Disclaimer -- Los Personajes de esta obra no pertenecen a la autora del fanfic sino que son propiedad de Masashi Kishimoto. Todos excepto un personaje inventado.

Las cosas en cursiva son flashbacks, y las cosas entre comillas son pensamientos y en casos textos leídos.

El Descastado Escarlata

Capítulo 5 - Encuentro

Y para sorpresa de todos una voz empezó a reírse dentro de la tienda, Itachi se giró rápidamente para mirar a Zenki, pero lo encontró igual de desconcertado que él.

- Maa taku Itachi-kun... que estropicio has organizado en la tienda... -dijo una figura desde la puerta burlonamente- Mitsuketa...

Los dos hombres se giraron para mirar la puerta y allí vieron la figura de un hombre que aparentaba ser más joven de lo que realmente era. Sus ojos eran un color rojo parecido al sharingan (solo que no lo tenía ni mucho menos) y su pelo era negro con reflejos azulados, media melena escalada.

- Pensaba que era yo quien te tenía que encontrar... -dijo Itachi con media sonrisa- Gin

- Oh, no estaba seguro de que me fueses a reconocer -dijo Gin sonriendo- Hace ya unos cuantos años de nuestro último encuentro

- El tiempo no parece pasar para ti, estás bastante igual -dijo Itachi tranquilamente.

- Tengo mis secretos para mantenerme joven y bello -dijo Gin guiñando un ojo pícaramente.

- Lo mejor será que pasemos dentro a algún sitio que no sea visible desde la calle -dijo Itachi seriamente empezando a caminar hacia dentro de la casa de Zenki.

- Estoy totalmente de acuerdo contigo -dijo Gin cantarinamente siguiendo a Itachi.

Zenki observó como ahora tendría que deshacerse del cuerpo de su ex-amigo y suspiró pesadamente. Bueno, aún le quedaba más de un cuarto de la noche para deshacerse del cadáver en algún lugar donde difícilmente alguien pudiese obtener pruebas de que ese hombre había pertenecido a ninguna organización y obtener pistas de quién lo había asesinado. Dejó la sala, apagando las luces por si algún curioso se asomaba a mirar y bajó el cuerpo, que ya empezaba a enfriarse, de la pared. Entró en el comedor de su casa donde estaban, acomodado cada uno en un sofá, Itachi y Gin. Habían estado en silencio un rato desde que habían entrado, pareció que la entrada de Zenki en el lugar motivó a que la conversación se continuase.

- Decías que me habías encontrado, pero creo recordar que era yo quien te buscaba Gin -dijo Itachi tranquilamente.

- Ah sí, supongo que inicialmente era así. Pero creo que la urgencia que te corre el asunto estás haciendo que seas algo descuidado, Itachi-kun -dijo Gin levantando un dedo inquisitoriamente.

- ¿Descuidado? Intento ser lo más cuidadoso posible, será que la situación requiere que sea descuidado -dijo Itachi en un tono no muy contento.

- Entiendo que para buscarme había que asumir algunos riesgos. Y teniendo en cuenta que no hablamos de ti, dar una descripción de otra persona no te supone problemático -dijo Gin hablando seriamente esta vez- También comprendo que sin saber las faenas de un informador como nosotros también es más difícil que entiendas lo que se está haciendo.

- Gin, creo que te estás haciendo un lío tú solo... -dijo Itachi que se había perdido a mitad del discurso de Gin.

- Mm, creo que sí. Lo que quería decir es que para mi trabajo es muy arriesgado que alguien dé una descripción sobre mí o mi nombre -dijo Gin- Lo que quería decir es que tú, al no ser informador, no entiendes lo que eso supone. Por eso mismo no te lo reprocho y he decidido buscarte.

- Para que no difunda más tu nombre¿verdad? -dijo Itachi arqueando una ceja.

- No te ofendas Itachi-kun, pero deberás comprender que le resulta difícil a un recaudador de información infiltrarse en un lugar para obtener información interesante, si en el mismo lugar ya saben que vienes únicamente a por la información. La oportunidad de obtener la información realmente jugosa es mínima -dijo Gin intentando calmar la situación.

- ¿Y cómo me hubieses sugerido encontrarte entonces? -dijo irónicamente el Uchiha- Ya iba a tientas con tu descripción anticuada.

