Notas de la Autora: Hola¿qué tal? Bueno, vengo con un nuevo capítulo que espero que les agrade. Les quería pedir perdón que en el capítulo pasado no apareció la dirección de email que había dado, pero si buscan en las opciones de mi perfil, lo encontrarán. Les recomiendo que se pasen por ELLA Y ÉL de juupotter, que está escribiendo dos historias muy lindas y que vale la pena leer. Y para todos aquellos que no se enteraron, o se olvidaron, recuerden que tengo otras dos historias: LEJOS DE JAMES POTTER ? y WALKING ON SUNSHINE que fue escrita en un impulso, y que no es demasiado buena, pero es un One-shot que se puede leer.
sofigryffindor90: La idea de que Ron y Hermione se queden encerrados juntos está buena, pero todavía es un poco pronto para que aclaren sus diferencias. Decididamente, pintar a Ron de hermano inoportuno es algo que disfruto, ajaja. Opino que este es un capítulo largo, y espero que también lo consideres así. Gracias!
Ayde: Es un alivio poder llamarte así, de verdad. El momento todavía tendrá que esperar. Pero espero que este capítulo lo disfrutes de todas maneras. Gracias!
zafiro potter: La verdad que eso de que entre alguien inoportuno es algo que la mayoría tienen en común, hay que admitirlo. Pero todavía no daba que pasara eso entre Harry y Ginny¿y quién mejor que Ron para interrumpirlos? Gracias!
Juupotter: Espero que no te decepciones esta vez, en primer lugar. Si eso de 'no lo pienses tanto' fue muy mío tendría que aprendren a aplicarlo en mi vida, ajajaj, porque soy una loca que se fija en cada detalle. Termino esto y te llamo, un beso!
anaa: La verdad que fue toda una sorpresa verte por acá, ajaj. Bueno, me alegro de que te haya gustado, yo ni sabía que leías Harry Potter. Ju es una chica muy celosa, así que siempre tenés que decir que su historia es mejor que la mía, ajjaja. Que disfrutes el capítulo! un beso grande y gracias!
Katalina: Bueno, bienvenida y que te guste este capítulo. Muchas gracias!
Nicole: Bienvenida, entonces. Me alegro de que lo hayas disfrutado y muchas gracias por el review!
GRACIAS a todos, por dejar reviews, ponerme tan contenta, y ayudarme a continuar esta historia!
Sorpresas sorprendentes
- ¿Harry¿Ginny¿Están aquí?- Ginny quitó bruscamente sus manos de los pantalones de Harry, y él la bajo hasta el suelo. Sólo ver su aspecto podía deducirse lo que habían estado haciendo. Aunque no pudieran oírlos si podrían verlos, y ambos habían reconocido esa voz: era Ron, y no iba a parar hasta encontrarlos, no querían imaginarse qué sucedería si Ron se enteraba que ninguno de los dos estaba en sus camas.
- No, Ron, seguramente ya están en la Sala común de Gryffindor…- dijo Hermione, nerviosa.
- No puede ser, salimos muy temprano de nuestro castigo, ellos no pueden haber terminado. Pero seguramente no nos oyeron…
- ¡Ginny¿Lo ves? Nadie contesta Ron…
- ¡Harry! Vamos, tú búscalos por allí, y yo voy por aquí.
- No creo que sea necesario Ron…
- ¡Vamos Hermione!- Ron ya comenzaba a sospechar de la actitud de ella. Mientras tanto, Harry y Ginny se arreglaban a toda velocidad, no se habían desvestido, pero se notaba de lejos que habían estado a punto de hacerlo. Gracias al Muffliato que Harry había lanzado minutos antes, nadie podía oírlos.
- Con que aquí están…- dijo Hermione observando sus ropas, con una expresión de triunfo en el rostro- Bueno, más vale que se apresuren a arreglarse porque Ron los matará.- Ginny y Harry se sonrojaron.- Con razón oigo ese zumbido en mi oído, desde que he entrado aquí¿Muffliato, verdad?- Harry asintió- Oh, vamos.- Hermione sacó la varita y pronunció un hechizo que hizo que sus respiraciones se relajaran.- Menos mal que los he encontrado yo y no él.- Volvió a agitar la varita, quitando el Muffliato.- Mucho mejor. ¡Ron aquí están!
- ¿No me han oído? Los he estado llamando desde hace cinco minutos…
- ¡Cuánto tiempo!- ironizó Ginny, que estaba furiosa con su hermano.
