Sin mucho tiempo, les dejó aquí el capítulo diecinueve de esta historia que viene dándome muchas alegrías. Espero sinceramente que estén bien y que les guste este capítulo. Muchas gracias por sus reviews !
Entre lamentos y confusiones
Hermione Granger se sintió distinta cuando despertó aquella mañana. La primer persona en quién pensó, como era de esperar, fue en Andrés… y en lo confundida que se sentía respecto a él. Es decir, Andrés la había besado, cuando solo habían intercambiado algunas palabras… era evidente que estaba acostumbrado a otro tipo de relaciones, cosa que también era de esperar, teniendo en cuenta que era algunos años mayor que ella. Eso la ponía sumamente nerviosa, Andrés había salido, probablemente con cientos de chicas y seguramente con ellas había llegado hasta la cama… en cambio Hermione… su experiencia no podía compararse. Según sus cálculos, Andrés tendría veinte años recién cumplidos. Sin embargo, esa diferencia de edad y esa manera tan directa en la que se le había tirado… Hermione no podía negarlo… le encantaba.
Considerando que había gastado suficiente parte del domingo echada despierta en su cama, Hermione se levantó. Pudo comprobar, entre disgustada y orgullosa de tener la razón, que ni Lavender ni Parvati habían vuelto a dormir a la habitación, ya que sus camas estaban hechas, y por supuesto que no por ellas. Como siempre, costumbre adoptada hacía ya tres años, Hermione sacudió sus sábanas y se armó su cama, para que los elfos no tuvieran que hacerlo por ella. A continuación se bañó, se vistió y abandonó la habitación. Pasó por la puerta de la habitación de Ginny, pero después de la noche anterior, que sólo dios sabía qué cosas habrían pasado entre ella y Harry, decidió que su amiga necesitaría descansar. Pero al llegar a la Sala Común, la intriga pudo con ella, y corrió escaleras arriba para despertar a Ginny. Grande fue su sorpresa cuando descubrió que la cama de Ginny, aunque a diferencia de las de sus compañeras de habitación no estaba hecha, se encontraba vacía. Se encogió de hombros y bajó sola a desayunar al Gran Hall, para desayunar, esperando encontrar a Ginny allí. Pero no, tampoco estaba allí, y como era de esperar un domingo por la mañana, tampoco estaban Ron y Harry. De modo que tomó unas cuántas medialunas, y salió a los jardines donde seguramente encontraría a Ginny, y si no lo hacía, entonces podía empezar a preocuparse.
Pero afortunadamente no tuvo que hacerlo porque, aunque con un aspecto terrible, Ginny Weasley se encontraba sentada junto a un árbol a orillas del lago.
- ¿Y a ti qué te pasa?- le preguntó Hermione, sentándose a su lado. La pelirroja sonrió tristemente.- ¿No vas a contármelo?
- Sé que para ti es difícil de entender, pero no voy a contártelo ahora.
- No voy a persuadirte para que lo hagas, pero creo que te haría realmente muy bien… no pareces muy contenta- observó Hermione.- Ginny volvió a esbozar aquella triste sonrisa, pero no dijo nada. Era evidente que Hermione estaba impacientándose, y, en consecuente, enfadándose, pero Ginny no parecía dispuesta a dar su brazo a torcer.
- ¿Y tú¿Qué sucedió con Ron?- Hermione meditó la respuesta, por un lado podría extorsionar a Ginny con un intercambio de relatos, pero no se sentía con ánimos para hacerlo y además no iba a forzarla a contar algo que, por el momento, no quería contar. Teniendo en cuenta lo confundida que se encontraba respecto a Andrés, decidió que ella no iba a privarse de contarle a Ginny todo lo sucedido.
- En realidad… no fue el mejor momento que pasé con Ron, como esperaba que fuera. Verás… al parecer yo no era su única pareja…- Ante la cara de extrañeza de Ginny, Hermione comenzó a relatar como se le había declarado Ron, qué le había dicho ella, qué estaba por suceder cuando llegó la bruja, que finalmente había descubierto que era una muchacha de Slytherin llamada Flavia Groum, qué fue lo que ésta dijo, cómo se escapó ella, cómo se encerró en el baño a lamentarse y cómo decidió hacer frente a su situación y volver a la fiesta.
