9. La primera clase.

Esa mañana Andrew se había despertado poco antes de las 7, o mejor dicho, cerca de las 6:30, sin despertador ni gota de sueño. Después de bañarse, cambiarse, lavarse los dientes y peinarse bajo sin hacer ruido alguno al gran comedor.

Como para asegurarle que se había levantado muy temprano en el gran comedor solo había tres maestros y uno o dos chicos por casa. En la suya estaba un chico pelirrojo de ojos grises que aparentaba su misma edad, con el ceño fruncido y cara de no haber dormido en toda la noche.

Bastante intrigado se acerco al chico y se sentó a su lado.

- Estas bien? – le pregunto Andrew al tiempo que tomaba la taza de café negro que había aparecido ante el, sin azúcar, tal y como la había pensado para que los elfos se la mandaran.

El chico no se dio por aludido.

- Ey, estas bien? – le pregunto nuevamente zarandeándolo un poco a la vez que hacia aparecer otro café.

- Eh? Que? – pregunto el chico bastante perdido tomando la taza que Andrew le ofrecía.

- Preguntaba que te paso? – repitió Andrew con total tranquilidad para después tomar un sorbo de su café.

El chico hizo lo mismo que Andrew mientras fruncía aun más el ceño.

- No te incumbe. – mascullo después de un rato.

- Si me incumbe, por que tiene que ser algo muy importante para… - no pudo seguir hablando por que el chico le había pasado el periódico "El Profeta" señalándole la primera plana en donde se leía sobre el ataque a Durmstrang.

¡Durmstrang vacío!

Ayer en la tarde cerca de las 2:00 aunque no se sabe la hora exacta, ha habido un ataque en la famosa escuela búlgara Durmstrang.

Cuando los aurores búlgaros llegaron al colegio, este estaba completamente vacío, extrañamente ni los bolsos de los alumnos o profesores fueron encontrados. Pero aunque esto fuera así se sabe que ha sido un ataque del que no debe ser nombrado, al descubrir sobre la construcción la ya tan conocida marca tenebrosa.

Después de revisar completamente el castillo solo se ha podido encontrar un cuerpo, y este es el de un mortifago de bajo rango el cual fue claramente mordido por un vampiro. Al encontrarlo se le ha puesto un nuevo hechizo de magia muy poderosa para guardar los recuerdos y por lo que los expertos pueden deducir de los pocos recuerdos que lograron recuperar, este ataque fue dirigido por otra persona la cual a su vez estaba a cargo del mismo señor oscuro. Esta otra persona parece ser el nuevo estratega y se ha logrado ver su rostro, el hombre o mejor dicho vampiro, mide cerca de 1.80m tal vez mas, tiene el pelo negro atado en una coleta baja y unos ojos verde oscuro bastante raros. Gracias al ultimo recuerdo que han podido sacar de este mortifago se ha descubierto que el vampiro lo mato por haber desobedecido sus ordenes, las cuales eran dejar con vida y en buenas condiciones a los alumnos.

Esperamos tener mas detalles mañana, cuando el ministro en persona de una conferencia.

Richard Skeeter.

- Mi hermano menor iba a esa escuela. – murmuro el chico.

- Como es él? – pregunto Andrew tratando de recordar a los chicos y así adivinar su postura acerca de lo que les proponían.

- Tenia el pelo castaño oscuro, de vez en cuanto tenia unos reflejos rojizos y los ojos verdes. Era un gran duelista y te puedo asegurar que no estaba a favor de los mortifagos. – dijo el chico con tono cansado.

Andrew se acordó inmediatamente del chico, era el que el mismo había salvado de aquel inútil mortifago.

- El va a estar bien. – dijo Andrew con tanta seguridad que hizo que el chico lo mirara intrigado.

- Como podes estar tan seguro?

- No te puedo decir acá, pero te puedo asegurar que esta bien.

El chico asintió un poco desconfiado y tomo un poco mas de café en un inútil intento por no tener sueño. Andrew viendo que el chico se caía de sueño se compadeció de el y poniéndole una mano en su brazo hizo lo mismo que había hecho con Bellatrix el día anterior, le dio un poco de su propia energía.

El chico cuando sintió la mano de Andrew apoyarse en su brazo lo miro extrañado, pero después, cuando empezó a sentir una energía calida emanar de aquella mano, no pudo mas que cerrar sus ojos sintiéndose mejor que después de dormir tres días seguidos. Cuando dejo de sentir la energía calida emanar de aquella mano abrió los ojos de par en par.

