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17. Los seres retorcidamente fantásticos.

Andrew miró su reloj y luego a Tom durmiendo. La hora que él había acordado con Friné se acercaba a pasos agigantados y Tom no daba señales de despertarse pronto.

- Maldición. - masculló en un susurró casi inaudible y se escabulló fuera de los brazos de Tom con cuidado de no despertarlo. Se cambió realizando un simple movimiento de muñeca e hizo aparecer un pergamino y una lapicera, no tenía tiempo para escribir con pluma y tinta, haría un desastre al no tener lugar donde apoyar.

"Volveré a la tarde, no te preocupes, luego hablaremos.

Ten preparadas todas las carpetas de ataques que quieres que revise.

Te quiero, piensa en ello, no te quiero aun en shock cuando vuelva.

Nos vemos,

Andrew."

No se molestó en releer la nota, simplemente la dejó sobre la mesita de luz junto con la lapicera y desapareció con un suave y casi inaudible 'plop' y una amplia sonrisa en su rostro, recordando lo bien que se había sentido al dormir con Tom.

El moreno se apareció en medio de un atestado Hosmeade, realmente se notaba que ese día había una salida ya que estaba repleto de alumnos por todos lados.

Ignorando a algunos alumnos que lo estaban saludando, ya que se había aparecido con su apariencia normal, comenzó a caminar hacia las Tres Escobas.

- ¡Andrew! - gritó alguien saltando sobre la espalda de Andrew.

- ¿Patrick? - preguntó el moreno extrañado.

- Sip, mi mamá me mandó ayer a la noche una carta al colegio para que viniera a buscarte y te llevara hasta ella, luego de asegurarme que tu amiga ninfa no fuera ninguna amenaza. - dijo Patrick sin bajarse de la espalda de Andrew, aferrándose con más fuerza a su cuello y pasando las piernas alrededor de su cintura para no caerse.

- ¿Te dejan salir de la Magic Force? - preguntó Andrew extrañado continuando con su camino sin mostrar ningún signo de esfuerzo por tener que llevar al chico colgado de su espalda.

- Le dije a Augusto que era urgente, que tenía un problema familiar grave. - dijo Patrick apoyando su cabeza en el hombro de su padrino para poder ver a donde se dirigía.

- No deberías mentirle a Augusto, él sabe cuando alguien le miente, solo dile la verdad no es tonto, te entenderá y te dará permiso. - lo regaño Andrew, aunque no estaba verdaderamente enojado con su ahijado, era más bien costumbre.

- Ya me lo has dicho, Harry. - dijo Patrick.

- Andrew. - lo corrigió sin muchas ganas, no le terminaba de gustar aquel nombre.

- Harry… gracias por ir a buscarme al laberinto. - dijo Patrick ignorando lo que Andrew le había dicho.

- Tu sabes que nunca dejaría que esos idiotas te pusieran un dedo encima. - dijo el vampiro torciendo sus labios en una mueca justo cuando divisó a Liz, viéndola hablar con una muchacha que se le hacía conocida.

- Lo se. - dijo Patrick bajándose de la espalda de su padrino de un salto. - Gracias por el paseo. - le dijo con una sonrisa divertida.

- Eres algo más pesado que cuando eras un enanito de tres pero no me molesta. - dijo Andrew burlonamente, recibiendo una mirada fulminante por parte de su ahijado que lo hizo reír.

- Hola Andrew, - lo saludó Liz con una pequeña sonrisa en sus labios, dándole una mirada de reojo a Cissa. - Ella es Narcissa Black, una amiga¿podría acompañarnos? - preguntó, rogando por que le dijera que si ya que de otro modo Cissa era capaz de no dejarla ir.

- Patrick¿tu que dices? Eres tu el que tiene que decidir. - dijo Andrew haciendo que su ahijado lo fulminara una vez más con la mirada por darle la responsabilidad de elegir, aunque hubiera ido a allí solo para eso.

- Supongo que esta bien. - dijo después de unos minutos. - No creo que mi mamá se enoje¿tu que crees? - le preguntó a Andrew algo dudoso.

Liz miro sorprendida al chico, sin creer que la limnátide incluso tuviera un hijo sin tener problemas con las otras ninfas.

- Realmente lo dudo. - dijo Andrew con una sonrisa al ver que su ahijado no sabía que hacer.

- ¿Tu eres el vampiro? - preguntó Narcissa enarcando una ceja de manera interrogante.

