Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD si yo fuera dueña, solo kami sama sabe lo que pasaría…

Y para todas aquellas que estaban esperando la continuación, me disculpo por la tardanza, pero es que estaba leyendo Harry Potter XP


Se había quedado dormido, realmente había sido un sueño placentero, y como no, si había soñado con el chico de los ojos azules; pero ya era tarde y tenía mucho que hacer. Se levantó sin prisa y tenía tan buen humor, que incluso desayunó, aunque fuera solo cereal con leche; se bañó y luego se tomó su tiempo decidiendo que vestir.

¿la camisa negra o la azul? Era su mayor preocupación en esos momentos. Unos jeans viejos, su par de tenis negros y finalmente la camisa negra; cuando estuvo listo, se dio un último vistazo en el espejo del baño y luego salió de su casa.

Caminó con paso lento, aunque realmente deseaba volar con tal de llegar lo más pronto posible, pero mientras su mente y sus piernas peleaban, recordó algo muy importante, aún no sé cual es el apartamento del usuratonkachi. Lo había visto entrar y salir del edificio, pero no tenía ni idea en que piso vivía, mucho menos el número de habitación. Esto complica las cosas.

A como lo veía, tenía dos opciones: una, preguntarle a Shikamaru o a Kurenai, o dos, plantarse frente al edificio y esperar a que sucediera un milagro y por obra y gracia de Kami-sama, el rubio apareciera por ahí. Como ya era tarde, estaba seguro que Naruto ya habría desayunado así que era improbable que lo viera saliendo o entrando del edificio y por otro lado, era demasiado vergonzoso andar preguntando por él en las casas vecinas, el gran Sasuke Uchiha todavía tenía algo de dignidad.

Y sin tener claro que era lo que iba a suceder cuando llegara, sus pies lo arrastraron hasta el edificio donde se encontraba su tormento y para bien o para mal, Kiba apareció en la otra esquina, seguido de un enorme perro.

Al principio, Kiba se sorprendió de ver al moreno rondando por ahí, pero luego recordó la investigación y todo cobró sentido. "¿buscabas a Naruto?" le preguntó al pelinegro sin darle mucha importancia al asunto.

"si" le respondió Sasuke algo cortante para luego agregar un "pero no se dónde vive" menos agresivo, realmente necesitaba toda la ayuda que pudiera conseguir.

"yo te llevo" contestó Kiba y haciéndole una señal a Akamaru, entró al edificio.

Sasuke jamás había visto un perro tan grande, y la verdad estaba un poco intimidado, pero no podía dejar que se notara, así que mantuvo una distancia prudencial entre semejante animal y su persona. Subieron tres pisos y luego caminaron por un corredor angosto para llegar al número 304 en dónde Kiba tocó la puerta.

"un momento" se escuchó la voz del rubio del otro lado de la puerta, y Sasuke comenzó a temblar.


Después de otra noche casi sin dormir, Naruto despertó sobresaltado, había tenido un sueño muy gráfico: él y Sasuke, demasiado cerca, besándose y acariciándose como si no hubiera mañana, trataban de devorarse el uno al otro y se sentía bien, pero luego de unos instantes, ocurrió algo que lo dejó aún mas asombrado, fueron las dos palabras que cruzaron su mente: deja vú. Ahora lo recordaba, eso ya lo había soñado antes ¡¿cómo es eso posible?! Pero estaba seguro, hacía unos días había despertado con el nombre del teme en los labios y hasta ahora había caído en la cuenta.

Se llevó ambas manos a la cabeza como si eso lo ayudara a pensar. ¿qué me esta pasando? Se preguntaba incesantemente y para su horror, se dio cuenta que cierta parte de su cuerpo, también estaba muy despierta. El calor le subió al rostro demasiado rápido y comenzó a sentir palpitaciones. Su cuerpo sabía lo que su mente no quería admitir.

No puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser, repetía tratando de convencerse de que no era posible que él se excitara al pensar en un hombre, pero así era. Todo había pasado demasiado rápido¿a qué hora había cambiado de equipo¿por qué se sentía así? Pero ninguna de sus interrogantes tenía una respuesta sencilla, simplemente había sucedido y tendría que lidiar con eso¿pero cómo?, aún no lo sabía.

Una vez concluida la sorpresa inicial, se apresuró a la ducha y abrió la llave del agua fría lo mas que pudo; cuando su cuerpo se normalizó, su estómago comenzó a reclamar la falta de atención y el rubio agradeció que por lo menos su aparato digestivo funcionaba bien. Se vistió con su pantalón anaranjado y una playera blanca, fue a comer a casa de su tío y regresó a su apartamento lo más rápido que pudo, el caso Uchiha no podía posponerse más.

Suspiró profundamente y se recostó en la cama con las manos atrás de la cabeza y viendo fijamente al techo, comenzó a pensar.

Muy bien, no se puede evitar, tengo que aclarar todo lo que está pasando, porque ya no lo soporto. Recapitulemos: he soñado con el bastardo varias veces, y por lo menos dos ocasiones han sido sueños líquidos, he pensado que el teme es lindo e incluso la palabras sexy cruzó mi mente, cuando lo veo a los ojos me quedo perdido y no hay que olvidar las palpitaciones, el sudor frío y las mariposas en el estómago que he sentido últimamente. En conclusión, el baka me hace sentir muy nervioso.

