerio va a verme...estamos en Hogwarts, ninguna de aquellas personas con cola de paja vendrá hasta aquí-chilló con hastío.
-De acuerdo Malfoy, quizás tengas un poco de razón-masculló James con brusquedad-igualmente es un poco inconsciente de tu parte-
-Caray, no creí que era tan peligroso que Draco saliera del Valle de Godric-dijo Bárbara, abrazándolo por la cintura-no quiero que te ocurra nada-él sonrió tiernamente.
-Sé cuidarme cielo-ella lo besó con lentitud, mientras él sonreía.
-Agg, no comiencen-siseó Lucy. Miró a Bárbara con odio, más al percatarse de que su amiga no iba a obedecerla, sino todo lo contrario, porque en ese instante se encontraba besando a Draco como si fuese una sanguijuela. Lucy gruñó y miró hacia otro lado.
La puerta de la enfermería se abrió de golpe, y Harry cruzó el umbral con paso tempestuoso. Los miró uno por uno y luego suspiró.
-Contigo necesito hablar-masculló James, acercándose a su hijo con paso militar y tomándolo de la manga fuertemente. Harry lo miró levantando las cejas.
-Cielo, necesitamos decirte varias cosas-dijo Lily con dulzura-tu padre está bastante nervioso, no creas que está furioso contigo-Harry asintió con la cabeza y miró al suelo, mientras su padre lo guiaba con rapidez hacia no supieron dónde, desapareciendo al bajar las escaleras.
-Vaya, James estaba bastante nervioso-siseó Lucy. Observó a Kathya y a Bárbara-otra vez sin prestarme atención ¬¬-masculló, al darse cuenta de que sus amigas comenzaban a besar nuevamente a sus novios. Merlín¡qué deprimente!.-Vayan a otro lugar a besuquearse-
-Vámonos Draco, esta mujer me enferma-dijo Bárbara. Tomó a Draco de la mano y transitó el pasillo con rapidez, alejándose de sus dos amigas. Bajaron las empinadas escaleras de mármol. Llegaron a un pasillo iluminado por antorchas, y vislumbraron un haz de luz saliendo de debajo de una puerta a varios metros a la izquierda. Se miraron frunciendo el ceño, curiosos. Bárbara se acercó con sigilo, procurando no hacer ruido. Apoyó la oreja sobre la puerta, intentando oír algún sonido.
-Harry, por el amor de Merlín, no puedes ser tan inconsciente-la voz de James le llegó a los oídos potente y sumamente ronca.-Fue imprudente de tu parte traerlos -
-Lo sé-chilló Harry. Su voz se oyó desesperada-pero quería venir a ver a Sirius, no puedo permitirme dejarlo solo en estos momentos-
-Ya estoy yo para acompañar a Sirius, Harry, soy su mejor amigo-
-Quise venir-sentenció Harry con testarudez.
-No seas infantil-siseó James con voz dura. Hubo un silencio prolongado dentro del cuarto, y Bárbara se preguntó si no habían sido capaces de insonorizar el cuarto. Malditos cínicos.
-No me trates como un niño-la voz de Harry sonó entrecortada y susurrante. Se oyó un suspiro.
-Yo...yo no te trato como un niño hijo, para mi eres un hombre...-alguien carraspeó con incomodidad. De seguro era Harry-pero a veces creo que eres muy impulsivo...-
-Ya no me sermonees-un carraspeo bajito interrumpió la perorata caprichosa de Harry, y él dejó de hablar.
-Harry, cielo, tu padre tiene razón-la dulce voz de Lily se enarboló en el aire, destensionando la situación.
-Gracias mami ¬¬-susurró Harry cansinamente.
-No cariño, de veras. Él tiene razón-
-Bueno, pero no me tiene que tratar así-chilló enojado.-Además¿en qué tiene razón?-
-¿Qué tal si atacan Hogwarts?-la voz de James irrumpió nuevamente en la escena.
-No van a atacar Hogwarts-sentenció Harry con desesperación.
-¿Por qué no?-dijo James-ya lo hicieron una vez-
-¿Algo interesante?-la voz de Draco sonó junto a su oído, y se estremeció al sentir el aliento cálido de él contra la piel de su cuello.
-Shh...parece que James está enojado con Harry-
-¿Y por qué?-
-Cállate que vuelven a hablar-susurró Bárbara, tapando la boca de Draco con ambas manos-escucha-
-No pueden..-siseó Harry-no creo que sean capaces-suspiró-ellos solo atacan al aire libre, no son tan inteligentes como para lograr romper la seguridad del colegio-
-Harry, ya lo hicieron una vez-dijo Lily.
-Sí, pero aquella vez Draco los ayudó...ahora Draco está de nuestro lado-
-Tal vez, pero no puedes darles el lujo de convertirte en carnada fácil-dijo James con voz ruda.