- Hay algo que no me cierra Herms… no es propio de mi hermano (más allá de que, por encima de todas las cosas, te ama) ¡hacer semejante crueldad¿Me entiendes? Él jamás te usaría de ese modo, ni a ti ni a nadie, porque a pesar de ser un idiota, es una buena persona. Ron te quiere, Herms, y por nada del mundo estaría contigo mientras está con otra. Realmente dudo que tuviera algo que ver con esa Flavia… no te olvides que es una Slytherin, no sabes que se puede traer entre manos.
- Pero…
- Yo creo- la interrumpió Ginny- que tuvieron muy mala suerte, que esta Groum (que no tenemos la menor idea de dónde salió ni de qué demonios pretende con MI hermano) no es una persona en la que Ron se haya fijado, y creo que deberías prestar más atención a la tiernísima declaración que se atrevió a hacerte antes de que llegara esa estúpida a arruinarlo todo.- Hermione se quedó pasmada. Algo fuerte debía de haberle pasado a Ginny para que reaccionara de aquella manera tan furiosa, pero a su vez tan sensata.
- Tienes un chico que te quiere. Debes aprovecharlo, no lo dejes pasar.- Dijo Ginny, mucho más calmada y con un dejo de tristeza.- Después de unos instantes, Hermione recuperó el habla.
- Wow, esa no la vi venir. Me preguntó qué te habrá pasado ayer por la noche para que de pronto estés tan segura en cuanto a cuestiones del amor.
- Digamos que las oportunidades del amor no son muchas ni tampoco esperan pacientemente a que uno las tome. No te será fácil encontrar alguien que te ame tan incondicionalmente como mi hermano, ese es un amor difícil de caer, algunos son demasiado quebradizos- dijo Ginny con un hilo de voz. Hermione estaba impresionada. De cualquier forma, suspiró hondo antes de decir dos palabras que abrirían una nueva fuente de palabras por parte de la pelirroja.
- Hay más- dijo. Ginny la miró, escudriñándola, pero no pareció poder descubrir nada-. Andrés.
Y la siguiente parte del relato comenzó, dando a entender a la pobre Ginny que las cosas eran mucho más complicadas de lo que ella creía hasta el momento.
Harry Potter amaneció ese domingo con muy pocas ganas. La verdad, hubiese preferido quedarse allí tirado todo el día, de no ser por un pequeño detalle que lo arruinaba todo: estaba despierto, y si él lo estaba, su mente también, ganas de pensar era lo que menos tenía.
La realidad es que se sentía el idiota más grande del planeta. No sólo su amigo se había enojado con él, sino que había hecho cualquier idiotez con Ginny. ¿Por qué la había ignorado de aquella manera? Ni él mismo se entendía, no podía pretender que Ginny lo entendiera. Lo único que lograba entender era que lo intimidaba el hecho de estar enamorado de Ginny, como había descubierto que estaba. Más allá de que eso no le gustara nada a Ron, se sentía impotente sabiendo que por Ginny, después de haber arriesgado la amistad con su amigo (porque no creía que la hubiese perdido), haría cualquier cosa.
Sin embargo, nada de eso justificaba cómo se había portado con Ginny, se sentía tan ridículo, que lo avergonzaba pedirle perdón. La había culpado, de algún modo, de algo de lo que no tenía la culpa ni remotamente, porque nadie era culpable de lo que había pasado, porque verdaderamente no había pasado nada, ya se le pasaría a Ron su estúpido enojo sin sentido y ya volvería todo a la normalidad, lo único que aparentemente persistiría a través de la normalidad, era su amor por Ginny y eso lo asustaba. Lo peor era que no exageraba al decir que estaba enamorado de Ginny de ese modo, porque había llegado a la conclusión de que sino lo estuviera no habría llegado tan lejos estando Ron tan cerca.
Para despejarse un poco, Harry se levantó y se dio una ducha. Luego comprobó que la cama de Ron estaba vacía y bajó solo a desayunar al Gran Hall, había pocos estudiantes allí pues la mayoría aún dormía. Ron no estaba allí, ni Ginny, ni Hermione.
- Por aquí, Harry.- El aludido se dio vuelta para ver a Neville Longbottom invitándolo, mediante señas, a que se sentara a su lado.- No tienes muy buena cara, Harry¿ha sucedido algo?
- No he dormido muy bien, eso es todo.
- ¿Qué tal pasaste la fiesta ayer?- Harry se encogió de hombros.
- No estuvo mal- mintió- ¿y tú?
- Bastante bien, he conocido a una chica…
- ¿Tienes idea de quién era?
