N/A: Hola. ¿Qué tal? Pues sí, como ya se habrán dado cuenta, ya está listísimo este capítulo. Lo siento de verdad por la demora pero como ya recordarán en la nota del capítulo anterior, no me encontraba en "mi mejor momento" S. Ahora tampoco significa que estoy estupendamente bien, aunque ya no me quejo. Ya sé que la vida es linda y bla, bla, bla, pero es facilísimo decir eso pero muy complicado pensar así. Pero como no quiero aburrirlos con mis problemas mejor los dejo para que lean este capítulo.

Cambiando de tema, y esto va para todos los fans de corazón de H&Hr, me importa un reverendísimo bledo el puto final del séptimo libro, porque en lo que a mi respecta, la mejor pareja son estos dos mejores amigos y aunque no estoy para nada de acuerdo con Rowling por el final, yo continuaré escribiendo historias lindísimas de Harry y Herm independientemente de lo que digan.

"Sólo abandonaré de verdad la idea de que Harry James Potter y Hermione Jane Granger son una pareja perfecta cuando no quede nadie fiel a ésta. Y los verdaderos fans Harmony siempre estarán ahí para apoyar un buen ff"

XD escribí esta frase basada en una similar que dijo Dumbledore en el segundo libro, y es una de las que más me gustan.

Now, lo que esperaban y nos 'vemos' al final.

Capítulo VII:

Seducción a la manera Malfoy.

Apenas Harry se volteó, dejó de sentirse avergonzado. Claro que no pudo dejar de percibir cómo las mejillas de la chica que estaba a su lado, se teñían de un rojo más intenso. Apretó los puños furioso... ahí estaba el imbécil que se interponía entre él y Hermione...

-Ustedes sí que no pierden el tiempo –volvió a repetir un muchacho rubio, observándolos- cualquier lugar les sirve para...

-¡LÁRGATE AHORA!.-Bramó furiosísimo Harry, sintiendo cómo sentimientos de frustración y cólera tomaban posesión de su cuerpo.

-Vaya Potter, -sonrió Draco, irónico- parece que te urge un revolcón ¿eh? –luego se dirigió a Hermione, quien se veía bastante incómoda y avergonzada- Granger, deberías darle a Potter pronto lo que desea a no ser que quieras soportar su carácter todo el...

-¡QUE TE VAYAS AHORA MALFOY!.-Volvió a exclamar Harry, fuera de si. Si tan solo llevase consigo su varita...

-Harry baja la voz.-Le advirtió una de repente tímida Hermione. Éste se quedó mirándola, incrédulo y a la vez temeroso. Una parte de su mente quería continuar gritándole al rubio Slytherin más barbaridades, pero la otra parte desistía a hacerlo... Además, quería oír en ese mismo instante a su mejor amiga confesando que le gustaba Malfoy... Miró a éste y casi se le cae el mundo encima al darse cuenta de cómo contemplaba a Hermione... Y ella... en realidad Harry no podía descifrar la mirada que la chica le devolvía al joven. Casi no le cabía duda que a Malfoy también le gustaba Hermione, o eso aparentaba la manera en que la observaba... y respecto a la aludida, era obvio que era recíproco... Y entonces ¿qué demonios hacía él ahí? ¿y qué había significado el beso que su amiga le había dado? ¿Por qué lo había besado entonces si ella no sentía nada hacia él? Quizá lo hubiera hecho para asegurarse de sus sentimientos... los cuales eran para Draco Malfoy, nó para él, Harry.

Convencido de aquello, y sintiéndose un tonto, forzó una sonrisa que se vio más bien como una horrible mueca de desprecio:

-Váyanse los dos al diablo.-Espetó, invadido por los celos. Celos de no ser él quien le gustase a Hermione...

Giró sobre sus talones y comenzó a alejarse de aquellas dos personas por las cuales sentía dos sentimientos completamente opuestos: amor-odio. Porque sí; amaba a su mejor amiga. ¡Y cuánto lo laceraba! ¿Por qué tenía que ser Malfoy... ? ¿Por qué, habiendo tantos chicos en todo el colegio? Incluso, habría preferido mil veces que fuese Ron... Pero claro, las cosas nunca se le hacían fáciles... siempre todo se le complicaba. Porque ¿qué otro chico que no fuese Malfoy era el más adecuado para privarle de algo que quería mucho? Ese detestable hurón malicioso y...

