Notas de la Autora: Hola ! qué tal ? Bueno, como siempre, tendrán que disculpar que me demore, lo que pasa es que anduve con poca inspiración y muy poco tiempo, es más ahora, tendría que estar estudiando historia. Además, el jueves pasado la compu dijo virus ! y se apagó para no volverse a prender, tuve que llamar al técnico que estuvo como tres horas arreglándola... en fin, un desastre. Algunos reviews los contesté mandando mensajes personales, otros no, sepan disculparme, pero como dije me falta tiempo, y además no me acordaba cuáles había contestado y cuáles no, ajaja. Este capitulo me gusta, espero que lo mismo les pase a ustedes. Espero buenas críticas, eh. Los dejo con el capítulo número dieciséis, que lo disfruten.
La fiesta, parte I
La noche de la fiesta del Galeon llegó con una rapidez alarmante, para alegría de la mayoría de las adolescentes en Hogwarts. No se había hablado de otra cosa a lo largo de la semana, las chicas cuchicheaban más de lo acostumbrado, cambiando mil y una veces su vestuario, aconsejándose unas a otras, por supuesto, habían estado todo el tiempo haciéndose la cabeza sobre qué cosas pasarían, según ellas, seguramente, en la fiesta. Los chicos, aunque no lo demostraran, también se encontraban ansiosos por que llegara la noche, no había tan solo un muchacho que no pensara en engancharse al menos a una de las chicas. Uno de los tantos rumores que las alumnas se habían ocupado de difundir, aseguraba que una alumna de cuarto, a quien Ginny, furiosa, había reconocido como una tal Roxanne, iba a tirarse a Harry Potter, ya que había descubierto cuál sería su disfraz. Este rumor no podía ser más mentiroso, ya que Harry ni siquiera tenía todavía un disfraz. La única que parecía no estar contenta con la fiesta, era Hermione. Estaba harta de escuchar hablar de la fiesta aquí y allá, ya ni siquiera en la biblioteca había paz, todo sería mejor una vez que hubiese terminado. Finalmente, había decidido que, aunque se aburriera mortalmente, acudiría al festejo, no quería ser la única alumna en Hogwarts que no asistiera. Suficiente con no compartir la emoción PRE-fiesta, no iba a ocurrirle lo mismo después de ésta. Y, luego de interminables discusiones con Ginny, quedó decidido que se disfrazaría de princesa, un disfraz que, debía admitirlo, era hermoso. Consistía en un vestido dorado, con cuello bote, entallado hasta la cintura, donde caía en campana hasta los pies. Las mangas eran las típicas infladas, que cubrían únicamente los hombros, tenía unos guantes, también dorados, que le cubrían los brazos hasta los codos, y unos zapatos del mismo color, con algo de taco. Por supuesto, como era obligación, llevaría un antifaz, que cubría toda su cara, excepto por los labios y los agujeros para los ojos. Ginny, que estaba más que emocionada y ansiosa, había investigado cuidadosamente en busca de algo que le sirviera como disfraz, y finalmente lo había encontrado, aunque le había costado animarse a elegirlo, iba a disfrazarse de vaquera. Una camisa entallada blanca, sobre la cual llevaría un chaleco corto, negro, unos jeans ajustados y, por encima de éstos, unas botas negras, hasta las rodillas. Llevaría el cabello recogido en una coleta, y un pañuelo negro al cuello. Sin olvidar, claro, el antifaz, el cual era idéntico al de Hermione, pero en negro. Ambos antifaces tenían algo de brillo.
- Te ves increíble.- Le dijo Ginny a Hermione, entrando a su habitación.
- ¿Tú crees?- preguntó Hermione, nerviosa. Se había recogido el cabello, al que había alisado, en un rodete, del cual le caían un par de mechones.
- ¿Si lo creo? Estoy segura.
- Tú también te ves muy bien.- comentó Hermione, fijándose en ella.
- Estoy de acuerdo contigo, amiga.- acordó Ginny, y las dos comenzaron a reírse.- ¿Vamos entonces, princesa?- dijo ofreciéndole el brazo.
- Vamos.
Mientras tanto, Harry y Ron, hacían fila para entrar al Gran Salón. Se habían decidido, ambos, por vestirse de piratas. Tenían puestos unos jeans, unas camisas blancas (varios talles más grandes de los que usualmente vestían), metidas dentro de los pantalones, zapatos marrones, espadas de juguete (aunque lucieran bastante reales) y los necesarios antifaces negros. Llevaban, también, sombreros de pirata, que les cubrían el cabello, haciéndolos casi irreconocibles.
