Dedicado a Luis Ángel…mi antiguo jefe de laboratorio…
CAPÍTULO 8. LA CASA WEASLEY
--¿Me vas a escribir Ginny¿Pensarás en mí¿Soñarás conmigo¿Cuándo nos volvamos a ver correremos uno al otro para perdernos en un abrazo?
--¡Colin! No seas niño, te voy a ver en dos semanas—dijo Ginny divertida por la ocurrencias del chico cuyos ojos azules la miraban con ternura
--¡Es demasiado!
--¡Ah¡No seas tonto! –Ginny le pasó los brazos sobre los hombros al chico y lo besó—te tienes que ir con tu familia, pórtate bien mientras tanto
--Te quiero--fue lo último que dijo Colin antes de que el maquinista llamara a los que iba a abordar el tren, en su mayoría los hijos de muggles, los magos recogían a sus hijos en Hogsmade o en el mismo colegio.
Ginny sacudió la mano en señal de despedida y cuando el tren escarlata se alejó, miró su reloj, las 11:03, esperaba que Charlie no tardara demasiado, en la estación quedaban hijos de magos que esperaban a sus padres o sirvientes, nadie con quien Ginny tuviera deseos de conversar.
--Señorita--escucho que la llamaba por fin su hermano unos minutos más tarde
--Son las 11 y cuarto Chars, tardaste
--Bueno—sonrió el mayor de los hermanos llevándose la mano a la nuca—pase hace como media hora y parecías…ocupada—Ginny se sonrojo un poco—así que decidí dar una vuelta mientras…tu sabes…te despedías
--Y tu… ¿me viste con…Colin?—dijo sintiendo su corazón agitarse un poco
--¿Así se llama?—Ginny asintió—bueno si, pero no te preocupes, yo no soy Bill, ni los gemelos—ladeó la cara—mucho menos Ron
Ginny sonrió y sacudió la cabeza, se le fue encima a su hermano que le correspondió el abrazo.
--Te extrañe pequeña
--¡Yo también te extrañe Chars!
Cuando dejo de abrazar a su hermana, Charlie saco un pequeño clip de su bolsillo y le pidió a la chica que lo tocara, después del acostumbrado torbellino de colores que la pelirroja ya había aprendido a manejar, ya se encontraba corriendo por el jardín de su casa.
Molly observó su reloj, Arthur, Bill, Percy, Fred y George trabajando, Ron y Harry escuela y la mujer dejó caer las frutas que estaba acomodando y salió a la puerta para estrechar a su hija "En casa".
Por la tarde, aparecieron el señor Weasley y Bill que para no hacer la vida en rosa venía con su esposa Fleur, aún con ella, la cena fue muy tranquila y a Ginny le encantó estar otra vez con su familia.
--¿Así que te inscribiste como voluntaria hija¡Muy pero que muy bien!—aprobó el señor Weasley
--Gracias papá
--Te va a ir muy bien hermanita—le sonrió Bill
La cena se vio momentáneamente interrumpida cuando una lechuza entrego un paquete para la muchacha.
Ginny abrió la nota que le acompañaba y leyó:
Estimada señorita Ginebra Molly Weasley:
Muchas gracias por su inscripción al programa de voluntarios del hospital San Mungo, siempre son útiles un par de manos más.
Por favor preséntese el lunes a las 7 en punto de la mañana en la recepción del hospital con el uniforme puesto.
Para cualquier duda, quedo de usted su seguro servidor.
Att. Raúl Whibley director del Hospital San Mungo para enfermedades y heridas mágicas.
"Uniforme" pensó Ginny, mirando el paquete. Ante las miradas curiosas de sus padres y hermanos abrió la caja, encontró una especie de batín verde seco, parecía haber sido usado anteriormente.
--¡Oh!—dijo Fleur con expresión crítica—pogbe Ginny usagás esa cosa hoguible
--¡No me importa!—le aclaró Ginny molesta por el comentario, aunque admitía que tenía algo de razón— ¡lo hago por ayudar¡No para verme bien!
--No esta tan mal hija—consoló la señora Weasley, puedo cambiarle estos broches y con unos cuantos hechizos podemos reparar un poco la tela
--Gracias mamá
--¡Yo opino que eres preciosa de todos modos!—dijo sonriendo Charlie Weasley--¡y que vas a distraer a los otros voluntarios!
Ginny se rió por el comentario de su hermano y devolvió el atuendo a la caja de donde había salido.
--No creo que haya más Charlie, en el pergamino donde me inscribí pues…sólo estaba yo
--¡Vaya!—suspiró el señor Weasley--¡Qué lástima!
--No importa papá, haré mi mayor esfuerzo por ayudar
--Yo propongo un brindis—dijo Bill levantando su vaso de naranjada preparada por su hermana—por Ginny
--¡Por Ginny!—apoyó Charlie
--Gracias—sonrió Ginny a sus padres y hermanos presentes—yo se que no va a ser fácil, pero me esforzaré…¡Por los días que vendrán!—sonrió levantando su vaso
--¡Pog los días que vendgán!—apoyó Fleur y Ginny se sorprendió pero le sonrió sólo por que sabía que amaba a su hermano
--¡Por esta familia!—dijo Molly
--¡Y por quien la mantiene unida!—dijo Arthur Weasley mirando tiernamente a su esposa
Era por esas comidas que a Ginny le gustaba estar en su casa, aunque hacían falta hermanos a la mesa, los Weasleys siempre se llenaban de amor unos a otros.
