Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD si yo fuera dueña, solo kami sama sabe lo que pasaría…

N.A.: perdón por dejar la historia a medias, pero es suspenso es bueno XP


"yo si" repitió en voz baja mientras su mente trataba de procesar lo que acababa de suceder. Naruto y él acababan de besarse y ahora estaba hincado en el suelo de su sala con el pantalón empapado de coca-cola. Su querido rubio había salido corriendo, pero aunque tuvo ganas de salir detrás de él, simplemente no se movió, ¿tu si? Siguió preguntándose mientras el recuerdo del beso rondaba su cabeza.

Naruto¿sientes algo por mí? Era difícil decirlo, el ojiazul no era un libro abierto; hacía unos pocos días, Naruto Uzumaki no era precisamente el amigo de la homosexualidad y sin embargo acababa de besarlo, porque fue él quien lo besó. Si bien el moreno se había acercado en un principio, el que inició el roce de los labios fue Naruto. Y luego con ese "yo si" que había salido de sus labios, Sasuke estaba completamente confundido.

Se levantó del suelo, necesitaba pensar. Tengo que aclarar las cosas, se dijo mientras buscaba un trapo para limpiar la gaseosa que seguía en el piso; el vaso no se había quebrado, así que lo recogió y cuando terminó de limpiar la sala, subió a su habitación a cambiarse los pantalones.

¿Qué fue lo que pasó? Todo iba bien hasta… pero la verdad era que todo iba mal hasta que se cayó el vaso. Sasuke había hecho todo lo humanamente posible para que esa situación no sucediera, y sin embargo un poco de bendita gaseosa había arruinado sus planes, pero entonces se dio cuenta que había tomado la actitud equivocada, no tenía que evitar a Naruto, lo mejor era enfrentar la situación, ya fuera que recibiera una negativa o no, lo importante era salir de la duda.

Pensó en ir a la casa del rubio, pero luego recordó la forma en la que éste se había ido, probablemente no quería verlo después de lo que había pasado y decidió que era mejor darle un poco de tiempo para aclarar sus ideas; después de todo, no era algo fácil.

Pasó el resto de la tarde, pensando en las mil y un formas de hablarle al ojiazul al día siguiente, tal vez en el receso o a la hora de salida, así podría salir huyendo en caso de que su declaración de amor saliera mal; pero tenía la sensación de que a pesar de todo, Naruto terminaría correspondiendo sus sentimientos, y con un optimismo que hacía mucho tiempo no sentía, pasó el resto de la tarde imaginando un mundo de posibilidades junto al rubio y después se fue a dormir feliz, esperando que llegara el día siguiente.


Salió tan rápido de la casa de Sasuke que casi había olvidado recoger sus zapatos. Después de recorrer un par de cuadras, se detuvo en una esquina y se calzó los tenis. No podía explicar lo que acababa de suceder; había besado a Sasuke sin pensarlo, y lo había disfrutado. Le había gustado tanto que hasta había admitido que quería besarlo, aunque no estaba seguro si el moreno había oído su pequeña confesión.

En esos momentos necesitaba urgentemente hablar con alguien¿pero con quien? Tal vez debería ir a casa de Shika, él siempre sabe que hacer, y se encaminó hacia la residencia de los Nara.

Tocó el timbre y fue Shikamaru quien abrió la puerta. Al ver la expresión de preocupación que tenía el rubio, Shika intuyó el motivo de la visita y sin mucho animo, indicó a Naruto que entrara. Sin hacer mucho ruido y prácticamente sin que la señora Nara se diera cuenta, se fueron a la habitación a prueba de sonido para poder hablar libremente.

"¿por qué esa cara?" preguntó el Nara por cortesía después de cerrar la puerta de su cuarto; se imaginaba lo que iba a suceder, y por lo tanto se acostó en la cama, preparándose para una situación problemática.

"¿me he comportado extraño últimamente?" preguntó el rubio con una gran preocupación, mientras acercaba la silla a la cama y tomaba asiento.

"Un poco" le contestó su amigo sin darle mayor importancia al asunto.

"¿Cuándo?"

"¿realmente quieres saber la verdad?"

"si no, no te hubiera preguntado"

"bien, en ese caso, te diré que actúas raro cuando Uchiha anda cerca"

"¿en serio? No me había dado cuenta"

Con un leve suspiro Shikamaru vio a su amigo con una expresión de absoluta tranquilidad. "Naruto, tu no te das cuenta de nada"

El rubio no respondió; era cierto, no se fijaba mucho en las cosas, pero no se consideraba completamente despistado, sin embargo, sin darle tiempo para contestar, Shika continuó revelando su inmensa sabiduría.

"mira, eres mi amigo y realmente no quería meterme en tus problemas, pero por lo visto, no puedes tu solo, así que te diré lo que sé. Desde hace mucho tiempo que le gustas a Sasuke, aunque no lo creas el gran Uchiha es homo, aunque ninguna de las chicas tontas de su club de fans se ha dado cuenta."

"yo le gusto a Sasuke" no era una pregunta, era una afirmación que Naruto hizo en una voz casi inaudible, ya no tenía dudas, todo lo que creía haber imaginado era real, el moreno si lo veía de forma extraña.

