Lamento la tradnza... je, la escuela, examenes, etc... me tienen agotada...

Este cap va dedicado a mi amiga Lorena (Suerte con ya sabes quien!!!)

Y dedicado a tí, por leerlo

2.-Y el día apenas comienza…

-¿Cómo pasó esto? –se preguntaba a si misma Sakuno, quien, traumatizada por aquella imagen que le mostraba el espejo, había dado un grito que resonó por toda la casa.

-¿Ocurre algo Ryoma?-la prima de este, había escuchado los gritos de este, por lo tanto, ahora estaba al otro lado de la puerta, la cual golpeaba cada vez más cuando no obtenía respuesta.- ¿Ryoma?

-Estoy bien.-dijo al fin Sakuno, dudosa al no saber si su voz era o no la de Ryoma

-¿Y ese grito?

-No, es que… tuve una pesadilla.-se excusó al fin

-Ryoma.-insistió la muchacha.-apresúrate, el desayuno está listo y vas a llegar tarde a la escuela

-Ya voy.-contestó Sakuno con el corazón en la boca, literalmente

-De acuerdo.-finalmente, ella dio media vuelta y salió rumbo a la cocina

-Me salvé… por esta vez.-dijo la chica, dándose una ducha rápida, antes de correr a su habitación a vestirse. Obviamente, estaba tan preocupada de no llegar tarde a clases, que no recordó el pequeño detalle de que estaba en el cuerpo de un chico… menos mal, porque si no… habría caído en schook, pero pronto se dio cuenta de ello, cuando bajó a desayunar, seguida de un simpático gatito de raza coatí, que no paraba de perseguirla por donde iba, con un juguete en su hocico.

"Es cierto este es el cuerpo de Ryoma… entonces yo, cuando me bañé y vestí… ¿¿¡¡Cómo tan Pava!!!???"Pensó para sí, con un notorio sonrojo en las mejillas, casi tanto como el de un tomate. "Bueno, al menos, no le miré nada que no debiera… todo porque lo olvidé ¡¡¡Soy la chica más pava, despistada y torpe del mundo!!!"

-¿Ocurre algo hijo?-El padre de Ryoma, Nanjiro, quien estaba recostado hacia el jardín, miró a su hijo, quien estaba actuando bastante extraño, pues "Ryoma" estaba caminando de un lado a otro, como si estuviera nervioso.

-Nada, querido padre.-le dijo, sentándose a desayunar, pero tan sólo dio una cuantas mordidas a su tostada y un sorbo de la leche.-¡¡Ya me voy!!-anunció, besando la mejilla de su padre y tomando su bolso deportivo para finalmente, salir de la casa rumbo a la escuela…

-Tío…-murmuró la joven peliverde como su primo, quién, con una bandeja entre sus manos, había dejado caer esta al piso, totalmente boquiabierta tras la salida de Ryoma

-Mi hijo…mi hijo.-murmuraba entre cortado Nanjiro por la lágrimas que se asomaban por su mejillas.-¡¡Mi hijo al fin me respeta!!

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-Veamos, no se me ocurre manera lógica que explique esto… más que una mala pesadilla.-se decía a si misma Sakuno, mientras iba hacia la escuela, caminando por la calle y hablando en susurro, de manera que parecía, a vista de los demás, que hablaba sola, y seguramente, ellos nunca hubieran pensado lo que a esta chica le estaba pasando… ni que hasta ella misma creía estar cuerda después de despertar esta mañana.-¿Seguramente aún estoy dormida!-exclamó finalmente, alzando la voz, de manera que las personas se detuvieron a mirarla como una loca, ante el sonrojo de la chica por el escándalo que armaba.