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Ginny no podía dormir del nerviosismo, el domingo en la madrugada no hacía más que dar vueltas en su habitación, por fortuna, Bill y Fleur ya no se quedaban con ellos y la habitación era toda para ella.
La joven Gryffindor se sentó por fin en la cama con el cubre lecho de flores que ella misma había comprado, a su derecha en una silla, había puesto la prenda verde que su mamá había pasado el día arreglando, aunque no lucía de lo mejor, si tenía una apariencia decente.
Se mentalizó a que no iba a ser fácil, recordó las imágenes del viernes y las palabras de Malfoy "Hay más aurores en San Mungo que en función", recordó que Alastor Moody había fallecido ahí, sólo que como ella no lo había visitado, no tenía idea de las magnitudes de la post-guerra.
Cuando su mano rozó la tela del batín, volvió a sentirse enojada con Scrimgeour, parecía que el director de San Mungo estaba conciente y ahorraba, mientras que en Hogwarts, el director solo pensaba en impresionar.
Durante el desayuno del sábado antes de partir, le había contado a Hermione, quien lamento no poder ayudar, aunque si le había aclarado a la pelirroja la necedad del director de lucirse. "Quiere ser ministro de magia" había dicho Hermione "Recuperar ese puesto" y Ginny recordó la manía del antes director de la oficina de aurores de querer aparentar que todo estaba de maravilla.
Se dejó caer hacia atrás en la cama, estaba sudando del nerviosismo que sentía, hizo lo posible por acomodarse, pero nada daba resultado, desesperada se levantó y fue a la cocina por un vaso con agua, la sintió resbalar fría por su garganta y se calmó un poco.
Cuando volvió a su cuarto, se quedo un rato viendo la ventana, afuera, en el jardín de la Madriguera empezaban a retoñar los árboles, la primavera los iba llenado de vida mientras el césped lo llenaba otra vez todo, la vida allá afuera renacía, igual que todo el mundo mágico…se renovaba.
Ginny sacó una vela y el libro-manual que le había comprado Charlie en medio de su emoción "Primeros auxilios mágicos", puso la vela en su mesita de noche y sentándose en la cama empezó a leer…hasta que se quedó dormida.
Por eso, en la mañana cuando su madre subió para despertarla, le pareció que acababa de acostarse.
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--Nos vemos Chars—dijo Ginny abrazando a su hermano quien había sido el encargado de llevarla
--¡Qué tengas un buen día Ginny!—se despidió Charlie dejándola en la entrada de la boutique muggle abandonada, de donde luego desapareció no sin antes besar a su hermana en la mejilla
Ginny se paró en seco frente a la entrada y respiró hondo "Muy bien Ginny…aquí estas…no te preocupes…lo harás bien...
De sus pensamientos la saco un molesto (y doloroso) piquete en las costillas
--¡Los voluntarios adentro!—exclamó Malfoy parado detrás de ella con los brazos ahora cruzados y su gesto acostumbrado de suficiencia.
--¡Por tu bien Malfoy—bufó Ginny molesta—no me vuelvas a picar así!
--¿Ya estas enojada fierecilla¡Pero si todavía no entramos!—sonrió--¡Vamos¡Nos esperan dos semanas de mucho trabajo!—dijo tomándola del brazo y jalándola a la entrada…con él
Ginny se jaló hacia atrás logrando que el rubio la soltara, Draco se detuvo frente a ella y volvió a cruzar los brazos…sonriéndole.
De pie frente a él, Ginny al fin observó como iba vestido, llevaba un pantalón y una chaqueta verde militar, del mismo verde seco que el batín de ella, aunque parecían nuevos, también llevaba una mochila y un costalito atado a su cinturón.
--¿tu?—preguntó sintiendo como si agua fría le cayera encima--¿tu también?
--¡Claro¡Ya te lo había dicho!—Draco disfrutaba del efecto de cada palabra en la pelirroja
--¿Me lo dijiste?—pregunto Ginny tratando de mantener su ritmo de respiraciones--¿cu…cuándo¿Cuándo me lo dijiste?
--¡Además de brava desmemoriada!—dijo el rubio sonriendo más pronunciadamente a la cara asombrada de la chica—Cuando estuviste castigada con Snape y recién el viernes…
--¡Recién el viernes no te anotaste¡Dijiste que ya no eras necesario!
--No fierecilla, mal, mal—negó el rubio moviendo la cabeza y el dedo índice—Dije que ya no era necesario…y me refería a anotarme
Ginny se puso roja ¿Cómo no se había dado cuenta? ahora no sólo iba a enfrentar los estragos de la postguerra, los iba a enfrentar junto a Malfoy
--Ya son las 7—dijo Draco mirando su reloj--¿Entramos ya?
Ginny no pudo más que mover la cabeza en señal de afirmación, todavía aturdida por la perspectiva de pasarse dos semanas de "vacaciones" con Malfoy, pero cuando el rubio le volvió a ofrecer su brazo, lo tomo "Sólo para no perder el equilibrio", dejándose guiar por el hasta la recepción del hospital.
--¡Draco¡Qué bueno verte muchacho!—saludó la bruja regordeta que estaba en la recepción--¡desde navidad!
--Hola—saludó Draco—vine el viernes, pero usted no estaba aquí
--¡Oh¡Si!—dijo ella-- ¡Apenas ayer volví a mi puesto!