- Sí... lo cierto es que no tengo una idea mejor que la que tú mismo usaste. -dijo Gin- Eso me pasa por ser un chico tan ocupado...

Itachi le dirigió una mirada de desespero, la despreocupación también había quedado inalterable en Gin. En ocasiones, el Uchiha, se había preguntado si las técnicas que usaba Gin para mantenerse inalterable eran del mismo origen que las que usaba Orochimaru. Gin también pensaba en que el carácter del joven Uchiha se había mantenido inalterable en estos años.

- Bien Itachi-kun¿qué era eso que querías consultarme con tanto ahínco como para ir difundiendo mi nombre por ahí? -preguntó Gin rompiendo el ambiente.

- El caso es que quiero información sobre una persona. Pensé que con tu gran red de información seguramente te sería fácil de descubrir -dijo Itachi entrelazando los dedos de sus manos.

- Me gusta que se reconozca mi trabajo, no por algo soy el mejor recaudador de todos -dijo Gin con orgullo.

- ¿Insinúas que mi red de información no es buena, Gin? -preguntó ofendido Zenki, irrumpiendo en la conversación.

- Oh vamos, Zenki -dijo risueñamente Gin, la envidia le resultaba divertida- Todo el mundo lo sabe. En la pirámide de recaudadores yo encabezo la punta.

- Te he dicho muchas veces que ese ego tuyo no trae más que odio hacia ti, Gin -dijo molesto el vendedor- y eso acabará resultando un problema para ti.

- Dejemos al experto opinar -dijo mirando a Itachi con una sonrisa socarrona.

- Gin tiene razón Zenki, su nombre es el más pensado a la hora de encontrar información -dijo Itachi haciendo que el hombre bajase la cabeza- Lo que también es cierto es que la dificultad de encontrarlo hace replantearlo.

- Eso no quita que mi información sea de primera mano -dijo Gin interrumpiendo a Zenki, que iba a decir algo- Además, siempre tendré más información que tú, que permaneces encerrado en Shien. Tengo la ventaja de la movilidad y eso hará que siempre esté por encima de ti.

El Uchiha se había cruzado de brazos esperando que la estúpida discusión acabase. Le importaba poco que se quisiesen pelear, pero quería intentar solucionar primero su problema y que después, cuando él ya se hubiese marchado, que se peleasen todo lo que quisieran.

- ¿Podéis dejar las peleas estúpidas para luego? -dijo Itachi pesadamente- Ese hombre aún sigue persiguiéndome y creo que después de lo de esta noche lo hará aún con más ahínco. En esta situación no tengo tiempo para tonterías.

- ¿Qué situación, Itachi-kun? -preguntó Gin ignorando a Zenki.

- Ese hombre está decidido a matarme, la organización desconfía de mí y no me prestan su ayuda -dijo a desgana el moreno.

- Huh... Solo ante el peligro¿eh? -dijo con media sonrisa Gin.

- Lo único que quiero saber es cómo demonios se las arregla para dejarme paralizado en las luchas -dijo Itachi recordando con molestia- También cual es su objetivo y porque ese odio hacia mí.

- ¿Y bien?.¿Qué información puede darme al respeto? -dijo Gin apoyando la cabeza en sus manos cruzadas.

- Pelo castaño, ojos marrones, unos cuantos años más que yo (diría). Además se llama a sí mismo el descastado escarlata. -dijo Itachi tranquilamente- No es demasiado fuerte, lo que me sorprende es la extraña capacidad que tiene de dejarme los músculos agarrotados hasta el punto de impedirme el movimiento.

Gin se quedó pensativo durante un rato, el único ruido era el de reloj de pared que había en la habitación y que al momento empezó a hacerse molesto. Después de un rato Gin abrió los ojos con sorpresa, y miró a Itachi con media sonrisa.

- Ese hombre... ¿parece saber mucho de Akatsuki? -preguntó medio-divertido, Itachi afirmó tranquilamente con la cabeza- Jajajajaja... interesante... muy interesante.

Gin empezó a reírse a pleno pulmón, ante el desconcierto de los otros dos. No entendían por qué se reía, y al moreno aquello le empezaba a irritar en sobremanera. Dirigió una mirada fulminante al de ojos rojos, que se secó las lágrimas de risa y empezó a dejarse de reír.