- ¿Esperabas una bestia deforme chupasangre o algo similar? - preguntó Andrew burlonamente para luego sonreírle de manera bastante amistosa. - Andrew Carson, un placer conocerte. - dijo extendiéndole una mano que Cissa estrecho con desgana.

- Creo que no puedo decir lo mismo. - masculló por lo bajo, no le gustaba en absoluto estar cerca de un vampiro.

Liz le mandó una mirada reprochante a Cissa, no podía creer que actuara de esa manera con Andrew, el chico solo trataba de ayudarla.

- Helena te dio un traslador¿cierto? - le pregunto Andrew a Patrick, ignorando lo que la chica le había dicho por el bien de aquel viaje.

- Si. - Patrick sacó una pluma de su bolsillo y extendió su mano de modo que todos pudieran tocarla. Una vez que todos estaba tocando la pluma Patrick se limitó a susurrar algo inaudible para todos, incluido el vampiro, activando el traslador.

Los cuatro aparecieron en la sala de una casa en alguna parte de París, los únicos que llegaron de pie fueron Andrew y Cissa, quienes tuvieron que ayudar a los demás a pararse.

- ¡Mamá! - exclamó Patrick al ver a su madre apareciendo por la puerta que daba a la cocina secándose las manos. El adolescente fue corriendo a donde estaba y le dio un fuerte abrazo que fue correspondido por su madre, la ultima vez que se habían visto Patrick recién recuperaba la conciencia del ataque de los licántropos, Helena había tenido que marcharse de Hogwarts dejándolo a cargo de Alex porque según ella "no podía estar en el mismo lugar que Albus Dumbledore por que este corría el riesgo de ser asesinado por ella".

- Patrick¿Dónde esta Alex? Me habías dicho que te acompañaría. - lo regañó la mujer en cuanto se separó de su hijo, sin darle mucha importancia a las otras tres personas que estaban en la sala.

- Alex estaba ocupado corrigiendo tareas. - dijo Patrick con una sonrisa de lado.

Recién entonces Helena desvió la vista para posarla en Narcissa, Liz y Andrew.

- Andrew, Adolph vino ayer y te dejó una carta, dijo que eres pésimo cumpliendo tratos y que el se encargará de ahora en más de que los cumplas. - dijo Helena dándole una sonrisa burlona al vampiro el cual había palidecido.

- No puedo creer que me olvidara de ir a ver a Adolph, debe querer matarme. - dijo Andrew ligeramente aterrado, Adolph era capaz de ir a buscarlo a Hogwarts para que lucharan. Pero eso no importaba ahora, ya luego se encargaría del licántropo. - Después me darás la carta ahora tienes que hablar con ellas. - dijo señalando con un movimiento de su cabeza a las dos chicas.

Helena asintió desviando la vista del vampiro para posarla en las dos chicas.

- Patrick, hazme un favor, ve a mi estudio y trae la carta de Andrew. - dijo ella sacando una llave de su bolsillo para pasársela a su hijo sin desviar la vista de las dos ninfas.

Patrick le dio una mirada algo enojada a su madre pero aun así tomo la llave y se fue. El estudio de su madre quedaba a unas cuatro cuadras de allí, y se reunía en aquel lugar con las personas que le servían como modelo, nunca invitaría desconocidos a su casa.

- ¿Quieres que yo también me vaya? - le preguntó Andrew a Helena en cuanto Patrick salio de la casa.

- No, alguien tiene que servir de intermediario y ayudar en caso de que las cosas se salgan de control. - dijo Helena mientras entraba a la cocina para después salir llevando una bandeja que contenía una copa de sangre para Andrew y tres cafés para el resto. - Como no sabía si ya habías tomado tu copa bimestral te preparé una, espero que no te moleste. - dijo Helena al tiempo que depositaba la bandeja en la mesita ratona que estaba rodeada por un sofá de dos cuerpos y otros dos individuales. - Por favor, tomen asiento. - dijo haciendo un movimiento con su mano indicando los sofás en una invitación.

Andrew miró a Helena, la notaba tensa, sabía que no se relajaría hasta que esas dos chicas salieran de su casa, era por eso que había conseguido la sangre, para que no pudiera salir de allí, por que era verdad hacia bastante que no bebía ni una gota.

En silencio los cuatro tomaron asiento, cada uno tomando en el camino la bebida que le correspondía. Nadie dijo absolutamente nada al ver a Andrew tomando sangre, las tres ninfas si aquello les provocó repulsión supieron mantenerlo para si.

