Eeaaaa, la la la. He vuelto. Tardé, sí, lo sé, pero la espera vale la pena xDDD...
Sólo diré que...se morirán de amor. Sí, yo me morí de amor porque estos chicos se las traen xDD...el título del cap lo dice todo.
Les agradezco los reviews a: antuchis, MAKU BLACK, Bar, LadyLu-Malfoy, NenaOrion, nallemit y Lina Malfoy. De veras chicas, gracias por sus reviews!!!
¿Qué día es hoy?¿eh? ¿qué día? 3 DE JULIO!!...y quién cumple años el 3 de julio? MAMITA, es decir, YO. Que los cumplas feliz, que los cumplas feliz, que los cumplas Prongsaddicted, que los cumplas feliz!!! XDDD...Bue, no sé, solo les contaba...Anto, Martina y Danna: LAS ODIO!!!..xDDD...por ir a ver la avant premier T.T...malas!!!...Griten por mi cuando Sirius cae atrás del velo, e insulten a Cho cuando besa a Harry!!!...
Dejen reviews y disfruten del capítulo!...FELIZ CUMPLE PARA MI!!! XDDD
Parte dos
Terribles genes.
Los rayos de sol entraban por entre las rendijas de la ventana, iluminando el cuarto. Los pájaros del exterior trinaban y cantaban encantadoramente, dándole la bienvenida a la mañana. Se desperezó sobre la cama, con una gran sonrisa adornándole el rostro.
-AAAAAAAAAAAAAAAH-
-Dios-susurró, restregándose los ojos con las manos. Volteó y zarandeó al hombre que dormía a su lado. Él hizo una mueca y abrazó la almohada. Ella suspiró.
-MAMÁAAAAAAAAAAAAA-
-Merlín-siseó, mientras se levantaba perezosamente de la tibia cama.
-Ve a ver qué quiere tu hija-susurró su marido, sonriéndole. Ella lo fulminó con la mirada.
-En la mañana es tu hija, no lo olvides-él rió encantadoramente. La miró sonriendo con sensualidad.
-Qué lástima, es nuestra hija...no olvides que la hicimos juntos-le guiñó un ojo, y ella se ruborizó intensamente.
-Si no fuera porque nuestra hija está chillando en el pasillo, me lanzaría sobre ti y te dejaría seco-él sonrió divertido y se estiró sobre la cama, mostrando su exquisito cuerpo. Estaba tan bueno. Con el paso del tiempo se había puesto cada día más atractivo.
Conteniendo un suspiro de gozo, Kathya se sentó a horcajadas sobre él, y se besaron tiernamente.
La puerta se abrió bruscamente, y dos niños entraron al cuarto. Kathya y Mitzar se sobresaltaron al ver a sus dos hijos, y se separaron, sonrojándose.
-Yo no quiero más hermanos-chilló el varón, frunciendo el ceño.
-No jodas Ángelo-masculló Mitzar, levantándose de la cama.
Kathya lo observó fijamente mientras él se calzaba las pantuflas. El pantalón pijama era de color blanco y se le veía encantador, contrastando con la tersa piel apenas morena de su torso desnudo. Ella se mordió le labio al notar los marcados músculos. Ay, cómo le gustaba.
-Mit-dijo Kathya, levantándose ella también de la cama, para ir a golpearle el levemente el hombro. Sonrió dulcemente. -¿Qué ocurre cielo?-le preguntó al niño. El jovencito se acercó, arrastrando a su hermana.
-Nahara está llorando mami, y no sabemos cómo hacerla callar-Kathya sonrió.
-Debe tener hambre, tráela Sami-la pequeña niña morena asintió con la cabeza, y corrió fuera del cuarto.
Kathya miró a Ángelo, y lo besó en el pelo. Se sentía tan orgullosa de su familia, de su bello y encantador marido, y de sus hermosos hijos. Jamás había creído que sería tan feliz. Ese muchachito era el calco vivo de Mitzar, y se asombraba al notar que ese pequeño no tenía absolutamente nada de ella. Aunque eso, más que entristecerla, la enorgullecía enormemente. Quizás, lo único que su niño había heredado de ella, era tener la piel pálida y los ojos verdes. Tan solo eso. Los amaba tanto a él y a su padre. Eran los hombres de su vida.
Samira entró apresurada, con una bebé en brazos. La pequeña sobre los brazos de su hermana chillaba descontrolada.
Kathya la tomó, y la amamantó, acunándola en sus brazos. Sintió la mirada escudriñadora de Mitzar, que la observaba maravillado. Sonrió. Aún recordaba las palabras que él le había dicho mientras observaban a sus tres hijos dormir: "No puedo creer que hayamos creado estas tres maravillas...son nuestras bendiciones" se había largado a llorar emocionada, y lo había besado fervorosamente. Recordaba también la sonrisa radiante de Sirius al tener a Ángelo en brazos por primera vez, con apenas minutos de vida, o cuando Samira le había sonreído teniendo apenas horas de vida, emocionándolo. O las fiestas que había hecho cada vez que se enteraba que sería abuelo o padre.
Miró detenidamente a Mitzar, que jugaba con Samira. La jovencita de ondulados cabellos negros reía sobre los hombros de su padre. Se parecía muchísimo a su tía Deneb, tenía los encantos Black saliéndole por los poros, aunque había heredado su nariz y la forma de su rostro. Oh, y los preciosos ojos negros de Mitzar. Era una niña hermosa.
-La hormiga atómicaaaaaa-dijo Samira, lanzándose sobre Ángelo.
-Sami, no seas bruta-dijo Mitzar, mientras la niña golpeaba a su hermano. Pero Ángelo era bastante más grande que ella en edad y tamaño, y la detuvo apoyando su mano sobre la cabeza de su pequeña hermana.
-Niña tonta-
-Ángelo, el vocabulario-dijo Mitzar con voz autoritaria. Ángelo pestañeó varias veces. Kathya rió. Mitzar no caía fácilmente ante los encantos que su hijo había heredado de él. Aunque ante los encantos de Samira caía terriblemente. Ambas niñas lo tenían enamorado.
-Papá-chilló Samira, y abrazó a Mitzar por el cuello. Él sonrió embobado.-El abuelo envió una carta y según Ángelo vendrá a almorzar-
-¿Vendrá Sirius?-preguntó Kathya. –Entonces de seguro vendrá Lucy-
-Parece-dijo Mitzar. Miró a Kathya, que aún acunaba a Nahara en brazos. La pequeña bebé gorjeó feliz cuando tomó su dedo índice y lo chupó como si fuera su chupete.-Aw, te amo tanto pequeñuela-
-Ámame a mi también papi-chilló Samira, celosa.
-Y a mi-los dos niños se lanzaron sobre Mitzar, estampándolo contra el colchón. Kathya rió divertida.
-Ayuda Kat-dijo Mitzar en un susurro. Kathya lo miró con ojos brillosos. Mitzar era un hombre terriblemente atractivo.
-Bueno-dijo ella con autoridad. Ángelo y Samira la miraron-abajo, vamos, a prepararse para cuando lleguen el abuelo y los tíos-los dos niños rieron, y salieron del cuarto. Ángelo llevaba a su hermana de la mano. Eran tan tiernos y encantadores.
-¿Crees que la carta de Hogwarts llegue pronto?-preguntó ella, arrullando a Nahara. Mitzar la miraba sentado en la cama. Él le hizo señas para que se acercara.
-Espero que sí, Ángelo tiene talento-la abrazó por la cintura, acercándola a él. Le besó el cuello, y ella se estremeció. –Deja a Nahu en su cuna y hazme unos mimos-Kathya rió.
-Mit...tenemos que hacerles el desayuno a los niños-él le besaba las clavículas, y le bajaba el bretel del camisón.
-Porque esperen no se morirán-
-Sí, de hambre...-
-Anda, no seas quisquillosa-susurró con voz ronca, tomando a la bebé en brazos y, luego de dejarla dentro de la cuna, le sonrió a su esposa con sensualidad.
Bárbara caminó por el pasillo con cautela. El lugar se encontraba a oscuras y la única luz provenía de la cocina. Oyó las risas de dos niños, y se adentró en ella. Se asombró al ver semejante desorden.
-Tía Bar-Samira se lanzó sobre ella, abrazándola. -¿Cómo estás?-
-Hola Sami..¿qué están haciendo?-
-El desayuno-dijo Ángelo. Bárbara miró el desorden, y comprobó que todo ese lío se debía a los intentos de ambas criaturas de cocinar algo decente-madrina ¿me has traído regalos?-preguntó, sus dos ojos verdes brillando impacientes.
-¿Caramelos de limón?-preguntó Samira, adentrando sus manitas en los bolsillos de la túnica de Bárbara. Chilló feliz cuando encontró un puñado de caramelos.
-Su madre me matará cuando les salgan caries-sentenció ella, acariciando el suave cabello de su ahijado. Oyó un fuerte estruendo, y luego una maldición.
-Qué rayos, chimenea de mierrrrrrrda-rió al reconocer la voz de Lucy. La morena entró a la cocina sobándose la cabeza.-Hola buenos días-
-Buenos días abuela Lucy-dijeron los niños. Ella gruñó, mientras Bárbara reía a carcajadas.
-Qué horror que me digan abuela siendo tan joven ¬¬-
-Qué amor de niños...-dijo Bárbara, siendo fulminada por la morena a su lado-no salen a su madre-susurró. Lucy rió sonoramente.
-¿Vendrán Nick, Zack, More y Mía?-preguntó Ángelo, saboreando un caramelo.
-Supongo que su padre los traerá-dijo Lucy, quitándose la túnica.-¿Kathya y Mitzar?-
-Están arriba, mamá le daba de comer a Nahu-
-¿Arriba?-enarcó una ceja. Samira asintió con su pequeña cabecita-entonces van a tardar bastante..conociéndolos-rieron disimuladamente.
-Tia Bar, ¿Narcisa y Lucius vendrán?-ella asintió.
-El tío Draco vendrá luego con ellos-
-Qué nombres más horribles que les pusiste a tus hijos ¬¬-siseó Lucy.
-Tú cállate...Nicholas, Zachary, Mía y Morena..¡qué espanto!-chilló Bárbara. Lucy hizo una mueca-Draco quería ponerles los nombres de sus padres...él no tiene la culpa de que ellos...bueno, hayan hecho lo que hicieron-se encaminaron a la sala, seguidos por los hijos de Kathya.
-Yo no le puse Mía, Sirius tuvo la idea-susurró Lucy cuando se sentaron en el amplio sofá. Bárbara la miró sonriendo.
-Posesivo le dicen-susurró Bárbara. Lucy sonrió.
Hablaron durante horas, hasta que Kathya y Mitzar bajaron al primer piso, sonrientes.
-Oh...-chilló Kathya, sonrojándose al notar las miradas socarronas de sus dos amigas-rayos, olvidé que venían-miró a Mitzar.-¿Cómo entraron?-
-Polvos flú-dijeron a dúo.
-¿Buscando el cuarto bebé?-preguntó Lucy lascivamente. Ambos se ruborizaron.
-Si Dios quiere bendecirnos con un nuevo hijo, que así sea-chilló Kathya. La miró de soslayo-además tú eres la menos indicada para decirme nada...tuviste cuatro hijos con Sirius-Lucy se sonrojó cuando Mitzar la miró de forma socarrona.
-Tú sabes que los Blacks son irresistibles-Bárbara sonrió. (N/A: oh sí, yo también lo sé xDD)
Kathya carraspeó sonrojada cuando Mitzar la abrazó por la cintura. Miró a los dos niños que se encontraban sentados junto a Bárbara y a Lucy.
–Vengan, les haré el desayuno-
-Ya desayunamos-dijo Ángelo-la tía Bar nos hizo chocolatada-Kathya la fulminó con los ojos.
-Y de seguro les diste caramelos de limón-Bárbara sonrió como disculpa. Kathya hizo una mueca-bueno, lávense los dientes-los palmeó en la cola a los dos, y ellos corrieron al segundo piso. Kathya suspiró feliz-los amo tanto-
-Se te nota-dijeron las otras dos a dúo. Kathya se sonrojó y miró a Mitzar.
-A ti también te amo, por ser el progenitor de nuestras tres bellezas-lo besó tiernamente.
-No olvides que los hicimos juntos...en realidad tú hiciste todo el trabajo-
-Bueno, no empiecen-dijo Lucy con hastío-vinimos a ayudarte a preparar todo para el almuerzo-
Un rato después, las tres se encontraban en el parque, intentando armar la mesa, mientras Ángelo y Lucius se lanzaban platos, correteando alrededor de ellas. Narcisa, la pequeña hija de Bárbara, observaba a su hermano y a Ángelo, mientras saboreaba un chupetín que su padre, amorosamente, le había regalado.
-Ángelo Mitzar Black Moseley, ya basta-dijo Mitzar cuando Ángelo le partió en la cabeza un plato de porcelana fina a Lucius, dejando al niño rubio un tanto aturdido. El niño Black miró a su padre con el ceño fruncido. (N/A: no tenía nombre el chico xDDD).
-No me llames con mi nombre completo-dijo Ángelo haciendo puchero. Mitzar se cruzó de brazos.-Eso quiere decir que estás enojado papi-
-Sí Ángelo, estoy enojado-
-No te enojes-dijo el pequeño con ojos húmedos, persiguiendo a Mitzar por el parque.
