Jugando al Amor

III. El arte de mentir

Había pasado exactamente una hora desde que había dejado a su "novia" en su casa y media hora desde que él había llegado a la suya. Sentado en su cama, mientras tocaba su guitarra eléctrica se encontraba reflexionando sobre su vida (cosa que no hacía muy a menudo dicho sea de paso), desde pequeño creció sin el calor de un hogar bien constituído, y siempre vivió bajo la sombra de "Don perfectito".

La relación con su hermano nunca fue la mejor, mientras que él era Yamato-vive-la-vida-y-no-dejes-que-la-vida-te-viva, su hermano era Takeru-leamos-la-Biblia-y-de-paso-jodamos-a-Yamato. Le repateaba esa sonrisa de comercial dentrífico que "Don perfectito" siempre traía consigo y esa pose angelical (que según él era de lo más hipócrita) que siempre tomaba, ganándose (como no) a todas y cada una de las personas que lo conocían y como no, a sus padres.

-Hola hermanito- y hablando del rey de roma, éste acababa de entrar a la habitación que ambos compartían

-Hmp- fue la respuesta seca de Yamato

-Dice mamá que dejes de berrear- sonrío con esa (según Yamato) asquerosa sonrisa

Yamato ignoró a su hermano, mientras trataba de afinar las cuerdas de su guitarra.

-Oye Yama!- llamó su hermano, tomándo asiento en la cama que estaba frente a la de Yamato y mirándolo fijamente

-Te he dicho que no me digas Yama- gruñó el aludido

-Bueno Yamato, sabes que la pasaba hoy a la linda Sora-San estaba un poco distraída todo el día, la estuve observando-

-No le digas linda y por qué cojones tienes que estar observándola??- rugió Yamato dejándo de lado su guitarra

-Es mi amiga, acaso no puedo preocuparme por ella?- contestó simplemente Takeru

Yamato se levantó de la cama y lo miró encarándolo -creo que estamos confundiéndo pronombres querido hermanito, es MI amiga, no la tuya- espetó violentamente

-eso lo decide ella no tú- Takeru se encogió de hombros

Le hervia la sangre la manera fresca en que su "hermanito" se expresaba, pareciera que gozace sacándolo de sus casillas. Acaso no le bastaba con ganarse toda la atención de sus padres que ahora quería robarle la atención de la ÚNICA persona a la que de verdad le importaba, pero eso no lo iba a permitir.

Se acerco a la cama, como si un lobo estuviera acechando a su presa, ante el semblante relajado que tenía su hermano

-Escuchame bien hermanito- de un tirón cogió a su hermano del cuello de la camisa, levantándolo de la cama -porque no te lo volveré a repetir- siseó siniestro pero su hermano no se inmutaba y lo seguía encarando -no quiero que te acerques a Sora y para que te enteres ella es MI novia- lo soltó de golpe y éste cayó en la cama

Yamato tomó su posición original, sentado en la cama y con su guitarra en las manos.

-Asi que Sora-San es tu novia- contestó Takeru con un aire suspicaz arreglándose la camisa -que casualidad que justo después de hablar con mamá anoche sobre tus relaciones amorosas infructuosas, digas que Sora-San es tu novia no???- No esperó respuesta y continuó -Te lo advieto Yamato, por muy hermano mío que seas, no voy a dejar que juegues y hagas sufrir a Sora-San, ella se merece algo mejor que tú- le dijo airado

-Algo como tu???- respondió irónico Yamato

-Por ejemplo- contestó de igual forma

-No me hagas reir Don perfectito, tú ni siquiera la conoces bien-

-Y tú si???..si cada ves que se ven siempre la ofendes-

-Ese es algo entre ella y yo, tú no tienes porque meterte- haciendo acordes demaciado bruscos con su guitarra

-Sobre advertencia no hay engaño, no me pienso alejar de Sora-San, ahora menos que nunca- dijo saliendo por la puerta de la habitación -Ja ne hermanito- cerró la puerta

Yamato apreto los puños y lanzo hacia la puerta su guitarra enfurecido y esta caía en un golpe seco sobre la puerta, haciendo un último acorde estruéndoso.

Desde afuera un Takeru sonriente apoyado en la puerta decía cantarinamente -mamá me agradecerá, se acabaron los berridos- y se marchó por el pasillo rumbo a la cocina, tanta alegría le había despertado el apetito.

