5. La Mansión griega.
En cuanto salio se quedo parado en la puerta pensando que haría el resto de la tarde y noche, ya que todavía no atardecía. De repente una idea le cruzo por la cabeza y con una pequeña sonrisa se desapareció de ahí para aparecerse en el lugar donde había citado a sus amigos.
Apareció en una extraña habitación que tenía pared, piso y techo de mármol. La habitación tenía como tres o cuatro metros de alto y, aunque tenía tallados en puertas y paredes dioses antiguos griegos, tenía muebles bastante actuales. La mansión consistía en varias habitaciones, en ese momento Andrew se encontraba en la sala, la cual tenia cuatro puertas, todas de mármol gris, unas, las que llevaban al exterior, median dos metros de alto y uno de largo y tenían tallados a Hera de un lado de la puerta y a Zeus del otro, mientras que las otras tres puertas simplemente tenían decoraciones de diferentes dioses elegidos al azar. La sala estaba amueblada por dos sillones de dos plazas, mas uno individual, que se encontraban rodeando una chimenea con bordes revestidos en oro y piedras preciosas. De una de las puertas laterales pasabas al comedor, el cual tenía tres grandes mesas un poco más chicas que las del Gran Comedor de Hogwarts, las mesas eran de madera finamente tallada y sus sillas estaban tapizadas con un rojo oscuro que pegaba con el oscuro color de la madera. Por la otra puerta lateral pasabas a un gran baño, esta habitación, a diferencia de todas las otras, parecía que habían pintado el mármol ya que este estaba de un suave color celeste que hacia juego con todo lo demás. La puerta que se encontraba a la izquierda de la chimenea llevaba a una gigantesca biblioteca con todas las paredes rebosantes de libros de todos los géneros y épocas, en medio de la biblioteca había varios sillones de un suave color beige dispersos de modo que le daba un toque de rebeldía a la habitación. La otra puerta, que se encontraba del lado derecho de la chimenea llevaba a un pasillo que tenia cinco puertas, tres de ellas llevaban a enormes habitaciones amuebladas, una llevaba a un baño estilo el de los prefectos de Hogwarts solo que mas fino y ostentoso y la ultima puerta llevaba a una habitación con grandes ventanales a través de los cuales se veía todo el patio y el principio de un bosque. En esta última habitación había una piscina gigantesca que llegaba hasta dos metros de cada pared, la piscina debía tener cinco metros de profundidad y justo en el centro había una pequeña isla revestida en mármol negro (para variar un poco) que le daba un toque elegante. (N/A DIOS! Me duelen los dedos con solo hacer la descripción de la mansión, después no pregunten por que tarde tanto, es que no soy lo que se dice buena decorando interiores, por mi todo de colores oscuros y listo, pero eso no se puede).
No había dado siquiera un par de pasos cuando se escucho un pequeño plop y frente a Andrew aparecieron dos mujeres de exuberante belleza vestidas con finos vestidos griegos, ambas estaban hechas de oro, por extraño que esto pareciera y es que estas mujeres eran las que había creado Hefesto, el dios griego del fuego y la fragua, las dos mujeres que lo habían servido tan bien y que el había "donado amablemente" para la mansión. Esta mansión estaba creada en una parte inmarcable de Grecia, nadie sabia donde, y solo podían llegar a ellas personas que tuvieran el alma pura, la habían creado todos los dioses, o casi todos, en conjunto y estaba expresamente creada para esa persona que tenia el alma pura, siempre había alguien que la tuviera y que llegaba por error a dicha mansión, entonces las dos doncellas doradas le explicaban todo y lo ayudaban en lo que podían. Estas mujeres eran físicamente normal a cualquiera que uno pudiera ver normalmente, pero su piel en realidad era de oro, sus largos cabellos de plata y sus dientes, ojos, uñas y todos los pequeños detalles estaban hechos en oro blanco.
- Oh, un nuevo dueño para la mansión divina. – dijo una de las doncellas doradas, esta era dos centímetros mas alta que la otra y un poco mas flaca, se llamaba o mejor dicho, uno de los anteriores dueños de la mansión le había puesto Selene (titánide de la luna) y a su compañera Metis (titánide de la prudencia).
- Como se llama, señor? – pregunto Metis. Andrew, antes de contestar cerro los ojos y su cuerpo volvió a ser el del chico de 17 años, pelo lacio y ojos azules violáceos. Si las mujeres se sorprendieron no dieron muestra de ello, ya que aunque no eran humanas, tenían libre albedrío, podían sentir todo menos el tacto y podían elegir si la persona que entraba era digna de la mansión.
