Aquí Karegome, minna san. Qué bueno, ya vamos por el 12º capítulo. Lamentablemente, ya nos acercamos más y más al final, pero es que no quiero que termine siendo más largo que una novela. Así que, éste ya va a ser uno de los últimos, como quien dice, "el principio del fin". ¡Ya soy, finalmente, de 14 años! Estoy muy contenta. Así que iniciemos!!!
Capítulo 12!!!!
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Le daba la ligera impresión de que quería arrepentirse. La idea de haber llamado a los gemelos había sido impulsiva, al principio creyó que había sido una acción justa, pero ahora no estaba para nada segura. Jamás había ido a la casa de ellos, y no sabía con qué clase de juegos podrían aparecer esos dos para molestarla. Sinceramente, no sabía si habría obrado bien. Pero ya no había manera de cambiarlo.
Ya es el día. Ahora que lo pienso, cuando hablé con Hikaru, no decidimos del todo cómo llegaría a su casa. Pensó ella.
Cogió el móvil, que hasta el momento había estado tirado en su cuarto, y se dispuso a marcar el número del gemelo mayor. Pero, unos momentos antes de marcar, se quedó pensando.
Me pregunto si solamente le estoy echando más leña al fuego si hago esto. Tamaki senpai se veía tan extraño ayer. ¿Se encontrará de mejor humor hoy? Tal vez debería llamarle.
De verdad le había sorprendido el comportamiento del rubio. El hecho de abandonar la casa de una manera tan poco teatral (si se le podía decir así a las salidas del King), había sido muy sospechoso en él. Incluyendo también la despedida con la que se había retirado.
Haruhi posó su mano sobre su frente. No sabía qué pensar. Normalmente, antes de esa semana, habría pensado que había sido un acto pervertido de su parte; pero ahora se confundía sobre cómo opinar acerca de lo que hacía Tamaki.
Miró el reloj en su muñeca, ya iba a ser mediodía.
No sé si llamarle o no.
Su padre había salido a trabajar ese día. Haruhi le había reprochado por hacerlo en un fin de semana, pero Ranka había insistido, diciendo que ella no tendría de qué preocuparse si iba a estar con unos amigos.
Típico de él a esperar que alguien me vigile para salir sin la culpabilidad de haberme dejado sola.
De repente, escuchó un fuerte ruido proveniente de una bocina de un vehículo. Se asomó por la ventana para ver de qué se trataba, y entonces, vio a un montón de personas alrededor de una enorme limosina, parada en frente del conjunto residencial. No supo qué pensar, pero no pudo evitar sorprenderse. La limosina ocupaba casi media calle.
Ricos bastardos.
Salió de la casa a toda prisa. Bajó las escaleras y se posó al lado de una de las puertas.
- ¡Hoe! No hacía falta que llamaran tanto la atención.- Dijo.-
De inmediato, la ventanilla se bajó, dejando ver dos caras, cada una con una enorme sonrisa con un toque de picardía.
- ¿Nani?(1)-. Preguntó ella, al ver que ninguno decía nada.-
De un momento a otro, la puerta del vehículo se abrió y Haruhi fue sujeta por los brazos, Hikaru del lado izquierdo, y Kaoru del lado derecho, y ambos la jalaron para que entrara a la limosina. A ella se le escapó un grito de sorpresa. Cuando se vino a dar cuenta, ya ellos habían cerrado la puerta y pedido al coger que condujera hasta la mansión. Ahora ella estaba sentada en el medio de los dos.
- ¡¿Nani?! ¡¿Nani?!-. Se quejó ella.-
- Ohayo (2), Haruhi.- Dijo Hikaru, riéndose de la cara sorprendida de ella.-
- Disculpa la tardanza.- Prosiguió Kaoru.-
- ¿Ohayo? Si son casi las doce del día.- Dijo ella.-
- Tú misma lo has dicho, casi.- Rió Kaoru.-
- Esperen un minuto, no me han dado ni siquiera tiempo de buscar mi cambio de ropa.-
- Daijoubu (3), en nuestra casa tendrás muchos de los diseños de nuestra madre, si acaso quieres cambiarte.- Dijo Hikaru.-
- Tampoco me han dejado cerrar la puerta de la casa con llave.- Replicó ella.-
- Descuida, nadie querría robar en un apartamento de plebeyos.- Dijo Kaoru.-
¡Malditos ricos bastardos!