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Caminaba por las calles abarrotadas de gente del mercado siguiéndo el apresurado paso de su madre y tratando de evitar mojarse con la lluvia, sosteniéndo su eterno paraguas rojo, a quién, en su sano juicio se le ocurría ir de compras cuando la lluvia caía a chorros..a su mamá claro y al parecer no era la única desquisiada, en vista de la cantidad de gente que se encontraba ahí.

Tenía la cabeza vuelta un revoltijo de ideas, al fín Yamato la había involucrado en (según él) la "Idea del Año", aunque para ella sería mejor nombrarla "la idiotez del milenio"...en fín diferentes percepciones, un mismo embrollo.

Aún se encontraba pensándo en cómo sería capaz de mantener esa mentira, nunca fue buena mintiéndo, es más nunca había mentido (vale..estaba exagerándo)..pero nunca una mentira de tal magnitud. La sola idea era ridícula..."Ella y Yamato" de Novios???..era como pensar que Pinky y Cerebro pudieran llegar a entenderse bien algún día..Claro que ella era Cerebro...definitivante estaba desvariando.

Tuvo que dejar sus cavilaciones de lado, por estar en la luna..mejor dicho en una dimensión alterna, había perdido de vista a su madre, lo mejor era regresar a casa, pero antes un chocolatito caliente para el frío y que mejor que en la cafetería que tenía frente a ella.

Entro tranquilamente, colgó su paraguas en el perchero, traía ropa ligera, un pantalón de mezclilla beige, una polera roja y unas zapatillas rojas también.

Se sentó estratégicamente en una de las mesas al fondo del local, necesitaba entrar en calor pues parecía un cadáver. Después de un rato de ver a las musarañas, frente a ella apareció un joven apuesto de unos 22 años, de cabellera azulada con reflejos morados hasta los hombros y ojos del mismo color, con una libreta en la mano y vestido con una camisa blanca y un pantalón gris, encima traía un gracioso mandil rojo.

-So-chan hace mucho que no venías por aqui- comentó el chico salundándo a la muchacha -Tu hermano está ahi atráz, le va a dar mucho gusto verte- agregó señalándo la parte de atráz de la cafetería

-Hola Ken-kun, como han estado?- preguntó amablemente la chica

-Bien, la verdad es que desde que Kou se mudó conmigo, las cosas están mejor, tu hermano suele ser meticulosamente ordenado- contestó riéndo

-Y que lo digas- murmuró Sora riendo también

-Y ustedes como están??-

-Pues bien, aunque ahora que ni Rika ni Kou estan, la casa se siente vacía-

-Es cierto, Kou comentaba que desde que tu hermana se casó, tu mamá estaba muy melancólica-

-Mamá les ofreció que se vengan a vivir con nosotros, pero Rika es muy independiente, además a Ryo-San se le presentó la oportunidad de hacer ese viaje a Tomoeda y pues..se fueron a vivir ahi-

-Bueno yo creo que fue lo mejor, después de todo, dicen que el casado casa quiere- rió Ken -Por cierto, como esta tu amiga, la de cabello lila??-

-Miyako???...pues bien, si quieres otro día la traigo- contestó Sora picaronamente, haciendo enrojecer al chico

-Claro, y bien que vas a tomar??- preguntó tratando de desviar el tema

-Un chocolate caliente y unas donas porfavor-

-Enseguida, le diré a Kou que te las traiga- dijo el chico retirándose hacia las cocinas

-Arigatou Ken-kun- agradeció Sora

Estaba sola esperándo ansiosa su pedido, frotándose las manos para que entren en calor, por estar tan azorada había olvidado ponerse sus guantes.

-Valla..aveces pienso que tenemos mentes gemelas- una voz interrumpió sus pensamientos

Sora levantó el rostro para mirar a dicha persona -Ah..eres tu Yamato- contestó desganada

-Y quien esperabas que fuera, tu amiguito con corte de mujer??- preguntó de mal humor, mientras se sentaba en una de las sillas que habían alrededor de la mesa

-No le digas así, se llama Ken!- defendió Sora

-Como sea...no crees que es muy tarde para que una señorita como tú ande en la calle-

-No fue mi culpa, perdí de vista a mamá cuando regresabamos de hacer compras, además sé cuidarme sola- refunfuñó Sora como niña pequeña

-Lo sé, tu mamá me lo dijo y yo como tu dulce y fiel novio he venido para dejarte en tu casa-