- Mis queridas doncellas doradas, soy Andrew Carson a su servicio. – dijo Andrew y se inclino con gracia haciendo sonreír divertidas a las dos mujeres de oro.
- Y entonces muchacho como es que sabes de este lugar? – pregunto Selene.
- Es una historia un tanto larga, no preferirían que nos sentáramos? – pregunto Andrew.
- No es como si hiciera mucha diferencia para nosotras, pero si vos gustas sentarte, nos sentaremos. – dijo Selene.
Una vez sentados el fuego de la chimenea se predio repentinamente y se apago, aunque ninguno de los tres le dio gran importancia a este hecho.
- Como se llaman? – pregunto Andrew, en la otra dimensión alguien les había puesto Afrodita y Demeter, por mas extraño que esto fuera.
- Yo me llamo Selene y ella es Metis. – dijo la mas alta. – Ahora nos contara la supuesta larga historia?
- Claro, bueno, vengo de otra dimensión en la que me están buscando para matarme, así que para vivir lo que se dice tranquilo me vine para esta dimensión, ya saben como es eso. – las dos mujeres asintieron. – En la otra dimensión yo ya había encontrado esta mansión así que no me fue ningún problema hacerlo de nuevo. Y esa es la historia en su versión mas corta.
- En ese caso allá estabas destinado a ser el dueño de la mansión y por lo tanto aca también. Podes mudarte aca cuando quieras.
- Estoy hospedándome en un hotel cerca del caldero chorreante y pienso quedarme ahí hasta que comiencen las clases en Hogwarts, ahí voy a hacer todo mi séptimo año y después vengo a vivir aca. – informo.
Metis lo miro de arriba abajo con sus penetrantes ojos dorados y después frunció el ceño.
- Si tenes 34 años para que vas a ir a Hogwarts? – pregunto la mujer confusa.
- Es que ahí hay unas personas a las que quiero conocer y de las que quiero ser su amigo así que todos piensan que tengo 17. – le explico Andrew. – Por cierto, mañana voy a venir con esas seis personas para hablar aca de algunas cosas, no les molesta, cierto?
- Claro que no, sos nuestro amo, podes hacer lo que quieras sin necesidad de pedir permiso. – dijo Selene.
Andrew negó con la cabeza.
- Yo no soy su amo, no soy tan esclavista, para algo les dieron libre albedrío, se supone que deben ser las compañeras del dueño de la mansión y asegurarse que este sea digno de ella. Por lo tanto puedo pedirles concejo en ciertos casos o averiguar si les molestaría que yo invitara a otros a la mansión. – dijo Andrew haciendo sonreír a las mujeres.
- Esto demuestra que sos digno de la mansión, no se que otras pruebas te hayamos hecho en la otra dimensión pero te puedo asegurar que esta nos viene muy bien.
- Fue algo parecido, ya me había olvidado como fue. – dijo Andrew sonriendo de lado. – Como sea, me voy al hotel por que tengo sueño, vengo mañana a la tarde, nos vemos chicas. – dice y se desaparece de ahí antes de que alguna de las dos intentara retenerlo.
- Algo raro nuestro nuevo señor, no? – pregunta Metis a su amiga y recibe como respuesta que ella se encogiera de hombros.
Al día siguiente estilo tres de la tarde…
La mansión estaba en completo silencio a excepción del ruido del agua que provocaba Andrew al nadar en la piscina, o mas bien bucear ya que estaba nadando cerca de los tres metros y aprovechando su condición de mitad vampiro aguantaba mucho mas tiempo bajo el agua.
Ya había estado ahí por diez minutos cuando escucha un "plop" y después el ruido de un golpe, intrigado empieza a nadar hacia la superficie.
Los seis chicos cayeron en la pequeña islita de mármol negro, que estaba en medio de la piscina, como una torre humana, James tenia en sima a todos sus amigos y después estaban las tres chicas. Como pudieron se pararon y se quedaron mirando a su alrededor con los ojos abiertos de par en par por la impresión.
- Y… como se supone que vamos a llegar a la orilla? - pregunto Lily, justo en ese momento se escucho un ruido de agua y como una persona tocia, todos voltearon hacia ahí y se encontraron con Andrew en traje de baño (de esos que llegan hasta poco arriba de las rodillas, negro) tratando de respirar después de haberse tragado un poco de agua cuando vio a los chicos en esa situación y se empezó a reír pero con malos resultados.
- Hola chicos. – dijo en cuanto logro recuperarse y se acerco nadando hasta ellos, las chicas tenían sus ojos fijos en los, algo bastante marcados, músculos del chico y sus novios las miraban con el ceño fruncido.