-Ángelo, compórtate-dijo Mitzar, sentándose en una de las sillas del jardín, y tomando al niño en brazos para luego acomodarlo sobre sus piernas-no debes romper los platos sobre la cabeza de tu primo-Kathya los observó desde la puerta trasera de la cocina, que daba al jardín. Sonrió dulcemente cuando Ángelo besó a Mitzar en la nariz, y él sonrió embobado. Un estruendo potente se dejó oír por toda la casa.
-¿Qué sucedió?-Mitzar entró a la cocina tomando a Ángelo de la mano, y miró a Kathya, que se encogía de hombros. Segundos después, Lucy entró al lugar con una niña morena en brazos.
-¿Samira?-preguntó Kathya, observando a su hija.
-¿Mami?-preguntó la niña inocentemente.
-¿Qué te ocurrió?-preguntó Mitzar, mientras Ángelo, a su lado, reía lo más divertido. Samira movió su bella cabellera negra hacia los lados, y volutas de polvo salieron de ella.
-Tuve un problema con la chimenea-Mitzar y Kathya se miraron enarcando sus cejas.
-Tu hija hizo estallar la chimenea-dijo Lucy. Samira miró a su madrina con el ceño fruncido-no debes mentir Samira-
-No estaba mintiendo-chilló, mientras Kathya le limpiaba el polvo de la cara-solo estaba eludiendo ese tema-Lucy puso los ojos en blanco, y Mitzar sonrió enternecido. Esa niña se las traía.
-¿Y ahora cómo hacemos para que lleguen todos?-preguntó Kathya, acomodándole el largo cabello azabache a su hija, armándole una trenza.
-Pues no sé-dijo Mitzar-podemos mandarles lechuzas avisándoles que se aparezcan-Kathya suspiró.
-De acuerdo-dijo ella, sentando a Samira sobre sus piernas. Mitzar salió de la cocina, y cerró la puerta tras él.
-Es un gran hombre-dijo Kathya, suspirando. Lucy levantó las cejas, mientras Samira reía.
-Mami ama a papi-dijo la niña emocionada.
-Sí, es obvio-dijo Ángelo. Kathya se sonrojó cuando sus hijos comenzaron a reír y a bromear con el amor.
-Ya está, asunto arreglado-dijo Mitzar, entrando a la cocina.-Mandé cartas a mi padre y a Harry...les dije que se aparecieran-le sonrió abiertamente a Kathya, haciéndola ruborizar aún más. El timbre de la puerta sonó estruendosamente, haciéndolos sobresaltar.
-Yo iré a ver-dijo Mitzar. Volvió a salir de la cocina, dejando a las dos mujeres junto con los dos niños. Se oyeron ruidos y voces provenientes de la sala y el vestíbulo.
-Hola, ya llegué-Sirius entró al lugar sonriendo abiertamente, llevando en brazos a una beba y seguido por tres niños. Sus dos nietos se lanzaron sobre él, y cayó al suelo.
-ABUELO-chilló Samira, abrazándolo con fuerza.
-Princesita-dijo él sonriente.
-Hola abue-dijo Ángelo. Tendió la mano-caramelos-Sirius sonrió encantado, mientras les entregaba a ambos niños una bolsa con grageas Berttie Bots. Los dos chillaron contentos.
-Papá, ¿tú también?-Sirius le sonrió a Mitzar. Salieron al parque, en donde Draco se encontraba con sus dos hijos.
-No tengo la culpa de que tus hijos sean adictos a los caramelos-observó a sus dos nietos, que repartían caramelos a los hijos de Bárbara.
-No jodas papá-Deneb apareció tras él. Se había convertido en una hermosa mujer, y caminaba con suma elegancia. Llevaba el cabello rubio atado en una coleta, lacio e impecable como una bella cortina dorada. Le sonrió a Kathya.-¿Dónde está mi ahijada?-preguntó observando alrededor. Mitzar señaló hacia un cochecito, mostrándole una pequeña niña dormitando dentro-ay, ahí está-Deneb se acercó a su hermano y, con ojos babosos, le hizo muecas a Nahara, que reía. La bebé de apenas tres meses de vida se divertía de lo lindo con su tía.
-Papá, mira esto-Lucius se acercó a Draco y lo tomó del pantalón.
-Hijo, me vas a dejar desnudo-
-Jo...no me molestaría verte desnudo-
-Luciana, cierra el pico ¬¬-Bárbara le mostró el puño.
-Bueno-besó a Mía en el pelo. La jovencita de cabello moreno la abrazó-hija, ve a jugar con tus primos y con tus sobrinos-la niña de diez años hizo una mueca. (N/A: los sobrinos de Mía son Ángelo, Samira y Nahara..familia rara, si si).
-Merlín, qué niña más aburrida-susurró Bárbara. Lucy la observó con odio. Bárbara sonrió como disculpa.
-Es raro que a tu hija no le guste jugar-susurró. Lucy acarició a Mía en la cabeza.
-Se aburre mucho si no juega con los hijos de Harry y Ginny...ya sabes, jugar con sus hermanos no le gusta-
Bárbara miró a Morena, que se encontraba en brazos de su hermano Mitzar. La niña morena, le calzaba bien el nombre, se divertía mientras su hermano mayor le hacía caballito, mientras Samira, de pie a su lado, reía divertida.
-Sami-la niña de seis años observó a su "abuela"-¿tú tienes novio ya?-Samira levantó las cejas. Mitzar miró a Lucy con rapidez, dejando a Morena en el suelo.
-Lucy-Mitzar la miró frunciendo el ceño-mi hija no se casará hasta que yo muera..aunque si puedo levantarme de mi tumba...-Kathya puso los ojos en blanco.
-Mitzar ¬¬-
-¿Cielo?-
-Merlín-suspiró Kathya. Oyó que Samira chillaba, y miró hacia la puerta. Harry y Ginny habían llegado con sus hijos. El bonito James sonrió, provocando que sus preciosas pecas brillasen. Era un hermoso joven pelirrojo de ojos avellana, con encantadoras pecas en su respingada nariz. Su hermana Lily entró tras él, con su largo cabello rojo ondeando tras ella.
-Hola a todos, tuvimos un percance con éstos-dijo Harry, señalando a los dos pequeños que él y Ginny llevaban en brazos, mientras sus dos hijos mayores se encaminaban a la mesa.
-¿Cómo te va en la escuela James?-preguntó Mitzar al joven de trece años, que se había sentado con pesadez junto a él. El muchacho miró al señor Black.
-Muy bien...soy parte del equipo de quidditch-
-Oh qué bien-
-Quizás Ángelo vaya a Hogwarts este año..sólo que la carta aún no llegó-
-A Lily tampoco le ha llegado-dijo Harry, acariciando el cabello de su hija. La niña de once años le sonrió a su padre, mirándolo con los mismos ojos verdes. Alan chilló, y se subió a los hombros de Harry.
-Alan, sal de ahí-le dijo Ginny al niño moreno que saltaba sobre los hombros de Harry.
-Déjalo Ginny-dijo Harry sonriendo.
-Papá, Dorea se está portando mal-dijo, señalando a una niña de cuatro años, quien se tomaba sus trenzas negras con las manitos, y los observaba con sus intensos ojos verdes-y Lily quiere besar a Ángelo-señaló a su hermana mayor, que se sonrojó.
-No estoy haciendo nada tarado-chilló.
-Lily-bramó Harry. Alan rió divertido. Lily se cruzó de brazos y se alejó de ellos.
Kathya observó detenidamente a Ángelo cuando se acercó a la niña pelirroja, intuyendo la futura historia de amor. Su hijo le tomó la mano con ternura a la pequeña, y caminaron sonriendo hacia el grupo de niños que jugaban. Los observó detenidamente.
Lucius y Narcisa, los hijos de Bárbara y Draco, eran personificaciones exactas de sus padres. Lucius tenía el cabello rubio y los ojos increíblemente grises. Sabía que ese jovencito iría a Slytherin al igual que su padre, y le haría honor al apellido. Era una mente astuta y sagaz, y se asombraba de que un jovencito de once años fuese así. Narcisa, con sus encantadores cinco años, en cambio, tenía personalidad más dulce, siendo el calco vivo de su madre, aunque su largo cabello platinado demostraba su ascendencia Malfoy.
Los hijos de Lucy y Sirius, bueno, eran cuatro gamberros. Mía, que era la mayor con sus diez años, era una morena encantadora, aunque tenía el carácter de Lucy, y los inmensos ojos grises de Sirius. Zachary, con siete años, era un niño muy extrovertido y bromista, calco exacto de Sirius de niño tanto en forma de ser como en apariencia, y Nicholas, con cinco años, era dulce y moreno como su padre, con hermosos ojos color miel como los de Lucy. La pequeña Morena, que tenía tan solo un año, era una personita muy tranquila y pacífica, aunque en algunos momentos demostraba ser una digna hija de Lucy y Sirius. Su padre la adoraba, y babeaba por ella cada vez que podía.
Pero aún así, Ángelo era el líder de ese grupo de niños, debido a que era el mayor de todos ellos. Siempre protector con Samira, su hermana, y dispuesto a hacer travesuras.
Kathya sonreía feliz cuando veía que Ángelo tenía el espíritu aventurero de Sirius, aunque rogaba que no fuese mujeriego igual que él, porque sabía que ese jovenzuelo sería un encantador hombre cuando creciera, y sería deseado por todas las mujeres. Sería hermoso.
Miró a Mitzar, que llevaba a la pequeña Nahara en brazos. Lo amaba con todo su ser, a pesar de las idas y venidas que habían tenido. Había valido la pena luchar. Los chillidos de los niños se fueron alejando por el extenso parque, y Kathya los buscó con la mirada.
Ángelo corría a través del jardín, mientras era seguido por Lucius y los niños Black. Habían dejado atrás a las niñas, y se habían aventurado entre los matorrales.
-Bueno-dijo, observando a los tres chicos. -¿Sami se quedó con tu hermana?-le preguntó a Lucius.
-Podría ser, como no-dijo el joven rubio de manera pensativa. Ángelo frunció el ceño.
-Lucius ¬¬-
-¿Primo?-Ángelo suspiró.
-Bien.. el plan para robar el pastel de chocolate de la nevera está en marcha-
-¿Todo esto es para robar un maldito pastel?-una niña pelirroja apareció atravesando los espesos matorrales, y los cuatro se sobresaltaron sobremanera. Lily llegó hasta ellos frunciendo el ceño. Miró a Ángelo con odio.-Niño tonto-
-No me digas niño...-
-¿Tonto sí?-
-No jodas Potter-
-Como quieras Black-dijo la pelirroja, cruzándose de brazos. Ángelo la miró detenidamente, pensando.
-Oh vamos, no te hagas la ofendida-ella lo fulminó con su verdosa mirada. Él sonrió, mostrando sus lindos dientes.-Eres una nena muy linda-dijo con timidez. Lily se sonrojó. (N/A. Que genes!!! XDDD).
-Er...¿Ángelo?-preguntó Nicholas, observando cómo el niño Black tomaba dulcemente la mano de la pelirroja.
-Déjalo Nick...hay amor ahí-dijo Lucius riendo. –Ya tórtolos, debemos irnos-
-¿Amor?-preguntó Zachary-¿qué es amor?-
-Es un espíritu tonto que jode a la gente-dijo Lucius, caminando en círculos-mis padres están poseídos por él, al igual que los tuyos, y los de Ángelo y también los de Lily...y oh..nuestros abuelos...-dijo con voz de ultratumba.
-Me das miedo-dijo Zachary, abrazándose a su hermano. Temblaron ligeramente.
-Niños tontos-dijo Lucius riendo con perversidad (N/A: es igual al padre el pendejo XDD).-Ángelo, bésala de una vez y vámonos-Ángelo y Lily se sonrojaron.
-Ven-dijo él, tomándole la mano y arrastrándola. Oyeron que los llamaban, y corrieron hacia donde los esperaban sus padres.
-Mamá, mamá-chillaron Zachary y Nicholas, yendo hacia Lucy. Ella los miró frunciendo el ceño.
-Ángelo fue poseído-
-¿Qué?-chilló Kathya, observando desesperada a su primogénito. Ángelo revoleó los ojos al cielo, y miró a Lucius, que se partía de la risa.
-Sí, fue poseído por el amor mami-Lucy rió sonoramente, mientras Kathya enrojecía de furia (N/A: mamá celosa y posesiva xDDD).
-Sí...Lily y él fueron poseídos-dijo Zachary.
-Así que Lily-dijo Sirius riendo-vaya-palmeó la espalda de su nieto. Ángelo miró a Lucius con expresión aterrorizada-ya empezaron los genes-Kathya apretó los dientes. "Cállate Sirius".
-Mitzar-él miró a Harry-mataré a tu hijo si se acerca a Lily ¬¬-Mitzar rió.
-Ay Harry, cuando sean mayores y tengan edad, no les importará lo que opinemos-respondió, mientras Harry cerraba los puños y fulminaba con su verde mirada al jovencito que Kathya tenía entre sus brazos.
Narcisa llegó corriendo junto a ellos en ese mismo instante, con su largo cabello rubio completamente despeinado y una expresión aterrorizada.
-Mami, mami-Narcisa se lanzó sobre Bárbara-mami-
-¿Qué ocurre cielo?-
-Mía se subió al techo y se cayó, y no podemos detener el sangrado de su nariz-Bárbara miró a Lucy.
