¡Hola! Un placer leer sus reviews, ahora contestaré:

Carolina Gatica: Jeje… ¿qué si entiendo lo que tratas de decir¡Checa este capítulo! xD (Creo que te gustará…o eso espero). Y déjame saber tu opinión.

Dreyco: ¿Eres Ángel verdad? corrígeme si me equivoco por favor ¡Muchas gracias por seguir la historia y presionar y presionar ya que sin eso…quien sabe hasta cuando actualizaría!

Janeth-malfoy: ¡Lograrás que me sonroje! Gracias por leer y por tu lindo review

Misha Potter: Muchas gracias, continúa escribiendo tus fics que me parece que son buenísimos Y eSCrIBe coMO QuIeRaS¡Cada quien su estilo! jeje, es que me pase por tu fic "Girlfriend", no tuve tiempo de dejarte un review, pero leí que alguien te ponía eso. A mi me gusto mucho la historia, esta original así que ¡¡Tu sigue adelante!!

LORE: ¡Ya soy internacional! xD Gracias por el apoyo y el ánimo que me brindas. ¡Qué bueno que este humilde fic te este gustando! Espero que este capítulo también te agrade y por supuesto que me lo dejes saber ya que me encantará saber tu opinión.

WenLoony: ¿Pero para qué quieres triángulo amoroso en el hospital? jeje… ¿No prefieres situaciones entre Draco y Ginny? Esta bien, tal vez si reconsidere lo de los triángulos amorosos pero por ahora sólo te puedo dar gusto poniendo a Colin a un ladito (aunque no por mucho tiempo) ya lo he dicho ¡Es importante el chico para la historia! xD ¡Gracias por leer y comentar!

Natisluna: ¡Hola linda! Muchas gracias por seguir mis fics, el apoyo me hace sentir taaaaaaan feliz que actualizo más rápido. xD

--Perdón, en el capitulo anterior no respondí a nadie (los reviews del 7) por que…bueno se me hizo más importante actualizar y ps tuve 2 ó 3 problemas…en fin. PERO GRACIAS ESPECIALES A TODOS POR QUE TAL COMO QUERÍA CON EL CAPÍTULO 7 LLEGUE A 30 Y CON EL ÚLTIMO FUERON TODAVÍA MÁS (Sarita esta tan pero tan pero taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan contenta que tiene una gran sorpresa para ustedes en este capítulo 9)

Ceci Malfoy: Hola pequeña, gracias y espero que tu también actualices pronto

S. Lily Potter: ¡Me encanta que te encante¡Y tu comentario me divirtió mucho¡Gracias!

Swett Malfoy: Gracias  Espero que tu también sigas adelante

Juli: Muchísimas gracias, espero que te guste mucho este capítulo.

Y ahora si…CON USTEDES…

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CAPITULO 9. DARSE CUENTA

--Señorita encárguese de ese paciente mientras llega el sanador

--¿Qué¿Y dónde esta?

--¡Ocupado¡Muévase!

--Si

Ginny se acercó al hombre que un camillero había traído, no entendía nada de lo que estaba pasando, el día que había empezado tranquilo estaba vuelto loco.

En un momento, los medimagos y enfermeras se encargaban de sus pacientes, apurados por la gran demanda que tenía el hospital esos días, pero esencialmente acostumbrados, y al momento siguiente corrían a los patios y techos a los que no paraban de llegar carruajes ambulancias.

Algo grande pasaba y a ella nadie le decía nada, un medimago había aparecido buscando a una enfermera que lo asistiera en una cirugía pero como no había ninguna desocupada, Draco se había ido con él, de modo que estaba sola.

Todo lo que sabía del hombre que tenía enfrente era que había sido dementado, lo había pensado poco y se acordó del remedio del profesor Lupin y de la enfermera Pomfrey…. ¡Chocolate!

"¿Y dónde se consigue un chocolate aquí?... ¡Mejor aún!... ¿Dónde se consigue cualquier cosa aquí?"

Una lucecita verde bajo su cara llamó su atención, algo parecía brillar dentro del costalito atado a su cintura, lo abrió y sonrió aliviada, ahí estaba, había una tableta de chocolate dentro del costalito que un día antes le había dado Malfoy…¿Cómo no se le había ocurrido abrirlo antes?

Como pudo, hizo que el hombre se comiera un pedazo, inmediatamente después, el camillero reapareció llevando a otra persona.

Ginny se asustó cuando se dio cuenta que se trataba de Neville…aunque el camillero no le había dicho lo que le ocurría.

--¡Enervate!—susurró Ginny y le metió un pedazo de chocolate en la boca mientras ella misma masticaba un poco para calmarse.