"y luego, a ti te gusta Sasuke, y desde hace mas de lo que te imaginas, aunque intentes negarlo, así que evita mas problemas y acepta la realidad" dijo Shika como si fuera lo mas fácil del mundo.

La revelación le cayó como agua fría, él ya había aceptado que el pelinegro se le hacía irresistible, pero no esperaba que su amigo se hubiera dado cuenta, y menos que lo incitara a hacer algo que había querido evitar; aunque lo que lo puso a pensar fue que Shika insistiera en que esa situación ya llevaba bastante tiempo. Pero entonces se dio cuenta de que si aún quedaba una neurona en su cerebro que se rehusaba a la idea de besar al Uchiha otra vez, acababa de perder la guerra.

"¿acaso es tan obvio?" preguntó Naruto con la esperanza de todavía tener algo de dignidad.

"obvio no alcanza para describirlo" se limitó a contestar Shika, para luego agregar "pero ya que estás en la etapa de aceptación, o resignación en tu caso, creo que deberías hablar con Sasuke, pero tu decides"

"lo se"

Y después de su gran conversación, Naruto agradeció a Shika por escuchar sus penas, las cuales solo podían calificarse como muy problemáticas y se fue a la casa de su tío; era momento de hablar con Kurenai.

Cuando entró a la vivienda de los Sarutobi, encontró a su tía viendo televisión, el vuelo de Asuma se había cancelado por mal tiempo y no regresaría hasta el lunes por la tarde. Con una actitud de niño pequeño, Naruto se sentó al lado de la morena y recostó su cabeza en su hombro. Kurenai estaba un poco sorprendida por el comportamiento de su sobrino, pero comprendía que estaba pasando por un momento difícil, así que comenzó a acariciar sus rubios cabellos en un gesto maternal.

"oba-san, tengo un problema" dijo el ojiazul mientras su mirada se perdía en algún punto del suelo.

"lo sé, te he visto preocupado" contestó Kurenai casi en un susurro.

"quería contarte desde hace días, pero no sabía como decirlo"

"sabes que puedes decirme lo que sea"

"¿guardas el secreto profesional?" le preguntó a su tía a manera de broma, tratando de aliviar la tensión del ambiente.

"Por supuesto"

Naruto suspiró y juntó todas las agallas que pudo encontrar para finalmente declarar "acabo de besar a Sasuke Uchiha"

"¿y por qué lo besaste?" preguntó la morena sin inmutarse.

Aunque bastante sorprendido por la reacción tan tranquila de su tía, Naruto sabía que si dejaba de hablar, ya no tocaría el tema nunca, así que optó por decir la verdad, "por que tenía muchas ganas"

"¿y entonces cual es el problema?"

"que somos hombres" dijo el rubio haciendo mucha énfasis en el hecho de que ambos eran del mismo sexo.

Kurenai hizo silencio un momento mientras escogía cuidadosamente lo que iba a decirle a su sobrino; este había volteado a verla expectante y esos ojos azules que buscaban consejo revelaban todo el sufrimiento que había pasado el rubio los últimos días. Cuando finalmente estuvo segura de lo que iba a decir, la morena abrazó a Naruto.

"no podemos controlar de quién nos enamoramos Naruto, esas cosas simplemente pasan, pero si encuentras una persona, que corresponda tus sentimientos y te haga feliz, alguien con quien te sientas tranquilo y puedas ser tu mismo, un ser a quien decidas que vale la pena amar, entonces no debería importarte si es hombre o mujer"

Naruto no respondió, siempre había sabido que eso era cierto, pero se había negado a aceptarlo hasta ese momento. Toda su vida había deseado que alguien lo amara, y aunque la poca familia que tenía lo quería mucho, eso no llenaba el vació que sentía en el fondo, no era lo que buscaba.

"que no te preocupen los prejuicios ni las demás personas, si crees que puedes ser feliz, inténtalo" continuó Kurenai, "no dejes que nadie mas decida lo que es bueno para ti"

"es fácil decirlo, pero ¿como lo hago?" preguntó el chico viendo fijamente a la mujer que continuaba abrazándolo.

"si realmente lo deseas, pues igual que como lo besaste Naruto, déjate llevar, mira hasta donde llegas, si funciona, que bueno, y si no, por lo menos lo habrás intentado"

"¿entonces no te molesta tener un sobrino gay?"

Kurenai dejó escapar una pequeña risa, "si te hace feliz¿por qué habría de molestarme? Y no creo que a Asuma le importe tampoco" y luego depositó un suave beso en la frente del rubio para después abrazarlo aún mas.

Naruto alzó sus brazos y devolvió el abrazo de su tía; se sintió en paz. Realmente se había preocupado demasiado por lo que las otras personas pudieran pensar de él, pero también por lo que pensaba de él mismo, y al final había terminado descubriendo sentimientos que no conocía y con los cuales comenzaba a sentirse cómodo, pero sobre todo, se había dado cuenta que la situación no era tan difícil, simplemente él se complicaba las cosas.

Con todo el asunto aclarado, aceptado y aprobado, Naruto se despidió de su tía y se fue a su apartamento, donde finalmente pudo dormir tranquilo después de varios días de mucho sufrir.