- Estas mejor? – pregunto tomando con aquella misma mano la taza nuevamente y beber un largo trago.

- Si. – dijo el chico sin comprender que había pasado.

- Como te llamas? – pregunto Andrew recordando de pronto que no sabia el nombre de aquel chico.

- Joshua Labaque, pero podes decirme Josh, mi hermano se llamaba Daniel. Y vos?

- Andrew Carson.

- Cierto, el chico que venia de la Magic Force y… por que te cambiaste de una de las mejores escuelas del mundo?

- Por que mis padres y mi tía murieron y no me quedaba nadie allá, así que me vine acá con mi tío.

Justo en ese momento entraron al gran comedor los merodeadores, junto con Liz, Lily y Nika y se acercaron a la mesa de las serpiente como si hicieran eso todos los días.

- Genial, como si no tuviera suficiente ahí vienen los merodeadores a arruinarme la mañana. – mascullo Josh.

- Dudo que puedan hacerte mucho, ayer perdieron una apuesta, así que no pueden hacer ni una sola broma durante la primera mitad del año.

Josh lo miro con los ojos brillando de diversión y algo de birla.

- En serio? – pregunto a punto de reírse.

- Si, perdieron una apuesta contra mi.

- Y que apostaron?

- Nada que te interese, Labaque. – dijo Sirius en un tono helado.

- Hablando de apuestas, yo también quiero saber. – dijo Nika interesada y curiosa, le extrañaba que su novio se sonrojara cada vez que hablaban de eso.

- Lamentablemente Nika, te tiene que contar el implicado. – dijo Andrew sonriéndole burlonamente a Sirius para después guiñarle un ojo sin que nadie lo viera, haciendo sonrojar aun mas al pobre merodeador, el cual ahora parecía un tomate.

La chica vio como su novio se sonrojaba aun mas y frunció el ceño maquinando planes para sonsacarle la verdad, aunque fuera a golpes.

- De acuerdo. – mascullo Sirius.

- En ese caso, vamos, que no me quiero perder esto. – dijo Andrew parándose. – Luego nos vemos. – le dijo a Josh antes de irse con los merodeadores y las tres chicas fuera del gran comedor, sin que los últimos hubieran tocado siquiera una tostada.

Los siete chicos fueron al aula en donde tendrían su primera clase, así después no tendrían que caminar mas y justo cuando se encerraban allí, Peter entraba al gran comedor, encontrándose con que sus amigos se habían ido a quien sabe donde y lo habían dejado solo, como tantas otras veces, tal vez debía hacer caso a la carta que le había llegado la noche pasada.

Cuando cerraron la puerta todos voltearon a ver a Andrew.

- Que pasa? – pregunto enarcando una ceja, no le gustaba que lo miraran como si hubiera cometido un asesinato o algo similar.

- Cuando pensabas decirnos que eras un Slytherin? – pregunto James.

- Oh, vamos, es solo una ridícula pelea entre casas, que yo sea mas astuto que valiente no significa nada. – exclamo Andrew.

- Tiene razón. – dijo Liz ganándose una radiante sonrisa por parte de Andrew, que dejo ligeramente embobada a la chica.

James y Sirius bufaron por lo bajo pero asintieron al ver que sus novias también estaban de acuerdo con Liz, al igual que Remus.

- Entonces a lo que vinimos, como fue la apuesta? – pregunto Nika impaciente.

- Primero y principal tenes que jurar que no te vas a enojar. – dijo James a lo que la chica asintió rápidamente con la cabeza.

Remus saco del bolsillo de su túnica unas fotos y se las paso a las chicas las cuales al ver las fotos no pudieron mas que abrir los ojos de par en par y su boca no se quedo atrás. Pasaron las fotos una tras otra (las únicas tres que había) repetidas veces, como si así pudieran cerciorarse de que no mentían.

La primera reacción de Nika fue enfurecerse, pero después se le ocurrió una mejor idea y se separo de las chicas con su mejor cara de enojo.

- No es justo. – dijo enojada.

- El que no es justo, Nika? – pregunto James sin comprender.

Andrew se había colado tras las chicas y estaba mirando las fotos también, como si no hubiera sido él quien había participado del beso.

- Que Sirius pueda besar a alguien y yo no! – dijo la chica enojada.

