10. Y todo por un ataque fallido.
Andrew caminaba apresurado por Hosmeade con un diario de "El Profeta" bajo el brazo y su apariencia usual de cuando iba a ver a Tom. No tenia idea de por que los habían dejado salir ese fin de semana siendo que era el primero pero eso no le internaba, no en esos momentos.
Estaba mas que seguro de que Tom estaría torturando mortifagos terriblemente furioso, pero, quien podría culparlo? El 3 de septiembre, segundo día de clases, fueron atrapados dos mortifagos por los aurores y gracias a la poción de la verdad ellos habían tenido que mover a todos los alumnos y profesores de Durmstrang a otra mansión y por si eso no fuera poco este mismo viernes, dos días después del problema de los dos mortifagos, otros tres, esta vez uno del circulo interno incluido, habían sido capturados en el Callejón Knockturn asesinando a un auror que habían secuestrado días atrás, apresados nada mas ni nada menos por Dumbledore y sus asquerosos miembros de la Orden del Fénix.
El viernes Andrew había entrado a la mente de Dumbledore en cuanto se entero de que acababa de volver de anda a saber donde y había averiguado lo sucedido. Sabiendo que Tom estaría furioso decidió hacer esto por su cuenta y entrando a la mente de Dumbledore consiguió la dirección del cuartel secreto de la orden. Gracias a eso y a un hechizo bastante antiguo logro tener una copia de los planos del lugar e hizo un ataque en base a estos y al horario de guardia de los miembros de la orden, información también extraída de la mente del viejo que ni siquiera se dio cuenta de la intrusión.
Si bien la semana había sido dura a él no le molesto quedarse toda la noche en vela preparado aquel rescate y gracias a lo que había podido averiguar ya sabia cuando iban a interrogar a los mortifagos, el tema principal, por muy gracioso que esto le pareciera, era él mismo. Tenía sendas ojeras bajo sus ojos pero esto no significaba que se estuviera cayendo de sueño, si no que su cuerpo se estaba quejando por el maltrato.
Al llegar al limite del pueblo se apareció con un casi inaudible 'plop' para aparecerse en frente de la mansión del Lord. El lugar estaba mucho mas tenebroso que la ultima vez que lo había visitado, llovía a cantaros como si el clima lo manejara el mismo Voldemort, la mansión parecía rodeada de un aura de magia oscura demasiado potente y el lugar estaba desolado, como si los muggles que vivían cerca no quisieran acercarse a la mansión.
Encogiéndose de hombros abrió la puerta sin tocar, encontrándose con la sala en penumbras completamente vacía. Fue por el pasillo que llevaba al lugar de reuniones y se encontró con que donde empezaba el pasillo había un mortifago inconsciente, con claros signos de haber sido torturado. A pocos pasos de este había otro y así seguía a lo largo de todo el pasillo, hasta donde había que doblar hacia la derecha.
Paso por entre los cuerpos con cuidado de no pisar ninguno y cuando llego al final del pasillo y doblo se encontró con la escena aun peor, esta vez algunos mortifagos tenían profundas heridas por todo su cuerpo, además de los claros signos de haber sido sometidos durante largos minutos al cruciatus y uno bastante potente por el rictus de profundo dolor que la mayoría poseía. Siguió caminando por este pasillo mirando las caras de los mortifagos reconociéndolas todas.
Los gritos aun llenaban el ambiente, dando a entender que Voldemort aun estaba torturando personas, pero Andrew no parecía notarlos.
Cerca de la mitad del pasillo se encontró con Bellatrix, la cual todavía estaba conciente y desparramada en el piso se agarraba el brazo izquierdo el cual sangraba. La mujer al verlo sonrió, mostrando que tenia algo de sangre en la boca. Sonrió por que había notado, al igual que todos, que cuando Andrew estaba cerca el Lord se mostraba mucho mas tranquilo que de costumbre. Si había alguien que podría tranquilizar al lord, ese era sin duda alguna, Andrew. El hombre le sonrió de lado y chasqueo sus dedos dejando inconsciente a la mujer para después seguir con su camino.
Al llegar al final del pasillo y doblar nuevamente a la derecha se encontró con Lord Voldemort en todo su esplendor torturando a dos hombres con un solo hechizo. Sus ojos rojos brillaban más que nunca y tenía la sonrisa más sádica que había visto en él.
Tom al ver un nuevo blanco levanto la maldición de los dos mortifagos, los cuales cayeron inconscientes al piso y le tiro su mas poderoso cruciatus a Andrew. El ojiverde lo miro enarcando una ceja a la vez que el rayo le daba de lleno solo consiguiendo que se tambaleara ligeramente pero no que dejara de avanzar. Cuando llego a estar a dos pasos de Tom le arranco la varita de un manotazo y se la metió en el bolsillo del pantalón.
- DEVUELVEME ESA VARITA! – grito Voldemort furioso.
Andrew enarco aun mas la ceja para después chasquear los dedos y dejarlo inconsciente. Antes de que Tom tocara el piso Andrew lo agarro por la cintura y lo cargo como si de un bebe se tratara. Siguió caminando hasta que llego al despacho del mayor, se adentro en él y lo recostó en el sillón.
Con gran parsimonia se sentó en el sofá que lo enfrentaba y se quedo mirando los rasgos del Lord. Menos de dos minutos después volvió a chasquear los dedos y Tom se levanto como si el sillón estuviera lleno de agujas filosas.
El Lord miro para todos lados desubicado hasta que sus ojos se posaron en Andrew, quien estaba tranquilamente sentado en frente suyo. Tom al ver que no tenía varita y que no la recuperaría pronto se le acerco y le pego una piña en la cara, haciéndose daño, ya que pegarle al vampiro era como pegarle a una roca y una de las duras.
Andrew lo miro enarcando nuevamente su ceja y se paro, quedando a la misma altura que el hombre ya que media casi lo mismo. Tomándolo por los hombros lo obligo a sentarse en el sillón nuevamente y se sentó a su lado, aun tomándolo por los hombros.