-Disculpa-
-No deberías haberlos traído hijo-dijo Lily-no es seguro...Draco no debe ser visto en la escuela...-Bárbara miró a su novio con el ceño fruncido-es peligroso y lo sabes-
-De acuerdo mamá, volveré a casa ahora mismo-el ruido de una silla cayendo al suelo sobresaltó a la joven que oía la conversación desde detrás de la puerta. Tomó a Draco de la mano y corrió hacia la esquina, escondiéndose detrás de una saliente de la pared.
-¿Qué ocurre?-preguntó Draco con voz chirriante. Bárbara tomó aire hondamente para recobrar la respiración.
-Los Potter estaban por salir del cuarto-susurró con voz ahogada. Observó el corredor, manteniéndose oculta. En efecto, James, Lily y Harry se encontraban, en ese mismo instante, parados en medio del pasillo.
-Merlín, nos van a ver-chilló Bárbara cuando las tres personas en el corredor comenzaron a caminar en la dirección en donde ellos se encontraban. Draco hizo una mueca con la boca y la tomó fuertemente del codo. Hizo un movimiento con la mano y la pared se abrió, asombrando a la joven junto a él. Se adentraron en el pasadizo, mientras la pared se cerraba tras ellos, dejándolos en la más profunda oscuridad.
-Qué olor tan horrible-Draco rió.
-Es olor a humedad-susurró. Bárbara lo miró detenidamente. Sonreía con picardía y sus ojos grises brillaban ansiosos. Tragó saliva incómoda-¿alguna vez hicimos el amor contra la pared?-ella levantó las cejas, mientras él, experto, la tomaba de la cintura. Bárbara sonrió. ¡Qué rayos!, tenían tiempo de divertirse.
OoOOoO
-¿Alguien ha visto a Bárbara?-Harry los observó con el ceño fruncido.
-Pues...-
-No creo que la hayan visto-dijo James-estaban bastante ocupados-Kathya y Mitzar se sonrojaron.
-No jodas James, cuando tenías su edad tú tampoco prestabas atención a otra cosa que no sea Lily, la boca de Lily, las piernas de Lily, el cuerpo de Lil...-un fuerte golpe en la nuca hizo callar a Sirius.-Maldito cornudo ¬¬-Lily rió divertida.
-Cállate Black-chilló James ruborizado a más no poder.
-¿Y dónde demonios está Draco?-masculló Harry furioso.
-Se fue con Bárbara por el pasillo-dijo Lucy, señalando al inmenso y largo corredor. Harry gruñó.
-Lo voy a matar-bramó-la voy a matar-pateó el suelo-LOS VOY A MATAR-
-Ya Harry, tranquilo, calma tus ansias homicidas-
-CÁLLATE SIRIUS O TE ASESINO A TI TAMBIÉN-Sirius carraspeó.
-Tranquilízate cielo-dijo Lily, acariciando la nuca de Harry-vamos a buscarlos, no pudieron haberse ido muy lejos-besó la frente del joven-nos separaremos y los buscaremos-
-Sí, tienes razón-susurró-que bueno que a ti sí te funcione el cerebro, no como a otro-dijo mirando a Sirius.
-Oye, más respeto con tu padrino descerebrado-James rió. Harry tomó aire y suspiró, intentando no asesinar al bello hombre que sonreía con descaro.
-Sirius, cierra la boca-miró a Mitzar-Mit, ven conmigo-
-¿Qué?-
-Que vengas-chilló Harry.
-¿Por qué?-
-PORQUE LO DIGO YO-
-Oye, no le grites a mi hijo-masculló Sirius enojado-Harry, por favor, tómate un té de tilo-
-Ve con él Mit-dijo James. Mitzar gruñó.
-Pero..yo quiero ir con Kat a buscar a Bárbara-
-NO-bramó Harry-porque no van a buscar nada...-"sí, hijos sí". Ambos se sonrojaron-porque se van a terminar yendo a cualquier parte a enroscarse por ahí y se olvidarán de la tarea-tomó aire-Mitzar, tú vienes conmigo. Kat, ve con Lucy-
-Pero Lucy no es excitante como Mitzar-dijo Kathya. Sirius y James rieron a carcajadas cuando el joven Black se sonrojó cual tomate. Harry apretó los dientes.
-No me interesa-masculló furioso-ve con Lucy y deja de joder-Kathya frunció los labios.
-Adiós Mit, no me extrañes-le lanzó un beso, ante las miradas estupefactas de los presentes. Mitzar sonrió con timidez y se sonrojó.
-Cuidate Katy-dijo Sirius, guiñándole un ojo. "Cierra la boca, perro bocón". Sirius rió.
