Notas de la Autora: Sí, me tardé una eternidad. Lo sé, pero me faltó de todo, tiempo, inspiración… Y ahora estoy otra vez sin tiempo, así que me apuro, y les digo, muchas gracias por los reviews y por leer, lamento haberlos hecho esperar y espero que disfruten de este capítulo. Les pido disculpas porque es algo corto, pero bueno, es lo que hay. Muchas gracias, sinceramente.

Con Ginny, no.

Luego del atrevimiento del sábado, Hermione se mostraba más inhibida que nunca. Varias veces en la semana la habían pescado distraída, pensando en otra cosa… sólo Ginny sospechaba en qué se encontraba sumergida su amiga. Sin embargo, estaba desilusionada por la reacción de Hermione, tan perfectamente contraria a lo que ella se había imaginado; había pensado que Hermione tendría un cambio drástico, se liberaría… pero no. Harry y Ron, que no tenían la menor idea de qué le sucedía a su amiga, estaban algo extrañados, pero no preocupados, sabían que tarde o temprano, Hermione encontraría su propia solución a cual fuera su problema.

A pesar de que los estudiantes en Hogwarts habían quedado conformes y contentos con el espectáculo de los Weasley, la próxima función se había suspendido, por un motivo que había despertado en el colegio una ola de emoción.

- ¿Qué sucede aquí?- preguntó Hermione. Los tres amigos se miraron desconcertados, acababan de entrar a la Sala Común de Gryffindor luego de la cena, y se habían encontrado con una multitud amontonada, mirando el letrero de anuncios.

- ¡Déjenme pasar, déjenme!- Harry oyó que Ginny gritaba, tratando de salir de entre medio de la muchedumbre.- ¡Ay! Ten más cuidado, amigo.

- ¿Qué sucede Ginny?- le preguntó Ron, una vez que su hermana estuvo junto a ellos.

- La fiesta del Galeon.- Dijo ella, con una sonrisa maliciosa.

- ¿Qué?

- Parece que es la primera vez que la hacen, pero ya había oído de ella.

- ¿Qué tipo de fiesta es?

- Es una fiesta diferente. En la entrada, a los chicos, se les dan Galeones, no son verdaderos, por supuesto. Y con esos galeones, ellos tienen que conquistar a las chicas.

- ¿Qué quieres decir con conquistar?

- Me refiero a que… a ver, supongamos que Ron ve una chica que le gusta, entonces puede ofrecerle un Galeon, a cambio de, no lo sé, un abrazo, un beso… o, algo por el estilo. Puedes darle más de un Galeon si quieres o tal vez, la chica no accede por solo un Galeon. También creo que las chicas pueden pedir Galeones a un chico. Finalmente, la chica que más Galeones tiene gana un premio, pero no sé cuál es.

- Pero¿no te delatas un poco pidiéndole un Galeon a una chica?- preguntó Ron.

- ¡Oh! Se supone que los estudiantes se disfrazan hasta tal punto que eres irreconocible.

- ¡Y pensar que allí habrá chicos de once años!- Dijo Hermione horrorizada.

- ¡Claro que no!- Rió Ginny- Los de primero y los de segundo tienen prohibida la entrada.

- De cualquier modo, creo que es una estupidez.- comentó Hermione, con arrogancia.

- No tienes que ir.- Dijo Ron- Yo iré.- le dijo a Ginny.

- Bien, cómprate la entrada. A mí no me importa si tú vas Ron, no tengo ninguna intención de darte un beso.

- ¿Cómo sabremos que somos nosotros?- preguntó Harry.

- Esa es la idea, Potter, que no lo sepas.- Dijo Ginny, le guiñó un ojo, tomó a Hermione de un brazo y se alejaron camino a la habitación de las chicas.

- ¿Iremos, verdad?- le dijo Ron.

- Supongo que sí.- Contestó Harry, encogiéndose se hombros.- De cualquier manera, no es obligatorio que usemos nuestros Galeones.

- Tienes razón. Iremos para divertirnos.

- Sí.

- Y nada de lo que Hermione diga nos detendrá.

- Nada.

- Bien¿qué vas a ponerte, amiga? Ya mismo debemos comenzar a pensar en eso.- Le dijo Ginny a Hermione- Se trata de Ron.

- No pienso ir.

- ¿Cómo que no, Herms? Será divertidísimo.

- Bueno, - dijo Hermione, soltándose del brazo de Ginny.- mis ideas de diversión son distintas.