- ¿Qué querías preguntarme? - le preguntó Helena a la que supuso, por eliminación, que era Friné, ella había visto a Narcissa de lejos en la otra dimensión.

- Quiero saber si hay alguna manera de burlar a mis padres. - dijo Liz bastante seria.

Helena desvió la vista para posarla en Andrew, mirándolo con una ceja enarcada en señal de interrogación.

- Tu sabes que no puedo dar información de mi gente a cualquiera.

Andrew chasqueó la lengua ante el tono reprochante que utilizó su amiga.

- Friné estaba desesperada, yo me comprometí a ayudarla y no encontraba nada en mi biblioteca. Hazlo como un favor para mi.

- Hay dos opciones. - dijo Helena luego de varios minutos de silencio, atrayendo hacia si la atención tanto de Friné como de Cissa. - Una es hacer un ritual con el que desvaneces tus lazos con las ninfas, perdiendo al mismo tiempo tus poderes y quedando como una muggle cualquiera. Y la otra es conseguir una ninfa mayor de edad que pueda convertirse en tu tutora y pedir un pase. También puedes casarte pero supongo que esa opción queda descartada, aun eres muy joven y supongo que no habrás hallado aun a tu pareja.

- No la he hallado aun. - dijo Liz bajando la cabeza.

- Tu¿cuantos años tienes? - le preguntó Helena a Cissa de mala manera al ver que la chica miraba con repulsión a su amigo y que a este parecía importarle poco y nada.

- 19, cumpliré 20 dentro de tres meses. - dijo con desgana, diría cualquier cosa si eso pudiera ayudar a Friné.

- Aun te falta para ser mayor entre nosotras. - murmuró Helena pensativa. - Yo podría ser tu tutora. - dijo luego de unos minutos para sorpresa de todos los presentes. - Me deberás una muy grande luego de esta, Andrew. - dijo Helena fulminando a su amigo con la mirada. - Hablaré con el consejo, pediré tu tutoría alegando que tus padres no te informaron como correspondía y pediré un pase para poder cuidarte, tu no necesitas hacer nada, ni siquiera necesitas aparecerte por allí, solo tienes que decirme como te llamas, tu nombre completo y yo me encargaré.

- Friné Brakys. - dijo Liz con una sonrisa agradecida impresa en su rostro.

Narcissa no podía creer el rumbo que las cosas estaba tomando, no podía creer que su Friné aceptara con tanta rapidez que una limnátide tomara su tutoría, no podía dejar de pensar que había algo mal ahí.

- Una muy, muy grande Andrew. - masculló Helena al tiempo que se ponía de pie. - Yo haré los tramites para la…

- ¡Alto! - exclamó Narcissa parándose de un salto. - Tiene que haber otra solución, no dejaré que una limnátide tome la tutoría de mi… de Friné. - se corrigió automáticamente, atrayendo hacia si tanto la atención de Helena como la de Andrew.

- Podría ser… - susurró Andrew mirando a Narcissa fijamente a los ojos para después mirar hacia los ojos entre preocupados y sorprendidos de Friné.

- Quizás. - susurró Helena a su vez. - Pero es muy raro que sean dos ninfas, normalmente es una ninfa y un ser, ya sea macho o hembra, de otra raza. - dijo Helena haciendo lo mismo que Andrew. - Pero se nota cierto lazo.

- Si, es verdad. Aun es débil pero el lazo esta ahí. ¿Cuanto tiempo le darías? - preguntó Andrew curioso, al tiempo que se ponía de pie con un movimiento fluido y elegante, digno de un vampiro.

- Un mes, quizá dos. - dijo Helena desviando su mirada para posarla en la del vampiro. - ¿Y tu?

- Puede ser un día o pueden ser quinientos, todo depende de ellas y que tan rápido lo asimilen y acepten. - dijo curvando la esquina de sus labios en una semi sonrisa.

- Tal vez… con la poción… podríamos fortalecer el lazo y presentarlo de este modo al concejo.

- ¿¡Qué tanto están cuchicheando!? - preguntó Cissa casi chillando.

- De verdad la compadezco. - comentó Helena por lo bajo. - Ustedes dos están destinadas a ser pareja, pero el lazo es aun muy débil, tanto que apenas se nota.

- Para fortificar el lazo y poder usarlo para que la tutoría de Liz sea entregada a Narcissa hasta que ustedes se comprometan tienen varias opciones, o la poción, o mantener relaciones o dejar que el tiempo pase y el lazo se fortifique naturalmente, de una manera u otra terminaran juntas. - explicó Andrew.