- ¿Y a ti qué te pasa?- le preguntó Ron.
- ¿Siempre tiene que pasarnos algo?- inquirió Harry, que a esa altura también estaba un poco enojado, pero muy avergonzado. Se sentía el peor traidor hacia Ron.
- En fin,- se lamentó Ron, dando por terminada la discusión- ¿han terminado su castigo?
- Eso es lo que precisamente estábamos haciendo antes de…- empezó Ginny, pero se detuvo, incapaz de mentir en aquel momento.
- Antes de que llegaras y nos interrumpieras.- Dijo Harry.
- ¿Quieren que los ayudemos a terminarlo? Aún es muy temprano.
- De acuerdo…- se resignó Ginny. Y pasaron las siguientes dos horas, terminando la tarea de Harry y Ginny, pero no la tarea que ellos querían terminar. En esas dos horas, sus miradas se cruzaron un par de veces, pero no se las sostenían demasiado tiempo, ya fuese porque se sonrojaban o porque Ron, que encontraba muy extraña toda esa situación, estaba atento a cualquiera de sus movimientos.
- No aguanto más, esto es un aburrimiento.- Se quejó Ron.
- Nadie te obliga a quedarte.- Le respondió fríamente Ginny.
- Admítelo- intervino Hermione-, tú también estás agotada… o deberías estarlo- acotó en un susurro. Pero Ron la oyó.
- ¿Por qué debería?
- Porque se ha pasado toda la noche con estos malditos libros.- Dijo Harry, con voz ronca, de tanto tiempo sin hablar.
- Dejemos esto…- insistió Hermione.
Finalmente abandonaron la biblioteca con el trabajo a medio terminar. Ginny estaba realmente furiosa, ella había convencido a Harry de hacer lo que habían estado a punto de hacer para que después llegue un idiota, arruine el momento, y la haga quedar como una tonta, no, señor, eso no iba a quedar así.
Por otra parte, Hermione estaba que se comía las uñas de los nervios por preguntarle a Ginny que había sucedido, aunque por el humor de su amiga, deducía que hubieran interrumpido algo, quería saber todos los detalles.
Ron encontraba todo aquello muy raro¿por qué Harry y Ginny se habían comportado de esa manera con él? Él solamente quería encontrarlos, quería asegurarse de que no estaban haciendo nada que no debieran, después de todo, no se había creído del todo que Hermione le hubiera dicho que Ginny sólo quería saber cómo le había ido a Harry con Melinda, porque para eso también estaban ellos dos. Y hacía bien cuidando a su hermanita, él era su hermano mayor y debía comportarse como tal.
Y Harry… se sentía tan mal… En primer lugar, lo único que conseguía acostándose con Ginny era lastimarla, él no estaba enamorado de la hermana de su mejor amigo, pero por lo visto ella parecía estarlo. Aunque cuando se ponía a pensarlo, no siempre Ginny parecía estar enamorada de él, era por momentos, y él no entendía todo aquello. Bah¿quién entiende a las mujeres?, pensó Harry. Y encima a Ginny. Y en segundo lugar: Ron. Era su mejor amigo desde siempre, le debía mucho, y estando con Ginny no era la forma de pagarle todo lo que había hecho por él.
Cuando llegaron a la Sala Común de Gryffindor, apenas si se despidieron unos de otros. Harry y Ron subieron hacia su dormitorio, intercambiaron un 'buenas noches' y cada uno se acostó en su cama. Hermione y Ginny fingieron subir, pero en el cuarto de Hermione no podrían hablar porque estaban las demás, y lo mismo sucedía en el cuarto de Ginny, así que bajaron nuevamente a la Sala Común.
- Ya mismo me cuentas todo, Weasley.- Le dijo Hermione, sentándola de un empujón en el sillón que había frente a uno en el que ella se estaba sentando, junto al fuego.
- No hay gran cosa que contar…- Hermione suspiró, siempre lo mismo, Ginny se hacía rogar hasta soltar lo que uno quería escuchar, y hasta algunas veces hacía todo un teatro y después no había verdaderamente nada que contar.
- Te conozco Ginny¿qué sucedió en la biblioteca?- Ginny no estaba de humor para retenerse mucho tiempo, así que tomó aire y comenzó:
- Bueno, está bien. Después de que los dejamos a ustedes, fuimos a la biblioteca, y ni bien llegamos él quiso contarme todo sobre ese día. Yo no tuve que preguntarle nada, ni enviarle indirectas, ni nada, él solito se mandó. Pero lo que me dijo no voy a contártelo yo, después de todo, tú eres su mejor amiga y me imagino que querrá contártelo él.
