Muchas gracias a todas las niñas que me han dejado sus reviews. ¡Me gustan mucho! No se vayan a olvidar que esto es un Draco-Ginny, rubio-pelirroja, Malfoy-Weasley, Serpiente-León…ustedes saben. xD

Y hoy comparto esta frase con ustedes por que me identifica, ahora que estoy superando una relación fallida:

"Teníamos tanto en común: yo lo amaba y él se amaba a sí mismo"

Javiera Malfoy¡De verdad¡Créeme! Gracias por tu review...insisto en aclarar que esto es entre estos dos personajes solo que me divierten los triángulos.

Florentina¡Gracias¡Qué bueno que te guste¡Espero verte pronto en msn!

Angel¡Muchísimas gracias! Perdón por el atraso, decirte que este fic sigue gracias a ti :D espero que sigas leyendo y comentando y por supuesto que te siga gustando.

Juli: Gracias, me alegra que te guste...espero no decepcionar.

Y AHORA SI! EL CAPÍTULO

Capítulo 6. VIRGINIA

Ginny y Colin estaban en el comedor la siguiente vez que se encontraron con Malfoy, el rubio estaba en la mesa de las serpientes sentado en medio de Goyle y de Blaise Zabini.

Hasta donde Ginny estaba, alcanzaba a escuchar como proclamaban la escena del pasillo de encantamientos.

--¡Y el se quedo como tonto!—gritaba Zabini

--¡Mientras la fierecilla se venía sobre mi!—lo seguía Draco atento a la mesa Gryffindor

Ambos Slytherins se doblaban de risa mientras contaban lo acontecido atrayendo varias miradas de todas las mesas, Ginny pudo escuchar murmullos de unas chicas de Ravenclaw que pasaban detrás de donde estaban sentados ella y Colin.

--Ella siempre ha sido muy agresiva ¿no?

--¿Recuerdas el incidente en el tren el año pasado?

"¡Mugre¿Cómo pueden estar de a cuerdo con Malfoy¡El es el Slytherin!"

Ginny salió de su distracción cuando escucho reír a Colin a un lado suyo

--¿Y de qué te ríes tu?—le preguntó con una mueca que intentaba una sonrisa

--De él… ¿de quien más?—dijo cómo si fuera lo más obvio del mundo

--¿Me explicarías?

--Bueno, la verdad me da lástima… ¿no lo notas Ginny?... siempre queriendo llamar la atención, haciéndose el interesante con tal de no pensar

--¿A qué te refieres?

--¡Bonita¿Qué tu no tienes sensibilidad?

Ginny dejo su mueca de sonrisa, para poner cara de confusión

--El padre muerto y la madre en prisión ¿qué es lo que le queda a Malfoy? es obvio que los extraña, a ambos, pero su orgullo no le permite aceptarlo, por eso hace como si nada pasara, para ocultar su pena—Colin ladeo la cabeza pensando--además de que seguramente no quiere perder su prestigio

"¡Cierto! Malfoy es un ser humano…y…y ¡tiene sentimientos!"

--¡Vaya¡Qué chico tan listo!

"¡Cómo no me di cuenta!"

--No es listo, lo que hace acabará haciéndole daño algún día

Ginny se rió con ganas haciendo que ahora Colin fuera el confuso

--¡¡Me refería a ti!!

Después de un beso corto, que recibió muchas miradas de todos los que se habían enterado de lo ocurrido entre Malfoy, Ginny y Colin, ella distinguió un brillo curioso en los ojos de Colin.

--¡Si!—dijó en voz alta—soy Colin Creevey, un indefenso fotógrafo enamorado de Ginny Weasley…mi heroína de cada día—dicho eso, Colin pareció petrificado, sorprendido de él mismo.

Cuando todo el comedor dirigió la mirada hacia a ellos, incluyendo a Harry, Ron, Hermione, Neville y Luna que iban entrando, Ginny se puso tan roja como su cabello y Colin pareció reaccionar cuando ella le apretó la mano.

El muchacho se quedó en silencio y también se puso muy rojo.

--Ginnny yo…

Pero ella se empezó a reír, recuperando su color, lo abrazó susurrándole un gracias y luego lo hizo levantarse para salir juntos del comedor.

Cuando se cruzaron con la pandilla, Ginny se limito a sonreírles, especialmente a Hermione que otra vez estaba algo pálida, y a su hermano que estaba tan rojo como ella había estado momentos antes.

--¡Vaya escena!—dijo enfurruñado--¡Tendré que hablar seriamente con ella!

--¡Vamos Ron¡Deja a Ginny ser feliz!—pidió Hermione

--¿Pero que no lo has visto¡Proclamando amor por ahí¡Sin medir las consecuencias!

--¡Vaya Ron!—se burló Harry--¡Eso es lo que habría dicho Percy…no había notado cuánto se parecían

Ron iba a replicar, pero Luna habló

--¡A mi me pareció algo hermoso!—dijo con sus enormes ojos más brillantes--¡Nunca nadie ha hecho algo así por mi!

El rubor de Ron se acrecentó cuando Harry y Hermione lo miraron fijamente y con una sonrisa burlona que decía "deberías intentarlo"

Después de los días tranquila y contenta que estuvo junto a Colin, Ginny se encerró en su habitación junto a Hermione el jueves en la noche.

Hermione había estado mejor últimamente, de vez en cuando, los días que se desvelaba o que no comía a su hora, se le veía un mal semblante, pero en general estaba bien, o tan bien como se podía.