- No… Cissa no puede ser mi pareja, lo habríamos notado antes, nos conocemos desde hace años. - dijo Liz negando repetidas veces con su cabeza.

- Puede ser que aun eran muy jóvenes para saber que eran pareja y por ello el lazo no se mostrara, pero Narcissa es tu pareja. Además… tu la quieres ¿verdad? - preguntó Andrew con una sonrisa.

Narcissa no podía creerlo, esta bien, podía ser que quisiera a Liz pero… ser su pareja era algo que nunca había pasado por su mente, aunque tenía algo de sentido si lo pensaba bastante.

- ¿Cuál es la poción que mencionaste? - preguntó Liz al recordar lo que Andrew había dicho.

- Es una bastante sencilla de hacer, aunque si quieren comprarla esta algo cara, pero la consiguen en todos lados. - dijo Helena sin dar mucha información. - Andrew puede hacerla. - dijo sonriendo maliciosamente, la poción, aunque sencilla de preparar, necesitaba ingredientes muy raros y casi irremplazables.

- ¿Eh¿yo? - preguntó Andrew con los ojos abiertos de par en par. - No, no pienso desperdiciar todos esos ingredientes.

- Tu has dicho que hiciera esto como un favor, ahora para cobrarte este favor tu debes hacer la poción. - dijo Helena con una sonrisa entre burlona y maliciosa.

- De acuerdo. - dijo Andrew bajando la cabeza resignado, si tenía que hacerlo como pago de un favor lo haría.

Un suave golpe en la puerta distrajo a todos de la reciente discusión haciendo que volvieran la vista hacia la puerta.

- Es Patrick. - comentó Andrew dejándose caer al sofá al tiempo que hacía aparecer su daga de plata con mango de oro blanco e incrustaciones de esmeraldas y su espada de doble filo, también con mango de oro blanco e incrustaciones.

Helena se apresuró a ir hacia la puerta y susurró la clave que esta tenía, un método de seguridad que había aprendido cuando se quedó con su hermano en la Magic Force y sin el cual no podía dormir tranquila.

Cuando la limnátide abrió la puerta casi la vuelve a cerrar al ver allí a un hombre desconocido un una capucha tapándole el rostro, pero el hombre, o más bien licántropo, lo evitó poniendo el filo de una espada más que conocida para Helena.

- Oh, Adolph. - dijo ella con gran alivio, dejando salir un suspiro. - Casi me matas de un infarto. - dijo mientras abría la puerta y se hacía a un lado para que tanto su hijo como Adolph ingresaran a la sala.

El licántropo ignoró completamente a la ninfa mientras se dirigía hacia donde estaba Andrew sentado.

- Hey, tu, pequeño mentiroso. - fue lo primero que exclamó al llegar al lado del vampiro. - Suerte que me habías dicho una vez por mes, de otro modo comenzaría a preocuparme. - dijo con un tono rebosante de ironía.

- Estuve algo ocupado, si quieres podemos hacerlo hoy mismo, quizás… ¿ahora? - preguntó Andrew enarcando una ceja.

- ¡No¡En mi casa no! - exclamó Helena de golpe y casi gritando. - Si quieren pueden ir a matarse afuera, pero no en mi casa. - dijo ella de mala manera, tomando le sobre que llevaba Patrick en una de sus manos y tirándoselo a Andrew en la cara, claro que su plan no funcionó del todo ya que el vampiro la agarró al vuelo.

- Tienes hasta las siete de hoy, estaré dando vueltas por París, me compré otra casa así que supongo que sabrás encontrarla. En caso de que no aparezcas para las siete, yo iré a buscarte, y no me importará que te encuentres en Hogwarts, tu y yo lucharemos. - dijo Adolph con tono seco antes de darse media vuelta e irse luego de saludar a Patrick y a Helena con un simple movimiento de su cabeza.

- Hablando de luchar, tengo que ir a ver a Tom. - dijo Andrew y sonrió ligeramente. - Supongo que podrás mandarlas con un traslador de vuelta a Hosmeade¿verdad? - le preguntó a Helena y antes de obtener la respuesta ya había desaparecido, dejando a una muy enfadada Helena con la respuesta en la boca.

Andrew apareció en medio del despacho de Tom sin el clásico 'plop', por lo que Voldemort casi lo manda volando al otro lado del cuarto cuando tiró en su dirección un Avada Kedavra extremadamente poderoso.