Neville se sentó en la camilla y casi se cae tratando de bajarse, Ginny se dio cuenta por su atuendo que él era otro de los voluntarios.

--Hola—le dijo sonriéndole

--Hola—susurró un asustado Neville mientras se quitaba el flequillo de la cara--¿Tu también?

Ginny movió la cabeza afirmativamente--¿Y como fue?

--El sábado vine con mi abuela a visitar a…tu sabes, mis padres—explicó el chico—y ella me anotó

--¿Y qué tal te va?

--No paran de gritarme—reconoció Neville sonrojado--¿Y tu?

--No mal—Ginny recordó que a Neville lo había traído un camillero--¿Y qué fue lo que te pasó?

--Yo…me desmayé

--¿Por?—Ginny dejó escapar una risita que paró cuando vio a Neville se encogió apenado

--El sanador a cargo grita mucho—dijo el apenado—más que Snape. Y luego, la sangre y…

--¡Es verdad!… ¿Sabes qué esta pasando?

--Eh…localizaron un grupo de mortífagos, sólo recuerdo a Judson y Macnair, fueron por ellos pero era una emboscada…tenían criaturas con ellos y…--la mirada de Ginny lo hizo callar, había angustia en sus ojos--¿Ginny¿Estas bien?

--¿Cómo sabes eso?

--Me lo dijo Megan, que se lo dijo una enfermera que se lo oyó a un medimago que se lo dijo el auror que los llamó

--¿Megan?

--… la otra voluntaria… va en quinto año…Huflepuff

--Eso explica por que no la conozco

Neville alcanzó a asentir, antes que un medimago moreno de aspecto fuerte llegara a donde se encontraban

--¡Oh¡Ahí estas!—dijo con una voz grave que hizo que Ginny retrocediera un paso--¡Qué bueno que ya estas mejor¡Vamos¡Queda trabajo!

--S….s…si ¡SI!—Neville se sacudió y se apresuro a seguir al medimago con cara de espantado

"¡Caray¡Estoy en la gloria!"

--¡Fierecilla ahí estas!

"Estaba"

Ginny se dio media vuelta con cara de pocos amigos y miro al rubio que se secaba las manos con una sanita.

--¡Aquí estoy!—dijo con ironía

--¿Qué tal te ha ido en mi ausencia?

--Mejor que en tu presencia Malfoy

Draco miro la sala en la que estaban divertido, había sábanas regadas por todos lados, rastros de pociones, las camillas amontonadas sin orden alguno y más de un paciente se quejaba por lo bajo, a uno de ellos se le estaba poniendo la cara de un rosa pálido muy extraño.

--Ya veo—dijo el chico sacando su varita y metiendo la mano en el costalito atado a su cinturón, saco de este un frasco con poción y le dio a beber al hombre rosado mientras murmuraba palabras que Ginny no entendía moviendo la varita.

Toda la atención de la chica estaba puesta en el costalito del rubio, había notado que Neville no llevaba uno y el seguir sosteniendo un pedazo de chocolate en la mano no la dejaban pensar en otra cosa que el origen de dicho costalito.

--¡Vaya¡Para ser una chica eres bastante desordenada fierecilla!

--¡Todo eso ya estaba tirado cuando yo llegué!—aclaró ella ruborizándose--¡Yo sólo he recibido 4 pacientes!

--¿Y no pudiste entonces recogerlo?—movió su varita e hizo que las camillas se alinearan a los muros, las sabanas se doblaran y pusieran sobre ellas y que los líquidos derramados en el piso se secaran--¡Muy mal¿Qué clase de ama de casa serás?

Ginny se limitó a lanzarle una mirada asesina cuando el rubio guardo el resto de la poción que había sacado de nuevo en su costalito.

--¿De dónde sacaste eso?—preguntó levantando la cara para alcanzar a verle los ojos al muchacho

--¿Qué?

--La poción… ¿De dónde vino?

--Del mismo lugar que ese chocolate supongo—respondió cruzándose de brazos y sonriendo

--Lo saque del costalito que…--Ginny reaccionó sintiendo como si la golpearan con algo muy duro

--Qué…--Draco arqueó una ceja y levanto un poco su barbilla, disfrutando con la cara de Ginny

--Que tu me diste—murmuró ella sintiendo la sangre llenar su rostro

--Ajá

--Tu…yo…pensé que…

--¿Qué te lo daban del hospital?—Ginny movió la cabeza con la boca abierta—Si, algunos sanadores llevan uno de estos consigo

--Pero…

--Pero se espera demasiado de nosotros, nadie nos enseña lo que hay que hacer, sólo dan por hecho que lo sabemos, mi experiencia en navidad hizo que…

--¡Draco!—lo interrumpió Ginny sin meditarlo

Por razones poco o nada comprensibles para ella sólo sonrió al chico que había bajado su barbilla y su mirada hasta ella, Ginny sintió el calor hasta sus orejas que como buena Weasley ya tenía enrojecidas y Draco no podía, aunque intento reclamarle el derecho de usar su nombre, articular palabra.