¿PERO QUÉ HABÍA HECHO? ¡Había dejado sola a su amiga con semejante estúpido! Apremiante, retrocedió sobre sus propios pasos hasta regresar al lugar de la disputa. Se le aceleró el corazón; no había rastro ni de Hermione ni del Slytherin. Con la esperanza de que sus compañeros supiesen o hubiesen escuchado algo sobre la chica castaña, se dirigió a su compartimiento.

-¿Han visto a Hermione?.-Inquirió, apenas abría la puerta.

-Hace unos instantes la vimos... con Malfoy.-Respondió, medio vacilante Neville.

-¿Con ese hijo de... ?

-Traté de hacerla entrar en razón pero no me hizo caso... por lo visto, Hermione quería conversar con esa asquerosa serpiente.-Explicó ahora Ron, aún sin poder creer lo que él mismo decía.

Harry guardó su varita que estaba al lado de unas golosinas y salió presuroso apenas terminó su amigo de pronunciar la última palabra. Algo le decía que tenía que encontrar a su amiga lo antes posible. ¡Merlín, había hecho mal en dejarla con Malfoy como compañía! No quería ni imaginar cómo podría éste tratarla...

Empujado por la idea de que a lo mejor su mejor amiga estuviese en el compartimiento del rubio, se encaminó rápidamente hacia una parte determinada del tren en donde abundaban los vagones de alumnos de Slytherin. A través de las ventanillas podía ver a las personas en el interior de los compartimiento, pero ninguna de ellas era a quien él buscaba. Desesperándose por el hecho de no encontrarla aún, y por el estúpido presentimiento que estaba sintiendo, apresuró su búsqueda.

Pasadas una ventanillas más, se quedó estático frente a una. Durante el camino, se imaginó millones de cosas; desde insultos hasta quizá golpes, pero nunca... nunca a su cabeza llegó la idea de que el rubio estuviera sobre la chica, besándola... Con el corazón latiéndole a mil, y evitando que sus impulsos le ganasen a su sentido común, centró su mirada en la muchacha. Una dolorosa sensación se adueñó de su estómago. Hermione se removía contra Malfoy... parecía disfrutar sus besos.

Harry apretó la mandíbula, conteniéndose enormemente de las ganas de estrangular al imbécil aquel. Merlín, ver eso lo estaba destruyendo... Qué no daría para estar él en el lugar del rubio Slytherin, era la primera vez que deseaba intercambiar papeles con alguien tan despreciable, aunque claro, Hermione no parecía pensar igual que él... Trató de tragar saliva con dificultad, se le había quedado seca la boca. Volvió a mirar a la muchacha para convencerse de que sus ojos no lo engañaban. Esta vez, sin embargo, no supo si sentirse feliz o furioso. Eran sentimientos completamente opuestos pero provocados por la misma imagen: no es que la chica estuviese disfrutando de los besos del Slytherin ése, sino que trataba de rechazarlos... era increíble como la mente podía a uno jugarle una mala pasada.

Harry experimentó una ola profunda de alivio que llegó a sorprenderlo. Merlín, eso significaba que a lo mejor a su amiga no le gustase tanto Malfoy como pensaba... Sería tan feliz si fuese así. Estaba pensando en eso, que al principio no se dio cuenta de lo grave que era la situación: Draco estaba obligando a Hermione, la estaba acariciando sin su consentimiento, besándola sin que ella quisiera... Un sentimiento de ira contenida pareció renacer en el interior de sus entrañas, encendiendo sus ganas de golpear y darle su merecido a ese imbécil animal. Pero cuando iba a entrar al compartimiento, se detuvo justo a tiempo de tocar la manija de la puerta.

Hermione había logrado sacarse de encima al impertinente chico, y Harry se quedó mirando la escena a través de la ventana, para estar seguro de que a su mejor amiga no le gustase aquel hurón.

-¡Aléjate!.-Exclamó la joven castaña, jadeante por el gran esfuerzo de empujar el fornido cuerpo del muchacho.

-Vaya... por algo Potter se enfureció tanto conmigo por haberlos interrumpido –dio un paso hacia ella, pero ésta retrocedió también uno-, provocas un sentimiento de insaciabilidad increíble.-Dio un par de pasos más y Hermione volvió a retroceder unos cuantos.

-No vuelvas a hacer eso.-Advirtió la castaña, expectante por cada movimiento del joven.

-¿Hacer qué?.-Preguntó Malfoy, haciéndose el desentendido y dando unos pasos más hacia la chica. Ella trastabilló un poco hasta que chocó contra la pared.

-A acercarte a mi.-Respondió, seria.

-Pues ahora lo estoy haciendo y no veo que te moleste.-Espetó mientras apoyaba ambos brazos en la pared, arrinconándola.