Cerca de veinte ideas pasaron en menos de dos segundos por la mente de Andrew para calmar al hombre furioso, pero solo una le pareció que iba a funcionar. Puso ambas manos en la cara del hombre y lo obligo a mirarlo a los ojos. Los ojos de Andrew de repente se volvieron las fosas mas profundas y sensuales que el lord había visto jamás, Andrew estaba usando al máximo sus poderes vampiros, tratando de calmarlo, pero la ira de Tom era demasiada y no parecía funcionar del todo, y este empezó a debatirse en el férreo agarre del ojiverde.
Andrew frunció el ceño, si bien hacia mucho que no usaba sus poderes vampiros estos habían sido bastante poderosos, al parecer tendría que usar mas poder de persuasión, aunque esa idea no le terminara de agradar.
Andrew se acerco rápidamente al hombre y le dio un beso, no fue mas que un simple roce de labios, pero por alguna extraña razón le encanto, nada comparado con lo que pensaba, y casi se vio tentado a seguir besando esos labios suaves y levemente rojizos.
Tom, que había estado debatiéndose en el agarre se sobresalto cuando el chico avanzo hacia él, pero se paralizo cuando sintió como lo besaba, ya que si bien no era mas que un simple roce de labios, le había encantado, sintió dos cosas diferentes, por un lado sintió como algo parecido a paz y tranquilidad se extendía por sus labios a todas las partes de su cuerpo, dejándolo en un estado de sopor, pero por otro lado sentía un estremecimiento de excitación recorriéndole la columna.
Cuando Andrew se separo, ya que aunque el roce no había durado más de dos segundos a ambos les habían parecido eternos, el Lord se quedo quieto, paralizado y eso por un lado espanto a Andrew, quien pensaba que tal vez se había pasado al utilizar sus poderes de aquel modo, pero no espero lo que vino a continuación. Después de que Tom lo debatiera bastante sin llegar a ningún lado en particular decidió hacer algo que no hacia desde hacia mucho, siguió sus instintos y tomando la cara del chico frente a el lo beso. Al principio el beso fue algo brusco, los dientes de ambos chocaron y sintieron como eso les lastimaba levemente los labios, pero después el beso paso a ser un poco mas apasionado, dejando de lado todo lo demás se entregaron en el beso como hacia bastante no lo hacían.
Andrew al sentir que lo besaba se puso rígido pero después esa rigidez quedo abandonada y lo sujeto por la nuca a la vez que se acercaba aun mas, inclinándose sobre el otro hombre y haciéndolo recostarse en el sillón, con su lengua delineo los labios del hombre y este como respuesta los entreabrió permitiendo el paso de la lengua intrusa en su boca, iniciando una batalla que a ninguno de los dos les importaba ganar. Durante el beso Andrew mordió con sus colmillos el labio inferior del hombre lo suficiente como para sacarle sangre, haciendo que este soltara un gemido ahogado por la boca del chico, la pequeña lastimadura se cerro inmediatamente dado que Andrew mismo se encargo de cerrarla con su saliva en un sutil movimiento de su lengua.
El ojiverde había perdido completamente la capacidad de pensar con ese beso y es por ello que no recordó que quien estaba bajo su cuerpo era un simple humano que necesitaba aire para sobrevivir.
Tom se había dejado llevar y casi se muere cuando sintió al chico morderle el labio, sabia lo que estaba haciendo, había tratado lo suficiente con los vampiros para saber que cuando un vampiro te mordía tenias goce asegurado, aunque después murieras, pero este chico no lo mordió para matarlo, si no para que ambos disfrutaran mas aquel beso. Cuando empezó a faltarle el aire trato de separarse solo para notar que el chico había perdido total raciocinio y seguía besándolo. Trato de separarlo pero él no parecía notar su esfuerzo.
Andrew sintió las manos del hombre empujarlo y algo en su cabeza le dijo que se separara, pero estaba demasiado interesado como para hacerlo. Cuando lo sintió hacer un poco mas de fuerza algo en su cabeza hizo 'clic' y recordó inmediatamente que Tom era humano y necesitaba respirar, no como él. Se separo casi inmediatamente, pero no volvió a su posición original, si no que puso una mano a cada lado de la cabeza del hombre y se lo quedo mirando a los ojos, ahora se le notaba mucho mas tranquilo por mas que en sus ojos hubiera una chispa de deseo y lujuria que antes no estaba ahí.
Al recuperarse Tom volvió a besar al ojiverde esta vez con un poco mas de pasión, sin llegar a comprender por que estaba besándolo, por que se dejaba llevar…
Se separaron de nuevo y esta vez Andrew se sentó bien, dejando a Tom recostado en el sillón.
- Voy a ayudar un poco a tus hombres, vos mientras tanto mira esto, estuve trabajando en esto toda la noche. – metió la mano en su bolsillo y saco cinco pequeñas carpetitas del tamaño de unas monedas, atadas para que no se perdieran. Con un chasquido las agrando y se las dio al Lord para después pararse. – Los despierto y vengo, creo que vas a necesitarlos enteros para que puedan entender el plan. – dijo con burla, se inclino para besarlo fugazmente en los labios y después se fue, dejando a Tom sin comprender completamente lo que había pasado con cinco carpetas en sima de su estomago, aun recostado en el sillón.
Andrew cuando salio del despacho del Lord se acerco al par de hombres que había torturado a lo último y los despertó con un par de movimientos de la varita de Tom. Hacia mucho que no usaba una varita pero no le resultaba incomodo. Cuando los dos hombres se despertaron, él saco de su bolsillo un portafolio del mismo tamaño que habían tenido las carpetitas, lo agrando y se los paso ante la mirada extrañada de ellos.
- Ahí hay unas pociones especiales que tienen que repartir, si ven que no alcanza traigan a esos mortifagos cerca de la puerta que yo mismo me encargare de ayudarlos. Ya calme al Lord no lo hagan esperar a menos que quieran que se enfade de nuevo.
Los dos hombres asintieron rápidamente con la cabeza mientras agarraban una poción cada uno y se la tomaban de un trago, sintiéndose automáticamente mejor.
