"Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina".

Bueno, no diré mucho.

Solo les agradeceré los reviews a: LunaLoonyLovegood, MAKU BLACK, nallemit, Bar y kamy-evans18

Gracias por seguir este fic durante un año, por soportar que tardara en actualizar, por bancar que cambie la historia de un momento a otro...GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!...ustedes hicieron grande a esta historia...

FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA!!!...Daniel se quiere venir a la Argentina de vacaciones O.O...sale roto, aviso...

DEJEN REVIEWS!!!! Y disfruten, disfruten mucho de este final...

Capítulo 25: Sangre por sangre.

Le dolía todo el cuerpo. Absolutamente todo. Sentía cada parte de su anatomía completamente magullada, adolorida. Podía sentir el dolor punzante en su cabeza, que latía sin pausa alguna, como si miles de clavos estuviesen perforándole el cerebro. Abrió los ojos con lentitud, respirando hondamente, oliendo el hedor fétido del lugar en el que se encontraba. Vislumbró las paredes maltrechas, viejas y empedradas. Pudo notar la pequeña ventana que se encontraba a varios metros sobre su cabeza, y algunos rayos de luz que entraban por ella. Ya era de noche, en el cielo ya no había nubes, y vio varias estrellas brillando refulgentemente en el firmamento. Y recordó a Sirius, a su bello rostro, a su exuberante masculinidad, a su personalidad frenética, a sus bromas. Sintió el escozor de sus ojos, e incontables lágrimas surcaron su rostro al recordar en dónde se encontraba. Había dormido muchas horas, y aún así sentía que su cuerpo no tenía fuerzas. A duras penas respiraba, a duras penas su corazón latía, a duras penas vivía. La habían torturado hasta el hartazgo, la habían insultado y tratado como escoria, y la habían interrogado minuciosamente. Y se habían enfurecido al ver que no podían sonsacarle ninguna información. Se acurrucó, quedando en posición fetal, y continuó llorando. Con bronca, con rabia, con miedo, con nerviosismo. Tenía terror del futuro, y una extraña incertidumbre de qué podía ocurrirle mañana, si viviría para contarlo o moriría de forma heroica, como una verdadera heroína, soportando malos tratos con tal de preservar la vida de sus amigas. Sollozó con fuerza, mientras oía los pequeños pasos de las innumerables ratas que correteaban por las cañerías y los huecos de las paredes.

-Lu...-se sobresaltó al oír una voz a su izquierda. Se sentó con dificultad.

-¿Quién..?-

-Mit...-susurró la voz. Lucy sonrió y los ojos se le llenaron de lágrimas al vislumbrar que, en un hueco de la pared, se podían ver la oscura mirada del joven Black.

-Mit-se acercó arrastrándose hacia la pared. Ambos se miraron.-¿Cómo...cómo estás?-

-Mal...pero sobrevivo-susurró él con voz apagada. Lucy lo vio sonreír, pero rápidamente hizo una mueca de dolor, debido a que tenía los labios hinchados y su ojo izquierdo amoratado.

-Te han golpeado mucho-susurró ella. Él la miró con tristeza.

-Sí-

-Nos van a matar-Mitzar miró al suelo, y Lucy vislumbró varias lágrimas recorriendo su bello rostro.

-Sí-dijo él con voz crispada-y no quiero morir-

-Yo tampoco-carraspeó-menos ahora que soy la novia de tu padre-ambos sonrieron. Se miraron largamente. El hueco de la pared era lo bastante amplio como para adentrar la mano, por lo que Lucy metió la suya y acarició el rostro de Mit con ternura. Palpó sus hematomas, su labio hinchado, la sangre seca de su nariz. Él se largó a llorar, y Lucy sintió las lágrimas que derramaban los ojos masculinos empaparle la palma.

-Sé fuerte Mit-susurró, sintiendo a su corazón oprimirse, mientras su garganta se cerraba y sus ojos, irremediablemente, se humedecían-sé fuerte, porque si tú no eres fuerte siendo un Black¿qué me queda a mi?-su voz se quebró, y lloró, acompañando los sollozos del joven del otro lado de la pared. Lloraron durante varios minutos, para luego darle paso a un impenetrable silencio.

-Si muero y tú sobrevives, dile a Kat que la amo como nunca he amado a nadie-masculló él con desesperación-díselo Lu, por favor-ella lo observó con nerviosismo.

-No vas a morir-él cerró los ojos con fuerza y suspiró.

-No lo sé-sollozó Mitzar-no lo sé-la miró fijamente-por favor Lu, si yo muero...-se quedó pensativo durante varios segundos-si sobrevives y Kat llega a..estar encinta...-Lucy sonrió enternecida.

-Te prometo que tu hijo o hija sabrá lo bueno que eras y cuánto amabas a Kat-él sonrió agradecido.

-Gracias-

Se quedaron callados, oyendo sus respiraciones acompasados, tomados de la mano, apoyándose mutuamente. Paulatinamente el cansancio le ganó a Mitzar, y Lucy oyó su respiración tranquila.

-Duerme Mit, necesitas fuerzas-sacó su mano del hueco, y se cruzó de brazos. Miró la ventana, un hueco pequeño y enrejado sobre su cabeza, y suspiró-Dios ayúdame...-cerró los ojos-Sirius, Kat, Bar, Harry..por favor, vengan por nosotros-y se dejó arropar por el sueño.

Tuvo un sueño pesado. Se despertó sobresaltada debido a un terrible estruendo que había oído. Y luego otro. Y gritos, chillidos, sonidos de guerra y clamores de muerte.

-Lucy-Mitzar le hablaba desde el hueco. Ella lo miró con somnolencia.

-¿Qué sucede?-preguntó Lucy. Oía los gritos de los mortífagos, y los alaridos de los prisioneros haciendo eco por todos los rincones de aquel sótano gigantesco.

-Alguien llegó...alguien vino...los mortífagos están nerviosos-siseó Mitzar. El corazón de Lucy comenzó a latir frenéticamente, su sangre comenzó a hervir y su cuerpo se tornó de gallina, erizándose su cabello y temblando todas sus extremidades. Agudizó el oído, sabiendo que Mitzar debía estar en la misma situación que ella. Se acercó a la puerta de su celda, intentando oír algo que viniese del exterior. Oyó pasos apresurados atravesando el corredor.

-Alguien viene Lu, aléjate de la puerta-ordenó Mitzar con voz desesperada. Y ella así lo hizo. Se alejó de la puerta, arrastrándose hacia la pared opuesta. La puerta se abrió de un azote, y una sombra se intercaló con la luz fantasmagórica y tétrica que venía del corredor.

-Tú vienes con nosotros-Lucy miró con terror hacia el hueco de la pared, en donde los ojos de Mitzar observaban la escena. La tomaron con fuerza y brutalidad de las muñecas y la arrastraron, mientras oía los gritos desesperados del joven Black, que clamaba piedad por ella.

OoOOoO

Kathya observó a su alrededor. Su respiración acelerada le ponía los pelos de punta, y se sentía sumamente alterada. Las cuerdas que la mantenían atada le lastimaban la piel, y podía sentir el gusto salado de su sangre, que brotaba de su nariz y de su boca. Tenía la pierna magullada, y un corte que le surcaba el estómago. Se sentía débil, cansada, y tenía mucha urgencia en ver a Mitzar y a Lucy. Los mortífagos a su alrededor se encontraban alterados y sumamente nerviosos, y los miraban con ojos vigilantes cada pocos segundos.

Habían luchado con mucha heroicidad al llegar a aquel lugar, y pudo jurar que habían tenido una acción demasiado suicida al ir solos los tres, con tan solo sus varitas y su valentía como armas. Habían logrado bajar a varios mortífagos, ellos, tres niños inexpertos, quién podría alguna vez haberlo pensado.

Luego de varios minutos de lucha desenfrenada y sangrienta, los mortífagos habían logrado atarlos y desarmarlos. Y ahí se encontraba ella ahora con Draco y Bárbara, atados los tres a un pilar de piedra cada uno, mirando al grupo de encapuchados. Miró a su izquierda, y vio a su amiga, que lloraba en silencio. Le habría encantado darle unas palabras de aliento, pero sabía que no iba a poder hacerlo.

Miró a Draco, que se encontraba a su derecha. Los ojos masculinos refulgían de rabia, y Kathya supo que esa expresión se debía a la adrenalina de la batalla. Unos pasos retumbaron por el lugar amplio y abovedado, iluminado por enormes antorchas en las paredes. Y la vio. Arrastrada por dos mortífagos, herida y temblando.

-Lucy-susurró.

Bárbara levantó la vista y vio cómo dos mortífagos lanzaban contra el suelo una bolsa de papas que terminó siendo una magullada y lastimada Lucy. Miró a Draco, que había fruncido el ceño y miraba fijamente a un hombre calvo y deformado que se encontraba sentado en el centro del lugar, rodeado por una masa de capas negras.

-Jamás creí que las presas iban a venir solas-masculló, observándolos fijamente. Kathya tragó saliva con furia. –El plan funcionó a la perfección-

-¿Plan?-preguntó Draco en voz alta.

-Sí Draco, plan-Snape sonrió con perversidad-yo armé un plan. El secuestro de Pattinson y el niño Black, aunque fue precipitado, dio en el blanco: ustedes, viendo que dos de las personas más importantes de sus vidas habían sido secuestradas, vendrían a salvarlas...-rió con malevolencia-los gryffindors se creen muy valientes, pero son unos impulsivos imbéciles-siguió riéndose por varios minutos, y luego tomó aire hondamente-¿creen que esto quedará en la historia?¿creen que son valientes por venir a morir?-sonrió abiertamente, y pudieron ver su sonrisa maltrecha y retorcida-han venido solitos a su muerte, niños tontos-

-¿Los mataremos?-la voz de una mujer retumbó haciendo eco. Los mortífagos gritaron excitados por los futuros asesinatos. Los alaridos de los encapuchados perforaron los tímpanos de Kathya, y cerró los ojos, intentando no oír, hacer como que los mortífagos a su alrededor no existían, procurar creer que eso era un sueño.

-No-bramó Snape-no aún...-los miró fijamente, y Bárbara tragó saliva ruidosamente-los utilizaré para atrapar un pez más gordo- Kathya observó a Snape. "Harry". Iban a asesinar a Harry. Iban a torturarlos para sonsacarles información sobre el paradero del joven de gafas, del niño que vivió, del Elegido, del Salvador del Mundo. El futuro la asustaba y le resultaba demasiado incierto.

-Pero...¿no deberíamos torturarlos para sacarles información?-nuevamente la voz chillona de aquella mujer.

-Deberíamos, Bellatrix, deberíamos-dijo Snape. Se quedó pensativo varios minutos, sentado en una silla que parecía un trono. Abrió los ojos.-La niña Felton-los mortífagos chillaron contentos.

Kathya observó con terror a Bárbara, y sus miradas se cruzaron. Jamás creyó que alguna vez vería eso en los ojos de su amiga, y sonrió tristemente el notar la determinación y el tremendo coraje que la pequeña Bárbara demostraba en sus ojos, hecha ya toda una mujer. Se sintió muy orgullosa. Vio cómo Bárbara era arrastrada al centro del lugar, en donde había una mesa, y la acostaron allí de cara al techo, atándola a la mesa con magia. Su cuerpo comenzó a temblar sin control y miró a Draco. Su expresión, Merlín, su expresión era de tal desolación y tristeza.

-Te la haré fácil niñita-dijo Snape, clavando su varita en el cuello de Bárbara-puedes decirme por las buenas el paradero de Potter, o ser torturada hasta la muerte y ni tus cenizas quedarán..igualmente tengo muchos métodos para sacarte información-Bárbara lo miró con odio-¿qué dices?-ella hizo una mueca con su boca. Sonrió, mientras Snape se acercaba. Lo escupió en la cara al tenerlo a tan solo centímetros, y los mortífagos a su alrededor lanzaron insultos y exclamaciones vehementes. Miró a Kathya, y la vio sonreír.