--¡ah! pues yo vuelvo hoy al mió—dijo Draco en un tono juguetón que Ginny casi no creyó que saliera de su boca
--¿Y quien eres tú?—le pregunto la recepcionista a Ginny--¿Eres la otra voluntaria?
--Si, me llamo Ginebra, pero todos me dicen Ginny
--En contra de mi opinión—murmuró Draco sin que la recepcionista escuchara
"A nadie interesa tu opinión Malfoy"
--Muy bien Ginny, bienvenida
--Gracias
--Bien, a trabajar, los otros jóvenes ya fueron asignados
--¿otros jóvenes?—preguntó Draco
--¡Oh¡Es que son cuatro para este período!—sonrió ella, luego bajó la vista a un pergamino en su escritorio—Ustedes fueron asignados a la segunda planta
--¿Virus mágicos?—pregunto Ginny
--Si…pues…tenemos una infección nosocomial—luego se dirigió a Draco ignorando la cara de confusión de la pelirroja—Draco vayan ya, los esperan
--¡Claro!—dijo Draco tomando a Ginny del brazo--¡Nos vemos en la tarde!... ¿Cuidas mi mochila?
Mientras subían por la escalera Ginny al fin notó que Draco la jalaba del brazo
--Suéltame ya Malfoy, puedo caminar
--Como digas fierecilla—dijo el soltándola
--O…oye—dijo muchos escalones más arriba--¿Qué es lo que vamos a hacer ahí?
--Ayudar en lo que haga falta ¿qué otra cosa Ginebra?
--Pero ella dijo "infección nasomoquial"… ¿Qué es eso?
--Infección nosocomial—la corrigió el rubio—quiere decir que todos los enfermos se infectaron de lo mismo y que no lo estaban antes de entrar al hospital
--¿Qué?
--Que la infección se genero aquí—dijo con un tono de impaciencia en la voz, aunque continuó subiendo calmadamente--¿Qué eres retrasada o qué?
--No—replicó Ginny--¡Es que soy nueva!
Draco ya no respondió, continuó subiendo
--Antes que se me olvide Weasley—dijo cuando ya estaban en la segunda planta sacando algo de su mochila—toma—dijo entregándole un costalito como el de él—ponlo en tu cintura
Ginny obedeció
--Oye y…--dudó--¿qué pasa si nosotros nos contagiamos?
Draco se paró en seco en el vestíbulo de la planta
--¿Qué pasa si qué?
--Si nos contagiamos Malfoy… ¿Qué pasa?
--¿Qué no sabes realmente nada Ginebra¡Infección nosocomial¡Se transmite en hospitales de portadores sanos¡A nosotros no nos va a dar¡Se manifiesta en inmunocomprometidos!—la nota de impaciencia en su voz era evidente
Ginny no sabía que eran los inmunocomprometidos, pero tampoco preguntó, en cuanto llegara a su casa iba a tener mucho que investigar o que preguntarle a Hermione por correo, pero no lo admitió, atravesó unas puertas de cristal grueso al lado de Draco, esperando no ser "in-mu-no-com-pro-me-ti-da"
--Sanadora Strout, buenos días—saludó Malfoy estrechando la mano de una mujer que usaba la túnica verde brillante de medimago
--¡Draco¡Qué bueno verte!—saludó y luego se dirigió a Ginny quien aún ajustaba el costalito en su cintura--¿Y tu debes ser Molly Weasley?—Ginny sólo afirmo con la cabeza
--Bien, síganme--dijo la sanadora empezando a caminar por un pasillo—no hay tiempo que perder si quieren irse temprano hoy
--¿Molly?—susurró Draco cuando ya iban siguiendo a la mujer--¡Por fin niña¿Cuál es tu nombre?
--Ginebra Molly Weasley—dijo ella molesta aún sin poder colocar el dichoso costalito
--¡Ven acá!—dijo Draco y con algo de rudeza la atrajo hacia él--¡Se pone así!—dijo haciéndole un nudo perfecto y dejándolo bien ajustado
Ginny abrió los ojos de par en par, para sujetarla Draco había rodeado su cintura con el brazo izquierdo mientras anudaba el costalito.
--¡Gracias!—espetó, pero Draco ya había reiniciado su andar
--Bien muchachos—dijo la sanadora deteniéndose frente a una puerta de cristal cubierta por cortinas verde brillante como su túnica—es aquí, quiero que terminen de tomar muestras a estos pacientes ¡Tenemos que llegar al fondo de esta infección!—la mujer les entrego una tabla de registro con una lista de nombres y líneas de observaciones y con su varita hizo aparecer un par de cajones llenos de frascos de cristal con etiquetas.
--¿Quiere que después se las llevemos a Bottle?—preguntó Draco cogiendo el cajón y cruzándoselo por la espalda por medio de la correa que este tenía
--¡Oh Draco!—la sanadora parecía encantada--¡Tu siempre tan eficiente!—le guiñó un ojo a Ginny—Espero que tu amiga también lo sea. Bien, debo irme a ver a mis pacientes.
"¿Amiga?"
--¿Quién es Bottle?—preguntó Ginny mientras se colgaba su cajón y esperaba a que Draco abriera la puerta
--El hombre del laboratorio—respondió el rubio abriendo la puerta y revelando una enorme sala con unas 10 personas tendidas y 6 puertas alrededor, que daban a salas con otros 4 pacientes en cada una, la mayoría estaban dormidos.