Pero de igual forma, cuando la gente se alejó de ella, comprobó, a través de pellizcotes y otros, que ciertamente, no estaba soñando, lo que provocó en ella otro espantoso grito… volviendo a atraer la atención de la gente, que contemplaban, nuevamente, atónitos a un chico que usualmente solía ser bastante reservado… y que ahora gritaba por las calles, eso era lo extraño

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-¡Maldición!-exclamó Ryoma, quien, al igual que Sakuno, se dirigía a la escuela. Por esta vez, temprano, como el reloj de Sakuno lo despertó más temprano que de costumbre… y ya que no pudo volverse a dormir debido a la "obvia" impresión que se dio al encontrarse en el cuerpo de otra persona… que era chica para colmo de males.-"¿Por qué esa Sakuno tiene que despertarse tan temprano?".-Pensó para si, recordando el hecho de que el maldito reloj sonó a las cinco y no a las nueve como él tenía en su reloj… y como estaba seguro, programó anoche como siempre.-"… aún le falta mucho…" dijo como era su costumbre, en situaciones que no iba ni al caso, pero esta simple frase le hizo sentir como si "fuera él mismo" y nada hubiera cambiado.-"Un momento".-se detuvo en seco en medio de la calle, contemplando sus manos (las de Sakuno) y su cuerpo.-"Si yo estoy en el cuerpo de ella… entonces ella tiene el mío".-Razonó al fin, abriendo los ojos de par en par al darse cuenta de lo que esto significaría…

-¡Sakuno!-oyó decir desde más lejos Ryoma, recordando después, que ahora él era Sakuno.- ¡Sakuno!-se escuchó nuevamente, Ryoma giró su cuerpo hacia en dirección a la voz… lo que faltaba: Tomoka Osakada, la persona que siempre estaba acompañando a Sakuno…. Y con la menos quería encontrase en esos momentos Ryoma.- ¡Te dije que me esperaras fuera de mi casa!-le recordó la castaña a su amiga, recordándole a esta lo que le había dicho el otro día… pero no sabía que en realidad, ella jamás llegaría a la cita, pues, simplemente, no lo sabía Ryoma, quien ahora estaba en el cuerpo de Sakuno.- ¿Se te olvidó acaso?

-Bueno… yo…-tartamudeó tímidamente Ryoma, no porque estuviera asustado, si no porque estaba intentado imitar la forma de ser de la castaña para que la entrometida de Tomoka no se diera cuenta de nada; y sabía perfectamente, y recordando la manera de hablar de Ryusaki, así reaccionaría ella.-¡Tareas!-exclamó al fin aliviado de haber encontrado una excusa.-Tenía tanta tarea que hacer que bueno… yo… no tuve tiempo…-se excusó, exagerando un poco la timidez de la chica en su forma de hablar, moviendo la manos hacia su boca, a modo de avergonzada, exageradamente, pero bueno, al menos, lo intentaba.

-¡No es para tanto Saku!-la disculpo Tomoka, al ver que Sakuno casi estaba por llorar y a dramatizar toda la situación.-En serio, lo único que quería mostrarte era algo

-¿Qué?-preguntó Ryoma, otra vez, exagerando la timidez y la femineidad de Sakuno (de una manera bien shojo y llorona)

-Mira¡¡Tatan!!-anunció la castaña, mostrado una cartulina que llevaba enrollada, y que ahora, al desenrollarla, Ryoma pudo ver un cartel, que con claridad veía irónico: una imagen de él vestido de galán con traje, con una rosa en la boca,…y un texto que decía¡¡¡Te amamos príncipe Ryoma!!!- ¿A que es súper genial? Me pasé toda la noche haciéndolo…

-Está horrible.-objetó de inmediato Ryoma, que sin darse cuenta, volvía a usar su tono arrogante de siempre.-¡¡Eso nunca le va a gustar!!-exclamó con la arrogancia que lo caracterizaba, haciéndole un notable desprecio al dibujo.-Aún te falta mucho…-finalizó la frase, sin recordar que ahora estaba en el cuerpo de Sakuno; volteándose y, como si nada, retomó su camino hacia Seigaku, dejando a una Tomoka llorando en el piso

-¡¡¿¿Qué te pasó Sakuno¿¿¿Por qué me hablas así???-decía la chica, soltando lágrimas a montones, haciendo un gran espectáculo en medio de la calle.