-Tú te la buscaste-susurró Snape. La observó fijamente-estúpida igual que tu madre-las pupilas de Bárbara se dilataron, mientras sus ojos se inyectaron de sangre y, con mucha furia, se soltó de las fuerzas mágicas que la mantenían sobre la mesa de piedra, y se lanzó sobre Snape.

Kathya se sobresaltó al ver a Bárbara lanzarse cual fiera hambrienta sobre el deformado ex slytherin. Segundos después, una gran masa de mortífagos se lanzaba sobre Bárbara para apartarla de Snape.

-Maldición niña-masculló él, escupiendo sangre. Tenía tres rasguños que emanaban sangre-¿cómo rayos te soltaste de semejantes encantamientos?...abrió los ojos de par en par-por eso el Señor Tenebroso te quería entre sus filas, porque eres buena y poderosa-la tomó del mentón con sus dedos como garras, blancos y fríos como la muerte-tú te la buscaste- la lanzaron sobre la mesa y, tras pronunciar Crucio, Bárbara creyó que se moría.

Kathya cerró los ojos con fuerza al oír los gritos de Bárbara. Sus ojos se llenaron de lágrimas y comenzó a llorar con nerviosismo. Durante minutos lo único que oyó fueron los gemidos de su amiga, que se debatía entre la vida y la muerte. "Harry, por favor, ven". Los sollozos de Bárbara cesaron, y abrió los ojos.

-Te la volveré a hacer fácil niñita-Kathya vio un cuerpo maltrecho y retorcido sobre la mesa de piedra, que respiraba de manera acelerada y agonizante-dime el paradero de Harry Potter-

Bárbara miró a Snape con asco.

-No te diré nada-jadeó. El rostro de él se crispó furioso.

-CRUCIO-

-BASTA, YA BASTA MALDITO-bramó Draco. Sus gritos se entremezclaban con los alaridos de Bárbara-vas a matarla-los quejidos de Bárbara se detuvieron, y Snape clavó sus ojos en Draco.

-Sobrino, jamás creí que te enamorarías de...-Bellatrix observó a Bárbara-de esto-

-¿Así que enamorado de ella?-preguntó Snape con falso interés.

-Sí, ese maldito nos atacó y la liberó cuando intentamos traérnosla-bramó un mortífago, señalando a Draco.

-¿Ah sí?-preguntó Snape con malicia. Tomó a Bárbara del cabello y la arrastró hacia donde se encontraban Draco y Kathya. La rubia miró al joven de ojos grises con terror-dime el paradero de Harry Potter, Malfoy-Draco levantó una ceja.

-¿Qué harás si no te lo doy?-Bárbara abrió los ojos y suplicó a Draco con su mirada. Él se sintió morir al ver la mirada sombría de su novia. Snape sonrió maléfico.

-La mataré-

-NO-bramó Lucy.

-Sí, la mataré-Snape clavó su varita en la garganta de Bárbara.-Dime el paradero de Potter-

-No Draco-susurró Bárbara. Snape tironeó aún más de su cabello-no le di...-

-LA MATARÉ-bramó Snape con ira-AVADA...-

-NOOOOOO-bramaron Draco, Kathya y Lucy. Aunque una cuarta voz gritó más alto que todos ellos.

Snape lanzó con fuerza a Bárbara contra el suelo al ver al hombre que se acercaba con rapidez.

-Severus, por favor-suplicó.

-Tom-susurró Kathya, observándolo.

-Es mi hija Severus-

-¡¿Ahora es tu hija maldito cínico?!-bramó Draco-¡¡¡NO HAS ESTADO CON ELLA DURANTE AÑOS, HAS ENTREGADO A SU MADRE A TÚ SABES QUIÉN...ERES UN SINVERGÜENZA, TE MERECES LA MUERTE!!!-

-Cállate Malfoy-masculló Snape. Draco prefirió callarse. Snape miró a Tom, que miraba al suelo aterrorizado-está bien Tom...puedes quedártela...pero sabes que ella no puede sobrevivir..al final, todos morirán-caminó con paso firme hacia su silla. Se detuvo a pocos metros-y no vuelvas a contradecirme Tom, o te cortaré otro dedo-se alejó de ellos-Bellatrix, encárgate de él-

-No Severus por favor-suplicó Tom, arrodillándose en el suelo.

-Por el amor de Merlín-susurró Kathya con asco. Horrorizada. Si Snape era capaz de cortarle varios dedos a uno de los suyos, lo que sería capaz de hacer con ellos. Vio cómo se llevaban a Tom a rastras, mientras él lloriqueaba. Oyó sollozar a Bárbara, tirada boca abajo en el suelo. –Bar...-

-Llévenselos-ordenó Snape. Rápidamente los desataron y los alzaron en andas-Pattinson se queda conmigo, ella será mi juguete..disfrutaré matándola...-

-¡¡¡LUCY!!!-bramó Kathya, mientras se la llevaban.-¡¡¡LUCY NO!!!- vio a Lucy encogerse lentamente sobre el suelo.

-Lucy por Merlín-sollozó Bárbara. Lucy las observó con ojos idos-sé fuerte Lu, no le digas nada-

-Cállate estúpida-chilló el hombre que la llevaba a cuestas, y la golpeó fuertemente en la boca.

-NO LA TOQUES-bramó Draco, mientras luchaba por soltarse de las manos del mortífago que lo arrastraba. Lo golpearon y cayó de rodillas al suelo.

-No lo lastimes-ordenó el hombre que llevaba a Bárbara sobre los hombros.

-De acuerdo Lucius, como tú digas-

-Papá-susurró Draco. Ambos se miraron.-Te odio-Lucius miró al suelo y siguió su camino.

Kathya fue arrastrada por un extenso pasillo. Vio que Bárbara y Draco desaparecían por otro corredor, y gritó, pataleó, mordió, hasta que uno de los hombres que la "escoltaban" la golpeó en la nuca, aturdiéndola y dejándola al borde de la inconsciencia. La lanzaron sin cuidado dentro de una pequeña celda sucia y fría, y cerraron la puerta fuertemente. Se abrazó, sentándose contra la pared. Se limpió la sangre que emanaba de su nariz, mientras sus lágrimas salían lentamente. Intentó por todos los medios no lanzarse a llorar desconsolada, pero no lo logró, e irrumpió en un sonoro llanto. Dejó de llorar de repente al oír un movimiento del lado opuesto del cuarto. Se limpió las lágrimas.

-¿Qui...quién anda ahí?-preguntó con voz temblorosa y quebrada. Volvió a oír ruidos.

-¿Kat?-Kathya tomó aire hondamente. Esa voz. Su corazón dio un brinco, varios vuelcos y una triple mortal hacia atrás (N/A: O.O...pongámosle un poco de humor a la depre).

-¿Mit?-no podía ver nada. El cuarto estaba demasiado oscuro. Se quedó en estado de alerta, esperando. Hasta que sintió dos labios rozar los suyos y unas manos cálidas que le acariciaban el rostro. Algo se quebró dentro de ella y se lanzó a llorar. Mitzar la abrazó, apoyando su cabeza sobre el hombro de él.

-Katy, mi vida-susurró él, besándola desesperadamente- eres una loca, no debiste haber venido-ella seguía llorando descontrolada-te van a matar, eres loca, has enloquecido, no debías arriesgarte por mi-continuaba besándola. –Te amo Katy, te has vuelto muy loca-la acarició con devoción, le limpió las lágrimas a base de besos, y tocó con suavidad sus magulladuras.

-Mit...no podía no intentar salvarte-lo abrazó con fuerza. Los latidos del corazón masculino eran frenéticos, pero a pesar de eso la tranquilizaron. Saber que estaba con el hombre de su vida la calmaba.

-Pero tú debes vivir Kat-susurró él-tú debes criar a la criatura que llevas en tu vientre-ella sonrió.

-No sabemos si estoy encinta Mit...-sus ojos se humedecieron-y si lo estoy..no podré tenerlo porque moriré aquí-comenzó a llorar.

-No llores-dijo él-no llores...yo...-apoyó su frente sobre la de ella. –No llores, yo estoy aquí-

-Moriremos juntos-susurró ella. Lo oyó suspirar, mientras se acomodaban, abrazándose, enredando sus piernas. Kathya apoyó su cabeza sobre el torso masculino, y lo abrazó por la cintura.

-Ojalá no...-murmuró él. Ella lo miró seria. Mitzar sonrió-me encantaría sobrevivir y tener muchos hijos contigo-Kathya se sonrojó.

-Te daré todos los hijos que quieras-dijo Kathya. Mitzar sonrió y le besó el cabello. Le acarició el rostro lentamente. Ella se incomodó, y se alejó un par de centímetros. Él la miró detenidamente. Kathya tragó saliva ruidosamente al ver los ojos negros frente a ella mirarla fijamente.

-¿Qué le ocurrió a tu rostro?-la acarició nuevamente, esta vez con más cuidado que antes.

-El...-cerró los ojos y suspiró, mientras Mitzar le acariciaba las mejillas y la nariz-el hechizo que me lanzaron me destrozó la piel...-murmuró con voz quebrada.

-Eres hermosa-susurró él, besándole las heridas con dulzura.-Todo saldrá bien-ella sollozó mientras apoyaba su cabeza sobre el torso masculino.-Te amo cielo-Kathya cerró los ojos, aspirando el suave aroma de él, intentando dejarse llevar por el sueño y el cansancio, pero un fuerte estruendo los sobresaltó a ambos, y la puerta se abrió de un golpe.

OoOOoO

Levantó la cabeza lentamente cuando oyó abrirse la puerta. Dos mortífagos lanzaron a alguien más dentro del cuarto. Ella se quedó en silencio, esperando que el otro dirigiera alguna palabra. Se movió ligeramente, y chilló de dolor. Aún podía sentir las punzadas dolorosas que de vez en cuando daba su cuerpo al recordar los crucios que le habían lanzado. Al respirar le dolían los pulmones, y un dolor sordo le nacía en su estómago.

-Te debe doler mucho-masculló un hombre, y Bárbara parpadeó varias veces. Tomó aire hondamente y suspiró.

-Sí..-vio surgir una luz desde el otro lado del cuarto, y vislumbró el rostro de su padre, que conjuraba un Lumos. Se miraron.

-¿Qué te hicieron?-preguntó ella, observándolo.

-Me han torturado...y...-le mostró el pie, y Bárbara se horrorizó. Le faltaban cuatro dedos y sangraba con exceso-perderé mi pie si sigo así-ella lo miró con odio.

-Te lo mereces...-Tom la miró con expresión triste.

-Barbie..-

-No me llames Barbie y no te atrevas a hacer de padre justo ahora-masculló ella. Escupió al suelo. Le había comenzado a salir sangre de la boca, y se quedó callada varios segundos, esperando que la hemorragia cesara.

-Hija...-

-Ya basta-chilló ella, sin importarle que de su boca emanara sangre sin control alguno-no...no me jodas...-

-Yo...-

-¿Cómo puede ser que apruebes todo esto?-preguntó Bárbara con ojos húmedos-¿cómo puedes permitir que quieran matar a tu hija?-su voz se había tornado áspera y ruda-te odio, eres un maldito bastardo-Tom miró al suelo. La sangre de su pie había hecho un gran charco alrededor de él, manchándole la túnica.

-No puedo hacer nada-susurró, mirándola a la cara. Bárbara frunció el entrecejo.