Todos los que estaban escuchando por poco se caen de la impresión.

- Y a quien queres besar? – dijo Sirius tratando d no enfurecer a su novia, la cual tenia un carácter peor que el de Remus en luna llena cuando se enfurecía.

- Pues… para que sea justo tendría que besar a Andrew yo también. – dijo ella mordiéndose los labios para no reírse, aunque todos tomaron esto como que estaba empezando a enojarse.

- Claro a mí ni me pregunten. – se quejo Andrew cuando sentía que era empujado hacia la chica por Remus, el único suficientemente fuerte como para lograr empujarlo.

- No te quejes que yo tampoco tuve muchas opciones con la apuesta. – dijo Sirius fulminando a sus dos amigos con la mirada.

Andrew se encogió de hombros y acercándose a Nika la tomo con una mano por la nuca, con la otra por la cintura y la acerco hacia él comenzando el beso, y profundizándolo inmediatamente al ver que la chica abría la boca, permitiéndole el paso. Tal y como había hecho con Sirius y como haría con cualquier otro humano, se separo en cuanto noto que empezaba a faltarle minimamente la respiración, soltándola rápidamente y separándose de ella para permitirle recuperar el poco oxigeno que necesitaba.

- Eso fue… ¡WOW! – exclamo como pudo, sintiendo que quería dejar a Sirius y comenzar a salir con Andrew, solo por como besaba, claro que su novio no besaba mal, además esta idea fue rápidamente borrada de su cabeza cuando recordó que Andrew era un vampiro.

- Deberías dejar de hacer eso. – dijo Remus divertido.

- El que? – pregunto Andrew sabiendo que le hablaba a el e ignorando la cara de desconcierto de Nika.

- Sabes que. – dijo Remus frunciendo una ceja.

Andrew rió divertido al notar que el licántropo lo había sentido desde donde estaba. Cada vez que el besaba mordía levemente le labio inferior de quien besaba, extrayéndole solo unas gotitas de sangre para hacer mejor el beso y aumentar el goce, claro que antes de separarse cerraba la herida sin dejar ni una sola huella.

- No es como si los disecara. – dijo claramente divertido, con sus ojos brillando al ser descubierto por primera vez, como un niño que es descubierto haciendo una travesura.

- Ya lo se, pero no es justo por que les das algo que solo otro vampiro podría igualar. – dijo con el ceño fruncido.

Ahora si que los demás no entendían nada, pero no tuvieron mucho tiempo para hablar ya que la puerta se abrió y todos los chicos comenzaron a entrar. Sin mediar palabra alguna los chicos se sentaron en los asientos mas cercanos.

Al ser los asientos dobles Andrew termino sentándose con Josh, ya que era sentarse con ese chico o sentarse con Parkinson.

Después de que entraran todos los chicos entro Julius con una sonrisa, cargando varios libros.

- Bueno, dado que el año pasado no pude estar en mas o menos medio año estoy consiente que no pudieron ver ciertos temas así que los vamos a ver de manera rápida este año para que no se atrasen, de acuerdo? – pregunto mientras caminaba hasta su escritorio y dejaba caer ahí la pila de libros que cargaba. – Esta clase y la siguiente veremos vampiros.

Andrew estuvo a punto de reírse en cuanto dijo eso, pero no quería incomodar a su padrino así que lo dejo pasar.

- Profesor, si vemos todos los remas que perdimos usando solo dos clases no vamos a alcanzar a verlos completos, además nos perderíamos medio año. – dijo Lily.

- Eso es cierto señorita Evans, pero si se fija en su horario notara que tiene muchas mas clases de DCAO este año que los anteriores, esto lo hizo el director para compensar las clases que no tuvimos, creo que en medio año esto volverá a cambiar y darán algunas clases mías para Encantamientos y Transformaciones.

Los horarios los habían dado la noche anterior en las salas comunes y todos claramente habían notado la gran cantidad de horas que tenían de DCAO, pero ahora que lo ponía así tenia cierto sentido y varios no pudieron más que asentir, conformes con esta decisión.

- Si eso esta explicado, sigo con la clase. – Julius se sentó en su asiento, al parecer no estaba completamente despierto y tenia algo de sueño. – Los vampiros son unos de los seres más difíciles de tratar por su gran fuerza, pero gracias a la magia podemos evitarlos si nos esforzamos. Las formas mas conocidas de destruir o evitar a los vampiros son con los Lumos Solem o como ya saben clavándoles una esta en el corazón. El agua bendita raramente les afecta y los ajos son solo cosas muggles. Si uno tiene la suficiente rapidez y reflejos puede llegar a matar al… - Julius se vio interrumpido por las risas que finalmente Andrew no había podido aguantar.

