Ha llegado al fin, y me ha deprimido. Este capítulo es el Penúltimo, y me entristece tener que concluir esta historia a la cual le di vida durante más de un año. Sí, esta preciosa historia surgió un día de Enero mientras hablaba por teléfono con mi amiga Mik, la enarbolé mientras esperaba al sueño, me imaginé a las tres chicas como clones míos y de mis amigas, y pensé en Mitzar cuando boludeaba en un programa de la computadora buscando nombres de estrellas.
Pero eso ahora no importa, hablaré de lo verdaderamente importante y relevante.
Como siempre, les agradezco los reviews: LunaLoonyLovegood (o más conocida como Antito psicopata ladrona de Mit ¬¬), Lina Malfoy, Arhis, MAKU BLACK, LadyLu-Malfoy, Shiras Kino, Hermi-SsS, NenaOrion, kamy-evans18 y Bar..
No molestaré más, y las dejaré con el capítulo. Aviso que es bastante más corto que los demás.
Estoy desanimada, pensar que tengo que escribir el último capítulo me pone muy melancólica…
FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA!!!..
Me hice un fotolog: avimarauder. Supongo que saben lo que viene antes…Fanfiction no me permite poner páginas de internet ¬¬.
"Sirius era un hombre valiente, listo y energético, y tales hombres no suelen contentarse sentados en casa escondiéndose mientras piensan que otros están en peligro"
Albus Dumbledore
( Harry Potter y la Orden del Fénix) (qué pedazo de frase!!! xDDD)
Capítulo 24: Cruzando el espejo.
-¿No crees que ya es hora de que salgamos?-la voz de Lucy sonó bajita y sumamente apagada.
-¿Mmm?-ella sonrió al mirar a la cara al hombre a tan solo centímetros. Respiraba con increíble calma y tranquilidad. Pasó la mano sobre el torso masculino que subía y bajaba lentamente, y jugueteó con el vello oscuro que él poseía.
-¿Sirius?-lo pellizcó en el ombligo, y lo oyó reír. Se miraron durante segundos eternos. Los ojos masculinos la miraron como si pudiesen leerle la mente.
-¿Qué?-
-¿No crees que ya es hora de que salgamos?-
-Ya me has hecho esa pregunta-dijo él, abrazándola y besándole el hombro. Lucy suspiró encantada. Ay, electricidad encantadora que le recorría el cuerpo, y mariposas, enormes mariposas que volaban por toda la extensión de su estómago.
-Sí, pero tú no me la has respondido-tembló al sentir las manos de Sirius acariciándola entre las piernas-hace frío-estúpido decir eso teniendo a ese hombre tan candente a su lado. ¡Qué frío ni que frío!. Buscó su ropa con la vista-¿cuando me desvestiste lanzaste mi ropa muy lejos?-él rió divertido.
-Seguro que sí-dijo él con picardía.
-Sirius-masculló ella enojada.
-¿Qué?-los ojos de él la obnubilaron. Se mordió el labio al observar cómo Sirius fruncía los labios en un gesto ansioso.
-Te amo¿lo sabías?- (N/A: nosotras también Sirius!!! XDDD). Lo vio sonreír abiertamente. Tenía una sonrisa tan cálida y bella.
-Yo también...yo más a ti que tú a mi-lo golpeó en el pecho. "Duro, por Merlín, todo duro y marcado..bendita seas Rowling".
-¿Quién es Rowling?-Lucy se sobresaltó cuando Sirius la miró a los ojos.
-No me leas el pensamiento, rayos ¬¬-él rió-¿te has tomado una poción de la risa o algo?-Sirius sonrió y le acarició sus muslos. Otra vez esa sensación tan bonita en el vientre, y el descontrolado temblor de su columna.
-El amor hace bien-susurró con voz ronca y sensual.
-Te has vuelto filósofo-se miraron, mientras a pocos metros de ellos caía una torrencial y congelada lluvia, empapando el aula. Se habían apoyado contra una de las esquinas de la torre, resguardándose del frío y del agua. Aunque del frío Lucy se había protegido hacía bastante...teniendo el cuerpo de Sirius cerca no se puede tener escalofríos ni nada.
-Yo creo que deberíamos irnos-susurró ella mientras Sirius se aventuraba a besarle las clavículas. Suspiró. Se iba a morir tantas veces si seguía así. Cuando las chicas lo supieran...Kathya la iba a asesinar, y Bárbara...se reiría durante toda su vida y cuando muriesen la seguiría molestando en el más allá. Ay, pero no podía contenerse, Sirius tenía un cuerpo tan apetecible, y sus besos eran tan adictivos, y además...lo hacía tan bien. Era un experto.
-¿Me parece a mí o tú no quieres estar a solas conmigo?-Lucy parpadeó estupefacta y miró a Sirius a la cara. Esa bella cara morena y de perfectos rasgos. Él fruncía el ceño molesto.
-No me puedes estar hablando en serio-chilló ella, levantándose del suelo y buscando su ropa con la mirada.
-Pero eso me haces sentir-Lucy se había puesto las medias y lo miró furiosa.
-Sirius, si no quisiera estar a solas contigo no lo habríamos hecho-él la miró con altivez. Hasta malito estaba bueno.-Sirius, yo te amo-lo vio sonreír sonrojado y complacido. Sirius Black sonrojado, ay, qué preciosura divina, a pesar de tu madre, tu hermano y tu familia completa, qué bella cosita que habían traído al mundo..al mágico, vale la aclaración. Lucy se mordió el labio, conteniendo un potente suspiro de gozo.
-¿No quieres quedarte un rato más aquí?-preguntó él haciendo puchero. Malditos nervios y maldita fiebre...sí, fiebre.
-Ay Sirius, estás tan bueno-él sonrió con arrogancia-pero, debemos salir, se darán cuenta sino-Sirius se levantó del suelo y caminó hacia ella. Lucy se sonrojó al mirarlo. Merlín, no tenía pudor alguno en mostrar su anatomía de absoluta perfección. La verdad, recordaba el cuerpo de Mitzar aquella vez que lo habían visto bañarse...y el chico tenía a quien salir. Aunque dadas las circunstancias, se sabía quién de los dos le gustaba más a Lucy (N/A: aunque a ustedes les gusten los dos, dejando a mi hijito hecho un colador xDDD). Él la abrazó por la cintura, acariciando su piel aún desnuda. Lucy apoyó su cabeza sobre el torso masculino, aspirando su aroma a madera y canela (N/A: a mi me gusta el olor a la madera y a canela...). Tenía hasta la piel suave y brillante, ese hombre traspasaba la perfección y la divinidad.
-Vamos, anda-masculló él con voz ronca. Lucy lo miró a los ojos. Acarició con ambas manos los marcados músculos del torso frente a ella.-Ya no me toques, porque si continuas te lo haré contra la pared, y hasta que no me sacie completamente, no pararé...y eso sería estar aquí dentro dos horas más-Lucy rió divertida ante la brutalidad con la que Sirius le hablaba.
-Eres una bestia-susurró ella, mientras Sirius la ayudaba a vestirse- y eres perfecto, además-dijo, cuando él le calzaba las zapatillas en los pies. La miró a los ojos sonriendo.
-Y tú eres una bella...-
-Pero no soy perfecta como tú-interrumpió. Se puso en puntas de pie y le dio un suave beso en los labios. Beso que a él lo hizo ruborizar.
-Me gustas con tus imperfecciones...-le acarició el cabello con admiración-la perfección torna a la gente aburrida-Lucy rió.
-Tienes razón-él se vistió frente a sus ojos, y Lucy lo observó maravillada de lo hermoso que era. Merlín, Morgana, Dumbledore, Rowena, Godric, Salazar, Helga...y todos los magos habidos y por haber..¡¡¡qué bueno estaba Sirius!!!.
Aún llovía cuando salieron de la torre, y caminaron por el pasillo con pasos lentos, tomados de la mano y abrazados.
Lucy había apoyado su cabeza sobre el hombro de Sirius, sintiendo los acompasados latidos del corazón masculino. Nunca se había sentido tan feliz.
-¿Tú le has hablado a Deneb sobre nosotros?-preguntó ella mientras bajaban una cuarta escalera. Sirius la miró desde unos escalones más abajo. Frunció el ceño.
-¿Por qué?-Lucy se encogió de hombros.
-Pues...porque cuando fui a la enfermería a hablar contigo, me dijo que viniera a verte a la Torre de Astronomía porque querías ver las estrellas-Sirius sonrió de soslayo.
-Le he dicho algo...pero solo lo necesario...tiene tan solo once años, no puedo hablar de muchas cosas con ella-Lucy miró el mármol del suelo con aire pensativo, sintiendo la mano de Sirius tomar dulcemente la suya.
-¿Has podido ver las estrellas con las nubes?-Sirius la miró con los ojos brillosos.
-Sí-susurró-las estrellas siempre están ahí, y las puedes ver si abres un poco tu alma-Lucy enarcó una ceja.
-¿Te sientes bien?-Sirius rió.
-Me siento enamorado-ella se sonrojó, mientras él la acorralaba contra la pared, besándola apasionadamente, dejándola sin aire. Los besos de Sirius dejaban sin aliento a cualquiera.
-¿Y has visto muchas estrellas?-él sonrió enigmático, para luego tornar su sonrisa en una de total perversión.
-Muchísimas-Lucy rió al entender el doble sentido que él le daba a sus palabras-estoy viendo una preciosa estrella ahora mismo-sintió que se orinaba encima cuando Sirius le acarició el mentón, luego de decirle semejantes palabras.