- Vamos, Herms, no será lo mismo sin ti.

- No vas a convencerme como me convenciste de bailar en el show de los gemelos.

- Nadie tiene que saber que estuviste ahí…- murmuró Ginny, y al ver que la expresión en el rostro de Hermione cambiaba, agregó:- Buscaremos un disfraz que te haga irreconocible. Te verás hermosa.- Y sin darle tiempo a contestar, bajó rápidamente a la Sala Común, dejando a una Hermione confundida, sola en la puerta de su habitación.

- ¿Irán a la fiesta?- preguntó Neville, desde su cama, mientras todos sus compañeros de cuarto daban las últimas vueltas para irse a dormir.

- Yo iré.- Dijo Dean- Aún no me olvido de Ginny y esta fiesta no me vendrá nada mal para conocer otras chicas.

- Claro que iré, imagínate, van a estar todas las chicas lindas del colegio y no tienen por qué saber que soy yo, así que no pueden pensar nada antes de conocerme…

- Es cierto. Nada de lo que les hayan contado de nosotros va servir porque no saben que eres tú.

- Pero qué tal si tratas de salir con una chica, y luego de la fiesta descubres que estabas insinuándote a Pansy Parkinson, por ejemplo.

- ¡Qué asco!

- Te darías cuenta de que es Parkinson¡antes de besarla, intercambiarás alguna palabra con ella, amigo! Con las estupideces que dice, la reconocerás.

- Supongo.- Dijo Neville, preocupado.

- Imagínate, Dean,- Dijo Seamus- que comienzas a hablar con una chica, y te das cuenta de que es Ginny¿qué harías¿Seguirías para adelante¿O te echarías para atrás?

- ¡Dejen de hablar de mi hermana!- dijo Ron, enojado. Pero Harry, que fingía seguir buscando algo en su baúl, escuchaba atento a la respuesta de Dean.

- Creo que seguiría para adelante.- Dijo Dean, con una sonrisa pretenciosa, haciendo caso omiso a Ron. Harry sentía ganas de romperle el cuello.

- Te juro que voy a pegarte, Thomas.

- ¿Tú irás, Ron?- preguntó Neville.

- Eso creo.- Dijo Ron, todavía algo alterado.

- ¿Vas a intentar algo con ella?- le preguntó Seamus, preocupado.

- ¿De qué estás hablando?- Inquirió Ron, desconcertado.

- Tú sabes… con…

- ¿Es tan evidente?- le murmuró Ron a Harry.

- Bueno, un poco, amigo.- Le contestó, encogiéndose de hombros.

- No lo sé, Seamus… bueno, tú sabes que… ella, bueno, Hermione, no es una chica fácil.

Seamus lo miró con desconcierto, luego miró a Dean Thomas, y comenzaron a reírse a carcajadas. Ron se puso colorado hasta las orejas.

- ¿Hermione?

- ¿No… no era de ella de quién hablábamos?

- No…- dijo Dean.

- Estaba preguntándote por Lavender, Ron- Dijo Seamus. Ron pareció aliviado de que no sospecharán de él y Hermione, pero luego recordó que había revelado que sentía algo por ella, y enrojeció más aún.

- ¿Lavender?- preguntó Harry, y comenzó a reírse, tratando de desviar un poco la atención que todos tenían en Ron.- ¿Te gusta Lavender, Seamus?- preguntó burlón.

- Eh… bueno…- ahora era el turno de Seamus de sonrojarse- no pueden decirme que no es hermosa.- Los cinco comenzaron a balbucear a la vez.

- Y… pasa…- Dijo Harry.

- Bueno, eso es lo mejor que tiene… y en grandes cantidades…- Dijo Ron.

- Digamos, que no tendría ningún problema en…- acotó Neville.

- ¡No, ninguno!- le contestaron los otros cuatro a coro.

- Eso es lo que me pasa, Harry.- Dijo Seamus, divertido.

- Es lo que me pasaba con Ginny.- Dijo Dean, y Harry y Ron lo miraron con ganas de acogotarlo de una vez.

- Te dije que dejes en paz a mi hermana, Dean.

- Pero…

- Te lo advierto… una más… dilo, una vez más…- Dean seguía riendo.

- Te aconsejo,- le dijo Harry- que lo escuches.- Su rostro se tornó más serio y autoritario, miró a Dean fijamente a los ojos y dijo:- Con Ginny, NO.

Notas de la Autora: La verdad es que si leyeron este capítulo, es porque son realmente fieles. Gracias una vez más.

Male.