- Si, señor. – dijo uno de los hombres agarrando el portafolio con gran delicadeza, no fuera a ser que rompiera los frasquitos e hiciera enojar a ese hombre que los había ayudado.
Andrew rió divertido, sobresaltando a los dos hombres de bajo puesto.
- No me digan señor, ni que fuera tan viejo! – exclamo divertido, ese beso le había subido el humor, por mas que no le hubiera sacado el sueño ni las ojeras bajo los ojos. – Díganme Andrew. – dijo y les guiño un ojo para darse vuelta y volver a entrar en el despacho, encontrándose con Tom sentado tras su escritorio, con las carpetas en sus manos, pasando las hojas sin comprender demasiado como se había hecho con esa información y como había podido hacer aquello en tan poco tiempo. Al escuchar la puerta Tom volteo para mirarlo y analizándolo mas fijamente logro ver las ojeras debajo de los ojos verdes del hombre frente a él.
- Como conseguiste esto? – pregunto volviendo a posar sus ojos en el plano del cuartel secreto de la orden.
- Entre en la mente del viejo, pero sacado eso, no hay nada imposible para mi. – dijo divertido apoyándose en la puerta.
- Seguro. – dijo Tom distraídamente mientras dejaba una carpeta y abría otra. – Alguna razón en especial por la cual escogiste a estas personas?
- Si, ellos son los más discretos, no voy a poner a alguien tan evidente como Bellatrix. Severus y Régulus son los mejores para este trabajo.
- Pero Black tiene quince años! – exclamo Tom mirándolo fijamente. – Si bien no va a ser un problema que salga del colegio, como se te puede ocurrir confiarle semejante trabajo? – pregunto incrédulo.
- Y? – pregunto Andrew a su vez enarcando una ceja. – Vos solo dale el trabajo, te aseguro que va a salir bien y en caso de que fallen yo mismo voy a hacerlo. – le propuso sonriendo de lado.
Tom lo miro fijamente para después asentir.
Los mortifagos golpearon la puerta y Andrew, después de darle una última mirada a Tom y ver que este le asentía, abrió la puerta.
- Eh… Señor hicimos lo que nos dijo pero no alcanzo, acá están las personas para las que no alcanzo la poción. – dijo señalando a su izquierda.
El Lord enarco una ceja al escuchar como se referían a Andrew y después sonrió de lado al notar la mirada asesina que el chico le estaba dando a su mortifago.
- Que no me digan Señor! – casi grito para después añadir tranquilamente. - Me molesta.
El mortifago asintió rápidamente, con algo de miedo al ver como los ojos verdes se habían oscurecido unos segundos para después volver a su color normal.
Andrew paso por al lado del mortifago, saliendo del despacho para encontrarse con que a los únicos que les falto tomar la poción eran los hermanos Lestrange. Cuando se acerco a los dos cuerpos que estaban inconscientes en el piso se puso en cuclillas y puso una mano en el pecho de cada uno, la común luz azul rodeo su mano y cuando las saco ambos despertaron. Estaban ellos solos en el pasillo dado que el resto de los mortifagos o se habían ido o estaban en el despacho del lord hablando con este del próximo ataque de distracción para que los otros dos mortifagos fueran a buscar a Greyback y a los otros dos para que no los pudieran interrogar.
Rodolphus se trato de levantar pero la mano de Andrew sobre su pecho se lo impidió.
- Quédate quieto, les tengo que curar las heridas. – dijo Andrew y empezó a curar las heridas pasando sus manos sobre ellas y murmurando unas simples palabras.
- Como has hecho para calmar al Lord? – pregunto Rabastan.
- Simplemente le traje la manera de rescatarlos ya hecha y con unas simples palabras ya esta, además claro que a mi no me afectan las imperdonables por lo que pude hablar con el tranquilamente. – dijo de forma bastante distraída mientras seguía curando las heridas de los dos hombres.
- No lo entiendo. – dijo Rodolphus de un momento para el otro.
- El que no entendes? – pregunto Andrew dejando de curarle las heridas para poner toda su atención en el hombre al cual todavía le quedaban algunos tajos en las piernas y la cara.
- Varias cosas, como es que puede calmar al Lord o mejor dicho, como es que puede hablarle al lord de esa manera y que el no le haga nada. Además, usted es un vampiro, pero, no lo parece, es demasiado…- dudo buscando una palabra que se adecuara al vampiro. - amable.
Andrew rió ante el desconcierto de Rodolphus, quien iba a decir que el hombre era tan curioso.
- No me puede hacer nada por que no me afectan las imperdonables como ya saben y se resigno a eso, además soy un muy buen estratega como para que me pierda y sabe que si hace algo que a mi no me agrade, como torturarme, yo puedo renunciar a ayudarlo. Y lo de la amabilidad pues… eso es relativo, creanme, no me querrán como enemigo, ya que así como puedo curarle las heridas a cincuenta mortifagos, también puedo hacérselas antes de que siquiera noten que estoy cerca suyo. – esta vez sonrió con un toque de sadismo revelando sus largos y filosos colmillos.
Después de eso guardo sus colmillos y siguió con la dichosa tarea de curarles todas las heridas. Poco tiempo después los tres estaban entrando al despacho de Tom, en donde el estaba explicándoles a los mortifagos del circulo interno lo que tendrían que hacer. Parecía bastante más tranquilo que antes, cosa que los mortifagos le agradecieron a Andrew con la mirada.
Poco después los mortifagos se retiraron cada uno con una carpeta bajo el brazo dispuestos a hacer un ataque perfecto para no disgustar a su señor.
- Me llevarías a ver a ese chico, el que salve en Durmstrang. – dijo Andrew en cuanto estuvieron solos.
- Si, pero primero quiero que me digas que diablos fue lo que paso hace un rato. – dijo Tom con una copa de Whisky en su mano y la botella en la otra.
- A que te referís?
- Al beso. – dijo Tom como si fuera lo mas normal del mundo.