Hermione no pronunció palabra.

-Oh, parece que estás molesta.

La muchacha lo fulminó con la mirada. El rubio sonrió con aire de presuntuosidad y acercó sus labios peligrosamente a los de ella:

-¿Qué te parecería otro beso?

Esta vez (y Harry se dio cuenta de eso dolorosamente), Hermione se mordió un labio, indecisa, mientras que un leve rubor aparecía en sus mejillas.

-Parece que eso es un sí... –Pronunció en voz baja Draco, mientras besaba suavemente a la chica. Ésta, rindiéndose casi al instante al darse cuenta de la dócil manera en que comenzaba a tratarla ahora ese muchacho, le correspondió, algo vacilante.

Pasados unos segundos, Malfoy intensificó bruscamente el beso. Tomándola de las caderas, la apretó contra las suyas y comenzó a moverlas.

-¿Te das cuenta de lo que provocas en mi?.-Le susurró él, jadeante, mientras deslizaba los labios por su cuello.

Hermione, sin embargo, puso ambos manos en el torso del rubio, separándose.

-¿Sabes algo? ¡No sé qué te está pasando Malfoy! –replicó ella, sorprendida- ¿y a dónde quedaron tus insultos? Soy una sangre sucia por si no lo recuerdas.

-Claro que lo recuerdo –sonrió levemente-, pero eso es lo que menos me interesa ahora.-La recorrió con la mirada completamente.

Hermione revoleó los ojos:

-Bien, ¡me voy de aquí!.-Soltó, claramente harta de la situación.

-¡Hey, tú no te vas a ningún lado! –la atajó el Slytherin, tomándola con fuerza por el brazo y recostándola en los asientos alargados del compartimiento, con ímpetu.

-¡Que me dejes salir!

-Nó hasta que...

-¡Suéltame!.-Dijo Hermione tratando de sacarse de encima a Malfoy quien volvía a ponerse sobre ella para besarla.

-En realidad no sé por qué te resistes tanto. Hace un instante cediste a mi beso, lo correspondiste y...

-¡Sólo lo hice para asegurarme si sentía algo hacia ti... !.-No pudo terminar de hablar pues fue interrumpida con otro beso.

Harry, casi iracundo, entró sin dudar en el vagón. Su amiga, por lo visto, no quería estar ahí con ese hurón desagradable, por lo que él estaba dispuesto a ayudarla para que se alejase de ese imbécil.

Tomando con violencia a Malfoy, lo tiró contra la pared más cercana para separarlo de la joven. Inmediatamente se acercó a ésta, y tendiéndole una mano, le preguntó, preocupado:

-¿Estás bien?

Hermione lo miró y luego a su mano tendida, pero no la cogió.

-Si, gracias.-Pero su rostro no demostraba ni una pizca de gratitud. Se puso de pie sola.

-¿Qué crees que haces Potter?

-¡ERES UN MALDITO!.-Bramó Harry, sacando toda su furia. Se acercó al rubio y le propinó un fuerte golpe cerca de la boca. Iba a darle otro más, cuando Hermione se interpuso:

-¡Harry NO! ¡Ya detente!

Malfoy quien se había apoyado en una pared, medio sorprendido por el intempestivo golpe, se repuso y del bolsillo trasero de su pantalón, sacó su varita.

Harry hizo lo mismo, mientras Hermione se mantenía quieta entre ambos sin asustarse por las varitas.

-Granger –masculló Malfoy y Harry percibió una nota fría-, hazte a un lado.

-Lo haré si bajan sus varitas.-Soltó la joven.

-Hermione sal de ahí.-Replicó ahora Harry, preocupado por la situación. Si comenzaban a batirse, iba a ser imposible que a Hermione no le llegara algún encantamiento.

-¡Que no lo haré hasta que ustedes guarden sus varitas!.-Exclamó, exasperándose.

Sin embargo, ninguno de los dos muchachos obedeció.

-Potter, me las pagarás... –Musitó con rabia y resentimiento el Slytherin.

-¿Ah si? ¿y por qué? –peguntó Harry, haciéndose el que no entendía- ¿por el golpe o porque interrumpí tus planes de dañar a Hermione?.-Pronunció, agudamente.

-Ja, -rió sardónico- lo menos que tengo planeado es hacerle daño a "tu amiga".-Articuló, irónico.

-¡LA ESTABAS BESANDO A LA FUERZA IDIOTA! –espetó el chico de la cicatriz- ¿cómo le llamas a eso?

-Seducción.-Respondió sin inmutarse.