Como se les había advertido a cada uno de los alumnos en la entrada, una vez dentro del Gran Salón, era imposible quitarse el antifaz, solamente a partir de la medianoche sería posible hacerlo. A su vez, la voz se volvería irreconocible, ya que todas las voces de las chicas serían iguales, y lo mismo sucedería con las de los chicos, quienes recibieron los galeones que resultaron bastante mal hechos. La música comenzó a sonar y los alumnos, disfrazados, a bailar. Harry y Ron, pésimos bailarines, comenzaron a recorrer el Gran Salón.
- Mira¿esa no es Hermione?- le dijo Harry a Ron, señalando a una muchacha vestida de ángel. Ron giró la cabeza con tanta rapidez que se dañó el cuello.
- No.- contestó inmediatamente después de haberla visto.
- Disculpen¿alguno de ustedes dos me daría un Galeon a cambio de un beso?- les preguntó una chica disfrazada de bailarina, que a Harry le resultaba familiar.
- Eh… no, lo siento.- Contestó, con bastante poco tacto.
- Eres muy linda, pero tenemos novias.- le dijo Ron, con un poco más de sensibilidad. La muchacha agradeció el cumplido, y se lo devolvió a Ron, agregando unas disculpas hacia sus inexistentes novias.
- Así que tienes novia… ¿eh?- dijo Harry, burlón.
- Contestando así, tú nunca tendrás ninguna. Sabes, deberíamos hacer esto.- Dijo Ron- Antes de la medianoche, tenemos que haber usado alguno de nuestros galeones.
- La última vez que prometimos algo así no terminamos demasiado bien.- observó Harry, refiriéndose a aquella vez en cuarto año, cuando habían prometido que al volver a la Sala Común, ambos debían tener pareja.
- Lo sé, pero no podemos ser los únicos dos estúpidos que devuelvan todos los galeones al final de la noche.
- Tienes razón. ¿Trato hecho?- dijo, extendiéndole la mano.
- Hecho.- se estrecharon las manos. Siguieron caminando por un buen rato, la mayor parte de la gente estaba bailando.
- Disculpa¿quieres usar alguno de tus galeones?- le preguntó a Ron una chica que vestía un disfraz de bruja de esas de los cuentos. Le sacaba una cabeza de altura.
- No, lo siento.- contestó Ron.
- ¿Estás seguro? Mira que sino voy a hechizarte…- amenazó la bruja.
- Igual no, gracias.- contestó Ron, tratando de escapar de allí. La bruja los persiguió, obsesionada con Ron, durante unos veinte minutos.
- Salgamos de aquí.- le dijo Ron a Harry, y entraron a correr, seguidos por la bruja, que al ser tan alta, tenía unas piernas muy largas, que la ayudaban a correr rápido.- Al baño de hombres.- Allí se refugiaron, pero la bruja estaba esperándolos afuera y no parecía dispuesta a irse. Ninguno de los dos sabía por qué estaba tan excesivamente loca por Ron.
- ¿Ves a los chicos, Herms?- le preguntó Ginny.
- No¿tienes idea de qué iban a disfrazarse?
- No. Pero deben estar los dos iguales.- lo cierto es que esa no era una gran ayuda, porque el treinta por ciento de los chicos de la fiesta eran príncipes, un veinte por ciento eran vampiros, otro treinta por ciento eran piratas, y el último veinte por ciento eran Dumbledores o Snapes.
- Disculpen, señoritas¿quién me da un beso por dos galeones?- Ginny y Hermione miraron de arriba abajo a una pésima imitación de Snape, asqueadas. Salieron corriendo.
- Me parece que no les gustó tu atuendo, Zacharias.- dijo una medimaga que parecía haber reconocido al supuesto Snape como Zacharias.
- Entonces este es el plan.- le repetía Ron a Harry, como por milésima vez- Tú sales y le dices que quieres ir a tomar algo con ella. Va creer que soy yo. Cuando estés bien lejos le dices que tú eres el otro pirata. Para ese entonces, yo voy a estar muy lejos del baño y de la bruja.
- Sí, claro. ¿Y yo qué hago para escapar de ella?
- Al saber que no soy yo, te dejará en paz.
- ¿Qué tal si me sigue porque piensa que voy a buscarte?
- Pero tú no sabes dónde estaré porque no hay ningún tipo de referencia excepto el lugar donde se toma algo, al que no pienso ir porque estará ella.
- De acuerdo.- Dijo Harry. Se miraron al espejo para asegurarse que no había ninguna diferencia entre ellos, y Harry salió del baño. Ni bien lo vio, la bruja se le tiró encima, queriendo besarlo, pero Harry, como pudo, se la quitó de encima.
- Mira, vamos a tomar algo y hablamos¿te parece?- le dijo.