Las chicas necesitaban tiempo para hablar y ponerse al corriente, comer bombones y golosinas juntas y hasta cepillar el cabello de la otra (Tarea más fácil para Hermione que para Ginny). Después de un buen rato, Ginny se animó a contarle sobre Malfoy y el asunto de las pociones.

--Así que mañana—decía con un poco de miedo—me pasaré el día junto a Malfoy

--Tranquila Ginny, se que puedes manejarlo

--¡Rayos Hermione¡Todo es tu culpa¡Estarías en mi lugar de no ser por que te encuentras delicada!

Hermione palideció

--Yo…

Cuando Ginny comenzó a reírse, recibió un almohadazo de la castaña

--¡Malvada!

--¿Cómo crees que yo diría algo así en serio?

--No se…tal vez la convivencia con Malfoy te haya causado estragos--bromeó

Ginny tomo su almohada y le devolvió el ataque a su amiga mientras sacaba la lengua.

--¡Grosera!

--¡Sólo practico para mañana!

--Yo se que lo harás bien Ginny

--Eso espero… ¿tienes algún consejo?

--Uno que otro

--Te escucho

--Primero, la varita en el bolsillo derecho de la túnica—dijo mirando la túnica negra que reposaba en la cama y que Ginny acababa de recibir especialmente para la misión del día siguiente

--Eso lo se

--Si, pero en el bolsillo izquierdo guarda una de las varitas de broma de tus hermanos

--¿Para qué?

--Tú hazme caso, y procura que quede un poco a la vista

--Esta bien ¿Qué más?

--Lleva unas golosinas y se las das todas para mantenerlo callado en el camino al hospital

--¡Hermione!

--Esta bien, tal vez eso no… ¡Ah! te presto mi walkmagic! así podrás escuchar música en el camino y no a Malfoy

--¡Si! eso estaría bien

--Mañana lleva el cabello recogido

--Lo se, siempre que tengo pociones lo hago

--Otra cosa, no dejes que sus ojos te dominen

--¿Me qué?

--Si, esa mirada suya me desagrada, es algo posesiva

--¿En verdad?

--Si, creo que intentará perturbarte igual que la otra vez, esta vez no se lo permitas

Ginny ya le había hecho un resumen con lo pertinente a la chica de la vez anterior en el despacho de Snape

--Yo no le permití nada

--¡Vamos Ginny¿Me vas a decir que no pensaste en lo asquerosamente galán que es?

--No pensé nada, por que no creo que sea galán ¿de dónde sacas que yo creo que el es galán?

--Bueno—explicó Hermione—yo no creo que Malfoy sea galán en lo mínimo, pero si creo que tu lo piensas

--¿Por qué?—gritó Ginny

--Por que acabas de decírmelo "No se que sentí cuando me miro y llevó mi mano a su pecho"—dijo imitándola

--¡No se si sentí rabia o miedo!

--Ajá

--¡Hermione!

--OK, Ginny no te alteres. Y bueno, entonces lamento haber dicho eso—extendió la túnica nueva en el aire y la contemplo—aún así no dejes que te perturbe su presencia o su cercanía

--¿Es una túnica muy bonita verdad?—dijo Ginny cuando Hermione se la entregó

--si…creo que para McGonagal es muy importante que Snape te haya elegido. Anda póntela

--En realidad la manda nuestro querido director—respondió Ginny con un dejo de sarcasmo y metiendo la cabeza en la nueva túnica

Hermione sonrió cuando vio a su amiga

--Mañana…será Malfoy el que estará perturbado ¡Mírate!

Ginny sonrió frente al espejo, su nueva túnica era suelta, pero la caída que tenía delineaba su cuerpo haciéndola verse más grande de lo que era.

--¿Vamos a cenar?

--Si, tengo que avisarle a Colin que no lo veré mañana

--¿Ya tienes una excusa pensada?

--Si…Snape me castigó y tendré que estar muy temprano en su despacho

--¿Crees que lo creerá?—pregunto la castaña no muy convencida

--No se me ocurrió otra cosa

--¿Sabes qué?—dijo Hermione mientras sonreía con malicia a la pelirroja que ya estaba volviendo a doblar la túnica—Mañana deberías en serio intentarlo

--¿Intentar qué?

--Perturbar a Malfoy

Ginny se rió y miró a Hermione, cuando comprendió que la castaña le hablaba en serio, se limitó a tomarle la mano y sonreír.

--Mejor vamos a cenar Hermione, creo que tener hambre daña tu mente

Ginny se levantó muy temprano el viernes, se vistió con el uniforme del colegio ya que asumió que la túnica nueva era para salir de Hogwarts, era demasiado fina para arriesgarla a preparar pociones con ella y estropearla.

Aún cuando no creía que la idea de Hermione de intentar perturbar a Malfoy fuera a funcionar, se arregló con esmero, se recogió el cabello en un chongo flojo, escogiendo con cuidado las mechas que saldrían de el y enroscándolas en su dedo para ondularlas un poco.

Se pintó las pestañas de negro y se puso un ligero toque de brillo en los labios, guardó en la mochila el paquete con la túnica nueva, su navaja, un cuaderno, tinta y pluma por si se necesitaba, los walkmagic de Hermione y un discreto estuche para cuando terminaran las pociones, arreglarse un poco para salir del colegio.

Llegó 10 minutos antes al aula asignada, Snape ya estaba ahí.

--Buenos días—frío como siempre

--Buenos días

--Ha sido puntual, no creo que el señor Malfoy tarde, mientras tanto, pase y vaya comenzando, ya esta todo listo

Y dicho eso, se fue sin que Ginny alcanzara a hacer cualquier pregunta. Malfoy apareció 5 minutos antes de la hora acordada.