--Gracias—susurró Ginny por fin terminando el incomodo silencio que los pacientes de la habitación miraban atentos

"¿Gracias?"

--De nada…

--¿Ginny?—"¡Momento¿Le estas pidiendo tutearse¡Rayos!"

--¡Ginebra!

--¿Chocolate?—le ofreció de la barra que sostenía

--Si—dijo él y cortó un pedazo

Minutos más tarde apareció una sanadora que les dejo media hora libre para que fueran al salón de té del hospital, les recomendó que comieran algo pues el día iba a ser largo.

--Expreso doble cortado y sándwich de pavo—ordenó Draco a la mujer que estaba a cargo--¿Qué quieres tú?

--¿Yo?—Ginny se inquietó, casi llevaba el dinero justo para coger el autobús a su casa—Creo que sólo té—"si" pensó, para tomar té le alcanzaba perfectamente

--¿Té¡Con eso no vas a aguantar el día fierecilla!—Draco la miró serio—escuchaste a la sanadora…creo con lo de hoy no retendrán más de la cuenta

--¿De verdad?

--Si—contesto el rubio secamente y se volvió a girar a la encargada—Dos sándwiches de pavo, un expreso doble cortado y una leche malteada de chocolate—dijo rectificando su orden—Ahora vamos a sentarnos fierecilla

--No pediste mi té

--Te pedí una leche de chocolate ¿no te gusta?

--Mucho—reconoció Ginny sonrojándose

--Lo supuse

Cuando un muchacho los llamó indicándoles que la orden estaba lista, Draco se levantó y volvió a la mesa con una charola de la cual entrego a Ginny un sándwich y una copa de cristal grande con la leche malteada.

--¿Y de dónde sacaste los costalitos?

--Se llama porta-botiquín—corrigió él

--¿Y cómo sabías del chocolate?

--A las chicas suele gustarles mucho pedir la leche así—respondió el sin mucho interés, aunque se sintió curioso de la risa de la pelirroja--¿De qué te ríes?

--No me refería al chocolate de la leche señor Casanova sino al que saque del costalito

--Porta-botiquín

--Como sea

--¿No has captado la idea?—Ginny negó con la cabeza--¡Es obvio que contiene todo lo elemental!

--¿Ah sí?—Ginny se sintió torpe de pronto--¿Y cómo supiste que poner?

--Unos días de experiencia y Madam Pomfrey me ayudó

--¿Madam Pomfrey te ayudó?

--Eso dije

--Pero ella…

--Obviamente soy muy persuasivo—Ginny arqueo una ceja—Esta bien, la moleste días y días hasta que cedió—dijo él divertido y Ginny se rió

Regresaron a la cuarta planta, donde los medimagos parecían tener la situación bajo control y fueron asignados a seguir a uno distinto cada uno.

A Ginny le dio gusto trabajar las siguientes horas al lado de Tomas Marker, el medimago joven que había conocido el día que le había tocado llevar pociones.

El todavía pasante, fue muy amable en todo momento, le enseño a revisar signos vitales e hizo que le acompañara en su visita a los pacientes.

A Ginny le pareció muy interesante seguirlo, Tomas caminaba entre las camas de los pacientes leyendo el expediente y pasándoselo a Ginny para que anotara todo lo que el iba dictando, incluso se tomaba la molestia de deletrearle los términos difíciles y explicarle algunos.

Mucho más contenta que lo que había estado en el día Ginny fue a la recepción del hospital para ser reasignada, pues Tomas Marker había tenido descanso.

La mujer regordeta que cuidaba las cosas de Draco le ordenó ir a las habitaciones en las que se atendía a los pacientes que llegaban con quemaduras.

En ese lugar, la joven Gryffindor se sintió algo inútil, le habían ordenado cambiarle las vendas a un paciente, pero como nunca en su vida había puesto un vendaje, lo que logró fue cortarle la circulación al paciente ganándose un buen regaño de parte del medimago encargado que la hecho a gritos de la sala.

Así que, Ginny estuvo sentada en el suelo del pasillo por un buen rato, más de una hora, hasta que el medimago salió y le dijo que ya podía irse.