- Emmm… Andrew hay alguna manera de llegar hasta la orilla sin mojarse? – pregunto James después de un rato. Andrew se rió y fue nadando hasta la otra orilla. Salio rápidamente de la piscina, chasqueo sus dedos y quedo completamente seco, pero su pelo quedo algo húmedo. Con otro chasquido su ropa cambio a ser un pantalón de jean color oxido, una camiseta marrón, zapatillas negras y bueno, lo común, ropa interior y medias. Un ultimo chasquido y frente a el apareció una coleta negra flotando en el aire, la agarro con rapidez y se ato el pelo en una colita baja. Todo esto no le tomo mas de dos minutos y los chicos estuvieron mirándolo todo el tiempo, sin comprender como podía lograr aquello sin varita.
- Bueno, ahora que ya estoy cambiado y seco les voy a dar una rápida clase denominada "Mansión griega, que hacer y que no hacer en ella". Les conviene no ignorarme por que les puede ir mal estando aca adentro sin saber como es el tema de esta mansión, que se puede hacer y lo mas importante, como.
- Que queres decir con eso? – pregunto Lily intrigada, al igual que los otros 5 chicos.
- Esta mansión es especial, se rige a través de los pensamientos, por ejemplo si yo quisiera salir a través de esa ventana simplemente tengo que pensar que quiero pasar a través de ahí y listo, solo el dueño, es decir yo, puede hacer cambios importantes, como agregar alguna habitación, o algo así. Ahora si quieren salir de ahí sin mojarse simplemente tienen que pensar en ello, así miren. – dijo y se concentro levemente en que no quería mojarse. El dio un par de pasos hasta llegar al borde de la piscina y dio otro mas con toda la seguridad del mundo de que no iba a mojarse, justo cuando su pie estaba por tocar el agua un pedazo de mármol de aproximadamente 50cm por 50cm se despego de una de las paredes de la piscina y estuvo bajo su pie en menos de dos segundos, dándole un lugar firme para pisar. Seguido de este dio otro paso y rápidamente otro pedazo de mármol se puso entre su pie y el agua. Sin desconcentrarse camino el resto del camino que le faltaba para llegar a la pequeña islita, bajo sus pies las baldosas se iban desprendiendo y volaban hacia sus pies para que no tocara el agua, mientras que las que ya había utilizado y ya no necesitaba volvían a sus antiguos lugares. Los seis chicos no despegaban la vista de este extraño espectáculo y solo reaccionaron cuando el chico llego a su lado.
- Se puede hacer eso solo concentrándose? – pregunto Sirius extrañado.
- Claro que si, ahora… quien va primero? – pregunto y miro a su alrededor en busca de la primera victi… ejem… voluntario.
- Yo! – dijo Liz. Andrew la miro y asintió.
- Veni, - la chica se acerco y se puso al lado de Andrew. – cerra los ojos y concéntrate en no mojarte, solo en eso, olvídate de todo lo demás. – la voz de Andrew era tranquilizante y la chica se empezó a concentrar en lo que el le decía, en cuanto estuvo segura que podría hacerlo asintió para que el chico se enterara. – Bueno, ahora empeza a caminar, todavía falta un poco para que termine esta base así que tenes al menos cuatro o cinco pasos seguros. – mintió Andrew, los demás lo miraron extrañados y el chico les hizo una seña de que miraran, la chica, de tan concentrada que estaba no se dio cuenta de la mentira y dio cinco pasos segura de que lo que tenia abajo era el mármol negro de la base, pero sin darse cuenta que en realidad estaba a mitad de camino entre la islita y el final de la piscina, en ese momento se puso un poco nerviosa pero se concentro y siguió caminando hasta que escucho que alguien la llamaba, abrió los ojos y vio que se encontraba a solo un paso de la pared. Se giro y vio como desde la islita todos, menos Andrew, la miraban impresionados.
- Bueno, vamos? – pregunto Andrew girándose y mirando a los demás, los cuales asintieron. Uno a uno fueron pasando los seis chicos hasta que solo quedo Andrew ahí. Desde la otra punta los seis chicos lo miraron, pero él solo negó con la cabeza divertido para después mirar hacia las puertas, los seis giraron sus cabezas y miraron hacia la puerta, sorprendiéndose por que ahí había dos muchachas de oro, que al parecer se movían.
- Andrew, alguien hizo una modificación en la mansión? – pregunto Metis.
- Si, los chicos pasaron de la isla al borde de la piscina, si solo por pequeñeces van a preocuparse pueden bloquearlo, no quero que destruya la casa en solo unas horas. – dijo Andrew haciéndose el ofendido.
