Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD si yo fuera dueña, solo kami sama sabe lo que pasaría…


Sigo vivo, fue lo único que cruzó por su mente cuando los suaves rayos del sol que entraban por su ventana lo despertaron. Con menos ganas que de costumbre, se levantó de la cama y pensó seriamente no asistir al colegio, pero en el fondo sabía que solo estaba posponiendo lo inevitable. Mientras mas rápido terminé la investigación, mejor, se decidió, pero aunque su mente ya estaba lista, su cuerpo no se movía.

Es increíble el efecto que tienes sobre mi usuratonkachi, pensaba mientras se alistaba para irse; como casi siempre sucedía, no desayunó, y lentamente caminó hacia su calvario. Afortunadamente no vería a Kakashi sensei ese día, porque en el estado en el que se encontraba, era capaz de asesinar al maestro. ¿Cómo se le ocurre hacerla de celestino? Se preguntó, porque eso era lo que estaba sucediendo; de alguna manera el maestro sabía.

Finalmente con un pequeño suspiro entró a la escuela y estaba tan sumergido en sus pensamientos, que no se dio cuenta que una chica pelirrosa lo estaba siguiendo descaradamente.

"¿Sasuke-kun?" dijo Sakura con voz melosa, pero no obtuvo respuesta, así que se aclaró la garganta y repitió "¿Sasuke-kun?"

Saliendo de su trance, el moreno se volteó para encontrarse a la chica de ojos verdes viéndolo sonrojada. Sasuke le dirigió una mirada fría e indiferente a manera de contestación, pero como el pelinegro ya sabía, las indirectas no funcionaban con esa niña.

"Sasuke-kun, me preguntaba si pudieras ayudarme con la tarea de matemáticas, no la entendí bien" le dijo con una voz todavía mas melosa si es que eso era posible.

¿Tarea de matemáticas¿Había tarea de matemáticas? No había hecho la tarea, por primera vez en la historia no había hecho una tarea, es mas, ni siquiera recordaba que hubiera tarea. ¿Tan idiota me has vuelto Naruto? Por lo visto si, se contestó él mismo resignado.

"No hice la tarea" le respondió cortante a la chica y dándose la media vuelta, se fue dejándola plantada. Sabía que no debí venir hoy, se repitió, pero ya estaba ahí y no había nada que pudiera hacer al respecto, así que se dirigió hacia sus clases y los períodos pasaron llevando un sentimiento de vació que hacía mucho tiempo no sentía.

¿Por qué no habrá venido? Era todo en lo que podía pensar.


Había visto demasiada tele, ni siquiera se había dado cuenta a qué horas se había dormido, pero no había dormido bien, daba vueltas y vueltas en la cama e incluso había decidido levantarse temprano para acabar su sufrimiento.

Se tomó su tiempo en el baño, no quería salir pero sabía que no podía quedarse, Kurenai lo mataría si faltaba a clases. No hay mas remedio, pensó mientras se vestía, había algo en la situación que realmente le incomodaba, no era en sí trabajar en pareja, o trabajar el tema que le habían dejado, era trabajar con Sasuke.

Porque últimamente me han pasado cosas raras, recordaba mientras bajaba las escaleras, he pensado cosas raras; cruzó la calle y entró en la residencia de los Sarutobi como todas las mañanas. Kurenai había hecho ramen nuevamente, pero ni siquiera el olor de su comida favorita pudo levantarle el ánimo y su tía lo notó.

"¿te encuentras bien Naruto?" le preguntó al verlo tan decaído; el rubio todavía no había probado bocado y eso no era buena señal.

"si, no te preocupes" le contestó el chico tratando de sonar normal, pero sus ojos azules no mentían, algo le pasaba.

"¿estas seguro que estas bien?, porque si te sientes mal, puedes faltar al colegio" le dijo su tía con tono preocupado.

¿En serio? Pensó Naruto y el rostro se le iluminó. Eso era lo que necesitaba, no ir a la escuela y evitar a Sasuke hasta que lograra ordenar sus pensamientos. "tienes razón, no estoy bien" le respondió y se levantó de la mesa "¿puedo recostarme un rato?"

Kurenai parpadeó varias veces tratando de creer lo que estaba pasando, el plato de ramen de Naruto seguía intacto y el chico se había dirigido hacia la sala para tirarse en el sofá. Algo muy malo estaba sucediendo y justo cuando quiso preguntarle, el rubio comenzó a roncar.

Muy sigilosamente, la mujer embarazada salió de su casa y se dirigió a la residencia de los Nara. La mamá de Shikamaru la saludó y cuando Kurenai pidió hablar con el muchacho, ésta llamó a su hijo, quien se sorprendió al ver a la consejera de la escuela en la puerta. Una vez Shika estuvo afuera, su madre entró a la casa para darles privacidad.

"Shikamaru. ¿Tu sabes que le pasa a Naruto?" le preguntó Kurenai preocupada, "no quiso comer ramen".

Con un pequeño suspiro y una leve sonrisa, el chico genio simplemente dijo "es problemático, pero solo Naruto puede resolver su problema".

"entonces no será problemático que me lo digas si de todas formas no hay nada que yo pueda hacer" le respondió Kurenai y ante semejante lógica, Shikamaru le dijo lo que sabía.

"¿y todo eso solo por un trabajo?" preguntó la mujer desconcertada.

"hay otras complicaciones" contestó el Nara "creo que Naruto está dudando muchas cosas".

"ya veo" dijo pensativa, "en ese caso, no puedo hacer nada, solo espero que encuentre la respuesta que está buscando" susurró mas para ella que para Shika, "bien, gracias y disculpa la molestia" le dijo al chico quien contestó con un leve asentir de la cabeza.

