Konban wa Minna san!!!! Soy Karegome. Bueno, seguiré publicando mi historia gracias a un agradable review. Gracias Yami-Hi-No-Renkinjutsushi!!!! Me diste mucha alegría!!!!
Espero que para los lectores que leen, pero que no comentan (a veces me incluyo yo misma en esa categoría) aunque sea les agrade pasar por aquí. Créanme cuando les digo que me hace muy feliz publicar aquí.
Ahora, para no aburrirlos más, El Capítulo 2!!!
Kaoru creyó haberse quedado inmóvil en cuanto notó que estaba sobre Haruhi. Tamaki le había empujado accidentalmente y este había dado de bruces sobre la pobre muchacha que venía abriendo la puerta. Y si eso ya le había puesto nervioso, tener tan cerca el rostro de Haruhi lo empeoraba.
Ella parpadeó un par de veces, esperando, como ella le había pedido, que Kaoru se levantara.
- ¿Kaoru?-. Lo llamó.- ¿Estás bien?-.
- ¡CLARO QUE NO ESTÁ BIEN! ¡KAORU! ¡DEJA IR A MI HIJA YA MISMO!!-. Gritó Tamaki.-
- Tama chan, estamos en un hospital. Cálmate.- Dijo Honey con sutileza.-
- ¿Estás oyendo, Kaoru?-. Preguntó Hikaru con algo de calentura.-
- ¿Eh? HAI!! ¡Gomenasai, Haruhi!-. Dijo, por fin, levantándose.-
- Descuida, Kaoru.- Respondió ella mientras se levantaba.- Pero, ¿qué están haciendo ustedes aquí? Y ¿por qué hacen tanto escándalo? Mi Otou san está durmiendo y estoy segura de que a ustedes pueden oírlos en Francia.-
- ¡De verdad lo sentimos Haru chan!-.
- Sí.-
- Vinimos porque queríamos saber el estado de Ranka san.- Dijo Kyoya, uniéndose a la conversación.- Sin embargo, también me gustaría recordarte el precio que debes pagar por la renta de este cuarto. No lo tomes a la ligera, Haruhi.- Terminó con una sonrisa propia de él.-
Haruhi sintió perder el buen humor que había tenido hasta el momento.
¡Lo sabía! ¡Sabía que Kyoya sempai haría esto!
Tamaki se abalanzó sobre Haruhi y la envolvió en un abrazo.
- ¡Estuvimos tan preocupados por ti! ¡Creímos que te había pasado algo malo! ¡No vuelvas a asustar así a Papá.-
- Tamaki sempai, que no necesito dos padres.-
- Y dinos, ¿cómo se encuentra tu padre?-. Preguntaron los gemelos a la vez.-
Increíblemente, Kaoru volvió a su modo de "pequeño diablillo" para estar a la par de su hermano. Haruhi pellizcó la mano de Tamaki para que éste la soltara.
- ¡Ay!!! Haruhi, ¡no había necesidad de eso!-. Dijo lloriqueando.-
Haruhi volteó a ver si su padre seguía durmiendo. Dio gracias al cielo que los chicos no lo habían despertado todavía. Había unas cuantas sillas allí, alejadas de la cama. Ella les pidió que se sentaran.
Honey fue alegremente hasta su asiento, seguido por Mori, que se sentó a su lado. Kyoya decidió permanecer de pie, Tamaki le dijo a Haruhi para que se sentase con él. No es necesario decir que los gemelos querían tener el mismo privilegio, pero al final la misma Haruhi les dijo que estaba bien de pie.
