Notas de la autora: Acá va un nuevo capítulo, sería como una continuación del anterior. Voy a tratar de actualizar todas las semanas, porque como dicen los gemelos 'el tiempo es oro' pero yo les digo que no siempre se dispone de él. Muchas gracias por los reviews, y espero más. A partir de ahora voy a responder los reviews acá, así que comencemos:
hermioneyron: la verdad que sí, pobre Harry, pero es un sufrimiento diferente al que viene teniendo en los libros, se puede considerar una mejora, no? Las mujeres también podemos ser muy dulces, y no dudes que Harry también va disfrutar de eso. Gracias por seguir leyendo el fic.
AYdE mDrJgI: Me alegro de que te haya gustado el capítulo, aquí va otro, también de Harry y Ginny, prometo que Ron y Hermione aparecerán en el cuarto capítulo. Gracias por leer!
Angela Alissa Black: Lamento no haber podido responderte cuando dejaste el review (cap. 1), no sé si estás siguiendo la historia, pero de todos modos quiero agradecerte por tu comentarioy espero verte por aquí pronto.
Ale!!: De verdad me halagaste, y te lo agradezco. Ojalá que continúes leyéndola y que te agrade. Muchas gracias!
Gaby: Espero que el resto de los capítulos te gusten tanto como te ha gustado el primero, y lamento no haberte respondido antes. Muchas gracias por leer!
Ahora sí, los dejo con la historia y no más interrupciones. A leer!
Muchísimas gracias Charlie
Ginny bajaba las escaleras… con un camisón de seda. Demasiado para Harry. Corrió a su encuentro.
- ¡Ron casi nos mataba con la mirada!
- Es que le resultó, lógicamente, extraño que estuvieras abrazándome cuando yo solo tenía una toalla, en realidad, le resultó extraño que estuvieras abrazándome, tú nunca me abrazas.
- En verdad que no entiendo porque no lo he hecho antes.- Murmuró Harry, aunque Ginny lo oyó.
- ¿Qué dices Harry?- fingió.
- Nada¿por qué bajabas?
- Voy a prepararme un té¿quieres uno?
- Que sea bien dulce…- y agregó en un susurro casi inaudible- como tú.
- ¿Masitas para acompañar?- agregó Ginny intentando contener la risa.
- No te molestes.- Tú eres la mejor compañía, pensó.
- Muy bien, ahora vuelvo.
Unos minutos más tarde, Ginny regresó con dos tazas de té con azúcar, calentitas, la noche estaba muy fresca.
- ¿Qué frío que está haciendo, verdad?- comentó Ginny intentando parecer inocente.
- Mucho frío- afirmó Harry-, ven aquí.- Le hizo lugar a su lado e hizo aparecer una manta muy grande.
- ¿Te gusta?- pregunto Ginny acercándose más a él, seductoramente.
- ¿Qué? Ehh, Ginny, yo…- me gusta que estés aquí conmigo.
- El té, te pregunto si te gusta el té.
- Ahh, eh, sí.- dijo colorado.
- Que suerte. Es un té de rosas, cómo me gustan las rosas. Son tan románticas…- dio un suspiro.
- Pues… algún día alguien te regalará una rosa- dijo tontamente Harry.
- ¿Eso crees, Harry? Descríbeme la escena, por favor.
- Un muchacho…
- ¿Cómo es el muchacho?
- Bueeeno…-me gustaría decirte que soy yo- tú imagínatelo como quieras, Ginny.
- Es alto, lo sé, tiene el pelo negro y despeinado… y unos ojos…
- ¿verdes?- preguntó esperanzado.
- ¿Es qué acaso crees que eres tú?
- Ehh…
- No estaría nada mal que fuera como tú- susurró Ginny, y se acurrucó más cerca de Harry.
- ¿Qué dices?
- Que si fueras tú me daría un infarto- de alegría, seguramente, pero nunca lo harás, pensó- de la decepción.- agregó, y forzó una carcajada.
- ¡Hey¿Tan mal te caigo?- pensó desesperadamente.
- Tú no me caes mal.
- ¿Entonces¿Es que…?
- Ni se te ocurra, eres más sexy que ninguno- se asombró de sus propias palabras, y se sonrojó, se estaba delatando.
- Te devuelvo el cumplido, tú también eres…- se calló, oía pasos en la escalera. Automáticamente la escondió a Ginny debajo de la frazada y fue justo a tiempo porque Charlie aparecía en el living.
- Harry¿tú tampoco puedes dormir?
- Ehh, no, no.
- Te acompaño entonces.
Harry lo lamentó, sería una situación muy incómoda y por lo pronto Ginny no podía salir de ahí¿qué diría Charlie si la viera salir de debajo de la manta con la que Harry se tapaba, con un camisón de seda? Decididamente, no podía salir.