--Buenos días—saludó sorprendiendo a la pelirroja

--Bueno días—saludo dudando--¿Ya comenzamos?

--Cuando quieras—sonrió dejando ver sus dientes blancos y regulares

--Pues ahora

Draco acomodó sus cosas en un pupitre del aula, parecía que el también tenía ropa nueva por la funda que llevaba consigo. Miró de reojo a la chica, estaba guapa, incluso se podía decir que la forma en que llevaba el cabello y lo negro de sus comúnmente claras pestañas la hacían ver coqueta.

Cuando Draco se acercó a la pelirroja para ayudarle a montar los calderos, alcanzó a percibir un agradable aroma a canela, mientras Ginny sentía penetrar por sus fosas nasales un fuerte olor que su mente sólo pudo calificar de una forma que por cierto, molesto mucho a la chica "galán".

La amabilidad del rubio no duró mucho, mientras ambos se sentaban y se disponían a rebanar frutos y raíces, se dirigió a Ginny

--¿Qué tal has estado fierecilla?

--Muy bien, gracias—contestó ella sin darle mucha importancia al "fierecilla"

--¿Y tu novio¿Crees que podrá sobrevivir un día sin ti?—observó atento su reacción—yo no sé, alguien podría hacerle una broma aprovechando que no estarás ahí…tu sabes, lo podrían…humillar

"Maldita sea Malfoy¿qué tienes pensado?"

--El sabe defenderse—contestó fingiendo tranquilidad

--¡Oh qué bien!

--Además—añadió ella reponiéndose—no creo que nadie se atreva a hacerle nada

--¿a no?

--No, al final me enteraría y tú sabes…con lo agresiva que puedo llegar a ser…y ¿por qué no¡Con lo buena hechicera que he resultado!—dijo comenzando a cortar sus raíces

Por toda respuesta Malfoy resopló

--¿Qué¿Quieres probar?

--¡Tranquila super-fierecilla-defensora de los desvalidos!—se burlo Malfoy—¡concéntrate en tu poción quieres!

--¡Tu también!—mascullo ella—y déjame en paz

Draco decidió meterse sólo en sus raíces cuando recordó lo buena que era la pelirroja para cortar, no estaba dispuesto a dejarse vencer por ella, ni siquiera cortando raíces.

Ginny miraba de reojo a Malfoy, nunca en sus clases, había habido alguien capaz de igualarla en velocidad, el rubio por cierto, iba ligeramente atrás, pero había que reconocer que era buena competencia. Para molestarlo, comenzó a tararear, disfruto la mirada asesina que le dirigió el muchacho, pero disfruto más enseñarle su última raíz.

--Listo, terminé—dijo unos minutos después, viendo la mueca del rubio con atención y una sonrisa--¡Vaya! tu no…deja que te ayude—terminó con voz melosa

Herido en su orgullo, Malfoy le paso la raíz que faltaba y se bajó de su banco yendo a recoger los demás ingredientes.

--Supongo que…serías buena sirvienta Weasley—dijo lo más frío que pudo, dándole la espalda a la chica—harías la sopa rápidamente y todo

--Tú ni para eso serías bueno

--Tienes razón…no se hacer sopa—dijo volviendo a mirarla—tal vez te contrate para eso

Después de lo dicho, empezó a repartir entre los dos, los frascos con los demás ingredientes para las pociones, disfrutando todavía, la mirada que Ginny le dirigía, aún sin responder la última agresión.

Ginny tenía ganas de ahorcarlo en ese instante, pero la charla con su padre del lunes, le daba conciencia de lo importante que era su trabajo en esa aula.

Se dio cuenta de que Malfoy estaba igual o más conciente que ella, ya que cuando empezó a dosificar y remover su poción, parecía realmente absorto. Así que ella hizo lo mismo, se concentró únicamente en su poción.

Casi una hora después, los dos habían terminado de añadir ingredientes a su poción, cuando Ginny dosificó su último reactivo, comprendió que la espera a que se cociera sería larga.

Cuando removió su caldero por última vez antes de empezar a medir su tiempo, levantó la cara hacia el rubio que ya le sonreía maliciosamente. "Esta vez gané"

Le sostuvo la mirada un momento, la expresión de Malfoy era extraña, tan difícil de descifrar, mezcla de malicia y amargura. Ginny no supo como, pero acabó por sonreírle también.

"Pero qué rayos"

Así que los dos estaban sentados en sus bancos, sentados uno frente al otro…mirándose.

Draco trataba de entender por qué la pelirroja le sonreía y por qué él no quería dejar de mirarla hacerlo, mientras que ella seguía intentando descifrar el rostro del muchacho.

En eso estaban, cuando dos elfos domésticos entraron cargando charolas, uno de ellos hizo aparecer una mesita con dos sillas y entre los dos acomodaron todo.

Draco y Ginny dejaron de mirarse, se bajaron de sus bancos y se acercaron a la mesa.

--El desayuno esta servido, señores

--Gracias—dijo Ginny sentándose

--Si hay algo en que podamos servirles—dijeron al unísono los elfos mientras hacían reverencias

--¡Si¡Lárguense ya!—bufó Draco ya sentado y en seguida los dos elfos desaparecieron

Ginny prefirió ignorarlo, ya había sido rara esa mañana como para echarle leña a la hoguera. Se sirvió un vaso de jugo y se dispuso a desayunar.

Draco comía lentamente y con la cabeza un poco baja, Ginny no pudo evitar notarlo, su cara de indiferencia de siempre, había desaparecido, su rostro estaba lleno de algo que Ginny no comprendió.

