Disclaimer : Ni Sailor Moon ni sus personajes me pertenecen!
-Despierta mi amor, ya es tarde, tienes que ir a la escuela, casi pierdes tu primer clase!!!
-Serena...despierta de una buena vez!...
-Qué quieres, déjame dormir Darien, estoy cansada...ayer fue un día cansado...
La mente de Serena recordaba lo que había pasado la noche anterior en el parque, y con eso una sonrisa pícara y desvergonzada hizo que despertara...
-Buenos días Darien...
-Ya era hora, por qué no despertabas no ves la hora? ya perdiste la primera clase y para variar me estas haciendo perder el tiempo, porque no puedes ser responsable Serena??, es acaso muy dificil que cumplas con tus obligaciones???
Darien habia despertado mas gruñón que de costumbre, y es que la inconsistencia de Serena de verdad le molestaba, si tan sólo ella pudiera ser un poco parecida a Amy, o imitar un poco la madurez de Rai... pero no, tuvo que estar enamorado de la mas inmadura de todas, sin embargo, de verdad la amaba, sólo intentaba hacerla un poco más responsable, que creciera un poco, que dejara de ser una niña inmadura y llorona, la amaba pero tenía que crecer, las mujeres de su mundo, a pesar de no ser tan bellas...tenían un enfoque diferente de la vida y Serena ni siquiera pretendía estudiar algo.
Era una mujer valiente y tenaz, con un corazón enorme, era una guerrera admirable, la más fuerte que conocía y no sólo por su fuerza física sino por su fuerza en el alma...
Pero todos esos días ya habían terminado, ahora sólo quedaba la otra parte que si bien amaba, deseaba pulir, según su punto de vista, para hacerla brillar como un diamante.
Por otra parte Serena estaba también molesta, ya estaba tan harta de pelear por intentar ser como ella era, y además de molesta seguía muy confundida ahora más que nunca, lo que había pasado el día anterior la tenia llena de vida, de una emoción indescriptible, era la mujer más feliz y sin embargo su felicidad debia esconderla, su cuerpo era recorrido por una excitación que le agitaba la respiración, tan sólo deseando volver a verlo, besarlo, estar en sus brazos, oír el corazón de Seiya latir con fuerza mientras se entregaban a su frenesí porque después de meditarlo mucho, finalmente le había encontrado un nombre a eso que ella había hecho, y la molestia de sentirse acosada por Darien en vez de amada, no ayudaba a la causa, en este punto ella sólo deseaba que Darien se fuera de una buena vez, solo oía su voz y sus continuos reclamos como una monserga que se repetía una y otra vez, ya ni siquiera lo escuchaba, el hablaba y Serena sólo fantaseaba hasta que al fin algo la sacó de ese momento.
-Me estas escuchando, Serena?
-Acaso podría hacer otra cosa?
-Me molesta que me ignores...
-Bien, vamos a hablar de lo que nos molesta? me molesta, no espera, me fastidia, me irrita y me enfurece todo esto, odio que me quieras mandar como si fuera tu hija, creo que ni siquiera a Rini la fastidiabas tanto como a mí.
-Rini no heredó la inmadurez de su madre.
-Estoy tan harta de todo esto, te estabas quejando de estar perdiendo tu tiempo, pues deja de perderlo y deja de hacermelo perder, tu tienes un trabajo al que llegar y yo una escuela a la que estoy obligada a asistir.
-Cuando dejes de ver la vida de esa manera, aprenderás. Me voy.
Darien salió azotando la puerta y Serena se quedó furiosa en su cama se volteó y lloró, una vez más, y llorando se quedo dormida...
Un par de horas después despertó, se levantó y se vió al espejo, el brillo en sus ojos era especial, después de todo lo que había pasado, la convertía en otra mujer y regresó a su fantasía sólo para recordar...
Demonios! es muy tarde Seiya debe estar esperándome...
Se soltó a reír y pensó, después de todo Darien no estaba tan equivocado ella siempre llegaba tarde...
De prisa condujo hacia el parque y estando ahí vió que no había nadie...seguramente Seiya ya se había marchado, tenía de retraso casi una hora, que triste estaba, de verdad quería verlo...
Suspiró y se sentó en un columpio...
Pensaba un poco cuando sintió que la empujaban...
-Bombón que linda amaneciste este día, la hora que dormiste de más hoy, te hizo despertar aún más bella...
-Seiya, estás aquí!!
-Si claro, sólo fuí por un helado, se me antojó comer algo fresco y además sabría que llegarías...¿quieres compartirlo conmigo?
Serena se levantó y se tiró a sus brazos, Seiya sólo la besó con una ternura que la inundaba de alegría.
Mientras lo besaba pensaba en la drástica diferencia y la verdad en este momento era mucho más feliz.
-Y bien bombón, ¿que haremos hoy?
-Debería de estar en clases.
-Pues deberíamos hacer y no hacer muchas cosas... pero pues ya no estás ahí.
-Es cierto y no me siento culpable.
Ambos se soltaron a reír y entonces decidieron ir a tomar el almuerzo cerca del parque.
Jugaban y reían como niños, Serena corría y Seiya la alcanzaba y cuando la tenía cerca le hacía cosquillas hasta someterla y entonces la besaba como el amante más apasionado.
Esa mezcla de sensaciones enloquecía a Serena, era tan feliz...
La felicidad llego a término cuando su móvil sonó.
La cara le cambió, se endureció cuando vió quien llamaba y entonces Seiya dijo.
-Es el ¿verdad?.
Serena se sonrojó y sintió tanta tristeza, pero por sobre todo sentía una culpa agobiante. Y el móvil no dejaba de sonar
-Tranquila bombón, no pasa nada... quieres algo de tomar? voy a comprarlo y en un momento regreso.