-Sirius¿tú te quedarás aquí en la enfermería?-
-Sí Harry, estaré aquí-dijo-los esperaré-
-De acuerdo-
Caminaron por el corredor. Mitzar y Harry bajaron las escaleras, mientras que Kathya y Lucy atravesaron el pasillo.
-Odio a Harry-masculló Kathya, mientras caminaban por el extenso corredor-¿por qué me separa de mi Mit?-lloriqueó. Lucy puso los ojos en blanco.
-Porque sabe que si siguen así tendrán septillizos-Kathya se sonrojó-ahora no jodas más y ayúdame a buscar a la zorra de Bárbara- caminaron silenciosas y ensimismadas, observando sus reflejos en el impecable suelo.
-¿No te asombra que la escuela esté tan silenciosa y vacía?-preguntó Kathya.
-Sí-susurró Lucy-es extraño-bajaron las escaleras.
Caminaron por un corredor de amplitudes inimaginables. Kathya observaba absorta el gigantesco parque del colegio a través de los ventanales, maravillándose de lo hermosa y encantadora que era la escuela. Pudo vislumbrar, al fondo de los terrenos, el tenebroso y oscuro Bosque Prohibido, que flanqueaba el límite del parque del colegio. Se quedó ensimismada observando los frondosos árboles, de pie como guardianes de lo oculto, de aquello terrible y perverso que el bosque poseía.
-Ya Kat, camina-chilló Lucy. Kathya pestañeó varias veces y luego miró a la morena que la esperaba del otro lado del corredor. Corrió hacia ella, y juntas bajaron escaleras. Llegaron a un iluminado y frío vestíbulo, en donde una gigantesca puerta las detenía en su caminata.
-¿Qué crees que haya del otro lado?-preguntó Lucy. Kathya se encogió de hombros. Abrieron la puerta, y se quedaron estupefactas, observando el enorme comedor.
-El Gran Comedor-susurró Kathya, caminando entre las largas mesas. –Es hermoso, Merlín, amo este castillo-los ojos le brillaron entusiasmados.
-Bueno ya ¬¬-dijo Lucy cruzándose de brazos-vamos, tenemos que buscar a Bárbara-
-No creo que esté escondida bajo la mesa-Lucy sonrió-no creo que sea capaz de hacerlo con Draco bajo la mesa-
-¿Por qué no?-preguntó Lucy-tú sí eres capaz de hacer eso con Mit-Kathya se sonrojó y carraspeó.
-Bajo la mesa no..sobre la mesa en todo caso-ambas rieron divertidas.
-¿Qué nos queda?-preguntó Lucy mientras volvían al vestíbulo.
-Pues...creo que deberíamos buscar en las aulas-Lucy suspiró con hastío.
-Pero son muchísimas aulas...nos volveremos locas-
-Más locas, querrás decir-
-¿Y si vamos a las torres?-preguntó Lucy.
-¿Dices a las salas comunes?-preguntó Kathya con asombro. Lucy la miró sonriendo-¿y cómo rayos hacemos para entrar?..no tenemos las contraseñas-
-Pues...no sé...-
-Acabo de recordar algo..-dijo Kathya, observando a la morena que se encontraba sentada a su lado. Se habían detenido a descansar (no sea que se cansen mucho eh) en un hermoso banco de piedra en el patio del colegio.
-¿Qué cosa recordaste?-Kathya sonrió como disculpa.
-Que Sirius quería hablar contigo-Lucy pestañeó mientras miraba a Kathya.
-¿Que Sirius qué?-Kathya tragó saliva y carraspeó. Algo muy dentro comenzó a arderle.
-Que Sirius quería hablar contigo-susurró.
-¿Y LO DICES AHORA?-bramó, levantándose del banco. Kathya parpadeó asustada-RAYOS KAT-
-Tranquila Lu, él...me dijo que quería hablar contigo, solo eso...-
-Pero..pero...SIRIUS BLACK QUIERE HABLAR CONMIGO-chilló con furia. Caminó con paso militar hacia el corredor, entrando nuevamente a la escuela. Oyó los gritos de Kathya, pero aún así caminó con paso apresurado por el pasillo. ¿Qué Sirius quería hablar con ella?¿QUE SIRIUS QUERÍA HABLAR CON ELLA?. Sentía cómo su corazón latía desbocado y sus manos temblaban de solo imaginarse qué era aquello tan importante que Sirius quería decirle. ¡Merlín!, si tan solo Sirius le dijera que la amaba y que quería pasar su vida entera junto a ella. Basta Lucy, a no ilusionarse. Oyó el sonido estruendoso de una campana, y las puertas a los lados se abrieron de golpe, mientras una numerosa cantidad de chicos salían al pasillo. Se sintió de repente invadida y desesperada entre el tumulto.
