Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD si yo fuera dueña, solo kami sama sabe lo que pasaría…


No pudo evitarlo, fue un acto reflejo completamente ajeno a su voluntad, pero hizo lo posible por mantener la cordura, después de todo él era el gran Sasuke Uchiha y toda la población femenina de la clase había volteado a verlo decepcionada, pero él no podía dejar de ver a Naruto quien seguía sin poder reaccionar.

Increíble, pensó, pero no había duda, Kami sama de alguna forma se las arreglaba para complicarle la existencia, tendría que trabajar con Naruto, y nada menos que del tema que le interesaba. ¿Kakashi sensei, como pudiste? Si el maestro sabía o no, ya no era importante, si sus reacciones eran tan obvias, no venía al caso, estaba entre la espada y la pared y no veía como podía salir bien librado de esa situación.

Trabajar con Naruto, era el único pensamiento que había en su mente.

Por favor que no sea Sasuke, pensó el rubio una ultima vez esperando haber oído mal, pero cuando sintió las numerosas miradas de odio y celos que las chicas de la clase le dirigían, Naruto supo que no había estado soñando, Kakashi sensei acababa de darle un golpe bajo.

Volteó la cabeza lentamente solo para encontrarse a un pelinegro que lo miraba con arrogancia, como si no soportara la idea de tener que trabajar con él. ¿Por qué me pasan estas cosas? Se preguntó como si realmente esperara una respuesta, pero solo hubo silencio y mientras ambos continuaban viéndose fijamente, el cosquilleo en el estómago apareció otra vez.

Como si el tiempo se hubiera detenido Sasuke y Naruto continuaron viéndose a los ojos y ninguno hizo ningun movimiento hasta que, tratando de recuperar la atención de la clase, Kakashi sensei se aclaró la garganta y continuó la explicación de los términos de entrega para el trabajo. Tanto el rubio como el moreno, voltearon inmediatamente la mirada hacia el frente y trataron de concentrarse en la clase, pero Shikamaru, que estaba dos escritorios delante de Sasuke, dirigió una ultima mirada a su amigo antes de dar un pequeño suspiro y voltearse también, la vida se le iba a complicar, podía sentirlo.

La clase finalizó sin mayor revuelo, aunque se mantuvo un ambiente sombrío después de que las chicas vieran destrozadas su oportunidad de trabajar con el Uchiha, pero a Kakashi sensei pareció no importarle, el se veía radiante de felicidad y con ese buen humor salió de la clase en cuanto sonó el timbre. Una vez fuera el maestro, los estudiantes se levantaron y se dirigieron hacia la clase de matemáticas como de costumbre, pero ahora más que nunca cierto moreno y cierto rubio se estaban evitando a toda costa.

A quien le importan las matemáticas en estos momentos¡yo no puedo trabajar con Naruto! En realidad no era que no pudiera, cierta parte de su mente rogaba por hacerlo, tenía la excusa perfecta para pasar tiempo con él, pero simplemente no quería; no quería imaginarse lo que pudiera suceder, ¿y si digo alguna estupidez¿Y si hago alguna estupidez? Que tanto podría controlarse, no podía saberlo. ¿Pero qué estoy pensando¿Controlarme¿De que? Y la imaginación del pelinegro se volvió vívida en ese preciso instante.

¿Y ahora por qué se pone rojo? No había sido su intención, pero no podía evitar mirar de reojo a Sasuke. En la clase de matemáticas se sentaban lo mas alejados posible, uno en cada esquina del salón, y aún así Naruto trataba de ver que era lo que el moreno hacía. ¿Me estoy volviendo loco? Pensó y se volteó hacia Shikamaru, quien se sentaba a la par, buscando consuelo o consejo, pero su amigo estaba, o muy concentrado en la clase, o se había quedado dormido con los ojos semiabiertos otra vez.

Lo último que quería era hablar de temas con los que no se sentía bien, y menos con la única persona que lo hacía sentir realmente incómodo ¿Kami, por qué me castigas así? Pero sus suplicas no tenían respuesta. Si nadie lo ayudaba, tendría que tomar el asunto en sus manos, hablaré con Kakashi sensei y le pediré que me cambie de pareja, seguramente el maestro entendería que no se llevaba bien con Sasuke y que lo mejor era que no trabajaran juntos y con todo planeado, el rubio sintió alivio y trató de finalmente entender de qué se trataban las identidades trigonométricas.