--Si…y perdón—dijo Ginny con su mejor sonrisa aunque por dentro estaba queriendo gritarle un poco al mago

--Con un perdón no se resucita a los muertos señorita, sea más cuidadosa con su trabajo

--¿Quiere decir que el paciente…

--El señor Morandi esta bien. Descuide—Ginny asintió—sin embargo, me gustaría recordarle que aquí trabajamos con vidas humanas

--Si, lo se

--Mañana la quiero ver en el cubículo de enfermeras a las siete en punto

--Si

--Tiene que aprender a poner un vendaje

--Si

--Ahora váyase a descansar, todos tuvimos un largo día.

Ginny camino lo más rápido que pudo hasta la recepción, Neville venía caminando junto a una muchacha castaña.

--¿Qué tal el día Ginny?—le preguntó un tímido Neville

--No tan mal

--Extraño los días no tan malos—suspiró la chica

--¡Oh! Tu debes ser Megan ¿verdad?

--Así es. Y tú eres Ginny

--Si. Gusto en conocerte—dijo extendiéndole la mano

--Igual. Y hasta mañana

--Hasta mañana Ginny

--Hasta mañana, descansen

Tanto Neville como Megan llevaban expresiones cansadas, Ginny no los culpo por despedirse tan rápido y se acercó a la recepción para avisar su salida dándose cuenta que las cosas de Draco seguían ahí.

--¿Cree que le falta mucho para terminar?—le preguntó a la recepcionista

--¿A Draco?—Ginny movió la cabeza afirmando—Pues no lo se¿Por qué no vas a buscarlo? Esta en el cuarto piso, con los pacientes que llegaron hoy

--¿Puedo?

--Si linda

--Gracias

Ginny no se dio cuenta de lo que hacía hasta que se encontraba en la tercera planta, sus pies la habían llevado corriendo hasta allí sin conciencia.

"¡Momento Ginny¡Qué rayos te sucede a ti hoy¿Qué haces aquí?"

--¿Qué haces aquí?

"Justo eso me estaba preguntando"

--¿Pasa algo?

Draco venía bajando las escaleras con tranquilidad, parecía haber tenido un día agitado, su cabello rubio estaba desordenado y le caían unas cuantas gotas de sudor por la cara de la cual no había mudado su expresión de arrogancia, no llevaba puesto suéter ni chaleco y tenía la camisa blanca arremangada y con dos o tres botones del cuello al pecho desabrochados.

--No…sólo—Ginny procuró no mirarlo—Me enviaron a buscarte

--¿Buscarme¿Quién?

"¿Quién me envió? Pues es obvio que…que…bueno, esta bien, sólo enloquecí y vine hasta aquí"

--Es que ya se fueron los otros voluntarios y…

--Yo también ya me voy—dijo él bajando los escalones necesarios para estar al nivel de ella

--¡Oh! Bueno—Ginny se dio vuelta y los dos bajaron a la recepción juntos

--¡Draco!—dijo sonriente la recepcionista--¡Te he dicho que uses todo tu uniforme!

--Lo se pero es que hoy ha habido tanto—dijo con una sonrisa que Ginny no le creyó, aunque pareció que la mujer si

--Aquí tienes—dijo entregándole su mochila

--Gracias y hasta luego

--Hasta mañana—dijo Ginny

--Hasta mañana jóvenes

Ninguno dijo nada, Ginny no había llamado todavía al autobús noctámbulo ni Draco había empezado a caminar hacia el Londres muggle, estaban de pie, afuera del hospital uno junto al otro.

Ginny intentaba incluso no mirarlo, el pecho descubierto de Draco no le estaba ayudando a nada, no era la primera vez que lo veía, pero era la primera vez que no sentía que lo odiaba. Sus mangas recogidas dejaban ver el vello dorado de sus fuertes brazos y sentía ganas a secarle el sudor de la cara.

Se disgustó consigo misma por que en ese momento sintió el impulso de verificar el aspecto que ella misma tenía, casi como si quisiera estar a su altura, se giró un poco para ver su reflejo en uno de los aparadores.

--Te ves bien

Ginny cerró los ojos sin poder creer lo que había escuchado

--¿Eh?

--Que te ves bien, deja de mirarte en los cristales y llama de una vez a tu autobús ¿Crees que esperaré todo el día?

--Yo…eh…bueno

Con las mejillas "inexplicablemente" sonrosadas Ginny metió la mano en el bolsillo para sacar la varita y llamar al autobús, cuando este llegó se subió al primer escalón y se dio la vuelta sonriendo

--Hasta mañana

--Hasta mañana fierecilla

Ginny le pagó al conductor y se busco un sitio donde sentarse…seguía sonriendo "inexplicablemente" y cuando sacó un espejo de su bolsillo noto que seguía sonrosada.