-Merlín, Mía-suspiró Sirius, mientras Narcisa lo tomaba de la mano y lo guiaba hacia donde estaba su hija.
-Esta niña-siseó Lucy, mientras observaba a su marido acercarse con una jovencita que chorreaba sangre, mientras los demás niños corrían tras él. -¿Cuántas veces te he dicho que no te subas al techo?-Mía la fulminó con la mirada.
-Estaba intentando hacer reír a Samira-
-¿Y tú crees que partiéndote la nariz lo lograrás?-chilló Lucy.
-Ay mami-dijo Mía, mientras Sirius hacía un movimiento de varita, deteniendo la hemorragia.
-Episkey-
-Gracias papi-dijo la jovencita, y besó a Sirius en la nariz. Él sonrió complacido.
-Cielo, deja de subirte al techo-
-De acuerdo-dijo Mía, corriendo tras sus hermanos. Conversaron durante varios minutos, hasta que notaron que la mesa se elevaba en el aire y daba un giro. Se sobresaltaron.
-Mitzar, dile a tu hijo que deje de joder ¬¬-dijo Kathya, acostumbrada a que Ángelo hiciera levitar todos los muebles de la casa cada vez que se le ocurría robar alguna de las varitas.
-No es Ángelo-dijo él sonriendo.
-¿Y quién es..?-miró a un lado, y vio a Samira haciendo círculos con su varita. Chilló-Sami..¿qué?...mi varita-siseó, tocando su bolsillo-cielo...puedes hacer magia y eso que solo tienes seis años-la abrazó, y la llenó de besos.
-Mami...-dijo la niña, y la besó también.
-Deberías regañarla por usar tu varita ¬¬-masculló Ángelo con voz estridente-a mi me regañas por todo-Kathya observó al niño con expresión atontada.
-Y eso que eres el favorito de mamá-dijo Samira, mientras se tomaba del cuello de Kathya.
-Yo no hago favoritismos-dijo ella, besando a la niña-los amo a los tres por igual-
-Sí claro-dijeron los niños a dúo.
Un impenetrable silencio apareció en el jardín. Aunque en realidad no era tan impenetrable y de ultratumba, ya que Morena, sentada en el regazo de Sirius, reía y aplaudía observando a su hermana Deneb, que le hacía muecas.
-¿Qué es ese ruido?-preguntó Deneb, mientras tomaba las manitos de Morena. Todos agudizaron sus oídos, escuchando.
-¿Son..?-
-Lechuzas-chilló James, señalando a tres lechuzas pardas que volaban hacia el jardín. Kathya y Mitzar se miraron con los ojos muy abiertos. Una de las lechuzas se posó sobre el hombro tambaleante de Ángelo, y le entregó una carta. La segunda picoteo a Lucius en la cabeza y le lanzó la carta en la cara, mientras el niño Malfoy maldecía a todas las aves habidas y por haber. Y la tercer lechuza se ubicó sobre la mesa, observando a la pequeña Lily.
-Ábrela de una vez-ordenó Sirius a Ángelo-vamos-Ángelo observó el sobre detenidamente, mientras Kathya y Mitzar, emocionados, esperaban ansiosos.
-Es la carta de Hogwarts-susurró el niño. Kathya chilló feliz, haciendo sobresaltar a Mitzar.
-¿Por qué ni los animales me quieren?-susurró Lucius, llegando junto a Ángelo. Su cabello rubio estaba completamente desordenado y lleno de tierra-esa maldita me atacó-señaló a la lechuza que se alejaba del lugar, ya habiendo cumplido su tarea. Ángelo sonrió, intentando contener sus carcajadas.
-Y, tú fijate-
-Vas a ir a Hogwarts hijito-chilló Kathya, mientras sus ojos se humedecían. Besó al niño de forma muy efusiva en la mejilla. Ángelo quedó aturdido ante las muestras de cariño de sus padres, tía y abuelo.
-Me lo quito de encima-dijo Samira con voz triunfante, mientras Sirius le acariciaba el cabello.
-Sami ¬¬-
-¿Abue?-Samira parpadeó pomposamente cuando Sirius la observó frunciendo el ceño.
-Tengo una aprendiz-susurró Deneb, tomando a Samira en brazos-vas a ser terrible, hermosa sobrina mía-la besó en la mejilla-oh, mi pequeña padawan, que la fuerza esté contigo-
-Merlín ¬¬-susurró Mitzar-no deberías haberle dejado ver Star Wars, pa, quedó traumatizada-Sirius rió divertido.
-Es que la fuerza te acompañe-dijo Kathya. Deneb se sonrojó-encima haces mal los chistes-
-Bueno, oigan...-rieron socarrones cuando Deneb enrojeció aún más.
-¿Qué hacemos ahora?-preguntó Lucy, acercándose a su marido, que aún llevaba a la pequeña Morena en brazos-¿vamos a comprar los útiles?-un sonoro estruendo se oyó-¿qué fue eso?-
-A que fue el estómago de Sirius ¬¬-dijo Harry. Todos observaron al hombre de pie junto a Lucy.
-Tengo hambre-dijo con picardía. Ángelo y Samira rieron.
-El abuelo tiene un colacuerno en el estómago-dijo Ángelo.
-Yo diría que tiene un basilisco-susurró Mía-papá, tienes un monstruo en tu panza-Sirius sonrió baboso.
-Ya dejen de decirle a Sirius que es gordo-dijo Harry. El hombre de ojos grises fulminó a su ahijado.
-Nadie me dijo gordo ¬¬-
-Bueno, yo sí-dijo el hombre de gafas riendo. Sirius golpeó fuertemente a Harry en la nuca.
-Yo no soy gordo, solo tengo huesos pesados-Harry miró a Lucy sonriendo divertido. Ella sonrió con ternura.
-Siri, eres hermoso y no importa qué opine Harry-dijo, abrazando a su marido por la cintura, mientras él tomaba a la pequeña Morena en brazos. La bebé rió feliz y tomó a su padre de las orejas.
-Gracias Lu...tú también eres hermosa..-se besaron dulcemente, mientras la niña en brazos de Sirius continuaba tironeando de sus orejas. Mía, Zack y Nicholas observaron la escena haciendo muecas de asco.
-Bueno niños, supongo que podemos ir al Callejón Diagon ahora mismo-dijo Mitzar, acariciando la oscura cabellera de su primogénito.
-Sí, debemos comprarte los útiles-dijo Kathya emocionada, tomando a Nahara entre sus brazos y arrullándola. La niña rubia se retorció entre los brazos de su madre, y cerró los ojos, adormecida, mientras se chupaba la manito. Mitzar y Kathya se miraron enternecidos.
-Me dan asco-susurró Bárbara. Draco, a su lado, rió divertido. Ya se encontraban frente a la chimenea, preparados para ir al Callejón Diagon.
-¿Todos tienen a sus respectivos hijos?-preguntó Mitzar, tomando un puñado de polvos flú y dándole un poco a cada uno.
-Sí Mit, no te preocupes-dijo Bárbara, abrazando a Narcisa, y tomando a Lucius de la mano.
-Los niños irán primero-dijo Mitzar-espérennos-los niños asintieron con la cabeza. Se adentraron en la chimenea y uno a uno fueron desapareciendo entre las llamas.
Ángelo miró detenidamente a sus padres antes de que el fuego verde lo envolviera. Cayó a un lugar oscuro y sucio de sentón.
-Ángelo, tu trasero es muy gordo-susurró Lucius. Ángelo observó detenidamente al joven rubio que se encontraba bajo él, y se levantó del suelo. Ayudó a Lucius a ponerse en pie.
-¿Dónde estamos?-preguntó, observando alrededor.
-Parece el nido de una acromántula-susurró Lucius, señalando la infinidad de telarañas que había en el lugar.
-Es un lugar muy su...-alguien cayó con estrépito sobre él, haciendo que cayera de bruces al suelo.
-Lily, hola-dijo Lucius riendo, mientras la niña pelirroja se acomodaba la falda y el cabello. Ángelo se levantó del suelo mareado, y se tambaleó.
-¿Alguno de ustedes sabe dónde estamos?-preguntó ella segundos después, luego de observar en derredor. Miró frunciendo el ceño a Ángelo, que había comenzado a silbar-no silbes, estúpido-
-¿Acaso ahora no puedo silbar?-preguntó él con voz ronca-¿puedo respirar señorita Potter?-
-No, muérete-masculló Lily. Lucius revoleó los ojos al techo y suspiró con hartazgo.
-Miren, manga de imbéciles-dijo a los gritos. Los dos niños que peleaban lo miraron con odio-tenemos que salir de aquí, mis padres se deben estar preocupando...-dijo con voz arrastrada. Ángelo puso los ojos en blanco, mientras Lily hizo una mueca de cansancio-yo no puedo morir hoy, debo perpetuar el apelli...-
-Lucius, cierra la boca o te bajaré los dientes-dijo Ángelo. Lucius parpadeó.
-No me dejas expresarme-dijo el niño rubio con voz ofendida. Ángelo le hizo un gesto obsceno con su mano-no seas maleducado Black-
-Basta Malfoy-dijo. Caminó con cautela hacia una desvencijada puerta. La abrió lentamente, y la madera rechinó. Miró hacia la oscuridad que reinaba al frente. Tembló.
-¿Vamos?-preguntó Lily-estoy cansada de estar aquí-
-Me importa un rábano cómo te sientes-chilló Ángelo.
-BLACK, NO ME JODAS-
-De acuerdo, vamos-dijo. Tomó a Lily de la mano y juntos salieron al pasillo. El gesto hizo tensar a la niña pelirroja, y se sonrojó con exceso cuando la mano de él se enredó con la suya. Lucius, tras ellos, reía lo más pícaro. Salieron a una calle empedrada y empinada, de casas sucias y maltrechas.
-Tengo miedo-susurró Lucius. Lily miró hacia ambos lados de la calle desierta.
-¿Dónde estamos?-preguntó. Un ruido a metros de ellos la hizo sobresaltar, y apretó fuertemente el brazo del niño moreno a su lado. Él la miró sonrojado. Se miraron atontados un par de segundos, pero los gritos de Lucius los sobresaltaron.
-Mami, quiero a mi mami-chillaba el niño rubio, corriendo hacia el final de la calle.
-Lucius, idiota-bramó Ángelo-¿qué rayos te ocurre?-Lily apretó su brazo aún más, y él observó hacia donde ella señalaba.
-Miedo-susurró, observando al grupo de magos que se acercaban. Se veían sumamente feos y tenebrosos-corre-tomó a Lily de la mano y corrieron por la calle.
-¿Dónde rayos tienen el orgullo Gryffindor ustedes dos?-gritó Lily, mientras corría siendo arrastrada por Ángelo.
-Mi padre fue a Slytherin-masculló él.
-El mío también...son sus genes-chilló Lucius-COORRAAAAAAN-Lily suspiró amargamente.
-Niños estúpidos-
-LUCIUS-bramó Ángelo, persiguiendo a su primo con desesperación. Lo perdía de vista-LUCIUS-se tropezó, y cayó rodando al suelo, mientras Lily caía sobre él. Rodaron de forma estrepitosa hacia el final de la calle, y cayeron bruscamente sobre un empedrado duro. Ángelo se sentó, tomándose la cabeza con ambas manos. Lily sacudió la cabeza, y se tocó la nariz, que sangraba. Se miraron.
-¿Dónde está..?-comenzó Ángelo.
-Niños-la voz chirriante de Bárbara Malfoy los hizo sobresaltar. Miraron hacia arriba, en donde un grupo de adultos los observaba consternados.
-¿Dónde estaban?-Ginny se lanzó sobre su hija y la abrazó-mi vida, te lastimaste-Harry se arrodilló junto a su esposa y a su hija. Le tomó el mentón y, luego de un movimiento de varita, detuvo la hemorragia de la pequeña nariz respingona de la niña. Lily movió su nariz a los lados.
-Gracias papi-dijo, mientras Harry la ayudaba a levantarse.
-Ángelo, bebé-Kathya abrazó a Ángelo con fuerza y lo llenó de besos en el rostro.
-Mamá, no seas tan efusiva-susurró él, mientras Lucius se reía. Le sacó la lengua.
-Niños, no peleen...vamos, debemos comprar los útiles-dijo Sirius. –Luego les compraré helados a mis tiernos nietecitos-Samira y Ángelo se miraron felices.
-Papá, deja de darle azúcar a mis hijos...-
-Ey, ¿para qué están los abuelos si no es para malcriar?-
-Pues malcría a tus hijos, no a los míos-dijo Mitzar. Sirius lo miró sonriendo.
-¿Quieres un helado Mit?-Mitzar revoleó los ojos al techo. Miró a su padre con sorna.
-Bueno-susurró, mientras se sonrojaba.
-Yo también quiero un helado-chilló Deneb.
-Yo también soy tu hija-masculló Mía. Sirius se vio de repente abordado por sus cuatro hijos, y puso
los ojos en blanco.
-Merlín, ¿quién me mandó a tener tantos hijos?-susurró con Morena en brazos, mientras Zack y Nicholas saltaban a su alrededor, y Mía lo jalaba de la túnica.-Lu, ayuda, también son tus hijos-dijo con desesperación.
Lucy observó detenidamente a Sirius, que se encontraba rodeado por sus cuatro niños. Se mordió el labio con ternura. Se acercó a él y tomó a Morena en brazos, para luego palmear a Mía en la cabeza.