Draco ya iba a por la primera muestra en el paciente que más cercano le quedaba, pero se detuvo un tanto divertido por la expresión entre asustada y aturdida de la muchacha.
--Mira y aprende Ginebra—dijo sacando la varita—lo primero es verificar en la lista el nombre del paciente, luego le acercas en frasco y descubres su antebrazo anterior ¿entiendes hasta aquí?—dijo mientras lo iba haciendo
--Si
--El encantamiento es sencillo "Riscempra" y apuntas así a la vena ¿lo ves?—Ginny movió la cabeza afirmando—cuando el frasco acabe de llenarse "Finitem" es la palabra adecuada y verás como el nombre del paciente se marca en el frasco y se tacha de tu lista
--Muy…muy bien—dijo Ginny un tanto asustada
--Bueno, yo iré a las habitaciones de los lados y tú puedes empezar con esta misma sala
--Ajá
--¡Y por favor fierecilla¡No cometas errores!
Ginny no lo aguanto, de por sí estaba nerviosa de estar en el hospital, tenía que recolectar un montón de muestras de sangre y encima Malfoy se sabía superior y lo aprovechaba.
--¡Vete de una vez Malfoy¡Yo puedo aquí!—gruñó "¿Yo puedo aquí?"
Draco se metió por la primera puerta y Ginny se acercó al paciente que seguía, un hombre moreno y barbudo que no tenía buena pinta.
"Venga Ginny…tu puedes. ¡Tu puedes!"
Ginny descubrió el antebrazo del hombre y acerco el frasco tal como Draco le indicó, pero cuando apuntaba a la vena que fluía alegre por la piel, el hombre se despertó
--¡AHAHAHAHAHAHAHAHAHA!—un grito grave
--¡AhAhAhAhAhAhAhAhAhAhAh!—seguido del agudo de Ginny
--¡Auxilio! –los gritos despertaron a otros pacientes que también se exaltaron y otros más también gritaron
"¿Qué estas haciendo mujer¡Calma!"
--¡Alto!—grito una voz más fuerte que las demás (naturalmente, por que en esa sala estaban todos enfermos)--¡Dejen de gritar!—Draco reparó en Ginny que estaba completamente blanca pero no dejaba de apuntar su varita al hombre, casi se parte de risa ahí mismo, pero pensó que alguien ahí debía sensato--¡Oh¡Ya veo como puedes con la situación!
Ginny no volteo siquiera a ver al rubio, estaba muy sorprendida con la reacción del hombre y los demás pacientes, pero tomó aire y se dirigió al enfermo
--Señor, le pido que se calme—el paciente la seguía mirando con ojos casi afuera de sus orbitas—soy Ginny Weasley y estoy en los voluntarios este año, sólo le voy a tomar una muestra de sangre ¿esta bien?
--¡No!—tajó el hombre cruzándose de brazos. A Draco le dolían los pómulos que trataban cada vez con más dificultad de contener sus carcajadas.
--¡No sea niño por favor¡No dolerá!
--¡Claro que duele!—gritó otro de los pacientes
--¡Por supuesto que no!—se defendió Ginny—tengo muy buena mano, se los juro
--¡Randy apóyame!—pidió el hombre barbudo
Draco seguía aguantando la risa, sabía que debía poner en orden a todos, pero dejo a Ginny sufrir un poquito más.
--¡Claro compañero!–dijo el recién nombrado Randy sentándose en su cama--¡Maldición¡No señorita aquí ninguno va a permitir que le tomen más sangre¿No le parece que ya hemos dado suficiente en la maldita guerra¿Y ahora con esta maldita plaga en el hospital¡Nadie piensa realmente en nosotros maldición!
--Bueno…su…supongo…--tartamudeo torpemente Ginny coloreándose de rojo vivo
--¡Basta señores! —Saltó por fin Draco haciéndose escuchar por todos llevando a Ginny de nuevo a la palidez extrema--¡Parecen un montón de niñitos tontos¿Y esperan que les crea que fueron valientes en la guerra?—todos los pacientes parecieron apenados-- ¡Tu Randy¿Crees que a maldiciones es la forma de hablarle a una señorita?—Randy negó con la cabeza inclinada-- ¡Y si no la dejan hacer su trabajo lo haré yo, me tomará más tiempo pero al final recogeré cada una de sus muestras!—miró al primer hombre que Ginny había despertado--¡Y usted Antuán¡Le aseguro que yo no tengo buena mano!
Como para que Ginny no se acabara de sorprender todavía, todos los enfermos se descubrieron el antebrazo al mismo tiempo aunque algunos se notaban asustados, en especial Antuán
--Venga Weasley ¡Has bien tu trabajo ahora!—dijo el chico metiéndose de nuevo a la habitación de la que había salido
--Bueno, a ver--dijo Ginny acercándose de nuevo a Antuán—quédese quieto "Riscempra"—vio el frasquito llenarse y la cara de desmayo que ponía el hombre—"Finitem", es todo—dijo Ginny sorprendiéndose ella misma, era la primera vez que sacaba una muestra de sangre a alguien.
--Gra…gracias—dijo Antuán palideciendo—se… señorita…¿cómo había dicho?
--Weasley
--Gracias señorita Weasley
--De nada, dijo Ginny viendo casi maravillada como una línea fosforescente aparecía sobre el nombre de Antuán
"Riscempra" "Finitem", 8 hechizos idénticos después, había terminado con la sala.