- He oído voces¿con quién hablabas?
- Ehh, con nadie,- tragó saliva y pensó con rapidez- seguramente no somos los únicos despiertos. Alguien podría estar hablando en su habitación.
- Tienes razón, probablemente eran Bill y Fleur- rió- no tienes idea de las cosas que se decían, no podía identificar las voces porque estaba muy dormido, pero oí algunas palabras como sexy y… bueno, no importa.
Harry rió forzadamente, Ginny lo había pellizcado para que riera.
- ¿Por qué hay dos tazas de té?
- Ehh- estoy perdido-, Hermione, ella tampoco podía dormir, pero hace una hora ha subido.
- Pero si se nota que el té está caliente, sale humo…- la situación le sonaba rara.
- Bueno, puede ser que haya sido menos de una hora, es que estando solo aquí sentado, tan inquieto, parece que el tiempo pasa más lento, quizá exageré un poco.
- Bien- Charlie se dio por satisfecho-¿también piensas en la reunión de mañana?
No, pienso en donde está poniendo la mano tu hermana…- Ehh, sí, estoy un poco preocupado.
- Yo también, ni te imaginas. Pero cambiando de tema¿ya sabes quién será el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras?
Ojalá fuera Harry…, pensó Ginny debajo de la frazada.
- Ehh, no, no tengo idea.
- He oído que será una mujer.
- Que extraño… ¡Ay!
- ¿Qué te sucede?
- Nada,- solamente es Ginny, me está poniendo algo inquieto- acabo de recordar a la profesora Umbridge.
- Sinceramente, ojalá no se parezca ni en lo más mínimo.
- Sí…- Charlie lo miraba con sospecha, así que decidió cambiar de tema, pero no tuvo que hacerlo porque Charlie se le adelantó.
- Tengo que pedirte algo Harry- este lo miró interrogándolo-, quería pedirte que… bueno, ya sabes, Ginny está muy hermosa y… hoy en la cena he comprobado que… bueno, quería pedirte que la cuidaras… de algunos muchachos que…
- Sí, sí, comprendo. – Respondió Harry firmemente, deseando con todas sus fuerzas salir de aquella situación. Además Ginny rozaba peligrosa y atrevidamente algunas cosas que no debería, aunque a Harry le encantaba.
Hubo un silencio incómodo.
- Bueno, vuelvo a dormir.- Dijo Charlie- ¡Ginny!
- ¿Qué?- Dijo Harry, sobresaltado y asustado. Por debajo, Ginny también estaba asustada, no podía haberla visto…
- He olvidado que debo decirle a Ginny que Dean apareció en la chimenea esta mañana para hablar con ella, lo siento, es que me olvide completamente…
- ¿Dean?- interrumpió Harry, acordándose de que Ginny tenía novio.
- Sí, su novio. Parece que quiere verla, que la extraña- dijo frunciendo el ceño.
- Ahh...
- De todos modos, nunca he visto a Ginny tan contenta con uno de sus novios.
Cállate, cállate. Ginny estaba desesperada.
- Bueno, me alegro por ella.
- Bien, yo también. Adiós, Harry.
- Adiós.
Cuando se escuchó el ruido de una puerta que se cerraba, Harry se metió también debajo de la frazada, dejando a Ginny debajo de él.
- ¿Así que tu noviecito te extraña?- le dio un corto beso en los labios, no pudo evitarlo- ¿Y tú a él?- la miró desafiante.
Ginny hizo un movimiento para dejarlo a él debajo de ella.
- Mucho más de lo que tú crees- le dio otro beso como el anterior, le devolvió la misma mirada desafiante y salió de debajo de la frazada, para subir por las escaleras y dejar a Harry solo en el living.
Muchísimas gracias, Charlie, pensó Harry irónicamente. Con un movimiento de la varita las tazas quedaron como nuevas y guardadas en donde correspondía. Hizo desaparecer la frazada. Subió furioso las escaleras, pero procurando no hacer ruido, con otro movimiento quitó el encantamiento silenciador del baño. Se metió en su cama y recordó con rabia que Ginny Weasley amaba a Dean Thomas.
Notas de la autora: Ojalá les haya gustado el capítulo. Los hermanos Weasley van ganando fama de inoportunos, y el pobre Harry entre una preocupación y otra, comienza a aceptar que algo le sucede con Ginny. ¿Cuál será el siguiente paso de la rebelde Weasley¿Qué sucederá en la reunión¿Qué pasará con Ron y Hermione? No se impacienten, que ya tendrán lo suyo. Hasta la próxima, besos a todos y espero reviews!