--¿Qué tanto me miras Weasley?—reclamó clavando sus ojos en los de la chica

"¡Tu miseria! …vamos Ginny, no sea tan mala… ¡pero se lo merece!... ¿se lo merece?"

--¡Ja¡Cómo si hubiera mucho que mirar!—dijo tomando una tostada y comenzando a untarla

--Entonces deja de mirarme

--¡Te miro todo lo que yo quiera¡Ni que fueras sagrado!

--Para ti, lo soy—dijo bebiendo jugo de su copa con un ademán elegante—estas viva por mi

FLASH BACK

Se sabía atada de pies y manos pero la sensibilidad ahí se había ido, el dolor en su vientre y el escozor de sus ojos, habían desaparecido también.

Por unos instantes no supo si estaba viva o no, pero escuchó una voz lejana que la llamaba por su apellido "Weasley" y luego sintió sus manos y tobillos liberados.

Lo miró, no sabía quien era, pero quien fuera, la sujetaba de la cabeza y el dorso mientras repetía "Weasley".

Parpadeó tratando de mejorar la imagen, nada, todo lo que distinguía era un cabello rubio, casi plateado y una piel blanca, que contrastaba con la oscuridad que lo rodeaba todo.

Se desvaneció en los brazos de aquel personaje que le pareció un ángel.

Cuando volvió en si, no recordaba nada, la última vez que había tenido conciencia de tiempo-espacio se había encontrado rodeada de mortífagos, junto con sus hermanos, Bill y Charlie, habían sido atacados y llevados a lo profundo de un bosque.

Abrió los ojos cuando escucho que la llamaban por su nombre "Ginny" y la agitaban "Ginny, cielo ¿estas bien?" la imagen que vio esta vez no podía ser más diferente, su madre estaba sentada junto ella, en una de las camas del campamento que habían improvisado cerca de Hogsmade.

La oscuridad se había desvanecido. Sobre ella, el techo blanco de la tienda dejaba entrar la luz de un sol que resplandecía.

Se incorporó y abrazo a su madre llorando, no supo por qué, las lágrimas salían solas y no quería soltarse de su madre…todavía no sabía por qué.

--Mamy… ¿qué paso?—logró articular cuando Molly Weasley secó sus lágrimas y le pidió que volviera a recostarse.

--¡Oh cielo¡Pensé que tú nos lo dirías! –-La mirada de la mujer se volvió algo sombría--¿No lo sabes?

Ginny negó con la cabeza y trato de recordar.

--No importa cielo, descansa y tal vez después…

Charlie Weasley entró a la tienda y le pidió a su madre que saliera un momento para hablar con su hermana a solas.

La madre Weasley se rehusó al principio pero al final salió de la tienda.

--Hola hermanita ¿todo bien?

--No se—dijo Ginny--¿todo bien?

--Creo que si—dijo Charlie— ¡Ha estado cerca!

--Si—Ginny se quedo en silencio un momento sintiéndose confortada al ver a su hermano bien, y aparentemente contento--¿Charlie?

--Hermanita

--Tienes una cicatriz en la mejilla

--Si—respondió el hermano mayor con simpleza—No es nada

--¿Cómo esta Bill?

--Muy bien—sonrió Charlie—ya sabes que el es fuerte, ahora mismo esta con Fleur ¿Quieres que lo llame?

--No…no…sólo quería saber si estaba bien

Charlie dejó de sonreír un momento y miró hacia la salida de la tienda, después de unos momentos, su mirada azul regresó a los ojos castaños de su hermana.

--Ginny, nena…hay algo que quiero hablar contigo

--¿Sobre qué?

--¿Sabes cómo llegaste aquí?

--No—Ginny se sentó en la cama y se frotó los ojos--¿Cómo es que llegamos aquí Charlie? Yo solo recuerdo que…

--Bueno, es un poco largo nena.

--No tengo mucho que hacer hoy Charlie

--Bueno, si quiero hablarlo contigo…solo que no había pensado por dónde comenzar...

El joven se sentó en la cama junto a su hermana y le acarició la mejilla.

--Creo que nunca podremos acabar de agradecerle…

--Charlie no entiendo que…

--…siempre lo odié y ahora…te salvó y te devolvió con nosotros y… debemos protegerlo al menos mientras…

--Chalie quién… ¿quién fue el que me salvó?

El mayor de los hermanos Weasley miró a su hermana fijamente.

Hacía dos noches que le admiraba, cuando demostró que aún siendo joven podía ser útil y enfrentar el peligro con valor.

Charlie Weasley, estaba orgulloso de la señorita en que su hermana se había convertido, hacía dos noches que tenía conciencia por primera vez de que Ginny ya no era una niña. Estaba agradecido, y lo estaría toda la vida, por difícil que fuera, de la persona que le había permitido seguirla contemplando.

--Malfoy—dijó al fin—Draco Malfoy

FIN FLASH BACK

--No abuses Malfoy

--¿Abusar¿De qué?—preguntó el rubio con una voz inocente

--Si salvaste o no mi vida, ya no quiero escucharlo ¡estoy harta de que lo utilices contra mi!

--Tranquila fierecilla, te hará daño ser tan enojona

Ginny estaba furiosa, ese chico se aprovechaba de un incidente del que no estaba muy segura, y ella no hacía nada por que… "¿Por qué no hago nada?"

Casi dos horas después, ambos habían terminado de vaciar sus pociones, y las habían acomodado en cajas especiales, con almohadillas y espacios para cada frasco.