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-No lo entiendo aún, como fue que pasó… ¿Qué haré durante el día de hoy?... No termino de creerlo.-susurraba la chica como de costumbre, solía hacer, al llegar a Seigaku como todas las mañanas… y esperar ver a su príncipe cuando este llegara. Pero para su sorpresa, al lado de la entrada de la escuela, estaba una molesta Sakuno Ryusaki esperándola, quien al notar su llegada, corrió hacia ella, tomándola de un brazo y llevándola hacia un lugar apartado (no para eso mal pensados).

-¿¿Se puede saber que significa esto?-le preguntó la mucha que estaba frente a ella. Sakuno se sintió muy extraña al hablar frente a frente con ella misma… lo más similar a eso era cuando se daba ánimos frente al espejo.

-¿Ah?-se limitó a decir sin entender la castaña a su cuerpo, quien la seguía mirando con desconfianza y, notablemente, con enojo.

-¿No me digas que no te has dado cuenta?-preguntó su propio cuerpo con incertidumbre y extrañeza.-¡¡¡Soy RYOMA!!!-dijo, haciendo énfasis a su nombre

-¿¿¿Qué????-exclamó la chica, dándose cuenta, en ese mismo instante, que si ella estaba en el cuerpo de su "Príncipe", este debía, obviamente en el suyo, a no ser si habían otro afectados.

-¿Te acabas de dar cuenta?-preguntó el chico con arrogancia, en el cuerpo de la castaña

-Claro que no.-mintió Sakuno, en el cuerpo de Ryoma "Si serás pava Sakuno: no te diste cuenta de que estabas en su cuerpo cunado te estabas bañando… podía haber aprovechado la ocasión… ¿Cómo tan pava?, de todas maneras, de seguro que él cree que lo he visto… sería estúpido que no lo hubiera hecho, incluso él me ha visto… creo" reflexionó la chica, odiando ser tan despistada.-Ya me había dado cuenta de ello

-Hey.

-¿Si?

-Supongo que hoy en la mañana te bañaste ¿no?

-Si, me bañé.-la castaña comenzaba a asustarse ante las preguntas del chico, que comenzaba a mirarla con desconfianza, aunque ese fuera su propio cuerpo

Ryoma no dijo más: si no que se quedó en silencio esperando la confección de la muchacha.

-Esto, yo…-Sakuno comenzó a sonrojarse imagínense a Ryoma sonrojado como usualmente lo hará Sakuno… que miedo O.O

Pero justo en ese instante, la campana de inicio de clases sonó, y los chicos tuvieron que detener su conversación

-Me imagino que sabrás que hacer.-le recordó Ryoma sabiendo lo pava que era su amiga.

-Me quedaré callada.-resolvió la muchacha

-Igual yo: ya traté de imitarte y… ni lo imaginas.

Sakuno se despidió, estando en el cuerpo del chico, de Ryoma de manera cortés, pero antes de que se alejara mucho, Ryoma la detuvo

-Después de clases me vas a decir como hiciste esto… y como lo vamos a resolver.

-De acuerdo.-se volvió a sonrojar la chica, despidiéndose nuevamente y corriendo hacia las clases de Ryoma

Para Sakuno, no todo había sido tan terrible hasta estos momentos: había logrado al fin, hablarle a Ryoma cara a cara, aunque no fuera exactamente como ella lo hubiera deseado: viendo su propio cuerpo. Además, ahora que lo pensaba, también había sido la primera vez que hablaba tanto con Ryoma sin que nadie los interrumpiese… Este pensamiento la hizo sonreír antes de llegar a sus clases

Ryoma en cambió, aún seguí allí, pensando y pensado… quién sabe que

-…Y eso que el día apenas comienza.-suspiró, corriendo después hacia sus clases

CONTINUARÁ….