- Oh pues… al principio trate de hacer que calmaras simplemente eh… como decirlo sin que suene muy mal?… bueno trate de seducirte como seducía a mis victimas para que te calmaras pero eso no funciono así que probé con algo mas fuerte, es decir darte un beso, pero a vos no se que te paso y de repente me estabas besando. Yo simplemente respondí el beso. – termino encogiéndose de hombros restándole importancia.
Tom escucho todo atentamente, asintiendo en ciertas partes para después dejarse caer en el asiento que estaba tras el escritorio.
- Y si puedo añadir algo, el beso me gusto. – dijo Andrew sin muchos reparos como si estuviese diciendo el clima.
Ante esta última revelación a Tom por poco se le cae el vaso con el whisky. Andrew se paro del sillón en el que se había sentado y se acerco al escritorio. Cuando estuvo lo suficientemente cerca le saco el vaso de whisky y se tomo lo que quedaba de un solo trago, no le hacia mucho efecto, pero el sabor del whisky le gustaba.
- Entonces, - se inclino sobre la mesa quedando a un palmo de distancia de Tom. – a vos te molesto? – pregunto para después besarlo sin dejarlo contestar, un simple roce de labios pero un roce bastante sugerente.
- No, para nada. – respondió el Lord con una sonrisa, hacia mucho que no sonreía verdaderamente y ese chico lo había logrado.
- En ese caso por que no vamos a ver al chico. – dijo Andrew parándose derecho.
- De acuerdo. – dijo Tom parándose el también.
Ambos salieron de ahí y se dirigieron, o mejor dicho Andrew siguió a Tom por toda la mansión dando gran cantidad de vueltas hasta que llegaron a una de las habitaciones más altas. En cuanto llegaron Tom siseo algo en parsel y la puerta se abrió.
- Entra vos yo espero acá, no tengo ganas de ver a ese mocoso.
Andrew asintió y le dio un beso en los labios antes de entrar, dejando a Tom aun confundido tras él, el cual no comprendía todavía la complicada mente del ojiverde.
En cuanto Andrew entro cerró la puerta y se apoyo en ella. El cuarto al que había entrado estaba pobremente amueblado, solo tenia una cama con un colchón que dejaba mucho que desear, un pequeño armario y una puerta que daba a un baño, al lado de la cama había una ventana con rejas que daba a pues… la calle. En la cama estaba un chico de unos quince años, pelo castaño oscuro, tez pálida y ojos verdes.
- Buenas. – saludo Andrew tranquilamente a la vez que hacia aparecer un sillón.
El chico giro la cabeza y se lo quedo mirando extrañado, no había creído que lo vería tan rápido.
- Hola. – dijo el chico con voz ronca.
Estaba mucho más flaco y pálido que cuando Andrew lo había visto por última vez y parecía que seguiría igual.
- Como te tratan por acá? – pregunto con una leve sonrisa.
- No me quejo, por lo menos no me torturan. – dijo el chico con tono indiferente.
Andrew se paro y se acerco a Daniel, haciendo que este se encogiera en su cama, todavía recordando que era un vampiro.
- Tranquilo, no te voy a hacer daño, simplemente quiero hablar. – dijo Andrew amablemente.
- Si, claro. – dijo el chico sarcásticamente.
Andrew al ver que el chico se había relajado un poco se le termino de acercar y se sentó en la incomoda cama.
- Dios, que tortura! Dormir acá debe ser peor que dormir en el piso. – dijo Andrew mirando el colchón fijamente, chasqueo sus dedos e instantáneamente la incomoda cama de una plaza paso a ser una de una plaza y media, con un colchón mullido y cómodo, las sabanas sucias cambiaron a ser unas finas sabanas negras con finos bordados plateados y apareció de la nada un acolchado azul debidamente doblado a los pies de la cama.
- Wow! Como hiciste eso!? – pregunto el chico asombrado tanteando las sabanas negras como si estas fueran a desaparecer.
- Me parece que tenemos que cambiar esta habitación, ya que creo que te vas a quedar acá hasta que logre convencer al lord de que te deje ir en paz.
El chico torció la boca en una fea mueca.
- Tranquilo, no es tan difícil como suena. – dijo Andrew sonriéndole divertido. – Decoremos un poco esto para que tenga mas vida. Cual es tu color preferido?
- Emmm… pues… el azul. – dijo el chico tímidamente.
Andrew chasqueo sus dedos y la pared tomo un color azul mar, después otro chasquido de sus dedos y el armario se amplio y tomo el tamaño de un gran placard, además de llenarse de ropas de la medida del chico, tanto muggles como mágicas. El mayor se paro y fue al baño, encantándose con un inodoro, una ducha y un lavamanos, todos dejaban mucho que desear. Otro chasquido de sus dedos y el pequeño lugar se amplio, además la ducha se transformo en una bañadera y el baño se equipo completamente, las paredes y el piso se revistieron de cerámicos verdes claros y la puerta paso a ser de algarrobo finamente tallada.
El morocho salio del baño y después de chasquear los dedos aparecieron unas estanterías llenas de libros, estos eran suyos pero igual servían para pasar un buen rato sin aburrirse.
- Hable con tu hermano. – dijo mientras se volvía a sentar en el sillón. El chico había estado mudo observador de los cambios que el se encargo de hacer.
- Que vos que?! – pregunto el chico en un grito saltando de la cama y acercándose rápidamente hacia el.
- No te preocupes, esta entero y en buen estado. Creeme, solo me lo cruce por casualidad, estaba preocupado y yo solo le dije que estabas bien.
El chico soltó un suspiro de alivio, por alguna extraña razón le creía.
Tom, ya cansado de esperar golpeo la puerta y entro, encontrándose con el chico parando frente a Andrew con cara de preocupación y a este sentado tranquilamente en un sillón que antes no estaba ahí, paso su mirada por la habitación y después miro al vampiro con los ojos entrecerrados.
- No se supone que el mocoso esta de vacaciones. – dijo fríamente.
- Yo te dije que lo quería vivo pero me falto añadir que no lo quería en un calabozo. – dijo Andrew frunciendo el ceño ante el tono del mayor.
Tom bufo.
