Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD exceptuando las teorías de desarrollo, las cuales si fueron estudiadas por Freud y otros psicólogos.


Después de un día agotador, Sasuke Uchiha finalmente estaba en casa. La enorme e impecable mansión que una vez había estado llena de vida llevaba 11 años vacía. Después de la muerte de sus padres, algunos familiares lejanos habían querido que viviera con ellos, pero Sasuke prefirió vivir solo, como el dinero no era algo que le faltara, conservó su casa y aprendió todo lo que se necesitaba para sobrevivir: a sabía cocinar, hacer la limpieza, lavar la ropa, etc., en general se había vuelto autosuficiente, sin embargo estaba solo y ese sentimiento de abandono lo mortificaba, el simplemente quería alguien con quien compartir su vida y aunque muchas chicas se hubieran ofrecido encantadas, eso no era lo que él buscaba.

Como de costumbre, Sasuke dejó los zapatos en la entrada, subió las escaleras, dejó su mochila en el estudio y se dirigió a su habitación. Mientras cambiaba su uniforme por ropa más cómoda, no dejaba de pensar en las extrañas reacciones que había tenido desde hacía algún tiempo y que habían encontrado su máxima expresión ese día.

¿Etapas de desarrollo? ¿Me sentí raro cuando Kakashi sensei dijo lo de la etapa incierta¿Por qué? De haber tenido un padre o un hermano cerca, hubiera podido preguntar las cosas básicas que el resto de personas encontraban normales, pero no, ese no era su caso y aún así no podía imaginarse como Naruto y él eran tan diferentes si ambos tenían un pasado tan parecido.

Otra vez Naruto era el centro de sus pensamientos; dirigiéndose a la cocina para preparar algo de comer, Sasuke no pudo negar que desde hacía mucho tiempo el rubio ocupaba una parte importante de su mente, pero la verdad ya no sabía cuando había empezado a interesarse por el chico hiperactivo. Tal vez había sido por la muerte de sus padres; lo habían llevado a consejería en el colegio para que superara sus problemas emocionales, le dijeron que podría salir de la depresión y que llevaría una vida normal, pero él nunca había querido.

La consejera, Kurenai-sensei, en un intento desesperado por ayudar a Sasuke le había presentado a Naruto Uzumaki, un niño de su misma edad, inquieto, rubio y de profundos ojos azules que se veía de lo más normal, y que sin embargo también era huérfano. Sasuke no podía creer que alguien que hubiera pasado por lo mismo que él pudiera llevar una vida tranquila. En esos momentos había agradecido que Naruto y él no estuvieran en la misma clase, porque se sentía celoso de que el rubio fuera feliz y él no.

¿Por qué pienso tanto en Naruto? Era la pregunta que daba vueltas en su cabeza desde la clase de psicología y mientras cortaba las verduras para el estofado, comenzó a ver las cosas con claridad. ¡No puede ser, estoy hablando como si me gustara ese dobe! Y como si le hubiera caído un balde de agua fría, el pelinegro se quedó en shock. Haciéndose preguntas estúpidas acababa de encontrar la respuesta, se había topado con la verdad, por mucho que quisiera negarlo no podía mas, todas las pruebas estaban sobre la mesa.

Desde hacía años que miraba al rubio a escondidas, pendiente de cada movimiento, de cada gesto, de cada detalle de su vida. Sabía que le gustaba Sakura, que estaba desesperado por entrar a la universidad, que le gustaba el miso ramen mas que cualquier otra cosa en el mundo, que su eterno rival en los deportes era Rock Lee, que su mejor amigo era Kiba, que secretamente le robaba chips a Chouji y que envidiaba la inteligencia de Shikamaru, que le gustaba ver a las chicas durante el período de gimnasia y que hasta espiaba en los vestidores, que era terco como una mula y que no soportaba que le dijeran que no, pero lo que mas admiraba Sasuke de ese chico era su voluntad para salir adelante, ya que aunque se hacía el fuerte, en realidad estaba tan solo como él. No podía negarlo, definitivamente sentía una fuerte atracción hacia Naruto Uzumaki.

Una vez que su etapa de negación había pasado, Sasuke suspiró profundamente mientras movía los ingredientes dentro de la cacerola. Tenía un problema muy grande¿qué iba a hacer con sus sentimientos?

Terminó de comer inmerso en pensamientos de qué dirán y que diré, por que lo mas preocupante era precisamente explicarle a Naruto que no podía vivir sin él, ya que dadas las circunstancias, lo mas probable era que el rubio jamás se interesaría en involucrarse en una relación de ninguna clase con él. Eso, suponiendo que la actitud del rubio no fuera solo una fachada, cosa que Sasuke sospechaba, ya que en el tipo de casos en los que se encontraban, era muy difícil expresar sentimientos verdaderos.

Y así, pensando que quizás tenía una pequeña posibilidad de por lo menos agradarle al chico de hermosos ojos azules, Sasuke subió al estudio a hacer las tareas para luego caer profundamente dormido, no solo por el cansancio físico, si no también por el enorme cansancio mental que acababa de sufrir.


Finalmente en casa, Naruto agradeció que el colegio se hubiera terminado, por lo menos por ese día. Al entrar al diminuto apartamento que solo albergaba un refrigerador, un horno microondas, una mesa, una silla, una televisión y una cama, tiró su mochila en una esquina y se dispuso a darse una ducha en el minúsculo baño que se encontraba como anexo al cuartito en el que había vivido los últimos 2 años.