- Antes de nada, Itachi-kun me parece muy injusto todo esto... -dijo imitando un tono de disgusto- Yo soy aquí solo un mandado... Primero utiliza mi nombre en ámbitos públicos haciendo que posiblemente en un futuro se descubra que soy, en cierto modo, un espía en potencia...

- Tú mismo dijiste que no tenía más forma de contactar contigo -dijo Itachi intentando calmarse, en cierto modo ya creía ver por donde iban los tiros.

- Pero eso no quita que de un modo u otro ahora medio pueblo conozca la existencia de un tal Gin -dijo el moreno tranquilamente- Encima después me pide información y yo se la tengo que dar sin más... Quizás podría exigir algo así como un pago por daños personales.

- ¿Estás pidiéndome que te pague para obtener la información? -dijo incrédulo Itachi- Te recuerdo que soy un portador y que debes prestar tus servicios a éstos.

- Y yo te recuerdo, Itachi-kun, que prácticamente eres considerado un prófugo como Orochimaru -dijo con malicia Gin- Así que puedo prescindir de prestarte mis servicios.

Itachi apretó el puño con rabia... que el mismo Gin se revelase le resultaba irritante. Sabía que tenía más o menos su edad y que él pertenecía a las cobayas ya antes de que él entrase en la organización... Pero eso no quitaba que ahora mismo su prepotencia le estuviese significando un problema.

- Además Itachi-kun no quiero dinero... digamos que prefiero que me hagas un favor. -dijo Gin pícaramente- Hay una especie de misión con la que tengo algún problemilla, con tu fuerza obtendría lo que quiero y tú también. No es injusto¿no?

Con un movimiento rápido, Itachi lanzó con rabia un puñado de shuriken hacia el sofá donde estaba sentado Gin, el hombre desapareció, por lo cual los shuriken se clavaron en el sofá. Gin reapareció agachado en el asiento de una silla, sonriente.

- Estaba esperando algo así por tu parte, hoy estás muy irritado Itachi-kun -dijo Gin medio riéndose- Así que por muy rápido que seas, si te espero y me concentro puedo prever tu ataque.

- No creo que lo puedas hacer eternamente -dijo Itachi sacando un kunai.

- Vamos, por favor no os peleéis... No quiero tener que deshacerme de otro cadáver esta noche -dijo Zenki ganándose una mirada de reproche por parte de Gin.

- Bueno, no tienes porqué darme la respuesta esta noche -dijo Gin sonriente- Solo piensa que si me matas no solucionarás tu problema. Creo que, a día de hoy, debo ser el único que recuerda algo de ese pobre desgraciado. Así que lo que debes valorar es si puedes rebajarte a colaborar conmigo para obtener esta preciada información. Mañana por la noche vendré a escuchar tu respuesta.

Gin desapareció del lugar mientras Itachi intentaba controlar toda la furia acumulada. Desde luego los cobaya no se merecían poder aspirar a rangos superiores, aquellos seres desgraciados y desagradecidos que a la mínima de turno cambiaban sus modales por una irritante prepotencia... Le ponían enfermo. Lanzó con fuerza el kunai contra la mesa de cristal que Zenki tenía en medio del salón, rompiéndola en pedazos.

- ¡Itachi-san!.¡No rompa las cosas!.¡Cálmese por favor! -dijo Zenki acercándose a su, ahora despedazada, mesa.

- ¿Tú también me estás diciendo lo que debo hacer? -dijo Itachi mirándolo con unos helados ojos rojos.

Lo único que pudo hacer fue tragar saliva mientras rápidamente desvió la mirada, escuchó como los pasos se alejaban hacia la habitación que le había preparado. Por suerte estaba controlando su poder, sabía que con el Descastado siguiéndole el rastro no podía permitirse liberar toda su frustración. Respiró pesadamente después de sentir que el peligro había pasado, era por este motivo que odiaba dar alojamiento a los portadores de anillo. Se incorporó con un cristal de la mesa en la mano y lo tiró con desespero encima de todos los demás, aquella mesa había quedado irreparable. Volvió a la planta baja donde el cadáver de su ex-compañero yacía, ya rígido, cogió un kunai y concentrando chakra creó una hoja más grande y potente. Antes de empezar la faena, cogió plásticos y los puso todos alrededor de donde se encontraba el cuerpo. Una vez preparado despedazó el cuerpo y, eliminando antes todo rastro que pudiese servir en alguna investigación, lo introdujo en unas bolsas que sacó de su casa con disimulo y que, hengeado, tiró en un lugar donde pasarían muchos días hasta que se encontrasen. Nadie debía averiguar nunca quien fue aquel hombre o al menos a qué se dedicaba, sino lo único que ganaban eran problemas.