-Como sabías que estaba acá??- preguntó ingnorándo el anterior comentario

-Por eso dije que tenemos mentes gemelas...me pregunte a mi mismo: Yamato papasito a dónde irias si fueras Sora??? y luego me respondí: pues mira Yama-bomboncito, si yo fuera Zani-chan, yo creo que iría a visitar al energúmeno de mi hermano, y pues- respondió hablando afeminadamente

-Quién es un enrgúmeno, mocoso???- preguntó una voz aspera interrumpiéndo su monólogo

Yamato y Sora voltearon a ver al recién llegado. Un joven de mediana estatura, piel bronceada, cabello pelirrojo despeinado y ojos rojisos quién miraba asesinamente al rubio y entre sus manos traía una bandeja con el pedido de Sora.

-Niichan!!!- Sora saltó a los brazos del recién llegado, no tanto por la emoción, si no porque de no hacerlo sabía que la integridad física de su amigo peligraba -Como has estado?- preguntó recibiéndole la bandeja y colocándola en la mesa

-Creí que te había dicho que no quería verte cerca de mi hermana- gruñó el chico, señalándo al rubio

-Y yo creí haberte dicho que no pensaba hacerte caso y que me importaba un pepino tu opinión- le respondió igualmente el rubio -además para que lo sepas- sonrió con suficiencia -Sora es mi novia- completo haciendo caso omiso a las señas que le hacía Sora para que cerrara la boca

-QUE??!!!- Rugió fúrico el pelirrojo, llamando la atención de los clientes -Es cierto eso Sora?- preguntó mirando con sus chispeantos ojos llenos de furia

-Etto..niichan yo te..puedo explicar- decía una apurada Sora mientras fulminaba con la mirada al rubio y este sólo sonreía

-Explicar que??..que te metiste con este esperpento de hombre??- preguntó señalándo a Yamato

-A quien le dices esperpento, Cabezón!- contraatacó Yamato

-Que dijiste??- preguntó Koushiro mientras se acercaba peligrosamente a Yamato

-Kou te llama Tsubasa-sama- dijo Ken quien llegaba al rescate de la situación

Koushiro lo fulminó con la mirada -Me tengo que ir, pero no creas que esto se ha acabado señorita- dijo señalando a Sora -y tú, más te vale no tocar ni un solo cabello de la pelirroja cabeza de mi hermana, si es que quieres tener descendencia algun día- le envió una mirada amenazadora y se retiró ante la mirada de los presentes, seguido de Ken, quién antes de retirarse volteó a ver a Sora, quién le agradeció con la mirada y él en respuesta le guiñó un ojo.

-Ya estarás contento niichan me va a matar- gimió Sora sentándose en su silla desganada

-Se lo tenía merecido, además recuerda que aceptaste-

-Y tú recuerda que dijiste que sería mi esclavo, y si te dije que cerraras la boca, era para que la cerraras- dijo mirándolo y apartándo la bandeja de su pedido

-No te vas a comer eso verdad???- dijo Yamato y sin esperar respuesta se metio una de la donas a la boca, después de comerla continuó -además ya era hora de que empezemos con el plan zani-chan y que mejor que con tu querido hermanito-

-Pero no tenía que haberse enterado asi!- reclamaba frustrada, tapándose la cara con las manos -yo se lo huviera dicho con más calma-

-Admitamoslo Zani-chan, tú no sabes mentir-

-Pues perdona que no sea una maestra del engaño como tu Don Mentiroso- espetó Sora levantándose del asiento y retirándose del lugar

Yamato se apresuró a sacar su cartera de donde estrajó dos billetes que puso encima de la mesa, cogió las donas restantes y salió apresurado para alcanzar a Sora.

To be continued...


Holas, ya ven..se desató la guerra de los Ishidas???..quién creen que gane???, recuerden que aún no se conocen los propósitos de "Don perfectito". Además vemos que Yama se está tomando muy enserio su papel de novio y también se le dá muy bien eso del arte de mentir.

Por otro lado Ken-kun y Kou-kun entran al ruedo...huvo mención de Ryo y Rika (Wiii)...ellos entrarán en carrera más adelante, por otro lado en el próximo capi entrará en escena un personaje CRUCIAL para esta historia, les toca a ustedes adivinar quién será??

Besotes...nos vemos el miércoles, gracias por los reviews.

Besos

Lams