Caminó como pudo, intentando no pisar ni golpear a ninguna persona, y llegó hasta una escalera. Subió con paso presuroso, sintiendo el temblor incontrolable de sus piernas. Rayos, su cuerpo comenzaba a reaccionar a las ansias de ver a Sirius. Se detuvo en medio de las escaleras, pensativa. Ahora bien...¿cómo demonios llegaba hasta la enfermería?. Era sabido que la enfermería se encontraba en una de las torres del castillo y, si descartábamos la Torre Gryffindor y la Torre de Astronomía, ahora quedaban algunas torres nada más por revisar. Bien, en la busca de la enfermería. Demonios, ahora sí se daba cuenta de la importancia del Mapa del merodeador.
Dobló una esquina, pensando en los ojos de Sirius, en su boca y en su bello rostro. Sonrió encantada, cuando chocó ruidosamente contra un torso duro y cálido. Alguien la tomó de los codos para que no cayese sentada el suelo. Miró estupefacta al hombre que la tomaba fuertemente con sus manos.
-Remus-susurró.
-Hola Lu-sonrió. "¡Qué bueno que estás!".-¿Por qué el apuro?-
-Oh, es que...Sirius quería hablar conmigo y...no recuerdo cómo llegar a la enfermería-él volvió a sonreír.
-No es difícil perderse dentro de este castillo-rodeó los hombros de Lucy con su brazo. Caminaron por el pasillo, mientras que ella se dejó guiar tranquila. –Te acompañaré a la enfermería-
-Gracias Remus-caminaron con paso tranquilo y lento, hablando de cosas triviales. Algunos chicos de primer curso pasaban por su lado corriendo y chillando, y al ver a Remus se detenían a saludar. Era maravilloso ver a los niños saludar a Remus con tanto respeto y admiración, y Lucy pudo vislumbrar la sonrisa atontada del licántropo cuando los chiquillos le sonreían.
-¿Tonks ya tiene fecha de parto?-Remus la miró con ojos brillosos.
-Sí, abril...-sonrió feliz-no veo la hora de que nazca-Lucy sonrió encantada al ver las expectativas del bello hombre.
-Serás muy feliz Remus-él asintió con la cabeza.
-Lo sé-
Caminaron silenciosos por el corredor, mientras oían los cuchicheos de los integrantes de los cuadros a ambos lados, colgados en las paredes, que los observaban transitar por el lugar. Llegaron a unas tenebrosas y oscuras escaleras.
-Muy bien-dijo Remus. Hizo una reverencia ante Lucy. Ella se mordió el labio sonriendo-aquí te dejo-
-¿Qué?-
-Sube esas escaleras y llegarás a la puerta de la enfermería-
-Oh..muchas gracias Rem...-él hizo una nueva reverencia y volteó, para luego caminar en sentido contrario, desapareciendo de la vista de Lucy. Ella tomó aire y lo exhaló en un suspiro. Subió las escaleras con lentitud, estudiando uno a uno cada paso que daba. Las piernas le temblaban incontrolablemente, recordándole que ella no era de piedra y que los nervios siempre le jugaban una mala pasada. Llegó hasta el...no supo número de piso, solo supo que había llegado al fin a la codiciada y deseada (y maldita, estúpida y distante) enfermería.
Caminó hacia la puerta del lugar con paso firme, y entró al ala de la enfermería. Buscó con la mirada a Sirius, pero lo único que encontró fue a Deneb durmiendo en una de las camas del fondo. Parpadeó varias veces.
-¿Puedo ayudarte en algo?-Madam Pomfrey se acercó a ella y la miró frunciendo el ceño. Lucy abrió la boca, pero se encontraba muda. Carraspeó.
-¿Sirius Black?-preguntó con voz susurrante. La enfermera asintió con la cabeza.
-Sirius salió-dijo. Lucy frunció el entrecejo.
-¿A dónde fue?-preguntó con los dientes apretados."Kathya te asesinaré cuando te encuentre".
-Oh...no lo sé-Lucy suspiró tristemente y se sentó en una silla, alejándose de la enfermera.
-Fue a la torre de Astronomía-Lucy se sobresaltó y cayó de bruces al suelo. Oyó una risa, y al levantar la vista, vislumbró la sonrisa socarrona de la pequeña Deneb. Ella le devolvió la mirada.
-Den...-
-Fue a la Torre de Astronomía...-repitió la niña. Se veía ojerosa y pálida-dice que hasta la medianoche la profesora Sinistra no dará clases, así que tiene tiempo de mirar las estrellas-
-Pero si es de día-replicó Lucy. Deneb la miró frunciendo el ceño.
-¿Y con eso? Las estrellas están ahí, en el cielo, aún cuando haya un resplandeciente sol-
-Disculpa mi ignorancia-Deneb la miró altiva. Rayos, esa niña tenía unos genes Black de la puta madre.