La noche acabó pasando sin más incidentes, Zenki, con unas considerables ojeras abrió la tienda al público y aprovechó sus momentos de menos afluencia para tirar los pedacitos de la mesa al contenedor más cercano. En lo que llevaba de día, no había visto salir a Itachi de su habitación, cerca de media mañana el moreno (ya hengeado en el hijo del señor Akio), bajó a la tienda.

- ¿Ha dormido bien? -preguntó formalmente Zenki después de asegurarse que no había nadie cerca.

- Bueno, no es que haya descansado demasiado, igual que tú -dijo señalando la cara del tendero.

- ¿Qué piensa hacer con respeto a Gin? -preguntó con tacto Zenki.

- No pienso concederle su petición caprichosa, intentaré investigar rápidamente por mi cuenta ya que el tiempo va contrarreloj... -dijo Itachi seriamente.

- Tranquilo, siempre le he dicho a Gin que esa actitud impertinente suya un día le perderá -dijo Zenki enfadado- Pero él sigue haciendo este tipo de tonterías. Creo que usted mismo lo podrá obtener.

- Aprecio tu intento, pero no creo que encuentre gran cosa -dijo Itachi seriamente- Si Gin presume es porque sabe que su información es privilegiada, además tiene un talento innato para obtener información. Por eso se ha hecho tan famoso dentro de la organización.

- Si quiere yo extenderé la red de información que tengo en Shien y buscaré en los datos que Gin me fue enviando de sus diferentes investigaciones -dijo Zenki intentando ser útil. Había surgido la rivalidad con Gin.

- De acuerdo, aunque no creo que encuentres nada. Este tema parece que está más ligado con la organización de lo que me esperaba. Y como bien sabes, sobre la organización no hay nada documentado por nosotros mismos. -dijo Itachi.

- En ese caso sería cierto... -dijo Zenki llevándose el dedo al mentón- Igualmente buscaré.

- Gracias por tu ayuda -dijo Itachi saliendo del lugar.

Una vez fuera de la tienda el Uchiha desplegó un papel que se había preparado el otro día y lo arrugó tirándolo a la papelera. Después de todas las molestias que se había tomado para encontrar a Gin, había resultado un esfuerzo inútil. Sacó de su bolsillo el anillo de la organización y lo miró momentáneamente... Después de todo a veces el poder de Akatsuki no podía ser utilizado. Lo guardó de nuevo y suspiró con pesar. Ahora debería empezar a prepararse para duras sesiones de lectura de archivos de sucesos y otras cosas inútiles que acabarían llevándolo a un estado de enfado similar al del día anterior.

Estuvo hasta bien entrada la tarde en una hemeroteca que guardaba recortes de todos los países, y tal y como esperaba lo único que consiguió fue que le entrase sueño. No había ni rastro de algún artículo con la foto del Descastado Escarlata, aunque ya sabía que encontrar una foto de él en algún artículo sería difícil. Aunque hubiese sido un criminal, normalmente las fotos de los criminales más peligrosos capturados no se difunden con mucha facilidad. Después estaba la probabilidad de que, aunque ahora lo fuese, antes no hubiese sido un criminal, en ese ejemplo la búsqueda sería aún más inútil que antes.

Sacó un par de documentos de la hemeroteca con la finalidad de acabar de revisarlos por la noche antes de irse a dormir. Lo que menos ganas tenía esta noche era de volver a ver la sonrisa prepotente de Gin cuando le dijese que no quería su información y le dijese que no había encontrado nada sobre el Descastado.