-Yo no soy una estrella...tú si lo eres...es más, tu nombre es el de la estrella más brillante del firmamento-masculló ruborizada, viendo el rostro de Sirius cada vez más cerca del suyo.
-Eres mi estrella-susurró. Se besaron con ansias irrefrenables, como si nunca hubiesen probado los labios del otro. Tuvieron que separarse segundos después al oír a unos niños acercarse. Sirius la miró con ojos deseosos mientras caminaban por el pasillo hacia la enfermería, separados por varios centímetros. Podía sentir la mirada gris de él clavándose en su nuca, escudriñándola, leyéndola como si ella fuese un libro abierto (N/A: un libro no era, pero abierta estaba xDDD). Lo miró, y se mordió el labio.
Luego de varios minutos de caminar, llegaron a la enfermería. Lucy caminó con paso militar hacia la puerta de la torre, pero Sirius la tomó fuertemente del codo y la acercó a él.
-¿Tan rápido te quieres separar de mi?-le preguntó, abrazándola con ganas, mientras le besaba el lóbulo de la oreja. Lucy suspiró.
-No quiero separarme de ti nunca-susurró ella, dejándose besar y acariciar. Se perdieron varios minutos en su mundo, besándose lentamente, a veces de forma más desesperada que otras, a veces dándose pequeños y suaves besos. Se detuvieron para respirar, apoyando una frente contra la otra.
-Lo que voy a decir espero que no te ofenda-susurró él. Lucy lo miró asustada.-Luego de Mit y Den, eres lo mejor que me ha ocurrido-ella suspiró aliviada, y lo abrazó.-Vamos-
-¿Acaso hoy todos quieren volverme loco?-la voz de Harry les llegó desesperada mientras se acercaban juntos a la puerta de la enfermería.
-Harry, hijo, si sigues caminando en círculos le harás un hoyo al suelo-James hablaba con calma. Sirius rió por lo bajo al oír a su mejor amigo.
-Es que estoy nervioso-chilló Harry-no hemos encontrado ni a Bárbara ni a Draco, y Sirius y Lucy...-suspiró-me da miedo...-
-¿Qué es lo que te da miedo?-preguntó Lily.
-Shh...no creo que deban hablar de eso frente a Deneb-masculló Remus.
Sirius miró a Lucy y, tomándola de la mano, entraron juntos a la enfermería. Las personas dentro los miraron frunciendo el ceño. Hubo reacciones varias: Harry levantó las cejas al observar que estaban tomados de la mano, Lily sonrió con calidez, Mitzar sonrió abiertamente, mientras Kat, al lado de él, fruncía el ceño furiosa, Remus los observó boquiabierto...ay, pero ni hablar de la reacción de James. Sus bellos ojos castaños destilaban rabia y furia, y fulminó a Sirius con su mirada al ver que tomaba a Lucy de la mano.
-¿Dónde estaban?-preguntó con voz dura. Sirius miró a Lucy con terror.
-Estábamos hablando en la Torre de Astronomía-susurró Sirius, mirando al suelo. (N/A: HABLANDO¡¿QUÉ?!)
-Sí claro, hablando-masculló James con sorna. Lo miró odioso-¿acaso no tienes moral?-
-James, no comiences-alertó Remus.
-Me importa un rábano lo que opines James-gritó Sirius-es mi vida, no la tuya-
-Pero da la casualidad de que no has tomado las decisiones muy acertadas-
-Basta-chilló Remus-tenemos que hablar-dijo-vamos afuera-
-Yo no tengo que hablar nada con él-chilló James-ya he hablado bastante sobre esto, ella es una niña y tú eres demasiado viejo-
-Habló el recién nacido ¬¬-
-¿Pueden parar?-bramó Lily. Se veía desesperada-no puedo creerlo-chilló.
-¿Qué cosa?-preguntaron Sirius, James y Remus a coro.
-Que se estén peleando por esto-dijo con voz chirriante.
-Él empezó-chillaron James y Sirius a dúo.
Lily sonrió. Se acercó a su marido con paso lento, y le acarició la mejilla con dulzura, para luego besarlo tiernamente. Palmeó el hombro de Sirius.-Cielo¿recuerdas lo que ocurrió cuando Sirius supo que tú y yo estábamos de novios?-Sirius frunció el ceño, mientras James lo fulminaba con la mirada. Remus rió divertido, recordando con nostalgia tiempos pasados.
-Sí, lo recuerdo-susurró James.
-¿Por qué tú le haces lo mismo a él?-
-No es lo mismo, yo no te llevo veintitrés años-
-Pero él se puso celoso...-
-Porque James estaba demasiado tiempo contigo-continuó Remus-recuerdo, recuerdo-Sirius frunció aún más su ceño.
-¿Yo estuve celoso?-
-Claro-dijo Remus sonriendo-imagínate, tú y él siempre como carne y uña..y de repente..una furia pelirroja te quita a tu mejor amigo y se lo apropia-
-Recuerdo cuando te enfrenté-susurró Sirius. Lily sonrió divertida.
-Sí-
-¿Te enfrentó?-preguntó James asombrado-¿cuándo fue eso?-la risa cantarina de su esposa lo hizo sonreír.
-Él me dijo: mira Evans, tú no me quieres, y yo no te quiero, pero llevémonos bien porque mi mejor amigo es tu novio y te ama, así que más te vale no herir mi reputación-James fulminó a Sirius con la mirada.
-¿Le dijiste eso a mi novia?-
-James, eso fue hace añares ¬¬-dijo Remus.
-Tú no te metas ¬¬-masculló James, cruzándose de brazos como niño caprichoso. Lily lo besó en la mejilla.
-No le hagas lo mismo-
-Pero no estoy celoso-chilló él-solo que no puedo creer que sea tan...-
-¿Tan Sirius?-preguntó Remus. El aludido lo fulminó con su penetrante mirada.
-¿Sabes Lunático?, no me defiendas tanto ¬¬-dijo Sirius, mientras James hacía puchero (N/A: papi, como te doy :PPP).
-Vamos Corna, hablemos afuera-dijo Remus. Los tres hombres salieron de la enfermería.
Lucy los observó irse, para luego tragar saliva incómoda al voltear y observar la mirada ceñuda de Kathya y Harry. Carraspeó, moviendo su bufanda hacia los lados.
-¿Puedes explicarme qué significa eso?-preguntó Kathya. Lucy volvió a carraspear incómoda y la miró a los ojos.
-¿A qué te refieres con es...?-
-No te hagas la estúpida-chilló Kathya.
-Shhh, Kat, por favor-susurró Harry, observando fijamente a Deneb, que dormía despatarrada en la cama. Kathya miró a Harry con el ceño fruncido.
-Harry...-
-Por favor Kat, déjala hacer su vida-Lucy levantó sus cejas al oír al bello joven de gafas, y notó que Kathya tenía la misma expresión asombrada que ella.-Salgan un rato de la enfermería y hablen-no era una proposición, era una orden.
Lucy asintió con la cabeza y caminó hacia la puerta del lugar con paso firme, seguida de cerca por Kathya.
Salieron al oscuro pasillo, cerrando la puerta tras ellas.
Lucy se acercó a uno de las ventanales, observando la lluvia caer torrencialmente del otro lado. Suspiró, oyendo a lo lejos las voces amortiguadas de James, Remus y Sirius. A saber qué cosas se estarían contando. De repente un sentimiento atroz de curiosidad le inundó el cuerpo, y caminó con rapidez hacia donde oía las voces masculinas.
-¿Qué crees que haces?-la voz chirriante de Kathya la sobresaltó.
-Quiero oír lo que hablan-Kathya frunció el ceño.
-No seas entrometida-ordenó la rubia con voz seria.
-Kat, Sirius me pidió que fuese su novia...quiero saber qué hablan-Kathya la miró boquiabierta luego de su increíble confesión.
-¿Que Sirius qué?-preguntó la rubia, tomándose el pecho-¿y tú qué le contestaste?-Lucy sonrió abiertamente. (N/A: demasiado sexo mata a las neuronas xDDD).
-Que sí-Kathya no salía de su asombro, se encontraba catatónica.-Acompáñame, quiero oír la conversación-suplicó. Su amiga carraspeó y frunció el entrecejo.
-De acuerdo, vamos-caminaron con pasos lentos hacia las escaleras, de dónde provenían las voces de los tres apuestos hombres. Se asomaron apenas sobre el barandal. Pudieron ver las sombras de los imponentes y atléticos cuerpos masculinos, parados junto a los primeros escalones. Bajaron despacio, agudizando el oído.
-¿Y bien?-la dulce voz de Remus llegó hasta ellas.
-¿Y bien qué?-mascullaron Sirius y James al unísono. Remus suspiró.
-¿No van a decir nada?-
Lucy bajó las escaleras a gatas, intentando no caerse ni romperse la cabeza. Se sentó acurrucada, observando detenidamente las expresiones de los tres hombres en el piso inferior. Remus estaba cruzado de brazos y fruncía el ceño, mientras que James y Sirius se ignoraban completamente.
-No tengo nada para decir-susurró Sirius. La luz de la varita de Remus le iluminaba la cara, mostrando su expresión enojada y el centello furioso de sus ojos grises. Su cabello negro tenía tintes azulados a la potente luz del encantamiento.
-¿Corna?-preguntó Remus, apuntando la cara de James con su varita.
James frunció los labios y miró a Remus fijamente. Sus ojos castaños parecían del color de la miel, y la luz de la varita delineaba su bello y masculino rostro.