- Mi Otou san rara vez se enferma. No sé porqué le habrá dado esta fiebre tan repentinamente.- Dijo.- Y ciertamente yo termino tan agotada como él.-
- Eso es porque necesitas con urgencia un descanso!!! Nunca paras.-
- ¿Ya saben cuánto tiempo va a estar tu padre en reposo?-. Preguntó Honey.-
- Aún no estoy segura. Me preocupa que esto afecte mi asistencia al instituto. Tengo que cuidar de papá.-
- ¡Oh! ¡Eso es tan noble de tu parte, Haruhi! Sé que si yo estuviera enfermo, harías exactamente lo mismo por mí.- Dijo Tamaki con emoción.-
- Eso no lo sé, Sempai.- Dijo ella en voz baja.-
- ¿No puedes venir a visitarlo todos los días? No es tan difícil.- Dijo Hikaru.-
- Otou san no quiere que me quede sola en el apartamento, aunque es muy contradictorio de su parte. Él siempre se queda más de una noche fuera, pero supongo que no quiere dejarme por más tiempo. Y además, Hikaru, tardamos tres horas en llegar hasta acá. Sinceramente, ¡a mí si se me haría complicado venir todos los días!-.
- ¿Tres horas? Nosotros sólo nos tomamos diez minutos en llegar.- Replicó Hikaru.-
- ¿¡Diez minutos!?-.
- Desde luego. Tono insistió en que no quería demorar tanto en la limusina de Kyoya sempai, así que le pidió que llamara a su helicóptero privado para traernos.- Explicó Kaoru.- Disculpa que no consideráramos tu condición económica, Haruhi.-
Malditos ricos bastardos. Pensó ella con enojo.
- ¡Tengo una idea! ¿Por qué no te quedas con nosotros hasta que tu papa san se mejore? ¡Nosotros te podemos cuidar!-. Dijo Hikaru con una enorme sonrisa.-
- Lo siento, creo que tengo que negarme.-
- Ahhh, ¿por qué?-. Dijo Kaoru decepcionado.-
- ¿CÓMO PODRÍA PERMITIR QUE HARUHI SE QUEDARA CON USTEDES, DOUBLEGANGERS? NI SE LES OCURRA!!! Haruhi!! Tienes que quedarte con tu padre!!!-.
- Estoy de acuerdo.-
Tamaki estuvo a punto de estallar de la alegría de no ser porque Haruhi agregó otra frase.
- Con mi verdadero padre.-
El presidente se quedó de piedra.
- JAJAJAJAJJAAJA!!!! Buena esa!!!!-.
- Claro está que el hecho de darte hospedaje nos obligaría a agregar algunos ceros más a tu deuda.- Dijo Kyoya desde su esquina.-
Haruhi sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
-No, gracias, Kyoya sempai.- Dijo, nerviosa.- Aún siento que un favor tuyo me dará más desgracias que ayudas.-
- No sería mala idea que nosotros te cuidemos, Haru chan.- Dijo Honey.- ¡Yo te protegería de cualquier cosa! ¡Y te daría muchos dulces!-.
- Sí.-
- Gomen, minna san.- Dijo ella, disculpándose.- Pero creo que no sería buena idea que…-.
De repente, un grito vino desde el fondo del cuarto.
- HA- RU- HI!!!!-. Gritó Ranka san.-
- ¡Otou san! ¿No estabas dormido?-.
- ¡No podría dormirme con la presencia de todos estos chicos tan maravillosos cerca!-. Dijo saltando de su cama y abrazando a su hija.- ¡No tienen idea de cómo les agradezco sus atenciones con mi querida Haruhi!-.
- Konochi wa, Ranka san.- Dijo Kyoya, cambiando asombrosamente, a un humor más carismático.-
- Kyoya kun!!! Arigato por tus favores.-
Haruhi sintió el escalofrío de nuevo.
- No le creas mucho, Otou san.-
- Papa san!!! Escuchamos que andabas moribundo y vinimos a verte!!!!-.
- Ah, ¡Hikaru kun, Kaoru kun! Qué gusto verlos!!! ¡Y Mitsukuni kun y Morinozuka kun!-.
- Yo, Ranka san!-. Gritó un feliz Honey.-
- Hola.- Dijo Mori con simplicidad.-
- Ranka san!!! Qué alegría verl….-. Empezó a decir Tamaki.-
- ¡TÚ!-.