-¿Por qué no?-

-Porque me matarían-

-¿Y prefieres que maten a tu hija?-

-No puedo...no puedo hacer nada...-

-Dime qué has ganado entregando a mamá a Lord Voldemort-Tom se tensó al oírla, y la miró con terror.

-No pronuncies ese nombre-

-¿Por qué no?-chilló ella-era tu amo, tu igual...tenían los mismos intereses, los mismos ideales..querían exterminar a los muggles y a los sangres sucias...-él negaba con la cabeza.

-No...yo...yo creí que podía llegar a ser alguien junto a él-Bárbara enarcó una ceja-yo quería que los tres estuviéramos en el mismo bando, pero tu madre...-

-Mi madre fue una de las pocas personas que murió defendiendo aquello en lo que creía...y defendiéndome a mi-Tom miró nuevamente al suelo, esquivando la mirada de su hija.

-¿Qué quieres que haga?-

-Por el momento, quiero ver a Draco-susurró-si he de morir, me gustaría decirle varias cosas a mi novio-

-Hecho-dijo Tom-te traeré a Draco Malfoy-Bárbara apoyó su cabeza contra la pared, pensando. Miró detenidamente al hombre que se decía llamar su padre. Tenía una expresión muy triste y melancólica.

Pudo reconocer muchos rasgos que ella había heredado en ese hombre que alguna vez había sido muy apuesto y de atractiva presencia. La misma forma de los ojos, la redondez del mentón, el color de la piel. Reconoció en ese hombre maltratado a su queridísimo padre, y sus ojos se humedecieron al recordar otros tiempos, un recuerdo extraño que había aparecido en su mente en donde ella era pequeña y ese hombre, risueño, la llenaba de besos.

-Me alegro que al fin hagas algo por el bien de tu hija-masculló con odio. Se miraron durante varios minutos.

-No seas cruel-Bárbara lo miró levantando las cejas, para luego reír con cinismo. Dejó de reír al ver la expresión furiosa de él.

-Draco tiene razón, eres un sinvergüenza-sonrió con sadismo-no puedes pedirme tú a mi que no sea cruel-miró al suelo.

-Fui el mejor padre de todos-murmuró Tom. Y Bárbara no lo dudaba, menos luego de haber tenido ese recuerdo tan feliz, con su madre sonriente y su padre sano.

-Pero el poder pudo con tu cerebro- el rostro masculino se crispó.

-No me faltes el respeto-gritó-podré ser un mortífago, pero aún sigo siendo tu padre-

-Para mi dejaste de serlo cuando entregaste a mamá-lo vio levantarse con estrépito del suelo. Cojeó hasta la puerta y salió dando un portazo.-Imbécil-masculló Bárbara, quedándose a oscuras debido a que Tom se había llevado su varita. Respiró de forma pausada, intentando calmar los nervios que la recorrían sin control, haciéndola temblar. Cerró los ojos, procurando dormir. A pesar de que no era un momento para echarse a soñar, quería de todas las maneras posibles aunque sea mantener energías para cuando la Orden llegara. Porque, aunque las cosas no estaban saliendo nada bien, tenía la pequeña y remota esperanza de que Sirius avisara a los demás que ellos se habían aventurado de manera kamikaze a salvar a Mit y a Lucy. Se durmió lentamente, cayendo en un sueño ligero. Soñó con ese mismo lugar, con esas mismas celdas. Olía el olor del ambiente, el hedor de la sangre fresca que emanaba de los cuerpos golpeados y torturados, el vaho de algo que se pudría y se descomponía. Soñó con una batalla campal, en donde dos bandos luchaban de forma feroz y sangrienta. Haces de luz surcaban el cielo, iluminando aun más aquel lugar abovedado. Oía gritos, gemidos, quejidos de dolor. Y ahí, en medio de cientos de personas, lo vio, en medio de la sala principal de aquel castillo escondido bajo tierra, al vencedor, levantando su varita con fuerza, y gritando a viva voz que habían ganado nuevamente. Se despertó sobresaltada al oír el chirrido de la puerta al abrirse. La luz del corredor iluminó a su padre, que traía a rastras a un joven de cabello rubio platinado.

-Draco-susurró ella, acercándose a gatas hacia la puerta. Draco fue dejado de rodillas en el suelo, y se abrazaron fuertemente.-Te extrañé Draco-le acarició el rostro y vio los hematomas y las cicatrices marcadas en la nívea piel masculina.

-Temí por tu vida-susurró él, y la besó dulcemente.

-Mejor los dejo a solas-masculló Tom. Ambos lo miraron mientras él se daba la vuelta y salía al pasillo.

Se quedaron a solas, y se besaron con desesperación.

-Te volviste loca al desafiar a Snape¿de dónde sacaste el coraje?-ella sonrió levemente.

-Te olvidas que soy una gryffindor-Draco le acarició el cabello y la abrazó.

-Jamás olvidaré que eres una gryffindor...lo que diré no se lo digas a nadie-dijo en voz baja. Se había sonrojado ligeramente-pero admiro la valentía de los gryffindors-Bárbara rió divertida.

-Si Harry te oyera-se quedaron mirándose ensimismados.

-Tengo miedo-

-Sí, los slytherins son bastante cobardes-él frunció el ceño.

-Tengo miedo de no salir con vida...-ella lo miró con ojos húmedos.

-Todo va a salir bien Draco, confía en mi-volvieron a besarse con ternura. Se quedaron abrazados durante varios minutos, y fue en ese instante en que la puerta se abrió de un azote. Se sobresaltaron y se miraron temerosos. Tres personas entraron a la celda y los separaron con brutalidad. Tom entró tras ellos, y tomó a Bárbara de las manos, ayudándola a levantarse. Ella lo observó con mirada odiosa mientras la arrastraba por el corredor, mientras los otros tres mortífagos llevaban a Draco propinándole golpes y patadas.

-¿A dónde nos llevan?-preguntó Bárbara, observando a su alrededor. Las antorchas iluminaban las paredes con un fulgor verde, dándole un toque mucho más tétrico y espeluznante. El pasillo era de piedra, como todo en aquel lugar, y los pasos retumbaban en ese sitio abovedado y pequeño. Oyó los lamentos de los prisioneros a ambos lados, y pudo ver muchas puertas.

-Severus quiere interrogarlos-Bárbara tragó saliva con incomodidad, imaginando qué cosa podía querer Snape con ellos. Cerró los ojos, procurando calmarse. Sabía que Snape era un buen legilimens, por lo que ella debía intentar lograr que él no entrara a su mente.

-Ya no luches Draco-dijo, mirando a su novio con detenimiento. Él continuaba luchando para que lo soltaran y, al oírla, se quedó quieto y sombrío. Subieron una escalera empinada y sucia. Manchas de sangre ensuciaban las paredes, moscas revoloteaban por todo el lugar, y se podía oler un olor putrefacto y penetrante. Una puerta negra les flanqueó el paso, y los metieron dentro del cuarto luego de abrirla. Los lanzaron al suelo con fuerza, y luego los ataron a una silla.

-Veo que todos estamos juntos nuevamente-Bárbara levantó la vista y observó al hombre que hablaba.

Se encontraba de pie en medio de la habitación, que tenía forma circular y era de una amplitud increíble. Lo único que iluminaba el lugar era una fogata inmensa a pocos metros de Snape, dándole al cuarto un tinte verduzco y tenebroso. Tras el hombre de pie en el centro, sentados en lugares elevados, se encontraba la mayor parte de los mortífagos, observándolos como si fuesen los jurados en un juicio.

Bárbara observó que había varias sillas más, y sobre ellas, tres personas a las que les sonrió. Aunque eso no significara que ellos le devolvieran la sonrisa.

-Muy bien-dijo Snape, observándolos uno por uno.-No se preocupen, será un interrogatorio fácil...si ustedes cooperan y colaboran-

-Eres un cínico enfermo-masculló Mitzar. Snape lo miró.

-Si joven Black, soy un cínico..lo aprendí de tu tío Regulus-Mitzar hizo una mueca y miró hacia otro lado, rehuyendo de la mirada de Snape. Aquellas palabras habían sido un golpe doloroso.

-Regulus Black intentó destruir a Voldemort-bramó Kathya-así que no creo que hayas aprendido demasiado de él-Mitzar la miró con admiración, mientras que Bárbara abría la boca estupefacta. Snape miró a Kathya con odio, y la apuntó con su varita. Ella lo enfrentó con su mirada.

-No me desafíes...no te asesino porque hoy estoy de buen humor-

-¿Qué es lo que quieres?-preguntó Draco.

-Tranquilo-Snape se acercó a Bárbara, y la observó detenidamente-yo sé, joven Felton, que tú tienes...un don...-ella tragó saliva. Había comenzado a ponerse nerviosa.

-¿Un...un don?-

-Sí niña, un don...yo lo sé...El Señor Tenebroso me lo contó una vez...-le sonrió abiertamente, y Bárbara pudo ver una sonrisa diabólica y maléfica en aquellos dientes. –Sé que tienes sueños premonitorios...y yo tengo el método perfecto para inducir esos sueños-

-¿Qué?-Tom había hablado. Snape lo miró.

-¿No es cierto?-preguntó Snape en voz alta, observando a los mortífagos que observaban toda la escena. Ellos vitorearon. –Así que...-hizo un gesto, y Bellatrix apareció llevando una jeringa con un extraño líquido negro dentro. Bárbara se retorció sobre la silla, y las cuerdas que la ataban le lastimaron la piel de sus muñecas, y percibió la sangre que comenzaba a salir debido a sus lastimaduras. –Los inventos muggles son interesantes-dijo Snape, observando la jeringa-la verdad que estos muggles no son tan inútiles como parecen-

-Te diré lo que quieras, no es necesario que me inyectes eso-masculló Bárbara. El hombre calvo y maltrecho frente a ella la observó asombrado.

-¿Lo dices en serio?-preguntó Snape con voz chillona-me emocionas-

-He soñado con una batalla...-notó que todos estaban pendientes de lo que ella decía. Vio a Kathya y a Mitzar observarla fijamente, escuchando con atención. También notó que Draco la miraba con el ceño fruncido, mientras que Lucy solo se dignaba a oírla, debido a que, según pudo notar, no tenía fuerzas ni para articular palabra.

-¿Quién gana esa batalla?-preguntó Snape con desesperación. Bárbara tomó aire. Lo observó con ojos serios.

-Tú-susurró.

-¿QUÉ?-bramó Kathya, asustada. Bárbara la observó con una mirada extraña, pero ella no logró descifrar el significado de aquella expresión.

-No pueden ganar ellos...-masculló Draco con voz desesperada.

-Sí-bramó Snape eufórico-al fin asesinaré a ese niño pedante con esa estúpida cicatriz...-comenzó a reír con maldad, abriendo mucho la boca, y mirando hacia el techo-gracias mi Señor Oscuro, gracias a ti que me has enseñado todo...al fin lograré tu cometido y mataré a Harry Potter-

-¿Cómo sabemos que ella no está mintiendo?-preguntó Bellatrix, acercándose. Snape la observó serio.

-No te olvides Bella, que soy legilimens...ella no ha mentido-Kathya sintió un nudo enorme formársele en el estómago. Iban a perder, los iban a matar, iban a asesinar a Harry. Sus ojos se humedecieron y sollozó. Su vida acabaría de un momento a otro. Todos sus sueños comenzaron a derrumbarse de a poco, y miró a Mitzar, sentado a su lado. Él le sonrió. Pensar que ella había soñado con algún día formar una familia con aquel joven.

-Pueden llevárselos, conseguí lo que quería más rápido de lo que imaginé...aunque...-miró a Bárbara fijamente-¿dónde se llevará a cabo esa pelea?-

-No lo sé-susurró ella-no llegué a ver el lugar...-

-Eso no importa si vencemos-dijo Lucius-vencemos Severus, lograremos lo que tú querías-Snape lo calló con una seña de su mano.