Respira, solo respira, se decía el moreno a si mismo tratando de que el calor que tenía en las mejillas bajara; agradecía sentarse hasta atrás o toda la clase se hubiera dado cuenta de su súbita transformación en tomate. Está decidido, no puedo trabajar con ese usuratonkachi, no le gustaba la idea de tener que pasar tiempo a solas con Naruto, por obvias razones, y tenía que buscar la forma de salirse de semejante lío sin perder su dignidad en el proceso.

Hablaré con Kakashi sensei, pensó mientras dirigía un vistazo al rubio sentado al otro lado de la clase y se sorprendió al ver lo tranquilo que se miraba. Por nuestro propio bien, no podemos trabajar juntos, trataba de convencerse mientras el diablillo en su hombro izquierdo le decía que no fuera idiota y el angelito en el lado derecho se abstenía de realizar comentarios.

Mientras realizaban un ejercicio, Naruto aprovechó que otros alumnos estaban haciendo consultas a Ebisu sensei, para despertar a Shikamaru, y contarle su brillante idea de hablar con Kakashi. Shika trató de mantenerse despierto mientras el rubio hablaba, pero aunque ya sabía lo que iba a suceder, decidió que era mejor que su amigo mantuviera viva la esperanza de poder librase de lo que iba a pasar, y simplemente le dijo "intentalo, no tienes nada que perder".

En cuanto sonó el timbre de salida, Sasuke salió de la clase lo más rápido que pudo y evadiendo el mar de chicas que siempre estaban dispuesas a ser ignoradas, se dirigió hacia el salón de maestros. Era costumbre de Kakashi sensei llegar tarde y salir temprano, pero como si lo estuviera esperando, ese día estaba sentado tranquilamente en uno de los sillones del salón en donde los profesores encontraban la paz y tranquilidad que no existía afuera.

Con paso firme y la decisión tomada, el moreno se dirigió hacia el maestro, pero antes que pudiera articular palabra, éste se le adelantó.

"Ya sé a que viene joven Uchiha, pero mi decisión es absoluta" le dijo el profesor con una sonrisa, "y eso va para usted también joven Uzumaki" dijo dirigiéndose a un desconcertado Naruto que acababa de abrir la puerta del salón.

Con un leve movimiento de su mano, Kakashi le indicó al rubio que se acercara y el chico obedeció; una vez estuvo parado al lado de Sasuke, el maestro continuó con su pequeño discurso: "ya sé que no se llevan bien y es precisamente por eso por lo que trabajaran juntos y me entregaran un trabajo ejemplar, así que dejen de quejarse y aprovechen su tiempo." Y dicho esto, se levantó del sillón y se fue dejando al par de estudiantes sin oportunidad para objetar.

Después del estupor inicial, finalmente los dos se dieron cuenta que era inútil el querer evitarlo y se resignaron a su triste destino.

"En ese caso, supongo que tendremos que trabajar juntos" dijo Sasuke, la parte de su mente que se moría por trabajar con el rubio había actuado sola, pero se las había arreglado para sonar indiferente.

"Si no hay mas remedio" le respondió Naruto con un aire de decepción, todavía no podía creer que tuviera tan mala suerte "pero hoy no tengo ganas de investigar" y diciendo eso, se dirigió hacia la salida.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro del Uchiha, está bien pensó, mientras menos tiempo pasemos juntos, mejor, y también salió del salón.

Con la mirada fija en el suelo, las manos en los bolsillos del pantalón y pensamientos suicidas, Sasuke caminó hacia su casa ¿cómo fue que terminé así? Se preguntaba incesantemente, pero realmente no lo sabía, por más que intentaba encontrar una explicación, no la había, trabajaría con Naruto y eso lo torturaba. Entró en su mansión y siguió su rutina diaria, para luego subir a su habitación y hundir la cara en la almohada de su cama, esperando morir asfixiado.

"¿Puedes creerlo?" le preguntó Naruto a Shika mientras caminaban de regreso a casa, pero no obtuvo respuesta. "Te digo que es injusto, ni siquiera me llevo bien con el teme, Kakashi sensei es un desconsiderado, y encima quiere que hagamos un buen trabajo, yo con ese¿cómo se le ocurre?" Tan acostumbrado como estaba a que el Nara no le respondiera, Naruto continuó con su monólogo de quejas hasta que llegaron a su cuadra.

"Es una situación problemática, pero sobrevivirás" fue lo único que le dijo Shikamaru antes de entrar a su casa.

Eso espero, y pensando eso, el rubio entró al edificio, subió las gradas lentamente y luego se encerró en su habitación a ver tele, esperando que el día siguiente nunca llegara.