-Yo tampoco-
-¿Entonces qué hacemos aquí?-masculló Sirius rabioso-te dije Rem que hablar con este tozudo era una pérdida de tiempo-James frunció aún más su entrecejo y fulminó a Sirius con la mirada.
-Yo no soy tozudo-
-No-dijeron Remus y Sirius a coro. (N/A: naaaaaaa xDDD).
-Oigan-chilló James, pataleando. Parecía un niño chiquito-no hemos venido aquí a hablar de mi, hemos venido a hablar de este zoquete-señaló al hombre a su izquierda. Sirius suspiró con hastío.
-No me sulfures James-
-No co-mien-cen-bramó Remus, golpeándolos a ambos en las cabezas. Suspiró-quiero que nos digas, qué es lo que sientes por Lucy-Sirius tomó aire.
Lucy, sentada en la escalera a pocos metros de ellos, vislumbró el tinte rosado que había aparecido en las mejillas masculinas. Lindísimo.
-La amo-aaaaaaay, pero qué hermoso que latía su corazón descontrolado. Oyó a Kathya soltar una exclamación bastante vehemente, y sonrió feliz.
-¿La amas?-preguntó James incrédulo-le llevas veintitrés años-
-¿Y con eso qué? ¬¬-chilló Sirius.
-Bueno...-James miró a Remus, buscando apoyo. El licántropo suspiró.
-Lo que supongo que James teme es...que ella te hiera-Lucy frunció el ceño e insultó a James por lo bajo, pero el golpe que le propinó Kathya la hizo callar. Esa siempre defendiendo a sus Potter.
-No va a herirme-
-Lo mismo creímos de Elizabeth-terció James-y nos equivocamos-Sirius frunció el ceño, haciendo una mueca de disconformidad.
-No jodas James Alan Potter-(N/A: adoro la combinación James Alan xDDD...ni idea cuál es el segundo nombre de James, si es que tiene).
-Yo no jodo Sirius Orión Black-dijo James con voz de ultratumba.
-Ya basta-dijo Remus, al ver que esos dos discutirían.
-No te metas Remus John Lupin-mascullaron Sirius y James a dúo. Remus frunció el ceño, mientras James y Sirius sonreían cómplices, aunque al mirarse a la cara rehuían de sus miradas.
-¿Tienen un problema con los nombres completos acaso? ¬¬-suspiró, oyendo las risas de sus dos amigos-mira-dijo Remus, observando a Sirius-tú...por Merlín Canuto, tú cambiabas de novia más rápido de lo que te cambiabas de calzones-
-¿Y eso qué tiene que ver?-
-Eso no se pregunta-terció Remus-no te permitiré que juegues con una jovencita de diecisiete años-
-Y eso que te cambiabas los calzones una vez por mes-replicó James, haciendo carcajear a Remus. Sirius frunció el ceño.
Kathya y Lucy tuvieron que morderse los puños para no reír estruendosamente.
-Y tú te hacías la paja todos los días-chilló Sirius enfrentando a James. El hombre de gafas levantó las cejas.- Y tú...-Remus lo enfrentó con la mirada-mejor me callo, porque sino me muerdes-
-Sí, mejor-
-No es cierto-chilló James-yo no hacía eso-
-Sí, y cuando se puso de novio con Lily, cada dos horas-Sirius y Remus rieron divertidos y perversos, mientras James se tapaba la cara con las manos.
-No, recuerda que ella se lo hacía a él en esa época...hasta que...bueno...lo dejó entrar en su territorio-rieron malévolamente.
-NO ESTAMOS HABLANDO DE MI Y DE MIS EXPERIENCIAS SEXUALES, ESTAMOS HABLANDO DE TI Y DE TU ESTUPIDEZ-bramó James con toda la voz que pudo. Respiró aceleradamente, y observaron que cerraba los puños.
-Ya Jamesie, tranquilo-dijo Remus. Sonrió dulcemente.
-Ella es demasiado joven para ti-siseó James, golpeando a Sirius en el pecho.-Podría ser tu hija-
-Pero no lo es James-gritó Sirius con hartazgo. Suspiró con tristeza-yo..James, tu opinión me resulta muy importante y si tú no estás de acuerdo las cosas se me dificultarán notablemente-James levantó las cejas y luego frunció los labios-por favor Corna, la amo-su voz se oyó suplicante.
-La...¿la amas?-James miró a Remus con estupefacción-pero es veintitrés años menor que tú-
-Yo creo que la edad no importa...el amor es igual se tengan los años que se tengan-James gruñó. Remus sonrió divertido-yo estoy casado con una mujer catorce años menor, y seré padre en unos meses...-
-Pervertido, te zarpaste con mi primita ¬¬-masculló Sirius con voz amenazadora. Remus lo miró boquiabierto. Se cruzó de brazos, indignado.
-Encima que te estoy defiendo perro pulgoso y con sarna ¬¬-Sirius hizo un ademán con su mano. Se arrodilló frente al apuesto hombre de gafas, y lo miró con ojos suplicantes.
-Por fis James, yo te adoro porque eres mi hermano, mi compadre, mi compañero..-
-¿Algo más?-preguntó James.
-Falta que diga que eres su amante y salgo huyendo-susurró Remus, mientras James lo golpeaba fuertemente en la cabeza.
-¿Y qué tal si ella...no sé...te deja por un muchacho más joven?-
-¿Tienes algún problema con la juventud?-preguntó Sirius furioso-porque pareciera como si fuese lo único que enfatizas-James parpadeó varias veces.
-Es que es lo único que me preocupa-
-Si ella me dejara...-se detuvo varios segundos, pensativo-me moriría-
Lucy sonrió, ruborizándose. Ni muerta dejaría a ese hombre, y si muriese se despertaría de su tumba y lo perseguiría para que nunca estuviese con ninguna otra mujer (N/A: posesiva ella?..naaa xDDD).
-¿Ves?-
-James...cuando tú comenzaste tu relación con Lily, también tenías posibilidades de terminar...nada es para siempre en esta vida, eso está claro-dijo Remus-Sirius tiene razón..-Sirius sonrió triunfante-en parte-Sirius gruñó.
-De acuerdo-dijo James luego de reflexionar durante varios minutos. Miró al suelo, derrotado. Suspiró.
-¿De veras?-preguntó Sirius. James asintió con la cabeza.
-Sé feliz Sirius, te lo mereces-el señor Black sonrió, aplaudió, saltando alrededor de sus amigos y, tomando a James de la cara, le propinó un sonoro beso en la mejilla.
-Aaaggg Canuto, no seas tan efusivo-dijo James, mientras se limpiaba la cara, asqueado.
-Malas vibras ¬¬-masculló Sirius. Se abalanzó sobre Remus, abrazándolo.
-Bésame y te muerdo-Sirius lo soltó de inmediato.
-De acuerdo, seres insensibles sin amor-
-Amor tengo bastante-susurró James sonriendo sonrojado.
-Aaag, no empieces a contar las cosas que haces con Lily que me harás vomitar-James sonrió abiertamente.
-¿Qué vas a contarnos?-preguntó Remus riendo-¿qué¿hicieron la pose número treinta y siete del Kamasutra?-James abrió los ojos asombrado.
-No, el Kamasutra ya nos lo sabemos de memoria-Sirius y Remus rieron.
-Como que nos fuimos un poco de tema ¿no creen?-preguntó Remus, mientras subían las escaleras. Al ver que los tres hombres se disponían a subir, Lucy y Kathya se levantaron rápidamente y corrieron hacia el piso superior.
-Siempre nos vamos de tema-susurró Sirius. Kathya y Lucy llegaron al pasillo cayendo estrepitosamente al suelo. Segundos después, los tres atractivos hombres arribaron al lugar, y las observaron frunciendo el entrecejo.
-¿Lu?-Sirius se acercó a ella, y la ayudó a levantarse del suelo. James y Remus se acercaron a Kathya, y el hombre de gafas la puso en pie tomándola de la cintura. Kathya miró sonrojada a James, que le sonreía dulcemente. Ella miró a Remus, que asintió con la cabeza. Eran lindos, encantadores, sensuales cada uno a su modo, atractivos..Y además caballeros. Se iban a orinar.
-¿Te encuentras bien Kat?-la voz de Sirius la quitó de su breve ensoñación, ensoñación en la cual esos tres se encontraban en paños menores correteando por una extensa parcela verde repleta de árboles. Tuvo que sacudir su cabeza con insistencia para que semejantes pensamientos impúdicos la dejaran tranquila. Carraspeó al mirarlos a la cara.
-Sí, me encuentro bien-dijo Kathya. Se tomó la cabeza con las manos-aunque algo mareada-Sirius sonrió tiernamente. Le tomó la mano a Lucy, y ambos se sonrieron.
-Bueno, parece que has logrado convencer a James-susurró la morena, abrazando el brazo de Sirius y apoyando su cabeza sobre el hombro masculino.
-Sí, lo logré-miró a James, quien fruncía el entrecejo y los observaba, mostrando en su expresión su desacuerdo.-Aunque parece que aún sigue en discrepancia-
-Sí...no estoy de acuerdo, sabes qué opino sobre tus acciones-suspiró-pero si eso te hace feliz..En realidad, yo no soy quien para decidir sobre tu vida-dijo James con voz seria-ahora lo que tienes que hacer es saber qué opinan las personas más importantes de tu vida-Sirius tomó aire.
-Sí..-susurró-mis hijos-Lucy notó el apretón de la mano de Sirius contra la suya, y lo miró sonriendo.