Incluso al llegar a la Madriguera donde los gemelos estaban de visita, Ginny mantenía una sonrisa, ninguno de sus hermanos le hizo preguntas, así estaba bien.

Los Weasley esperaron a que Ginny se fuera a su cuarto para hablar de lo acontecido ese día.

--No hay ninguna posibilidad de que ganen—dijo Charlie convencido—si no lo hicieron cuando su líder estaba con ellos…menos ahora

--¡Pero sigue habiendo peligro!—exclamó la señora Weasley preocupándose

--Como siempre te preocupas de más mamá—George también hablaba convencido

--Hoy vencieron los aurores y no hay razón para que eso cambie—afirmó Fred

--Tranquila Molly— dijo el señor Weasley, el verdadero peligro ya pasó, ahora son patadas de ahogado

--Me preocupa que hayamos permitido a Ginny salir de Hogwarts

--Yo creo que Ginny ha demostrado ser lo suficientemente madura—la defendió Charlie

La familia estaba muy lejos de imaginarse que Ginny estaba informada de los ataques y el estado del mundo mágico, quizá no hubieran creído que ignoraba todo si ella no hubiera llegado a casa con esa sonrisa y se hubiera retirado a su habitación de la misma forma.

Así, mientras en la cocina de los Weasleys, se hablaba de aurores y mortífagos, en la habitación de la hija, una chica le sonreía al espejo mientras cepillaba su cabello, sin pensar absolutamente en el mundo.

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¿Dónde estaba¿Y por qué rayos deseaba tanto saberlo?

Ginny salió de sus pensamientos cuando la enfermera que le enseñaba sobre vendajes comenzó a reclamarle su atención.

Había estado desde las siete de la mañana hasta el medio día practicando, había logrado hacer buenos trabajos, pero en esos momentos estaba distraída.

Sentía una imperiosa necesidad de ir a la recepción y preguntar dónde estaba Draco y una todavía más fuerte por estar sola y gritarse un poco por lo primero.

Desde el día anterior su imagen en la calle no se le había borrado, y menos el recuerdo de sus palabras "Te ves bien"

--¡Weasley¡Pon atención a lo que haces!—ordenó la enfermera saliendo de la habitación

Le pidió disculpas a la mujer a la que le estaba vendando las manos y volvió a empezar

--¿Tienes novio?—preguntó ella de repente, una mujer de unos 45 años

--Si ¿Por qué?

--Por que te noto enamorada ¿Por qué más?

--¿Enamorada¿Yo?

--Si, has andado por aquí toda distraída, es obvio que ya estas ansiosa por verlo

"¿Verlo?"

"¿A quién?"

"¿A Colin?"

--¡Seguro ayer el fue especialmente lindo!—dijo la mujer que acompañaba a su paciente y que parecía un poco mayor

"¡Colin! No había pensado en él"

--¡Ay la juventud¿Qué te dijo?

--Eh…--Ginny estaba muy roja y confundida

--Si…ayer te debió decir algo que te tiene así hoy

"Estaba pensando en… ¡Ay no!... ¡No¡El no fue lindo conmigo!"

--Yo…

--¡Mírala!—dijo la mujer a la que Ginny vendaba--¡Creo que se acaba de dar cuenta!

--No—dijo Ginny poniéndole el seguro a la venda, dando por finalizado el trabajo y moviendo enérgicamente la cabeza en señal de negación--no…ayer no…mi novio no…sólo él Dra…y…dijo que yo…y… ¡No es posible!

"¡Demonios Ginny qué te pasa!"

--No—dijo procurando ordenar bien las palabras esta vez—Ayer no vi a mi novio

--Pues déjame decirte—dijo la mayor de las mujeres levantándose y sonriendo—que entonces viste a alguien que te mueve el tapete

--¡No!—dijo pareciendo asustada (y estaba asustada)

--¡No te asustes nena!—dijo incorporándose la mujer de las manos vendadas--¡Cuando lo veas te convencerás!—se miró las manos y le sonrió—Gracias por el vendaje. Hasta luego

--Hasta luego

Cuando media hora más tarde la enfermera le indicó que había aprendido bien y que fuera a que la signaran una nueva tarea, Ginny salió corriendo a la recepción.

¡Verlo! Eso era lo que necesitaba, decirle unas cuantas palabras malintencionadas aja, verlo y comprobar que todo estaba en su lugar.

La mujer regordeta de la cual Ginny ignoraba el nombre, no se encontraba en su sitió, asomándose un poco, la pelirroja se dio cuenta que las cosas de Draco no estaban y casi grita cuando sintió unas manos sobre sus hombros.

--¿Pasa algo linda?

--No…este…yo ¿A dónde me enviarán ahora?

--¿Las enfermeras te han dejado ya?