Huérfano de padres desde que tenía memoria, Naruto había sido criado por su abuelo materno, Sarutobi, pero éste había muerto hacía 12 años y desde entonces su tío Asuma se había hecho cargo de él, sin embargo debido a su trabajo, Asuma no pasaba mucho tiempo en casa y como para ese entonces todavía no tenía familia, Naruto había crecido prácticamente solo. Poco después de que Naruto cumpliera los 13 años, Asuma se casó con la consejera de su escuela, Kurenai Yuhi, y el rubio sintió que comenzaba a estorbarle a su tío, por lo que intentó inútilmente que éste le permitiera vivir por su cuenta. Años después y luego de mucho pedirle a Asuma, finalmente al cumplir 15 años, Naruto consiguió que lo dejaran vivir solo con la pequeña herencia que sus padres le habían dejado y fue así como había ido a parar al pequeño el edificio de apartamentos al que llamaba hogar.

Y aún así, no todo es felicidad… Pensaba Naruto mientras recordaba las circunstancias que lo habían llevado hasta allí. La única condición que Asuma le había impuesto, era que el nuevo hogar del rubio quedara cerca de su casa para poder seguir vigilándolo, después de todo Naruto todavía era un niño. Tristemente para el chico que tenía ansias de libertad, el edificio de apartamentos donde habitaba había sido construido justamente frente a la casa de su tío.

Una vez duchado y cambiado, Naruto salió de su apartamento, bajó las escaleras, cruzo la calle y entró a la residencia de los Sarutobi como acostumbraba todos los días para almorzar. A pesar de tener casi 8 meses de embarazo, Kurenai estaba muy activa y últimamente le había dado por ponerse a limpiar toda la casa y el apartamento de Naruto incluido, única razón por la cual se podía ingresar en el cuarto del rubio sin tener que nadar entre la basura.

En cierta forma el rubio sentía a Kurenai como una madre ya que lo había aconsejado durante toda la primaria, y ahora que era esposa de su tío, gracias a él por cierto, realmente se sentía como una familia, además con la llegada del bebe, Naruto finalmente tendría la oportunidad de actuar como hermano mayor, algo que siempre había deseado.

Mientras Kurenai terminaba de preparar el ramen, un antojo extraño que le había dado a causa del embarazo, Naruto, bastante relajado después de haberse bañado, se acomodó en el amplio sillón de la sala de estar y sin querer se quedó dormido.

Sakura se ve bien en minifalda, que lindas piernas y su cintura, lastima que no tiene mucho busto y esos ojos negros y su cabello tan oscuro…un momento ¡Sakura no tiene ojos negros! Ella no es Sakura¿quién es? la persona frente a mi no es mujer¡pero que lindos ojos! Podría perderme en ese mar azabache, que mirada tan profunda¿Quién es?

"Naruto"

Por que esos ojos me ven así, tan expresivos y tan misteriosos, tengo escalofríos en mi espalda, cosquilleo en mi estómago¿qué es lo que siento?

"Naruuutoooo"

¿Será posible? La persona frente a mí… ¿por qué se me acelera el corazón? Si la persona es… es…

"¡NARUTO!"

"¡SASUKE!" gritó el rubio a todo pulmón mientras se levantaba de un salto. Su tía estaba tratando de despertarlo.

Kurenai observaba sus profundos ojos azules con cara de asombro, "¿qué te sucede Naruto, estas bien?" preguntó mientras veía como su sobrino se terminaba de incorporar en el sillón. "¿problemas con el chico Uchiha?"

"No… no es nada tía… de veras" dijo el rubio mientras trataba de recordar lo que había soñado.

"bueno, en ese caso la cena está servida" dijo Kurenai mientras se adentraba en la cocina, "especial de miso ramen, sinceramente creo que este niño va a ser igual a ti".

Naruto se rió a carcajadas, se levantó del sillón y se dirigió hacia el comedor, donde él y Kurenai comieron tranquilamente. Era raro cuando Asuma llegaba temprano a casa así que el alumno y la maestra estaban acostumbrados a comer solos. Una vez terminada la cena, Naruto se despidió de su tía y cruzó la calle de regreso a su apartamento, como siempre, la había pasado bien con su consejera, las historias que Kurenai contaba lo hacían olvidar sus problemas, pero algo en el rincón mas oscuro de su mente seguía dando vueltas desde que se había despertado hacía un rato.

Uchiha, Sasuke Uchiha… a buena hora me pongo a pensar en ese engreído, pensaba el rubio mientras entraba en su cuarto. De acuerdo, no era la primera vez que le pasaba, ya había soñado con el pelinegro anteriormente, pero últimamente los sueños le ocurrían mas seguido. Y otra cosa que lo tenía desconcertado era el comportamiento del citado chico, no era que no le gustara ser el centro de atención, pero estaba sospechando que cierto moreno tenía una fijación con él.

Naruto se cambió para dormir, estaba completamente exhausto, si había tarea, le pediría copia a Shika y luego, recordando la clase de psicología, se metió a la cama. Con que etapa incierta, bueno, eso es, solo una etapa, nada mas que una pequeña etapa Uchiha, y pensando eso se quedó dormido sin imaginarse que no recordaría su sueño hasta un par de días después, y que en el cual había imaginado hacerle cosas no aptas para menores de 18 años al chico de los penetrantes ojos negros.


por cierto, gracias por leer este crappy fic de mi loca imaginación, todos los comentarios y sugerencias son bien recibidos XD