La profesora Mc Gonagal estuvo complacida cuando entró al aula y vio que todo estaba listo. Les dio algunas indicaciones referentes a cómo llegarían al hospital y con quién tendrían que hablar.

--Y ahora por favor, tienen 10 minutos para ponerse los atuendos que les fueron enviados. El profesor Snape los verá en la entrada del colegio—les dirigió miradas bondadosas a ambos—Cuídense mucho

Cuando la profesora se fue, Ginny no supo muy bien lo que debía hacer, tenía 10 minutos para cambiarse, pero no podía salir del aula.

Draco, se saco la túnica del uniforme y empezó a desabotonarse la camisa con toda la calma y naturalidad del mundo, la pelirroja se esforzó por darle la espalda, pero cuando el rubio acabó de descubrirse el dorso, fue inevitable mirarlo de reojo.

Aunque el muchacho era delgado, se podían distinguir los músculos abdominales y pectorales muy bien marcados, para su desanimo, Ginny vio la cicatriz de la que tanto se hablaba entre ella y el chico, pero cuando Malfoy también le dio la espalda, tuvo una sensación extraña, difícil de definir, la espalda de Draco, surcada por numerosas heridas, le daba ganas de abrazarlo, de acercarse a él y…tocarlo.

Draco ya se había puesto la nueva camisa de una blancura que realzaba la de su piel, se metió la túnica que le había sido enviada, no estaba nada mal, era negra y tenía empuñaduras y cuello plateados. "Digna"

Cuando el muchacho terminó de ponerse la corbata gris que acompañaba a su túnica miro un momento a la pelirroja, le daba la espalda, aún llevaba su túnica del colegio, y parecía nerviosa.

--No tengo la mínima intención de mirar mientras te vistes fierecilla

--Entonces sal de aquí—respondió Ginny dándole la espalda

--No puedo, oíste a McGonagal

Ginny se giró hacia el rubio, quería replicar, pedirle que saliera, quería…

--Te daré la espalda, créeme, no pienso voltear—le dijo mientras se sentaba sobre una mesa dándole la espalda.

No muy convencida de que Draco no volteara y aún admirada por la imagen que el muchacho le había regalado al voltear a verlo, con su sonrisa de autosuficiencia y la presencia que le daba esa ropa, se sacó la túnica del uniforme.

Miró a Draco, seguía dándole la espalda, a una velocidad tremenda, se saco su blusa de estudiante, y se puso la que le habían enviado, era una blusita de seda blanca, de cuello un poco bajo y redondo, se metió la túnica nueva y la cerró completamente antes de cambiar su falda.

--Vamos fierecilla, ya has tomado mucho tiempo

--Cállate

El muchacho se volteó en ese momento, Ginny ya estaba vestida, se había quitado las calcetas y estaba metiéndose unos zapatitos negros con un ligero tacón.

--Pero si ya estas vestida

Ginny lo miró, otra vez el rubio sonreía, y aunque incomodara, había que reconocer que parecía salido del mejor catalogo de hombres del mundo, al menos físicamente.

Se sintió incomoda, el rubio la miraba fijamente, decidió no pensarlo, ni seguirle el juego, recogió sus cosas y las metió en la mochila, terminó de arreglarse volviendo a marcar sus mechas con el dedo y colocándose el collar que Fred y George le habían regalado. Y para finalizar, volvió a poner brillo en sus labios, miró a Malfoy y le sonrió.

--¡Vaya Weasley¡No creí que lo que veo fuera posible!

--¿Qué?

--Que pareces una señorita—dijo disfrutando el efecto, de nuevo, la pelirroja se veía turbada

--Soy una señorita Malfoy y digo lo mismo ¡tu pareces un caballero!

Lo que siguió, la chica no lo esperaba, Draco recogió ambas cajas de pociones y se acercó a ella, extendiendo un poco su codo, sin dejar de sujetar las pociones.

--Señorita

Ginny pensó que Draco se burlaba, pero no le importó

--Caballero—dijo tomándose del brazo del muchacho mientras salían del aula.

Draco se había acostumbrado en un periodo breve de tiempo a ser tocado por toda clase de personas, quizás un año antes lo último que hubiera hecho habría sido ofrecer su brazo y dejarse tocar por una traidora de sangre, pero en ese momento, lo que hacía le pareció bien.

"Y me harás ganar…fierecilla"

La salida del colegio, no pudo ser más afortunada, usaron los caminos marcados por McGonagal y no encontraron a ningún estudiante, al llegar con Snape, este se limitó a ayudarlos a subir a un carruaje del colegio e indicarles que los llevaría a Londres.

Ir en el carruaje, tirado por los, ahora muy visibles para ambos, thestals, fue extraño, Ginny estaba sentada frente a Draco, al principio sin articular palabra, sólo una sonrisa en el rostro de ambos, ninguno sabía por qué sonreía, pero ninguno, tampoco, dejó de hacerlo.

--Y dime fierecilla—dijo Draco al fin, después de unos minutos--¿Tienes algún pasatiempo?

Ginny se limitó a mirarlo

--Tu sabes…además de perseguir a Potter y luego fingir que quieres a tu novio ¿Tienes algún pasatiempo?

--¡Vaya Malfoy¡Por unos momentos estuve impresionada¡Hasta pensé que realmente eras un caballero!

--Lo soy…pero también soy curioso

--Quidich—dijo Ginny secamente

--¡Ah si! Ahora recuerdo que reemplazas a Potter cuando algo malo le sucede

--No soy sólo un reemplazo Malfoy…soy cazadora

--¿Algo más?—preguntó el rubio con tono suave y dejando ver sus dientes al sonreír

--No se—Ginny no creyó prudente compartir demasiado de su vida con alguien que, estaba segura, lo usaría en su contra cuando tuviera oportunidad--¿Y tú?