-¿Irás o no?-
-¿A dónde?-Deneb levantó las cejas estupefacta.
-¿Eres o te haces?-
-Oye-
-Disculpa-dijo Deneb-a veces soy demasiado Black-Lucy sonrió.
-¿Tú que dices que haga?-Deneb la miró con sus penetrantes ojos grises. Mirada gélida.
-Yo te diría que vayas...-sonrió socarrona-te conviene ir-
-¿Por qué lo dices?-
-Deja de preguntar pelotudeces y ve de una vez-chilló Deneb. Lucy levantó las cejas- a los Black no nos gusta esperar, y no solemos dar segundas oportunidades...y mi padre es un buen Black-
-Mit sí dio segundas oportunidades-replicó Lucy.
-Mit es un enamorado empedernido-sonrió-y ama a Kathya con todo su alma-
-¿Tú...sabes algo que yo no sepa?-Deneb parpadeó varias veces. Negó con la cabeza, pero Lucy vislumbró una enigmática sonrisa en sus bellas facciones.
-Ve...no lo hagas esperar-Lucy se levantó del suelo y caminó con paso apresurado hacia la puerta. Cruzó el umbral-suerte Lucy-volteó y le sonrió a la niña que la observaba desde la cama. Salió al pasillo tropezándose, y cayó de bruces. Se levantó con rapidez y corrió por el corredor.
Nuevamente..¿dónde rayos estaba la Torre de Astronomía?. Un mapa del merodeador, por favor. Gruñó. ¿Por qué tenía que andar recorriendo el castillo de uno a otro lado como alma en pena?. ¿No podían quedarse en un lugar específico?. Suspiró mientras transitaba por el pasillo, vislumbrando las miradas asombradas de algunos chicos.
-¿Pueden decirme cómo llegar a la Torre de Astronomía?-preguntó a unos muchachos de quinto año.
-Sí Pattinson, ve por todo el corredor hasta la gárgola del despacho de la directora..luego ve a la izquierda y sube todas las escaleras que encuentres-Lucy miró al joven que le hablaba. Rubio y de ojos grises impresionantes.
-Gracias Malfoy-masculló Lucy.
-De nada Pattinson, es un placer ayudarte-hizo una reverencia con la cabeza-¿sabes algo sobre mi hermano?-
-No-"mentirosa, mentirosa".
-Oh-
-¿Tú y tu hermana se encuentran bien?-
-Oh sí-susurró-somos completamente huérfanos y nuestro tutor no aparecer por ningún lado...estamos geniales-dijo con sarcasmo.
-Disculpa mi ignorancia-susurró Lucy-¿sabes Malfoy? Debo irme-él asintió con la cabeza-cuida a tu hermana-
Lucy volteó y caminó hacia donde el joven Malfoy le propuso. Dobló la esquina y fue hasta unas imponentes y oscuras escaleras. Subió , subió y subió, hasta llegar a un pasillo iluminado por antorchas de llamas verdes. Tomó aire y se detuvo en medio del lugar, intentando recuperar la compostura y el oxígeno. Vislumbró una puerta a lo lejos y, procurando estar tranquila, caminó hacia allí. Entró, a través de la puerta entornada. Miró alrededor, y notó una presencia sentada al fondo, observando el cielo con ensimismamiento.
-¿Sirius?-su voz salió chirriante y sumamente desmayada. Carraspeó, notando que él había volteado a mirarla. Se sonrojó al ver sus penetrantes ojos grises observarla detenidamente.
-Acércate-dijo Sirius, levantándose del suelo. Lucy caminó hacia él con paso vacilante y nervioso.
¿Ustedes creen en el destino o en las casualidades?, pues Lucy no. Aunque al llegar hasta Sirius y tropezar casualmente y caer sobre sus brazos fue, en pocas palabras, obra del Destino. Y al ver la mirada de Sirius, fue cosa de magia. Magia...que gracioso decir esa palabra estando en Hogwarts. Lucy carraspeó cuando él la tomó de la cintura para que no cayese al suelo. Sintió el duro torso masculino contra sus senos. Se sonrojó al sentir el aliento de Sirius tan cerca de sí.
-Me dijo Kathya que querías hablar conmigo-susurró, soltándose y alejándose de él. Lo oyó suspirar.
Lucy se detuvo frente a una de las esquinas del lugar, intentando esconder el temblor de sus manos en la túnica que llevaba puesta.
-Sí, quería hablar contigo-susurró Sirius. Lucy volteó a mirarlo. Se veía tan...rayos...tan apetecible y hermoso. Se notaba un tanto pálido y podría decir un poco triste, pero aún así sus ojos grises brillaban incansablemente.
-¿De qué querías hablarme?-lo vio restregarse las manos.
-Yo...-carraspeó.