-Muy bien, llévenselos-

-¿A Pattinson también señor?-preguntó un mortífago de aspecto joven y esmirriado. Vaya, parecía que habían alistado nuevas personas. No perdían el tiempo.

-Sí, a ella pueden llevársela también...la mataré luego de asesinar a Potter-Lucy tragó saliva mientras la tomaban de las axilas y se la llevaban, junto con los otros cuatro chicos, hacia el pasillo. Se dejó arrastrar, dejando caer su cabeza hacia delante, sin tener ningún control sobre su debilitado cuerpo. La lanzaron nuevamente dentro de la celda fría y oscura, y así se quedó, tendida boca abajo, mientras le salía sangre de la nariz y de la nuca.

-¿Lu?-la voz de Kathya la sacó de su ensimismamiento. Lucy se movió ligeramente, y observó a Kathya, que la miraba desde el hueco de la pared-¿cómo te encuentras?-

-Mal-susurró ella con voz apagada.

-¿Qué fue lo que te hizo?-esta vez fue Mitzar quien habló. Lucy tragó saliva, y sus ojos se humedecieron.

-Me torturó-murmuró con voz quebrada-atacó mi mente...-comenzó a llorar sin control-me mostró cómo atacaron a mi padre...cómo los asesinó a él y a mamá...-se tapó los ojos con las manos y lloró a los gritos.

-Lu...-

-Me voy a volver loca aquí dentro-dijo-aún puedo oír los gritos de mi madre al ser torturada hasta la locura, lo mismo que le hicieron a los Longbottom-tragó saliva-y aún puedo ver la expresión de mi padre cuando Snape le lanzó el Avada Kedavra en San Mungo-apretó los dientes-lo odio, si tengo la oportunidad, lo asesinaré...-

-No habrá oportunidad-dijo Kathya con voz susurrante-ya oíste a Bárbara: ellos ganarán-

-No-dijo Lucy con firmeza-no teniendo a Harry Potter como líder, no teniendo a los merodeadores...ellos son los mejores magos del mundo mágico...la Orden del Fénix vencerá, yo lo sé...-y cerró los ojos, intentando dormir. Y oyeron un estruendo, otro. Gritos, exclamaciones, movimiento.

-¿Qué es eso?-preguntó Lucy, abriendo los ojos.

-Es Snape-susurró Mitzar. Lucy movió la cabeza para poder verlo. Los oscuros ojos masculinos la observaban desde el hueco.

-¿Cómo sabes que es Snape?-

-Porque tiene gases, por eso-los tres rieron tontamente. Lucy sonrió muy a su pesar.

-Estamos a punto de morir y nos estamos riendo-murmuró Kathya, abrazando el brazo de Mitzar.

-Aunque vayamos a morir debemos pasar nuestros últimos minutos con alegría-susurró él, besándole el cabello-chicas, quiero que sepan...Lu, has sido una gran amiga-ella sonrió-Kat, te amo con todo mi alma-los ojos de Kathya se humedecieron.

-Y yo a ti-Lucy se emocionó al verlos, y rogó que de alguna forma Sirius supiera todo lo que ella lo adoraba. Apoyó su mejilla contra el suelo de piedra, y se encontraba tan frío que le dio escalofríos. Aún sentía su sangre tibia escurrirse por su nuca, manchando los adoquines bajo ella, enchastrándole el cabello, pegoteándose en su piel y en su ropa. Se sentía morir de a poco, notaba la manera lenta y paulatina en que su vida se le iba de las manos, y volaba lejos de ella, escapándose por la rendija de la ventana sobre su cabeza, atravesando el cielo para no volver jamás.

Volvieron a oírse ruidos, estruendos, gritos y una terrible explosión. Oyeron pasos acercarse apresuradamente por el pasillo. ¿Quién sería?¿quién sería aquel que con sus pasos fuertes y estruendosos hacía gritar aterrorizados a los mortífagos?¿quién con la valentía y la fuerza para soportar una lucha encarnizada?¿sería alguien de la Orden?¿sería algún mortífago "descarriado"?¿quién querría nuevamente torturarla hasta la locura, envenenarla con recuerdos siniestros, con hechos pasados terriblemente sangrientos?.Los pasos se detuvieron, y Lucy supo que pararon frente a su celda. Tomó aire hondamente, observando la sombra que había tapado la luz que entraba por el espacio entre la puerta y el suelo. Sintió sus nervios carcomerla por dentro, y su corazón se encogió de terror al pensar que quizás era el maldito de Snape que llegaba para seguir divirtiéndose con ella.

El chirrido de la puerta al abrirse lentamente la hizo sobresaltar, y cerró los ojos, dispuesta a enfrentar lo que sea. Sabía que era un hombre por la sombra que se reflejaba contra la pared, tapando la luz fantasmagórica que llegaba desde el corredor. El desconocido tenía una contextura física imponente, era alto y de cuerpo delgado, y llevaba la varita en mano. Él dio un paso dentro de la celda, y la observó. Lucy apretó sus párpados, esperando.

Y ahí, envuelta en un enorme charco hecho por su sangre, con el cabello manchado y el cuerpo magullado, Sirius la encontró al entrar a la celda.

-¿Lucy?-la voz de Sirius la hizo sobresaltar, y se sentó, sacando fuerzas de no supo dónde. Se miraron-mi vida-

-SIRIUS-masculló ella con voz crispada. Él se acercó, arrodillándose, y la tomó en brazos. Lucy se aferró al cuello masculino y lo llenó de besos en el rostro, mientras Sirius reía y la abrazaba fuertemente. Alguien apareció en la puerta.

-Sirius, vamos-oh esa voz, esa dulce y hermosa voz.

-¿Remus?-preguntó Lucy-oh Remus, qué lindo es verte-él sonrió.

-¿Has encontrado a Mit?-preguntó Sirius, volteando para mirar a su amigo. Sus ojos grises brillaron y sonrió feliz.

-Está aquí conmigo-susurró Remus, y Sirius abrió los brazos para recibir a su hijo, tembloroso, sucio y sollozante.

-Papá...-susurró Mitzar, aferrándose a Sirius con fuerza.

-No llores hijo, estoy aquí-Sirius acarició el oscuro cabello de Mitzar como si nunca lo hubiese hecho-estoy aquí-

-¿Utilizaron el espejo para llegar hasta aquí?-Sirius miró a Kathya, que se encontraba aferrada al hombro de Remus para no caer al suelo.

-Sí...-

-¿Y por qué tardaron tanto?-chilló ella.

-No es momento para discutir-dijo Remus, tomándola de los hombros-Harry está por atacar a los mortífagos-

-¿Qué haremos?-preguntó Mitzar.

-Lucharemos-dijo Sirius-no me quedaré de brazos cruzados, no soy un hombre que se queda sentado viendo la vida pasar-

-Lo sabemos Sirius-dijeron Lucy y Kathya a dúo.

-Lunático, verifica que no haya nadie en el pasillo-Remus salió de la celda con varita en alto. Sirius los miró detenidamente.

-¿Se encuentran todos bien?-preguntó, acariciando el mentón de Mitzar, palpando los hematomas y la sangre seca que el joven tenía en el rostro-malditos, te lastimaron mucho-

-Yo estaré bien-dijo Mitzar-cuida a Lucy, a ella la trataron peor-Sirius observó detenidamente a la joven sentada en el suelo, manchada de sangre y completamente sucia. Se miraron con expresiones enamoradas. Él la tomó de la mano y la ayudó a ponerse en pie, y la besó dulcemente.

Kathya sonrió feliz al mirar a la pareja, y abrazó el brazo de Mitzar. Se miraron sonriendo.

-No hay viboritas en la costa-dijo Remus entrando a la celda. Miró frunciendo el ceño a Sirius, que besaba a Lucy como si fuese lo último que haría en su vida-ya sé que quizás muramos hoy, pero tampoco es para tanto Canuto-

-Cállate Lunático ¬¬-Remus sonrió.

-Vamos, no perdamos tiempo-

Salieron del corredor. Sirius caminaba tomando a Lucy fuertemente de la cintura, ayudándola a sostenerse en pie. Atravesaron el pasillo, y los tres jóvenes observaron a varios mortífagos inconscientes.

-¿Ustedes..?-

-Sí-dijo Sirius-nosotros los atacamos-miró a los mortífagos-sería mejor que los atásemos-hizo un movimiento de varita y los encapuchados terminaron amarrados entre ellos. Sirius sonrió satisfecho y continuó caminando.

-¿Y Bárbara?-preguntó Kathya, mientras doblaban una esquina, siguiendo a Remus.

-James fue a buscarla-dijo, deteniéndose tras una saliente de la pared, escondiéndose de la vista de dos mortífagos que caminaban por un corredor perpendicular. Remus los observó, y le hizo una seña a Sirius.

-Mit, ten a Lucy-susurró, y caminó con cautela hacia Remus. Ambos hombres desaparecieron de la vista de los tres chicos, y segundos después oyeron gritos. Y luego, el silencio. Se sobresaltaron, y se miraron aterrorizados.

-Mit...-dijo Kathya, apretando el brazo de su novio. Él tomó aire.

-Iré a ver-dijo con firmeza.

-No-chillaron Kathya y Lucy.

-Quédense aquí-masculló él, soltándose de ambas chicas.

-Mit...-

-Al final, las gryffindors somos nosotras y parecemos mas cobardes que él-susurró Lucy. Mitzar caminó hacia la puerta por donde habían pasado su padre y Remus. Intentó cruzar, pero dos hombres le flanquearon el paso, y los tres jóvenes gritaron asustados.

-¿Tienen que gritar?-preguntó Remus en voz baja-rayos, van a matarnos si los escuchan-

-Nos van a matar de todas formas-dijo Sirius-asi que si gritan no es problema-se acercó a Lucy y la tomó de la cintura. Cruzaron el hueco que los separaba del otro pasillo. Vislumbraron a los dos mortífagos inconscientes sobre el suelo.

-¿Izquierda, derecha o al frente?-preguntó Mitzar.

-Esto es un laberinto-susurró Kathya asombrada.

-Por eso tardamos tanto en encontrarlos-dijo Sirius con hastío-este lugar es inmenso-

-Descubrimos que es un laberinto subterráneo, digamos...un perfecto escondite-dijo Remus, mientras atravesaban el corredor. –Suponemos que sobre esto hay una casa, y que por eso no se viene abajo, los cimientos de ella funcionan como soporte...está hecho de piedra y adobe, como las construcciones antiguas-

-Como todos los castillos en donde vivían los magos sangres pura-siseó Mitzar.

-Sí, así es-

Llegaron hasta unas oscuras escaleras, y Remus la iluminó con la luz que salía de su varita.

-Debemos esperar a James-

Kathya tembló nerviosa al mirar la oscuridad que provenía desde el piso superior. Tuvo la sensación de que esas escaleras llevaban al abismo, a la muerte misma. Volvió a temblar, y sintió las manos cálidas de Mitzar acariciarle la cintura. Lo miró, y él le sonrió.

-Tranquila, todo saldrá bien-le besó la mejilla-todo saldrá bien-

-Si sobreviven a esto, prométanme que se casarán y me darán muchos nietos-ambos jóvenes miraron a Sirius, que sonreía. Kathya miró a Mitzar y lo vio sonreír dulcemente.

-Te lo prometemos-dijeron. Sirius sonrió abiertamente. Se sobresaltaron al oír un fuerte estruendo.

-¿Qué rayos..?-preguntó Sirius observando las escaleras, varita en mano. Alguien corría hacia ellos desde el piso superior.

-CORRAN-

-¿Corna?-Remus miró al hombre que bajaba las escaleras a toda prisa, llevando consigo a una joven completamente aturdida y, tras él, un muchacho de cabellos platinados que lo seguía.