--¿Yo qué?

--Además de seducir Slytherins y ser la sombra de Snape… ¿Tienes algún pasatiempo?

--Yo no soy la sombra de Snape y tampoco seduzco a las de mi casa, sólo les sonrió y ellas caen solas

Ginny se sonrió burlonamente un momento, se entretuvo enrollando una mecha alrededor de su dedo y espero a que Malfoy continuara

--Quidich

--Si… ¡si!...recuerdo que eres bueno—Ginny soltó su mecha y vio el recién formado rizo caer de un lado de su cara—aunque…no tanto como Harry Potter

"¡En el blanco Ginny¡Bravo!"

--No—fue todo lo que dijo el rubio antes de cruzarse de brazos y clavar su mirada gris en la Giffindor

En vano, Ginny espero a que Draco dijera algo más, ahora el chico sólo la miraba, no había nada en su cara que denotara que su orgullo estaba herido, pero había dejado de sonreír.

"¿no¿Eso es todo¿Lo admites y ya?"

Ginny lanzó unas cuantas preguntas esperando respuestas ácidas para poder divertirse un rato con Malfoy, pero después de eso, no hubo nada más de parte del rubio, sólo esa expresión de…nada.

La pelirroja se dio cuenta tarde de que había olvidado sacar de la mochila el walkmagic, así que su camino fue pesado, en tanto que Draco parecía haberse convertido en una estatua, Ginny se limitaba a resoplar…aburrida.

Esa imagen… le era conocida…pero ¿de dónde?

--¡Despierta comadreja¡Estamos en Londres!

Ginny se despertó sobresaltada, ni siquiera recordaba en qué momento se había dormido y quedado a merced del Malfoy, se sintió tonta por ello y antes de bajarse del carruaje, se miró en una de las ventanillas temiendo que Draco le hubiera hecho alguna broma mientras dormía.

Draco cargaba las pociones mientras cruzaba algunas calles seguido por la pelirroja, finalmente se detuvieron en la vieja tienda muggle de ropa y entraron al hospital.

La recepción del hospital estaba vacía, Ginny no supo por qué, pero el aire ahí le resultaba pesado.

Draco dejó las cajas en una de las sillas cercanas y golpeó la mesita de la recepción…nada

--Vamos comadreja…hay que buscar a algún medimago

No muy a gusto por ser llamada comadreja, Ginny siguió a Malfoy, mientras subían al segundo piso, les empezó a llegar el ruido de varias voces y de cuando en cuando, un alarido que lograba estremecer a la pelirroja.

Cuando empezaron a cruzar aquella planta, Ginny comprendió a lo que Malfoy se refería cuando le dijo que no sabía nada…era verdad, la guerra no había terminado, guerra era lo que se respiraba con tanta pesadez en ese lugar, la guerra y todas sus consecuencias seguían vivas en el hospital San Mungo.

Ginny se sintió estúpida y maldijo a Scrimgeour por hacerla vestir de esa forma¿cómo se atrevía el desgraciado a enviarles ropa nueva para visitar ese lugar?…tenía que ser todo un egocéntrico idiota.

Cuando sintió la mirada fija y seria de Draco, se dio cuenta de que se había quedado parada, estaba hecha una roca mirando como un montón de magos tendidos en el suelo pedían ayuda y algunas enfermeras, con sus filipinas muy manchadas, corrían de uno a otro procurándoles su servicio.

"Cuarenta pociones"

En aquella salita había unos 12 magos, en la contigua otra docena, las habitaciones a los lados del pasillo estaban llenas, todo el panorama del hospital era en general deprimente.

"Cuarenta pociones¡Qué estupidez¡Aquí debe haber unos 200 magos y brujas¡Estúpido ministro¡Estúpido director!"

--Ven Weasley…siéntate aquí—le indicó Malfoy sentándose él

Cuando Ginny se sentó junto a él, Draco la miró fijamente. De su cara se había ido la soberbia, la forma en que miro a la chica le resulto similar a como la mira su hermano Bill y los gemelos cuando le dijeron lo de Harry y Hermione.

--Oye Weasley…yo se que esto es difícil, créeme, he sido voluntario aquí, y de verdad te digo que el panorama mejora

Ginny dejó escapar una risa irónica

--Es cierto, ahora puedes caminar por los pasillos…de verdad el número ha descendido

--Esto es una estupidez

--Si lo se—dijo el sin darle importancia—pero no digas que no trate de ayudarte

--¿Por qué Malfoy?—Draco levanto una ceja esperando a que la pregunta se aclarara--¿Por qué si cabes de los heridos, de lo horrible que esto es accedes a venir?

--Por que alguien lo tiene que hacer

--¿Y desde cuando tu eres alguien que se preocupa por lo que se tiene que hacer?—gritó ella — ¡Dime¿Desde cuando te importa¿En qué momento te volviste un paladín de los buenos¿Por qué andas por ahí ayudando y salvando vidas¿Desde cuándo?

--Desde que yo mismo tengo vida

--¿Qué?

--Ya me oíste Weasley…ahora vamos, esa enfermera dice que el doctor Bacon esta en la bodega

Ginny volvió a seguir a Draco hasta el elevador, de nuevo en la planta baja, la recorrieron hasta un patio, en el cual se encontraban dos medimagos, con sus características batas verde brillante.

Draco se acercó a ellos seguido de Ginny.

--Buenas tardes doctor Bacon—saludó estrechándoles las manos—doctor Marker

--Hola Draco—saludo uno de ellos--¡Así que el dichoso enviado eres tu!