- Bueno… sí.- admitió Hermione.
- Entonces yo le di mi opinión al respecto… y, créeme, te sorprenderías… le dije algo así como que me parecía que tenía que valorar los momentos que Lily y James habían vivido felices, antes de saber que Voldemort los buscaba, antes de tener que preocuparse. Lily y James fueron una pareja normal y romántica, sin preocupaciones, que hicieron su vida, por muy corta que fuese, y que formaron una familia. Cada vez que Harry se acordó de ellos durante el encuentro con Melinda no hacía más que repetirse 'pobres, no sabían lo que les esperaba', y no son así las cosas. Melinda le dijo que tiene que superar eso, y no cerrarse, y yo opino lo mismo.
- Uf.- Soltó Hermione, impresionada- Antes de continuar, respira, por favor. ¡Pobre Harry! Le diste un sermón…
- Bueno, él no pareció pensar lo mismo.- Le dijo Ginny con una sonrisa misteriosa.
- ¿Ah, no¿Y qué pensaba, si se puede saber?
- Se impresionó y repentinamente se levantó, porque estaba sentado, y me abrazó.
- No…
- Sí, Hermione, sí. Me abrazó con ternura. Entonces nos miramos a los ojos¡son tan lindos! Nos mantuvimos así por un momento, y yo le sonreí, y él me sonrió, pero entonces… entonces nos soltamos.
- Pero¿por qué?
- No lo sé, supongo que los dos nos echamos atrás o algo así. Pero, en ese momento, se me pasaron por la cabeza todas las cosas que siento por Harry, cada una de ellas, y me sentí muy mal, pensando que nunca podré olvidarlo…- Dijo ella, incómoda.
- ¿Y entonces?- insistió Hermione, para cortar esa revelación que no podía terminar bien.
- Entonces,- prosiguió mucho más animada- yo, tímida, le dije 'Harry…', dispuesta a decir algo para acabar con ese momento tan… tan…
- ¡Tan tentador!
- Sí, eso, tan tentador. Pero él nuevamente se levantó con agilidad, me tomó por la cintura… y… y…
- ¿Te besó?- preguntó Hermione, adivinando la respuesta.
- ¡Sí¡Me besó! Me besó… como nunca antes nadie lo había hecho… fue un beso que daba paso a una nueva etapa, lo sé…
- ¿Fue dulce?
- Sí, pero pasional.
- Seguramente eso lo has aportado tú.- Rieron.
- Bueno, entonces, nos separamos. Nos miramos. Y…
- ¡Lo besaste tú! Puedo imaginármelo perfectamente…
- Bueno,- bufó Ginny- ¿quieres seguir imaginándolo o quieres que te lo cuente yo?
- Ya, sigue.
- Entonces me besó el cuello, y me daba escalofríos, pero seguimos adelante. Y bueno… no querrás que te cuente todos los detalles…
- Puedes obviarlos, pero¿llegaron a…?
- Espera. Y después se me presentó el primer obstáculo.
- ¿Cuál?
- Harry me dijo que no debíamos hacer eso, pero sin embargo, siguió dándome besos y lanzó el hechizo Muffliato.
- Entonces no era realmente un obstáculo.
- Y yo le pregunté por qué no, si los dos queríamos, y… escucha esto… le dije: 'no lo pienses tanto, Harry'.
- Oh, Ginny…
- Y él decía: 'no lo pienso tanto, no lo pienso tanto, no quiero pensarlo tanto'.
- Lo tienes a tus pies.
- No es cierto. Pero entonces seguimos, aumentamos las caricias… y en ese momento…
- Llegamos nosotros.- Se lamentó Hermione.
- Sí, llegaron ustedes: tú y el inoportuno y sobre protector de mi hermano.
- Él quiere lo mejor para ti.
- Pero no me deja estar con el chico que yo quiera, me costará años convencer a Harry si Ron sigue metiendo tanta presión.
- Tendrás que hablar con él si quieres solucionar eso, Ginny, yo no puedo ayudarte…
- Quizás sí.
- ¿Qué quieres decir?
- Vamos Hermione, todos sabemos que tú y Ron están enamorados, si estuvieras con él, no se preocuparía tanto por lo que yo hago o no hago.
- ¿Qué dices? A mí ya no me gusta Ron, es cierto que en alguna época lejana me gustó, pero ya no.