- Rayos, mira antes de tirar una cosa así. - se quejó Andrew fulminando al hombre con la mirada luego de ver que no había alcanzado a apartarse del todo y que el hechizo se había llevado consigo una parte de la manga de su camiseta, la cual se arregló inmediatamente luego de que el vampiro chasqueara sus dedos. - Por cierto, necesito tu laboratorio. - dijo antes de que Tom pudiera hablar.

- De acuerdo, vamos. - dijo Tom, accediendo demasiado rápido para el gusto de Andrew, quien creía que el hombre querría encerrarlo en la sala de estrategias con varias pilas de carpetas a su alrededor. - Pero corregirás esto mientras haces la poción. - dijo el hombre tomando unas seis carpetas que estaban sobre su escritorio.

Andrew no pudo evitar sonreír ante eso, no podía tener tanta suerte como para que Voldemort se olvidara que tenía que corregir esos ataques.

Los dos caminaron en silencio por los vacíos pasillos hacia el laboratorio, Andrew no dejaba de ver cada cinco minutos a Tom de reojo, queriendo descifrar algún cambio, por mísero que, fuera en su expresión que delatara que aun seguía impactado por lo del día anterior, o que siquiera delatara que lo había pensado, pero no había ningún cambio apreciable a la vista.

Cuando llegaron al laboratorio tomaron casi las mismas posiciones de la vez anterior que habían estado allí, Tom se sentó sobre la mesada y Andrew comenzó a trabajar moviéndose por el laboratorio como si este fuera suyo.

- Dime¿para quién es la poción esta vez? - preguntó Tom con un tono falsamente desinteresado.

- No puedo decírtelo, pero puede que reconsidere eso si tu me dices que es lo que estas pensando. - propuso Andrew al tiempo que echaba en el caldero unos ingredientes que había cortado pocos segundos antes.

- Eres un vampiro, no necesitas que te diga lo que estoy pensando. - dijo Tom retintín.

- Dejé de leer tus pensamientos desde hace bastante. - dijo Andrew mirando de reojo a Tom. - ¿Sabes?, te estas comportando como un niño pequeño, evades el tema y ahora te estas burlando de mi para que me enfade y no te pregunte, pero ¿sabes qué? Soy extremadamente curioso.

- Bien, todo sería diferente si no me hubieras dicho eso ayer. - dijo Voldemort con tono seco desviando la mirada para posarla en la carpeta.

- No me ignores. - se quejó Andrew mientras dejaba caer unas gotitas de veneno de basilisco en la poción, sabiendo que si abandonaba el hacer la poción ahora mismo luego tendría que volver a comenzar.

- No te ignoro. - dijo Tom levantando ligeramente la vista para posarla en Andrew, quien se encontraba cortando en trozos pequeños un ingrediente que ya ni recordaba que tenía.

- Si lo haces, pero ese no es el punto, dime que es lo que estas pensando. - pidió Andrew mandándole una mirada suplicante por unos segundos antes de volver a su trabajo con la poción.

Tom soltó un largo suspiro, sin saber como comenzar a explicar.

- En cuanto desperté pensé que todo había sido un sueño…

- Pesadilla querrás decir, por tu reacción lo que más encaja es una pesadilla. - comentó Andrew interrumpiéndolo.

- Pues si, en ese momento la palabra era pesadilla y al lado de esa palabra también se incluían unas cuantas soeces¿esas también quieres oírlas? - le preguntó enarcando una ceja.

- No, solo quiero que me lo cuentes como realmente sucedió, no cambiando detalles para aligerar la historia. - dijo Andrew mandándole una mirada que Tom no supo identificar.

- De acuerdo, pensé que había sido una pesadilla, una muy, muy horrenda ha decir verdad, luego me encontré con tu nota y te puedo asegurar que fue como si me cayera encima un balde de agua helada.

Andrew soltó una carcajada al imaginarse el rostro de Tom al leer su nota.

- Lo siento, acabo de recordar lo que puse en la nota y me imaginé tu rostro luego de leerla. - soltó otra carcajada. - Lo siento, la nota debería haber sido diferente. - se disculpó con su mejor sonrisa, desatendiendo unos segundos la poción.

- Deja de interrumpirme o no te contaré nada. - siseó Tom fulminando al vampiro con la mirada. - Mientras me bañaba estuve pensando, pensé un par de veces que lo mejor sería ignorarlo, pero luego supuse que si te decía eso me matarías o algo similar. - agregó al ver el rostro incrédulo del vampiro, el cual soltó un suspiro luego de esa declaración.