- Demo…-. Quiso protestar.-
- Muy tarde. Ya la limosina avanzó. No podemos regresarnos.- Dijeron ellos a la vez.-
No le dieron oportunidad de hablar. Haruhi, inmediatamente, se sintió igual que todos los días en el instituto, cuando aquellos gemelos entraban al salón, cuando no la dejaban tranquila por el resto del día. Dio un lento suspiro. No estaba apta para debatir ese día con ellos.
- Al menos me hubieran llamado antes de aparecer así, de improviso.- Dijo.-
- Aunque te hubiéramos llamado, no nos habrías contestado. Nunca tienes el móvil encendido, o sino, nunca sabes dónde lo dejaste.- Dijo Hikaru con tono de regaño.-
- Y eso que nosotros te lo regalamos. Te dijimos expresamente que no lo descuidaras durante el día.- Siguió Kaoru.-
- Pero nunca lo haces.-
Esa es otra de las razones por las que decidimos instalar una cámara de vigilancia. Pensaron ambos a la vez.
- Te- iuka (4), el camino se hará un poco largo, así que puedes relajarte, Haruhi.- Dijo Hikaru.-
- ¿Eh? ¿Nande? (5)-. Preguntó ella.-
- Porque el pronóstico del tiempo dice que habrá algo de lluvia. Tal vez se haga algo lento el trayecto por eso.- Explicó Kaoru.-
- ¿Lluvia?-.
¿Eso no significará que habrá tormenta, verdad? ¿Con truenos?
Ella apretó ligeramente los puños sobre el asiento. Los gemelos percibieron esa reacción.
- Es verdad, todavía tienes ese miedo por los truenos, ¿Ne, Haruhi?-. Preguntaron.-
No recibieron respuesta. No hacía mucha falta. Los enormes ojos expresivos de Haruhi les dijeron todo.
- No tienes porqué estar nerviosa.- Dijo Kaoru.- No hablaron de ninguna tormenta.-
- Además, en todo caso…-. Inició Hikaru.-
Ambos se abrazaron a ella como a un muñeco de felpa.
- ¡Puedes abrazarnos si te sientes asustada!-.
- ¡Yamete kudasai (6)!-. Se quejó ella.- Van a asfixiarme.-
Ellos aflojaron un poco el agarre, pero sin soltarla.
- A propósito, Haruhi… ¿cómo fueron las cosas ayer?-. Preguntó Kaoru.-
- ¿Eh?-.
- Nos referimos a Tono.- Dijo Hikaru.-
- ¿De verdad creen que tienen derecho a saber cómo fueron las cosas?-. Preguntó ella.-
- ¡Desde luego que sí! Tenemos el derecho de enterarnos, porque, precisamente, se trata de Tono.- Replicó Hikaru.-
- Pues no lo creo así.-
Ellos refunfuñaron levemente por lo bajo. El día anterior, no habían podido enterarse de nada más, debido a la llegada inesperada de Ranka san. No sabían cómo habían acabado las cosas. Sólo insistían por la curiosidad de saber si ella admitiría que estuvo a punto de besarse con el King.
- Entonces, ¿todo fue normal?-. Preguntó Hikaru.-
- ¿Nada del otro mundo?-. Siguió Kaoru.-
- Hai.(7)- Respondió ella, tranquilamente.-
Si llegara a decirles, temo por la reacción. El camino se haría insufriblemente largo.
Kaoru fijó sus ojos en su hermano, iniciando con una de sus normales conversaciones mentales.