- Estoy casi seguro de que es Hannah Habbot, de Hufflepaff.
- ¿Piensas preguntarle?
- Sí, creo que sí, aunque no sé muy bien cómo. ¿Tú conociste a alguien?
- ¿Qué tal están esas medialunas?- dijo Harry cambiando rápidamente de tema- Muero de hambre.
- ¿Te besó?- preguntó Ginny asombrada.
- Ya lo creo- contestó Hermione.- Y no tienes idea de cómo.
- ¡Parece que le gustas!
- No lo sé… al menos sucede algo entre nosotros… ahora no sé si eso es bueno o malo…
- ¿Y a ti qué te va?- Hermione se encogió de hombros.
- Me agrada… y no puedo negar que me gusta cómo besa… y que sea tres años mayor- susurró nerviosa. Ginny rió.
- Concuerdo contigo, amiga.
- Pero… ¿y todo lo de Ron qué me has dicho antes¿Qué voy a hacer con él?
- Bueno…- un asomo de perversión iluminó el rostro de Ginny- digamos que ayer a la noche no fue a buscarte luego de que te fuiste, y tampoco te buscó hoy para hablar contigo… quizá no le vendría mal un poco de celos para que retome el coraje que tenía ayer y vuelva a declararte su amor.- Hermione rió ante semejante plan.
- ¿Tú crees?- preguntó un poco más seria.
- Ya creo que sí.
- No lo sé… si las cosas son como tú dices, que Ron no tiene nada que ver con Flavia y todo eso, entonces no habría hecho nada malo y haciéndole esto yo no estaría más que retrasando el momento de que estemos juntos.
- ¿Vas a decirle que lo amas?
- ¡Claro que no! Pero puedo decirle que quiero hablar con él… a lo mejor se justifica y se da otra vez.
- ¿Y qué harás con Andrés?- Hermione guardó silencio. Era todo tan confuso… Tal vez no le vendría nada mal divertirse y olvidarse un poco de Ron… después de todo, nada le garantizaba que Ginny tuviera razón y que Ron no la hubiese usado realmente… por otro lado, era cierto que él no la había buscado, quizá se había arrepentido de lo que había dicho o quizá ni siquiera se había dado cuenta de que ella era la princesa… ¡Merlín! Tantas cosas podían salir mal con Ron, tantas cosas podían haberse malinterpretado… en cambio con Andrés todo era seguro, él la había besado y eso no dejaba lugar a dudas… además era tan simpático y tan buen mozo que era difícil dejarlo pasar así. Le planteó todo esto a Ginny, que había comenzado a impacientarse con el silencio de su amiga.
- Aunque también cabe la posibilidad de que si no dejo pasar a Andrés, esté dejando pasar a Ron.
- Si pasa un tiempo y Ron sigue igual, estarías comprobando que su amor es en serio.- A Hermione le agradó aquella respuesta.
- ¿No sería usar a Andrés?- Esta vez fue Ginny quien se encogió de hombros.
- ¿Qué más da?- le dijo.
- No lo sé, Ginny…- contestó Hermione, mordiéndose el labio- Algo aquí me huele mal.
Ron se levantó temprano esa mañana. Cuando descorrió las cortinas, tal cual se imaginaba, Harry, Dean, Seamus y Neville seguían durmiendo. Rió entre dientes, todos sus compañeros habían vuelto a dormir… por lo visto, a ninguno de ellos les había ido demasiado bien, aunque difícilmente podrían haberlo pasado peor que él.