-Corran, no pregunten-dijo al llegar junto a ellos. Un rayo azul pasó por sobre sus cabezas.

-¿Qué demonios hiciste?-masculló Remus, atacando a los mortífagos que perseguían a James.

-Me pasé un poquitiiiiiiiiito con el encantamiento...hizo mucho ruido-a pesar de que los perseguían, Sirius rió a carcajadas al ver la expresión de su mejor amigo. Parecía un niño chiquito que sabía que había hecho una travesura.

-JAMES ERES UN TARADO-bramó Remus, mientras esquivaba otro rayo azul.

-Bueno, me emocioné-dijo James encogiéndose de hombros, atacando a un mortífago que había aparecido doblando una esquina.

-No es para emocionarse idiota-masculló Remus, saltando por sobre dos mortífagos inconscientes, y yendo hacia Sirius, que luchaba contra otros dos.

-Sí es emocionante-dijo el señor Black lanzándose al suelo con Lucy debajo. Mitzar y Kathya terminaron resguardados tras James, y Bárbara y Draco se cubrían tras una columna maltrecha.

-La muerte no es emocionante-chilló Remus, mientras corrían por el corredor, y cientos de mortífagos los perseguían.

-No, pero la guerra sí-

-Si Lily te oyera te mataría-susurró Remus entrecortadamente.

-Por suerte ella está con Harry-masculló James, tomándolo de la manga de la túnica y arrastrándolo.

-Has avisado a los mortífagos que estamos aquí-dijo Remus, deteniéndose y tomando un pasillo hacia la izquierda.

-No es cierto-dijo James entrecortadamente. Se pasó la mano por la boca, y vio que le salía sangre-los mortífagos sabían que veníamos-

-¿Qué?-preguntó Sirius.

-¿Cómo?-preguntó Remus.

-No lo sé, no me lo dijeron-Kathya miró a Bárbara con el ceño fruncido. Ella se encogió en su lugar al ver las expresiones de los otros jóvenes que la fulminaban con la mirada.

Se escondieron dentro de una celda vacía y esperaron. Hicieron silencio al oír los pasos de los mortífagos que los buscaban. El corredor fue iluminado por el fulgor verde de las varitas de los enemigos. Éstos atravesaron el pasillo hacia el fondo.

-Ahora-dijo James.

-Ustedes quédense aquí-dijo Sirius-volveremos, no se preocupen-

-Quiero ir con ustedes-dijo Draco.

-No, te quedas aquí niño-los tres hombres salieron del pasillo y atacaron a los mortífagos. Minutos después, Sirius apareció por la puerta.

-Vamos-salieron nuevamente al pasillo. Corrieron apresuradamente, atravesando con rapidez el oscuro y extenso corredor. Oyeron los gritos de algunos mortífagos que aún los perseguían, lanzándole maleficios a diestra y siniestra. De vez en cuando James o Remus se volteaban y atacaban a sus perseguidores, intentando así tener tiempo para huir. Llegaron a una puerta, y la atravesaron. Se detuvieron de golpe, observando el panorama.

-Oh no-susurró Bárbara. Habían llegado al cuarto principal de esa mazmorra. Estaban rodeados por mortífagos. Snape se encontraba en el centro de ese lugar, apuntando a Harry con la varita. Varios mortífagos se encontraban inconscientes en el suelo, otros muertos, y muchos otros heridos y débiles.

Una lucha se había llevado a cabo allí, y notaron el sudor que brillaba en las caras de los miembros de la Orden.

-Tardaron en llegar-dijo Snape, observándolos-Potter, Black y Lupin¡qué extraño!-miró a Harry-te voy a dar el honor Potter de luchar conmigo...¿o prefieres que te mate ahora mismo, frente a los ojos de tus padres?-Lily y James se miraron con terror. Varios mortífagos los tomaron de las muñecas y los inmovilizaron. Los arrodillaron en el suelo de cara al piso.

Kathya notó a sus nervios recorrerla con ímpetu, y comenzó a temblar. Tenía miedo, tenía horror, y además mucho frío. Además le dolía muchísimo el cuerpo, sabía que no iba a tener fuerzas para luchar. Y había un ligero problema: no tenían sus varitas, así que la lucha iba a ser muy desventajosa.

-¿Qué dices Potter?-preguntó Snape, acercándose a Harry y clavándole la varita en el cuello-¿quieres que te asesine frente a tus padres?¿o prefieres que los mate primero a ellos y luego a ti?-

-No te lo permitiré-dijo, enfrentándolo con la mirada-no voy a morir en tus manos Snivellus-masculló Harry y, con una rapidez increíble, recuperó su varita de manos de Snape y comenzaron a atacarse. Todo se desbandó, y se inició una lucha feroz entre mortífagos y aurores.

Mitzar golpeó con furia en el bajo vientre al hombre que lo mantenía arrodillado, para luego darle una terrible trompada en la nariz al encapuchado que sostenía a Kathya. Ella miró estupefacta cómo al mortífago le salía mucha sangre de los orificios nasales para luego caer inconsciente al suelo.

-Mit..-susurró ella atónita, mientras él la tomaba de la mano-eres todo un Black-él sonrió, y juntos atacaron a los captores de Bárbara y Draco, mientras que Sirius luchaba contra el mortífago que tenía a Lucy. Los dejaron inconscientes a los pocos segundos.

-James, tu varita-gritó Sirius, lanzándole al señor Potter la varita. Él la tomó en el aire, y comenzó a lanzarle hechizos a los enemigos que los atacaban. –Lu, resguárdate-dijo Sirius, besándola dulcemente-todo saldrá bien-volteó y corrió hacia donde se encontraba Harry, y Lucy lo perdió de vista entre el tumulto.

Bárbara miró a su alrededor, buscando a Draco. Estaba nerviosa, sentía a su corazón latir con fuerza dentro de ella, y la adrenalina le invadía el cerebro y la sangre de sus venas, alterándola. Había mucha gente en ese lugar luchando. Pudo ver a Lily pelear contra un mortífago que se encontraba bastante herido, y a Remus correr de uno y otro lado del cuarto atacando a diestra y siniestra.

Bárbara intentó levantarse del suelo, pero alguien la golpeó en la espalda. Ella volteó, enfrentando con la mirada a quien la apuntaba con la varita.

-Tú te mueres ahora-Bellatrix la miró con odio. Bárbara cerró los ojos cuando la mujer comenzó a pronunciar el Avada Kedavra, pero un ladrido estruendoso y sonoro la hizo abrir los ojos y mirar. Un enorme perro negro se había lanzado sobre Bellatrix y le mordía la cara con furia. La lanzó varios metros por el aire, y el animal se transformó. Miró a Bárbara detenidamente.

-SAL DE AQUÍ BÁRBARA-bramó Sirius. Ella se levantó del suelo con rapidez.

-Suerte Sirius, sé que se la tienes jurada a tu prima-dijo, mientras corría, ayudándose de codazos y patadas para esquivar a los mortífagos. Muchos intentaron atraparla y mantenerla cautiva, pero ella los golpeó fuertemente y siguió corriendo. Alguien se le cruzó en el camino y ambos cayeron al suelo.

-¿Qué rayos?-masculló Bárbara con desesperación.

-Tranquila Bar, soy yo-ella miró al joven frente a sí con expresión calmada.

-Ay Mit, odio cuando te cruzas-lo abrazó fuertemente-¿y Kat?-

-Ven-corrieron, esquivando a mucha gente. Dos personas se les lanzaron encima, manteniéndolos sobre el suelo. Mitzar fue arrastrado por los pies, mientras que Bárbara era tomada del cabello. Gritó desesperada mientras observaba cómo los mortífagos golpeaban a Mitzar con rabia y furia.

-MIT-pataleó, intentando zafarse de las fuertes manos del desconocido, cuando éste cayó al suelo desmayado. Bárbara se levantó del suelo temblorosa, y miró al joven que la observaba sonriendo.

-Draco-susurró.-Ayuda a Mit-

-Tú vete-dijo él. Bárbara observó a Draco correr hacia los mortífagos que atacaban al joven Black y se les lanzó encima. Ella continuó huyendo de ese lugar. Había llegado ya hasta la puerta, pero alguien la tomó del brazo y la arrastró.

-SUÉLTAME-bramó ella.

-No luches-Bárbara miró al hombre que la tomaba del brazo.

-¿Papá?¿qué...?-

-No llegarás a ningún lado por ese lugar-dijo él-ven, te llevaré a la salida-

-Papá...estás intentando salvarme-susurró con voz crispada.

-Haré lo que no pude hacer con tu madre-estaban corriendo, huyendo de aquel lugar en donde se estaba llevando a cabo semejante guerra. Subieron una escalera. Bárbara notó que la escalera no llevaba a ningún piso, sino que terminaba en lo que supuso era el techo. Su padre golpeó varias veces la piedra, y ella se sorprendió al ver que se abría un hueco.

-Sal por aquí-dijo él-rápido Bar-

-Pero...mis amigas...-Tom la miró detenidamente.

-Hija, debes huir-

-No sin mis amigas-dijo con firmeza. Él tomó aire y suspiró.

-Sube, yo las llevaré-los ojos de Bárbara se humedecieron. Y, al mirar fijamente al hombre que estaba frente a ella, reconoció a su querido padre, a ese padre juguetón y dedicado, ese hombre que todas las noches le leía cuentos y le cantaba canciones, ese hombre que disfrutaba llevándola a la plaza, ese hombre que le había comprado sus útiles para la escuela. Ese padre que tanto había amado.

-Gracias papá-lo abrazó fuertemente-gracias-lo soltó, y vio varias lágrimas surcar el rostro maltrecho frente a ella.

-Es lo mínimo que puedo hacer luego de todo lo que te hice sufrir-la besó en la frente-vete-

Bárbara subió hacia la casa. Un olor nauseabundo invadía el lugar, y tuvo que taparse la nariz para poder salir de aquel cuarto conciente. Cruzó la habitación. Se detuvo en el marco de la puerta, esperando. Segundos después, oyó los pasos de alguien que se acercaba. Se escondió, apoyando la espalda contra la pared.

-¿Bar?-

-¿Papá?-

-No...no encontré a tus amigas...hay un gran jaleo allí abajo-

-Entonces volveré allí abajo-dijo Bárbara con voz seria. Alguien cruzó el umbral de la puerta, sorprendiéndolos.

-No, tú no volverás abajo-Bellatrix los apuntó con su varita. Bárbara vio las marcas de las mordidas atroces que Sirius le había hecho, y que aún sangraban con exceso. Estaba muy malherida.

-Bella...-

-¡¡¡NO HABLES TOM!!!-bramó ella-sabía que nos traicionarías, por eso te seguí-miró a Bárbara-niña, ven-ella miró a su padre.

-Bella-dijo Tom.

-¡¡¡DILE A TU HIJA QUE VENGA FELTON!!!-

-Iré papá-dijo Bárbara. Le dio un beso en la mejilla, y se acercó a Bellatrix. Ella la tomó del cuello con fuerza.

-Ahora pagarás el precio de la traición-

-Bellatrix, por favor-Bellatrix la lanzó al suelo con mucha rabia, golpeándola duramente contra el mármol. Bárbara sintió su nariz romperse en muchos pedacitos, y la sangre comenzó a brotar como un río desbordado. La tomó del cabello y la puso de pie, apoyándola con fuerza contra la pared. Bellatrix la apuntó con la varita. Bárbara tragó saliva ruidosamente, mientras sentía a la sangre mancharle la camiseta y la piel del mentón y del cuello.

-La mataré frente a tus ojos Tom, así aprendes a no traicionar a los mortífagos-dijo Bellatrix.