Los seis chicos no desviaban la vista de las dos mujeres sin dejar de preguntarse quienes serian y por que estaban hechas de lo que parecía ser metal.
- Mejor no, no es por ofender pero no podemos confiarnos de adolescentes. – dijo Selene haciendo una leve mueca.
En menos de un parpadeo Andrew ya no estaba en la base de mármol en medio de la piscina, sino que estaba entre las dos doncellas. Con dos rápidos movimientos las empujo y ambas cayeron al agua.
Cuando las dos mujeres lograron salir de la piscina tenían caras dignas de unas peligrosas psicópatas asesinas sin escrúpulos. Selene se acerco a Andrew con dos rápidos pasos y aprovechando que este estaba riendo lo tomo de la muñeca y tiro de ella, mientras se tiraba al agua. Al ser su cuerpo de metal empezó a hundirse a gran velocidad, Andrew ya había dejado de reírse para que no le entrara agua en la boca y no se "ahogara" si es que eso se podía en su condición. En menos de un minuto ya habían llegado al fondo de la piscina y la doncella dorada no parecía tener ni la mas mínima intención de soltarlo. Andrew se abstuvo de suspirar antes de empezar a tratar de soltarse del fuerte agarre de la mujer.
Desde arriba de la piscina los seis chicos miraban la escena algo asustados, temiendo que el chico pudiera llegar a ahogarse, pero Metis, lejos de estar asustada parecía aburrida.
Doce minutos habían pasado desde que Andrew estaba bajo el agua, los seis chicos estaban que se comían las uñas, entre sorprendidos y asustados, Metis seguía aburrida, Selene tenia una mueca de diversión maliciosa que no le gustaba a nadie y Andrew ya se estaba por rendir en su ardua tarea cuando una idea paso rápida por su mente. Esta vez le toco a él sonreír malévolamente y para sorpresa de Selene el agua se empezó a enfriar, endureciendo su cuerpo de metal. Temiendo que después no pudiera salir del agua soltó a Andrew y trato de llegar hasta la superficie pero sus inmovibles brazos y piernas se lo impidieron. Andrew por otro lado paso por su lado sonriendo mientras ella se hundía, sin sentir el frió congelante que el agua helada debería provocarle.
Para cuando llego a la superficie no respiro agitadamente como los chicos se lo esperaban, sino que con toda la tranquilidad del mundo nado hasta la orilla y chasqueo sus dedos una vez mas para secarse, mientras se concentraba en que el agua volviera a su temperatura normal.
- No deberías haber hecho eso, Andrew. – lo reto Metis mirando al chico de manera reprobatoria. – Selene podría quedarse dura para siempre.
- No, ya lo había probado y no pasa nada. – dijo Andrew dándole una sonrisa malévola, nada acorde con la supuesta amabilidad del chico.
- Y se supone que sos el más puro. – dijo Metis mientras ayudaba a Selene a salir del agua, ya que esta seguía un poco dura.
Sus seis amigos se habían acercado para cerciorarse que el chico estaba bien, pero algo en esa sonrisa y en la última frase de esa mujer los había detenido.
- Que quiere decir con eso? – pregunto Lily intrigada.
- No les contaste la historia, Andrew? – pregunto Selene burlonamente mientras trataba de recuperar la movilidad de sus piernas.
- Selene, preciosa, te sugiero que si queres seguir moviéndote no hagas esos comentarios tan irritantes. – dijo Andrew con una sonrisa totalmente falsa y empalagosa, antes de girarse para ver a Lily. – Es bastante sencillo en realidad, hay una forma de medir a una persona que es por su pureza, pero no de la sangre, sino del alma, la persona mas pura de cada época se encuentra con esta mansión griega por simple curiosidad cuando mas la necesitan. Automáticamente esa persona pasa a ser el dueño o dueña de la mansión y hasta que no se muera no puede cambiar de dueño. No importa que esa persona no quiera ser dueño de la mansión, por mas que no vuelva a entrar nunca mas, sigue siendo el dueño. – dijo Andrew mientras pasaba la vista por todos y cada uno de los chicos para asegurarse que estos entendían lo que el decía.
- Pero hace un rato dijiste que eras el dueño. – dijo Nika. – Entonces, eso significa…
- Que Andrew es el humano mas puro que hay. – termino Metis por la chica.
- Y como saben eso? Es la mansión la que decide? O ustedes? – pregunto Remus interesado por la historia de la mansión.