Caminaba por las calles mientras el pequeño aire que se había levantado ondeaba su melena negra. Lo cierto era que antes de media tarde se había cansado de llevar el henge y sin la capa y el sharingan activado creyó que llamaría menos la atención. Iba jugueteando con el anillo, poniéndoselo y quitándoselo mientras pensaba en su búsqueda del día cuando algo atrajo su atención. Un gran murmullo y algunas voces sollozando llamaron su atención, un corro de gente rodeaba algo. Las mujeres gritaban, algunas lloraban, los hombres observaban con horror la escena. Como pudo se abrió paso hasta el centro del corro, allí un hombre despedazado con más brutalidad incluso que la última vez, por todo el cuerpo llevaba tatuada la palabra escarlata. Se acercó a tocar el cadáver y comprobó como aún estaba caliente, miró a los lados furtivamente buscándolo pero no logró verlo.

Intentando llamar lo menos posible la atención empezó a caminar en la dirección contraria a la de la tienda de Zenki. Lo que hubiese hecho alguien novato en esta situación, hubiese sido dirigirse hacia el refugio. Pero él entendía perfectamente que, en el estado en el que se encontraba el cadáver, significaba que el Descastado debía estar por los alrededores, y si se dirigía hacia la tienda significaría revelar definitivamente su escondite, y eso era algo que por el momento no quería. La noche había empezado a caer por todas partes, el flujo de gentes por la calle bajó drásticamente y entonces lo notó, un gran chakra que ya conocía persiguiéndolo. En parte lo había hecho a propósito, así alejaría de la zona en la que realmente se escondía al Descastado. Una figura alta que conocía bien se plantó unos pasos delante de él, impidiéndole continuar el camino.

- ¿Adónde vas tan deprisa, Itachi-kun? -preguntó con una mueca desencajada el Descastado.

- Vaya, por fin has dado conmigo... Pensé que después de verme por la escena de tu último crimen tardarías menos en plantarte delante de mí -dijo Itachi con sorna.

- He dejado la oportunidad de huir a mi odiado ratoncillo... -dijo el Descastado con un deje de rencor- Pero parece que su inteligencia se ha convertido de verdad en la de un ratón y no ha sabido esconderse bien en su madriguera.

- Los genios también cometen fallos... -dijo Itachi desafiante- Pero claro eso es algo que nunca comprenderás.

- ¿Qué estuviste haciendo el otro día, despreciable? -dijo cambiando su expresión por una de ira- Tu chakra salió momentáneamente a la luz con fuerza. ¿Qué te llevas entre manos?

- Lo que yo haga o deje de hacer no es de tu incumbencia... -dijo Itachi serenamente- Que yo sepa, tú eres únicamente un cazador que persigue a su presa, eso no te da derecho a saber detalles sobre esta.

- Oh vamos, conozco muchos detalles de tu vida Uchiha Itachi-kun -dijo intentando calmarse llevándose un momento la mano al cuello- ¿Es que no recuerdas que te lo dije?

- No me creo cuentos de desconocidos, es algo que suelen enseñar las madres a sus hijos -dijo Itachi intentando alargar la conversación mientras analizaba todo su entorno a velocidad rápida.

- A veces los desconocidos no son tan desconocidos y a veces estos no mienten sino que dicen toda la verdad -dijo el Descastado con una sonrisa- No me gustó nada que el otro día me dejases saber dónde estabas y que luego te marchases sin dejarme verte.

- Sé que estoy de buen ver, pero no eres el tipo de pretendiente que me gustaría tener -dijo Itachi con un deje irónico.

- Jajaja, no sabía que alguien tan gris como tú pudiese hacer chistes como esos... -dijo el Descastado riendo- ¿Podemos retomar la caza?

- Eso ha dejado de ser una caza individual, te estás montando tu propia cacería -dijo Itachi- Convirtiéndote en un asesino.

- No eres el más indicado para reprocharme eso, te recuerdo que en la escala de asesinos, tú estarías por encima de mí por un pecado más grande -dijo el Descastado señalándolo- Además para conseguir que la presa preciada salga a la luz a veces es necesario hacer pequeños sacrificios.

Con un movimiento seco, Itachi lanzó unos cuantos shuriken contra el Descastado y sintió, por primera vez en todo aquel rato que había estado el Descastado presente, aquel dolor muscular que le impedía moverse. Comprobó como podía hacer movimientos más precisos si eran secos, aunque el dolor posterior era bastante potente como para poder dejarte paralizado unos cuantos segundos, que podían resultar decisivos en una lucha. El Descastado, por poco, esquivó el repentino ataque del moreno y le dirigió una mirada de desaprobación.

