Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD si yo fuera dueña, solo kami sama sabe lo que pasaría…

N.A.: ya avanza la historia, Gaara no me mates por favor TT-TT


Se levantó temprano; había dormido bastante bien y tenía prisa por llegar a la escuela. Tenía que hablar con Naruto y aunque en un principio le pareció la idea de hablarle a la hora de salida, ya no podía esperar, necesitaba verlo urgentemente.

Mientras decidía si pasar por la casa del rubio o no, no se dio cuenta de lo rápido que se le fue el tiempo y cuando vio el reloj, todos sus planes se vinieron abajo; tenía que correr si quería llegar a clases y dicho y hecho, salió lo más rápido que pudo. Lastimosamente se había distraído mucho y eso había causado que su plan cuidadosamente pensado, quedara inservible, le tendría que hablar al receso o a la salida, pero por algo pasan las cosas, pensó convenciéndose que el destino jugaría un papel importante en esta historia.

Llegó al colegio justo antes de que cerraran las puertas y el la lejanía vio a Shikamaru, Kiba y Chouji, pero Naruto no estaba por ninguna parte. Eso era extraño, ya que Naruto detestaba pasar tiempo en detención, y considerando que el rubio había faltado a clases el viernes y que había serios castigos por las inasistencias no justificadas, algo malo debía haberle pasado.

Aunque estaba en un estado de completa desesperación, Sasuke evitó a toda costa acercarse a preguntarle a ninguno de los amigos de su querido ojiazul, pero intentó escuchar la conversación que sostenía el trío, tratando de pasar desapercibido. Sin embargo, sus planes se vieron frustrados cuando Sakura e Ino se le pegaron como chicle camino a la clase y lo alejaron de su fuente de información; algo a cerca del libro que debían leer para la clase de gramática y a lo cual el pelinegro no puso la más mínima atención.

Durante el receso, tampoco tuvo oportunidad de acercarse a ninguno de los mencionados amigos de su obsesión, y aunque se moría de ganas de saber lo que le ocurría al rubio, se las aguantó, pero notó que Shikamaru le dirigía miradas de vez en cuando, como si tratara de decirle algo, aunque no pudo descifrarlas.

Finalmente en un arranque de locura, a la hora de salida, Sasuke se acercó a Shika, pero antes que pudiera articular palabra, el Nara le dijo con voz serena "Naruto está en el hospital…"


Se despertó temprano como cosa rara, tal vez era porque había descansado bien, y aunque sentía un poco de pena, ya no estaba confundido y eso se reflejaba en lo bien que se sentía consigo mismo. Kurenai tenía razón, lo importante es querer a alguien y que ese alguien me quiera y con ese pensamiento, se alistó para ir a la escuela.

Ya bañado y cambiado, se dirigió a la casa de su tío, pero cuando entró, algo no estaba bien. No había ruido en la cocina, ni olor a comida, la residencia parecía desierta, pero sabía que eso no era posible. Comenzó a buscar a su tía en la cocina, la lavandería y el estudio, pero la mujer no se encontraba en la planta baja, así que subió las escaleras y se dirigió inmediatamente al cuarto de Asuma. La cama estaba desecha, las sábanas revueltas colgando por un lado, la lámpara de la mesita de noche estaba encendida y las pantuflas de Kurenai yacían junto a la cama, pero su tía no estaba.

Volteó la cabeza y vio a puerta del baño ligeramente abierta, con cuidado se acercó y por educación preguntó "¿puedo pasar?" Pero no obtuvo respuesta alguna. Entonces empujó la puerta lentamente y encontró a su tía sentada, recostandose en la pared al lado del lavamanos. Estaba desmayada; había un sudor frío en su frente y respiraba con dificultad, tenía el pantalón del pijama mojado y en medio de su inconsciencia, tenía su vientre rodeado con ambos brazos.

Naruto se asustó, su tía estaba mal y no sabía que hacer, hasta que de pronto se le ocurrió llamar a emergencias. Le explicó a la operadora lo que estaba sucediendo y después de darle los datos, esperó a que llegara la ambulancia. Cuando el sonido de la sirena estuvo cerca, el rubio salió a la puerta y luego condujo a los paramédicos hacia Kurenai, quien había comenzado a gemir del dolor.

Mientras estaban subiendo a la morena a la ambulancia, la señora Nara y otras vecinas habían salido de sus casas a ver lo que sucedía, y Naruto le pidió favor a la mamá de su mejor amigo, que avisara al colegio que iría al hospital con su tía.