-No molesten a papá, luego les compra ese bendito helado-dijo, mientras empujaba a los dos niños que aún rodeaban a Sirius. Viendo que su padre no les prestaba atención, los dos se habían pegado a sus piernas, y el pobre señor Black tenía que caminar con los dos niños agarrados a él como sanguijuelas. Sirius suspiró aliviado cuando Lucy se llevó a los cuatro pequeños.
-Yo me comportaba mejor-susurró Mitzar como quien no quiere la cosa. Sirius lo miró seriamente. Le sonrió con embobamiento a la bella Nahara, que reía en brazos de Mitzar.
-Era más joven cuando tú tenías esa edad...tenía más energía-dijo, rodeando a su hijo mayor con los brazos por los hombros. Sonrieron.
-Yo..eh...papá, tengo cosas que hacer-dijo Deneb con voz temblorosa.
-¿A dónde vas?-preguntó Sirius curioso. La mujer rubia se detuvo con brusquedad, y lo miró con nerviosismo.
-Ya te lo dije, tengo cosas que hacer-dijo, retorciendo las manos. Caminó con rapidez por la calle, desapareciendo de la vista de Sirius.
-Pero Den...-
-Ya déjala pá-dijo Mitzar-dijo que tiene cosas que hacer-
Caminaron por el Callejón Diagon, observando las vidrieras. Ángelo se quedó maravillado con la tienda de mascotas, y observó con atención una lechuza negra de brillantes plumas.
Ya habían comprado los libros, las túnicas y los calderos cuando se detuvieron todos juntos frente a una vieja tienda de varitas. Era la última tienda, y era estrecha y de mal aspecto. Sobre la puerta, en letras doradas, se leía: «Ollivander: fabricantes de excelentes varitas desde el 382 a.C.». En el polvoriento escaparate, sobre un cojín de desteñido color púrpura, se veía una única varita. Lucius frunció el ceño mientras la observaba.
-Bueno-dijo Harry-aquí nos separamos-
-¿Adónde van?-
-Queríamos ver si les comprábamos ropa a estos dos-dijo Ginny, señalando a Dorea y a Alan-crecen muy rápido-
-De acuerdo-dijo Sirius.-Nos vemos el 1º de septiembre, entonces-Harry sonrió.
-Sí Sirius, nos vemos...supongo que irás a despedir a tu nieto-Sirius sonrió abiertamente, y sus ojos se humedecieron.
-Sí, mi nieto irá a Hogwarts-dijo con orgullo.
-Ojalá vaya a Gryffindor-dijo Harry, mientras se despedía de Mitzar y de Kathya.
-Pues realmente a mi me da igual a qué casa vaya-dijo Kathya, observando embobada a su bello retoño-su padre fue a Slytherin y miren qué encantador hombre es-Mitzar se ruborizó intensamente cuando ella apoyó la cabeza sobre su hombro.
-Saluden a los niños-dijo Ginny, observando a sus cuatro hijos. James puso los ojos en blanco, y les tendió la mano a Lucius y a Ángelo.
-Los veré en Hogwarts-susurró-y haremos travesuras-guiñó un ojo, y los dos pequeños rieron maléficamente.
-Adiós chicos-dijo Lily, acercándose. Le hizo una mueca fría a Lucius, para luego abrazarlo cariñosamente. Se detuvo frente a Ángelo, y se sonrojó-nos...nos vemos Ángelo-susurró, restregándose las manos. Él sonrió tenuemente.
-Adiós Lil...-
-Ay, adiós Lily-hizo burla Lucius.-¿Por qué no le das un besito Ángelo?-
-CÁLLATE-bramaron él y Lily al unísono, mientras se sonrojaban.
-Nos vamos-dijo Harry. Tomó a Lily de la mano y caminaron por entre el bullicio. Lily volteó a mirar a Ángelo, y lo saludó con la mano, mientras sus pálidas mejillas pecosas se tornaban rosadas. Ángelo levantó la mano con expresión idiotizada, hasta que oyó la risa socarrona de Lucius. Lo fulminó con su verde mirada.
-¿De qué te ríes?-preguntó apretando los dientes.
-De ti...-dijo Lucius-estás enamorado de esa chillona-
-No...-se ruborizó-no le digas chillona-susurró. Lucius rió a carcajadas. Ángelo levantó el puño para estrellarlo sobre la cabeza del niño rubio, pero la presencia de sus padres lo hizo detenerse.
-Muy bien-dijo Bárbara. Miró la puerta-¿vamos?-tomó a Lucius de la mano y entraron al lugar, oyendo el sonido de la campanita de la puerta. Se quedaron de pie en medio de la tienda, esperando.
Era un lugar pequeño y vacío, salvo por una silla. Había una gran cantidad de cajas amontonadas unas con otras tras el aparador.
-Buenas tardes-un hombre anciano apareció cruzando la penumbra entre las estanterías repletas de cajas. Ángelo intentó sonreír, pero su rostro se mantuvo tieso-oh sí, el niñito Black-frunció el entrecejo al oír al anciano llamarlo así.
-Niñito te voy a..-
-Ángelo-lo regañó Mitzar. Él se cruzó de brazos y fulminó a su padre con la mirada. Mitzar sonrió con dulzura y maravilla al ver que su hijo tenía los mismos ojos que Kathya. Bellos, grandes y verdes.
-¿Ollivander?-preguntó Bárbara. Kathya se encogió de hombros-Merlín, tiene como dos mil años-ambas rieron por lo bajo. El hombre se acercó a Ángelo y lo miró seriamente, mientras el niño de cabello negro se tensaba.
-Mmmm...dime-dijo, dando una vuelta alrededor del pequeño Black de pie en medio de la tienda. Sacó de su bolsillo una cinta métrica, con marcas plateadas -¿con qué brazo tomas la varita?-
-Em...-
-Es extraño-dijo Mitzar-a veces toma mi varita-Ángelo sonrió como pidiendo disculpas- con la mano derecha, otras con la mano izquierda-
-Merlín, tenemos un ambidiestro, genial-dijo Ollivander.
-¿Un qué?-preguntó Mía.-Papi-se acercó a Sirius y lo jaló de la túnica.
-Un ambidiestro-dijo Sirius-puede usar la varita con ambas manos...-
-¿Eso es...?-comenzó Mitzar.
-Excelente-dijeron a dúo Sirius y Draco.
-Es excelente...este niño será un gran mago-dijo Ollivander. Kathya por poco se orinaba de la emoción.
Mitzar la miró levantando las cejas cuando lo besó sonoramente en la mejilla. Se sonrojaron con exceso cuando Ángelo y Samira los miraron frunciendo sus ceños.
El anciano le entregó a Ángelo una varita.
-Er..-¿qué hago?-preguntó, observando a los adultos, que lo miraban expectantes.
-Oh, agítala-dijo Sirius, dejándole el asiento a Lucy sobre una silla que él mismo había hecho aparecer. Lucy se sentó con gusto, sosteniendo a Morena en brazos. Sirius se arrodilló junto a ella y le hizo muecas a la niña. Lucy se mordió el labio encantada cuando su marido tomó las manos de la pequeña y las besó. Sirius era un padre tan dedicado.
Ángelo agitó la varita. Pero nada ocurrió.
-Agítala con más fuerza-dijo el anciano. Ángelo suspiró, y miró a Lucius, que se encontraba a su lado. Y agitó la varita frente a la nariz del niño Malfoy.
-NO-gritaron Draco y Bárbara cuando Ángelo apuntó a Lucius con la varita. Fue en ese instante en que algo estalló y el cabello lacio y rubio de Lucius se encendió.
-AAAAAAAAAAAAAAAH-comenzó a chillar, mientras Ángelo hacía una expresión que a Kathya le supo muy tierna, aunque Mitzar frunció el entrecejo enojado.
-Ups-dijo Ángelo. Mitzar lo miró con mucha seriedad-fue un accidente-replicó rápidamente.
-No es cierto Ángelo-lo regañó Mitzar.
-Papá...-suplicó cuando su padre se detuvo frente a él y lo señalaba con el dedo.
-Ángelo-dijo-compórtate-
-Fue un accidente-
-Mit, no lo retes-dijo Kathya-el niño tiene talento-Mitzar puso los ojos en blanco y miró a Ángelo, que abrazaba la cintura de Kathya.
-Pollerudo y mamero-dijo, para luego acariciar la espesa cabellera negra que Ángelo poseía.-Te amo, niño travieso-
-Aggg-dijo Ángelo, mientras Mitzar lo acercaba a él. El niño sonrió y le sacó la lengua a su apuesto padre-yo también-
-Son los genes Mit-dijo Sirius-tranquilízate-
-Los genes no fueron así conmigo ¬¬-masculló Mitzar. Miró a Draco y a Bárbara, que abrazaban a Lucius, a quien todavía le salía humo del cabello. Contuvo la risa mordiéndose el puño.
-Pobre Lucius-susurró. Miró a Ángelo-eso no se hace-el niño hizo una mueca.
-Rayos, a quién salió ese niño-dijo Sirius, observando con maravilla a su nieto, vivo calco de Mitzar. El cabello negro tan típico en la familia Black, el mentón refinado, los labios carnosos y la nariz recta. Tan solo en los ojos y en la piel pálida se diferenciaba de Mitzar, tan solo en eso. Era un jovencito apuesto, y eso que tenía tan solo once años.
-Salió a su madre en carácter-susurró Mitzar, acariciando la cabeza de Ángelo. Ollivander se acercó a él y le entregó una varita.
-Es de ébano, veintiocho centímetros, crin de unicornio-dijo, mientras el niño Black la observaba-agítala muchacho-Ángelo agitó la varita, y la sintió vibrar.-Muy bien, menos mal que no tuve que sacar muchas varitas...-tomó la varita de manos de Ángelo y se dignó a envolverla.
-Ya tienes varita cielo-dijo Kathya-¿estás feliz?-
-No me trates como un niño ¬¬-
-¿Y acaso eres un adulto?-preguntó Kathya-que yo sepa aún no cumpliste diecisiete-Ángelo suspiró hastiado.
-¿Puedo ir afuera?-preguntó-este lugar tiene un olor raro-Kathya se mordió el labio cuando Ángelo frunció la nariz, recordándole a Mitzar.
-Ve cariño, con papá pagaremos...-
-Ve con él Katy-interrumpió Mitzar-yo pagaré, no te preocupes-le guiñó el ojo, y Kathya sonrió encantada. Salieron a la calle que se encontraba atiborrada de alumnos y madres/padres sumamente desesperados.
-Ese lugar tenía un vaho extraño-masculló Bárbara, saliendo tras Kathya. Cerró la puerta de la tienda, y la campanilla sonó estridentemente-aún no puedo creer que nuestros hijos vayan a ir a Hogwarts-
Kathya miró a Ángelo, que observaba la nueva escoba en el escaparate de la tienda de quidditch.
-Aún recuerdo el día en que nació..-susurró Bárbara. Kathya sonrió, mientras sus ojos se humedecían-te veías como si hubieses sido torturada con Crucios-Kathya rió.
-No es cierto-Bárbara hizo una mueca-me veía como una madre reciente-
-Hecha mierda y baqueteada-ambas rieron divertidas, mientras Lucy salía de la tienda con Morena en brazos. La morena las miró frunciendo el ceño.
-¿Puedo saber qué es lo divertido?-preguntó.
-Sí..estábamos recordando el día que nació Ángelo-
-Oh...-dijo Lucy-el día de mi boda con Sirius-Kathya carraspeó, sonrojándose, y Bárbara abrió los ojos de par en par.
-Oh bueno...-
-Ese niño se ganó una enemiga...-masculló Lucy. Sonrió al ver la cara de terror de Kathya.
-¿Qué se siente ser abuela a los treinta y un años?-preguntó la rubia. Ouch, golpe muy bajo.
-No...no soy abuela...-
-Sí lo eres-dijo Kathya. Nahara chilló molesta cuando ella la acomodó sobre su regazo.-Mis hijos te dicen abuela-
-Sirius es un abuelo muy sexy-dijo Bárbara cambiando completamente de tema, observando al hombre Black jugando con Samira, intentando que sus dos amigas no iniciaran una masacre en medio del Callejón Diagon.
-Y un padre ejemplar...-susurró Lucy enamorada.
-La verdad yo no puedo creer como un hombre de su edad tuvo tantos hijos-Lucy se mordió el labio con fuerza.
-La fertilidad masculina es más amplia que la nuestra-susurró Kathya.
-Oh...yo sí sé-dijo Lucy con voz lasciva.
-Lu..no quiero imaginármelo ¬¬-dijo Kathya-ya tengo en mi casa de esos-rieron.
-Yo sí quiero imaginarme-dijo Bárbara. Lucy la fulminó con sus ojos.
-Repítelo y morirás ¬¬-
-Oye, tú dijiste que querías ver a mi marido desnudo-Lucy se sonrojó.
-¿Para qué rayos voy a querer ver a Draco desnudo si tengo a Sirius en vivo y en directo?-Bárbara lanzó una carcajada estridente, mientras Kathya fruncía el ceño con una sonrisa en sus labios.
-¿Mami?-la voz de Ángelo sobresaltó a las tres mujeres.
-¿Qué ocurre cielo?-
-¿Por qué habla así del abuelo?-preguntó, señalando a Lucy. Ella se sonrojó, y acunó a Morena en brazos, mientras la niña jugaba con sus aretes.