--Aja

--Cuarta planta por favor—dijo la mujer consultando en una tabla

--Si, gracias

Y Ginny salió corriendo escalera arriba.

--Buenas tardes—saludó a un sanador—me han enviado para ayudarle

--¡Oh si¿Weasley verdad?—Ginny asintió—Tenga—dijo entregándole una tabla con un montón de hojas—Necesito que recoja historia clínica a los dos pacientes de ahí—le señaló una habitación--¿Sabe recoger historia clínica verdad?

--Eh…no

--Es fácil…los datos ya están marcados en las formas, sólo haga las preguntas y anote lo que le digan los pacientes

--Si

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Draco maldijo, el lugar era horriblemente frío, aún envuelto en su abrigo sentía sus manos temblar y su cuerpo como si estuviera envuelto de hielo.

Tuvo que esperar unos minutos hasta que los vio aparecer, su madre era acompañada por dos hombres, uno que le sujetaba las manos por la espalda y otro que caminaba a su lado apuntándole con la varita. En otras circunstancias el muchacho habría corrido a darles de puñetazos a los hombres, pero la cara suplicante de su madre lo hizo permanecer quieto

--¡Madre!—dijo arrojándose a los brazos de Narcisa Malfoy

--¡Draco!—la rubia abrazó a su hijo sintiéndose dichosa por ese breve instante--¡Hijo!

Sabiendo que todos los visitantes eran despojados de cualquier cosa que pudiera ser peligrosa, los guardias salieron, dejando a la madre y al hijo en la habitación.

Habitación bastante fea, por cierto, oscura y fría como todo lo que había en Azkaban, los muros de piedra negra con dos o tres huecos para la luz y en el centro una mesa de madera con dos bancos consumidos por hongos.

Draco se aferraba a su madre todavía sin poderse creer la imagen que tenía, la que alguna vez fue gobernante de su propio reino, la que en su tiempo había puesto a Hogwarts de cabeza, la coqueta, la hermosa Narcisa Black se encontraba reducida a otra mortal…tan lastimera como cualquiera.

Una mujer vestida con un trapo que alguna vez había sido una túnica bonita, el contorno oscuro en sus ojos, la delgadez de su cara y cuerpo, lo enfermo del color de su piel…eso era lo que quedaba de ella.

--¿Cómo has estado hijo?—le preguntó mirándolo con el fantasma de una sonrisa en el rostro

Draco se quitó el abrigó y se lo cobijo a la mujer—Vivo

--¿La escuela?

--Sigue en su sitio

--¿El hospital?

--También

--¿Las chicas?

--¡Madre¿Cómo has estado tú?

--Mejor Draco—ella se acurrucó en el abrigo del muchacho—Gracias

El joven ayudó a su madre a sentarse en uno de los bancos y se arrodillo frente a ella.

--Te sacaré de aquí—le aseguró temblando de frío

--No Draco—ella le acarició una mejilla y paso luego su mano por su cabello—No

--¡Si te sacaré!

--No hijo, yo estoy pagando por todo lo que hice…es lo justo

--¡Tu no hiciste nada!

Narcisa desvió la mirada del muchacho como si temiera que el pudiera ver a través de ellos las cosas terribles que tuvo que hacer para el Lord.

--Entonces yo también tendría que pagar

-- ¡No digas eso! —Narcisa pareció volver a ser una reina ordenando en ese momento--¡No lo repitas jamás Draco¡Tú no hiciste nada y no tienes nada que pagar!

--Pero…

--Si estuviste entre ellos fue por que tu padre y te metió ahí, tu no Draco, tu no—Narcisa se incorporó y levantó a su hijo de la loza fría— ¡Tu padre tenía razón cuando te dijo que jamás serías lo que él fue¡No eres ni serás nunca como él¡Tú harás una carrera para ti¡Yo quiero que tu juegues quidich, o qué seas medimago ó auror¡Qué dirijas tu propia compañía!

--¡Madre!

--¡Quiero que te cases por amor y me des muchos nietos¡Qué cuando engendres un hijo no lo hagas pensando en un heredero, sino en la vida que regalarás!—Narcisa tenía lágrimas en los ojos--¡Quiero que cada día de tu vida te empeñes en ser feliz TU y no en hacer infelices a los demás!

Draco suspiró

--¿Entendiste?

--Si—dijo Draco sintiendo que las lágrimas también se salían de sus ojos.

--¿Has cumplido tu promesa hijo?—ella recuperó su tono bajo

--¿Ser un Malfoy? Si madre

--¿Y las chicas?

--¡Madre!