- ¿Con época lejana, te refieres al día de ayer?- dijo Ginny entre risas.
- Muy graciosa… Además, suponiendo que me gustara Ron¿tú te crees que yo le gusto a él?
- Eso está más claro que el aceite.
- Es 'más claro que el agua'.
- Da igual, eso es obvio.
- Hoy Ron me dijo que le gusta una chica, y me dijo que no soy yo.
- ¿Y qué te diría sino? 'Eres tú, Hermione'. No, el chico es tímido.- Dijo Ginny, con firmeza, aunque por dentro, sentía ganas de matar a su hermano.
- Bueno, no importa, mientras Ron no diga nada, nuestra amistad se puede mantener en pie.
- Pero si Ron dijera algo podrían empezar lo que a ti te gustaría empezar: un noviazgo.
- Basta Ginny, es hora de ir a dormir.- dijo Hermione levantándose.
- No, Hermione,- la sentó nuevamente- dime la verdad, todavía te gusta Ron¿verdad?- Hermione suspiró resignada, y enfadada.
- De acuerdo, todavía siento algo por Ron, aunque no es tan fuerte como antes.- Se apresuró a mentir. Ginny sonrió, su amiga no había conseguido engañarla, y para ella fue suficiente que admitiera que 'sentía algo'.
- Bien, es hora de dormir.
- Hasta mañana, entonces.
- Hasta mañana Hermione.- Y cada una se fue a su cuarto.
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
La semana siguiente transcurrió con normalidad. Harry tenía una nueva filosofía: evitar cualquier tipo de contacto con Ginny, más por miedo a caer en la tentación que porque no quisiera. Claro que de tanto en tanto, no podía evitar un roce secreto, ni tampoco pensaba hacerlo. Por su parte, Ginny parecía haberse olvidado de lo ocurrido en la biblioteca, hablaba con Harry igual que antes y se le insinuaba de la misma manera. A toda esta situación, Ron gruñía muy a menudo, muchas veces los miraba como lo haría un asesino, a lo que Harry respondía con una mirada con la que pretendía decir 'soy inocente', y Ginny con una que pretendía decir, 'soy culpable', cosa que hacía enojar aún más a Ron. Y Hermione… era claramente la mejor posicionada, su perspectiva era de espectadora, y reía a carcajadas cuando Ginny le contaba sus tácticas, y las representaba en vivo y en directo para ella. Ni hablar que ver a Ron en ese estado la divertía aún más si eso era posible.
A Hermione y a Ginny les llamó la atención que Ron y Harry, hacían desapariciones diarias, es decir, momentos del día en los que ellas no tenían la menor idea de dónde se encontraban ellos, y por mucho que los buscaran, no descubrían qué se traían entre manos.
Por lo demás, la semana se pasó tan rápido como cualquier otra, y sin demasiadas novedades. Por supuesto, todos habían oído, como era obvio que oirían, que las clases de francés que impartía Fleur tenían un éxito rotundo, y que nunca se había escuchado que una primera clase de una materia optativa obtuviera tal cantidad de estudiantes. La realidad era que a nadie le importaba verdaderamente el francés, pero les encantaba observar por horas y horas a la encantadora profesora, mientras escuchaban con cara de estúpidos y asentían a cada pregunta, distraídamente. A Bill Weasley, este éxito no parecía causarle ninguna gracia, y era cotidiano verlo con una seriedad inusitada en él cuando algún estudiante miraba demás a su mujer. Como si no hubiera suficiente de Weasley, las expectativas acerca del sábado, fecha elegida para el estreno de sus espectáculos, crecían a medida que avanzaba la semana. Nadie tenía la más pálida idea de lo que los pelirrojos pensaban hacer, pero todos tenían muy claro que el colegio entero acudiría a verlos.
Tan rápido como una ráfaga de viento, el viernes se retiró, dando paso al sábado, y, por la mañana, no hubo otro tema de conversación que no fuera la intriga de qué presenciarían aquella noche. Harry no podía creer, a medida que avanzaba por entre las mesas de las casas, camino a la mesa de Gryffindor, los rumores que escuchaba…
- ¡Van a traer un trasgo!
- Lo sé, me lo contó Plummer.
- También él me lo contó a mí¿crees que se verdad?
- No, no es cierto.- Intervino un tercer chico- Van a aparecer un dragón.
- Mentira.- Dijo otro- Va a aparecerse Umbridge y actuará en su obra.