-Er...Lucy no dijo nada-dijo Kathya con rapidez. Ángelo frunció el entrecejo.
-Pero ella dijo...-
-Ella no dijo nada hijo-
Bárbara sonrió mientras observaba a Kathya intentando persuadir a Ángelo. Su amiga se había convertido en un ejemplo de madre dedicada y terriblemente babosa. Luego miró a Lucy, que intentaba que Morena soltara los aros que llevaba puestos. Habían cambiado muchísimo. Frunció el entrecejo mientras observaba a dos personas que se acercaban desde el final de la calle.
-Chicas...-masculló.
-Oh, hace cuánto que nadie me llamaba así-dijo Lucy. Bárbara la miró frunciendo el ceño.
-¿Qué ocurre Bar?-preguntó Kathya, acercándose a ella. Bárbara señaló hacia el final de la calle.
-¿Son..?-
-Oh Merlín-chilló Lucy-son...-Kathya la miró mordiéndose el labio, con expresión desesperada-son ellos-
-Creo que alguien va a morir hoy-siseó Bárbara.
-Sí, Sirius va a matar a alguien-chilló Lucy. –Bar, tenla-le entregó a Morena en brazos y, volteando, entró a Ollivander's. Bárbara se quedó tiesa, mientras sostenía a la ahora chillona hija de Lucy.
-Tiene razón, Sirius matará a alguien-dijo Kathya-lo va a matar-fue en ese instante en que el sonido de la campanilla de la puerta se dejó oír, y vieron cómo los Potter, los Black y los Malfoy salían del lugar todos juntos. Bárbara miró a Kathya con expresión horrorizada cuando Sirius se acercó a ellas con una gran sonrisa. Lucy no le había dicho nada.
-Hola..tanto tiempo-dijo. Miró a Nahara, acurrucada en el regazo de Kathya-¿me la prestas?-
-Oh sí, Sirius, es tu nieta-dijo Kathya, mientras Sirius tomaba a la bebé con suma delicadeza.
-¿Vamos?-preguntó él, observándolas. Caminó varios pasos. Las tres mujeres se tensaron al ver a una pareja besarse apasionadamente frente a ellas. Sirius no debía ver eso.
-No-chilló Lucy. Sirius la miró frunciendo el ceño-errr...¿por qué no vamos hacia el otro lado?-lo tomó de la muñeca y lo obligó a mirarla.
-Pero Florean Fortescue queda hacia allá mi cielo-dijo él. Lucy tragó saliva.
-Sí amor, pero...-
-Hola a todos-una voz chillona y estridente llegó hasta ellos, y miraron a la joven morena que sonreía. Kathya se tensó y abrazó con fuerza a Mitzar. Él rió divertido.
-Hola Mit, ¿cómo estás?-preguntó, acercándose a él. Kathya apretó más fuerte el brazo de Mitzar, y él hizo una mueca de dolor.
-Mi brazo amor, mi brazo-susurró con voz ahogada. Kathya lo soltó de inmediato.
-Lo siento cielo-
-Estoy...-comenzó él, observando a Luna.
-Casado-dijo Kathya. Mitzar la miró sonriendo. Luna levantó las cejas.
-Ya sé que está casado contigo Moseley-
-Señora Black para ti-Luna la fulminó con la mirada.
-¿Qué haces por aquí Luna?-preguntó Sirius sonriendo-¿qué..?-su expresión se tensó. Ay no. Los había visto. Las pupilas de Sirius se dilataron, y su quijada se endureció.
-Er...Sirius...-comenzó Lucy.
-Sirius, si vas a matar a alguien, por favor, devuelve a Nahara antes-dijo Kathya.
-¿Qué..?¿qué?-preguntó Sirius, señalando a la pareja que se besaba. Tomó aire hondamente. Entregó a Nahara en brazos de Mitzar-¿QUÉ HACES TÚ CON LAS MANOS SOBRE MI HIJA?-Nahara se lanzó a llorar al oír los gritos de su abuelo. El maldito la había despertado. Morena comenzó a sollozar al ver a su padre tan enojado.
-Papá, por favor-dijo Mitzar. Arrulló a su hija, intentando calmarla-cálmate-
-QUITA TUS MANOS DE LA CINTURA DE MI HIJA, DIGGORY-Sirius caminó con paso militar hacia Vincent y Deneb. Parecía que ninguno de los dos había notado el aura asesina que rodeaba al señor Black.
-Los va a matar-susurró Mitzar. Kathya, a su lado, asintió con la cabeza.
-Sí...-
-Hola-una voz dulce los hizo voltear hacia la izquierda, y provocó que desviaran la mirada por un instante del asesino Sirius.
-Hola Remus-dijo Mitzar. Remus frunció el ceño.
-¿Qué ocurre que tienen esas caras?-
-Pues, te la haré corta-dijo Bárbara-Sirius vio a Deneb y a Vincent Diggory besarse-Remus abrió los ojos asustado-y ahora los quiere matar-
-Oh-dijo Remus. Un joven rubio de catorce años se detuvo junto a él-Antares, así quiero que seas con Luna cuando sea mayor-
-¡Remus!-chillaron las tres mujeres.
-Quiero que proteja a su hermana-replicó él encogiéndose de hombros.
-No seas...-
-Hablando de Luna Lupin-dijo Bárbara-¿cómo está ella?-Remus sonrió y señaló a una jovencita de doce años de cabello rubio que observaba detenidamente a los animales de la tienda de mascotas.
-Oh, qué bella muchacha-dijo Bárbara. Remus sonrió con ternura.
-Sí, se parece a Tonks-dijo emocionado. Bárbara sonrió dulcemente.
-SIRIUS, VEN AQUÍ, NO ME HAGAS ENOJAR-bramó Lucy-no...Sirius...no lo mates...-gruñó molesta-SIRIUS, VUELVE AQUÍ EN ESTE INSTANTE U OLVIDATE DE LOS MIMOS-Sirius se detuvo con brusquedad en medio de la calle, y miró a Lucy con ojos de perro mojado-ven aquí Black-
-No..los mimos no...-lloriqueó.
-Sirius...-él se acercó a Lucy y ella lo besó dulcemente.-Amor...-susurró ella, abrazándolo. Vincent y Deneb se acercaron a ellos tomados de la mano. Las pupilas de Sirius volvieron a dilatarse al verlos.
-Hola-dijo Deneb. Sirius frunció el ceño.
-Hola-dijo Lucy. Miró a Sirius, que se mantenía tieso. Lo codeó fuertemente, para que reaccionara.
-Pues..-Deneb carraspeó-él...él es mi novio-Mitzar levantó las cejas y miró a su padre con preocupación.
-¿No es demasiado grande para ti?-masculló Sirius. Deneb levantó las cejas.
-¿Disculpa?-
-Sí, te lleva unos...ocho años...-Deneb observó a su padre con indignación.
-Sí, me lleva ocho años..no veintitrés...-Sirius se sonrojó.
-No es lo mismo-chilló.
-Claro que no es lo mismo..hay quince años de diferencia-Sirius hizo una mueca- tú puedes hacerlo porque eres tú...-
-Claro que soy yo, no voy a ser otra persona-Deneb pataleó.
-Comprendiste lo que dije, no te hagas el idiota-dijo ella con voz cansina..
-Deneb, respeta a tu padre-masculló Remus. Ella observó a su padrino frunciendo el ceño.
-Él está casado con una mujer que podría ser su hija, pero yo no puedo salir con un hombre ocho años mayor que yo-chilló. Sirius se sonrojó aún más cuando Remus lo miró enarcando una ceja.
-Tiene razón Canuto-dijo Remus con suma sensatez. Sirius abrió los ojos consternado.
-¿Qué harías tú si tu hijita Luna se pone de novia con un hombre catorce años mayor?-Remus abrió los ojos estupefacto-¿ves?, no te gustaría-
-Er..no, no me gustaría, pero comprendería a mi hija...-susurró. Sirius se cruzó de brazos y maldijo a Remus en voz baja-oh vamos Canuto-
-Él es mi novio-dijo Deneb, tomando la mano de un tembloroso Vincent-y si no te gusta, te jodes-Sirius levantó las cejas.
-Deneb, respétame un poco ¿quieres?-Deneb suspiró. Sirius suspiró también-bienvenido a la familia Vincent-dijo, tendiéndole la mano-si no queda otra-susurró enojado.
Lucy levantó las cejas asombrada al ver el gesto, y sonrió con ternura, mientras Deneb sonreía con alivio.
Vincent tomó la mano de Sirius, y él la apretó fuertemente. Demasiado fuertemente. Se la estrujó con suma bronca. Lo acercó a su cuerpo para abrazarlo-hazla sufrir y te las verás conmigo Diggory-susurró Sirius en el oído del joven. Vincent tragó saliva con nerviosismo cuando Sirius lo soltó y le sonrió con fingida cortesía.
Deneb frunció el ceño cuando Vincent la abrazó tembloroso, como un gatito indefenso frente a un terrible perro sanguinario (N/A: y sí, Sirius es un enorme perro sanguinario, nunca una mejor metáfora xDD).
-¿Vamos...vamos a Florean Fortescue?-preguntó Mitzar, intentando aliviar la tensión generada alrededor de su padre y su ahora cuñado. Deneb apretó el brazo de Vincent y asintió con la cabeza.
-Ay sí, vamos-dijo Luna Lovegood con emoción.
Kathya la observó con mucho odio cuando la morena se acercó a Mitzar. Carraspeó sonoramente cuando Luna rodeó el brazo de su marido como quien no quiere la cosa, y le hizo muecas a Nahara.
-Aléjala de mi marido-masculló Kathya a Bárbara. Ella frunció el ceño.
-Hazlo tú Kat, puedes solita-
-SÁCALA DE AHÍ-dijo apretando los dientes.
-De acuerdo, de acuerdo, ya voy-dijo Bárbara. Morena, que se encontraba en sus brazos, terminó con lentitud en el suelo, para luego comenzar a llorar al verse sola y abandonada. Segundos después, Sirius la tomó en brazos y le dio un sonoro beso en la mejilla. Morena le sonrió a su padre y lo acarició en la frente. Tenía un padre muy bueno.
-Er..Luna, ven-dijo Bárbara. Luna la miró frunciendo el ceño.
-¿A dónde?-
-No sé, solo aléjate de Mit si no quieres ser asesinada-dijo Bárbara. Luna hizo una mueca de disgusto-te aviso-Luna fulminó a Kathya con la mirada. Kathya levantó la cabeza con orgullo, y se cruzó de brazos.
-Esa zorra...-susurró Luna. Mitzar la miró frunciendo el ceño.
-¿Decías..?-preguntó él. Luna se tensó y negó con la cabeza. Mitzar sonrió con dulzura al mirar a Kathya, y se acercó a ella con Nahara en su regazo. Rodeó la cintura femenina con el brazo que tenía libre, y le besó la mejilla con mucho amor. Sus narices se rozaron cuando Kathya lo miró a los ojos, y se sonrojó excesivamente cuando él le besó el lóbulo de su oreja.
-¿Pueden esperar a llegar a su casa? ¬¬-masculló Draco-dan asco de cursis-Kathya se mordió el labio cuando Mitzar le guiñó el ojo seductoramente.
-Le doy hasta matarlo-susurró cuando Bárbara se detuvo a su lado. Bárbara levantó las cejas estupefacta.
-Kat, por favor...-
-¿Qué?-preguntó ella. Sonrió-¿cuál es el problema que diga lo que siento por mi marido?-Bárbara rió con picardía cuando Kathya hizo una seña de limpiarse la baba.
-Es que...eres muy efusiva-dijo, levantando las cejas. Kathya rió sonoramente.
Caminaron con paso lento hacia la heladería, cada uno con sus hijos. Lucius y Ángelo corrían hacia el lugar, mientras Kathya y Bárbara los vigilaban desde lejos. Entraron a Florean Fortescue siguiendo a los dos desesperados niños.
-Ya están en el mostrador-susurró Mitzar divertido, observando a Ángelo, que saltaba junto a Lucius frente a un heladero un tanto asombrado.
-Yo quiero chocolate, vainilla y ese nuevo que saca chispas-dijo Ángelo. Tomó a Mitzar de la remera-anda papi, cómpralo-se colgó de la pierna de su padre y lentamente lo fue dejando sin ropa.
-Ángelo, me estás dejando desnudo-susurró, mientras se ruborizaba.
-Cómpralo, pá, cómpralo-dijo el niño, saltando a su alrededor.
-Ya voy, Ángelo-susurró Mitzar, mientras su hijo le sonreía con súplica.
-Nosotros vamos a sentarnos-dijo Kathya, quitándole a Nahara a Mitzar, tomándola en brazos. Mitzar sonrió y su esposa se alejó con los niños, dirigiéndose a una mesa contra la pared. Se sentaron con pesadez. Draco y Sirius dejaron las bolsas de las compras en el suelo, y suspiraron aliviados.
-Nadie me dijo que ser padre era tan cansador-susurró Draco, acomodando a Narcisa sobre sus piernas.
-Imagina, si ser padre es cansador, lo que será ser madre-los dos suspiraron.
-Gracias a Merlín soy hombre-dijo Draco, mientras observaba a Bárbara lidiando con Lucius, que había comenzado a jugar con su flamante varita.
-Lucius, por favor, pórtate bien-dijo Bárbara con desesperación, observando un florero levitando en el aire por obra de su hijo y su bendita varita. –Lucius-chilló, cuando una niña pequeña que se encontraba a metros se elevó en el aire, mientras Lucius la señalaba con la varita.