En menos de un segundo, el puño del padre Fujioka había ido a parar en el rostro de Tamaki. Éste quedó tumbado en el suelo.
- ¡Otou san!-. Le reclamó Haruhi.-
- ¿Cómo pretende este niño venir hasta aquí en helicóptero sólo para avergonzar a mi querida hija? ¡Qué despreciable!-.
- ¡Sonna! ¡Ranka san! ¡Mi intención no era…!-.
- ¡Bla bla bla! ¡No quiero escucharte!-. Dijo pegándole un pie en la cabeza de Tamaki, dejándolo pegado al suelo.-
- ¡Tono! Es cierto, ¿cómo puedes hacer tales cosas?-. Dijeron los gemelos con expresiones malignas en el rostro.-
- ¡Que no era mi intención!-.
- ¿Y bien, papa san? ¿Qué le parece la idea de que cuidemos a Haruhi por usted hasta que se mejore?-.
- ¡Me parece una idea estupenda!-. Dijo Ranka con una expresión de quien alcanza la gloria.- A excepción de este niñato.- Cambiando la sonrisa por una mueca monstruosa.-
- ¡Demo, Otou san! ¡Yo no quiero eso!-. Reclamó Haruhi.-
- ¡Pero hija! ¡Son tan atractivos!-. Le replicó su padre.-
- ¡Eso no tiene absolutamente nada que ver!-.
- Haru chan tiene que quedarse con nosotros!!!-. Dijo Honey abalanzándose sobre ella.- ¿Ne, Haru chan?-.
Ella trató de no caerse por el impacto que recibió del adorable loli shota. Él la estaba jalando del brazo con insistencia.
- Wakarenai… No estoy segura…-.
Honey cambió su expresión al oír aquello. Bajó la vista como si fuera a llorar.
- Ano…¿Honey sempai?-.
- Haru chan…Haru chan…¿Qué acaso no nos quieres?-.
En cuanto Honey levantó la mirada, Haruhi se encontró cara a cara con los ojitos de cordero a medio morir propios de un alma de Dios. Ella no pudo evitar impactarse. Aunque no quería verse como las típicas clientas del Host club, exclamando como locas lo kawaii que se veía. Un rosado cubrió sus mejillas y ella sintió su corazón encogerse.
- ¿Ne, Ne? Haru chan!!!-. Terminó por echarse a llorar en el regazo de Haruhi.- ¡Nosotros te queremos mucho! ¡No nos rechaces!-.
- Demo…-.
¿Cómo decirle que no a una cosa tan adorable como esa? Ni siquiera Fujioka Haruhi era tan dura como para ignorar algo tan bello.
- Wakata. De acuerdo. Acepto.- Dijo.- Pero no llores.-
- ¡SÍIIIIIIIIIIIIIIII!!!-. Gritó el Haninozuka mientras la abrazaba.-
¡Buen movimiento, Honey sempai!
Los otros Host vieron admirados la gran maniobra que el mayor de todos acababa de realizar.
Haruhi no pudo evitar que un suspiro se le escapara. De verdad no quería hacer eso, pero aquella miradita le había dejado noqueada en el primer encuentro.
Mori se acercó a donde estaban sus protegidos favoritos y le habló con suavidad a Honey.
- Mitsukuni.- Dijo.-
- ¿Nani?-.
- Ya deberías soltarla. La estás poniendo nerviosa.-
- ¿Ah? Entiendo. Gomen, Haru chan!!!-. Respondió Honey soltando a su amiga, retornando a su forma original de adorable y moe lleno de felicidad.-
- Arigato, Mori sempai.- Agradeció ella con una reverencia.-
Entonces, rompiendo con todas las expectativas de los allí presentes, Mori le dirigió una ligera pero sincera sonrisa a Haruhi y le acarició la cabeza como sólo él solía hacerlo con ella.