Al entrar de nuevo en su casa, Kurenai vio al chico hiperactivo completamente dormido en el sofá, era increíble que pudiera dormir tan placidamente ahí, pero así era. Desde pequeño Naruto había encontrado consuelo en ese viejo sofá, tal vez era porque su tío le había contado que precisamente ahí, sus padres se habían besado por primera vez. A la muerte de su abuelo, Asuma había heredado todo el mobiliario y aunque se había desecho de la gran mayoría, había conservado ese sofá porque a Naruto le gustaba mucho, y desde entonces ese mueble era el refugio del rubio.

A pesar de lo mucho que le costaba mantenerse en pie últimamente, Kurenai se quedó viendo a su sobrino un rato mas, problemas de identidad, amistad, odio o amor, ella sabía que eran normales, pero es que Naruto era tan seguro de sí mismo, que estaba asombrada de verlo dudar.

Con esfuerzo se inclinó sobre el muchacho y le susurró al oído "descansa" le dió un beso en la mejilla y luego se perdió en la cocina nuevamente.


Era la hora de salida y algo le faltaba. ¿Dónde te metiste? Su mente daba vueltas alrededor de tan simple pregunta y en un acto de desesperación, decidió ir a buscarlo a su casa. ¿Tanto es mi deseo de verlo? Seguía cuestionándose, pero sabía la respuesta, había sufrido lo indecible porque su rubio no había llegado al colegio.

Caminó rápidamente aunque tratando de no correr, a pesar de que era lo que mas quería en ese momento. Llegó al edificio donde vivía Naruto, pero no sabía exactamente cuál era su apartamento y concentrado como estaba en averiguar dónde andaba el ojiazul, no se dio cuenta que Shikamaru acababa de doblar la esquina y lo miraba fijamente.

El Nara suspiró, aún no sabía por qué iba a hacerlo, pero hablaría con Sasuke, después de todo Naruto era su amigo.

"está en la casa de su tío" le dijo al moreno quien hasta ese momento no se había dado cuenta que era observado.

¿Por qué a mí? Fue lo único que Sasuke le preguntó a Kami-sama y se dio la vuelta para poder ver a Shikamaru. Por extraño que pareciera, el chico frente a él tenía algo que parecía una mirada de complicidad, pero era tan sutil que el pelinegro pensó que su vista le fallaba.

"Naruto está en casa de su tío" le repitió Shika y le señaló la casa que estaba frente al edificio "pero no es buen momento, se siente mal" le dijo y dando media vuelta, entró a su casa.

¿Pero que¿Tan obvio soy? Se preguntó, definitivamente Shikamaru era listo, él sabía lo que estaba pasando e incluso se podía decir que lo estaba ayudando. Una pequeña sonrisa se esbozó en el rostro del Uchiha, si Naruto se sentía mal, mínimo le hablaría para ponerse de acuerdo y hacer el trabajo otro día, ya se las arreglarían después. Caminó hacia la casa de los Sarutobi, respiró profundamente y tocó el timbre.

De no haberse enterado antes que Kurenai sensei era tía de Naruto, se hubiera sorprendido cuando la morena le abrió la puerta; pero no, ese no había sido el problema, lo que lo asustó fue que Kurenai le sonriera como si supiera a lo que iba, pero Sasuke no tuvo tiempo de decir nada.

"Naruto no está bien en este momento, pero le diré que estuviste aquí, tal vez puedan juntarse mañana" le dijo la mujer en tono agradable.

"gracias" le contestó el Uchiha, "realmente tenemos que hacer una buena investigación" acertó a decir intuyendo que Kurenai estaba enterada del trabajo.

Luego se despidieron y con una sensación de alivio, Sasuke se fue a su casa. Era un viernes por la tarde, el día en que su teléfono no paraba de sonar; toda la población femenina quería salir con él pero éste simplemente las ignoraba, así que desconectó la línea del teléfono para no oír el molesto timbre que emitía y decidió darse un largo baño de agua tibia, tenía muchas cosas que pensar.

Y así llego la noche, y después de mucho reflexionar, estaba convencido de que quería a Naruto.


Había dormido toda la mañana y su estómago le estaba reclamando, así que cuando su tía lo llamó para almorzar, saltó del sofá y no había terminado de sentarse en el comedor cuando ya estaba devorando el ramen que tenía enfrente.

"esta vez si estabas mal" le dijo Kurenai a modo de comentario, "Shikamaru y Sasuke estaban preocupados"

"¿Sasuke?" Le preguntó con incredulidad "¿y ahora que pasó con ese teme?"

"vino a buscarte" le respondió su tía, "por lo del trabajo de investigación, dijo que tienen mucho que hacer"

"ah, eso…" contestó de mala gana, no quería pensar en eso.

El almuerzo transcurrió tranquilamente, y como normalmente sucedía, Asuma no estaba. Cuando hubo terminado de comer, el rubio se fue a su apartamento, había dormido, si, pero no había aclarado nada y menos con el sueño que había tenido.

Y soñé con ese baka otra vez, pero cada día los sueños se me vuelven mas extraños pensó, sobre todo por las curiosas reacciones que tenía su anatomía cuando soñaba con Sasuke. Me estoy volviendo loco, se dijo y llamó a Shikamaru para ponerse al día de lo que habían visto en clase.

Terminado todo lo que tenía pendiente, decidió posponer una vez mas el análisis del caso Uchiha, lo único que quería era terminar el trabajo lo mas pronto posible y no volver a ver al pelinegro nunca mas.