- Ya, mejor cállate que pareces un nene de cuatro años. – dijo Andrew para después voltear a ver a Daniel. – Después seguimos hablando. Si necesitas algo con esto podes contactarme. – tanteo su cuello y de ahí saco una cadena que tenia un anillo enganchado, la había comprado en Hosmeade por que le había gustado el anillo, pero por ahora se la quedaría el chico. Le había puesto un par de hechizos para sentir si la persona que lo usaba estaba en problemas, así que con eso bastaría para mantenerlo vivo.
El chico tomo la cadena dándole una pequeña sonrisa que Andrew devolvió para después tomar a Tom de un brazo y arrastrarlo fuera de la habitación, la cual el hombre cerró mágicamente una vez que la traspasaron.
- Podes darme mi varita? – pregunto el hombre con tono cansino.
- Claro. – dijo Andrew con una leve sonrisa y le paso la varita que había tenido todo el tiempo en su bolsillo. – Me acompañas al laboratorio? Tengo que hacer la poción y no empecé siquiera.
Tom suspiro pero aun así asintió y empezó el recorrido hacia el laboratorio de pociones con Andrew a su lado. No lograba comprender como ni por que pero ese chico se había vuelto una de las pocas personas que podía soportar sin siquiera lanzarle una imperdonable, y estas eran contadas con una mano. Y esos besos, le habían encantado pero al mismo tiempo lo confundían, claro que el nunca lo iba a demostrar abiertamente, pero ese chico era un misterio.
- En que pensas? – pregunto Andrew sobresaltando a Tom.
- En nada. – dijo el Lord restándole importancia.
En cuanto llegaron al laboratorio de pociones de Tom, Andrew se puso inmediatamente a trabajar, mientras que el Lord se sentaba sobre la mesada en donde estaban puestos todos los calderos y se quedo viendo como el ojiverde seleccionaba diversos ingredientes y los ponía sobre la mesada al lado de un caldero.
Las dos horas siguientes el lugar estuvo en completo silencio, solo roto por el ruido que hacia la poción cada vez que se le agregaba otro ingrediente. Tom había pasado esas dos horas viendo como Andrew trabajaba con delicadeza en la elaboración de dicha poción asombrándose por la cantidad de ingredientes exóticos que tenia la poción que el chico estaba preparando.
Cerca de media hora después Andrew se preparaba para poner el anteúltimo ingrediente y recién entonces fue roto el agradable silencio.
- Bueno, esto dolerá pero es necesario sangre de vampiro para que la poción tenga efecto. – dijo Andrew a nadie en especial al tiempo que se arremangaba la manga izquierda de su camisa.
Tom siguió atentamente los movimientos del vampiro, viendo como este levantaba su muñeca, acercándola a su boca y después como sus colmillos rasgaban la piel, dejando dos pequeños orificios justo en donde paraba la vena y por donde empezó a salir una abundante cantidad de sangre, la cual el ojiverde dejo caer en el caldero sin hacer mas que medir a ojo la cantidad de sangre que caía, como si esta no fuera suya.
Después de un rato, cuando Andrew creyó que ya había vertido suficiente sangre volvió a llevarse la muñeca a la boca y esta vez cerró los orificios con solo pasar su lengua sobre ellos.
Andrew volteo a ver a Tom después de cerrarse sus heridas y le sonrió.
- Bien, esto tiene que reposar unas dos horas más y después hay que agregarle las lágrimas de fénix, así que ahora vamos a hacer el ataque que va a durar más o menos eso y cuando volvamos sigo con esto. – dijo Andrew.
- Me vas a decir para que es la poción o simplemente tengo que adivinar. – dijo Tom parándose y yendo junto con Andrew a la puerta.
- Dudo mucho que puedas adivinar ya que la cree yo mismo para un… amigo. – dijo esta ultima palabra algo dudoso, después de todo el nunca había sido amigo del licántropo para el que hizo la poción.
- De acuerdo, en ese caso, me vas a decir para que sirve?
Andrew pareció pensarlo un rato pero después asintió, justo cuando llegaron a la sala.
- Te lo voy a decir… en cuanto volvamos del dichoso ataque. – dijo sonriéndole burlón.
El ojiverde chasqueo sus dedos y su ropa paso a ser toda negra, como había sido en el ataque de Durmstrang. Se dio una leve mirada de aceptación y siguió el camino hacia la puerta, acompañado de Tom, quien había hecho exactamente lo mismo solo que él había hecho aparecer una túnica negra.
Justo cuando llegaron a la puerta Andrew tomo la cara de Tom con una mano por la barbilla y comenzó a besarlo, beso que fue instintivamente devuelto por Tom.
En eso estaban cuando la puerta se abrió y por ella entro una serpiente, una gran serpiente mejor conocida como Nagini, la cual se quedo pasmada con la vista que se presentaba ante sus ojos.
- Yo me voy unos días y miren con lo que me encuentro cuando vuelvo. – siseo la serpiente claramente divertida, haciendo que Andrew y Tom se separaran sobresaltados, ya que no la habían oído entrar. – Ey! Vos no eras el chico que hablaba parsel? – pregunto mirando a Andrew fijamente.
- Claro. – siseo Andrew igual de divertido que ella. – Lo siento pero nos estamos yendo, otro día hablamos. – dijo Andrew para después terminar de salir, dejando a Tom ahí, a sabiendas que él querría hablar con la serpiente.
Andrew salio de ahí y se apareció en una de las tantas calles del Londres muggle.
La calle estaba llena de mortifagos los cuales recién se habían aparecido. Todos voltearon a verlo y varios lo saludaron con algunas inclinaciones de cabeza, se notaba que varios comenzaban a apreciar la ayuda constante que el chico les estaba brindando.
El ojiverde hizo un movimiento con su brazo abarcando toda la ancha avenida en la que se habían aparecido y todos captaron inmediatamente el mensaje comenzaron el ataque, al tiempo que Andrew se apoyaba en la pared de la heladería que estaba tras él.