Esta vez, Hermione se volteó hacia él, incrédula de haber escuchado tal cosa:

-Lo siento, creo que no escuché bien, ¿dijiste que eso se llama seducción?.-Inquirió.

-Claro, has correspondido a mis besos y sé que te agrada sentirte desea...

-¡Ya basta! –lo interrumpió ella- preferiría que volvieras a tratarme como en los años anteriores, es mucho más cómodo.-Terminó de decir, molesta, mientras se iba del vagón, dándose por vencida de convencer a los chicos de que guardaran sus varitas mágicas.

-Eres tú el que me las pagará –replicó de pronto Harry, luego de que su mejor amiga se hubiese marchado del compartimiento-. No vuelvas a tocarla, no vuelvas a besarla y no vuelvas a...

-No me das miedo, Potter. Yo lo que quiero, lo consigo y en estos momentos se me apetece mucho tener a Granger en mis brazos...

-¡Desmaius!.-Exclamó Harry.

-¡Impedimenta!.-Dijo a su vez Malfoy.

-No hables así de Hermione.-Advirtió, respirando entrecortado, y conteniendo las ganas de matar al Slytherin.

-No me has dejado terminar –continuó, ignorándolo-, quiero tenerla en mis brazos, que ruegue que la acaricie, hacerla mía y que gima de placer mientras yo...

-¡Rictusempra!.-Volvió a lanzar otro hechizo Harry.

-¡Impedimenta!.-Nuevamente el rubio obstaculizó el conjuro.

-No... no lograrás nunca nada con ella, te lo aseguro.-Dijo con dificultad Harry. Se había imaginado casi completamente lo que Malfoy había dicho, y esas imágenes gráficas lo habían sorprendido mucho... era como... si hubiese visto lo que sucedería más adelante. Pero nó, Hermione nunca... Hermione no... No lo permitiría jamás. Verla entregarse completamente a ese... a ese... hijo de...

En ese momento la puerta del vagón se abrió, dejando entrar a otra chica, pero la cual pertenecía a la misma casa que el rubio joven.

-¡Draco! –Pansy, sin aviso alguno, se lanzó a sus brazos, sin caer en la cuenta de que interrumpía un pelea- ¡te extrañé mucho en las vacaciones! ¿Por qué no me esperaste para pasar juntos el andén? Estuve esperándote unos minutos y...

Harry le dirigió una mirada burlona al aludido, mientras bajaba su varita y sin agregar nada, se dirigió hacia la puerta y salió de ahí.

Si no hubiese sido por la muchacha aquella, seguramente Malfoy y él se estarían batiendo a duelo en ese mismo instante. Pero ese imbécil se les pagaría, jamás le perdonaría el haber besado a la fuerza a su amiga, a su mejor amiga... a la chica que a él el gustaba...

Harry se detuvo y se apoyó en una pared. Se pasó una mano por el cabello, pensativo. ¿Le gustaba o no le gustaba Hermione? Sí, le gustaba, definitivamente. Y lo peor de todo es que no podía hacer nada para remediarlo... Él la quería mucho. Aunque, por lo visto, ello no sentía lo mismo por él. Mucho menos ahora que parecía estar molesta con él. Así lo había demostrado al ignorar la mano que le había tendido para ayudarla a reincorporarse. Y claro, bien merecido Harry se lo tenía. La había tratado mal, y aún peor, la había dejado a solas con Malfoy, sin olvidar, también lo que había dicho: "Váyanse los dos al diablo". Pero es que no había podido contener los celos, se justificó para si mismo, Harry. ¿Por qué tenía que ser celoso? Los celos eran algo horrible, porque en realidad lo que demostraban era la inseguridad que él sentía. Sí, inseguridad de que Hermione se alejase de él. Que se olvidara de su existencia por estar siempre con Malfoy... o con cualquier otro chico que no fuera él.

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N/A: Espero les haya gustado la lectura. Estoy súper sorprendida y alegre por el apoyo que me han brindado ( en especial domiHHr, deli, Iory S. hermis'lu, romycrazy ).

Ya saben, si quieren dejen reviews y espero que lo hagan ja, ja, ja... sí, estoy de mucho mejor humor y vuelvo a presionar como antes nn'

Sobre el final del séptimo libro me gustaría saber qué es lo que piensan, o sea, sólo de las parejas porque a decir verdad, aún no leo el libro... es que aunque se inglés, no es como para atreverme a leer un libro completo aunque de todas formas (y casi en contra de mi voluntad) me enteré de las parejas finales.

R E V I E W S ¡¡¡BEEEEEESSSOOOOOOOSS!!!