Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD
Sasuke se levantó temprano como de costumbre, había dormido algo intranquilo, probablemente debido al dilema amoroso que tenía. Mientras se bañaba no dejaba de pensar en Naruto, ahora que ya había aclarado sus sentimientos solo debía encontrar una forma de hacérselos saber al chico.
No era extraño que el pelinegro no desayunara, casi nunca tenía hambre por las mañanas y cuando estaba atormentado por algo, prácticamente no comía, así que después de cambiarse, tomó sus cosas y se dirigió hacia el colegio pensando en si encontraría al rubio en el camino como sucedía a veces.
Completamente perdido en la inmensidad de sus pensamientos, al moreno le pareció buena idea dar una vuelta por la casa de Naruto, después de todo, no vivían muy lejos y él había salido bastante temprano de su casa, el pequeño desvío no era mayor cosa. A veces le gustaba espiar al rubio, antes había pensado que era con propósitos puramente educacionales, superación del dolor, manejo de la soledad, etc., pero ahora sabía bien que ese nunca había sido su motivo.
A pesar de que ambos eran huérfanos, el chico de los ojos azules, esos ojos que tanto le gustaba ver, tenía una especie de familia. ¿Por qué no tengo familia? Pero sabía la respuesta, él no había querido tener nada que ver con una familia. Algunos tíos lejanos se había ofrecido a cuidarlo, en otra ciudad, incluso hasta en otro país, como si no fuera suficiente perder a sus seres queridos, habían querido alejarlo de todo lo que conocía. Que por qué no tenía familia, por su propia decisión de no aceptar a nadie más en su vida.
Con forme se iba acercando al edificio donde vivía el rubio, su corazón comenzó a latir mas rápido, un par de días antes hubiera jurado que era por la emoción de espiar sin ser atrapado, pero la realidad era que si se ruborizaba y si sus manos sudaban, era porque no había nada que quisiera mas que "toparse accidentalmente" con Naruto.
De pronto, como si sus pensamientos hubieran sido escuchados por alguno de los dioses, justo cuando iba a cruzar la esquina, el rubio apareció saliendo del edificio donde vivía y cruzó la calle que lo separaba de su desayuno. Convenientemente oculto, Sasuke observó como el despreocupado chico entraba en la casa de su tío. Él sabía que Naruto tenía una relación cercana con la consejera de la escuela, pero jamás se había imaginado que Kurenai sensei sería la persona que acompañara al chico hasta la puerta después de los escasos 10 minutos que se había tardado en comer.
"Ve con cuidado Naruto" dijo la morena recostándose en la pared ya que su prominente vientre le dificultaba bastante el movimiento.
"No te preocupes tía y por cierto, hoy no vendré a cenar" contestó el rubio en tono animado "hay reunión en casa de Shika"
"Está bien, entonces no te espero" contestó Kurenai y dicho esto cerró la puerta mientras Naruto se alejaba tranquilamente por la calle.
Con que reunión en la casa de Nara ¿eh? Pensaba Sasuke mientras veía al rubio caminar. Me pregunto que tanto hacen cuando se junta la pandilla. Decidido a averiguarlo y sobre todo a no ser descubierto, el pelinegro tomó otra ruta para llegar a la escuela, lo último que quería era que alguien se diera cuenta que estaba siguiendo a Naruto. Ahora solo tenía un problema ¿dónde demonios vive Shikamaru?
Casi como zombie, Sasuke entró al colegio antes que Naruto, no sabia exactamente que camino había tomado ya que estaba demasiado preocupado ideando un plan de vigilancia, como para estar realmente conciente de cómo había logrado llegar. Mientras tanto, el rubio permanecía ajeno a sus intenciones y en cuanto entró a la escuela, se reunió con sus amigos. El pelinegro lo observaba, su cabello dorado que parece un sol por si mismo, y esos ojos azules tan profundos como el mar, su hermosa sonrisa, su…
"Sasuke-kun" dijo Sakura sacándolo de su trance.