- Entonces ¿qué has decidido? - le preguntó algo cansado.

- Luego de eso comencé a analizar mis propias emociones, que era lo único que podía hacer en ese momento. - dijo ganándose otra mirada incrédula de Andrew. - ¡A veces lo hago! - se quejó al ver esa mirada. - Finalmente llegué a la conclusión, - dijo y fue interrumpido por un suspiro de alivio del vampiro, el cual se gano una mirada fulminante por eso. - al principio mi primera conclusión fue que me había vuelto adicto y dependiente. - dijo y se rió.

- ¿Adicto y dependiente? - preguntó Andrew entre risas, contento de ver a Tom algo más relajado con la situación.

- Si, adicto a tu compañía y comentarios y dependiente de tus estrategias. - dijo todavía riendo. - Luego estuve otro rato para analizar eso y… bueno…

- ¿Si? - preguntó curioso al ver que el hombre no podía continuar.

- En este momento sería de gran ayuda para mi que leyeras mis pensamientos. - dijo Tom desviando ligeramente la mirada, arrancándole una carcajada a Andrew.

- Si tu quieres puedo hacerlo. - dijo Andrew con una sonrisa impresa en su rostro al tiempo que ponía el último ingrediente, revolvía dos veces a la derecha, una a la izquierda y luego dejaba reposar.

- Como dije, sería de gran ayuda. - repitió y Andrew alcanzó a notar la suplica y la vergüenza en su tono, algo que nunca creyó posible de oír en el tono de Voldemort.

Se acercó a Tom y, tomándolo de la barbilla lo obligó a mirarlo a los ojos.

- A ver. - susurró, con su aliento chocando con el de Tom y sin más se introdujo en aquella mente, con cuidado de no realizar un daño innecesario a las barreras del hombre.

Y entonces lo vio, sentado en su cama mientras se secaba con una toalla estaba Tom pensativo con la vista perdida, y él escuchaba todos sus pensamientos, hasta que llegó a la parte que más le interesaba, la parte en la que se detuvo prestándole más atención, escuchando palabra por palabra.

"Entonces… eso significa que… el también me gusta…"

Andrew dejó de escuchar luego de oír esa declaración, salió de la mente de Tom con el mismo cuidado con el que había entrado, pero con algo más de rapidez e impaciencia.

- No es tan difícil decir eso. - comentó con una pequeña sonrisa.

- A ti te costo bastante. - dijo Tom con burla.

Andrew sonrió de lado ante la burla de Tom, y no pudo más que asentir, a él le había costado bastante.

- Pero al menos no hice que leyeras mis pensamientos. - dijo Andrew sonriendo y antes de que Tom pudiera decir algo le dio un pequeño beso en los labios. - Uhm… ¿sabes? Tengo ganas de hacerlo. - dijo Andrew con una sonrisa que casi deja a Tom babeando, los privilegios de ser un vampiro.

- ¿Hacer que? - le preguntó Tom con fingida inocencia.

- Hacer el amor. - dijo Andrew con una sonrisa burlona antes de acercarse y, acortando el escaso espacio que había entre ambos, comenzar a besarlo para después desaparecer de allí y aparecer en la habitación que ya podía nombrar como suya.

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Pues, aquí estoy yo de nuevo, con un cap cortado en esa bonita partecita cosa que hará que de seguro quieran matarme n.n pero es que ya cubrí mi cuota de lemmons esta semana n.n escribí dos lemmons para slasheaven y amor-yaoi y fueron mis mejores lemmons por lejos n.n si les interesa leerlos el fic es un original y se llama "Eres un ángel edemoniadamente bello" n.n de paso me dejan reviews XD nah, mentira, aunque para este cap si me tienen que dejar reviews -.- si no me deprimo :P

Bien, bien, bien, noticia de ultimo momentoooo!!!! He decidido rerererere editar XD por que ya no se cuantas veces lo edite, los primeros caps de este fic, he notado que están terriblemente mal escritos, si se fijan notaran una gran diferencia entre el cap 1 e incluso entre el 5 y este, me gusta más como escribo actualmente así que lo modificaré cambiándole algunas palabritas n.n nada de la trama cambiara en serio, solo serán correcciones ortográficas n.n

Espero que es haya gustado este cap n.n y que no quieran matarme n.nU

Bye, beshosss!!! nos leemoss!!!! ;)