- Ella no va a decirnos nada. Mejor no insistir.-
- No hay manera de hacer que nos diga.- Le respondió Hikaru.-
- Bueno, igualmente, no importa mucho. El punto es que ya es nuestro turno, ¿verdad, Hikaru?-.
- Cierto. Lo estuvimos esperando con tantas ansias, para que quedáramos como los últimos. ¡Tanta espera y tanta emoción para terminar siendo los últimos, Kaoru!-.
- No es tan malo. Después de todo, podríamos aprovechar eso para quedarnos más tiempo del esperado con nuestro juguete favorito.- Dijo, como a quien se le ocurre una idea ingeniosa.- ¿Qué tal si nos la quedamos por todo el fin de semana, no sólo por hoy?-.
- ¡Nice idea! (8)-.
- ¡No decidan por mí!-. Interrumpió Haruhi.- Ni siquiera me han dejado traer nada.-
- Ya te dijimos que puedes cambiar de ropa en nuestra casa.-
- Dame.(9). Prefiero mi propia ropa. Nunca me han gustado las ropas que me hacen ponerme.-
- ¡Qué cruel! Haruhi, siempre escogemos cuidadosamente lo que queremos verte puesto, lo menos que puedes hacer es complacernos como recompensa de nuestro esfuerzo.- Dijo Hikaru, haciendo el acto de que lloraba.-
- Además, muchas de esos conjuntos los diseña nuestra madre, ¿acaso no te gustan?-. Preguntó Kaoru, haciéndose el ofendido.-
- No es que no me gusten, es que no son mi estilo.-
- ¡Pero si te quedan como si fueras una muñeca!-.
- Precisamente, por eso. A parte de que se me hacen demasiado complicados para ponérmelos.-
Unas sonrisas maquiavélicas se formaron en las caras de los gemelos. Cada uno se colocó a cada lado de Haruhi, para susurrarle en los oídos.
- Entonces… ¿te los pondrías si nosotros te ayudamos a ponértelos?-.
- Zettai dame (10)-.
- ¡Haruhi!-.
- Digan lo que digan, no me pondré ningún diseño.-
- Bueno, aún queda mucho hasta llegar a casa. Podemos convencerte en el camino.- Dijo Hikaru.-
Sabía que el camino se me iba a hacer largo. Pensó ella.
Durante casi todo el resto de trayecto, los gemelos le hablaron de lo que pensaban hacer cuando llegaran a la mansión. No paraban de decir lo divertido que iba a ser tenerla con ellos ese día. A Haruhi le parecía que era como ver a dos niños pequeños ansiosos por recibir un regalo de navidad. Eso sólo comprobaba que, realmente, ella era su juguete privado.
La verdad era que estaba algo cansada. Esa noche no había podido dormir muy bien. Se había quedado pensando en muchas cosas. No paraba de preguntarse si Tamaki senpai estaría todavía enojado por lo que había pasado. Aún no se creía que habían estado a punto de besarse. Era algo que ella no habría esperado ni en un millón de años. Es más, se preguntaba si no estaría demasiado tranquila en compañía de Hikaru y Kaoru, pues si se había llevado tal sorpresa del rubio francés, no sabía si aquellos gemelos intentarían algo semejante. La verdad, no lo creía.
Sé que estoy siendo demasiado inocente, pero todavía no me creo que, realmente, todos los Host vayan a jugarme bromas pesadas.
Ya había tenido suficiente con las visitas anteriores. Además, con ellos dos era con quienes casi siempre compartía. Los tenía en su misma clase, y con lo insistentes que eran, casi nunca la dejaban sola. En el horario del club, siempre inventaban alguna excusa para ir hacia donde estaba ella para retarla al juego de "Adivina quién es Hikaru kun", al que todavía no le hallaba ningún sentido; sin embargo, a las clientas les fascinaba ver cómo los derrotaba en aquel desafío. Siempre le decían para que los acompañara a la cafetería, lo cual sólo había hecho una vez, pero nunca dejaban de insistir. Siempre tenían alguna nueva idea de cómo fastidiarla o simplemente pasar más tiempo con ella. Se había vuelto una costumbre. Ellos siempre habían dependido el uno del otro, pero ahora también la habían metido en su pequeño mundo, haciendo que dependieran de ella. Incluso le habían dicho que planeaban "adoptarla" para que se uniera a su familia. Era algo semejante a lo que hacía Tamaki senpai, quien decía que era su hija; sólo que ellos dos le daban el papel de hermana.