-Tranquilo-susurró-ellos quieren lo mejor para ti-lo besó en la mejilla. Sirius tomó aire y, luego de observar asustado a sus dos amigos, que le daban ánimos con la mirada, se dispuso a enfrentar a las personas más importantes de su vida. Entraron a la enfermería tomados de la mano, seguidos por James, Remus y Kat. Harry los miró levantando las cejas, y Mitzar sonrió tenuemente. Lily se acercó a James y le tomó la mano, y ambos observaron a la nueva pareja.
Lucy oyó el carraspeo incómodo de Sirius al mirar a Mitzar a la cara.
-¿Necesitan algo?-preguntó el joven, observándolos uno por uno.
-Err...pues...-la voz de Sirius fue desapareciendo paulatinamente, y se aclaró la garganta con fuerza.
-¿Quieres que despierte a Deneb?-preguntó Mitzar.
-Eem-
-Sí, hazlo-dijo Lucy, sintiendo sus crecientes nervios jugueteando con la estabilidad de sus manos. Apretó la mano de Sirius y, al cruzar su mirada con la de él, le sonrió aterrorizada.
Mitzar había zarandeado a su hermana levemente, y la niña se había sentado en la cama. Ambos jóvenes Black observaron a su padre y a Lucy, que sonreían nerviosos.
-¿Qué tienen para decirnos?-preguntó Deneb, rascándose la cabeza.-¿Papá?-Sirius exhaló el aire que llevaba en sus pulmones, aterrorizado.
-Bueno, pues...-carraspeó incómodo, y se sonrojó.
-Es obvio lo que quieren decirnos-susurró Mitzar sonriendo-nos van a decir que están de novios-Deneb frunció el entrecejo mientras observaba las manos unidas de su padre y Lucy.
-Sí-musitó-Lucy y yo estamos...de novios-susurró Sirius, mirando fijamente a sus dos hijos. Mitzar asintió con la cabeza, satisfecho, pero Deneb frunció más su ceño.
-¿De novios?-preguntó ella. Lucy notó que las pupilas de la jovencita se dilatan hasta desaparecer. Supo que en el interior de Deneb comenzaba a formarse un potente nudo de estómago, y un odio creciente y terrible le llenaba la sangre de las venas. Ay, sería difícil caerle bien a esa niña.
-Sí hija, de novios-dijo Sirius, sonriendo tenuemente-estamos...conociéndonos-Lucy miró al hombre a su lado y se mordió el labio. "Me parece señor Black que ya nos conocemos bastante". –Y..bueno...si esto funciona, quizás en un futuro...-Sirius la miró con ojos brillosos. Lucy levantó las cejas, ansiosa por oír lo que él tenía para decirle-quizás...formemos una familia, si ella quiere-se tomó el pecho, emocionada. "¡¡¡CÓMO NO VOY A QUERER MERLÍN!!!!". Sonrió encantada con la idea.
-U..una familia-repitió Mitzar, consternado-no creí que las cosas fuesen tan en serio-
-Eres demasiado viejo para formar otra familia-dijo James. Sirius lo fulminó con la mirada, y Lucy rió divertida al ver la sonrisa pícara del señor Potter.
-¿Quieres darme más hermanos con Lucy?-la voz de Deneb sonó chirriante y ahogada-¿por qué?-
-Yo no dije que quería tener más hijos..no ahora por lo menos...pero el amor es así, si ella me permite...ser el padre de sus hijos...bueno..-se encogió de hombros, sonriendo con ternura-no me molestaría tener unas preciosas criaturas-
-Ya nos tienes a nosotros-chilló Deneb.
-Creo, Den, que esa es decisión de tu padre-dijo Remus con madurez-no creo que debas tú decirle lo que deba hacer, él ya es lo bastante mayor para decidir sobre su vida, y tú, como su hija, deberías estar feliz por él-
-Tío Remus...-replicó Deneb, cruzándose de brazos.
-No seas tozuda Deneb-dijo Mitzar-papá está feliz...míralo, se le nota en la cara-la jovencita rubia observó a su hermano boquiabierta.
-¿Tú apoyas esta pareja?-preguntó ella, frunciendo el ceño. Mitzar la desafió con su oscura y penetrante mirada.
-Sí..¿tú no?-Deneb hizo una mueca de desagrado.
-Yo quería que volvieras con mamá-
Lucy apretó la mano de Sirius con fuerza, y fulminó a Deneb con la mirada. "Ni en tus sueños niña, tu padre es mío".
-Sé lo que tú querías Den, pero con tu madre no hay vuelta atrás...-miró a Lucy-amo a esta jovencita-le acarició la nariz, haciéndola sonreír.
-Bueno...-
-Dilo Deneb-ordenó Mitzar. Deneb hizo una mueca, y miró a su hermano con expresión suplicante.-Deneb, dilo-ella suspiró.
-De acuerdo...si tú eres feliz, pa, yo también-Sirius sonrió, y sus ojos se humedecieron. Lucy lo observó detenidamente cuado él se separó de ella y caminó hacia sus hijos, sentados ambos sobre una cama. Sirius abrazó con fuerza a sus hijos al llegar junto a ellos.
-Estoy orgulloso de ambos-susurró, besando el lacio cabello rubio de Deneb, y palmeando la espalda de Mitzar.-Gracias-
-Mas te vale que lo cuides-dijo Deneb, increpando a Lucy. Ella levantó las cejas asombrada cuando la niña Black la fulminó con su mirada gris.-O me veré forzada a destriparte y lanzar tus órganos como comida del calamar gigante-
-¡¡¡Deneb!!!-bramó Sirius. Ella miró a su padre con ojos inmensos.
-¿Papi?-preguntó Deneb con voz angelical e inocente. Su padre la observó enojado.
-No seas tan maleducada-ordenó Sirius, frunciendo el ceño.
-Pero solo le dije que ande con cuidado-Sirius hizo una mueca.
-Pero no era la forma-Deneb bufó.
Lucy sonrió dulcemente, y tomó la mano de Sirius, que se encontraba de pie junto a ella.
-No te preocupes Den, lo cuidaré muy bien-besó a Sirius en la comisura de los labios, y sonrió feliz.
-Bueno, viendo que las cosas ya se han amoldado, supongo que deberíamos irnos- dijo James, abrazando a su esposa por la cintura-además Johanne quedó con Ginny, y no creo que se esté comportando como es debido-Lily sonrió y apoyó su cabeza sobre el hombro de su marido.
-Sí, creo que deberíamos ir a ver a nuestra pequeña-susurró la pelirroja, besando a James en los labios. "Perra ¬¬".
-Sí, vamos-James sonrió abiertamente-nosotros nos vamos, cualquier problema avísennos mediante lechuza o polvos flú, no creo que Minerva tenga inconvenientes con eso-se despidieron de ellos y salieron de la enfermería abrazados. Harry suspiró y observó la lluvia caer del otro lado de la ventana.
-Supongo que debemos irnos ya-susurró. –Comienza a hacer frío-
-¿Entonces nos vamos?-preguntó Sirius, abrazando a Lucy por la cintura, acercándola a su cuerpo. Ella sonrió. No podía negar que se encontraba en el paraíso.
-Sí padrino, nos vamos-Harry caminó con paso lento hacia la puerta-ya es hora de que volvamos a casa-
-¿Ya han encontrado a Bárbara y a Draco?-preguntó Mitzar. Harry suspiró cansinamente.
-No..pero cuando los encuentre los descuartizaré-siseó, frunciendo el ceño. –Vamos-
Uno a uno se despidieron de Deneb. Sirius la besó varias veces en la frente antes de dirigirse con Lucy hacia el pasillo. La niña se despidió de ellos sonriendo y bastante más animada. Caminaron en silencio por el pasillo, oyendo el repiqueteo de las gotas de lluvia que se estampaban contra los vidrios de las gigantescas ventanas. Llovía a raudales y el cielo estaba cada vez más negro.
-Se viene una terrible tormenta-susurró Kathya, abrazándose. Sintió una cálida mano rodearle la cintura, y, al mirar hacia su izquierda, vislumbró el bello rostro de su novio a tan solo centímetros. Mitzar le sonrió.
-Ya se está llevando a cabo una terrible tormenta-Kathya carraspeó y apoyó su cabeza sobre el hombro masculino.
-Tengo un muy mal presentimiento-susurró, aspirando el exquisito aroma que emanaba el cuello del chico-mis palabras tienen doble sentido Mit...créeme: se avecina una terrible tormenta-Mitzar la observó con ojos temerosos.
-Espero que no tengas razón si es lo que me estoy imaginando-susurró él, besándola dulcemente-me muero si les ocurre algo-
-Mit, rayos, no estoy-lloriqueó ella. Mitzar sonrió esperanzado.
Siguieron transitando por el oscuro y frío corredor, cada uno pensando y cavilando en lo suyo.
Doblaron una esquina y bajaron escaleras, cuando chocaron fuertemente con dos personas. Se miraron estupefactos y consternados.
Harry se tocó la frente adolorido, mientras que el joven frente a él se tocaba el trasero, debido a que había caído al suelo de sentón. Se observaron detenidamente, percatándose de la presencia del otro. La bella expresión de Harry se crispó, y su rostro se fue tornando violeta paulatinamente.
-¿DÓNDE RAYOS ESTABAN?-gritó, con toda la voz posible. Draco frunció el entrecejo y carraspeó.
-An...andábamos por ahí..-dijo, como quien no quiere la cosa.