-No Bella-Bellatrix se alejó varios metros de Bárbara, apuntándola con la varita.

Bárbara tomó aire hondamente, intentando calmar sus nervios. Iba a morir, y no quería hacerlo. A pesar de todo lo que estaba ocurriendo, a pesar de las torturas y los maltratos, ella quería aferrarse a su vida. Bellatrix la observó detenidamente, y sonrió con malevolencia.

-Avada Kedavra-dijo con voz potente.

-NOOOOOOO-bramó Tom. Bárbara apretó los párpados, intentando no ver el rayo de luz verde.

Esperó a la muerte. Pero ésta nunca llegó. Oyó un grito, y abrió los ojos. Lo que vio, Merlín, lo que vio la dejó estática. Un hombre yacía muerto a sus pies.

-¿Papá?-preguntó, notando cómo poco a poco algo muy dentro suyo comenzaba a quebrarse y a hacerse polvo.

-IDIOTA-bramó Bellatrix-TÚ NO DEBÍAS MORIR-

-Papá...-Bárbara se arrodilló junto al cuerpo de su padre y lo abrazó. Lloró desconsolada sobre él, empapándole le rostro.

-CÁLLATE-bramó Bellatrix, caminando en tres zancadas hacia ella. La golpeó fuertemente en la cara, chocando su cabeza contra la pared-TE MATARÉ DE TODAS FORMAS-Bárbara se tapó el rostro cuando Bellatrix la apuntó nuevamente con la varita.

-AAAAAAAAAAAAAH-Bárbara levantó la vista, y vio que Bellatrix luchaba contra una persona que se le había lanzado encima.

-Kat-susurró.

Kathya se encontraba sobre la espalda de Bellatrix, tomándola del cabello como si fueran riendas. Bellatrix chillaba de dolor mientras la rubia tironeaba de su largo cabello oscuro.

-VETE BAR-Bárbara se puso en pie con dificultad. Corrió hacia la puerta, pero un ruido sordo la hizo detenerse y voltear. Bellatrix apuntaba a Kathya con la varita. La rubia se encontraba tirada en el suelo, y se tomaba la cabeza con las manos.

-SECTUMSEMPRA-bramó Bellatrix. Kathya comenzó a desangrarse en el mismo instante en que el maleficio la golpeó.

-NO-bramó Bárbara, corriendo hacia la mortífaga y golpeándola fuertemente. De una patada provocó que Bellatrix soltara su varita chillando, y ésta terminó cayendo junto a Kathya.

Bellatrix golpeó a Bárbara fuertemente en la cara, e hizo el ademán de correr hacia su varita. Pero se detuvo de repente, al ver que Kathya había sido más rápida que ella, y la apuntaba. Se observaron detenidamente.

-Moseley...-

-Kat...-Bárbara miró a su amiga con expresión adolorida.

-Esto es por Sirius, perra-susurró Kathya. Bellatrix frunció el ceño.-AVADA KEDAVRA-un rayo de luz verde golpeó a la mujer, que miró a Kathya aterrorizada. Segundos después, cayó al suelo con el cuerpo tieso.

-Kat..-susurró Bárbara, observando el cuerpo muerto de Bellatrix con estupefacción. Y miró a Kathya con admiración creciente. Kathya le devolvió la mirada y, soltando la varita, cayó desmayada al suelo.

OoOOoO

Lucy golpeó fuertemente al mortífago que le flanqueaba el paso, dándole un potente golpe en el estómago. Lo oyó chillar de dolor, pero no se detuvo a mirar, sino que siguió en su camino, buscando a Kathya y a Bárbara. El tumulto a su alrededor era terrible, y necesitó de varios golpes y codazos para abrirse paso. Vislumbró a Ron luchando encarnizadamente contra Rodolphus Lestrange, y vio a Hermione pelear contra Lucius Malfoy. Buscó a sus dos amigas con la mirada, pero lo único que podía ver eran túnicas, máscaras y haces de luz. Y fijó su vista en un hombre calvo y deformado. Se miraron detenidamente.

-Crucio-bramó él. Ella lo esquivó a duras penas, lanzándose al suelo. El maleficio dio contra una pared, haciéndola estallar, y dejando un hoyo.

-Tú mataste a mis padres, yo te mataré a ti ahora-dijo Lucy. Se acercó a un mortífago que yacía muerto a pocos centímetros de ella, y le quitó la varita.-Crucio-bramó. Pero no ocurrió nada. Gruñó enojada cuando Snape se echó a reír. La ira comenzó a carcomerle la razón, y apretó los dientes.

-Debes sentirlo niña-dijo-debes realmente tener el deseo de causar dolor-masculló, para luego lanzarle un Desmaius.

-PROTEGO-chilló Lucy, y desvió el hechizo que le lanzó Snape.

-Así que sabes cómo jugar rudo-dijo él con voz maliciosa-fascinante-la apuntó-CRUCIO-Lucy se escondió tras una columna, y el hechizo rebotó contra la piedra.-No te escondas niña-alrededor de ambos la gente seguía luchando de forma sangrienta y encarnizada, pero para Lucy nadie existía mas que ella y el hombre al que quería asesinar. O, a lo sumo, hacerlo sufrir muchísimo.

-Sectumsempra-bramó Snape, apuntándola con la varita. Lucy lo esquivó a duras penas, y oyó el chillido que lanzó el hombre al cual le pegó el maleficio.

-¿Por qué quieres matarme?-bramó Snape con falsa inocencia-¿acaso quieres vengar la muerte de tus padres?-

-SÍ, ESO QUIERO-bramó ella-AVADA KEDAVRA-

-AJAJAJAJAJA-rió Snape-tú no vas a poder matarme niña, porque tú no tienes las agallas-

-SOY UNA GRYFFINDOR-bramó Lucy colérica.

-Eso no basta-sonrió con malicia-tu padre era un gryffindor y murió así-chasqueó sus dedos-murió rápido y fácil, y no se pudo defen...-

-NO TE ATRE...NO TE ATREVAS A HABLAR DE ÉL-bramó furiosa-CRUCIO-Snape rió nuevamente de forma socarrona.

-Ohh, aún recuerdo la expresión de tu padre-dijo, como recordando un recuerdo feliz-y los gritos de tu madre, que gimió como una perra mientras la torturábamos, y el imbécil de tu padre pidiendo clemencia por su pequeña hijita Lucy-

-CÁLLATE-bramó Lucy, tapándose los oídos.-CÁLLATE, NO HABLES-

-Es cierto, mejor luchar que hablar-dijo-Crucio-gritó Snape. Lucy se lanzó al suelo, esquivando el hechizo.

-¿No tienes ningún otro hechizo para lanzarme idiota?-gritó con voz ronca. La expresión de Snape se crispó.

-PETRIFICUS TOTAL-bramó. Lucy lo esquivó con maestría. Snape apretó los dientes-tus padres murieron de forma estúpida, como todos los idiotas que están en contra de la pureza de sangre...tú eres una escoria, y morirás como tal...tus padres murieron defendiendo algo que no sirve..la libertad-

-CIE-RRA TU BO-CA-

-Te mataré de la misma forma que a ellos, te torturaré...morirás pidiendo clemencia como el patético de tu padre-Lucy apretó los puños, los dientes, los párpados. Sintió su ira aferrarse a su corazón como un pulpo pesado y enorme. Su sangre se dirigió a mil hacia su cerebro, haciéndolo trabajar con rapidez extrema. Tomó aire hondamente, apretó la varita que llevaba en su mano derecha, y apuntó al hombre frente a ella.

-¿Qué vas a hacerme?-preguntó Snape riendo-no puedes matarme...no puedes-

-¡¡¡ESTO ES POR MIS PADRES Y POR DUMBLEDORE!!!-bramó-AVADA KEDAVRA-gritó. Sintió a su garganta desgarrarse, a su voz apagarse y tornarse ronca, a sus ojos humedecerse debido al esfuerzo, y un rayo de luz verde salió de la varita que llevaba en sus manos, y Snape, aterrorizado, abrió los ojos y la miró detenidamente.

OoOOoO

Bárbara había bajado rápidamente hacia las mazmorras, intentando encontrar a alguien que pudiera ayudarla para salvar a Kathya de una muerte segura. Su cuerpo temblaba y sollozaba silenciosamente.

Estaba mareada, aturdida, y todavía no lograba digerir la muerte de su padre. No lo podía creer, él había intentado salvarla. Por su culpa él estaba muerto ahora, yaciendo sobre el suelo del castillo que había sobre ellos.

Desmayó a un mortífago que intentó atacarla. Había tomado la varita de Bellatrix para poder defenderse, sino la atacarían impunemente.

La lucha aún seguía llevándose a cabo, y observó a los miembros de la Orden pelear con frenetismo, con valentía y orgullo. Había muchos muertos, y pudo oler la sangre fresca y el olor nauseabundo de la muerte.

-Bar-alguien la tomó del brazo y la detuvo en su caminata frenética. Ella miró con ojos idos al joven que la miraba.

-Draco...yo...Kat...ella...-

-¿Te sientes bien?-

-Asesinaron a mi padre...-dijo con voz quebrada-Bellatrix...Kathya la asesinó...ella está arriba desangrándose, por favor, debes ayudarme-lo tomó fuertemente de la toga.

-No te preocupes, buscaré a Mit e iremos-la abrazó-no te preocupes-Bárbara sollozó. Frunció el ceño al ver a Lucy luchar de forma feroz contra Snape.

-¿Lu?-

Un rayo de luz verde cruzó el cuarto en toda su extensión, sorprendiéndola, y se lanzó al suelo, tomando a Draco fuertemente de la mano. Oyó el aullido ensordecedor de alguien que en ese mismo instante veía con ojos asustados a su propia muerte. Percibió el silencio impenetrable que se formaba en el lugar, y luego gritos y exclamaciones de triunfo. Levantó la mirada, buscando desesperada a Lucy y a Kathya. Y ahí lo vio. Entre cientos de personas, lastimado y sangrando a borbotones. Ahí, invencible, líder y poderoso. Con la respiración entrecortada, con heridas mortales y una madurez demasiado precoz. Como en un extraño dejavu, Bárbara sabía que aquella escena ya la conocía. Que ya la había visto, que la había soñado.

Harry levantó triunfante la varita, la cual aferraba con su mano derecha. Y gritó, lanzando toda la voz que poseía al aire, mientras los demás miembros de la Orden, a su alrededor, vitoreaban.

Bárbara sonrió al ver cumplido su sueño y, observando a un atónito Draco, lo tomó de la mano. Él no podía articular palabra. Corrieron entre los miembros de la Orden, esquivando cuerpos y rocas. Los mortífagos habían sido atados, aquellos que habían logrado sobrevivir. Los muertos yacían en el lugar en donde habían caído.

-Pero...tú dijiste que..ganaban los mortífagos-dijo él incrédulo. Ella rió divertida.

-Mentí-dijo con picardía-que sea una gryffindor no quiere decir que no pueda ser astuta como un slytherin-

-Pero Snape es legilimens-chilló Draco-¿cómo rayos lograste que no te leyera la mente?-

-Leyó mi mente, oh sí, lo hizo-sonrió con malicia, y Draco se asustó al ver que su novia tenía tantos secretos-Harry me enseñó una forma de engañar las mentes de los legilimens..no creas en todo lo que ves ni en todo lo que oyes..y mucho menos en lo que te dicen-le guiñó el ojo.

-Zorra-susurró Draco. Bárbara sonrió divertida-y Potter es el peor de todos los cínicos-

Ella lo besó dulcemente, y juntos se dirigieron hacia Harry.

OoOOoO

Miró la cerámica bajo sus pies. Pudo ver su reflejo en el suelo, se sentó sobre él, y lo sintió frío. Se lanzó a llorar desconsolada, apoyando su cabeza entre sus rodillas. Los pasos de alguien acercándose le hicieron levantar la mirada.