--Si señor—miró a Ginny—y esta es Virginia Weasley…mi compañera

"¿Virginia?"

--Mucho gusto—saludo ella

--¿Dónde ponemos esto?—pregunto Draco—Son cuarenta en esta ocasión

--¡Oh¡Qué bien!—dijo el medimago que parecía más joven "Tomas Marker" leyó Ginny en su gafete.

--Si…nos están haciendo falta—respondió cansinamente el que debía ser el doctor Bacon

--Lo sabemos—afirmó Malfoy volviendo a llamar la atención de Ginny--¿Las ponemos en la bodega?

--Si…toma—dijo Bacon entregándole al rubio una llave, es "ascospora"

--Si señor

Draco cruzó en patio seguido de Ginny hasta una puerta metálica que le recordó a la muchacha una puerta de Gringgots, era metálica y estaba muy decorada, Draco introdujo la llave y sacó su varita "ascospora" murmuró moviendo la varita en círculos haciendo que la llave girara.

Si aquello hubiera sido una bóveda del banco mágico, seguramente le hubiera pertenecido a alguien muy pobre…vacía.

--¿Ves Weasley?—dijo Draco una vez que se deshizo de las cajas y anoto el un pergamino lo que dejaba—Este es un trabajo importante y alguien lo tiene que hacer

--Lo veo Malfoy

--¡Qué bueno¡Pensé que iba a tener que explicártelo con manzanas!

--Malfoy… ¿Aquí es dónde se guardan…

--Medicamentos, si—Draco se dio cuanta de cómo la angustia se apoderaba de nuevo de la cara de la chica, sin saber por qué trato de que desapareciera—no te preocupes pelirroja…esos medimagos son los mejores…son perfectamente capaces de curar magos sin necesidad de pociones, sólo ocupan su magia…ellos pues… ¡pueden!—dijo con sinceridad

--Si—respondió Ginny secamente, logrando decepcionar al chico que supo en ese momento que no había sonado nada convincente.

--Bueno, es hora de irnos

--Si

"¡Maldita sea Weasley¿No te sabes otra palabra?"

Cuando pasaron por la recepción, Draco le indicó a la chica que debían registrar su salida, le pasó un cuadernillo donde ella escribió su nombre debajo del de él "Muy caballeroso"

Mientras se recargaba de la mesa y mojaba la pluma alcanzó a distinguir en un pergamino a su derecha, un título en letras verdes "Voluntarios-primavera"

Salvo el título, el pergamino estaba vacío, Ginny se lo pensó un momento y luego se dirigió a rubio que ya había recuperado su pose de Malfoy.

--¿De qué es esta lista?—le preguntó

--De…--respondió el examinándola—de los chicos que serán voluntarios en estas vacaciones de primavera—frunció el entrecejo—mmm…parece que este período no les va muy bien

Ginny dejó de pensarlo, segura de que sus padres lo aprobarían. Le quitó el pergamino al rubio y mojó la pluma otra vez.

--¿Te anotarás?—le preguntó al rubio cuando terminó de escribir su nombre

--No—dijo él—no hace falta

Ginny se sintió irritada…Draco pensaba que no hacía falta ¿Pues que no era él voluntario antes y estaba conciente de todo? Suspiró…después de todo era Draco Malfoy.

--Vamos Weasley…quiero un helado ¿tu quieres uno?

Ginny lo miro sin comprender cuando salieron del hospital, Malfoy caminaba en sentido contrario al carruaje.

--Vamos…yo invito

--¿Un helado?

--Sip—dijo el juguetonamente—Conozco un sitio cercano donde son geniales

--Pero debemos volver—argumentó ella, aunque si le apetecía un helado

--Aún no ¡Vamos¡Nos tomara 10 minutos o menos!… si no vas, de todas formas yo si y tendrás que esperarme y no te voy a traer nada

Ginny camino hasta donde estaba Malfoy, de nuevo, él le ofrecía su brazo para caminar.

Salieron de aquella zona olvidada de Londres y llegaron a la parte muggle, hasta una heladería con toda la pinta de carecer de magia.

Cuando el encargado, un hombre viejo y bonachón, los vio llegar, les sonrió

--¡Joven Draco¡Hola!—se acerco a ellos y empezó a susurrar--¿sabores muggles o mágicos?

--Lo segundo—indicó el rubio— Dos grandes de hidromiel… ¡No! mejor dos especiales de hidromiel con chocolate

--En seguida

Cuando el hombre les entregó dos copas grandes llenas de helado y varias copas de chocolate entre cada bola, Ginny se sonrió con la expresión de Draco, era un niño completamente, la cara de emoción frente a su helado le recordaba a Ginny la que ponía Luna cada vez que descubría un insecto "hasta ahora desconocido" y lo bautizaba.

Copas de helado en mano, volvieron al carruaje, el regreso fue mucho mejor de lo que Ginny esperaba, el humor de Draco cambiaba mucho con su helado, no se dijeron nada, pero el chico comía contento y sonriente…como un niño pequeño.

Regresaron a Hogwarts alrededor de las 3 de la tarde, Ginny se sorprendió cuando Draco se bajo primero y luego le tendió la mano para ayudarla.

Ya los esperaban ambos jefes de casa, McGonagal otra vez contenta y Snape frío como roca.

--Sus puntos—dijo la profesora—ya están en los relojes ¡Muy bien!

