Notas de la Autora: No tengo más palabras para pedir disculpas. Sé que siempre me demoro, y a veces, como esta vez, mucho más de lo esperado. Pero fue un mes súper complicado. A partir de ahora, tengo mucho más tiempo, así que pienso subir con mucha más constancia. Por otro lado, les agradezco otra mil veces los reviews, esta vez especialmente porque llegamos a los cien ! Muchísimas gracias ! Como una especie de agradecimiento, les comentó que subí una nueva historia VIEJOS ROMANCES. Es un Harry/Ginny, pero por demás distinto a éste. Tengo al menos otros cinco capítulos escritos de esa historia, así que puedo asegurar que voy a ser constante con ella, al menos por un tiempo. Espero verlos por allí. Una vez más, gracias y perdones. Sinceramente, ojalá que disfruten el capítulo tanto como yo al escribirlo.

La Fiesta, parte II.

- ¡Amigo!- confundido por las risas de las muchachas, Harry no había reparado en el pirata que lo tomaba de los hombros.- Te he buscado por todas partes.

- ¿R…?- estuvo a punto de preguntar Harry, pero fue interrumpido por una advertencia en la mirada del pirata.- ¿Quieres explicarme…?- Ron lo tomó de un brazo, y de un tirón lo alejó de las chicas, que continuaban riéndose y secreteando.- ¿Quién eres?- preguntó Harry, una vez que estuvieron un tanto alejados.

- Soy yo, Ron.

- ¿Por qué no me dejaste preguntártelo?

- Porque no quiero que esas chicas sepan quién soy.

- Oh… sabes, voy a matarte. No debí haberte hecho caso nunca, no sabes lo que me costó librarme de la bruja…

Mientras tanto, Ginny y Hermione susurraban sospechas.

- Y ése, era Harry.- dijo Hermione.

- No cabe duda, estos son Ron y Harry.

- ¿Crees que nos habrán reconocido?

- Evidentemente no, nos lo hubiesen dicho.

- Y entonces¿por qué se apartaron¿Qué es lo que no quieren que escuchemos?

- Pueden ser muchas cosas, Herms… Tal vez ya has conquistado a Ron…

- No lo creo.- dijo Hermione, ruborizada.- Además, si es así¿qué me importa? Ron no sabrá nunca que Hermione fue la princesa dorada que lo deslumbró…

- ¿Tomamos algo?- fueron interrumpidas tontamente por Ron.

- Sí, claro.- Contestó Ginny, antes de que Hermione y su pesimismo se le anticiparan. Divisaron una mesa, algo apartada de la barra, y se dirigieron a ella. Antes de sentarse, Ron dejó pasar a Hermione, como un buen caballero. No muy convencido, Harry lo imitó, y cuando la vaquera pasó por delante suyo, se sobresaltó. Ron, Hermione y Ginny lo miraron extrañados. Pero Harry no podía decir nada delante de ellas.

- ¿Vamos a buscar unas cervezas de manteca?- le dijo a Ron.

- Eh… de acuerdo.- Pidieron las cervezas y recién entonces Harry pudo contarle.

- Es Ginny.- dijo.

- ¿Quién?- preguntó torpemente Ron.

- La vaquera, es ella.

- ¿Cómo lo sabes?- inquirió receloso. Harry se ruborizó.

- Eso no importa.- Se dio media vuelta, dirigiéndose a la mesa, pero Ron lo tomó del antebrazo y lo giró.

- ¿Cómo lo sabes?

- Es solo… lo percibí.- pero era evidente que Ron no le creía, de modo que se resignó.- Su perfume.- murmuró. Ron tenía ganas de acogotarlo, pero en realidad, no había nada "malo" en lo que decía. En silencio, volvieron a la mesa, que estaba a oscuras. Ni bien se sentaron, se encendió una tenue luz, pero eso bastó para poner en evidencia a dos pelirrojos. Hermione y Ginny se miraron, al igual que Ron y Harry. En la mirada de Ginny se evidenciaba un "te lo dije", al igual que en la de Harry. Sin embargo, pensó Ron, sin darse cuenta de que si Ginny había quedado en evidencia, también le había sucedido a él, en Hogwarts debía de haber cientos de pelirrojas, no tenía por qué ser Ginny. En cambio, las chicas no dudaban, aquel era Ron, y sin duda, el acompañante no podía ser otro que Harry.

- En fin,- dijo Hermione, rompiendo el silencio e interrumpiendo las miradas- ¿a qué casa acuden?- Ron y Harry se miraron.

- Hufflepaff.

- Ravenclaw.- volvieron a mirarse, odiándose por no responder lo mismo.

- O sea que no van juntos¿van al mismo año?

- Sí.- dijo Harry.

- No.- contestó Ron. Nuevamente se odiaron.

- ¿Sí o no?- preguntaron Hermione y Ginny, al borde de la carcajada.

- Sí,- se corrigió Ron- al mismo año, pero no a la misma casa, eso fue lo que quise decir.

- ¿Y a qué año van?- volvieron a mirarse, pero esa vez no dudaron.

- Séptimo. ¿Ustedes?