-LUCIUS ABRAXAS MALFOY, DEJA DE JODER CON ESA VARITA O TE LA QUITARÉ-bramó Draco. Lucius lo miró con expresión tensa.
-Merlín Draco, estás estresado-susurró Sirius.
-De acuerdo-dijo Lucius, mientras el florero y la niña caían pesadamente al suelo-no me dejan divertir-Draco lo llamó con el dedo, y Lucius, agachando la cabeza, se acercó a su padre y se sentó junto a él.
Bárbara suspiró aliviada.
-¿Quién me mandó a tener hijos varones?-preguntó, mientras observaba a Sirius jugar con Morena.
-No sé, es una buena pregunta-dijo Kathya. Bárbara hizo una mueca-aunque todas queríamos tener un varón...-
-Sí, pero no uno que valiera por tres-chilló Bárbara. Kathya rió-¿por qué mi hijo es así?-preguntó con voz desesperada-Ángelo es tan...-
-Tan Mit ¿verdad?-dijo Kathya maravillada. Sus ojos brillaron.
-Sí, algo así-dijo-aunque...-
-Se parece bastante al abuelo-dijo Kathya. –Bueno Bar, pero Lucius es hijo de Draco también..-sonrió divertida cuando Bárbara la miró con sorna-será por eso-acunó a Nahara en sus brazos-Samira, deja en paz a tu abuelo-gritó cuando su hija se lanzó sobre Sirius y se sentó sobre las rodillas masculinas.
-No me molesta-dijo Sirius. Sentó a Samira sobre la mesa, mientras acomodaba a Morena.-Es una dulzura bonita-Mitzar se acercó a la mesa repleto de helados. Kathya sonrió cuando Samira tomó un helado de vainilla demasiado grande.
-A ver si me quitan algo de encima-masculló Mitzar cuando se sentó junto a su esposa y a sus tres hijos. Ángelo se sentó sobre él, y Samira sobre Kathya. –Merlín-
-Oh-todos miraron a Luna, que había llegado hasta ellos sonriendo-déjenme presentarles a mi novio-
-¿Tu novio?-preguntaron a coro Bárbara, Lucy y Kathya. Luna sonrió ampliamente, y señaló a un joven que acababa de entrar al lugar. Bárbara y Kathya miraron estupefactas a Lucy.
-¿Tú...?-
-¿Sales con Cedric Diggory?-preguntó Lucy con voz ahogada. Cedric se acercaba a la mesa-ay no-
-Hoy creo que no es tu día, Sirius-dijo Draco sonriendo. Sirius lo miró frunciendo el ceño.
-¿Por qué...?-
-Hola a todos-dijo Cedric, deteniéndose frente al grupo. Sirius lo miró con la cucharita que usaba para comer el helado entre los dientes.
-Hola Diggory-masculló. Cedric hizo un movimiento de cabeza, y miró fijamente a Lucy.
-Qué bella te ves Lucy-ella miró a su marido, que poco a poco se ponía cada vez más rojo de furia.
-Gracias Cedric-susurró, mientras tomaba a Sirius de la túnica para que no se levantara del asiento y no intentara asesinar a Cedric.
-¿Cómo estás?-preguntó Cedric, sentándose junto a Lucy. Ella se tensó cuando Sirius maldijo en voz baja.
-Felizmente casada, por si te interesa Diggory-dijo Sirius con voz rabiosa. Lucy se mordió el labio con fuerza al ver a Sirius defender su "territorio". Le encantaba ese aura de macho alfa que emanaba cada vez que se ponía celoso de alguien.
Cedric levantó las cejas.
-Lo sé Sirius, también sé que...-miró a los cuatro niños alrededor de Sirius-que poblaron la Tierra-
-¿Qué estás queriendo decir Diggory?-bramó Sirius con ira. Mitzar levantó las cejas y miró a su padre con asombro.
-Nada Sirius-sonrió-tienes una esposa hermosa...-
-Repítelo y te...-
-Sirius, por favor-suplicó Lucy. Él la miró indignado.
-Pero..-
-Sirius, te amo-susurró ella. Lo besó dulcemente en los labios-soy solo tuya Sirius..-él sonrió con picardía.
-Así que...-comenzó Kathya, observando a Luna y a Cedric-¿hace cuánto que salen juntos?-
-Oh, digamos que un par de semanas-dijo Luna, abrazando fuertemente a Cedric.
-¿Cómo fue que cortaste con Steven?-preguntó Mitzar. Luna lo miró con expresión asustada.
-Er...-
-Porque supongo que terminaste con él-dijo Mitzar con voz divertida.
-Sí, terminé con él-susurró Luna.
-Bueno, supongo que sabes que...mi hermana es tu concuñada-Luna sonrió, y apoyó su cabeza sobre las palmas de sus manos.
-Oh claro que lo sé Mit..-Mitzar levantó las cejas-estaremos más juntos aho...-un helado se estrelló sobre su rostro, ensuciándole la nívea piel. El helado de chocolate se resbaló por la cara de Luna, y terminó desparramado sobre la falda que ella llevaba puesta.
-Perdón-dijo Kathya con fingido arrepentimiento. Se encogió de hombros cuando Mitzar la miró a punto de estallar en carcajadas-se..voló mi helado-Samira y Ángelo rieron divertidos al ver a su madre defendiendo lo propio. Nahara chilló entre los brazos de Kathya, llorando a todo pulmón.
-¿Me parece a mi o Nahara tiene los pulmones de Ángelo?-preguntó Sirius, observando a la pequeña bebé sollozando a los gritos.
-Debe tener hambre vida-dijo Mitzar, acariciando los pequeños dedos de su hija. La niña cerró la manito alrededor de su dedo índice. Mitzar por poco se orinaba de amor.
-Dale la teta mami-dijo Samira. Kathya sonrió mientras acomodaba a su pequeña hija en su regazo, y se disponía a amamantarla.
-¿No son hermosas?-preguntó Mitzar embobado. Sirius rió cuando Kathya miró a su marido sonrojada-sí, ustedes son hermosas-dijo él con voz maravillada-y las amo-
-A mi no me ama por ser varón-chilló Ángelo con voz celosa. Mitzar lo abrazó y lo acercó a él.
-A ti te amo por ser mi sucesor-dijo, besándole el cabello.
-Yo a ti te amo porque no me queda remedio-dijo Ángelo. Se llevó a cabo una carcajada general, mientras Mitzar levantaba las cejas asombrado de la picardía de su hijo. El niño le sonrió abiertamente.
-No me puedo enojar contigo-dijo Mitzar, besando el negro cabello de Ángelo. Su hijo lo abrazó.
-Creo que ya es hora de que volvamos a nuestras casas..¿no creen?-preguntó Sirius cuando Mía bostezó sonoramente-algunos ya quieren irse a dormir-
-Sí-dijo Lucy-quiero acostarme y dormir-
-¿Dormir?-preguntó Sirius con tristeza-yo no quiero dormir...-Lucy sonrió divertida.
-De acuerdo, acostaremos a los niños y...hablaremos en la cama-le guiñó el ojo, y Sirius sonrió con sensualidad.
-Me dan asco-susurró Mitzar-mamá y papá-
-No me digas mamá, Mit-chilló Lucy enojada. Mitzar rió mientras salían del lugar. Se dirigieron hacia el Caldero Chorreante.
-Bueno, nos veremos el 1º de septiembre-dijo Mitzar al adentrarse en la chimenea junto a Kathya y a los tres niños.
-¿Bromeas?-preguntó Lucy-soy tu madrastra, podemos vernos antes-Mitzar sonrió.
-Adiós-dijeron él y Kathya a dúo, mientras las llamas los envolvían.
OoOOoOGrimmauld Place era un campo de guerra. ¿Y por qué?, porque esa casa se había llenado de risas y llantos de niños, juguetes, ropa de bebé, pañales...era, realmente, un campo de batalla.
Lucy intentó caminar por la amplia sala sin romperse una pierna, esquivando con maestría los juguetes arrojados por el suelo.
-Mía, Zack y Nick, limpien ya este desorden-chilló, mientras sus tres hijos corrían escaleras arriba. –OBEDEZCAN-suspiró-Sirius, no me estás ayudando-dijo desesperada, observando a su marido levantar algunos juguetes del suelo.
-Ya, cielo, tranquila-dijo Sirius, obligándola a sentarse en el sofá.-Yo lo limpiaré-Lucy se tomó la cabeza.
-¿Dónde está More?-preguntó, observando a su alrededor.
-La dejé en su cuna-dijo Sirius. Lucy se estiró sobre el acojinado sofá.
-¿Quién nos mandó a tener tantos hijos?-preguntó ella, quitándose los zapatos y estirando los dedos de sus pies. Sirius se acercó a ella y le acarició los pies descalzos. Lucy suspiró encantada-amo los masajes que haces-susurró. Sirius sonrió dulcemente.
-Bueno, pues nadie nos mandó a tener tantos hijos...pero me encantan los niños...-se sentó junto a ella y la abrazó. Lucy apoyó su cabeza sobre el hombro de él. Sirius le acariciaba la piel de la pierna, estremeciéndola. Ella apoyó su nariz sobre el cuello masculino, y aspiró hondamente el encantador perfume varonil.
-¿Oyes eso?-preguntó con voz soñadora, sintiendo las caricias de su marido. Sirius frunció el ceño.
-¿Qué cosa?-
-El silencio-susurró ella. Sirius rió divertido. Un fuerte estruendo se dejó oír por toda la casa.
-Adiós silencio-dijo Sirius, mientras los griteríos de los tres niños llegaban hasta la sala en donde ellos se encontraban.
-Merlín-susurró Lucy-quiero que crezcan-Sirius rió y, luego de levantarse del sofá, caminó hacia las escaleras.
-Niños-llamó Sirius desde el comienzo de las escaleras. Tres cabezas se asomaron desde detrás de la pared, y observaron al apuesto hombre desde el segundo piso.
-¿Papá?-preguntaron ellos con fingida inocencia.
-¿Qué hicieron?-
-Pues..-comenzó Mía.-Fue él-señaló a Zachary.
-Oye..buchona-
-¿Qué has hecho Zack?-preguntó Sirius. El niño bajó las escaleras agachando la cabeza.
-Estalló el televisor de tu cuarto-Sirius levantó las cejas-no me retes papi, fue sin querer-Sirius miró a Lucy enternecido. Ella suspiró.
-No vuelvas a hacerlo-dijo Lucy-las cosas no son gratis-Zack sonrió como disculpa-vayan a dormir-los niños chillaron felices-pero antes besen a su madre-los tres se acercaron a ella y le dieron sonoros besos en las mejillas. –Los amo-
-Nosotros también-dijo Mía, abrazándola. Ella tomó a Nicholas en brazos y se dirigió a las escaleras seguida de Zachary.
-Arrópalos hija-dijo Sirius cuando la niña pasó por su lado y le besaba la mejilla.
-Sí papi, como digas-dijo Mía mientras subía las escaleras.
-¡Qué buena niña!-dijo él embobado.
-¿Cómo puedes ser tan condescendiente con ellos?-preguntó Lucy cuando Sirius se sentó a su lado. Él sonrió dulcemente.
-Con Mit fui muy...duro...con Deneb no-Lucy rió, mientras se tocaba la cabeza.-¿Te duele?-
-Sí-susurró ella, abrazando a Sirius por la cintura y sentándose sobre él. Sirius le acarició la nuca, mientras ella escondía su rostro entre el cuello y el hombro masculino. Las manos de Sirius se adentraron bajo su falda, jugueteando con sus bragas.
-¿Entonces no quieres...?-ella lo miró frunciendo el ceño.
-Ni loca...-dijo-llévame arriba y ya verás-Sirius rió con picardía. La tomó en brazos.
-Ahora verás por darme celos con Cedric Diggory-dijo Sirius mientras caminaba hacia las escaleras. Lucy rió y lo tomó del cuello.
-Haz conmigo lo que se te plazca-susurró ella en el oído masculino. Rieron y subieron las escaleras. Rogaban que ninguno de los cuatro niños despertara, arruinándoles la diversión.
-Ay, hermoso y divino cansancio-dijo Lucy, estirándose entre las sábanas. –Me encanta estar cansada luego de estos jaleos-. Abrazó su almohada, mientras la mano de Sirius le acariciaba los muslos-Sirius, me haces cosquillas-
-Esa es la idea-susurró él, besándole la nuca. Lucy volteó y lo miró. Frunció el ceño.
-Tienes canas-dijo, acariciándole el sedoso cabello negro. Sirius suspiró.
-No es cierto-chilló sonrojado. Lucy sonrió abiertamente.
-Sí, mira-
-Basta Lu, me haces sentir mal-dijo él, escondiéndose bajo las sábanas-ya soy un viejo-
-Pues no pareces un viejo-dijo Lucy con voz perversa. Sirius rió bajo las sábanas, y se asomó por ellas.
-Gracias, ahora me siento mejor-ella le acarició el apuesto rostro-aunque ya soy abuelo, no me puedo hacer el pendejo-Lucy lo abrazó, apoyando la cabeza sobre su torso. Sirius le acarició el cabello, y ella cerró los ojos encantada.