-LOS ESTUVIMOS BUSCANDO POR MEDIO COLEGIO, MIERDA-
-Tranquilízate Harry-dijo Bárbara-estamos bien-
-VAN A ESTAR MAL SI LOS AGARRO Y LOS CUELGO DEL ARO MÁS ALTO DEL CAMPO DE QUIDDITCH-
-Basta Harry, estás muy estresado-dijo Sirius-ten calma-Harry tomó aire hondamente. Inspiró y expiró repetidas veces, mientras Lucy y Kathya se miran nerviosas.
-Ya Harry, tranquilo-dijo Draco. Lo observó detenidamente, mientras el apuesto joven de gafas cerraba los puños-¿ya nos íbamos?-
-Sí-siseó Harry, apretando los dientes.-Vamos-reanudaron la caminata, siendo guiados por el estresado y colérico Harry. Kathya y Lucy miraron divertidas a Bárbara, que tomaba a Draco de la mano y caminaba junto a él. A saber dónde se habían metido.
-Tengo muchas cosas para contarte Bar-dijo Lucy cuando llegó hasta ella, mientras esperaban que Harry se decidiese a pronunciar la contraseña para poder subir al despacho de McGonagall.
Bárbara miró a Lucy con curiosidad. Se veía muy feliz y su sonrisa era amplísima. Frunció el ceño y la observó detenidamente. Y se percató de una cosa sumamente importante: Lucy tenía entre sus manos...la mano de Sirius. Levantó las cejas incrédula, e interrogó a su amiga con la mirada. Lucy sonrió y asintió con la cabeza.
-Sirius y yo somos novios-susurró Lucy. Bárbara abrió la boca sorprendida, y no pudo volver a cerrarla.
-Es broma-
-No-siseó Lucy, sonriendo.-Es cierto-
-Es que...no lo puedo creer-tomó aire-es como un sueño-Lucy sonrió.
Subieron las escaleras, dirigiéndose al despacho de la directora. McGonagall los recibió con la frente sumamente arrugada.
-¿Ocurre algo profesora?-preguntó Harry.
-No-susurró ella-solo que hay algunos padres que quieren quitar a sus hijos del colegio por lo ocurrido en King's Cross-
-Oh-dijo Harry, tomando un puñado de polvos flú. Lo lanzó dentro de la chimenea, y se dispuso a adentrarse en ella. Pero algo hizo que no pudiera hacerlo.
-¿Qué ocurre con esta maldita chimenea?-masculló, mientras las personas tras él se ponían cada vez más nerviosas.
-¿Todo bien Harry?-preguntó Sirius, acercándose a él. Las llamas chisporrotearon y se tornaron cada vez más verdes...
-HARRY-bramó alguien desde la chimenea.
-AAAAAAAAAAAAH-cayeron de sentón al suelo, más al oír el tremendo grito que Harry había lanzado.
-Merlín, Ron-chilló él, amenazando a la cabeza del pelirrojo, que sobresalía de las llamas del fuego.
-Te he estado buscando durante mucho tiempo...Ginny me dijo que estabas aquí-la voz de Ron se oyó desesperada. Kathya apretó fuertemente la mano de Mitzar al vislumbrar el tinte de terror que poseía el tono de la voz del pelirrojo.
-Tranquila-susurró Mitzar, besándola. –Todo está...-la potente voz de Harry los hizo callar de inmediato.
-¿Ocurrió algo?-el despacho de repente se llenó de un impenetrable silencio. El único sonido que se oía era el de la lluvia empapando los terrenos del castillo.
-Hogsmeade...Harry, hay problemas en Hogsmeade-susurró Ron. Las pupilas de Harry se dilataron y apretó los dientes.-Por Merlín, Harry, debo apresurarme porque me he metido en la casa de unos muggles para poder decirte esto-.
-¿Qué rayos..?-dio varias zancadas por el despacho, mientras las tres jóvenes lo observaban detenidamente.
A Bárbara el corazón le dio un vuelco al oír las malas noticias, y se acurrucó temerosa en el regazo de Draco, que la abrazó con ternura. Pudo vislumbrar la expresión consternada de Kathya, y los ojos idos de Mitzar. Sirius mascullaba cosas en voz baja, mientras que Lucy palidecía cada vez más.
-Creo que esto debe saberlo la Orden-susurró McGonagall-yo me encargaré, ustedes vayan al Valle de Godric-dijo, caminando hacia una lechuza parda que se encontraba parada sobre un perchero. El animal se erizó y estiró las alas.
-No-gritó Harry-ellos me quieren a mi...pues me tendrán..-dijo con determinación.
-Harry, no seas suicida-masculló Sirius.
-Iré a Hogsmeade quieran o no-dijo él obstinado-esto tiene que acabar de una vez-
-Iremos contigo entonces-dijo Kathya. Harry la fulminó con la mirada-somos parte de la Orden ¿no?..-sintió el apretón de la mano de Mitzar.
-Kat...-
-Iré Mit, y no podrás impedirlo-notó la mueca enojada que él hacía.
-Entonces iré yo también..no te dejaré sola-
-¿Pues entonces que demonios esperan?-Ron chilló desde las llamas de la chimenea-vamos, apúrense-
-Encárgate Minerva-dijo Sirius. Ella asintió con la cabeza-avísales a la Orden-
-Draco, tú deberías quedarte-dijo Harry, mirándolo detenidamente. Draco levantó las cejas.
-No seas idiota Potter, yo debo ir-Bárbara le apretó la mano.
-Te van a matar-susurró, mientras sus ojos se humedecían. Él le acarició el mentón dulcemente.
-Es mejor morir heroicamente que morir sin luchar-
Minutos después, arribaron a Hogsmeade. Cayeron en un lugar desolado y desierto. El campo pedregoso en donde se encontraban estaba resbaladizo y sinuoso, por lo que fue bastante complicado llegar a la valla que los separaba del bullicio de la calle principal sin romperse ningún hueso. Se detuvieron frente a la cerca de madera.
Kathya apretó la mano de Mitzar y miró al cielo. La lluvia era cada vez más potente, y de no ser porque era de día, había creído que ya había anochecido debido a la oscuridad. Las varitas les iluminaron el camino hacia la calle principal, pero notaron que no les haría faltar utilizar ningún Lumos. Se quedaron observando el pueblo estupefactos, alejados por completo del tumulto y los griteríos.
-Incendiaron Hogsmeade-susurró Kathya, observando las llamas que se dispersaban por los tejados y las construcciones en su totalidad-miserables -
-No se separen-masculló Harry, observándolas-por lo que más quieran, no se separen-ellas se tomaron de las manos, y se miraron largamente. Muchas personas chillaban y corrían por las calles con desesperación.
-Tengo miedo Mit-susurró Kathya, abrazándolo con fuerza y besándolo como si nunca más lo haría. Se miraron fijamente a los ojos. Él suspiró tristemente.
-Pase lo que pase, siempre te amaré-
Bárbara observó detenidamente a Kathya y a Mitzar, mientras algo muy dentro suyo le escocía. Algo le quemaba, y creyó que era una sensación que ella tenía ante la adversidad. Tocó su pecho inconscientemente y, al palpar un enorme dije junto a su corazón, recordó el collar que Draco le había dado como protección. Respiró hondamente, intentando separar de su mente esa presencia extraña que se había pegado a ella. Cerró los ojos un par de segundos, procurando calmar los latidos desenfrenados de su corazón y la palpitación dolorosa de sus venas. Abrió los ojos. Harry había desaparecido entre el tumulto, y notó que Draco ya no se encontraba junto a ella. Sintió una terrible desesperación al ver que Kathya y Lucy no estaban en su campo visual. ¿Dónde rayos estaban?, no pudieron haberse ido lejos, si hacia tan solo segundos habían estado muy cerca de ella.
Oyó gritos y vislumbró una estampida de personas que corrían calle abajo, intentando alejarse de la lucha que se estaba llevando a cabo en el centro del pueblo. La empujaron sin consideración alguna, y cayó al suelo. Sintió la sangre brotar de su boca al sentir las pisadas de la gente sobre ella, y se levantó del piso empedrado como pudo.
Tomó su varita que, gracias a las barbas de Merlín, se encontraba intacta en su bolsillo. Estaba determinada a luchar, y si debía morir, lo haría heroicamente. Corrió hacia Harry, que lanzaba maleficios a diestra y siniestra a un grupo de mortífagos que se encontraba frente a él. Pero pocos metros antes de llegar junto a los miembros de la Orden, alguien la tomó fuertemente del cabello y la lanzó con fuerza contra el empedrado. Chilló de dolor al sentir el golpe de su cabeza contra el suelo, mientras el maldito que la había atacado la tomaba de la cintura y la alzaba sobre sus hombros.
Aturdida y casi inconsciente, sabiendo que su cabeza estaba quebrada al medio y sangrando, Bárbara apeló a utilizar sus últimas fuerzas para poder salvarse.. Tomó aire, mientras giraba su cabeza para poder tener en su campo visual a la cabellera albina de su novio. Y vio a una gran masa de personas corriendo, gritando...personas con capuchas que atacaban a otras indefensas.., fuego, sangre, dolor...y un hombre que la observaba fijo. Lo reconoció enseguida. "Snape". Y sus ojos se empañaron al recordar aquel sueño. Y gritó, gritó y gritó como jamás lo había hecho en su vida.