¿Qué iba a hacer ahora? No tenía la menor idea. Hermione era una persona bastante inflexible cuando creía tener la razón, iba a costarle mucho convencerla de lo contrario. Podría intentarlo, claro, siempre y cuando ella lo dejara hablar y no le lanzara pájaros como el año anterior… Se estremeció de solo recordarlo, Hermione podía ser terrible… Pero algo lo había dejado un poco contento, si Hermione se había enojado tanto y se había ido llorando al baño, es porque lo quería y le había dolido que él la hubiera usado, cosa que él suponía que ella debía creer, aunque por supuesto que no era verdad. No tenía idea de cómo iba a convencerla, tampoco quería forzarla hasta el punto de saturarla y que se cansara de él… ¿por qué era todo tan complicado¿No podía simplemente salir todo bien una vez que lograba decirle a Hermione que la quería¡Merlín sabía lo que le había costado decidirse a contarle a Herms la verdad¡Todo para que llegara una loca a arruinarlo todo! Furioso, pateó un baúl. Mordiéndose la mano para no gritar por el dolor que le había causado el golpe en su dedo gordo del pie, rogó que ninguno de sus compañeros se despertara. Harry se movió un poco en su cama, pero no dio muestras de estar despierto. En cuanto a los demás, solo Neville soltó un gran ronquido. El resto ni siquiera respiró más fuerte de la cuenta. Mejor que saliera de su habitación cuanto antes, no fuera a ser que terminaba despertando a sus compañeros en otro ataque de furia. Se vistió y bajó a desayunar. Para cualquier otra persona hubiese resultado muy temprano para desayunar, pero para Ron nunca era temprano en cuanto se trataba de ingerir cualquier tipo de comida, además no era prudente quedarse en la Sala Común, ya que en cualquier momento podían bajar Ginny, Hermione o Harry, y no tenía ninguna gana de encontrarse con ninguno de ellos, por el momento. Bajó al Gran Hall, pero se encontró con que el desayuno ni siquiera estaba servido. Mejor, bajaría a las cocinas y podría comer allí todo lo que quisiera sin nadie que lo interrumpiese.
¡Vaya manera en que se había comportado con Harry y Ginny! La verdad es que no le agradaba mucho la idea de que alguien estuviera con Ginny, fuera quien fuera, pero Harry era un buen chico, y era su mejor amigo, tampoco para armarle semejante escándalo… Rió, recordando como se había enojado… Ya haría las paces con ellos, aunque por supuesto con algunas condiciones… Es graciosa la imagen de Ronald Weasley, riéndose solo pensando en las condiciones que les pondría a su mejor amigo y a su hermana, mientras comía las mejores galletas que los elfos le habían ofrecido.
Hermione y Ginny se cansaron de estar sentadas y comenzaron a caminar por los jardines, ya que el día estaba precioso y que querían evitar a toda costa el Gran Hall, donde estaban las personas con las que preferían, por el momento, no encontrarse. Armaban y desarmaban distintos planes para Hermione, y ninguno terminaba por convencer a la protagonista de estos planes, un tanto malvados.
- Tú porque no tendrás que ponerlos en práctica- decía Hermione-, solo los ideas. Pero yo tengo que tener la cara para hacer estas maldades.
Finalmente las amigas se cansaron de idear planes, pues ya tenían la cabeza un tanto saturada. Recién entonces, Ginny se dispuso a contarle a su amiga lo que le había pasado la noche anterior.
- Entonces, estábamos… bueno, tú sabés… y yo siento que Harry empieza a tirarme para abajo. Al principio no lo podía creer, pensando que él quería que… bueno, que me dedicara a otras partes de su anatomía, pero me moría por robarle un beso primero, entonces me levantó, y cuando notó que Harry no responde a mis besos, descubro la presencia de mi querido e inoportuno hermano.
- ¡Noooo!- exclamó Hermione, temiendo lo peor- ¿y qué sucedió?
- ¿Tú qué crees? Se enojó muchísimo. Yo intenté hablarle pero me quedé muda cuando me miró con cara asesina. Entonces Harry le dijo algo. Y Ron le preguntó por qué yo, su hermana, entre todas. Y yo le dije "Ron, tu hermana lo quiere".
- ¿En serio?- preguntó Hermione, asombrada de la valentía de Ginny.
- Sí, se me escapó.- Rieron- Sentí la mirada sorprendida de Harry en mi rostro, pero no lo miré. Y entonces él dijo "tu amigo la eligió".
- Wow, nada mal.
- Pero eso fue la bomba para Ron. Se dejó caer abatido en su silla, y nos dijo que nos fuéramos. Y cuando protesté, golpeó con rabia la mesa y se fue. Entonces me acerqué a Harry, no sabía cómo pedirle disculpas por haber causado que se peleara con Ron… comencé a tartamudear… en eso me mira, sonríe sarcásticamente, pega media vuelta y se va.
- ¿Así como así?
- Sí, así como así.
- ¿Sin más?
- Sin nada más.
- ¡Qué desgraciado!- gritó Hermione.
- Totalmente, y así me encontraste- dijo señalándose a sí misma.
- ¿Qué le habrá pasado?
- No lo sé, Hermione… no lo sé, pero espero que no se olvide lo que dije… y que tampoco se olvide de lo que él mismo dijo.
Notas de la Autora: Desde ya muchas gracias por leerlo. Espero reviews contandome de todo ! Gracias !
Male.