-¿Puedo preguntarte algo Sirius?-él la miró atentamente y asintió con la cabeza-¿cómo has tomado la noticia?-
-¿Cuál noticia?-preguntó él, pasando su mano lentamente por la espalda femenina. Lucy se sentó en la cama, y lo observó fijamente.
-La noticia del noviazgo de Deneb-Sirius la miró detenidamente, y frunció el entrecejo.
-¿Tú lo sabías?-Lucy asintió levemente con la cabeza-¿y por qué no me lo dijiste?-
-Pues porque era ella la que debía decírtelo...tenía miedo de tu reacción-
-Ni que fuera tan guardabosque-la expresión de Lucy lo hizo sonreír-no soy tan guardabosque-ella sonrió, y abrazó sus rodillas.
-Supongo que no, pero sí eres un celoso-dijo, mientras acariciaba el escaso vello que él tenía en el torso (N/A: sí, me encanta que los hombres tengan un poco de pelo en el pecho...xDD).
-Sí...soy celoso-susurró-más de ese tarado-masculló con odio.
-Sirius-siseó ella.
-¿Qué?-replicó él, mientras Lucy le besaba el ombligo-es un tarado-
-Pero eso no quiere decir que yo vaya a hacer cosas raras-Sirius la miró frunciendo el ceño.
-Yo confío en ti cielo-dijo él-pero no en él-Lucy rió, abrazándolo por la cintura.
-Fue extraño no ver a James y a Lily-dijo con voz adormilada.
-Sí-susurró Sirius. Sonrió-James anda enloquecido-
-¿Por qué?¿qué sucedió?-
-Parece que Johanne tiene novio-Lucy rió.
-¿Y? Johanne tiene dieciséis años, ya está en edad de merecer-Sirius se quedó pensativo.
-Nunca digas eso delante de James-murmuró con picardía-no quiero quedarme viudo-Lucy le besó el estómago.
-¿Qué sucedió con el primer novio de Den?-preguntó ella, acomodándose sobre el cuerpo de su marido-ella no me ha hablado de él-notó que Sirius se sonrojaba. Lo miró detenidamente-¿qué hiciste?-
-Er...lo amenacé con lanzarle un Avada Kedavra si lo veía tocando a Deneb-
-SIRIUS-él sonrió abiertamente, y la arropó con las sabanas-Sirius, espero que a Mía no le hagas lo mismo-él rió con picardía.
-No sabes lo que le espera-
-Sirius-dijo ella, golpeándolo en el pecho.
-Te amo Lu-ella se ruborizó al oírlo, y sonrió embobada.
-Yo también-susurró, mientras él la besaba dulcemente en el cuello-Merlín, qué dominable soy-dijo cuando Sirius se acomodó sobre su cuerpo y se dejó hacer las mil y una. Menos mal que los niños dormían como troncos, (y que el cuarto estaba imperturbado e insonorizado) sino, pobrecitos, habrían quedado traumatizados (N/A: y creo que no debo agregar nada más).
OoOOoO-LUCIUS-bramó Draco-LUCIUS, VEN AQUÍ, NO ME OBLIGUES A IR A BUSCARTE-la risa de Lucius se dejó oír por todo el corredor de la casa-LUCIUS-
-Draco, ya deja de gritar-dijo Bárbara-estoy intentando cocinar...tus gritos no me dejan concentrarme-Draco frunció el ceño.
-Si tan solo me dejaras traer elfos domésticos...-
-No Draco, yo puedo sola-
-Aunque sea déjame ayudarte a cocinar-
-No Draco, no quiero que incendies la cocina-dijo Bárbara, intentando cortar un tomate, mientras oía los chillidos de Lucius.-Dile que deje de gritar-
-LUCIUS-
-Pero no grites tú también-suplicó Bárbara. Suspiró hastiada cuando Draco salió de la cocina y comenzó a gritar en la sala-DRACO Y LUCIUS, BASTA-se hizo el silencio en la sala, y Bárbara suspiró aliviada.
-¿Quieres que te ayude mami?-Narcisa se sentó en un taburete a su lado. Bárbara sonrió complacida.
-Sí cielo, toma-le dio a la niña un bol en donde había varias yemas de huevo-bátelas-
Draco entró a la cocina arrastrando a Lucius, tomándolo de la oreja. Lo sentó con brusquedad a la mesa.
-Estoy harto, pórtate bien-ordenó Draco. Bárbara observó la escena con atención, mientras Narcisa batía los huevos con concentración.
-Pero si no hice nada-chilló el niño rubio.
-No hables, no respires..no hagas nada-dijo Draco con voz desesperada. Bárbara se mordió el labio divertida.
-¿Puedo jugar con...?-
-No, te dije que no hagas nada-chilló Draco-Lucius, por Slytherin, quédate quieto-Lucius se sentó derecho sobre la silla. Bárbara rió.
-Hago reír a mamá-dijo Lucius. Bárbara reía por lo bajo, mientras su hijo la señalaba con el dedo-soy un genio-
-Lucius, te dije que no hablaras-
-Esto es una democracia-dijo Lucius con vehemencia. Draco se golpeó la frente con su mano-y como tal, puedo hacer lo que me de la gana-
-Merlín, ¿a quién salió tan descarado?-preguntó Draco con voz cansina. Bárbara rió más fuerte.
-A ti, es obvio...son tus genes-
Draco miró a Lucius detenidamente. El niño tenía un cabello rubio lacio e impecable, que caía majestuosamente sobre su rostro. Era un muchachito muy guapo, con su nariz idéntica a la de Bárbara, y los mismos dientes que él. Draco sonrió embobado al notar que su hijo tenía sus modos de fruncir el ceño y de hacer muecas con los labios.
-Tenemos un hijo precioso-dijo, mientras Lucius tomaba lápiz y papel y se dignaba a dibujar lo que él llamó la "nueva Mona Lisa".
-Parece un burro más que la Mona Lisa-dijo Narcisa, sentándose junto a él. Lucius la miró con enojo.
-Es...-Lucius miró su dibujo-aag, horrible-levantó el papel y lo observó detenidamente-se parece a...mamá, recién levantada-Bárbara levantó las cejas y miró a Lucius, mientras Draco se tapaba la boca con las manos para que no lo oyesen reír.
-Mami no se parece a eso-dijo Narcisa, señalando el dibujo-se parece a Luna Lovegood-
-No es cierto, es mami-dijo Lucius, tozudo.
-No-chilló Narcisa-mami es linda, esa cosa no-Bárbara y Draco se miraron sonriendo.
-No jodas Cissa, o te clavaré mi varita en tu ojo-
-Lucius-chilló Bárbara. Lucius parpadeó con pomposidad, y Bárbara se derritió ante los encantos innatos de su hijo. Mierda, qué genes Malfoy que tenía.
-Ya, cielo, no te enojes con él-dijo Draco, acercándose a ella. La abrazó por la cintura y le besó la nuca.
-Draco, quiero terminar de hacer esto-dijo ella. Draco apoyó la cabeza sobre su cuello, y Bárbara se estremeció ante el contacto.
-Hazme unos mimos-susurró él en su oído. Ella sonrió mientras terminaba de preparar la cena.
-Luego-dijo. Draco rió, y apoyó la cabeza sobre su hombro.
-Te amo-susurró, besándole el hombro. Bárbara se acaloró de repente, y sus mejillas se tornaron sumamente rosadas.
-Y yo a ti-
-Asquerosos-masculló Lucius.
-Es amor-susurró Narcisa.
-Sí-Lucius se estremeció-están poseídos por el amor-Bárbara y Draco rieron por lo bajo al oír a su hijo.
-¿Poseídos?-preguntó Narcisa interesada. Lucius sonrió perversamente.
-Oh sí-dijo Lucius-el amor es un espíritu que jo...-
-Lucius, el vocabulario-replicó Draco. Lucius hizo una mueca. El señor Malfoy miró a Bárbara-rayos, este niño es terrible-
-Tiene tus genes-dijo Bárbara. Draco se apoyó contra la mesada de mármol. Ella lo miró detenidamente, mientras el fuego de las hornallas calentaba la cocina. La camiseta blanca se cernía el cuerpo masculino marcando los trabajados músculos, y el jean azul le sentaba a la perfección. Se mordió el labio fuertemente cuando él la miró a los ojos, ruborizándola.
-Tal vez...espero que no tenga los genes de sus abuelos-susurró Draco. Bárbara sonrió divertida-porque sino tenemos un futuro mortífago en la familia-
-Por uno más no pasará nada-dijo ella, abriendo la alacena. Le entregó a Draco una pila de platos-pon la mesa-
-Como mande-dijo él, haciendo una reverencia. Bárbara se mordió el labio encantada al ver a su marido acomodando los platos sobre la mesa, mientras los dos niños se sentaban en el suelo para seguir dibujando. Sonrió observando la hermosa familia que había formado con ese encantador hombre de cabello platinado. A pesar de que Lucius tuviera un aura asesina a su alrededor (N/A: xDDD), a pesar de que Narcisa tomara a su hermano mayor como un ejemplo a seguir, Bárbara sabía que su familia era perfecta. Perfecta según de donde se la mirase. A pesar de las travesuras de los niños, y de los nervios alterados de Draco, ella era feliz. Un estruendo sobresaltó a Draco y a Bárbara e hizo temblar a la cocina. Varios platos cayeron al suelo y las alacenas se abrieron con estrépito. Bárbara levantó las cejas y miró a Draco, que se encontraba sentado en el suelo.
-¿Qué..?-ambos miraron a sus dos hijos. Lucius mantenía su varita en mano, apuntando hacia el dibujo que, en ese momento, se encontraban siendo consumido por unas llamas azules. Tenía el cabello rubio teñido de negro, parado hacia atrás, y el rostro lleno de ceniza. Narcisa, a su lado, reía y tosía al mismo tiempo.
-¿Lucius?-preguntó Bárbara.
-¿Qué has hecho?-Lucius se encogió de hombros.
-Solo intentaba hacer levitar el dibujo, pero ya ven que explotó-susurró él, limpiándose la ceniza del rostro. Bárbara y Draco se miraron estupefactos y, mientras los dos niños tosían, se dispusieron a ordenar la ahora destrozada cocina. Lucius y Narcisa comenzaron a gritar asustados, y Bárbara levantó la mraida del suelo.
-RAYOS-chilló. Draco la miró arrodillado en el suelo.
-¿Qué..?-miró hacia las hornallas. –FUEGO-
-FUEGO, PA, FUEGO-chilló Lucius, subiéndose a la mesa y saltando sobre ella. Narcisa se apoyó contra la pared, y señalaba la incendiada cocina. Draco se levantó del suelo con rapidez y señaló el fuego con su varita.
-Aguamenti-susurró. El fuego se apagó por completo, y Draco suspiró aliviado.
-Guau, papá ahora es bombero-dijo Lucius. Draco lo miró sonriendo.
-Bájate de la mesa-Lucius intentó bajar de la mesa, pero se resbalo con el mantel y cayó pesadamente al suelo. El mantel se enredó en su pie y los platos cayeron estrepitosamente sobre él.
-Lucius-chilló Bárbara. Se acercó a su hijo-¿te lastimaste?-el jovencito se tomó la cabeza.
-Me duele el cu...-
-LUCIUS, EL VOCABULARIO-bramó Draco. Lucius hizo una mueca, mientras Bárbara lo sentaba sobre sus piernas y le acariciaba el lacio cabello rubio. Draco suspiró y los observó detenidamente.
-¿Quieren pizza?-preguntó, mirando el destrozado lugar, el mantel desparramado en el suelo, los platos resquebrajados en el suelo y el humo que salía del horno. Lucius y Narcisa gritaron emocionados.
-Pizza, pizza-comenzaron a cantar.
Bárbara rió y miró a su marido. Se sonrieron embobados cuando los dos niños tomaron el teléfono e intentaron llamar a la comida a domicilio. Draco se acercó a ella y la abrazó por la cintura. Le besó dulcemente la mejilla, y salieron de la cocina siguiendo a los dos niños. La limpieza podían dejarla para después.
OoOOoO-Hoy quiero dormir mucho-dijo Mitzar arrojándose sobre la cama-nada ni nadie me harán levantar de esta cama por lo menos hasta mañana al mediodía-
-Sí claro, y mientras tanto, Kat hace todo-dijo Kathya, quitándose los zapatos-Merlín, cómo me duelen los pies-se sentó sobre la cama, mientras Mitzar se estiraba sobre ella. Lo miró detenidamente, escudriñando la bella anatomía masculina. Lo vio cerrar los ojos, apoyando la cabeza sobre las manos. Se acostó junto a él, mirándolo atentamente. Respiraba de forma acompasada, lo sabía por la manera en que su torso subía y bajaba lentamente. Se mordió el labio al vislumbrar la línea de vello que iba desde el ombligo al pubis. Ay, lo amaba y no lo ocultaba nunca. Lo abrazó y apoyó su cabeza sobre el torso masculino. Mitzar abrió los ojos y la miró, acariciando su cabello rubio.
-Qué lindo es el silencio-susurró él, rodeando la cintura femenina con sus manos y enredando sus piernas a las de ella. Se miraron largamente, rozando las narices.
-Qué lindo es el silencio estando contigo abrazada en nuestra cama-dijo Kathya. Mitzar sonrió dulcemente, mientras le acariciaba la espalda.
-Quítate la ropa y hagamos ruido-dijo con sensualidad, haciéndola reír a carcajadas. Se besaron apasionadamente, como si no lo hubiesen hecho en semanas. Mitzar se acomodó sobre Kathya, dispuesto a olvidar un poco el cansancio del día. Pero un fuerte ruido los hizo detenerse.