--Gracias profesora—dijo Ginny

--Gracias a ustedes señorita Weasley…regresen al aula, sus cosas siguen ahí

--Si—respondió Ginny resplandeciendo de orgullo ¡Cien puntos! también Slytherin había metido esos puntos…pero no importaba por que con eso se despegaban de Ravenclaw. Draco no respondió.

Cuando volvieron a aula, Ginny termino de guardar los calderos y frascos que habían utilizado. Draco no le ayudo con esa tarea, permaneció sentado observándola, pero a Ginny no le molesto, había tenido un día difícil y estaba agradecida por el helado que si la había ayudado a confortarse algo.

Pero cuando cerró el estante del que había provenido todo, las cosas cambiaron, de nuevo el rubio se encontraba a su espalda, con las manos recargadas del metálico mueble, atrapando a Ginny.

Cuando ella volteó, volvió a sentir la loción del muchacho, cuando levanto la cara y se encontró con los ojos grises de Malfoy, sintió su respiración cortarse y una sensación en el pecho, como si corazón quisiera escaparse.

Draco se alejo cuando los mismos elfos domésticos de la mañana entraron, esta vez llevaban la comida.

--Señor y señorita—dijo uno de ellos haciendo reverencia--¡la comida! y esta nota…señorita la manda la profesora.

"Señorita Weasley, usted y el joven Malfoy, esperen en el aula. Buen provecho"

Esta vez, las criaturas no esperaron la orden para desaparecer.

Para Ginny sentarse a comer frente a Draco Malfoy era todo un acontecimiento, mientras el chico la ignoraba y comía con sus muy refinados modales, ella recordaba los días en el campamento.

Cuando Dumbledore se había aparecido con Draco a su lado, diciendo que se quedaría con ellos. Toda la orden del Fénix, incluso el profesor Snape, todos habían recibido incrédulos la noticia: Draco Malfoy, formaba ahora parte de ellos.

Ginny recordaba como mientras toda la orden compartía la mesa, Draco siempre se sentaba apartado, quizá tuviera algo que ver que su hermano Ron y Harry Potter no pararan de amenazarlo, Draco siempre comía en un horario diferente al resto. En opinión de Ginny, aprovechando la gratitud de su madre que le tenía la paciencia para servirle a deshoras (cosa que no ocurría con nadie más).

También había desparecido la cara de angustia que por esos días traía Malfoy, días antes, el chico había admitido que sentía miedo de los mortífagos que todavía quedaban, pero ya no era tan evidente como en sus primeros días en el campamento de la Orden.

Fue una comida silenciosa, Ginny no entendía por que tenían que esperar más tiempo para salir de ahí, pero igual permaneció en el aula, de pie, mirando por la ventana.

--Lo que quieren, es que parezca que fuimos castigados—dijo el rubio, como si hubiera leído en la mente de Ginny

--Ah si—dijo Ginny ya sin darle importancia, seguramente tenía razón.

--¿Por qué tan pensativa?—preguntó el rubio, mientras Ginny, aún parada frente a una ventana volvía sentir su loción.

--Por nada

--Vamos Virginia…cuéntame

Ginny sonrió recordando como la había llamado Draco en el hospital "Virginia" era un bonito nombre…pero no era el suyo

--¿Me llamaste Virginia?

Draco se le acercó un poco más…

--Es tu nombre

--No Malfoy…no es mi nombre—Ginny se volvió a ver entre el rubio y la ventana pero esta vez dominó sus nervios o algo así, sabía que su cara debía estar muy roja—Y si no te alejas de mi ahora…no respondo

--¿Por qué?—sonrió Malfoy--¿Qué vas a hacer?—dijo retrocediendo un poco y levantando dos varias, la suya y…

--¡Tonto!—sonrió Ginny, comprendiendo que en el estante Draco sólo se había acercado para tomarla y reconociendo la otra varita como la de sus hermanos. Saco la suya--¡Has caído en un truco básico!

Cuando Ginny le apunto a la varita de sus hermanos, esta se convirtió en una cuerda.

--Mi nombre es Ginebra—dijo apuntándole ahora al rubio que le sonreía, parecía divertido con lo que había pasado. –Ginebra Molly Weasley… y tu Malfoy¡estas frito!

Ninguno de los dos atacó, solo se miraron, ambos apretaban las varitas y le apuntaban al otro.

--¡Muy bonito!—observó McGonagal parada en el marco de la puerta--¡Muy bonito jóvenes!

Draco y Ginny bajaron las varitas en ese instante, McGonagal estaba cruzada de brazos y la expresión con que los había recibido había desaparecido, parecía estar realmente enojada.

La pelirroja y el rubio se miraron mientras ambos guardaban sus varitas, molestos uno con otro y bien concientes de que estaban en problemas.

¿Es bueno¿Es pésimo? Ayúdenme a mejorar dejándome un review

Wow! capítulo largo…traté de cortarlo, pero me llevaba partes que me gustaron. Trate de dividirlo en dos, pero como estoy atrasada…pues ya se las debía. ¡Espero que les haya gustado!

Jeje! Use el error tan comercial del nombre de Ginny contra Draco ¡caray! eso me gusto…xD

¡Y chakacachán! terminaron las vacaciones de primavera (para mi) aunque para nuestros chicos están por comenzar. ¿Qué vendrá? Pues lógico…como ya vieron, Ginny de voluntaria en San Mungo. ¡Qué emoción¡La regañarán y llorará y aprenderá muchas cosas! Espero que sigan leyendo y que me dejen un review.

Ah! y si no es mucha la molestia, que se den una vuelta por mi otro fic "Y vivieron felices por siempre" (¡¡A qué ñoño me quedo el nombre!! xD) y me dejen también su opinión ¿sip?