-Dime-
-Deneb ya está bien-Lucy levantó las cejas.
-¿Era eso lo que querías decirme?-Sirius frunció los labios y miró al cielo-¿Sirius?-
-No...era otra cosa-se acercó a ella y la miró fijamente. Lucy se sintió desfallecer cuando él acarició su mentón con el dedo índice. Maldijo a los nervios y al maldito corazón que latía tan fuerte.
-Dime...-
-Lo que ocurrió ayer fue maravilloso-Lucy se mordió el labio. "Sí...no lo olvidé"-jamás creí que volvería a ocurrirme algo así-
-¿Ocurrirte qué?-susurró. Sirius rozó sus labios con los de ella, estremeciéndola-Sirius-suspiró.
Se sobresaltaron al oír el fuerte estruendo de la puerta al abrirse, y se separaron de inmediato.
-Er...-
-¿Harry?-el joven de ojos verdes los miró boquiabierto. Tragó saliva.-¿Necesitas algo Harry?-
-Pues...-
-¿Papá?¿Lucy?-Mitzar se acercó a Harry con expresión pasmada-¿interrumpimos?-
-No ¬¬-
-Er...bueno, nosotros nos vamos-dijo Harry con rapidez, restregándose las manos-mejor los dejamos
solos-
-Sí ¬¬-dijo Lucy.
-¿Qué ocurrió Harry?-preguntó Sirius.
Lucy gruñó al ver que ella dejaba de ser el centro de atención del apuesto hombre, que en ese mismo instante se disponía a hablar con su bello ahijado.
-Lo que sucede es que aún no hemos encontrado a Draco y a Bárbara y pensamos que quizás podían estar aquí-
-Pues yo no los veo por aquí-masculló. Sirius y Harry la observaron frunciendo el ceño.
-Será mejor que los dejemos a solas...-dijo Mitzar, guiñándole un ojo a Lucy. Ella sonrió.
-Sí, seguiremos buscando...-Harry miró a la morena que resoplaba hastiada.-¿Tú no deberías estar buscando a Bárbara junto con Kathya?-Lucy pestañeó varias veces, y se sonrojó.
-Es que...-
-Yo quería hablar con ella sobre algo importante Harry-dijo Sirius-yo la mandé llamar-Lucy suspiró con alivio.
-¿Dejaste sola a Kat?-preguntó Mitzar.
-Sí, pero ella sabe cuidarse sola-
-Vámonos Mit-dijo Harry, tomando al joven de la manga de la toga.
-Adiós-dijo Mitzar-suerte papá...-sonrió con malicia al observar a Lucy-mamá-ella se tensó y algo muy helado le recorrió la garganta. Las mejillas comenzaron a arderle cuando sintió la gris mirada de Sirius observarla con maravilla.
-Te voy a dar mamá, pendejo de mierda ¬¬-Mitzar rió divertido mientras salía al pasillo tras Harry. La puerta de la torre se cerró, dejando a Sirius y a Lucy en el más absoluto silencio. Y en la incomodidad más grande. Imaginen, estar a pocos centímetros del cuerpo de Sirius Black...madre mía. Podía sentir el encantador calor corporal que emanaba el cuerpo masculino, y aspirar su exquisito aroma...se iba a morir.
-¿En qué estábamos antes de que nos interrumpieran?-preguntó él, con su voz tan masculina y grave.
-Pues...-sintió las manos de Sirius rodeándole la cintura-no sé-él jugueteaba con uno de sus cabellos, enroscándolo en un dedo, con expresión ensimismada. Lo vio suspirar con tristeza.-¿Te ocurre algo?-
-Sí...esto me resulta...inmoral-Lucy frunció el ceño.
-Ayer no pensaste lo mismo-
-Ayer estaba medio tomado-
-BLACK-Sirius suspiró.
-Es cierto…el alcohol me desinhibe-Lucy rió socarrona.
-¿Necesitas alcoholizarte para ser extrovertido?-Sirius la fulminó con la mirada-por favor, no seas patético...eres Sirius Black...-
-¿Y con eso qué?-
-¿Qué es lo que tienes que decirme Sirius?-preguntó ella con hastío-dilo de una vez-Sirius la observó detenidamente, pensando la respuesta. Suspiró y miró al cielo, en donde poco a poco comenzaba a formarse una terrible tormenta. La miró.
-Jamás he sido amado del todo-Lucy enarcó una ceja.