-DRACOOOOOOOOOOOOOOOOOO-
El grito de Bárbara puso en alerta máxima a Kathya, que en esos instantes se encontraba buscando con desesperación a Lucy. La había perdido de vista al chocar dolorosamente con la estampida de personas que huía del pueblo. Había apretado con inusitada fuerza la mano de Mitzar, y ambos habían logrado zafarse de la corrida. Y ahora estaban ahí, en medio de toda esa batalla.
-Mit por Merlín, tengo mucho miedo-lloriqueó. Él la abrazó y la besó dulcemente.
Kathya notó el temblor de las manos masculinas mientras la acariciaba.
-Buscaré a mi padre..-susurró Mitzar, separándose de ella.
-No Mit, no te separes de mi-gritó Kathya desesperada. Él se detuvo y la miró-tengo miedo de que si nos separamos no volveremos a estar juntos-
-Katy...-él le limpió las lágrimas que habían caído por sus mejillas. Ella tomó aire. Empuñó su varita con fuerza.
-Luchemos-juntos se encaminaron hacia donde se encontraba Remus, luchando al lado de Sirius. Haces de luz brillaban por la extensión del cielo, que, acompañando la furia de los luchadores, relampagueaba cada vez con más estruendo. Llovía y por Merlín cuánto llovía. El agua le empañaba la vista en el momento en que tuvo que esquivar un potente maleficio que le habían lanzado. Mitzar la había empujado al suelo para evitar que la hiriesen. Se levantó del suelo ayudada por él, y lucharon mano a mano. Lanzó maleficios y gritó con toda la voz que pudo cada hechizo que conjuró.
Ella corrió hacia Ron en el mismo instante en que un mortífago la persiguió para atacarla, y le lanzó una piedra sobre la cabeza. Con tanta buena puntería, la roca se quebró sobre la cabeza del encapuchado, y reconoció en el hombre inconsciente al maldito de Lucius Malfoy. Mitzar la tomó de la mano y se lanzaron al suelo para esquivar otro rayo de luz roja. Ella lo miró, y vislumbró un tajo que le surcaba la frente. Sangraba a borbotones, y le acarició el rostro con ternura.
-Todo saldrá bien, estoy aquí Mit-se levantaron del suelo con dificultad y se unieron a la lucha que Ron y Hermione llevaban contra cinco mortífagos.
Kathya vio a Harry luchar encarnizadamente contra un hombre que reconoció al instante. Snape se encontraba frente a Harry, intentando dispersar los hechizos que el joven Potter le lanzaba para poder huir de allí. Vio furia y odio acérrimo en la mirada verde del joven de gafas que lanzaba maleficios a diestra y siniestra. Alguien gritaba muy cerca de ellos, y pudo oler el olor de la sangre y el sudor. El hedor fétido de la muerte que se acercaba cada vez más, encontrándose a palmos de ellos.
Vislumbró a Draco, que corría con rapidez hacia una persona encapuchada que, para su terror, llevaba a Bárbara sobre sus hombros. Se encontraba tan distraída, que un rayo de luz azul le rozó la mejilla, y un ardor atroz le escoció la piel. Chilló adolorida, palpándose el rostro, y notó que en su piel comenzaban a formarse llagas y pústulas. Cayó al suelo arrodillada, sintiendo a su carne arder, y notó la sangre que emanaba de su rostro al apoyarlo sobre sus manos.
-Mit..-susurró. Buscó con la mirada a Mitzar, y lo vio luchando, para luego observarla y correr hacia ella. Él le tomó la mano con ternura, arrodillándose a su lado. Kathya volteó la mirada hacia la derecha y vio un rayo rojo ir hacia ella y una masa negra caía sobre ellos, rodeándolos. Los gritos desesperados de Mitzar llamándola fueron lo último que oyó antes de caer desplomada al suelo.
Abrió los ojos lentamente. El cuarto estaba oscuro. Movió su brazo ligeramente, y gruñó al sentir una terrible punzada en su costado izquierdo. Movió la cabeza a los lados. Poco a poco el calor retornó a su cuerpo, y se sentó sobre la cama.
-Kathya, deberías...deberías seguir durmiendo-abrió los ojos asombrada al reconocer aquella voz. Miró fijamente al joven sentado a su lado, observándola con detenimiento. Se veía pálido, ojeroso y asustado. Le sonrió tenuemente.
-Will..-susurró ella. Lo miró de arriba abajo-¿qué haces aquí?-él suspiró tristemente.
-Yo estaba en Hogsmeade...yo... -Kathya frunció el entrecejo.
-¿Tú?-
-No...no importa...no hice nada-masculló él, rascándose la cabeza-no hice nada-
-Will...-
-No soy yo Kat quien debe decirte...-la puerta se abrió de un azote, y ambos miraron a Harry cruzar el umbral. Llevaba una venda alrededor de su brazo, y cojeaba.
-Will, sal del cuarto-ordenó. William se levantó a regañadientes y caminó hacia la puerta. Harry le palmeó la espalda y le sonrió al cerrar la puerta tras él. Kathya esperó impaciente a que el joven de gafas se acercara a ella y le hablara. Él se sentó a su lado.
-¿Dónde están todos?-preguntó con desesperación. Harry la miró abriendo mucho sus ojos.
-Kat...-
-¿Y Bar?¿y Lucy?¿dónde está Mit?¿han sobrevivido todos?-Harry le tapó la boca con las manos.
-Cálmate, espera...-susurró él. Kathya notó una atroz tristeza en la bella mirada masculina.
-¿Qué pasa Harry?-preguntó, tomándolo de las manos.
-Está...-sacudió la cabeza-tengo que decirte algo...algo que...no creo que te caiga bien...-el corazón de Kathya dio un brinco dentro de su tórax. La garganta comenzó a cerrársele en un nudo imposible de desatar, y sus tripas comenzaron a removerse como culebras hambrientas.
-¿Qué?-se tomó el pecho-¿les ocurrió algo a mis amigas?-el suspiro que largó Harry la tensó por completo, y sus ojos se humedecieron-¿qué ocurrió?-su voz sonó quebrada.
-Pues...-la voz masculina se apagó.
-Se llevaron a Bárbara-chilló Kathya, levantándose con sobresalto de la cama. Harry hizo señas para detenerla-yo los vi, los vi cuando la tomaron de la cintura y Draco corría tras los mortífagos para salvarla...-caminó en círculos por el cuarto con frenetismo, haciendo caso omiso de la voz masculina.
-Kat, escúchame...-
-¿Encontraron a Lucy? La perdí de vista entre el tumulto y luego no pude encontrarla..-se detuvo frente a la puerta, tomando el picaporte, percatándose de algo sumamente importante-¿dónde está Mit?-Harry la miró con ojos sombríos.
-Él...-
-¿Le pasó algo a Mit?-las lágrimas se escurrieron por sus ojos cuando Harry miró al suelo-¿dónde está Mit..?-el cuerpo comenzó a temblarle e irrumpió en un lastimero y sonoro llanto.
-Kat, espera...-susurró Harry, acercándose a ella con lentitud. Ella sacudió la cabeza y lo golpeó en el pecho cuando la tomó de los hombros, y salió del cuarto con pasos apresurados.
-¡¡¡KAT!!!-corrió por el corredor, mientras las lágrimas caían por sus mejillas sin control alguno. Llegó a las escaleras, bajando los escalones de tres en tres. Cayó al suelo de la sala con tanta mala suerte que se lastimó el pie de manera brusca. Se resbaló y cayó sentada sobre la alfombra, llorando descontrolada y a los gritos. Se tomó la cabeza con las manos y se acostó en el suelo, sobre la mullida alfombra.
-¿Kat?-la voz de William llegó hasta ella. Lo miró con ojos empañados-¿qué?...-la mirada masculina se apaciguó-lo supiste...-
-¿Qué le ocurrió a Mit?-preguntó desesperada. Él tragó saliva y carraspeó. Kathya lo tomó de los pies y lloró sobre sus zapatillas.
-Kat, por favor..-
-Kathya-ella levantó la mirada y vislumbró la silueta de Sirius, parado en la puerta de la cocina-Kat, por favor-
-Sirius...-él se acercó a ella y se sentó a su lado. La abrazó-¿dónde está Mit?-sintió las manos masculinas apretarla fuertemente al hacer la pregunta-¿sabes qué le ocurrió?-los ojos de Sirius la miraron empañados y opacos-dime que está vivo-
-Eso no lo sé-susurró él con voz quebrada-no lo sé-se tapó el rostro con las manos.
-Sirius, por favor...-susurró Kathya con voz trémula.
-Se lo llevaron-siseó Sirius-los mortífagos se lo llevaron..-las lágrimas recorrieron el rostro masculino, humedeciéndolo. Un dolor sordo comenzó a llenar a Kathya por dentro, un dolor agudo y persistente en el lado izquierdo de su pecho. Un sentimiento creciente de desolación y desesperación le erizó la piel, y la ira, la furia, la rabia y la venganza se agolparon todas juntas a las puertas de su razón. Estaba colérica y desesperada por saber qué era lo que le estarían haciendo a su Mit.
-Tenemos que encontrarlo-masculló. Sirius seguía llorando en silencio-por favor Sirius, no te des por vencido-él la miró con ojos idos, ausentes. Kathya apoyó su cabeza sobre el hombro masculino, y se mantuvieron callados. Varios pasos llegaron hasta ellos, y Kathya vio al matrimonio Potter arrodillarse al lado de Sirius, y a Harry bajar las escaleras y tomarla del hombro. Los acercaron a los sillones ubicados frente a la chimenea. Kathya apoyó su cabeza sobre el cojín. Miró fijamente a Harry.