- Sólo haznos caso.- Dijo al final.-
- ¡Kyaaaaaa!!!!! ¡Qué maravilla, Morinozuka kun! ¡Eso fue muy refrescante!-.
Tamaki percibió cómo su orgullo se iba en picada. Sin saber cómo, se había sentido más impotente que nunca con Haruhi en los últimos días. Tal vez porque todos sus compañeros también la trataban ahora como "parte de la familia". Era curioso. Él había sido el primero que había adoptado la postura de "Padre" en el Host Club, anexando a Haruhi como nueva miembro oficial. Y había alentado a los demás que hicieran lo mismo y que la aceptaran entre ellos como su "hermana". Pero las cosas no habían salido tal y como él había esperado. Es obvio que la hija siempre se identifica más con el padre, claro. Pero ahora no sólo él, también todos sus hermanos, e incluso la "Madre" (Hágase notar: Kyoya) le había ganado mucho terreno a la hora de hacerla sentirse bien. Primero, los gemelos estaban en su misma clase, pasaban casi todos los días a su lado. En un principio, eso ya lo había hecho ponerse depresivo, luego comenzaron los más interesados comentarios de Kyoya para con ella, que, aunque él no quisiera aceptarlo, se había ganado su aprecio por ser, simplemente, alguien con "un punto de vista interesante". Ya era mucho con esos tres como para que ahora Honey sempai le robara sonrojos a su bella hija y que Mori sempai le hurtara la imagen de padre amoroso y comprensivo. Las cosas no debían ser así.
Haruhi tenía que tener un preferido, eso era obvio.
Cómo le gustaría saber cuál era.
- ¡Honey sempai! ¡Nos están robando carretera! ¡A Haruhi sólo nosotros tenemos derecho a hacerla sonrojarse!-. Gritaron los gemelos, parándose de sus sillas y corriendo hacia Haruhi.-
En menos de un segundo, ya se habían vuelto de nuevo el trío amistoso de compañeros de clase. Y Ranka san estaba de lo más feliz gritando como una clienta.
- ¡EHHHH!!!! ¡ALÉJENSE DE ELLA, PERVERTIDOS!-. Tamaki despertó de su momento pensativo.-
Si Honey sempai y Mori sempai le preocupaban, debía tener extremo y sumo cuidado con aquellos gemelos. Podía que ellos pudieran abrazarla como Honey, ¡Pero el caso es que ellos no eran del tipo loli shota!
- Muy bien. ¿Quién será el primero que tenga el honor de llevarse a esta princesa de paseo?-. Preguntó Hikaru sujetando bien fuerte a Haruhi.-
- ¿Eh? Chotto matte.- Dijo ella.- ¡Y suéltenme que me están asfixiando!-.
- ¡No queremos!-. Gritaron los dos.-
- ¡Ya sé! Organicémonos por edades.- Dijo Honey con inocencia.-
- ¿Pero cómo? ¿De menor a mayor?-. Preguntó Kaoru.-
- ¡Ni se les ocurra! ¡A USTEDES LES TOCARÍA PRIMERO DE SER ASÍ!-. Gritó Tamaki.- ¡Ya Kaoru tuvo su turno!-.
Ante la mención de eso, un sonrojo se hizo presente en las mejillas de Kaoru. Hikaru miró con extrañeza a su hermano.
- Tono, no sea ignorante, por favor.- Dijo Hikaru.- Obviamente tendríamos que estar los tres juntos, no sólo dos. O somos los tres, o no somos ninguno, ¿verdad, Kaoru?-.
- Desde luego. Así es.- Dijo con sospechosa rapidez, Kaoru.-
- El caso es que no dejaré que ustedes vayan primero.- Insistió Tamaki.-
- ¿Entonces qué tal por orden de tamaño?-. Preguntó Hikaru.-
- Mitsukuni estaría en desventaja.- Dijo Mori, saliendo a la defensa de su primo.-
- ¿Entonces desde el más pequeño al más alto?-. Preguntó Kaoru.-
- ¡Takashi es el no beneficiado aquí!-. Chilló Honey.-
- ¡Calma, mis súbditos! ¡Debe haber una solución!-.