--¿Terminaste?
--Si
--¡eres lenta eh!—Ginny miro a Draco con la interrogante en su cara--¡Yo obtuve 25 muestras y tu sólo 9!
Ginny prefirió no responder, el rubio tenía razón, pero eso no iba a pasar por siempre, poco a poco ella aprendería y sería "tan eficiente" como la sanadora se había referido a Draco.
Los muchachos ya iban por otro pasillo, llevando los cajones llenos de muestras, Draco se detuvo frente a otra puerta de cristal, sólo que esta no tenía cortinas, y tocó con toda la elegancia que lo caracterizaba
Ginny vio aparecer detrás de la puerta a un hombre alto que le recordó mucho a su hermano Percy, tenía el cabello color paja, era alto y delgado y llevaba unas gafas de montura idéntica a las de su hermano. Draco y Ginny penetraron en aquel salón fresco y con tres mesas de trabajo llenas de frascos y aparatos que Ginny jamás había visto, dejaron los cajones en una mesita con ruedas y Ginny miró al joven que le firmaba las hojas de listas a Draco. Cuando leyó en la placa su nombre "Mark Jensen", comprendió que ese tenía que ser "Buttle" por que sus gafas, a diferencia de la de Percy que eran de cristal fino y que usaba más por vanidad, parecían tener un aumento voraz "Como el fondo de una botella"
--Vamos Weasley—dijo Draco después de que Bottle le entregó nuevos cajones y otra lista—hay más enfermos
Ginny siguió a Draco en silencio por el pasillo otra vez, hasta otra puerta de cristal cubierta por cortinas y dentro de la cual había una disposición similar a la anterior, sólo que en esta estaban las mujeres.
--Muy bien linda—dijo Draco con sorna—ahora intercambiamos roles, tu a las habitaciones y yo en la sala
Ginny no estuvo del todo de acuerdo, pero aceptó por que reconoció que era justo y aunque sabía que en las habitaciones era más pesado, supuso que de terminar antes, el rubio le ayudaría.
Por fortuna, las mujeres no eran tan difíciles como los magos, Draco era rápido y le ayudo con muchas de las muestras, y a excepción de una anciana muy necia que se aferró a que el "muchachón taaaan sexy" fuera quien tomara su muestra, Ginny no tuvo problemas.
--¡Vaya una anciana loca!—bufó Draco cuando ya habían salido de la habitación
--¡Si!—se burló Ginny--¡Mira que encontrarte sexy!
Draco, que llevaba su cajón cogido a la espalda, tomo las muñecas de Ginny y la empujo a la pared, la miró un momento, la ya acostumbrada orden de que la soltara le lleno los oídos pero no hizo caso, acerco la boca al cuello de Ginny, sin tocarlo, dejó que el aroma a canela de la chica le llenara la nariz y que su loción hiciera lo mismo con ella, se alejo con cara de satisfacción viendo como su acercamiento había logrado que la piel de Ginny reaccionara.
--¡Eres un loco Malfoy!—reclamó Ginny aún contra la pared
--Tal vez, pero uno que puede erizarte la piel—le respondió sonriéndole y soltándola
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Pansy estaba sentada en su sitio acostumbrado, en la terraza de su habitación, le gustaba sentarse y sentir la brisa que no se sentía en la mazmorra de Slytherin.
Estaba bebiéndose el té que la elfina de su madre acababa de traerle junto con una rebanada de tarta. La rubia Slytherin tenía la mirada fija en el jardín de la residencia Parkinson, en Hogwarts no había nada así, los terrenos era hierba y árboles, ningún jardín que floreciera en primavera como ese.
Casi se vio a ella misma a los 9 años, cuando había conocido a Draco, en una fiesta que sus padres habían organizado en ese mismo jardín, casi pudo verse en medio de los arrogantes invitados con el vestido azul cielo que le había traído el padre de algún viaje.
Ese mismo día había conocido a la mayoría de sus compañeros Slytherin, a Blaise tenía un poco más de conocerlo, se podía decir que ya eran amigos, recordó como Nott se había mantenido pegado a la falda de su madre y a Grabbe y Goyle que estaban juntos yendo hacia a todos lados como si fueran hermanos, pero nadie había impresionado tanto a Pansy como Draco Malfoy.
Mientras los mayores enviaban a los niños a jugar, mientras ellos hablaban de negocios y bailaban, Draco se quedaba con ellos, siempre junto a su padre, aunque con voz propia, participaba en las charlas de adultos y sólo hablaba con los demás chicos cuando su madre se lo ordenaba, y de hecho, se acercaba más a las criaturas mágicas del jardín que a los chicos.
Para Pansy, la imagen de Draco había cambiado mucho a lo largo de los años, ahora tenía la mitad de su vida conocerlo, físicamente era el mismo, sólo que más alto, pero con la misma mirada gris y fría, el cabello rubio claro, sus rasgos afilados, incluso la mueca de orgullo, a pesar de todo, no se borraba.
Pero mentalmente, a Draco ya no le interesaban las criaturas mágicas del jardín de los Parkinson, sino las chicas, ya no coleccionaba cromos, ni piezas de oro antiguo, coleccionaba conquistas. Era un niño que un día había descubierto que era popular y todas las ventajas que eso tenía… Aunque, ya ni siquiera era el joven que la había llevado al baile del torneo de los 3 magos y le había dicho que la quería al final de la velada, cuando la besó por primera vez, aunque Pansy sabía que para él, no era el primer beso. Era un muchacho harto y fastidiado del mundo entero, incluso de ella, y por lo que había oído de Marissa, de todas las demás chicas.