-¿Dónde está Bárbara?-preguntó, irguiéndose-¿y Lucy?-notó que el rostro de Sirius se crispaba y sus ojos se empañaban. Muy mala señal.
-Lucy fue secuestrada por los mortífagos..-dijo Remus con voz ronca, entregándole una taza de té caliente. Ella negó con la cabeza.-Anda Kat, tienes que ponerte fuerte...-
-¿Para qué?-bramó ella, golpeando la taza y volcando su contenido sobre el hombre que, solícito, la atendía con dulzura. Remus miró la taza vacía con expresión melancólica.-¿Para qué? SI LO QUE MÁS QUIERO EN ESTE MUNDO ESTÁ AHÍ AFUERA RODEADO DE MORTÍFAGOS-
-Kat...-dijo Harry-por favor...-
-¿Dónde está Bárbara?-volvió a preguntar Kathya con autoridad. Harry tomó aire y miró a su padre, que se encontraba en esos instantes abrazando a Lily.
-Bárbara está arriba, tranquilízate-Kathya sintió las manos de Sirius tomar las suyas, y se sonrieron.
-¿Draco...?-
-Draco logró salvarla, ella está con él...él...-Harry exhaló el aire en un potente suspiro-él no salió muy bien de la pelea-fue en ese mismo instante en que Kathya notó que las personas a su alrededor se encontraban sumamente lastimadas y magulladas. James tenía una herida que le surcaba su bello rostro y los labios hinchados. Lily tenía la totalidad de la pierna vendada y varias gasas sobre su párpado izquierdo. Sirius respiraba de forma cortada y rápida, como si algo le estuviese comprimiendo los pulmones, y la faltaba una parte de cabello. Remus tenía una venda alrededor de su cabeza, y una madera entablillándole la pierna izquierda. Ron tenía marcas rojas en su cuello y brazos, y la piel de su torso se veía violeta. Hermione, a su lado, tenía una extraña escama en la nuca, y, según pudo ver Kathya, tenía la mitad del cuerpo paralizado. William, sentado frente a ella, tenía una venda alrededor de su torso, completamente manchada de sangre, y una bandita adhesiva en su mentón.
-¿Están todos bien?-preguntó Kathya, observándolos-sé que no¿pero por lo menos sobrevivirán?-Harry sonrió levemente.
-Sí Kat, sobreviviremos-
-¿Puedo preguntarles cómo..cómo salí de allí y Mit...?-su voz se quebró.
-William te sacó de ahí-dijo Harry. Kathya miró al joven sentada frente a ella y le sonrió con gratitud.
-¿Por eso estás tan lastimado?-preguntó ella, observándolo. William tomó aire hondamente.
-Sí…-los ojos de Kathya se humedecieron. Recordó el maleficio que la había aturdido, y se tocó el rostro. Sintió las quemaduras y las cicatrices, y dejó escapar varias lágrimas.
-No te preocupes por tu rostro-dijo Harry, notando su melancolía-tiene solución-Kathya carraspeó.
-Gracias Will...perdóname por todo lo que te he hecho-William frunció el ceño. Sonrió.
-Tú no me has hecho nada-se tocó el torso con expresión adolorida-tú hiciste lo que tu corazón te decía Kat, y sé que Mit es mejor partido que yo...él te ama desde que tiene uso de razón-Kathya tragó saliva y sonrió con incomodidad.
-Gracias Will...¿cómo lograste sacarme de ahí?-
-En realidad no fui yo solo-dijo él-Ron y Hermione también ayudaron...en realidad yo fui muy temerario al atacarlos...Mitzar ayudó bastante aturdiendo a los que te rodearon...-Kathya sonrió sonrojada. Mitzar siempre pensando primero en ella. Siempre tan altruista. Se le humedecieron los ojos al pensar en el bello rostro masculino y en su sonrisa galante. Y en sus exquisitos besos. Sollozó ruidosamente.
-Ya no llores Kat-dijo William. Le acarició la mejilla-todo estará bien-
-¿Puedo ir a ver a Bárbara?-preguntó, levantándose del sofá. Harry frunció el ceño.
-Pues...-
-Ven, te acompaño-dijo Sirius, levantándose con dificultad. Se tocó la cabeza con expresión aturdida.
Ambos se dirigieron a las escaleras con pasos lentos y temblorosos. Subieron pesadamente las escaleras, sabiendo que eran observados por las personas que se encontraban sentadas en la sala.
Llegaron al segundo piso luego de varios minutos de atravesar los escalones. Kathya se tomó el estómago al pisar el suelo del piso superior.
-¿Te encuentras bien Kat?-preguntó Sirius, tomándola fuertemente del brazo.
-Me duele el estómago-Sirius sonrió tiernamente.
-Mi nietito está molestando-Kathya se tensó y cerró los puños.
-Ya no digas eso Sirius...-susurró con voz lastimosa-¿qué ocurriría si...si yo estoy y Mit..?-
-Mit va a sobrevivir, y será un buen padre..-sentenció Sirius con voz seria-es un Black...y lo encontraremos, no te preocupes-transitaron cautelosos por el corredor, y llegaron al cuarto de Draco.
Tocaron a la puerta y esperaron. Bárbara abrió, y los observó con ojos acuosos.
-Kat-susurró, y la abrazó fuertemente- pasen, Draco se encuentra dormido-
Cruzaron el umbral, adentrándose al cuarto. El ambiente se encontraba frío y sombrío. La única luz que iluminaba la habitación era la que entraba por las rendijas de la ventana.
-¿Por qué no enciendes la chimenea?-preguntó Sirius, acercándose a la cama, en donde Draco yacía dormido.
-Es que...no quise molestar a Draco-susurró Bárbara, sentándose en una silla frente a la cama.
Kathya se acercó a la ventana y miró hacia el exterior. Tomó aire hondamente y lo exhaló en un suspiro. Sentía un abismo, un hueco indefinido y oscuro que solo podía llenarse con la presencia de su ser amado. Y pensar que allí afuera, en algún lugar oscuro, recóndito y tenebroso, su Mitzar estaba en manos de gente perversa y malévola. Gente que lo único que quería era lastimarlo, sonsacarle hasta la esencia más arraigada de su mente y su corazón, hiriéndolo de muerte. Y también pensó en Lucy, en qué cosas podían estar haciéndole también a ella, y en cuánto estaría sufriendo. Estaba cansada, hastiada de todo eso. Ese mundo era maravilloso, pero demasiado triste y complicado.
-Ellos quieren saber nuestro paradero...¿verdad?-volteó, mirando fijamente a Sirius, de pie junto a la chimenea, que él mismo había encendido. Él suspiró.
-Eso suponemos...en realidad...-se quedó mirando la alfombra, sumamente pensativo-ellos querían a Bárbara y a Draco..-Bárbara se removió en su asiento con incomodidad.
-¿Por qué querrían a Mitzar?-preguntó Kathya con voz crispada. Se tocó el pecho y cerró los ojos, dejando que las lágrimas salieran sin censura. –Hace tan solo un par de horas que no está conmigo y ya lo extraño-susurró. Miró a Sirius. Él intentaba sostenerse en pie tomando la repisa de la chimenea, mientras con su mano derecha se tapaba el rostro.
-Sirius...Kat..por favor...-susurró Bárbara.
-¿Por qué se la toman conmigo?-preguntó Sirius-yo jamás molesté a nadie...-Bárbara lo miró con compasión.
-Snape te odia Sirius, y además..tu prima está con ellos-
-Sí, lo sé-siseó él, limpiándose las lágrimas. Sollozó-mi hijo...mi amado hijito...y Lucy..mi hermosa Lucy...-Bárbara miró a Kathya con ojos húmedos, mientras tragaba saliva.
-¿Para qué querrían a Lucy?-
-Es obvio ¿no?-dijo Sirius con voz ronca-quieren llegar a ustedes, a Draco y, el más importante, a Harry-ambas observaron las llamas de la chimenea como si en ellas estuviese la clave para encontrar a Lucy y a Mitzar.
-¿Alguien está buscándolos?-Sirius la miró fijamente. Sus ojos mostraban una expresión embotada, como si lo hubiesen hechizado.
-Sí...Alastor, Kingsley y Hagrid fueron tras la cuadrilla de mortífagos-se encogió de hombros-aún no hemos tenido noticias-
-¿Ha...ha muerto alguien?-preguntó Bárbara con voz tímida. Sirius hizo una mueca.
-Sí...había muchos magos en Hogsmeade...-
-¿Los de la Orden lograron sobrevivir todos?-Sirius asintió con la cabeza.
-Todos sobrevivirán...-
Tocaron a la puerta en ese mismo instante. Se miraron.
-¿Puedo pasar?-Harry asomó su cabeza por el umbral de la puerta.
-Sí Harry, entra-dijo Sirius. Harry entró con una bandeja en sus manos. Bárbara y Kathya se miraron frunciendo el ceño.
-Es para ustedes-dijo Harry, apoyando la bandeja con las tazas de té sobre el aparador a pocos metros de la chimenea-es para que puedan tranquilizarse-Kathya frunció aún más su entrecejo.
-Harry, mi novio y una de mis mejores amigas están allí afuera en manos de los mortífagos...no pretendas que intente calmarme- Harry suspiró.
-Lo sé Katy, pero por favor...-
-¡¡¡No Harry!!!-
-Kat, por favor, no comiences a gritar-ordenó Sirius. Se acercó a Harry y lo palmeó en el hombro.-Ve Harry, yo lograré que tomen el té...-
-No voy a tomar nada-chilló Kathya, pataleando.