Sasuke se volteó buscando con mirada asesina a la pelirrosa que había interrumpido sus pensamientos y se topó nada mas y nada menos que con su club de fans, quienes estaban ansiosas esperando que el moreno las ignorara al igual que todos los días. Sin embargo esta vez el chico no estaba de humor para despreciarlas como de costumbre y se limitó a dirigirse silenciosamente a clase, haciendo que las chicas se preguntaran si su ídolo estaba enfermo.
Durante toda la mañana, Sasuke no pudo poner atención, estaba completamente concentrado en seguir todos y cada uno de los pasos del Uzumaki y así pasó el día hasta la hora de salida cuando Naruto y co. se fueron juntos de la escuela.
Siguiéndolos sigilosamente, o al menos eso pensaba él, Sasuke fue a parar a la cuadra donde vivía Naruto. Había perdido a los chicos al doblar en la esquina y ahora no sabía que hacer, si alguien lo veía ahí no tenía una explicación coherente, peor aún, si Naruto lo veía, lo mas probable era que no pudiera articular palabra alguna o que balbuceara alguna estupidez y nuevamente, como si los dioses estuvieran atentos escuchando sus pensamientos, oyó la voz que no quería oír.
"¿Estas perdido Uchiha?"
Después de escuchar la voz de Naruto detrás de él, un escalofrío recorrió su espalda y se volteó lentamente, pero aunque hizo el intento de entender lo que el rubio le decía, Sasuke no pudo evitar perderse en el profundo azul de los ojos que lo veían con expresión desconcertada.
Sasuke
¡Sasuke!
¡SASUKE!
Naruto se despertó. No podía recordar que había soñado, aunque estaba bastante seguro de haber tenido uno de esos sueños, pero ahora no importaba, se sentía bien; había dormido a las mil maravillas y hasta se había despertado temprano, seguramente sería un buen día.
Se desperezó lentamente, bostezó hasta que su mandíbula casi se desencajó y un sonido familiar surgió de su estómago, tenía hambre. Finalmente salió de la cama y se dirigió hacia el sanitario, se tomó su tiempo para bañarse y luego se vistió con el uniforme negro que tanto detestaba; no que le cayera mal la escuela pero el uniforme era demasiado aburrido, pantalones y suéter negro con camisa blanca y corbata roja, definitivamente no iba con su personalidad.
Cuando estuvo listo, salió del apartamento y se dirigió hacia la casa de su tío. Una vez adentro, se dio cuenta que, como de costumbre, Asuma ya se había marchado. Naruto sentía mucho cariño por Kurenai, y por eso le dolía que su consejera pasara tanto tiempo sola, especialmente desde que la habían suspendido a causa del embarazo; todo el día encerrada en la casa, con razón le había agarrado por limpiar y cocinar a mas no poder.
La morena estaba en la cocina preparando el desayuno, se esforzaba mucho últimamente; Naruto la observaba desde el comedor, nadie podía entrar a la cocina mientras ella estuviera en plena faena, así que el rubio se sentó en la mesa y esperó a que su tía le sirviera la comida.
"Buenos días" dijo finalmente Kurenai mientras arreglaba la mesa y servía la comida.
"Días, oye¿que hay de comer?" preguntó el chico intrigado ante la cacerola que su tía había pasado a la mesa.
"Ramen de camarón, aún no entiendo como puedo tener ganas de comer eso" dijo Kurenai en tono despectivo.
"Nunca insultes al ramen" le dijo Naruto en tono ofendido, si había algo que no soportaba era que alguien criticara su comida favorita.
Kurenai se rió a carcajadas, luego dio un profundo suspiro y finalmente vio fijamente a su sobrino "Sabes, esta criatura definitivamente es pariente tuya, últimamente no hago mas que comer ramen y en lo particular ni si quiera me gusta" luego se sentó frente a Naruto y comenzó a servir el caldo.