En esos momentos no había nadie mas quien pudiera ir con Kurenai, Asuma estaba en Hong Kong y la familia de la mujer vivía en Hokkaido, así que su único pariente era Naruto. Subió a la ambulancia mientras los paramédicos la examinaban y sintió mucho miedo. Muchas personas cercanas a él habían muerto, sus padres y su abuelo, pero él no lo recordaba, era demasiado pequeño para saber lo que era la muerte, y mientras veía el sufrimiento de su tía, no pudo evitar pensar que podía morir.

Llegaron al hospital y llevaron a Kurenai a la sala de emergencias. Naruto se quedó en la sala de espera completamente abatido, su tía siempre había estado junto a él, incluso antes de ser familia, siempre lo había ayudado, pero en esos momentos, él no podía hacer nada por ella, solo esperar.

Intentó localizar a Asuma, pero solo le pudo dejar mensajes. Hacía rato que Kurenai había entrado a la sala de operaciones, pero ningún médico le decía nada. La sala de espera era un caos con todas las personas entrando y saliendo, enfermeras corriendo y doctores que iban de habitación en habitación, atendiendo a cuanta gente pudieran, pero nadie le decía nada. Perdió la noción del tiempo y llamó a su tío por enésima vez, siempre con la misma respuesta "deje su mensaje después del tono". Naruto estaba solo.


"¿Naruto está en el hospital?" preguntó asombrado, "¿qué le pasó?"

"él está bien, es su tía, se le complicó el parto" le respondió Shikamaru tranquilamente.

"¿qué hospital?" preguntó el Uchiha, era más una orden que una petición.

"en el Konoha Memorial" dijo el Nara, aunque no estaba seguro de que el moreno lo hubiera escuchado, porque ya estaba corriendo hacia el portón de la escuela.

No sabía por qué corría, pero sus pies casi volaban; se apresuró a la estación de metro más cercana y tomó el que lo llevaba al centro. Se complicó el parto, se dijo y eso solo significaba una cosa, Naruto estaba frente a la posibilidad de perder a alguien más. Él mejor que nadie sabía lo que era perder, el vacío, la soledad, la impotencia de ver como los seres queridos se van dejando a todos atrás. Naruto también era huérfano, pero lo había sido desde muy pequeño, el no sabía lo que era perderlo todo en un momento.

Tenía que estar a su lado, y no importaba si el rubio le correspondía o no, el tenía que estar ahí, porque de eso se trataba el amor, de ser incondicional, de brindar apoyo; aunque fuera solo para hacerle compañía, llegó al hospital y se dirigió a la sala de espera donde encontró a un muchacho rubio vestido con uniforme, sentado en una esquina y con la mirada perdida en el suelo.

Se acercó lentamente y cuando estuvo a dos pasos del chico, este levantó la cabeza, dejando ver un par de ojos azules enmarcados en rojo mientras un par de lágrimas surcaban sus mejillas. Sasuke se arrodilló y sin pensarlo lo abrazó; un abrazo lleno de ternura que tomó por sorpresa al rubio, pero luego, los brazos de Naruto también rodearon al Uchiha y colocó su cabeza en el hombro del moreno.

Estuvieron así un rato, en completo silencio consolándose mutuamente, porque Sasuke recordó cuando había ido al hospital a ver morir a su hermano. Itachi sobrevivió al choque, pero murió unos días después a causa de las heridas internas, y Naruto sin saberlo, estaba dándole consuelo.

Finalmente se separaron, Sasuke se sentó al lado del rubio y lo rodeó por los hombros con su brazo; no tuvo que preguntar nada, porque Naruto, le contó lo que le habían dicho los médicos hacía unos minutos.

"se le adelantó el parto, y las contracciones fueron muy fuertes al principio y entonces se desmayó del dolor, pero el bebé no nacía porque tenía el cordón enredado en el cuello, así que tuvieron que operarla pero perdió mucha sangre, y ahora no saben que va a suceder"

"lo siento mucho" dijo el Uchiha "¿cómo está el bebe?" preguntó con auténtica preocupación.

"él está bien, aunque esta en la encubadora" su voz era ausente, no podía creer lo que estaba sucediendo, apenas ayer Kurenai había estado tan bien, que era increíble que ahora estuviera luchando entre la vida y la muerte.

