Notas de la autora: Hola! Perdonen la tardanza! Es que yo tengo los capítulos de la historia en un disquete y no lo encontraba! Casi me muero, pero al fin lo encontré, y como recompensa por esperar voy a subir dos capítulos, así que espero largos, lindos y muchos reviews! Ahora, a contestar los del capítulo tres:
Juu: querida¿para cuándo tu historia? Yo también tengo ganas de leer y escuchar tu voz y tus expresiones, ajajaj. Lo que decís del capítulo 1, no sé si era necesario matar a Kingsley pero lo hecho, hecho está. Del dos, hablamos de eso y te dije que me cuesta mucho hacer a la verdadera Hermione, y que no me gustaba lo que había puesto así que iba a tratar de que Hermione sea Hermione. Lo del quilombo, y sí, vos me conocés muy bien, y doy vueltas y vueltas, igual vos también, ajaj. Ese NO es el primer beso, eso es un roce comparado con lo que se viene. Muchas gracias por todo Ju, te quiero mucho.
Felipe: ajaj, muchas gracias. Creo que fue a vos al que más fallé, porque me habías pedido que suba rápido dos capítulos, bueno, lo de rápido no lo cumplí lo de dos capítulos sí, y espero que te gusten.
AYdE mDrJgI: Lamentablemente no actualicé pronto, perdón, pero acá van dos capítulo que espero que te gusten mucho y en los que Ron y Hermione pasan a tener más protagonismo. Gracias por el review.
Kariitho!!: Otra a la que le fallé con lo del tiempo. Espero que te gusten los dos capítulos. Gracias!!
Hermioneyron: Acá va sobre Ron y Hermione, perdón por la tardanza, van dos capítulos seguidos. Gracias!!
Zafiropotter: Muchas gracias! Me alegro que te guste ese aspecto de los hermanos Weasley, uno de ellos va a aparecer mucho en estos dos capítulos.
No los aburro más, con ustedes, el cuarto capítulo.
Ausente
- Agghhh.
- Vamos Ginny, debes levantarte de una vez.- Hermione suspiró fatigada. Llevaba más de veinte minutos en un fallido intento por despertarla.- Te comportas como si apenas hubieses dormido en toda la noche.- Ginny intentó esconder una sonrisa ante eso comentario, pero era demasiado tarde, Hermione la había visto. Se acercó lentamente a la puerta, Ginny aún no habría los ojos, la abrió y la cerró, todavía dentro de la habitación.- ¡Harry¿Qué habrán estado haciendo tú y Ginny anoche? No ha sido capaz de abrir un ojo…
La pelirroja saltó de su cama y abrió rápidamente los ojos para descubrir que en la habitación solo se encontraban ella y Hermione, y que esta había utilizado su suspicacia para levantarla.
- ¿Tenías que hacerlo?- Ginny miró a Hermione con reproche.
Ella asintió.- Recuerda que hoy hay reunión en Grimmauld Place, y teniendo en cuenta lo que tardas en arreglarte… ya era hora de que te levantaras.- Luego adoptó una expresión curiosa y agregó:- Entonces¿Qué ha sucedido anoche con Harry?
- Oh, vamos Hermione, nada ha sucedido, tú siempre te imaginas…- pero ya antes de terminar sabía que eso no funcionaría. Hermione no era Ron, y además estaba lúcida, no era pasada la medianoche.
- A mí no me engañas.- La miró seria esperando una respuesta.
- ¿Por qué siempre tienes que saberlo todo¿Es que no puedo tener nada íntimo?- Verdaderamente, Ginny moría de ganas de contarle todo Hermione, pero no soltaría palabra sin hacerse rogar. Todos sus hermanos conocían esta cualidad en ella, aunque después de tanto ruego solo dijera algo sin importancia alguna, pero Hermione recién empezaba conocerla y se sintió rechazada.
- Bien, si no quieres contármelo, estás en todo tu derecho. Me voy a desayunar.- Y se marchó con la cabeza alta.
- Demonios, cuánto te falta conocerme…- Dijo amargamente.
- ¿De quién hablas?- Harry acababa de entrar en la habitación.
- De ti.- Ginny aún no había olvidado lo del día anterior, y prefería sostener esa postura desafiante por un tiempo. Salió de su habitación y se dirigió al baño para lavarse los dientes.
Harry tardó un momento en comprender por qué motivo le había hablado así, pero luego lo recordó, y con un orgullo digno de un Potter, bajo hacia la cocina sin hacer el menor caso.
Ginny soltó un resoplido de impaciencia, llevaba unos minutos esperando en la puerta del baño, había alguien adentro que se estaba tardando demasiado. Al fin, se abrió la puerta y por ella salió, perfectamente maquillada y peinada, Fleur Delacour.
- Buenos días Ginny, lamento habegme ggetasado, espego no habegte hecho espegag mucho tiempo.
- Descuida,- y una vez que la chica se hubo perdido de su vista agregó en un murmullo:- Fleggggggr.
- ¿Otra vez con esa broma?- Bill, con intenciones de usar el baño había visto la escena por detrás de Ginny.