El hombre no pudo evitar mirarlo con los ojos entrecerrados, por más que fuera su ahijado no podía ni iba a permitir que un Slytherin se riera de su clase, se paro.

Antes de que pudiera decir algo alguien golpeo la puerta para después entrar sin siquiera esperar una contestación. Para sorpresa de todos era el mismísimo Albus Dumbledore, quien entraba comiéndose un caramelo de limón y no pudo más que fruncir el ceño al ver a Andrew todavía riéndose a carcajada limpia.

Cuando Andrew comenzó a notar que algunas lágrimas de risa se formaban en sus ojos dejo de reír, no seria bueno que lo vieran en plena clase llorando sangre, no era natural, no al menos para un humano, se seco las lágrimas casi inexistentes con gran rapidez.

- Señor Carson, - hablo Dumbledore. – podría explicarme que le ha causado tanta risa. – pregunto el gran mago intrigado.

En cuanto Andrew escucho su vos la reacción fue inmediata, su cuerpo se tenso levemente y una mascara inexpresiva cubrió sus facciones.

- Una cosa que dijo el profesor me ha causado gracia, o mas bien debería decir una idiotez.

Julius lo miro destilando odio por su mirada, sin importarle que fuera su ahijado, nadie cuestionaba su clase.

- Estaría mas que encantado de saber por que, al parecer he venido en el momento justo.

- Para que vino, Director? – pregunto Julius cortésmente.

- Quiero ver un poco de las clases de los alumnos del séptimo año, y he decidido empezar por DCAO, después voy a ir a ver la clase de Pociones. Creo que seria mejor si me sentara. – dijo el mago para después sentarse en un banco que había quedado vacío. – Puede continuar con la clase, profesor.

Julius miro a Andrew con una leve sonrisa maliciosa en su rostro.

- Hagamos una especie de apuesta. – propuso Julius. – Si usted puede dar una clase mejor que la que me proponía a dar yo, le voy a dar cien puntos a Slytherin y de lo contrario le restare solo cuarenta.

- Quiere que de la clase desde acá o desde su mesa? – pregunto Andrew sonriendo abiertamente, claro que el podría dar una clase mejor, no por nada había sido profesor años enteros en la Magic Force y un gran profesor, a decir verdad uno de los mejores.

- Desde acá. – dijo Julius señalando la mesa mientras el se alejaba y se apoyaba en la pared que estaba al lado del escritorio.

- Esto me parece interesante, si da una buena clase yo le daré otros sesenta puntos. – propuso Dumbledore y Andrew solo asintió a la vez que se paraba de su banco y se acercaba a la mesa del profesor. Tal y como cuando daba sus clases en el famoso colegio se sentó en el escritorio sin preguntarle al profesor siquiera.

- Para empezar, no todos los vampiros son iguales, ya de por si ellos se dividen en varios clanes pero lo importante no es en que clanes se dividen si no su poder. Si los dividimos por poder podríamos tener a los más débiles, a los intermedios y a los fuertes. Para matar a los más débiles pues si, se necesita lo que dijo el profesor, una estaca en el corazón, tal vez un fuerte lumos. Los intermedios son algo mas difíciles ya que dependiendo su fortaleza, una simple estaca en el corazón no los matara, tendrán que cortarles la cabeza con una espada de plata, algunas veces con las de oro sirve pero no les prometo nada. Y por ultimo y en los que me voy a explayar mas, son los fuertes. Estos al poder permanecer un par de horas bajo la luz del sol con un lumos no lograran ni hacerles cosquillas, la única forma de matarlos es, como ya les dije, cortarles la cabeza o clavarles en el corazón una estaca, daga, o arma corto punzante de plata pura. Si se encuentran con un vampiro antiguo, como comúnmente se les denomina a los vampiros poderosos, lo mas probable es que no salgan con vida, igual que si se encuentran con un intermedio. Sobrevivir a uno débil es lo mas fácil que se puede hacer, pero no así con uno fuerte. – paro un rato solo para notar que todos lo escuchaban atentos.

- Ya esta señor Carson? – pregunto el director.