Pocos minutos después se aparecieron tanto aurores como miembros de la orden del fénix y comenzaron a tratar de parar el ataque y salvar la mayor cantidad de muggles posibles. Justo cuando se aparecieron los miembros del bando de la luz se apareció voldemort y empezó a pelear contra estos.
Ya llevaban una hora con esa pelea, esa avenida estaba prácticamente destruida, solo unos cuantos negocios continuaban en pie, y uno de esos era curiosamente en el que estaba apoyado Andrew. El ojiverde no había despegado su vista de Tom aunque de vez en cuando miraba para otro lado, asegurándose que todo estuviera saliendo a la perfección.
En un momento determinado del ataque, Dumbledore y Tom quedaron en medio de todos y comenzaron una pelea. Tanto mortifagos como miembros de la luz (aurores y miembros de la orden del fénix) dejaron de pelear para ver esta pelea, asegurándose de mantener distancia suficiente y tener sus escudos listos por si alguno de los hechizos que de seguro lanzarían esos dos magos se desviaba y alcanzaba a alguien.
Los hechizos subían cada vez mas su intensidad y peligrosidad, al principio había sido un simple intercambio de insultos, después pasaron a simples experlliarmus y ahora estaban con cruciatus y avada kedavras.
Todo iba normal y sin ningún resultado mas que un par de muertos de ambos bandos que habían sido alcanzados por el avada kedavra, hasta que a Tom le dio un sectusempra (N/A ya se que lo creo Snape pero supongamos que por azares del destino cae en manos del malo de Dumbly…) en el brazo y la pierna derecha por no llegar a apartarse lo suficientemente rápido, haciendo que tanto de su brazo como de su pierna empezara a salir abundante cantidad de sangre y cayera al piso por no poder sostenerse con una sola pierna (N/A obvio, quien si?). Dumbledore, aprovechando esto tiro un avada kedavra (N/A les dije que era malo, pero nadie me cree cuando yo hablo ).
Andrew había estado siguiendo con gran atención el ataque y cuando vio impactar el sectusempra en Tom decidió que ya era tiempo de impedir que ocurriera algo que impediría que se vengara de ese viejo manipulador y además no podía dejar que Tom muriera, le había tomado cierto cariño al hombre, aunque nunca lo reconocería en vos alta. Separándose de la pared comenzó a hacerse paso hacia el centro de la batalla, los mortifagos se apartaban a su paso y los miembros del bando de la luz al ver ese comportamiento en los mortifagos hacían exactamente lo mismo, ya que los mortifagos no se apartaban a menos que fuera algo o muy malo o muy poderoso.
De este modo Andrew logro llegar al lugar de la pelea justo cuando Dumbledore pronunciaba las palabras mortales. El ojiverde cuando vio el rayo verde salir de la varita del anciano mago corrió y en menos de dos segundos estaba entre la maldición y Tom, evitando así que este muriera. El impacto de la maldición lo único que logro fue hacerlo tambalearse y que su humor empeorara levemente, no se iba a enojar por que un avada impactara en su cuerpo siendo que era inmune.
Tanto mortifagos como aurores y miembros de la orden del fénix se sorprendieron al ver esto, los primeros por que eso significaba que lo que decía Andrew era verdad y los dos últimos por que esto era lo mismo que si les dijeran que habían perdido la batalla, con alguien así trabajando en el bando oscuro como podrían ganar.
Dumbledore estuvo a punto de dejar caer su varita de la sorpresa, como podía ser que ese joven se interpusiera entre la maldición y siguiera vivo, además como había hecho para interponerse tan rápido si no menos de cinco minutos antes lo había visto apoyado descuidadamente en la pared de una heladería.
- No Dumbledore, no se juega con imperdonables. – dijo Andrew con sorna y gran diversión brillando en sus ojos, mientras sentía los ojos del lord clavados a su espalda.
Sin importarle mucho lo que el anciano senil pudiera decirle se volteo y se puso en cuclillas al lado de Tom, paso su mano sobre las heridas y estas poco después estaban curadas. Luego se paro y le tendió una mano al lord que este tomo para que lo ayudara a levantarse, seguía siendo Lord Voldemort pero no era idiota y si rechazaba la mano de ese chico después lo lamentaría.
Andrew al ver que Tom podía estar parado sin caerse, ya que se había preocupado por la gran perdida de sangre que las heridas habían provocado, se giro nuevamente para ver a Dumbledore con una GRAN y muy burlona sonrisa en su rostro.
- Pero que descortés soy, permítame presentarme, soy el heredero de Merlin, a su servicio. – dijo Andrew para después inclinarse burlonamente.
Todos, absolutamente todos, menos Voldemort y Andrew abrieron las ojos a mas no podes por la sorpresa y a mas de uno se le cayo la varita de su mano.
- Y podría decirme con quien tengo el honor? – pregunto Dumbledore con vos impasible, maquinando mas de diez mil planes diferentes para que ese joven pasara de su bando.
- No Dumbledore, lamentablemente para usted, no le diré mi nombre, como estratega que soy se que me conviene hacer y que no se que eso seria ponerme en desventaja.
- En ese caso al menos podría decirme con que criatura tengo el honor de cruzarme? – esta pregunta hizo que mas de uno lo mirara como si se hubiera terminado de volver loco pero solo consiguió que Andrew incrementara su sonrisa.
- Oh, es inteligente Dumbledore, aunque lamentablemente solo eso pueda decir a su favor. Soy un vampiro y para su desgracia uno de los mas poderosos.
Lo siguiente que paso fue muy rápido, lo suficiente como para que varios se perdieran algunos pasos, pero si lo analizamos lentamente notamos que el anciano senil como el ojiverde llamaba a Dumbledore, había transformado una piedra en una estaca y la había mandado volando directo al corazón de Andrew, clavándosela con un movimiento de varita.
(N/A NO ME MATEN!!! Sigan leyendo y traten de recordar la charla de Andrew con sus amigos si ya les dieron tics en los ojos y tendencias homicidas .U)
Andrew bajo la vista hacia la estaca y echó a reír sin poder parar, se carcajeaba divertido en la propia cara de Dumbledore, era increíble como se reía, por que no tenia la clásica risa fría que todos imaginarían en un vampiro, su risa era preciosa, armoniosa, una delicia para los oídos de todos los que estaban ahí. De un momento para otro de los ojos de Andrew empezaron a salir lágrimas de risa, lagrimas que como las de todo vampiro eran lagrimas de sangre.