De verdad hay algunos complejos familiares con todos los miembros de éste club. Pensó.
Inconcientemente, cuando ellos dos habían hecho una pausa de los diálogos, aprovechó de cerrar los ojos, para descansar un poco. Por mucho que lo intentó, se le escapó un pequeño bostezo.
Creyó que ellos le reclamarían que no los estuviera escuchando, pero lo único que escuchó fue…
- ¡Qué linda te ves con esa cara adormilada!-.
Debía haberlo esperado de ellos.
- ¿No dormiste bien anoche?-. Preguntó Kaoru con algo de preocupación.-
- Esta semana no he logrado conciliar muchas veces el sueño. Creo que la única vez que lo conseguí fue cuando dormí en casa de Honey senpai.-
Percibió un aumento en el aura negativa de los gemelos. El comentario no les había agradado.
- Claro… ¿no querrás decir "cuando dormí con Honey senpai"?-. Preguntó Hikaru.-
- Todavía no me creo que a él sí le hayas dejado.- Reclamó Kaoru.-
- ¡No me lo reprochen ahora, por favor!-. Dijo.-
No quería rememorar la vergüenza por la que pasaba cada vez que recordaba aquel hecho.
- Si quieres, puedes descansar los ojos ahora.- Dijo Hikaru.-
- ¿Me estás dando permiso?-. Preguntó ella, con algo de incredulidad.- Eso es algo que normalmente haría Kaoru.-
El aludido le dio la razón con una ligera risa. Ambos notaron la molestia de Hikaru.
- ¿Acaso no puedo ser yo quien lo haga? ¿Por qué te parece tan extraño? ¡Ambos somos lo mismo!-.
- Claro que no, ya les he explicado que son totalmente diferentes, en especial cuando están solos.- Se defendió Haruhi.-
Kaoru sólo siguió riendo por lo bajo, tapando su boca con una mano, para que no hiciera eco la risa. Lo que no quería era enojar a su gemelo. Pero se sentía bien no ser el aludido de las quejas.
- Te estoy dando un respiro para que después no andes diciendo en casa que estás cansada.- Dijo Hikaru, con los brazos cruzados y con una cara de puchero.-
Kaoru no paraba de reír.
- ¿Seguro que…es por eso…Hikaru?-. Dijo entre risas.-
- ¡Hai!-. Respondió de mala gana.-
- De acuerdo. Trataré de descansar.- Dijo ella, recostando la cabeza del asiento.-
- Eres libre de apoyarte de nosotros, si quieres.- Dijeron a la vez.-
- No, gracias.- Respondió ella.-
Cuando vieron que se quedaba lentamente dormida, volvieron a tener otra conversación mental, para no despertarla.
- Lo que querías era que se durmiera para así poder verla en ese estado, ¿verdad?-. Preguntó Kaoru.-
- ¡Damare! (11) ¡Claro que era por eso! Podríamos hasta tomarle una foto ahora. ¿Cuándo podríamos tener otra oportunidad así?-.
- Lo sabía…-.
- Kaoru, ¿crees que ella ahora esté pensando en Tono?-.
- Wakarenai (12). No puedo discutir que es probable.-
- Se le ve distraída. ¡Tal vez sea por eso mismo que no ha podido dormir!-.
- Tranquilo, Hikaru. No saltes a conclusiones.-
- Demo…-.
- Ahora es nuestro turno, Hikaru. Vamos a tratar de no arruinarlo, ¿si?-.