Naruto esbozó una sonrisa, la idea de tener alguien a quien iniciar en los caminos del ramen definitivamente le agradaba. Tanto la tía como el sobrino comieron animadamente, aunque Naruto devoró el plato de ramen mas rápido que de costumbre; por alguna razón tenía urgencia de marcharse. Una vez terminado el desayuno, se levantó de la mesa y se dirigió hacia la puerta. Con cierta tristeza su tía lo acompañó hasta la salida, últimamente el chico era su única compañía.
"Ve con cuidado Naruto" le dijo mientras buscaba donde recostarse, el bebé le pesaba bastante.
"No te preocupes tía y por cierto, hoy no vendré a cenar" contestó el chico con cierta picardía "hay reunión en casa de Shika"
Kurenai dio un pequeño suspiro, "está bien, entonces no te espero" le contestó mientras pensaba que cocinaría para el almuerzo.
Naruto se alejó lentamente, realmente estaba animado, todo le estaba saliendo bien, hasta había desayunado ramen¿qué mas podía pedir? Caminó hacia la escuela completamente ajeno a lo que sucedía en su alrededor. Finalmente llegó al colegio e inmediatamente buscó a sus amigos y justo cuando estaba en medio de una animada charla, sintió un escalofrío que recorrió desde su nuca hasta la base de su columna, era como si alguien lo observara fijamente, pero decidió ignorar la sensación que tenía.
El día transcurrió de lo mas aburrido, clase de matemáticas, de gramática, de sociales y luego ciencias naturales, en fin, otro día común y corriente en su vida, lo único que le provocaba ilusión era la reunión en la casa de Shikamaru. Kiba había prometido conseguir las revistas que Naruto se moría por ver.
Cuando al fin fue la hora de salida, la pandilla conformada por Naruto, Shikamaru, Kiba y Chouji, salió de la escuela. Caminaron tranquilamente hacia la casa de Shikamaru, la cual quedaba en la misma cuadra que la casa de Naruto, exactamente a dos casas de la residencia de los Asuma.
Naruto y Shikamaru se habían conocido cuando el rubio se mudó a la casa de su tío a la tierna edad de 5 años y habían sido amigos desde entonces; debido a que el rubio se acababa de mudar al vecindario y era nuevo en el jardín de niños, Shika lo ayudó a adaptarse presentándole a Chouji y Kiba, otros niños de la localidad con quienes formaron una gran amistad.
Una vez en la cuadra donde residían, Naruto decidió pasar a la tienda de la esquina para comprar gaseosas y papalinas para mas tarde, el almuerzo lo proveería muy amablemente la señora Nara, pero el resto de la tarde estaban por su cuenta, así que la pandilla entró a la tienda y comenzaron a comprar todo lo que se les ocurrió que podrían necesitar. Cuando habían terminado las compras y se disponían a salir del local, algo llamó la atención del rubio.
Nada más y nada menos que Sasuke Uchiha estaba frente a la tienda con cara de desconcierto. ¿Y ese que hace aquí? Se preguntaba el rubio mientras observaba como el pelinegro veía de un lado a otro con desesperación, como si buscara algo. Veamos como reacciona y con planes malévolos, Naruto se acercó sigilosamente al moreno aprovechando que este veía en dirección contraria y cuando estuvo a solo un paso del Uchiha, se detuvo.
"¿Estas perdido Uchiha?" dijo tratando de hacerse el listo.
Sasuke se volteó lentamente, la expresión de su rostro estaba completamente en blanco, como si le hubieran dado un susto de muerte. Naruto sintió un pequeño escalofrío, nunca había visto al moreno tan sorprendido, es mas, nunca lo había visto expresar prácticamente nada y por un instante sintió un leve cosquilleo en el estómago. Retrocedió unos pasos y continuó observando al chico que tenía enfrente, algo no estaba bien.
"Hey¿te sientes bien?" le preguntó, pero no obtuvo respuesta, Sasuke Uchiha lo estaba viendo de una manera que lo hacía sentir incómodo.