Poco tiempo después el vampiro se paro y se limpio las lágrimas con una mano mientras que con la otra se sacaba la estaca, sin siquiera esbozar una mueca de dolor.
Una mujer del bando de la luz cayo inconsciente al piso, y nadie podía culparla, la escena no daba para otra cosa más que para desmayarse, era demasiado morbosa.
- Dumbledore, según tengo entendido mi sobrino dio en DCAO una clase sobre vampiros, he de suponer que no me mintió cuando dijo que usted había estado allá y por lo tanto creo que no es necesario repetirle esto pero, viendo y considerando que no lo escucho yo me encargare de repetirlo, a un vampiro poderoso o antiguo solo se lo mata cortándole la cabeza o clavándole una espada o daga de plata en el corazón. – dijo Andrew con una mueca bastante graciosa en su rostro al tiempo que la herida en su pecho se cerraba como por arte de magia.
Dumbledore no necesito nada mas, transformo otra piedra en una daga de plata y la mando directa a su corazón, pero Andrew con un movimiento rápido la atajo, antes de que siquiera llegara a rasguñarlo. El mago no se mostró siquiera sorprendido ante esto, era seguro que si el vampiro le decía sus debilidades no se dejaría matar tan fácilmente, aunque ahora que sabia que este hombre era el tío de ese alumno nuevo tal vez podría intentar pasar al chico de su bando para así tener a alguien que supiera como maquinaba el vampiro las estrategias.
Andrew estaba a punto de patearse mentalmente, podría haberle dicho que solo podía matarlo con plata pero no, también tenia que meterse en eso diciendo su sobrino que en realidad era el mismo, ahora el anciano no dejaría de incordiarlo en el asqueroso colegio.
- Yo que usted no pensaría en ello, es más neutral que cualquiera que yo haya conocido antes. – dijo Andrew adivinando lo que Dumbledore pensaba. - Andrew mando una mirada a todos a su alrededor para después mirar su reloj y notar que ya casi pasaban las dos horas. – Esta conversación podría seguir, es bastante interesante hablar con uno mismo, - dijo burlonamente. – pero por desgracia estoy preparando una poción y si no me voy ahora no podré poner el ultimo ingrediente y si eso sucediera dudo mucho que el lord me los de de nuevo ya que varios de ellos son muy exóticos.
- Ni muerto daría todos esos ingredientes de nuevo. – mascullo el lord fulminando a Andrew con la mirada al ver que a este le hacia gracia.
- Como decía, creo que este ataque llego hasta acá. – dijo y mando una mirada a los mortifagos, los cuales sin saber por que desaparecieron de ahí, aun sabiendo que quien daba la orden no era su señor. Andrew sonrió con satisfacción. – Como me gusta hacer eso! – exclamo feliz. – Bueno, nos vamos. – dijo esta vez mirando a Dumbledore fijamente. – Espero que cuando nos volvamos a ver sea un poquito más rápido. – movió el cuchillo entre sus dedos, haciéndose un corte en la palma de su mano para después, con gran maestría, tirar la daga a Dumbledore y lograr que esta diera en el brazo derecho, en el que usaba la varita. – Le voy a informar algo mas antes de irme, si en una herida entra sangre de vampiro esta herida no cerrara, o por lo menos no en un futuro cercano.
Andrew se dio vuelta y después de hacerle una seña a Tom desapareció, siendo seguido inmediatamente después por el lord, dejando tras de si a Dumbledore sangrando a raudales y sin poder cerrar la herida por mas hechizos que tiraba.
En cuanto se aparecieron en la mansión Andrew se fue directo al laboratorio mientras que Tom se iba directo a la sala de reuniones a gritarles a sus mortifagos por desaparecerse sin que el lo ordenara, claro que no todo salio como lo esperaba y en menos de diez minutos ya se había desecho de sus mortifagos y estaba de camino al laboratorio.
Cuando Tom llego al laboratorio se encontró con Andrew vertiendo toda la poción en un frasco. Sin saber por que se quedo viéndolo apoyado en el marco de la puerta, sintiéndose tonto por haberse apurado tanto solo para verlo.
- No sos tonto. – dijo Andrew sin siquiera mirarlo. – Lo siento, no debería ser tan curioso, quería saber que estabas pensando. – dijo el ojiverde sintiendo que ahora el tonto era el.
Tom por alguna extraña razón no se molesto, aunque tampoco se sorprendió de no haber sentido la intrusión del chico en su mente, después de todo los vampiros eran famosos por poder leer el pensamiento de los que los rodeaban.
- No hay problema.
Ya era de noche en Hogwarts, la luna creciente se alzaba en el cielo nocturno mientras que una sombra se deslizaba por los terrenos del famoso colegio de magia. Esta sombra se acercaba a gran velocidad al castillo y en cuanto estuvo lo suficientemente cerca salto, entrando por una ventana del primer piso que estaba abierta y cayendo de pie, como si semejante salto no hubiera significado absolutamente nada.
El chico que había saltado comenzó a caminar por el pasillo dispuesto a irse a acostar para recuperar el sueño perdido, tenia el pelo negro azabache largo hasta los hombros y unos ojos azules violáceos muy raro, además aparentaba diecisiete años y tenia un físico fácilmente envidiable.
Andrew doblo a la izquierda yendo hacia las escaleras cuando percibió un olor muy peculiar, así que giro encaminándose hacia las cocinas. Tendría todo el sueño del mundo pero si seguía retrazando la charla con Pettegrew el se uniría a Voldemort y no quería matarlo, por lo menos no por una pavadez así.
En cuanto llego al pasillo, este estaba completamente oscuro y sus ropas negras, junto a su cabello hacían que fuera prácticamente imposible distinguirlo en la oscuridad. Pero eso no significaba que el no podía ver nada, todo lo contrario, desde donde estaba lograba divisar perfectamente como Peter salía de las cocinas con un sobre negro en su mano y el ceño fruncido.