- …Wakata (13).-
Lo que hicieron por el resto de camino fue guardar silencio, viendo a la adormilada muchacha como si fuera un dulce espectáculo que no volverían a ver en mucho tiempo.
-
Cuando Haruhi despertó, lo primero que notó fue que estaba muy cómoda. Su cuerpo yacía sobre una superficie suave y acolchada. Sentía que tenía mucho espacio para moverse. Cuando por fin se dignó a abrir los ojos, se dio cuenta de que estaba en una cama. Una cama bastante inmensa. Se sentó, intentando recordar en dónde estaba. Vio a su alrededor, no era su habitación.
¡Cierto, Hikaru y Kaoru! ¿Estoy en su cuarto? Pensó.
No había nadie más en la habitación. ¿Cuándo habían llegado? ¿Por qué no la habían despertado?
- ¿Qué ha pasado?-. Preguntó, aún algo desubicada.-
De pronto, sintió dos presencias rondándola. Hubiera lanzado un grito de no ser porque la somnolencia no se lo permitió. Cuando se dio cuenta, tenía a dos gemelas vestidas de criadas frente a ella.
- Konichi wa, Fujioka sama.- Dijeron ambas.-
- Ustedes de nuevo…-. Dijo con algo de temor.-
No era la primera vez que se veían. Sin saber porqué, Haruhi tenía un mal presentimiento.
- ¿Ha dormido bien, Fujioka sama?-. Preguntó una.-
- ¿Desea que le traigamos algo?-. Preguntó la otra.-
- Etto…no, gracias.-
- Los hermanos Hitachiin sama nos han dejado instrucciones de que, cuando despertara, la preparáramos para bajar.-
¿Preparar para qué?
- ¿Qué quieren decir?-.
- Descuide, Fujioka sama.-
- No dude de que va a quedar muy bien cuando terminemos.-
El mal presentimiento se estaba convirtiendo en realidad.
- Ma…matte (14).- Dijo como pudo.-
- Prepárese, Fujioka sama.-
¡¡¡¡¡YAAAAAADDDDAAAAAA!!!!! (15).
Desde el piso inferior, los gemelos habían escuchado el grito lanzado por Haruhi.
- Creo que acaba de despertar.- Dijo Kaoru.-
- Ya era hora. Nuestra madre no tardará en llegar.- Dijo Hikaru.-
- Descuida, seguramente quedará muy bien.-
Sabían que había sido algo malo aprovecharse de que durmiera para que luego las criadas la obligaran a arreglarse, pero tenían más de una idea en mente para ese día. El juego sólo estaba iniciando.
Nuevamente, escucharon quejas incesables por parte de Haruhi.
- Parece que la torturan.- Dijo Hikaru.-
- Ellas podrán ser obsesivas, pero no creo que la torturen.- Replicó Kaoru.-
Y, como esperaban, volvieron a sonreír, mirándose el uno al otro.
- Que empiece la diversión.-
CONTINUARÁ…
Bueno, nos veremos en el próximo capítulo. Creo que el próximo será el penúltimo.
El glosario:
1.- Nani: ¿Qué?
2.- Ohayo: Buenos días.
3.- Daijoubu: No te preocupes.
4.- Te- iuka: Además, a propósito…
5.- Nande: ¿Por qué?
6.- Yamete kudasai: Deténganse, por favor.
7.- Hai: Sí.
8.- Nice idea: Esto está en inglés, significa "buena idea". Lo usé porque en el capítulo 12 de la serie noté que los gemelos usaban algunas palabras en inglés, así que lo incluí.
9.- Dame: No.
10.- Zettai dame: Definitivamente no.
11.- Damare: Cállate.
12.- Wakarenai: No lo sé.
13.- Wakata: Entendido, entiendo…
14.- Matte: Espera.
15: Yada: No quiero. (Ésa frase Haruhi la usaba mucho en la serie cuando la obligaban a ir a algún sitio).
Si les gustó, REVIEWSSS. Miren que ya se va a acabar mi historia…