"No te culpo Draco…"
Y Pansy de verdad que no lo culpaba por haber cambiado, para ningún otro chico eran las cosas tan difíciles; los padres de Blaise estaban divorciados hacía bastante, así que cuando su padre fue enviado a Azkaban, el estaba más que acostumbrado a no verlo, la madre de Nott era lo suficientemente astuta para proteger a su hijo, el padre de Goyle estaba muerto, pero su abuelo materno los había acogido así que el tampoco se podía quejar, de Grabbe no sabía nada, pero como no había noticias tampoco creyó que pudiera estarlo pasando mal, ella misma tenía a su familia completa, Draco en cambio estaba sólo.
"…Pero tampoco te justifico por dañarme"
Aún con eso, Pansy no podía perdonarle lo que le había hecho, no habían hablado ni cruzado palabra con él, por las palabras de Ginny, la rubia se daba cuenta de que había tenido algo de culpa al dejar que Malfoy le quitara su dignidad, pero ya no lo justificaba, ya no creía que el fuera un buen muchacho que iba a entender algún día lo linda que ella era y que lo amaba y que lo pensaría y le pediría perdón. No, Draco podía ser todo, pero no pedía perdón.
A Pansy ya no la entristeció ese pensamiento como antes, dentro de sí, sabía que lo suyo con Draco ya no funcionaba, sólo que esperaba que Draco tendría la delicadeza de decírselo antes de salir con otras. Se pregunto si aún lo amaba, había una respuesta, la pelirroja se lo había dicho una tarde que se habían reunido "¡Si lo amas¡Pero te amas más a ti!".
"¿Dónde estarás Draco?" se preguntaba la chica mientras hojeaba su álbum de fotos, todavía sentada en la terraza de su habitación. "¿Estarás sentado sólo en algún salón de tu casa bebiendo cerveza¿Decidiendo si mudas tu estudio al que fue de tu padre¿Estas sólo?" Pansy se detuvo en una foto de Draco con ella, justamente en su quinto año, con la patrulla inquisitoria, cuando más tiempo juntos pasaban y la acarició "Por supuesto que estas sólo… ¿Quién querría estar contigo?"
Pansy se sonrojó ¿Quién querría estar contigo? Eso era lo que tenía en la cabeza "Yo no Draco, yo quiero estar con alguien que quiera estar conmigo…aunque todavía te ame"
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La piel de Ginny había cobrado un tono que competía con su cabello, tono que se mantuvo cuando regresaron con "Bottle"
--¿Estas son todas verdad?—había preguntado Draco al joven parecido a Percy, mientras Ginny permanecía de pie frente a la puerta con mil insultos agolpándose en su cabeza.
--Si Malfoy, lo son—respondió secamente—ahora deben prepararlas para observación
--¡Ah no!—había protestado Draco--¡Ni creas que tocaré toda esa sucia sangre!
--Lo harás—otra respuesta seca de Mark
--¿Qué es lo que hay que hacer?—había preguntado Ginny al fin ignorando a Draco
--¿No sabes preparar muestras?—había preguntado el joven acomodándose las gafas
--No—Mark suspiró
--¡Genial!—dijo de mal humor—como ayuda me mandan a una principiante y a un renegado. Les dan vacaciones a mis asistentes ¿Y a cambio me los envían a ustedes?
"¡Pues si me enseñarás!"
--Si quieres la ayuda—dijo el rubio cruzando los brazos y sonriendo--… si no, nos vamos y ya
--¡Más quisieras Malfoy¿Crees que tu sangre, apellido y tu premio anual te da privilegios aquí¡Pues estamos en las mismas¡Yo también fui premio anual¡Tengo un título en análisis mágicos clínicos¡Y tú eres un voluntario¡Y como tal, obedeces!
"Igualito a Percy" pensó Ginny y sin querer soltó una risita
--Disculpa—dijo el joven--¿Te parezco gracioso?
--No…NO…es que¡no!
--¡Tranquila fierecilla!—dijo Malfoy—Bottle no te puede hacer nada¡Sólo somos voluntarios!
--¡Te he dicho mil veces que no me llames Bottle Malfoy!
--¿y?
--¡Púdrete Malfoy!—gruñó Mark--¡Pero antes de irte prepara esas muestras!
--Ya te dije que no
--Y yo ya te dije que no se irán hasta que estén listas
--Espera—dijo Ginny--¿Las preparamos y podemos ir a casa?
--Así es niña
--¡Anda Malfoy deja de ser un quejita y vamos a hacerlo!
Draco arqueo una ceja y miro a Ginny
--¡Cuánto antes pueda alejarme de ti será mejor!
--¡Si¡No se te valla a pegar un poco de clase!
--¡Tu!—dijo Ginny señalando a Bottle—deja de portarte como Percy y enséñame
--¿Cómo quien?
--Percy…mi hermano, pero ¡vamos enséñame!
Ginny no supo por qué, pero Mark cogió un frasco de muestra y dos placas de vidrio, puso una placa sobre el frasco y Ginny vio como la sangre parecía ser succionada por la placa, finalmente, el analista la cubrió con la otra placa y el nombre del paciente apareció sobre ella.