Harry escuchó que Hermione, que miraba en la misma dirección que él, resoplaba indignada.
- A veces la gente es muy tonta¿cómo van a traer un trasgo y un dragón¿Cómo es posible que piensen que Umbridge se daría otra vuelta por aquí? Y además¿nadie lee Historia de Hogwarts?
- Nadie puede aparecerse en los terrenos del castillo.- recitó Harry.
Al llegar a la mesa, encontraron a Ginny, con los brazos cruzados, en señal de ofensa, y mirando a cualquier lado menos a Ron, que estaba tan enojado con Ginny y la miraba con tanta furia, que muy pronto rompería inconscientemente el vaso que tenía en la mano. Y así fue, ni bien se hubieron sentado, los pedazos de vidrio volaron varios metros alrededor: Ron no había podido controlar su estado de ánimo, tampoco pudiendo controlar su magia.
- ¿Qué sucede?- preguntó espantada Hermione.
- Pregúntale.- Ron señaló a Ginny con la cabeza.
- Está molesto porque cree que yo no dejo de… 'acosar', usando sus términos, a Harry.
- Estoy aquí.- Dijo Harry, que había permanecido detrás de Ginny.
- ¡Oh!- sólo dijo ella, se puso colorada, y comenzó a desayunar tan rápido que se atragantó y se sonrojó más.
- ¿Estás bien?- le preguntó Hermione, dividida entre la preocupación y la diversión.
- Sí¿qué harán hoy?
- Nosotros iremos a jugar quidditch¿verdad, Harry?
- Sí,- dijo él más animado, se había quedado pensando en la discusión de Ginny y Ron- a montar la Saeta de Fuego.
- ¿Tú no irás a estudiar, no, Hermione?
- Claro que no, hoy es mi día libre.
Así que después de desayunar, Harry y Ron partieron hacia los dormitorios, en busca de la Saeta. Ron usaría su escoba, pero aún así se turnarían para usar la de Harry. Fue una linda mañana jugando quidditch. En los jardines, Ginny y Hermione estaban sentadas bajo un árbol, en el borde del lago. Era un día bastante caluroso, de manera que pudieron bañarse en el lago, y jugaron como unas niñas.
Pero en el almuerzo, los cuatro amigos no estuvieron solos. Toda la familia Weasley a pleno, los acompañó. El señor y la señora Weasley habían venido para presenciar el estreno, y Bill, Fleur, George, Fred y Charlie, se sentaron en la mesa de Gryffindor junto a ellos. Bueno, todos los Weasley, menos Percy, claro.
Después del almuerzo, Harry y Ron se fueron con Fred y George, para ayudarlos con los últimos preparativos, según dijeron. Sin embargo, cuando ellas se ofrecieron para ayudar, se la negaron rotundamente, excusándose con que querían que estuvieran bien lúcidas por la noche y que el espectáculo las sorprendiera. Así que, sorprendidas, Ginny y Hermione regresaron al lago y se pasaron la tarde hablando sin parar. A la hora de la cena, los chicos no aparecieron, y la familia Weasley tampoco, excepto por Molly y Arthur. Las chicas supusieron que estaban muy atareados con los preparativos.
- Bienvenidos- comenzó George, cuando aproximadamente media hora más tarde, el colegio entero se encontraba en el Gran Hall, con un entusiasmo contenido-.
- Bienvenidos a nuestro espectáculo, que hemos decidido llamar 'Noches Pelirrojas'.- Continuó Fred, y el público rió por la ocurrencia de tal nombre.
- Hemos oído que algunas personas creen que traeremos trasgos y dragones. Lamento decepcionarlos pero se equivocan.
- Aunque no estaría mal…
- ¡Con un dragón podríamos hacer una gran fogata!
- En fin, en Noches Pelirrojas habrá algo distinto cada sábado. Nunca sabrán con que se van a encontrar.
- Vengan preparados para todo.- advirtió George.
- Hoy tenemos la participación especial de…
- ¡Harry Potter y Ron Weasley!- Dijeron a coro, abriendo los brazos teatralmente, mientras el telón se abría y dejaba ver a un pelirrojo y a un morocho… vestidos de payasos.
Notas de la Autora: Suena disparatado¿verdad? Pero de no serlo, no sería un fic, de todos modos voy a hacer lo posible porque no se transforme en un delirio. ¿Les habrá gustado? No lo sé, y por eso espero, mucho, pero muchos REVIEWS, por favor. Gracias una vez más! Besos.
Male.