- En realidad es un poco de cada cosa. En cuanto se muere el antiguo dueño nosotras hacemos un sondeo para ver quien va a ser el próximo dueño, una ves hecho eso simplemente tenemos que esperar. En cuanto esa persona llegue tenemos que asegurarnos de que siga siendo su alma la mas pura y si lo sigue siendo, si esta persona es digna de la mansión. – explico Selene, ya recuperada y parada.
- Y como miden la pureza de la gente? – pregunto Lily frunciendo el ceño levemente.
- Pues, en realidad es algo sencillo y fácil de hacer para nosotras, pero no se puede explicar de una manera que ustedes lo entiendan, ya que los magos no están relacionados con este tipo de mago y no podrían comprenderlo siquiera. Lo que si les podemos decir es cuanto tiene cada uno de pureza, Andrew, por ejemplo, tiene un 85 mas o menos, - paso la vista rápidamente por los seis chicos y agrego. – ustedes tienen entre 65 y 75. Algo bastante alto a decir verdad, la mayoría de la gente llega a tener un 50, como mucho un 60 de pureza. – dijo Metis con el tono de un maestro de historia bastante aburrido con lo que enseña.
- Y… alguien como Dumbledore, no podría ser el dueño de la mansión? – pregunto Monika intrigada.
Las dos doncellas doradas cerraron los ojos unos segundos, y cuando los abrieron miraron extrañadas a la chica, como si a esta le hubieran salido dos cabezas y ella no se hubiera enterado.
- Por que habría de ser Dumbledore el dueño de esta mansión? Que no escuchaste lo que dijimos? Solo las personas con alma pura puede llegar a postularse como dueños y Dumbledore es algo mmm… como decirlo sin que se sorprendan demacrado? – pregunto Metis para si misma buscando las palabras exactas para soltarles a los seis chicos la verdad que Andrew ya sabia.
- Dumbledore solo tiene un 16 de pureza. – les soltó Selene sin contemplación alguna, ganándose una mirada fulminante de Metis. Los tres merodeadores y sus novias (N/A: para variar…) abrieron los ojos de par en par, completamente sorprendidos por la información.
- Entonces el señor oscuro cuanto tiene, 0.6? – pregunto Liz sonriendo de lado ante la idea.
Las mujeres tardaron solo un parpadeo para obtener esa información.
- Tom? No, el tiene 38. – dijo Selene divertida.
Andrew lo sabía desde la otra dimensión, y nunca lo había entendido, pero ahora si lo entendía, el hombre podía ser bastante tolerante, inteligente, divertido y buena compañía si vos no intentabas matarlo. Pero los otros seis chicos quedaron completamente shokeados con la información.
- Por que mejor no vamos afuera y ahí podemos seguir conversando, hoy hace precisamente un buen día y lo mejor seria no desperdiciarlo. – sugirió Andrew.
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Sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry y… sorry! realmente siento muuuuucho haber tardado tanto en actualizar un cáp, es que me entregaron mis notas y me entere que me llevo Historia y Geografía con un 5, así que primero tuve que tranquilizarme, después hacerme la idea que ya no iba a seguir siendo abanderada (por que era abanderada y aca la palabra clave es "era") y por ultimo enterarme de cómo poder aprobar para que mis padres no me mataran (a gritos obviamente). Pero en fin, se que eso no es una gran excusa, así que simplemente les aviso que el próximo Cáp. Puede tomarme de un día a una semana, no mas.
Por favor discúlpenme y no me tiren tomatazos que no quiero tener que limpiar además de tener que estudiar, a ver si todavía se me ensucian las hojas de las que tengo que estudiar! °-°
Ah! Por cierto, tengo que agradecer a esas bellísimas personas que me dejaron unos RR, gracias a todos por los RR y voy a tener en cuenta TODOS y cada uno de sus comentarios:
SerenitaKou, sorry pero aunque trato de escribir de forma mas seria no puedo y realmente, ahora que lo pienso, si no escribiera así, no me estaría expresando como yo quiero, siento decepcionarte en cuanto a eso.
A mis lectoras: Andromeda-riddle, Lady Layil Black, Lonely. Julie, takingpotter23, YO y anita1989, les agradezco sus hermosos RR que, lamentablemente para mis amigas, me ponen tan feliz que me pongo pesada.
Y por ultimo a LaLoKa-14, dejame decirte, amiguita mía, que por mas que hoy sea viernes y no nos vayamos a ver en todo el fin de semana, el lunes te vas a enterar de por que puse ATE en mi nick muajajajaja, sorry, me cope, jejeje….
Ahora si, bye a todos mis lectores/as y gracias por seguir leyendo mis locas historias.