-Bar...-la voz de Draco la hizo dejar de sollozar-tranquila-

-No puedo estar tranquila-susurró. Lo miró-no puedo-

-Todo saldrá bien-dijo él-todo-la voz masculina se crispó. Se abrazaron.

Se sobresaltaron al oír que la puerta de la enfermería se abría de un azote, y Harry salió de ella con paso firme. Sus ojos se encontraban idos y ausentes.

-¿Qué pasó?-Mitzar se acercó a Harry con desesperación-¿Harry?-el ojiverde tomó aire y lo exhaló en un suspiro.

-Está en coma-susurró con voz apagada. Mitzar apoyó su cabeza sobre el torso de Harry, y se largó a llorar. Harry lo palmeó en la espalda. Se hizo un silencio en el pasillo, roto solamente por los sollozos de Mitzar.

-Mit...-susurró Sirius-Mit, ella...ella estará bien-ni siquiera él creía lo que decía.

-No...-susurró Mitzar-ella va a morir, y yo moriré con ella-

-No digas eso-dijo James con preocupación-por favor, Mit, tranquilízate-

-NO PUEDO TRANQUILIZARME-bramó. Y su voz hizo eco por todo el corredor-no puedo..-se limpió las lágrimas con la manga de su camiseta. –Ella va a morir por mi culpa, porque si no hubiese ido a salvarme, no estaría así-se tapó el rostro-no quiero que se muera, la amo-cayó de rodillas al suelo.

-Mit..-dijeron Bárbara y Lucy.

-No lo molesten-dijo Harry-déjenlo llorar, lo necesita-las miró-pueden verla si quieren...-Lucy y Bárbara se miraron, y asintieron con la cabeza. Juntas, y a paso lento, se dirigieron a la enfermería. Entraron intentando no hacer ruido. La enfermería estaba silenciosa y tranquila. Cerraron la puerta.

-Hola-la voz susurrante de Deneb las hizo mirar a la pequeña.

-Hola Den-ella intentó sonreír, pero no pudo.

-¿Ustedes están bien?-preguntó.

-Sí, Madam Pomfrey ya nos curó las heridas-dijo Bárbara, mostrándole las vendas.

-Me contaron que lucharon valientemente-dijo Deneb- y que tú Lu asesinaste a Snape-

-Sí..pero no me siento orgullosa-dijo ella. Tragó saliva al ver que la niña la miraba fijamente.

-Bienvenida a la familia...mamá-los ojos de Lucy se humedecieron.

-Yo..yo no quiero reemplazar a tu madre-susurró ella con voz emocionada.

-No vas a reemplazarla, no para mi..pero sí para mi padre-dijo Deneb.-Él necesita a una mujer que lo ame...y tú eres esa mujer-

-Gracias Den-Deneb sonrió.

-De nada Lu-

Bárbara se había acercado a la cama en donde yacía Kathya. Le acarició el cabello rubio, desparramado sobre la almohada.

-Ay Kat, yo te llevé a tu muerte-sollozó, y se sentó con piernas temblorosas sobre la silla a centímetros de la cama.

-Tú no la llevaste a nada Bar-susurró Lucy-nadie tiene la culpa-palmeó su hombro. Miró a la inconsciente Kathya-mejórate Kat, por favor...-

-Hazlo por nosotras-murmuró Bárbara-ojalá puedas oírnos-acarició la pálida piel de Kathya con ternura.

-Hazlo por Mit-dijo Lucy-no nos dejes- la puerta de la enfermería se abrió, y notaron la expresión triste de Mitzar, que entraba al lugar. Las miró largamente. Sus ojos se encontraban enrojecidos e hinchados, y sus labios temblaban al hablar.

-¿Pueden...pueden dejarme a solas?-ambas se miraron.

-Sí Mit-se levantaron de sus lugares y se dirigieron a la puerta. Lo oyeron sollozar mientras cerraban la puerta de la enfermería y lo dejaban solo dentro. Él miró a la cama en donde yacía Kathya, con un enorme nudo en su estómago.

-Mit...-Deneb intentó animarlo, pero él la calló con una seña de la mano. Se acercó a la cama y se sentó en la silla en donde antes había estado Bárbara. Miró a Kathya, blanca, nívea, durmiendo plácidamente en un sueño del cual seguramente no despertaría. Y sollozó, acostándose sobre el torso femenino, y se lanzó a llorar.

-Mit...-dijo Deneb con voz ronca-no llores Mit-la voz de la niña se quebró y sollozó al igual que su hermano. Mitzar abrazó el cuerpo inerte de Kathya.

-No me dejes-susurró entre sollozos-no me dejes-la besó con desesperación-te seguiré a la otra vida si tengo que hacerlo-la abrazó más fuertemente-te seguiré al cielo o al infierno, no te librarás de mi nunca-comenzó a llorar descontroladamente-no me abandones Kat, te amo, por Merlín, quédate aquí conmigo-y, sin poder soportarlo más, se acostó junto al cuerpo inconsciente de su novia y cayó rendido de cansancio.

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Nota de autora:

Ey!..jajajaja...podría terminarlo acá no?..PUES NO...el capítulo continua más abajo!!!...Ustedes realmente creían que los iba a dejar con tanta intriga?...naaa, no soy tan mala.

OoOOoO

Abrió los ojos lentamente. Le dolía todo el cuerpo, y en su cabeza retumbaban los latidos palpitantes de su corazón. Rayos, cómo le dolía la cabeza. Se sentó con dificultad, y miró a su alrededor. Se encontraba en la enfermería de Hogwarts. Todo se encontraba en un silencio impenetrable y sepulcral.

Observó las blancas sábanas que la arropaban, y luego miró la chimenea encendida. Ésta era lo único que calentaba el ambiente, y una de las cosas que iluminaba el lugar, además de la luz de la luna que entraba por la ventana, dándole al cuarto un tinte blanco y azulado.

Se levantó de la cama, y sintió el frío suelo bajo sus pies. Tembló de frío y se abrazó, intentando infundirse calor. Maldito invierno inglés.

Caminó hacia la puerta con paso lento y pausado, procurando no hacer ningún ruido. Salió al pasillo. Atravesó el corredor, sintiendo el aire frío recorrerle las piernas desnudas por debajo del camisón blanco. Caminó como un autómata hacia el final del corredor, y bajó las escaleras. Pudo ver la luna blanca en el firmamento, y las estrellas refulgiendo junto a ella, como en un hermoso cuadro mágico. Los árboles del Bosque Prohibido se mecían lentamente con el viento, y aún llevaban un ligero manto blanco sobre sus hojas. Continuó atravesando el corredor, como un fantasma transparente, con su largo cabello rubio ondulado suelto hasta su cintura, y su camisón blanco adherido a su cuerpo delgado.

Llegó hasta unas puertas enormes, y las observó detenidamente. Las empujó, y éstas se abrieron. Entró a un lugar amplio y pulcro, repleto de estanterías. Sonrió al reconocer la biblioteca de Hogwarts. Se encaminó hacia una ventana, y miró al cielo.

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-¿Cómo que se escapó?-bramó Harry a la enfermera.

-Sí, se escapó-dijo Madam Pomfrey.

-Poppy, eso no pudo haber ocurrido, ella estaba inconsciente-dijo McGonagall. La enfermera puso los ojos en blanco.

-Sí, pero despertó...¿no ven? No está en su cama-chilló, señalando la cama ahora vacía.

-¿Dónde estará?-preguntó Sirius con preocupación-¿dónde?-se quedaron pensativos.

-Bueno, pero...despertó-dijo James-ella despertó-

-Sí, pero no sabemos dónde esta-susurró Remus.

-No creo que se haya ido muy lejos-dijo Lily-estamos en Hogwarts...

Bárbara saltó en su lugar, y miró a los tres apuestos hombres que miraban al suelo ensimismados.-El Mapa-dijo ella de repente. Los tres fruncieron el ceño y se miraron entre ellos.

-¿Qué?-preguntó Lucy.

-Aggg, el Mapa del Merodeador...¿lo tienen?-preguntó Bárbara. Harry metió la mano en su túnica y le entregó un pergamino perfectamente doblado.

-Debes decir...-

-Sí, sí, Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas-los cuatro hombres la miraron frunciendo el entrecejo. Bárbara miró a Lucy con terror-nos vamos, mejor¿sí?-la morena asintió con la cabeza.

Caminaron hacia la puerta. Salieron al pasillo siendo observadas detenidamente por los que se encontraban dentro.

-¿Cómo rayos saben tanto?-preguntó Lily con estupefacción. James se encogió de hombros atónito.

-Oigan...¿alguien ha visto a Mit?-preguntó Sirius, observando a su alrededor. Harry suspiró al ver que el joven Black también había desaparecido. Lo iban a enloquecer.

Corrió de forma apresurada por los extensos pasillos de la escuela, oyendo el eco de sus pasos. El frío ambiente le golpeaba la cara con fuerza, pero eso no lo detuvo. Corría desesperado, buscando a alguien que, no supo por qué, lo guiaba hasta la biblioteca. Llegó hasta ella sin aliento, y necesitó detenerse contra la pared para tomar aire. Se acomodó el flequillo y, tomando valor, entró a la biblioteca. Miró a su alrededor, notando la oscuridad del lugar. Las estanterías parecían sumamente sombrías debido a las sombras que se formaban gracias a la luz que entraba del exterior. Hacía mucho frío allí también. Caminó con paso lento, arropándose con la túnica. Su reflejo en el suelo lo asombró y le recordó viejos tiempos.

Atravesó la biblioteca, pasando por entre las estanterías repletas de libros, y la vio sentada a una mesa, observando la luna por una ventana. Sonrió dulcemente. Caminó hacia ella. Se detuvo a centímetros de donde ella se encontraba. La miró detenidamente. Sintió su corazón retumbar felizmente dentro de él.

-¿Kat?-ella se sobresaltó y volteó a mirarlo. Sus ojos verdes se humedecieron cuando se cruzaron con los de él. Se levantó de su asiento y se acercó. Se detuvo a tan solo centímetros. Se adoraron con los ojos-¿Katy?-preguntó él con voz dulce y temblorosa.

Mitzar avanzó hacia ella y levantó la mano derecha, la posó en su mejilla y fue deslizándola lentamente hasta su barbilla. Su dedo índice recorrió el labio inferior de la rubia.

Kathya empezó a llorar. Las piernas le flaquearon, pero Mitzar la sostuvo con sus fuertes brazos para que no cayera. Sintió cada músculo del cuerpo masculino contra sí, los latidos suaves del corazón, las tiernas manos abrazándola.

-Mi amor… -susurró Mitzar-te he echado tanto de menos-

Kathya lo abrazó por el cuello y besó cada centímetro del rostro masculino. Sus párpados, sus mejillas, su mentón... Se detuvo al llegar a los carnosos labios que le sonreían. Apoyó su frente contra la de él y ambos cerraron los ojos, sintiendo el cálido aliento del otro enredándose con el propio. Se miraron largamente a los ojos.

-Te amo-

Se fundieron en un beso ansiado y apasionado. Mitzar la tomó del cuello y la besó con pasión, mientras ella enredaba sus piernas a las de él.

-Katy, te quiero tanto-susurró él con voz entrecortada, al tiempo que ella lloraba de felicidad y emoción-nunca más te separes de mí-

-Nunca más lo haré-y volvieron a besarse.

Y fue así como los encontraron Bárbara y Lucy. Observaron toda la escena escondidas tras una estantería y, mirándose, sonrieron y decidieron darles privacidad.