- No Itachi-kun... ¿sabes que eso era peligroso? -dijo con un tono burlón el Descastado provocando un bufido de disgusto por parte de Itachi.

El gran beneficio de aquella enorme ciudad era sin duda las laberínticas calles que la formaban, así que Itachi debería tomar aquello como un factor para poder descubrir que táctica era mejor con el Descastado. Empezó a correr mientras la lucha se continuaba saltando de tejado en tejado. Los calambres eran ahora más frecuentes que antes... ¿Había conseguido activarlo justo antes de empezar la lucha?.¿Qué demonios había sido?.¿Cuándo? Él no había visto nada... Lo cierto es que al empezarse a moverse fue cuando se dio cuenta de que otra vez habían vuelto. Estaba poniendo un gran esfuerzo en todo aquello, en ocasiones las extremidades se le embotaban hasta el punto que no sabía si podría continuar con la persecución por los tejados. Se paró en seco y un shuriken pasó casi rozándole la pierna y seguidamente retomó la marcha, bajó hasta las calles, que ahora estaban desiertas, si corría por los tejados sería fácilmente localizable y por las calles conseguiría despistarlo.

Tiró un par de kunais en dirección al castaño que esquivó sin causarle demasiados daños (aunque uno de ellos le hizo un rasguño en la cara). Vio como el mayor de los Uchiha bajaba a las calles y con decisión lo siguió para intentar atacarle de más cerca. Parecía mentira que en el estado en el que se encontraba pudiese correr a tanta velocidad, no por algo era uno de los miembros más rápidos de Akatsuki y muy comparable a la velocidad del ninja imitador Kakashi. El Uchiha giró de improvisto por el callejón de la izquierda, chasqueó la lengua en desaprobación y giró igual de bruscamente. En un segundo vio como el Uchiha tomaba impulso, parado a unos metros delante de él y tuvo el tiempo justo para que el gran Katon de fuego únicamente le rozara media pierna gracias a un salto. Cuando cayó al suelo comprobó como la pierna había resultado medio dañada con el fuego, y como Itachi volvía a correr por las calles. Maldita rata huidiza... esa era siempre su solución para todo. Huir. Aunque en parte no le extrañaba, gracias a su poder podía contener sus rápidos movimientos y sin esa rapidez y la agilidad para ejecutarlas en poco tiempo conseguía vencerle.

En el siguiente cruce Itachi se quedó desconcertado, realmente aquella ciudad era tan grande como para sin haberse dado cuenta haber estado yendo en dirección a la tienda de Zenki. Una gran plazoleta se abría delante de sus ojos, con dificultad se puso en el centro pensando momentáneamente en la estrategia que seguiría para evitar al Descastado. De repente notó como una mano se posaba en su hombro, se giró lo más rápido que los calambres le permitieron, con un gesto de sorpresa en el rostro y allí vio la cara del Descastado, con una mueca desencajada y sin darle tiempo a reaccionar Itachi notó como una espada se clavaba en su torso provocándole una fuerte punzada. Tosió levemente mientras la sangre salía por la comisura de los labios.

- Vaya, así que aunque tus movimientos están limitados tus reflejos han hecho que te movieses lo justo para no recibir la herida en un sitio mortal -dijo el Descastado mirando de frente a Itachi con desprecio.

- Aunque vaya más lento de lo n-normal... mis reflejos siguen siendo mi mejor arma... -dijo con dificultad Itachi con media sonrisa en los labios.

La mueca de disgusto se hizo presente en el rostro del Descastado, bruscamente retiró la espada ensartada y vio como chorreaba de la sangre de aquel que despreciaba tanto. Pero no estaba contento con aquella mueca burlona que el Uchiha seguía teniendo en los labios: él quería observar la cara de sufrimiento de aquel desgraciado, que suplicase por su vida, ver como agonizaba... Volvió a la realidad dispuesto a hacerle más heridas pero de repente se quedó como congelado... No estaba. El Uchiha se había esfumado... ¡Mierda! Se había escapado mientras se había estado imaginando su sueño hecho realidad, la muerte de aquel ser repugnante... Miró al suelo con frustración y vio como las gotas de sangre se dividían en dos caminos. Sería demasiado tarde si escogiese uno y descubriese que no había ido por allí.