--Vamos Draco—Narcisa se secó los ojos y volvió a sentarse en uno de los bancos—estas aquí para alegrar mi día, así que cuéntame

Draco no respondió, miró a su madre con incredulidad y se preguntó si Azkaban la estaba afectando, en todos los años que habían estado en la mansión, ella nunca le había preguntado nada parecido.

--Es horrible estar aquí hijo…sólo dame algo lindo en que pensar ¿si?—pidió en voz baja-- Para…para cuando

Draco, que ya tenía los labios morados del frío asintió torpemente y se sentó en otro banco. — ¿Vengan los dementores?—Narcisa asintió con tristeza

--Sobre las chicas no hay mucho interesante. Pero si quieres oír algo bueno… creo que conseguiré todas las recomendaciones

--¿Entonces irás a la Universidad?

--Si

--¡me da gusto¿Quién te dará la del ministerio?

--De eso no estoy del todo seguro, pero creo que puede ser Arthur Weasley

--Pero Weasley…nos odia

--A mi padre tan solo…de todos modos, me debe un favor. Debiste enterarte madre…cuando estuve con ellos yo…salvé a su hija

--Ah…si…lo recuerdo. Me enteré—La mujer apretó los puños dejándose los nudillos blancos y regresando sin querer a su mente el momento en que el Lord se había enterado que el desaparecido hijo Malfoy estaba a salvo con Dumbledore.

Narcisa sobre todo no lo había pasado bien, cuando Draco los había dejado, el Lord simplemente no le había dado importancia al muchacho, haber perdido a 8 elementos en un incidente con él involucrado lo habían hecho querer vengarse…usándola a ella.

--Me hubiera gustado ir a tu graduación de Hogwarts

--Mamá

--Se acabó el tiempo—dijo uno de los guardias abriendo la puerta, el otro le apunto la varita a Narcisa y le pidió que saliera.

--Te veré pronto madre—dijo Draco abrazándose a su madre

--En el verano hijo ¿Trae un abrigo para entonces si?

--Si

--Y no olvides lo que espero de ti. Adiós hijo—Le besó al muchacho la frente mientras las lágrimas volvían a correr por sus ojos, los dos magos que la habían traído la sacaron de la habitación.

Draco se frotó los brazos tratando de calentarse mientras una solitaria lágrima le surcaba el rostro por lo demás inexpresivo, ahora que ya no estaba su madre la habitación le parecía todavía más fría, el mundo incluso parecía frío sin "su reina".

Fue escoltado por otro guardia a la salida de la prisión y se le entregó un traslador a Londres.

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Miró su reloj, casi las tres y media de la tarde, muy tarde para el hospital y muy temprano para ir a casa, además seguro que no iría a ese sitio, de la misma forma que no lo había hecho el día anterior.

Por recomendación de su tutor Severus Snape, había rentado una habitación del caldero chorreante, no podía evitar sentirte tonto por quedarse en ese lugar, pero a la vez, comprendía que no tenía opciones, la pequeña insurrección del día anterior todavía lo tenía inquieto a pesar de que los principales siervos del Lord ya habían caído, sabía que mientras estuviera fuera de Hogwarts seguía en riesgo.

Aún con el calor de Londres, su cuerpo seguía reclamando con frío, se metió en un café y se tomó una taza de humeante chocolate que lo hizo sentirse mejor.

Como si ese día lo estuvieran persiguiendo los problemas, cuando salía del café y doblaba por una calle uno lo encontró, delante suyo se desmayaba un hombre cuya indumentaria correspondía indudablemente a la de un mago (túnica púrpura y sombrero de ala ancha), Draco alcanzó a sostener al individuo antes de que este se diera contra el suelo y para asegurarse lo palpó un poco para encontrar su varita.

Con la certeza de que se trataba de un mago, le quedaba averiguar que le pasaba, se oculto un poco en un callejón y trato de reanimarlo con la varita sin ningún resultado, como no iba a asistir al hospital no llevaba el porta-botiquín ni nada más que la varita para ayudarse.

Pudo haberlo dejado tirado y que otro se hiciera cargo mientras el se ocultaba de un posible a ataque en su habitación rentada, pero por la misma razón que había ayudado a la pelirroja tantas veces…o sea ninguna que pudiera entender, lo ayudó.

Se lo cargo a los hombros y comenzó a avanzar pesadamente por Londres, y es que, una cosa es aparecerte cuando hay problemas y a nadie le importa que no tengas licencia y la otra hacerlo en Londres bajo razones que la gente del ministerio seguramente no entendería.

Un montón de miradas de muggles curiosos y avenidas después, al fin se encontraba en la callejuela del hospital… cansado y con la espalda adolorida.