-Aquí nos dimos nuestro primer beso-susurró él, rozando sus labios contra los de ella. Kathya sonrió sonrojada, mientras el joven le acariciaba el mentón.-Debemos ir a la enfermería-dijo Mitzar-todos están preocupados por ti-. La tomó fuertemente de la mano-vamos-y salieron abrazados de la biblioteca.

OoOOoO

Se abrazó fuertemente a la almohada, y respiró hondo.

-No te muevas-la voz de Harry le hizo abrir los ojos de par en par.

-¿Harry?-preguntó con voz entrecortada. Estiró la mano y acarició la mano de Harry.

-Hola Kat-dijo él, sonriendo-¿cómo te sientes?-

-¿Dónde están todos?-preguntó ella.

-Están todos bien-dijo Harry-tú estás bien-ella se sentó en la cama.

-Me duele todo-dijo ella. Vio sonreír a Harry-¿qué ocurre que estás tan feliz?-

-Estuviste en coma un mes y medio..creímos que ibas a morir..además ayer te fugaste de la enfermería, nos diste un gran susto-Kathya carraspeó incómoda.

-¿Estuve en coma?-preguntó ella con voz chirriante.

-Sí-Kathya miró alrededor. Se encontraba nuevamente en la enfermería de Hogwarts. Recordó lo ocurrido en la biblioteca, y sonrió.

-¿Dónde está Mit?-preguntó.

-Lo llamo si quieres-dijo Harry con suavidad.

-Sí, claro que quiero-dijo con voz chillona. Harry sonrió, y caminó hacia la puerta. La abrió y salió al pasillo.

Kathya miró a su alrededor. La luz de la tarde entraba por las ventanas, dándole un tono anaranjado al lugar. El cielo claro parecía casi transparente, y pudo ver muchos pájaros surcando el firmamento. Qué hermosa vista que tenía desde donde se encontraba.

La puerta de la enfermería se abrió, y vislumbró la expresión feliz y emocionada de Mitzar. Lo miró detenidamente. A pesar de que se veía más delgado y pálido que de costumbre, aún así se veía sumamente tentador con su camiseta negra ajustada, y sus jeans azules medio rotos. Llevaba el cabello un poco más largo, y bastante despeinado. Kathya se mordió el labio mientras lo miraba de arriba abajo. ¡Qué hermosa vista que tenía desde el lugar en donde se encontraba!. Él se encaminó hacia ella y la abrazó fuertemente. Cómo había extrañado el aroma masculino y la tibieza de su cuerpo.

-Katy...despertaste...-(N/A: no, es un holograma…claro tarado que despertó! ¬¬, ay hijo, demasiado sexo te hace mal).

-Sí-susurró ella, sintiendo los besos de él en su cuello y en sus mejillas.

-Menos mal-dijo Mitzar con ojos húmedos y voz quebrada-si morías yo moría contigo-

-No digas eso-dijo Kathya. Lo besó dulcemente en los labios-ya todo pasó, estoy bien-frunció el ceño al recordar algo importante, algo que no le había preguntado a él en la noche-Mit-

-Dime-dijo él, acariciándole el cabello con devoción.

-Yo..¿yo perdí al bebé?-los ojos de Mitzar la miraron entristecidos-¿perdí a nuestro bebé?-preguntó con voz quebrada.

-No...no estabas embarazada-Kathya sintió esas palabras como bofetadas dolorosas.

-Oh-susurró melancólica-yo había comenzado a amar a ese bebé-él le acarició el mentón.

-Tendremos mucho tiempo para tener hijos-ella frunció el entrecejo.

-¿Cómo estás tan seguro?-lo vio sonreír abiertamente.

-Vencimos Kat...Lucy mató a Snape...-

-¿Qué?-

-Lo que oyes-

-Me dejas atónita-se tocó el rostro inconscientemente. Palpó sus mejillas y miró a Mitzar boquiabierta.

-Mi rostro-dijo emocionada.

-Está bien-dijo él-las llagas desaparecieron por completo-

-Vuelvo a ser linda-dijo ella tímidamente. Él la miró enternecido.

-Siempre has sido la más hermosa-Kathya se sonrojó, y besó a Mitzar dulcemente. Se abrazaron, tumbándose en la cama.

-¿Todos se encuentran bien?-

-Sí-Mitzar le besó el cuello, estremeciéndola-hace un mes que no lo hacemos-susurró con picardía. Kathya rió divertida.

-Acabo de despertar de un coma Mit…-se miraron enamorados-esta noche-le guiñó un ojo, y rieron.

-Últimas noticias-dijo él-Tonks tuvo un precioso varón-

-¿Ya?…pero fue prematuro-Mitzar asintió con la cabeza.

-Pero no sabes lo lindo que es…se llama Antares-Kathya sonrió. –Y Ginny espera un varón-

-Qué lindo, un niño igual a Harry-(N/A: em…dame ocho! xDDD).

-Bueno sí, ya basta-dijo Mitzar celoso. Kathya sonrió abiertamente. Le acarició la nariz con ternura, mordiéndose el labio.

-Y qué lindo serían varios niños iguales a ti-ambos se sonrieron y se besaron dulcemente. -¿Hay más novedades?-

-William está de novio con la hermana de Draco-Kathya levantó las cejas. Bien por William, se lo merecía.

-Me jodes-

-No…Harry casi se suicida-rieron divertidos-y Luna conoció a un chico-Kathya suspiró aliviada. Esa loca no iba a robarle a su chico..por ahora, por lo menos.

La puerta de la enfermería volvió a abrirse y esta vez vio entrar a Bárbara y a Lucy.

-KAAAAAAAT-bramó Lucy, y corrió hacia ella. Se abrazaron fuertemente.

-Que bueno que estás bien-dijo Bárbara con ojos acuosos-no queríamos que murieses...-ella también abrazó a Kathya.

-Somos una hermosa familia-dijo Kathya aferrada a sus dos amigas-chicas, las extrañé mucho-

-Y nosotras a ti-

-Toma-dijo Lucy, entregándole su varita-Harry las recuperó luego de salir de aquel escondite-Kathya tomó su varita con manos ansiosas.

-¿Saben dónde era ese lugar?-preguntó Kathya, girando su varita entre sus dedos. Mitzar la observaba sonriendo.

-Según lo que pudimos oír..¿te suena Spinner?-dijo Lucy. Kathya frunció el ceño.

-¿En la casa de Snape?-

-Sí, encontraron túneles que llevaban a un laberinto subterráneo-dijo Mitzar. Kathya se quedó pensativo-El Profeta nos ha molestado mucho luego de vencer a los mortífagos-

-¿Y ellos..?-

-La mayoría murió...los que quedaron fueron condenados a Azkaban...debías ver la primera plana de El Profeta con la noticia de que tú habías asesinado a Lestrange-Mitzar le dio un beso dulce en los labios-..y que Lucy acabó con Snape-

-Orden de Merlín Primera Clase-dijo Lucy sonriendo-a ti también te la dieron-Kathya abrió la boca-a todos los miembros de la Orden se la dieron...somos famosas e importantes-

-Oh por cierto...gracias Kat-dijo Bárbara. Kathya frunció el ceño y la miró fijamente.

-¿Gracias por qué?-Bárbara sonrió tímidamente.

-Por haberme salvado de Bellatrix...eres como una segunda madre...-

-Sí, chillona y cortamambos ¬¬-masculló Lucy. Un tremendo golpe retumbó en su cabeza-¡¿acabas de despertar de un coma y me golpeas?!-Kathya sonrió divertida.

-El diablo nunca pierde las mañas-susurró. Lucy se tensó de terror. "Quiero a mi mami".

-Vi que Tom desaparecía del lugar, y detrás de él iba Bellatrix. Me dio mala espina, y la seguí-dijo Kathya mirando a Bárbara-jamás imaginé que iba a querer matarte-acarició la mano de su amiga-les dije que siempre las protegería a ambas-se quedaron en silencio.

-¿Saben? Tuve un sueño muy extraño-dijo Kathya. Los tres chicos que estaban con ella la miraron frunciendo el entrecejo.

-Merlín, no me digas que soñaste con la resurrección de Snape o de Bellatrix-masculló Lucy. Rieron.

-No..soñé con un libro...un libro que tenía dos inscripciones extrañas en su tapa..nuestra historia estaba escrita ahí-

Bárbara y Lucy enarcaron sus cejas, mientras que Mitzar volvía a abrazar a Kathya dulcemente.

-¿Y recuerdas lo que decía ese libro?-Kathya asintió con la cabeza-¿qué decía?-

-Nada es imposible si lo deseas con el corazón. Si me tocas, todo lo que aquí escribas será tu mayor sueño, y como tal, se cumplirá tras un despertar-Lucy y Bárbara fruncieron el ceño aún más.

-¡Qué sueño más extraño!-dijo Mitzar.

-No es extraño-dijo Kathya-yo ese libro lo conozco...-miró a sus dos amigas con una mirada muy significativa, y ellas entendieron.

El libro mágico que Kathya había encontrado escondido en un armario, lleno de polvo y viejo, aquel libro que tildaron de diabólico, les había cumplido su mayor sueño, y ellas sabían cual era: conocer el maravilloso mundo de Harry Potter.

Se miraron sonriendo, y se abrazaron. El mágico mundo de Harry Potter siempre había sido parte de ellas. La magia estaba dentro de cada una.

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Nota de Autora:

A NO DESESPERAR. HABRA UN EPÍLOGO DE TRES CAPÍTULOS!!!...

BUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…no lo quería terminar, si era por mí hacía la alta "Historia Sin Fin"…

Bueno..el final ha llegado. Espero que lo hayan disfrutado.

Bien, voy a dejar agradecimientos. Sí, como en los libros reales, los autores dejan agradecimientos. A ustedes, compañeras, que leyeron este fic desde sus inicios, cuando era pedorrito y no tenía una gran historia.

Agradecerle a mis amigas Mik y Bar por inspirarme para hacer a las chicas, a Anto por amenazarme para que actualice y por haberle pasado a todos sus amigos el link de este fic xDDD.

Lloré al escribir este final. Lloré porque me di cuenta que había logrado al fin terminar un precioso proyecto que yo había armado estando MUY al pedo en vacaciones de verano, ese día en que hablando por teléfono con Mik me vino a la mente una historia tipo Narnia, en donde tres chicas llegaban al mundo de Harry Potter gracias a un libro mágico. Les seré sincera, el final del fic no era así como está escrito. Lo cambié porque me di cuenta que si hacía lo que yo quería, traicionaría el final feliz y ustedes me tirarían una bomba en mi casa xDDD. Aunque les confesaré que la relación Lucy/Sirius la hice porque yo quise...tenía muchas ganas de ponerle más protagonismo al bello señor Black. Mik se opuso a la relación, ella quería que Lucy terminara con Cedric. No, lero lero, es mi fic.

Este fic es el gran proyecto de mi vida. Uno de los grandes proyectos que logré terminar. Un fic del cual me enamoré, que quiero y quise muchísimo. En donde estaba horas escribiendo frente a la computadora, quedándome hasta las dos de la mañana cuando la inspiración me venía de golpe. Esta historia es hermosa, y no lo digo solo porque soy su autora, sino porque realmente es lo que pienso de ella cada vez que la leo o leo sus reviews. Es más, lo que voy a decir es falta de modestia, pero este fic es tan bueno y hermoso, que tuvieron el tupé de plagiarme. Y eso, aunque al principio me dolió y me dio muchísima bronca, luego me dio orgullo. Porque solo algo que es considerado muy bueno puede llegar a ser plagiado. Y sufrí, peleé, e insulté a aquella persona que se dio méritos con algo mío. Y fui feliz al ver que tenia el apoyo incondicional de ustedes. Y es más, el fic es tan bueno, que Mitzar en cualquier momento va a tener club de fans xDDD...

Gracias chicas, gracias!.