- Lo siento Bill, es que…
- No importa, te perdono, con la condición de que…- se deslizó con rapidez dentro del baño- me dejes usarlo primero.- terminó a través de la puerta cerrada, entre risas.
- ¡Bill!- gritó enojada, pero no tuvo más remedio que esperar a que saliera, y una vez que lo hizo se aseguró de entrar al baño antes de que otro pudiera hacerlo, no sin propinarle a su hermano un golpe en la cabeza.
Bill bajó a la cocina. Allí ya se encontraban todos, menos Ginny, claro. Se sentó junto a su novia y la besó suavemente en los labios.
- Buenos días¿no?- le dijo Ron.
- Buenos días.
- ¿Qué pasa con Ginny¿Por qué se tarda tanto?- preguntó la señora Weasley.
Todos los que se habían encontrado con ella esa mañana, es decir, Fleur, Hermione, Harry y Bill, soltaron un bufido, afirmando que ese día la pelirroja no se encontraba del mejor humor. Y todos sabían la razón, era la reunión, sabían que debía ser especialmente fastidioso ser la única que no podía entrar, pero por el bien de Ginny, según los señores Weasley dijeron, no le permitirían entrar hasta que tuviera la mayoría de edad, ya que ahí no había remedio…
- Estaba por lavarse la cara cuando la vi- terminó por decir Bill.
- Aquí estoy¿ahora no hay ni siquiera libertad en esta casa?
- La tendrás cuando no tengamos que presentarnos en Grimmauld Place en menos de una hora, Ginny, querida.- Dijo la señora Weasley mientras le servía el desayuno. Sonó un crack repentino.
- ¿Qué fue es…? Ayyy.- Harry se interrumpió, podía sentir como le quitaban la zapatilla, entonces estalló en carcajadas.
- Tienes un bonito pie, Harry.- Fred salió con una sonrisa pícara de debajo de la mesa, con una pluma en mano, le había hecho cosquillas. Harry sacudió la cabeza, esa sonrisa le había recordado tanto a Ginny…
- ¿Dónde está George, Fred?- La puerta de la heladera mágica (sin ningún tipo de cable ni enchufe eléctrico) se abrió sola, y George salió de ella, a pesar de que no había espacio para él allí.
- ¿Cómo hiciste eso?- preguntó Ron asombrado.
- Trucos de un experto, hermanito.
- Los aprenderás cuando crezcas Ronnie Pooh.- agregó Fred, causando las risas de todos, el sonrojo de Ron, y por supuesto, una mirada severa de Molly.
- Si es que creces…- George murmuró eso con una sonrisa maliciosa en los labios, que a Harry volvió a recordarle a Ginny¿qué le pasaba con esa pelirroja? Pero se distrajo, los Weasley reían por el comentario, que la señora Weasley no había alcanzado a oír.
- Ya son las ocho, deberíamos irnos ya.- El señor Weasley había estado mirando el reloj.
- ¿Cómo iremos, papá?
- Bill, Fleur, Molly, Fred, George, Charlie, y… Harry, Ron¿Tienen problemas para aparecerse?
- No.- Dijeron los dos.
- Bien entonces todos los que nombre van a aparecerse en la calle del número doce. Si no me equivoco, tú no has cumplido los diecisiete aún¿no es cierto Hermione?
- Es cierto.
- Bien, entonces, tú, Ginny y yo, tomaremos el traslador que Dumbledore tan amablemente me ha proporcionado. ¿Recuerdan bien cómo entrar?- Todos afirmaron- Genial, pero antes, muchachos, debo hacerles a todos un encantamiento desilusionador.
Uno a uno, fueron haciéndose camaleónicos.
- Bien, primero yo y las chicas tomaremos el traslador.- Dijo Arthur aunque su cuerpo no era visible.- Está sobre la mesa.- Las chicas miraron una vieja bota.- Ginny, Hermione¿están rodeando la mesa?
Las dos respondieron afirmativamente.- A la cuenta de tres. Uno, dos…tres.- El señor Weasley, su hija y Hermione sintieron como si les tiraran del ombligo. Mientras viajaban a una velocidad increíble, en la Madriguera los demás iban desapareciendo para aparecer en el punto de encuentro.
Ginny y Hermione cayeron al piso. El señor Weasley consiguió mantenerse de pie, aunque nada se veía, por supuesto. Varios crack les indicaron que los demás habían llegado.
- Muy bien.- Dijo el señor Weasley- ya saben lo que tienen que hacer para entrar.- Dijo mientras observaba que no había nadie alrededor y tocaba el timbre.
Una sonriente Tonks les abrió la puerta.
- Llegan justo a tiempo, ya todos están aquí.- Dijo mientras los dejaba pasar, había sido advertida de la invisibilidad de los chicos.
Una vez adentro, mediante encantamientos, todos fueron visibles otra vez. Hermione recorrió con la mirada a los presentes y fue la primera en percatarse de que no estaban todos. Se le encogió el estómago y sus ojos se aguaron al comprobar quién era el ausente.
Notas de la Autora: Ha sido un capítulo corto, espero que igual les haya gustado. El próximo será muy largo. De todos modos, es muy fácil adivinar quién no está¿no creen? Espero reviews. Gracias!