- Sexto.- dijo Ginny.

- Séptimo.- dijo Hermione.

- ¿Y a qué casa?

- Gryffindor.- contestaron al unísono. Ron y Harry se miraron: eran ellas.

- ¿Bailas?- le dijo Ron a Hermione. Ella aceptó gustosa.

Aunque simulara no advertirla, Harry sentía la mirada de Ginny clavada en su rostro, reclamándole bailar. Pero si algo no quería hacer era bailar. Meditaba, tal vez, si no hubiese sido tan estúpido de comentarle a Ron su sospecha sobre la vaquera, podría intentar algo con ella simulando no saber que se trataba de Ginny, pero ahora no podría hacerlo. Si tan solo bailaba con ella, Ron lo fulminaría, se había descubierto a sí mismo. Pero Ginny ni siquiera imaginaba que Harry la había descubierto, y no pensaba desaprovechar esa oportunidad de seducirlo. Por debajo de la mesa, Harry sintió como la mano de Ginny acariciaba su pierna desde la rodilla hacia arriba. Sintió un escalofrío. ¿Qué hacer ahora? Era Ginny, y él lo sabía. Pero ella no tendría la menor idea de que él era Harry. Decidió que lo mejor sería decírselo.

- Ginny, soy yo…- Ella lo miró sorprendida de que él la hubiera reconocido- Harry- dijo él, tímidamente. La pelirroja sonrió, coqueta. Miró sus ojos, verdes esmeralda, y le acarició una mejilla.

- Lo sé.- dijo, luego bajó la mirada a sus labios.- Lo sé- repitió, en un susurro. Volvió a mirarlo a los ojos, y lo besó.

- Desde un principio…- susurró Ron, con la garganta seca- me cautivaste…- Hermione se mordió el labio.

- ¿Cómo puedes decir que te cautivé, si apenas me conoces?- sin embargo, su tono no era severo. Ron se atrevió a seguir.

- Creo… creo que te conozco hace mucho tiempo… Y dije que desde un principio, dije que me cautivaste, que me cautivaste desde un principio… desde siempre.- Hermione lo miró a los ojos. Sonrió con timidez, y lo abrazó.

- Quiero cautivarte para siempre.- le susurró al oído a Ron, luego de unos instantes. Volvieron a mirarse, con decisión. Sería, tal vez, el mejor de los besos. Sería, tal vez, el gran momento. Sería, pero no fue.

- ¿Con qué escondidas, eh?- Ron, incapaz de creer que no se tratase de una pesadilla, miró a la bruja que los había perseguido durante toda la fiesta. Intentó, en vano, pretender no haberla reconocido.

- ¿Perdón?- le dijo.

- Escondidas. Dijiste que jugaríamos escondidas. Pues déjame que te diga algo. Te escondiste muy bien, ha estado muy inteligente la idea de estar con otra chica para que parezca que no eres tú, pero te encontré. Y ahora, merezco mi premio.- Hermione miró dolida a Ron, sintiéndose usada, sin saber qué creer. Y con un casi imperceptible sollozo, se dio media vuelta y se alejó de Ron. Y digo casi imperceptible, porque Ron lo percibió, ese sollozo significó para él toda una desesperanza.

- ¿Sabes qué?- la bruja se asustó un poco por el tono furioso del pirata.- ¿Sabes qué? Quiero que te vayas ya mismo de aquí.

- M… me temo que no. Quiero mi premio.- Ron temblaba de furia; la bruja, de miedo.

- Te doy todos mis galeones. Todos, pero vete de aquí. No quiero verte nunca más.- El descontento de la bruja era grande, pero más grande era su miedo, de modo que, luego de pensarlo un poco, aceptó el trato y se alejó, sin beso, pero con todos los galeones de Ron.

La mesa había vuelto a quedar a oscuras, pero no había vuelto a quedar vacía. Recostados sobre uno de los dos largos asientos que rodeaban la mesa, Harry y Ginny continuaban besándose. Claro que de ser por ellos, harían mucho más, pero no estaban solos, de manera que debían conformarse con besos y caricias. Tan ocupados estaban, que no notaron que alguien se sentaba en el otro asiento largo que rodeaba la mesa. Y tan triste estaba esa persona que tampoco advirtió la presencia de ellos. Sin embargo, cansado de la posición, Harry se sentó en el asiento.

- ¡Amigo! No creerás mi mala suerte… espera un momento¿qué hacías acostado…?- pero Ron no pudo terminar de formular su pregunta, porque, aunque Harry hizo apurados pero torpes intentos por evitarlo, una pelirroja se asomó desde debajo de la mesa, mientras, recorriendo el pecho de Harry con sus manos, buscaba otro beso pasional.

Notas de la Autora: Mmm, pobres Ginny y Harry, lo que les espera. No va ser tan fácil burlar a Ron, y si creyeron que así podía ser, estaban muy equivocados. Pero contamos con la ayuda de Hermione y esperamos que sea bastante efectiva. Perdonen si les pareció muy corto, pero quería mantener el suspenso. Hasta la próxima, que será pronta. Espero reviews! Beso,

Male.