- ¡Maldito Uchiha! -gritó con rabia destruyendo el monumento que coronaba la plazoleta

El moreno estaba apoyado unos cuantos metros más allá, respirando agitadamente... Esta vez le había ido por poco, unos centímetros más a la derecha y su estómago hubiese quedado perforado por una brutal estocada. Por suerte para él se había quedado como traspuesto, quizás pensando en cual sería la mejor tortura para continuar, haciendo un kage bunshin que se marchó en otra dirección (llevando el rastro de sangre hacia otra dirección) se marchó para la dirección totalmente opuesta. Creía conocer la mentalidad del Escarlata, en ocasiones afilada y aguda y en ocasiones demasiado torpe. En este caso no dudaría, sabía que si iba en una dirección, seguir después la otra no significaría nada, el Uchiha no dudaría en borrar aquel rastro y así había perdido de nuevo la pista de su odiada presa. Lentamente se levantó del resquicio en el que se había sentado y se limpió la sangre de la comisura de su boca.

A un paso lento y silencioso puso rumbo hacia la tienda de Zenki mientras vigilaba que la sangre, que no dejaba de brotar, no dejase rastro alguno en el suelo. Una vez delante de la tienda, después de comprobar que no había nadie en los alrededores mirando, se adentró dentro del local.

- Itachi-san le estaba esperan... -empezó Zenki, pero sus palabras murieron cuando vio al portador del anillo escarlata apoyado en la puerta, sentado en el suelo y cuando observó como sus manos estaban bañadas en sangre- Itachi-san¿qué le ha ocurrido?

- No preguntes, simplemente cura esta maldita herida para que deje de sangrar -dijo Itachi irritado por el dolor de la herida- No quiero que lo primero que vea Gin cuando venga es esta escena.

Apresurándose, ayudó a Itachi a llegar a la sala de estar y lo dejó sentado en el sofá en el que el día anterior se había estado peleando con Gin. Rápidamente fue a por el botiquín y aplicando algunos conocimientos de ninjutsu médico consiguió cerrar la herida exteriormente y parte del interior.

- No debe hacer sobreesfuerzos, sino volverá a sangrar -dijo Zenki acabando de recoger todos los accesorios del botiquín

- Vaya, vaya veo que hay problemas por el hall de la fama... -dijo Gin apareciendo en el marco de la ventana del piso en el que se encontraban.

- Cierra tú estúpida bocaza, Gin -dijo irritado Itachi, la herida aún seguía picando por las curas que había realizado Zenki.

- Bien, Itachi-kun... ¿Qué has decidido?.¿Quieres o no quieres mi información? -dijo con una mano en la cara y adoptando una pose cool Gin.

- Cuéntame -dijo Itachi secamente- ¿Cuál es esa misión?

Bueno pues aquí estoy con el quinto capítulo de este fanfic... otra vez escrito en tiempo record casi XD dos tardes d cole ù.u aish q pro soy por favor.. XDDD aleale El caso es que este fanfic me gusta mucho y no me cuesta demasiado escribirlo. Y ya tengo planeado todo el fanfic, si todo va bien serán 9 capítulos. Ooh eso quiere decir que ya solo quedan 4 capítulos más para ver que misión hará con Gin, quien será el descastado escarlata y todas esas cosas. Espero que me sigáis hasta entonces n.n porque lo cierto es que el número de reviews es escaso u.uU pero weno pienso akabarla. Paso a comentar los reviews.

Kisame Hoshigaki, jaja te gusta la demencia del Descastado? XD Ahora ya sabes quien se encontró a Itachi, era alguien que al principio era buscado xD Y no ù.u yo también diría que Kisame no puede volar

Lovechii, yo no amenazo pero me fastidia que dspues me estes insitiendo para que escriba -o- poxo fic que está marginado. Humor? ¬¬ baaaka! Para un fic serio que me alivia tensiones XD alguna cosa del pasado no se entendió? O.o ya me dirás que a ver si necesita algo un arreglo urgente. Me alegra que te guste la historia n.n

Juegui, aii la ñenkosa que le cuesta pero cuando lo lee se vicia -o- aiiish xDDD Weno pos aquí tienes otro capi pa que no te quejes -o- XD

Bueno esto es todo por esta vez n.n

Jya ne!

Miruru Yaoi Kuroba