- De acuerdo.- La bruja lo agarró del brazo y se lo llevó. En ese momento, salió Ron del baño y echó a correr en dirección opuesta, chocándose con una princesa dorada y derribándola.
- Lo siento. Es que una bruja me está persiguiendo y no puedo quitármela de encima.- Le tendió una mano para ayudarla a levantarse.- Mucho gusto.- La princesa le sonrió.
- ¿Una bruja persiguiéndote?
- Sí, es una larga historia. Yo y mi amigo nos metimos en el baño para perderla. Pero ella esperó a que saliéramos. Entonces ideamos un plan.- dijo Ron, que quería parecer súper inteligente delante de esa princesa que le había parecido, desde un primer momento, muy linda.- Como mi amigo y yo estamos vestidos iguales…- pero se interrumpió porque ante esa información, la princesa dorada había mirado a la vaquera que la acompañaba.- ¿Pasa algo?- preguntó.
- No, nada. ¿Decías?
- Bueno, que entonces mi amigo salió haciéndose pasar por mí, y se la llevó bien lejos, para que yo pudiera salir.
- Pero… ¿y tu amigo?
- Cuando estén lejos le va decir que no soy yo.
- ¿Y si no le cree?- Ron se quedó helado, no había pensado en esa posibilidad.
- Mira, te voy a decir la verdad.- le dijo Harry a la bruja- Porque me parece que si te gusta mi amigo, tienes derecho a que, al menos, te de un beso¿no?- La bruja asintió- Bueno, la verdad es que yo soy el otro pirata, no soy el que perseguías.
- Me parece muy tierno.- dijo la bruja.
- ¿Qué cosa¿Qué diga la verdad?- preguntó Harry, confundido.
- No, seguramente eres el pirata que estoy buscando, pero como tu amigo se enamoró de mí, me dices que no eres tú, para que vaya a buscarlo a él.
- No- dijo Harry, aterrorizado-, no soy yo. Créeme, debes ir a buscarlo.- La bruja se abrazó más a él, y Harry sintió como el deseo de matar a Ron le invadía las venas.
- ¿No vas a decirme que no habías pensado en eso, verdad?- preguntó suspicazmente la princesa.
- Claro que pensé en eso- mintió Ron-, mi amigo ya debe haberse escapado.
- ¿No quieres que por si acaso, ayudemos a buscarlo?- dijo la vaquera.
- Bueno, pero solamente para encontrarlo, así se los presento.
- Espéranos que vamos al baño y venimos.- dijo la vaquera. Arrastrando a Hermione al baño.- ¿Crees que son ellos?- le dijo una vez dentro.
- No lo sé… tal vez cuando encontremos al otro, sepamos darnos cuenta.
- Yo creo que este es Ron.- dijo Ginny.
- ¿Te parece?
- Sí, estoy casi segura.- Salieron del baño y acompañaron a Ron en la búsqueda de Harry.
- Juro que no soy yo.- repetía Harry, una y otra vez.
- Amorcito, ya no hay necesidad de que mientas.- le dijo la bruja y lo apretó más fuerte contra ella.
- No miento, no soy yo.
- Comprendo que quieras parecer un noble caballero, pero eres un pirata y eso me gusta más amor, no hace falta que busques impresionarme, ya me pareces muy sexy.- Dijo, y le pellizcó el trasero. Harry, muy incómodo, la apartó bruscamente.
- No soy yo.- le repitió.
- ¿Así que quieres jugar a las escondidas, eh?
- Me descubriste.- mintió Harry- Tú cuentas.
- De acuerdo.
- Pero no vale espiar, eh…
- ¡Ay! Ni se me ocurriría, cielo.- dijo la bruja. Harry no esperó a ver si espiaba, salió corriendo de allí lo más rápido que le daban las piernas, sin mirar atrás, a ver si la perseguía. Y chocó a alguien. Aunque quería continuar corriendo, se agachó para ayudar a una princesa a la que acababa de derribar, a levantarse.
- Lo siento,- le dijo- estoy escapando de una bruja.
Harry vio como la princesa miraba a una vaquera que la acompañaba, y se echaban a reír. Lo único que entendió es que no entendía nada.
Notas de la Autora: Y ? Les gustó ? A mí me hizo reír mucho, toda esa historia con la bruja... jajaj, pobre Harry. Bueno, me pareció que había que dividirlo en partes porque sino iba a ser muy largo, asíque todavía seguimos con la fiesta en el próximo capítulo. Quería decirles que si llego a los cien reviews con este capítulo, es muy probable que suba otra historia, de la que ya tengo escritos cinco capítulos. Así que, a ponerse las pilas y a dejar muchos reviews, muy largos. ajaj. Muchas gracias por todo, y una vez más disculpen la demora. Besos !
Male.