- No, claro que no. – dijo Andrew. – Los vampiros son naturalmente sádicos por naturaleza, algo por lo que se diferencia de los licántropos es precisamente eso, los licántropos pueden ser las personas mas amables del mundo si así lo desean pero no lastimen a sus amigos o familiares o pueden ser más sádicos y sanguinarios que los vampiros mas feroces.

- Señor Carson, le recuerdo que esta clase es sobre vampiros. – dijo Julius con claras intenciones de incordiar a Andrew, pero solo consiguiendo una ceja alzada y que los labios del chico se curvaran levemente formando una sonrisa.

- Ya lo se, solo agregaba algo importante. Como decía, los vampiros son los seres mas sádicos que se pueden encontrar y la gran mayoría, salvo los que tienen problemas de conciencia, disfrutan "cazando". Por lo tanto dejan que su victima note que va a morir así esto le da mas emoción al asunto, además la sangre es supuestamente mas rica cuanto mas asustada esta la victima. – el nunca había hecho eso, pero los vampiros que conocía adoraban hacerlo. – Así que cuando se encuentren con un vampiro de los dos niveles mas fuertes simplemente tienen que relajarse y fingir que se resignan, obviamente no harán eso – agrego al ver que varios lo miraban como si estuviera loco. – harán esto. – tomo una pluma que estaba sobre el escritorio y la sostuvo sobre su palma abierta, la pluma comenzó a flotar a unos cinco centímetros de su mano para después comenzar a cambiar, las formas de la pluma cambiaron para formar una daga de plata con incrustaciones de oro en el mango, además de incrustaciones de diversas piedras preciosas. – Claro que primero tienen que aprender lo básico, - dijo mientras la daga era la que flotaba ahora sobre su mano. – después podrán hacer algo como esto. Esto se aprende en transformaciones y no se puede hacer con varita, es imposible de esta manera, solo puede hacerse con el poder de la mente y tu magia funcionando perfectamente.

Todos, incluso el director, miraban impresionados la daga que flotaba todavía sobre la palma abierta del chico. El director estaba gratamente impresionado, ese chico era bastante poderoso, se suponía que eso se aprendía en transformaciones avanzadas y solo muy pocos y con mucho esfuerzo lo podían hacer.

Con un movimiento rápido Andrew tomo la daga por el mango, empuñándola fuertemente, de manera segura y confiada aunque su piel le picara y ardiera al estar tan cerca de la plata. Andrew se bajo del asiento y le paso la daga al chico que estaba más cercano a él.

- Pueden mirarla, no se desvanecerá ni se volverá a convertir en una pluma, no mientras yo no quiera. Volviendo con el tema de los vampiros, cuando ya tengan lista la daga simplemente se la clavaran en donde puedan, no necesariamente lo tienen que matar. En cuanto logran liberarse, por que creanme cuando les digo que los va a soltar mas rápido que si tuvieran lepra, - varios le miraron extrañados. – una enfermedad muggle muy contagiosa y peligrosa, pero eso no importa, en cuanto lo suelte ustedes desaparecen de ahí y se aparecen en donde les resulte más conveniente. Si les soy sincero, quienes tienen más posibilidades de escapar son los que logren mantenerse concentrados y no dejarse llevar por el miedo, a ellos no les importara si son niños o ancianos de los que se alimenten, solo que tengan sangre. Si ven que un vampiro toma de alguien que había usado anteriormente magia oscura lo más recomendable es que huyan. Les digo esto por que cuando un vampiro bebe de ese tipo de personas es como si se pusiera borracho o si tomara una droga especialmente adictiva por que hasta que no le duela alguna parte del cuerpo por la sobrecarga de sangre no paran. – Severus frunció el ceño, según tenia entendido el vampiro que los había guiado con el ataque al colegio había bebido de un mortifago, es mas, lo había matado, y después no siguió tomando, debía tener muy buen auto-control para lograr esto si decía que era tan adictiva la sangre de alguien que usara magia oscura, pero eso no le importaba, debía cuidarse.

Cuando Dumbledore sostuvo la daga entre sus manos, siendo el ultimo en hacerlo, Andrew le dirigió una mirada a la daga y esta volvió a ser una pluma de un momento para otro, no queriendo que Dumbledore notara las marcas de algo quemado cerca del borde del mango y mucho menos que esa quemadura encajaba con la que había en su mano.