-Harry...¿no hay ninguna forma para encontrar a Mitzar y Lucy?-los tres miraron al joven que estaba por cruzar el umbral. Se mantuvo pensativo, observando la alfombra.
-Pues...-las miró con desconcierto-tal vez...-
-¿Tal vez?-preguntó Kathya con voz chirriante-¿has dicho tal vez?-
-Sí, he dicho eso-susurró Harry con voz resignada.
-¿Cómo?-preguntó Bárbara-no creo que logremos...-y de repente recordó algo-el espejo-Harry la miró fijamente.
-Si, pero podría ser peligroso-
-¿Qué rayos me importa?-chilló Kathya-hay una manera de encontrar a Mit y a Lucy-caminó en varias zancadas hacia Harry y lo tomó del cuello de su camiseta-¿qué estamos esperando?-
-Podría ser peligroso-repitió Harry, tomándola de los hombros.
-¡¡¡No me in-te-re-sa!!!-bramó Kathya, empujándolo violentamente contra la puerta. Harry la miró consternado-MI NOVIO Y MI MEJOR AMIGA ESTÁN CON LOS MORTÍFAGOS...NO TE PERDONARÉ QUE LOS MATEN-
-¡¡¡Kat!!!-la retó Sirius. Ella lo miró ceñuda-controla tus nervios-
-El espejo está en desperfecto..podría ser mortal que lo utilicen-
-Pues arréglalo-ordenó Kathya-haz algo Harry-pidió con desesperación.
-Mantengan la calma-Kathya gruñó y se cruzó de brazos-por favor-salió al pasillo y cerró la puerta tras él. Kathya pateó la bandeja con las tazas de té con mucha ira, estallando la porcelana contra la pared.
-¿Qué demonios te ocurre?-preguntó Sirius estupefacto.
-Me enferma-dijo Kathya con voz quebrada-me enferma que pueda hacer algo y que no lo haga-
-Katy, Harry tiene en sus manos todo tu futuro...no puede tomar decisiones a la ligera-
-Pero podemos encontrar a Mit-chilló ella-y a Lucy...Sirius¿qué rayos tienes en la cabeza?-él frunció el ceño furioso.
-Respétame-ordenó-y usa la razón...los adultos no somos idiotas, por algo será que él no quiere que uses ese espejo-
-Yo creo..-Bárbara se quedó muda al observar a las dos personas que la miraban ceñudas-yo creo que debemos tomar nuestras propias decisiones...el espejo no está en desperfecto, yo lo utilicé...-
-No creo que debas tomar esas decisiones tú-los tres se sobresaltaron al oír la voz de Draco-no seas inconsciente-
-Draco..-
-No Bárbara..no irás...-ordenó con terquedad.
-Tú no eres quien para decirme lo que debo hacer-
-Snape te quiere con él Bárbara-masculló Draco, tomándose el vientre-no tires a la basura todo lo que hemos hecho para que no te encontrara-
-Mira Draco-dijo ella, levantándose de su asiento e irguiéndose majestuosa-Lucy y Mitzar están en manos de esos dementes, y si puedo hacer algo para poder salvarlos, lo haré..-tomó su varita de sobre el buró y la guardó en el bolsillo de su túnica-si quieres venir, puedes hacerlo-Draco la observó fijamente, escudriñándola con su gris mirada. Suspiró y, sentándose en la cama, se calzó los zapatos.
-Iré con ustedes-sentenció. Bárbara sonrió feliz y se lanzó sobre él, besándolo.
-Te amo-
-Sí, sí-susurró él sonriendo tímidamente-más vale que salgamos bien de eso o me enojaré- se levantó de la cama y se puso la túnica. Miró a Sirius, quien negaba con la cabeza-estés de acuerdo o no, Sirius, iremos-
-No estoy de acuerdo...-suspiró-pero todo sea para salvar a Mit y a Lucy-sus ojos se humedecieron y brillaron incansablemente. Kathya lo abrazó con fuerza.
-Deséame suerte-susurró con la voz crispada y lágrimas escurriéndose por sus mejillas. Sirius le acarició el mentón.
-Mucha suerte nuera-
Los tres salieron del cuarto con rapidez, dejando a Sirius solo adentro.
Caminaron presurosos por el corredor, siendo guiados por Bárbara. Fueron hasta el final del ala este del castillo, y llegaron hasta un pasillo oscuro y tenebroso luego de doblar una esquina.
Bárbara los miró detenidamente, para luego observar el lugar. La gran puerta que les flanqueaba el paso se mostraba imponente y sombría, como si tras ella se escondiese un secreto terrible y maléfico.
-¿Qué buscas?-preguntó Kathya con curiosidad. –BÁRBARA-
Bárbara rápidamente reconoció la gárgola que le había abierto el pasadizo secreto, y se apoyó sobre ella. Algo muy cerca hizo crack y, sonriendo con suficiencia, tomó a Kathya y a Draco de las manos, cayendo al otro lado de la pared. Rodaron por un tobogán de tierra, enorme, gigante, sucio y terriblemente empolvado. Bárbara cayó con maestría de pie, mientras que Draco y Kathya cayeron de bruces contra el duro y helado suelo. Se levantaron gruñendo y observaron a Bárbara frunciendo el ceño.
Kathya miró a su alrededor.
-¿Dónde rayos estamos?-
-Estamos bajo la casa-dijo Draco. El lugar era abovedado, hecho de piedra, y de uno y otro lado por ahí y por allá, goteaba agua fresca. –Es un tipo de alcantarilla-
-Esto me recuerda a la Cámara Secreta-susurró Kathya, observando el suelo de piedra y el agua que se escurría bajo sus pies-espero que no haya ningún basilisco-dijo con voz temerosa.
-No hay ningún basilisco-
-¿Tú ya has estado aquí?-preguntó Draco enarcando una de sus albinas cejas, caminando junto a Bárbara.
-Sí, llegué aquí por casualidad...pero ahora que lo pienso, creo que fue el Destino que quiso que me encontrara con este espejo-cruzaron por un hueco de la pared, y llegaron al cuarto donde es encontraba el artefacto mágico. Las antorchas a los lados se encendieron en el mismo instante en que los tres apoyaban sus pies sobre el suelo.
Bárbara tomó aire y caminó hacia el espejo. Kathya llegó hasta ella segundos después. Draco se mantuvo tras ellas, expectante. Las dos jóvenes se miraron.
-¿Saben lo que significa lo que dice en el marco del espejo?-preguntó Draco al llegar a su lado, y señalando el precioso marco de plata. En él estaba tallado lo que ellas supusieron era un trabalenguas o algún idioma extraño. Ambas lo miraron levantando las cejas.
-¿Qué significa?-preguntaron a dúo. Draco suspiró, y las observó aterrorizado.
-Recuerdo ese espejo...-dijo con voz temblorosa. Estaba asustado hasta los huesos.
-¿Qué dice Malfoy?-preguntó Kathya a los gritos. Su voz resonó por el lugar, haciendo eco. Draco la miró ceñudo, fulminándola con los ojos. Tomó aire hondamente.
-Qui si convien lasciare ogni sospetto. Ogni viltà convien che qui sia morta-la voz de Draco se tornó
sombría y perversa, y sintieron como si una terrible nube negra se cerniera sobre ellas, oscureciendo aún más el lugar. Ambas lo miraron enarcando las cejas.
-¿Y significa...?-
-Es latín...Todo recelo deberá quedar aquí, a la puerta. Toda vacilación debe ser aquí abandonada-las miró con ojos temerosos-este espejo es maléfico, magia negra lo rodea..es la puerta del infierno -Bárbara miró a Kathya respirando con aceleración.-Por eso Harry no quiere que lo utilicen-
-Kat...-susurró-podemos echarnos atrás-Kathya la miró como si estuviera profiriendo los peores insultos.
-No me interesa lo que diga ese maldito espejo, quiero rescatar a Mit-chilló. Miró su reflejo con detenimiento. –Y a Lucy-tocó la superficie, y sintió cómo se volvía gelatinosa-esto es asqueroso-
-Deséalo con todo tu alma Kat...-se tomaron de las manos-encontrar a Lucy-Kathya sonrió tristemente.
-Encontrar a Mit-deseaba eso más que nada en el mundo. Encontrar a Mit. Poder volver a ver su sonrisa y sus hermosos ojos negros, poder acariciar su tersa piel y besar sus apetecibles labios. Y volver a encontrar a Lucy, su querida amiga Lucy, su loca amiga Lucy.
Se miraron nerviosas.
Bárbara tomó la mano derecha de Kathya y la izquierda de Draco. Podía sentir el latido frenético de su corazón, y el temblor de sus manos que apretaban las manos de las personas a su lado.
-No se separen de mí-susurró con voz ahogada-Kat, te adoro-apretó la mano de su amiga-Draco, te amo-lo besó en la nariz. –Ayúdanos Merlín-
Cerraron los ojos y, vacilantes, se adentraron en el espejo.
OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoONota de Autora:
Y bien, hasta aquí es este capítulo. Sí, sé que me ha quedado más corto que los demás, pero realmente no sé cómo lograr que sea más extenso. Creo que no es necesario que me explaye más en la situación, realmente me costó escribirlo porque este fic tiene tintes románticos y cómicos, y este drama me…deprimió.
Espero que les haya gustado. Me pone muy triste tener que terminar este fic, darle un final, pero ningún relato es tal si no tiene un stop. Adoro este fic…pero bueno..
Dejen reviews y denme fuerzas para poder escribir el último capítulo de esta historia!!!…