Esperaron en silencio hasta que un médico salió del quirófano y les anunció que habían logrado estabilizar la presión de Kurenai y que todo estaba bien por el momento. Naruto respiró aliviado y en cuanto el médico desapareció, abrazó a Sasuke y le susurró "gracias" al oído. El moreno lo abrazó también y se sintió en el cielo.

Juntos fueron a ver al primo del rubio; era bastante pequeño y estaba todo rojito, pero en general se veía saludable, y en eso estaban cuando Asuma apareció detrás de ellos. Había llegado directo del aeropuerto con maleta y todo; estaba muy preocupado, pero al ver la cara de alivio de su sobrino, su rostro se llenó de alegría y vio a su bebé a través de la encubadora, luego abrazó a Naruto y le agradeció por haber permanecido junto a su esposa. Un momento después, todos se dirigieron a ver a Kurenai y aunque todavía estaba dormida a causa de la anestesia, verla respirar normalmente fue suficiente para sentise tranquilos.

A eso de las 7 de la noche se acabó la hora de visitas, y solo se le permitió a Asuma pasar la noche en el hospital, por lo que Naruto tuvo que dejar a su familia. Sasuke, quien se había sentido un poco fuera de lugar en toda la situación, estuvo feliz de salir del hospital que tan malos recuerdos le había traído y caminó junto al rubio en completo silencio hasta la estación del metro.

Ambos abordaron el tren y se sentaron junto a la ventana, frente a frente. Ninguno sabía que decir, así que por un momento se conformaron con disfrutar de la compañía del otro, hasta que Sasuke finalmente rompió el silencio.

"quería hablarte de lo de ayer" dijo dudando si ese era el momento adecuado.

"yo también" respondió el ojiazul, "lo hubiera hecho antes, pero no se pudo"

El hecho de que Naruto también tuviera algo que decir, hizo que Sasuke se sintiera menos preocupado, "sé que es complicado, pero realmente quiero arreglar esto"

"lo sé" dijo el rubio acercándose al Uchiha, "pero no se que decirte, así que solo haré esto" terminó, mientras acababa con la distancia entre sus labios y los del moreno.

Sorprendido al principio, Sasuke también correspondió al beso tratando de imitar lo que había sucedido el día anterior, y cuando se separaron, los ojos azules que tanto le gustaban lo veían fijamente con aire expectante.

"¿eso es todo?" preguntó el pelinegro y al ver la expresión de sorpresa que se dibujó en la cara de Naruto, fue su turno de besarlo y eso hizo, aunque esta vez, fue un beso mucho mas apasionado.

Completamente ajenos a lo que sucedía a su alrededor, los dos muchachos continuaron besándose todo el camino, hasta que llegaron a la parada donde debían bajar y así, sin ninguna palabra, habían llegado a un entendimiento mutuo. los discursos que cada uno había preparado no sirvieron al final; por alguna extraña razón podían enternderse sin necesidad de hablar y lo tomaron como una señal de que debían estar juntos. Cuando salieron de la estación, caminaron bajo el cielo estrellado dirigiéndose tímidas sonrisas y miradas de complicidad, irradiando felicidad a su paso, pero luego un pensamiento cruzó la mente de Naruto, ¡mañana es la presentación! y la magia del momento se desvaneció.

"Sasuke, mañana es la presentación" dijo rompiendo el agradable silencio que los rodeaba.

"¿hay que hacerla en power point?" preguntó Sasuke bajando de la nube en la que estaba desde que había subido al metro.

"supongo" respondió el rubio "¿me mandaste el trabajo?"

"no, lo olvide" dijo recordando que después de su primer encuentro con el rubio, no podía pensar en otra cosa, mucho menos en una investigación.

"¿me lo mandas en cuanto puedas? Así hago la presentación en cuanto llegue a casa de mi tío"

Y el amor es grande, es ciego, sordo, mudo y no muy racional, porque Sasuke respondió "tu estas muy cansado, no te preocupes que yo lo haré" y cuando le dieron las 11:30 de la noche y aún no terminaba, se arrepintió de haberse ofrecido a hacer la presentación antes de despedirse de su amado rubio, quien seguramente dormía feliz en esos momentos; pero luego recordó que todo lo que había sucedido últimamente, había valido la pena, así que con los ánimos renovados, siguió peleando con la computadora hasta la madrugada siguiente.