La manera tan sutil de Seiya de nivelar las cosas para que Serena no se sintiera mal era tan dulce... una vez que se fué Seiya con una tristeza también evidente Serena contestó al llamado del móvil.
-¿Si?-
-Serena? amor... donde estas?
-Salí hace un rato de la universidad--dijo con la voz entrecortada--
-Y dónde estás?
-Vine a comer algo, parece que no me siento muy bien.
-Muy bien, amor, esto tiene que parar... sabes cuánto te amo y creo que hoy es un buen día para olvidar todo lo pasado y seguir adelante.
-Si creo que si, supongo que es lo mejor Darien.
-Saldré algo temprano y podremos cenar, platicar y empezar de nuevo...
-Esta bien nos vemos en la noche.
Al colgar el teléfono Seiya regresó y como si nada hubiera pasado le ofrecía una lata de soda con esa hermosa sonrisa que tenía.
-Espero te guste de naranja bombón.
Le dijo mientras le guiñaba el ojo...
Serena incrédula sólo quería llorar y no paraba de pedir perdón. Pero más bien la culpa era la que le volteaba la sonrisa.
Seiya se mantenía en el papel como si nada pasara y sólo atinó a decir.
-Bombón, si no te gusta de naranja, ALGO HAREMOS PARA SUPERARLO, yo te amo.
Serena entonces entendió el mensaje mejor sería no hablar más al respecto. Pero a pesar de sus intentos de seguir adelante la mañana ya estaba arruinada, constantemente venía a su mente Darien y lo malo que hacía, ella solía luchar por el amor y la justicia...la pregunta ahora era...Quién es el amor y qué es lo justo en todo esto?
Sin duda Seiya se llevaba la peor parte, pero su amor era tan grande que bien podía omitir lo que ocurría, con sólo tener a medias los besos y el alma de la mujer que había amado desde la primera vez y cuando ella estaba con el, el mundo al fin tenía sentido. Su vida era mucho más que reconstruir su planeta o su princesa...consiguió seguir adelante pero amando con tanto dolor a Serena, que ahora que podía tenerla y amarla aunque fuera así, no pensaba perdérselo, estaría ahí y se aseguraría de al fin conquistar el corazón de su amada...
Y Serena tampoco quería perdérselo, esto que sentía era lo mejor de su vida, y Seiya estaba ahí dispuesto a todo, sin cuestionarla, sin presionarla, sería muy tonto perderlo y dejarlo, no una vez más ¡no!
El era todo aquello que ella al parecer necesitaba, pero tenía que ser inteligente y no arruinarlo, el iba a ser su aliado y no su enemigo, su equipo y no su autoridad, su amor y no su censura, podía gritar, correr, amar como nunca y era algo tan genial, que sencillamente no lo iba soltar. Nada lo iba a impedir.
Su tarde fue la de los mejores novios, amigos, amantes, chiquillos. Pero todo lo bueno al final acaba y se tuvieron que despedir sólo por unas horas, al día siguiente también se verían después de todo, otro día de universidad no sería nada, de cualquier manera ella no aprendía nada.
Ya de regreso a su casa Serena esperaba a Darien con algo de desánimo, preparó toda la escena de un día de escuela provechoso, y cuando al fin llegó Darien, la encontró haciendo deberes escolares, después de todo lo último que Serena deseaba eran problemas.
Sorpresa fué cuando el Darien que llegó era uno diferente, al parecer el tampoco estaba dispuesto a perderla, llegó con un enorme ramo de rosas rojas, y una caja de los chocolates favoritos de Serena.
-Amor he vuelto.
Serena lo vió se quedó helada y solo atinó a sonreír y decir Gracias!
-Traje tus "bombones" favoritos Reina de la Luna.
La palabra ciertamente no alentó a Serena más bien le hizo un vuelco en el estómago nada agradable.
Darien sólo la tomo por la cintura y la besó.
-Sabes Serena?, creo que vamos algo atrasados, ya es hora que la Pequeña Dama llegue al mundo., ¿no crees?
Ella sólo abrió los ojos y lo abrazó, eso no estaba en los planes, sin embargo Darien también la hacía sentir feliz, era el hombre de su vida, el único en su historia hasta hacía un par de días.
-Crees que ya sea tiempo Darien?
-Estoy convencido, pero si no al menos podemos adelantar trabajo
Y tras reír un rato la besó una vez más para conducirla entonces hacia la recámara.
Lo que ahí pasó fué algo ya bien conocido por Serena, pero había que reconocer que el Darien que en ese momento la hacía mujer, era uno más apasionado, más tenaz y más enamorado.
Sin embargo Serena se notaba desganada con algún momento de excitación pero con la constante imagen de Seiya en su mente, a decir verdad ella deseaba mucho más a Seiya y lo habría disfrutado si la mañana no la hubiese arruinado Darien con su llamada, pero al menos tenía el siguiente día y muchos más.
Cuando todo terminó Darien se quedó recargado en su pecho y le dijo..
-Espero podamos seguir adelante Serena y que esto sea sólo un tropiezo de esos que tienen los casados, te amo y sé muy bien lo mucho que tu me amas. Esto no puede fallar.
-Tienes razón Darien, le dijo Serena sonriendo, tienes idea exacta de lo que somos y hacia donde vamos. también te amo y esto irá muy bien.
Serena retiró a Darien de su pecho y se volteó hacia el otro lado dándole la espalda a Darien.
En ese momento sólo contaba las horas para volver a ver a Seiya.
-Buenas noches príncipe Endimion. Descansemos que mañana después de esto seguramente tendremos un agitado pero muy buen día.
Y apagó la luz...