-Merlín-suspiró él, apoyando su cabeza sobre el edredón-esos niños-
-AAAAAAAAAAAAAAAAAH-
-¿Esa es Samira?-preguntó Kathya cuando Mitzar se levantó de la cama.
-Supongo-dijo él, mientras salía del cuarto. Kathya se levantó con pesadez y lo siguió. Juntos se dirigieron hacia el cuarto del que provenía la luz por debajo de la puerta. Entraron cautelosos.
-¿Qué estan haciendo?-preguntó Mitzar, observando a Samira levitar por el cuarto, y a Ángelo saltando sobre la cama de su hermana-ÁNGELO-el niño cayó bruscamente al suelo al oír el grito, y miró a su padre asustado.
-Hola papi-
-Baja a tu hermana del techo-ordenó.
-No papi, me estoy divirtiendo-dijo Samira, volando de un lado la otro del cuarto.
-Samira-dijo Kathya-por favor-la niña hizo puchero, y asintió con la cabeza. Lentamente bajó hacia el suelo, mientras Ángelo la apuntaba con la varita.
-Entrega esa varita-dijo Mitzar, extendiendo la mano. Los ojos de Ángelo se llenaron de lágrimas.
-No-lloriqueó Ángelo-es mía-
-Gracias a mi dinero-dijo Mitzar-Ángelo, no me hagas enojar-el jovencito hizo puchero, mientras de sus ojos verdes salían lágrimas. Le entregó la varita a su padre, y se largó a llorar.
-Te la daré solo si prometes no usarla hasta que estés en Hogwarts-el llanto de Ángelo se fue calmando poco a poco. Se restregó los ojos-no seas llorón-
-Bueno, me portaré bien-dijo con voz crispada. Mitzar suspiró y besó la mejilla de su hijo.
-Ya no llores, me entristezco cuando lloras-Ángelo lo abrazó. Kathya sonrió con ternura cuando los dos varones se abrazaron con amor incondicional.
-Mami, papá y Ángelo están raros-dijo Samira. Kathya rió divertida, y abrazó a su hija, acercándola a su estómago.
-Bien niños, a dormir-dijo Mitzar. Ángelo y Samira comenzaron a quejarse.-Sí, sí, a dormir..mamá y yo queremos descansar-
-Anda, déjennos un ratito más-
-No Ángelo-dijo Mitzar.
-Papi-suplicó. Mitzar miró a Kathya mordiéndose el labio. Ella sonrió. Él suspiró, vencido.
-Se quedan...-los niños comenzaron a saltar alrededor de él-PERO...-los dos lo miraron atentamente-si prometen jugar sin hacer ruido ni escándalos ni levitando las cosas-
-Justo lo más divertido-masculló Ángelo. Mitzar sonrió, mientras los dos niños se acostaban sobre la cama.
-Les dejaré ver televisión-dijo él, mientras arropaba a Samira-cuando Sami se duerma, ve a tu cuarto Ángelo-
-De acuerdo-dijo él, acostándose al lado de su hermana. Mitzar encendió el televisor y salió del cuarto, siguiendo a Kathya. Bajaron hacia la cocina, abrazados.
-¿Quieres comer algo?-preguntó él, abriendo la nevera. Kathya lo miró apoyada desde el marco de la puerta. -¿Qué?-
-¿Si te digo que quiero comerte a ti qué me respondes?-Mitzar se mordió el labio y la miró ruborizándose.
-Bien...-dijo. Hizo un movimiento con su cabeza-¿cómo me quieres?-preguntó-¿chocolate, crema batida...?-abrió los ojos asombrado. Sacó de la nevera un plato repleto de frutas-¿frutillas?-Kathya rió con picardía.
-Me harás engordar-
-Te verás igual de hermosa. Embarazada te veías divina-dijo él, acercándose a ella y abrazándola-¿ya te he dicho que te amo?-Kathya rodeó el cuello masculino con sus brazos, y se mantuvieron con sus narices muy juntas, rozando sus labios en un juego motivador.
-Sí, miles de veces-él sonrió, y le besó el cuello.
-Entonces que sean mil y una: Te amo- se besaron con fervor durante varios minutos.
-Vamos arriba-dijo Kathya, enredando sus piernas a la cintura masculina. Mitzar se quedó pensativo varios segundos, mientras jugueteaba con la ropa de ella.
-La cocina parece un lugar acogedor-dijo. Kathya se mordió el labio cuando él le quitó lentamente el pantalón-piensa: los niños están arriba, Nahara durmiendo plácidamente en su cunita...y nosotros estamos aquí en la cocina, con un suelo alfombrado y calentito, y una mesa...-miró a la mesa-dura, pero sirve igual-la acorraló contra la pared y, luego de desprenderse de sus ropas, decidieron darle rienda suelta a su lujuria.
-Me duele la espalda-masculló Kathya. Mitzar rió y le acarició la espalda desnuda-la pared es demasiado dura-lo oyó reír estruendosamente-y la mesa no se queda atrás-.Se tocó la espalda adolorida, mientras él la acercaba a su cuerpo y le besaba las clavículas.-¿Insonorizaste el cuarto verdad?-preguntó ella, irguiéndose. Él la miró acostado en el suelo. Asintió con la cabeza.
-Y sellé la puerta-dijo. Se sentó.-Me rugen las tripas...¿quieres algo?-Kathya se mordió el labio.
-Ya no tengo hambre-susurró con lascivia. Mitzar sonrió ruborizado.
-Pues yo quiero comer una Kathya bañada en crema..¿qué dices?-Kathya sonrió abiertamente.
-Pero esta vez que sea sobre nuestra acolchadita cama-dijo.
-Como mande su majestad-dijo él, tomándola en brazos-si corremos quizás los niños no nos vean-y salió de la cocina con rapidez, mientras Kathya reía a carcajadas.
Se desperezó en la cama. Hacía mucho calor, y se acomodó sobre el colchón, intentando estar más fresca. Se sentó y se abrazó las rodillas.
-¿Qué ocurre?-la voz adormilada de Mitzar la hizo voltear hacia su derecha. Él se encontraba acostado boca arriba, con el cabello azabache terriblemente desordenado y los párpados entrecerrados. Las sábanas húmedas lo tapaban de la cintura para abajo, y Kathya pudo deleitarse con el hermoso cuerpo masculino.
-Tengo calor-susurró, mientras él le acariciaba la nuca. La mano masculina bajó por su espalda, delineando su columna vertebral. Kathya sonrió encantada, y apoyó la cabeza sobre sus rodillas, observándolo detenidamente.-¿Tienes sueño?-Mitzar se movió ligeramente.
-Sí-
-Pues duerme-él cerró los ojos.
-Mit-Kathya se acostó sobre el torso masculino, y lo abrazó.
-¿Qué?-
-¿Los niños se habrán dormido?-notó que él suspiraba.
-Eso espero, sino pobrecitos..-Kathya rió al notar el tono pícaro en la voz de su marido.
-Voy a ir a verlos-susurró, levantándose de la cama. Notó la mirada escudriñadora de Mitzar. Se sonrojó excesivamente cuando él se mordió el labio al verla desnuda. Ella carraspeó.-¿Me acompañas?-
-Solo si no te vistes-Kathya rió divertida.
-Me pondré solo la bata-él sonrió abiertamente.
-Entonces sí-se levantó de la cama, mientras Kathya lo miraba atentamente desde la puerta. Ya se habían puestos sus batas cuando salieron del cuarto, caminando por el oscuro corredor tomados de la mano. Transitaron despacio por el pasillo, dándose dulces besos de vez en cuando. Se detuvieron en la puerta de la habitación de Samira. Mitzar tomó el picaporte, y abrió la puerta. Le dejó paso a Kathya, y ella sonrió tiernamente. La televisión seguía encendida, y había muchos juguetes desparramados por el suelo.
Kathya sonrió encantada al ver a los dos niños acostados en la cama, abrazados. Samira abrazaba el brazo de su hermano, y él dormía boca arriba, con un brazo colgando hacia el suelo.
-Toma a Ángelo, yo arroparé a Sami-dijo. Mitzar asintió con la cabeza, y se acercó cauteloso a la cama, intentando no pisar ningún juguete.
Kathya comenzó a ordenar el cuarto mientras su marido tomaba al niño en brazos. Apagó el televisor. Se acercó a la cama y acomodó a su hija sobre ella, arropándola con las sábanas. Samira sonrió entre sueños, y abrazó la almohada. Kathya tomó un peluche de perro que Sirius le había regalado a la niña, y lo acomodó entre los brazos de su hija.
-Mi padre está hasta en peluche-susurró Mitzar, mientras los dos observaban a la pequeña morena que dormía abrazando a su perrito. Kathya rió por lo bajo.-Y a que no sabes qué nombre le puso ella-
-No sé-dijo Kathya sonriendo.
-Hocicos..fue idea de papá-Kathya rió divertida.
-Sí-susurró. Miró a Mitzar y al niño que él llevaba en brazos. Le besó el oscuro cabello a Ángelo.
-Llevémoslo a su cuarto-susurró, y besó a Mitzar en los labios.
Salieron del cuarto y caminaron nuevamente por el corredor, esta vez yendo hacia la habitación de Ángelo. Se detuvieron varios metros después.
-Abre la puerta cielo, por favor-dijo Mitzar. Kathya sonrió y abrió la puerta. Cruzó el umbral y miró la habitación.
-Merlín, este niño nunca ordena su cuarto-susurró, mientras Mitzar acostaba a Ángelo en la cama. Kathya comenzó a levantar los libros del suelo.
-Cielo, deja eso-masculló Mitzar cuando ella comenzó a acomodar la ropa desparramada por el suelo.
-Pero...-
-Lo acomodará él mañana-dijo Mitzar, acercándose a ella y abrazándola. Le besó la nuca dulcemente.
-¿Sabes? Jamás creí que tendríamos una familia tan bella-susurró Kathya cuando salieron del cuarto y observaban a Ángelo desde el umbral de la puerta.
-Yo sí lo creí-dijo Mitzar, dándole un dulce beso en la mejilla. Le acarició la oreja con ternura-siempre imaginé dos bellas niñas iguales a ti, y un jovencito parecido a mi-Kathya apoyó su cabeza sobre el hombro masculino. –Gracias Kat-susurró-gracias de veras-
-No hay de qué-dijo ella-tú también ayudaste bastante-le guiñó el ojo, y lo vio sonrojarse.
-¿No quieres encargar otro de esos?-preguntó Mitzar, señalando a Ángelo. Kathya se mordió el labio, imaginándose un bebé con los ojos negros de Mit, otro hermoso niño igual a él.
-Como tú quieras-dijo ella coquetamente. Mitzar sonrió abiertamente, y la acercó a él.
-¿Tú no tenías sueño?-preguntó Kathya cuando se sentaba en la cama. Mitzar la miró sonriendo, mientras se quitaba la bata y mostraba su bella anatomía.
-Pues..para encargar hijos nunca estoy cansado-dijo con picardía. Kathya se encogió de hombros cuando él se sentó a su lado. Se besaron apasionadamente.
Kathya suspiró enamorada. Ah, a la mierda el cansancio, pensó, al sentir el cuerpo de su marido acomodándose sobre el suyo. El sueño podía esperar.
OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoO OoOOoONota de Autora:
Mierda xDD, qué capítulo más largo y tedioso, no se dan una idea de cuánto me costó terminarlo, encima tuve un percance con el Despertar original que tengo en la computadora y casi me suicido.
No saben lo que me pasó. Ya se los he contado a algunas de ustedes, pero se lo contaré a todas para que sepan. Les cuento. Yo estaba el viernes escribiendo este cap, cuando de repente apareció un error. El documento se cerró, y yo comencé a insultar a la PC. Intenté volver a abrir el archivo de Despertar...y es hasta el día de hoy que no logré abrirlo. No se dan una idea de la desesperación que me agarró, porque el Epílogo 2 ya estaba casi terminado, y en la copia que tengo del fic no estaba hecho el capítulo. Pero gracias a mi hermano, logramos abrir el documento desde un programa (después de dos horas intentando abrirlo como html, txt, etc), copié lo que tenía escrito del segundo cap del Epi, y lo copié en la copia del fic. Esa copia, que ahora amo, la hice porque ese mismo error ya había aparecido, pero en ese momento logré abrir el original y lo guardé con otro nombre. Se me arruinó el fic original, pero gracias a Dios tengo una copia...y a mi hermano.
Bue, eso ya no importa porque el cap ya está aquí. Solo espero que les haya gustado y que me dejen reviews.
¿No son una ternura Ángelo y Lucius? XDD. Sí, qué original que soy con los nombres de los hijos de Draco y Bárbara, y con los hijos de Harry y Ginny, pero la verdad no tenía ganas de pensar y les encajé esos.
¿Y Sirius con sus ocho mil hijos?, bueno, no tuvo ocho mil pero valen por ocho mil. Es un dulce..¿y sus celos? Son lo más, AMO a Sirius celoso.
Me mata Draco con su paciencia xDDD... siempre me lo imagino así cuando pienso en él como padre.
El siguiente capítulo tengo que terminarlo, así que sean pacientes. Este fic está a punto realmente de llegar a su fin, ya no me entristece como antes, pero lo voy a extrañar.
Bien chicas, nos vemos!!!.