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Ella iba abriendo la puerta mientras se quitaba una liga y dejaba su cabello caer en libertad. Ginny bufó cansada del trabajo del hospital, iba a tirar la varita y pedir el autobús sin más, pero lo vio.

Con el cabello escurrido sobre la cara sudando como nunca lo había visto, la expresión de siempre en la cara y con un hombre cargado a la espalda, Draco se acercaba por la calle. Notablemente preocupada, Ginny corrió hacia él.

--¿Qué pasó?

--¿Qué pasó de qué?—preguntó el chico molesto

--Con este hombre… ¿Qué le pasó?

--No sé. Lo encontré en la calle y creo que necesita ayuda

--¿Y estas seguro de que es…

--¡Un mago por supuesto¡No sería tan idiota para cargarme un muggle a la espalda y traerlo aquí!

Ginny se sonrojó y empezó a caminar junto a él, cuando faltaba poco para que Draco llegara se adelanto para que el maniquí los dejara pasar.

En cuanto pisaron la recepción, la mujer encargada mando por un camillero y se llevaron al mago desconocido, mientras Draco se dejaba caer exhausto en una de las sillas de la habitación y Ginny junto a él con mirada curiosa.

--¿Y bien?

Draco giró un poco para verla y luego regresó a su posición

--¿Me vas a decir qué pasó?

--¿Qué pasó con qué?

--No se…hoy no estuviste aquí y luego te apareces con un desmayado a la espalda

--Son acontecimientos diferentes

--Ajá

--Puedes creerte lo que quieras

Ginny se levantó hasta el despachador y llenó un vaso que le ofreció a Draco. El chico levantó las cejas y miró un momento a la pelirroja.

--Debes estar sediento—se justificó ella

--Y adolorido—dijo el recibiendo el vaso y bebiendo

--¡No querrás que te de un masaje tampoco!—sonrió Ginny

--No creo que sepas…me podrías lastimar más

--¿Estas lastimado?

--No pero si me duele la espalda

Ginny vio la luz de su porta-botiquín brillar y lo abrió extrayendo de él un tubito con un líquido amarillo que el rubio tomó rápidamente apurándolo con más agua, cuando se bebió la última gota del vaso enseguida miró a Ginny sin expresar demasiado en el rostro.

--¿Y por qué el repentino interés?

--No te emociones Malfoy. Es sólo por cumplir mi responsabilidad—dijo aparentando seguridad y rogando por que sus mejillas no se colorearan

--¿Malfoy? Pensé que ya era Draco—sonrió burlonamente

--Esta bien Draco—dijo Ginny con voz melosa--¡No te emociones que es sólo mi responsabilidad!

--¿Y por qué te pones colorada entonces?—preguntó con suspicacia

"¡Trágame tierra!"

--No te enamores de mi fierecilla—se puso de pie y se acerco a ella—o podrías salir domada

--¡Quisieras Draco!—dijo en el tono más feo que pudo "¡Genial!"

--Hasta mañana—dijo él dirigiéndose a la recepcionista que junto con un visitante recién llegado, observaba la escena con atención

--Hasta mañana Draco

--Nos vemos mañana fierecilla—y para el estremecimiento entero de Ginny le dejó un beso en la mejilla

--Si—dijo ella apartándose rápidamente para tratar de detener el impulso que recorría su cuerpo y ordenaba a su cara girarse hasta sus labios

"¡No¡Esto no me esta pasando!"

--Y por cierto—el chico que ya estaba de pie en la salida se giró hacia ella—suelta tu pelo más seguido

Ginny lo miro procurando asimilar lo que acababa de pasarle

--No se…es que me gusta como se ve—dijo el rubio antes de salir del edificio, dejando a una joven muy confundida de pie en la recepción del hospital.

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¿Es bueno¿Es pésimo¡Déjenmelo saber con un review!

Redoble de tambor…Ta-TAN! Ya va tomando forma esto….siiiii!!!!

Ah! el amor, el amor empieza a rondar jeje. No se decir si Ginny esta enamorada, pero es obvio que siente algo ¿les ha pasado? (me encantaría que me contaran…para darme ideas). A mi sí…este chico me parecía guapo aunque insoportablemente amargado (y es que yo soy muy revoltosa e irremediablemente feliz y el simplemente es serio), un trabajo de la escuela nos hizo juntarnos ¡un día entero! en un principio me limitaba a tolerarlo pero aunque por ahora (remarcado el "por ahora" jeje xD) no hay más que amistad, yo se que algo ha cambiado…aún cuando no sepa explicar el qué. Y mi amiga Dudis se ríe de mí diciendo "Te lo dije".

Pero ya no los aburro más con mi vida, sólo les pido que sean felices…y que me dejen reviews para que yo también lo sea :D Att. Su amiga Sarita