- No creo que debas hacerlo. – dijo Andrew acercándose al chico haciendo que este tirara la carta del susto y lo mirara con una leve gota de odio por el gran susto que le había dado.
Bien, eso era una mala manera de comenzar la conversación y Andrew ya quería patearse por idiota.
- No se de que rayos estas hablando. – dijo Peter tomando rápidamente la carta y tratando de irse por el otro lado del pasillo.
- Claro que lo sabes, desde acá puedo ver el sello de Voldemort – escalofrío por parte de Peter.- Creo que lo mejor seria hablar, no lo crees así? – pregunto poniéndole una mano en el hombro, haciendo que el chico se sobresaltara nuevamente, preguntándose como desde estar a una punta del pasillo podía estar atrás suyo y como podía ser que no lo había escuchado siquiera.
Andrew lo agarro del brazo y lo arrastro, literalmente hablando, hacia la sala de los menesteres, en donde invoco un par de sillones y obligo a Colagusano a sentarse en uno de ellos para después sentarse en el de en frente.
- De acuerdo, como te enteraste? – pregunto Peter, en su vos no había nada mas que cansancio, había estado escondiéndolo desde el segundo día de clases y todavía no comprendía como podía ser que ese chico se hubiera enterado siendo que no compartía la habitación con el y tanto tiempo no pasaban juntos, es mas sus amigos parecían alejarse cada vez mas para juntarse con el chico que tenia en frente.
- Creo que mereces saber esto, dado que tus amigos se enteraron en las vacaciones. Yo soy un vampiro, te acordas de la clase que di el primer día de clases en DCAO? – Peter asintió con algo de miedo. – Pues bien, mi tío nunca existió, yo soy el vampiro y creo que esta de mas decir que no tomo sangre de humanos desde hace bastante. – dijo sacando nuevamente su medallón y mostrándoselo al chico el cual suspiro aliviado. – Ahora, he de suponer que has escuchado sobre el nuevo estratega del lord. – un nuevo asentimiento por parte de Peter. – Yo soy ese estratega, claro que hago algunas pequeñas modificaciones para evitar las muertes de personas inocentes pero sacando eso yo soy el estratega.
Peter quedo en silencio, tratando de digerir toda la información que había obtenido.
- En ese caso por que me decís que no me vaya para aquel bando?
Andrew sonrió, notando que el chico solo se hacia el tonto, si no hubiera sido inteligente lo mas probable es que hubiera tenido que desmayarlo en cuanto le dijo esa información.
- Por que al estar del otro lado te puedo decir que eso no es juntarse a tomar el té mientras planean los ataques, vos viste lo que paso en el tren, en diez minutos tuve que entregar un ataque y llevarlo a cabo otros diez minutos después, no es un juego. Además, si algo sale mal tenes que estar listo para recibir muchos cruciatus. Hoy por ejemplo cuando fui, supongo que te enteraste de los mortifagos capturados, bueno cuando llegue con el ataque para liberarlos habían gran calidad de mortifagos tirados en el piso, la mayoría tenia grandes heridas y estaban algunos cerca de la muerte. Yo creo que no es una buena idea que te pases al bando oscuro y si sacas los cruciatus, serias capaz de matar a tus amigos.
- Ellos no son mis amigos, casi no me hablan. – se quejo el chico.
- Si vos no los buscas a ellos sos igual de culpable que ellos, como dice el dicho "Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata".
Peter no pudo menos que reconocer que el chico tenía razón.
- Esta bien, voy a ver que hago con esto. – dijo moviendo la carta en el aire. – Y como arreglo las cosas con los chicos.
- Podes empezar por pedirles mañana que te muestren unas fotos. Remus las tiene todas y que te cuenten de la apuesta, creo que vos no sabes nada de eso.
Los dos chicos siguieron hablando gran parte de la noche mientras que en la habitación de los merodeadores Sirius se encontraba dando vueltas en la cama sin poder dormir.
Sirius desde el beso con Andrew había estado pensando y cuando ese miércoles Remus le contó como besaban los vampiros y por que era probable que le gustaran sus besos se había quedado aun mas pensativo y confuso, queriendo saber si lo que había sentido con el beso había sido solo por que lo beso un vampiro o por que lo beso un chico.
Ya cansado de dar tantas vueltas en la cama se paro y fue hasta la cama de Remus, si el era bisexual de seguro no le molestaría ayudarlo a resolver su duda. Se sentó, cuidando de no hacer mucho ruido, al borde de la cama de su amigo y lo sacudió para despertarlo.
- Sirius? Que queres a esta hora? – pregunto después de ver que el despertador marcaba las 3:39.
- Es que tengo una duda y necesito que vos me la resuelvas. – dijo el chico en un susurro.
- Y esa duda no podía esperar hasta mañana? – pregunto Remus ahogando un bostezo.
- Solo tenes que besarme y listo. – pidió Sirius suplicante. – Mañana no voy a poder por que Nika de seguro va a querer que salgamos a Hosmeade juntos. – esto ultimo lo dijo algo aburrido.
Remus aun medio dormido se medio incorporo apoyándose en sus codos y levantando un brazo atrajo a Sirius por la nuca comenzando el beso que le impedía volver al mundo de los sueños. Al principio fue un simple roce pero en cuanto Sirius entreabrió los labios el beso se torno apasionado, la lucha de lenguas no se hizo esperar y se separaron un poco después, sin todavía tener necesidad de oxigeno, solo para que Remus cayera automáticamente dormido en la cama, dejando a Sirius pensando muy seriamente por que le había gustado mas ese beso que el que se había dado con Andrew.
"Perfecto, a ver si ahora resulta que me vuelvo homosexual!" piensa el ojigris mientras se va hacia su cama, dispuesto a pasar la noche en vela con tal de descubrir que diablos le estaba pasando.
-U
N/A:
Espero que les guste este cap, tal y como prometí el primer acercamiento n.n
Y Plis DEJEN REVIEWS!!!