--¿Te has fijado?
--Si
--Y bien Malfoy, tu ganas—le dijo a Draco—no prepares muestras para observación, prepáralas para el lector. No olviden usar gafas protectoras
Draco no contesto, pero sacó su varita y se sentó en la mesa que ya ocupaba Ginny y donde la chica se disponía a preparar placas de vidrio.
--Lo estas haciendo mal fierecilla—dijo al cabo de un rato
Ginny levanto la mirada, y vio como el chico ponía un líquido morado en los frascos con las muestras, le llamo la atención que no era necesario destapar la muestra, todo se hacía con la varita, no le dio importancia al comentario del muchacho y volvió a lo suyo.
--Lo estas haciendo mal—repitió Draco
--¿Qué?
--Que lo estas haciendo mal
--Ocúpate de lo tuyo Malfoy, tu no quisiste hacer esto, entonces déjame en paz
--¿Ves cómo lo haces mal?—dijo Draco dejando su varita en la mesa
--¿Ah sí?—Draco asintió--¿Y por qué según tu?
--Mira la de Bottle ¿Ves como el color parece más claro? Estas poniendo demasiada muestra van a quedar opacas y no se podrá leer en ellas
Ginny comparo las tres placas que llevaba con la de Mark, la ya conocida punzada de coraje la llenó "Maldita sea…tiene razón"
--Deja que te ayude—pareció ordenar, haciendo que Ginny levantara toda la cara para verlo
--Pensé que no querías tocar estas muestras
--No quiero tocarlas, pero quiero ayudarte--¿otra orden?
--¡Pues gracias!—respondió Ginny con sarcasmo--¡Pero puedo yo sola!
--Si te ayudo—dijo Draco recargándose en la mesa y acercándose a Ginny—vendrás a Londres conmigo esta tarde
--¿Qué?
--¡No pensé que fueras tan retrasada fierecilla! Te estoy invitando por otro helado hoy cuando salgamos—alcanzó una de las manos de Ginny y logro que ella se sonrojara-- y si te ayudo no me rechazarás.
--No lo creo—respondió Ginny dominándose y con una sonrisa mientras volvía a sus muestras y sus placas de vidrio.
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Michael Corner estaba molesto, hasta hoy su coraje no había disminuido, la imagen de Ginny despidiéndose de Colin en la estación del tren, no salía ni un segundo de su mente, quería a Ginny a su lado y no resistía la idea de que ella no fuera libre.
Tenía que pensar en algo, separarlos le podía ser fácil, conocía el temperamento de Ginny, y sabía que picándola lo suficiente se hartaría de Colin, pero convencerla de volver, eso…si que iba a ser duro.
Si no hubiera sido tan idiota para molestarse por un partido de quidich, o peor para tratar de darle celos con la buscadora del equipo, quizá ella…
"¡Estúpida Cho!", Michael no recordaba haber conocido jamás a una muchacha tan llorona, pasaba más tiempo consolándola que hablando con ella, ya lloraba por Cedirc, o al rato por que Potter no la había comprendido o que si Marieta la había traicionado y tenía algo de culpa ¡Tantos motivos para llorar y una sola persona!, el colmo había sido cuando en Hogwarts se empezó a hablar de que a Potter le gustaba Ginny, Cho no podía creer que Harry la cambiara por la que la había derrotado en el campo de quidich, hizo un gran berrinche y Michael la terminó definitivamente, aunque, finalmente, nada parecía haber pasado entre Harry y Ginny.
Según sabía Michael, Ginny sólo llevaba una semana saliendo con Colin y por como se habían despedido, no parecía que fueran a verse en las vacaciones, esa era su oportunidad, acercársele ahora...acabar con el vínculo mientras no estaba el otro.
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--Ginebra, deja que te ayude
--No, gracias
--Bueno—sonrió Malfoy—hasta mañana entonces, ya terminé aquí—dijo quitándose las gafas de protección, y recogiendo el suéter que se había quitado
--¿Ya…terminaste?
--Ajá, hasta mañana
--¡A dónde crees que vas Malfoy!—escucho Ginny la voz de Mark
--Terminé
--Pero la niña no—sonrió Mark triunfalmente (y Ginny también)—y dije que se podían ir cuando todas las muestras estuvieran listas
Malfoy refunfuñó ¿Acaso estaba reconociendo la derrota?, con el gesto molesto, cogió algunos frascos y laminillas y ayudó a la pelirroja.
--¿No es gracioso?—dijo Ginny cuando ya iban saliendo del terreno de Mark--¡Cómo tuviste que tocar "esa sangre"!
--¿Te divierte fierecilla?
--Si—rió Ginny
--Pues te aseguro que nos divertiremos mucho más hoy en Londres
--¿Qué dijiste Malfoy¡Estas loco¡Tú y yo no vamos a ningún lado!
--Claro que si—dijo él tranquilamente mientras empezaban a bajar las escaleras
-¡Qué no!
--Te dije que si te ayudaba no podrías rechazarme…bien te ayudé
--¡era tu obligación!
--No. Pude haberme sentado a observarte terminar, pero me permitiste ayudarte…ahora cumple tu parte del trato
--¿Cuál trato¡No hicimos ningún trato!
--¿no?
--no
--¡Caray!—dijo Draco fingiendo contrariedad—entonces hagámoslo ahora…--dijo parándose en seco—si vienes conmigo te explico todas las dudas que tengas del hospital ¿trato?