-¿Qué?-preguntó incrédula-Sirius...-
-No, escúchame-ordenó-necesito decirte esto-tomó aire-jamás me he sentido amado por nadie del género opuesto...empezando por mi madre...si alguna vez sintió un poco de amor por mi, fue porque no tenía otro remedio...siempre fui la escoria, el traidor, el compañero de los sangres sucia y los mestizos...durante toda mi vida me subestimó y jamás me valoró...el otro ejemplo es el de mis primas-suspiró-Bellatrix y Narcisa siempre me maltrataron y se creyeron superiores por ser slytherins y casarse con sangres pura...-sonrió tristemente-luego, Elizabeth-los ojos de él se empañaron, y Lucy se tomó el pecho, sintiendo a su garganta escocerle y a sus ojos humedecerse sin control alguno.-Elizabeth...ella...-la voz masculina se oyó ronca-ella era todo mi mundo, me enamoré locamente y dejé todo para que estuviésemos juntos...tuve que soportar nuevamente el desprecio y el rechazo de mi familia, los comentarios insidiosos...aún no comprendo cómo es que mi madre no me desheredó..-
-Tal vez fue porque Regulus había muerto y quizás ella no quería dejarle a las dementes de tus primas Grimmauld Place-Sirius frunció el entrecejo.
-¿Cómo es que siempre sabes tanto?-
-Kathya-masculló Lucy rápidamente-Kat es la que más sabe de estas cosas...-tragó saliva, sintiendo la fija mirada de él sobre su rostro, escudriñándola.
-Con Elizabeth me llevé un gran chasco-continuó Sirius, dándole la espalda. "Merlín¡qué espalda más linda!"-creí que por fin había encontrado al amor de mi vida-
-¿A qué viene todo esto que me estás diciendo?-preguntó Lucy. Sirius volteó, mirándola. Y Lucy se sintió como una pequeña e insignificante cuchara al ver la expresión en la mirada masculina.
-Quiero que sepas que le temo al amor-Lucy levantó las cejas con estupefacción. "Me está jodiendo" (N/A: a mi esta parte me causa gracia xDDD).
-No puedes decir eso...eres Sirius Black-chilló. (N/A: resumido: estás bárbaro y no podes decir eso Canuto).
-Que sea quien soy no garantiza nada...Lu, me han roto el corazón como no te imaginas...que tu madre biológica no te ame supone un terrible dolor..que tu esposa te rechace por ser "diferente", implica un sufrimiento interminable...me dejó el corazón hecho polvo y la verdad necesito que aquella persona que lo reconstruya sea...especial...-el cielo sobre sus cabezas se tornaba cada vez más gris, y de repente un relámpago los hizo sobresaltar.
-Pero porque te hayan lastimado una infinita cantidad de veces no quiere decir que no haya nadie que te ame como realmente te mereces-dijo Lucy, mientras los haces de luz sobre su cabeza iluminaban el enorme aula. Miró al hombre que la observaba fijamente. Tomó aire intentando no desmayarse de los nervios.
-Lo sé-susurró Sirius.
-¿Y entonces?-preguntó ella. Una gota impertinente cayó sobre su cabeza y, al mirar al cielo a través de la gran abertura del techo, supo que si no salían de allí terminarían empapados como si hubiesen nadado millas.-Creo que deberíamos irnos-dijo, cuando la torrencial lluvia entró al aula, empapándolos.
Sirius se acercó a ella, tiritando. Llevaba el cabello pegado a los laterales de la cara, los carnosos labios entreabiertos y morados, y la ropa mojada, cernida al cuerpo como una segunda piel. Lucy se mordió el labio con fuerza al entrever en las vestiduras de Sirius los marcados músculos del torso. Sí, se iba a morir, o a lo sumo a orinarse encima. Él la tomó del mentón y la obligó a mirarlo. Tomó aire y suspiró sobre sus labios, haciéndola suspirar encantada.
-Te amo Lucy-susurró. El corazón...¿qué había ocurrido con su corazón?...no, a no preocuparse, latía, sí, pero de qué manera. Esas palabras...eran mágicas. En tres palabras se puede resumir todo, todo el maldito sentido de la maldita vida, la inconveniente incógnita de por qué estaban allí se había respondido sola: Kathya había escrito una vida feliz para las tres, y Lucy lo sabía, siempre lo había sabido, siempre lo supo. Ella estaba allí para amar a ese hombre apuesto y terriblemente encantador que necesitaba cariño, y compensarle todo el dolor sufrido. Ambos se merecían, y ella estaba encantada y dispuesta a cambiar la historia personal de Sirius.
-¿Que tú qué?-preguntó en susurros, mientras la lluvia seguía cayendo inevitablemente. Él sonrió.
-Te amo-aaaaay, pero qué lindo sonaba eso en boca de Sirius. Qué rayos, gigantescas mariposas revolotearon en su estómago como si éste fuese el cielo y estuviesen en época de primavera, y pudo jurar que de sus dedos salieron chispas en el mismo instante en que él juntó sus labios a los de ella.