- Tengo una idea que podría darnos resultados seguros y rápidos.- Dijo Kyoya, luego de haber permanecido en silencio bastante tiempo.-
- ¿Eh?-. Preguntó Haruhi, aún intentando liberarse, inútilmente, del agarre de los gemelos.-
No puedo creer que hayamos llegado a esto.
Haruhi tenía entre sus manos un montón de papelitos en los que estaban escritos los nombres de los miembros del Host Club. La idea de Kyoya sempai era rápida, era cierto, pero ¿papelitos? No se lo había esperado.
- ¡Es tan simple! ¡Brillante! ¡Eres un genio, Kyoya kun!-. Gritó Ranka san.-
- Es una persona maravillosa, Ranka san. Se lo agradezco.- Dijo Kyoya, sonanso escalofriantemente agradable.-
Haruhi suspiró derrotada. ¿Por qué a su padre le caía tan bien Kyoya sempai? Tal vez eso era algo en lo que también se parecía a Tamaki.
- Bien, necesito una mano inocente.- Dijo ella.-
- Nosotros lo sacamos.- Dijeron los gemelos, ya listos para meter la mano para sacar el papel elegido.-
- ¡NI LOCO LOS DEJO A USTEDES!-. Gritó Tamaki.- ¡Yo seré quien lo saque!-.
- Olvídalo niñato.- Dijo Ranka.- Dijo "mano inocente" no "mano manipulada"-.
- ¡Ranka san! ¡Si yo no soy una mano inocente, estos diablillos son el mismo demonio!-
- ¡Tono!-. Gritaron enojados.-
- ¿Qué tal si es Haru chan quien lo saca?-. Preguntó dulcemente Honey sempai.-
- Sí.- Lo apoyó Mori.-
- ¡Buena idea, Mitsukuni kun! ¡Mi hija es la opción perfecta!-. Dijo Ranka san.- Haruhi, saca el papel.-
Ella no tuvo otra opción más que hacerlo. No importaba cuál fuera el elegido, cualquier opción le daría una reacción diferente.
Su mano derecha tomó uno de los papelitos que estaban en su mano izquierda. Cerró los ojos para no caer en tentaciones. Cuando hubo sentido uno que le pareció "apropiado" lo extrajo del resto.
- Este.- Dijo.-
- ¡Muy bien Haru chan! ¿De quién es?-.
- ¡Obvio que de su querido padre!-. Dijo Tamaki.-
- ¡No diga eso, Tono! ¡Hemos salido nosotros!-.
Haruhi leyó lo que estaba escrito y su cuerpo se congeló en un instante.
Sus piernas le flaquearon y cayó de rodillas al piso.
- ¡Haruhi! ¿Qué pasó?-. Preguntó su padre.-
- Ha salido…Kyoya sempai.-
Más de una boca llegó hasta el suelo.
¿Kyoya era el primero?
El aludido se ajustó los lentes y sonrió de la forma que siempre lo hace cuando finge delante del padre de Haruhi.
- Vaya. No te preocupes, Haruhi, haré lo que pueda para no hacerte ningún favor para no aumentar nada a tu deuda. Así que no esperes mucho de mi persona.- Dijo con dulzura.-
¡Lo que ha dicho ha sido horrible! ¡Pero se oyó como si fuera algo tierno!
Ella miró a Kyoya con ojos desorbitados.
Su padre se había puesto a gritar y a saltar por todo el cuarto. Al menos él parecía muy feliz.
- ¡Le ha tocado primero con Kyoya kun! ¡De verdad que hemos sido muy afortunados, Haruhi!-.
Ella no estaba tan segura de eso.
CONTINUARÁ…