De acuerdo, desde que lo conocí ha tenido cierto efecto en mí, nunca le hablé y no somos amigos, pero no puedo ignorar su presencia. El tampoco es del todo normal conmigo y eso me hace sentir incómodo ante él. Y ahora en lo único que puedo pensar es en besarlo.

Semejante conclusión había surgido al recordar su sueño, no podía negar que se había sentido de maravilla y que hasta cierto punto anhelaba cierto contacto con el moreno, pero aún había una pequeña parte de su ser que se rehusaba a rendirse ante los encantos del Uchiha y en semejante dilema se encontraba cuando tocaron a su puerta.

Su profunda meditación había sido interrumpida pero sin preguntar quién era, contestó "un momento", y se levantó de la cama para abrir la puerta.


La puerta se abrió lentamente, y el corazón del Uchiha bien pudo haberse salido de su pecho debido a la casi taquicardia que estaba sufriendo. Vamos Sasuke, tu puedes hacerlo, se animaba a si mismo mientras deseaba con cada fibra de su ser que Kiba y su enorme mascota hicieran una combustión espontánea y desaparecieran dejándolo a solas con Naruto.

Por su lado, el rubio estaba aliviado de que alguien hubiera llegado a interrumpir sus cavilaciones porque un poco mas y su cabeza hubiera explotado, y dando las gracias estaba cuando abrió la puerta y se encontró cara a cara con el moreno.

"¿qué tal Naruto?" le preguntó Kiba, con aire jovial, "mira a quién me encontré afuera".

Y hubo un silencio incómodo que el muchacho y su perro notaron, mientras su amigo y el pelinegro lo ignoraban y se miraban fijamente el uno al otro sin producir el más leve sonido, y sintiéndose como la tercera rueda de la moto, el chico decidió que no era buen momento para quedarse.

"bueno, mejor me voy" dijo ante tan extraña situación, pero tampoco obtuvo respuesta y sintiendo como si acabara de interrumpir algo muy importante, se dio la vuelta y él y su perro se fueron lo mas rápido que pudieron.

El tiempo pasaba despacio y no sabían exactamente durante cuanto habían estado parados como estatuas, pero ninguno quería ser el primero en romper el hielo. Finalmente, cuando recobró la cordura, Sasuke solo acertó a decir "la investigación".

Aún no había salido de la sorpresa de encontrarse con su pequeño problema frente a frente, pero el rubio asintió y con una señal de la mano, indicó al pelinegro que entrara. Sasuke estaba asombrado de ver el minúsculo cuarto y lo poco que había en él. Tratando de concentrarse en hacer única y exclusivamente la investigación, se dio cuenta que no había ninguna computadora en la casa.

"no tienes compu" acertó a decir en voz baja y finalmente Naruto, cayendo a la tierra, se dio cuenta de lo que estaba pasando.

"no, no tengo" le respondió el rubio ásperamente, mientras se preguntaba cómo era posible que todo le saliera mal.

¿Qué te pasa? Se preguntó el Uchiha; el ojiazul estaba preocupado, eso se notaba, y cuanto le hubiera gustado poder abrazarlo y preguntarle que era lo que tenía, pero se contuvo las ganas.

"mejor nos juntamos mañana, yo voy a tu casa" le dijo Naruto subitamente, y aunque trató de hablar normal, le costó mucho no salir corriendo, en esos momentos no soportaba la idea de estar en la misma habitación que el teme.

"pero… tenemos mucho que hacer" replicó el pelinegro y lo vio fijamente, no quería seguir alargando su agonía.

"tenemos tiempo" contestó Naruto, evadiendo su mirada, "hoy tengo otras cosas que hacer".

Muy bien, entiendo, pensó Sasuke, no sería fácil trabajar así, y aunque decidido a hacer todo lo que estuviera a su alcance para terminar la situación lo mas pronto posible, accedió a marcharse ya que no quería ninguna clase de problemas con el rubio.

Cuando Sasuke salió del apartamento, Naruto sintió alivio; acababa de estar pensando en él y de pronto había aparecido en su puerta, no había tenido tiempo de reaccionar y había actuado como un idiota. ¿Y eso por qué me preocupa? Pero se dio cuenta que realmente le importaba como se comportaba frente al moreno. Antes no había puesto atención, pero recordó que siempre que el baka estaba cerca, hacía lo posible por sobresalir, como si quisiera que Sasuke lo mirara, aunque fuera inconcientemente.

Pareciera que estuviera enamorado, se dijo el rubio, actúo como se ve en las películas¡hasta con la música y todo! Y cuando se dió cuenta, quedó paralizado del susto; inexplicablemente se había enamorado, no solo de un hombre y no de cualquier hombre, se había enamorado nada más y nada menos que de Sasuke Uchiha; y comenzó a dolerle la cabeza. Buscando refugio ante semejante revelación, corrió a la casa de su tío y se sentó en su sillón favorito a ver tele, en esos momentos no podía pensar más. Y así pasó toda la tarde y parte de la noche, comiendo papalinas y bebiendo gaseosas sin despegarse del televisor mas que para ir al baño, y aunque Kurenai sospechaba lo que su sobrino estaba pensando, no le dijo nada.

De regreso a su casa, Sasuke pensó que había hecho un avance, por lo menos le hablé, y sintiéndose satisfecho, siguió leyendo el libro de psicología que había captado su atención desde que había escuchado el tema del desarrollo psicosexual.