Ginny negó con la cabeza, sonaba tentador pasear por Londres y además aclarar sus dudas, pero el hecho de que fuera Malfoy quien proponía le disgustaba a la chica.
--Esta será la última vez que te lo pida—dijo tomándole la mano—por favor Ginebra acepta mi invitación para tomar algo
"¿Dijo por favor¿Por favor?"
Ginny no respondió, siguió bajando las escaleras hasta la recepción.
--Hasta mañana señorita—le dijo la recepcionista
--Hasta mañana
--Hasta mañana Draco—le dijo al chico entregándole la mochila que le había encargado en la mañana
--Hasta mañana
Ginny salió del edificio y tomo aire, no había sido fácil, pero había sobrevivido un primer día, se convenció de que podía hacerlo.
--Ginebra
--¿Otra vez tu?
--Ah! No creerás tan fácil deshacerte de mi… ¿o si?
--¿Por qué Malfoy?—Ginny no pudo creer que estaba haciendo esa pregunta--¿Qué rayos quieres hacerme?
--¡Ya te lo dije¡Acompañarte un rato
--¡Yo no necesito que me acompañes!—le dijo casi a gritos--¿Quieres mofarte de mi¿Es eso?
--No
--¿Y entonces¿Qué quieres?
--Bueno…que tu me acompañes entonces
--¿Para?
--¡Olvídalo!—estalló Draco--¡Vengas o no conmigo me voy a pasear por Londres! –dijo subiendo el volumen de su voz, incluso sonando amenazador--¿Quieres un por qué¡Simplemente no me quiero ir a mi casa¿Sabes lo que es llegar a una maldita mansión con 50 habitaciones y estar completamente sólo ahí¡No lo sabes!—tenía los puños apretados y su tez tomaba un color levemente rosado, Ginny nunca lo había visto así-- ¡Claro que no quieres quedarte en Londres¡Quieres ir a tu casa donde estarán tu madre y tus hermanos¡Oh si¡La casa Weasley esta llena de amor¿A caso crees que muero de ganas de estar contigo¡Pues no Weasley¡Solo quiero compañía¡Pero no te preocupes…también se estar sólo!
Ginny sintió las lágrimas llenarle los ojos, levanto la mirada y evito que salieran, no lo había pensado…
--Voy contigo—dijo antes de darse cuenta
--No gracias…no quiero tu lástima—contestó el rubio volviendo a su tono normal, aunque Ginny pudo ver que su semblante seguía afectado
--No es lástima
--¿Qué esperas para irte a tu casa¡Tu madre ya debe tener la comida lista!
Debía ser cierto, seguramente Molly Weasley ya tendría todo listo, esperando a que llegaran Charlie, ella y su padre, se sintió un poco apenada por Draco, pero sabía que a esa alturas de la discusión ya no podía hacer nada por el. Suspiró
--Hasta mañana
--Hasta mañana Weasley ¡Hasta mañana!—espetó
Ginny dio unos pasos hacia la calle y ya iba a tirar la varita para llamar al autobús noctámbulo cuando se le ocurrió
--¡Oye!—llamó al muchacho que ya iba caminando hacia la salida de la calle y agradeció que el volteara—Tal vez mañana
Draco volvió a girarse y siguió caminando dejando a Ginny con la duda, ella se molesto por la poca importancia que el muchacho le daba, pero hizo un esfuerzo por entenderlo.
"¡Momento Ginny¿Estas…sintiendo…sintiéndote mal por él?"
Tiro la varita y le pago al conductor, pidiendo ser llevada hasta la madriguera.
"¡No puede ser!"
Se sintió molesta con ella misma, cuando el autobús aceleró y vio a Draco en un flashaso por última vez, la verdad es que él no se había portado tan mal, de hecho, le había estado ayudando todo el día pero ella y su carácter lo habían llevado por segunda vez a ese punto en el que se confesaba sin querer, quizá debió ser menos desconfiada…bueno¡mínimo darle las gracias!
"¿Las gracias?" Ginny se dio cuenta de que nunca le había dado las gracias a Malfoy sin usar un tono sarcástico…por nada.
Y cuando menos se dio cuenta, el autobús la estaba dejando en su casa, dio gracias por estar ahí, en una casa que ya se inundaba con el olor a comida, donde había quien le preguntara cómo había estado el día, besó a su madre y se sentó en la mesa de la cocina.
--¡Te quiero mucho mamy!—dijo contenta mientras casi devoraba su crema de zanahoria
--Yo mas Ginny—afirmó la señora Weasley mientras le pasaba a su hija un vaso de agua ¿Qué tal tu día?
--Raro—sonrió—pero bien
--¡Qué bueno linda!
"Tenías razón Malfoy, no hay nada como estar en mi casa"
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Al fin las vacaciones de primavera, el hospital, Ginny junto a Draco y ¿otros voluntarios? xD no quiero decepcionarlas, pero no tengo planeado hacer triángulo amoroso con ellos (ese sitio es de Colin).
¿Qué opinan de Antuán y Randy?...me gustaría trabajarlos un poco más y que tuvieran un poco más de peso…pero no sé.
Aunque el final no me convenció del todo, creo que lo que hay que decir ya lo dije en el capítulo, Pansy, Michael, Draco y Ginny y todo eso…así que sin más, se despide de ustedes su amiga Sarita. ¡Espero sus reviews!