¿Había demasiada luz en el cuarto o era que el amor resplandecía como fosforito?. Al demonio, estaba ocupada y no podía pensar teniendo los labios de Sirius saboreando los suyos. Al carajo el pensamiento. "Cerebro, yo no te quiero y tú no me quieres a mi..pero la verdad que ambos queremos a este hombre" (N/A: xDDDD). Se besaron durante minutos incontables e infinitos. Se lamentaron sobremanera cuando debieron separarse para tomar aire y retomar la respiración normal.
Lucy tragó saliva y procuró no volverse de gelatina al ver la mirada gris de Sirius mirándola.
-La verdad que esto sí será un problema-susurró él, acariciándole la espalda.
-¿Por qué?, yo te amo y tú me amas-lo vio sonreír-es lo único que importa-
-¿No te importa que pueda ser...?-
-¿Mi padre?-negó con la cabeza, con suma vehemencia-no, nada...además eres un papito...-él rió-no me interesa que seas veinte años mayor-
-Veintitrés años mayor-Lucy parpadeó.
-Lo que sea-
-¿Soportarás estar con un hombre que...es bastante tiro al aire?-Lucy frunció los labios.
-Sé de buena fuente que eres muy leal...además, no cuentas con que yo soy buena domadora..y sí Sirius, a ti te banco lo que sea-suspiró-el futuro me aterra un poco-él sonrió.
-El futuro es incierto y no existe, no pienses en él-le acarició el mentón dulcemente-el pasado pisado, ya pasó. Solo está el presente, vive el hoy y el ahora, y constrúyete un futuro bonito-Lucy se mordió el labio. Apoyó su cabeza sobre el hombre masculino. Rieron felices, abrazándose.-Sé mi novia- ¿acaso sus oídos la engañaban?¿había oído lo que creyó haber oído?. No podía reaccionar¿dónde rayos estaban las neuronas cuando las necesitaba?..aparte que casi nunca las encontraba, rayos. "¿Hello¡¡¡cerebro!!!!".
-¿Disculpa?-su voz, bajita, chirriante y desmayada, escondida en el fondo recóndito y oscuro de su garganta (N/A: y la moral, sepultada tres metros bajo tierra xDDD). Sirius sonrió perverso.
-Que seas mi novia-Lucy abrió los ojos de par en par. Waaaaaaaaaaaa...¿Sirius Black le pedía ser la novia?, pero eso estaba para ponerse a saltar en una pierna rodeada de basiliscos, nadar en el Lago Negro con el calamar gigante hambriento y montarse a Buckbeak en pleno período de celo. ¡La vida valía la pena! (N/A: la pucha que vale la pena vivir!! XDDD).
-No puedo creer lo que me dices-susurró con timidez-¿Sirius Black pidiéndome que sea su novia?-
-¿Y Lucy Pattinson evadiendo la respuesta?-ella lo miró durante varios segundos. Se le lanzó encima, mientras él la atajaba en el aire, tomándola de los muslos.
-Yo jamás evado nada...-dijo, acomodándose en sus brazos, besándolo en los labios-y sí Sirius, quiero ser tu novia, tu esposa, tu amante y la madre de tus otros hijos...ni tienes que preguntarlo-él sonrió, apoyándose, con ella encima, contra la pared. (N/A: sé de buena fuente que muchas de ustedes quieren lo mismo).
La lluvia aún los mojaba cuando decidieron quedarse más tiempo dentro del aula. Que Harry y los demás los esperaran...¿o no?, había que darle rienda suelta al amor.
OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO
Nota de Autora:
WAAAAAAAAAAAAAA…QUE HERMOSO!!!!…si, sé que las sorprende este..repentino cambio, pero tenía tantas ganas…espero que les haya gustado la confesión, aunque admito que no me quedó tan romántica como yo quería, pero qué más daba.
Sí que tardé, perdón, mi cerebro está anulado y saturado por la facultad...
Pido disculpas porque el capítulo terminó siendo más corto de lo normal (sí, imagínense…iba a ser más largo O.O), porque decidí que todo eso importantísimo que iba a suceder en este capítulo ocurrirá en el siguiente (oh sí, prepárense..muhahahaha). Espero que sepan perdonarme por el cambio.
Bueno, no sé qué decirles.
Espero ansiosa sus reviews…
Oh, me olvidaba. El fic termina en dos capítulos…CHAN O.O…(inspiren, expiren, inspiren, expiren, bien, no se me mueran)…PERO…BUT….luego de eso, para gusto de ustedes, habrá un Epílogo que constará de tres caps en donde contaré lo ocurrido con estas tres locas y sus respectivos hombres.
Ahora sí, me iré…no les prometo actualizar pronto porque ESTA SEMANA TENGO PARCIALES…AAAAAAAAAAAAAAAAAAAH…
Besos y deséeme mucha mierda!!!! XDDDD…