- Creo que con eso debería ganarme los ciento sesenta puntos pero voy a seguir. Si se encuentran con unos vampiros que tienen un medallón parecido a este. – saco su propio medallón y lo mostró a todos. – Deben saber que ese vampiro no toma sangre de humanos.

- Entonces vos sos un vampiro? – pregunto una chica Gryffindor que estaba sentada atrás de todo.

- No, yo se lo robe a uno. – dijo el chico divertido. – Este vampiro se hacia pasar por uno de los que no tomaba sangre de humanos para acercarse a estos y beber mas fácilmente su sangre, yo logre liberarme y pues… lo mate. – dijo simplemente mostrándoles una sonrisa burlona. – Ahora este medallón es como una especie de protección, esta mas que claro que ningún vampiro que vea que tengo este collar va a venir a molestarme sabiendo que mate a uno de los suyos, así que… pero esto no viene al caso, me estoy desviando nuevamente del tema.

Todos estaban tan sorprendidos y entusiasmados que no les importo que se hubiera desviado, es mas, hubieran preferido que contara como había matado al vampiro.

Dumbledore estaba a punto de saltar de su asiento en cuanto vio el medallón pero cuando escucho el por que lo tenia el chico este quiso mas que nunca que terminara el año para proponerle su participación en la Orden del Fénix, la cual era convenientemente dirigida por él para acabar con los mortifagos y Voldemort mismo, ese chico seria muy bien recibido gracias a su potencial.

- Deben saber, que por mas que los vampiros sean sádicos y sanguinarios no están a favor de Voldemort – estremecimientos varios. – por ahora.

- Como podes saber eso? – pregunto un slytherin curioso.

- Por que mi propio tío es un vampiro y no esta del lado de Voldemort, así como tampoco los otros vampiros que el conoce.

Ahí estaba, Severus casi salta de su asiento cuando el chico dijo tío, pero todo cuadraba, el siempre había sido un slytherin muy rápido y esto encajaba demasiado bien para ser mentira, ese chico había llegado ese año al igual que el estratega del señor oscuro, ambos eran parecidos y la diferencia de edad estaría bien si el hombre fuera un vampiro, además estaba el hecho de que este chico sabia demasiado de vampiros y ahora por lo que le había dicho podía asegurar que el estratega era un vampiro antiguo, fuerte o como sea que les decía, debía entablar conversación con el chico, tal vez pudiera sacar algo mas acerca de ese hombre.

- Pero volviendo al tema, si no pueden hacer el arma simplemente finjan que se resignan, a veces funciona, ellos quieren hacer que se asusten asi que tratan de "hacerlos reaccionar", y esto no es pegándoles un par de golpecitos precisamente, pero en cuanto les peguen lo mas probable es que los suelten, ahí tienen su oportunidad para escapar. Traten de no aparecerse justo cuando el vampiro los toca por que pueden aparecerse con el y eso no seria muy inteligente, no creen?

Algunos slytherins no pudieron evitar soltar unas risitas ante esa última frase.

Justo en ese momento toco el timbre.

- Creo que con eso les sobra información, quieran un informe completo y no pueden preguntarle al señor Carson. Por cierto, cien puntos para Slytherin. – pronunciar esto fue doloroso para Julius y casi quiso olvidarse de decirlo, pero había hecho una apuesta y el chico había cumplido su parte así que el tenia que cumplir la suya.

- Claro que si, señor Carson otros sesenta puntos de mi parte para Slytherin por la gran clase de DCAO y otros cuarenta por la excelente transformación. – dijo Dumbledore.

Los Slytherin si no fueran tan fríos hubieran saltado a abrazar a Andrew, sin poder creer aun que habían ganado doscientos puntos en una hora, todos fueron saliendo del aula con sendas sonrisas en sus rostros, algunos más disimulados que otros pero todos felices al fin y al cabo.

Andrew se reunió con sus amigos al final y salio con ellos del aula rumbo a la clase de transformaciones.

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Holas amigos míos, como les va??? A mi genial, como verán la inspiración sigue conmigo, y voy a subir otro cap!!! No lo puedo creer yo tampoco!!! Ya se que es cortito, pero el anterior estuvo lo suficientemente largo como para que no me puedan retar P lero-lero

Jejeje como notaran estoy de muy buen humor ;) espero que esto siga así y que les guste este cap.

No sean amarretes y dejen un review al menos que mi ego esta decayendo demasiado :S