Muchísimas gracias por sus lindos comentareiuos n.n !!!!!!!!!!!!!!!!!! de veras, jeje, este fic me salía algo extraño, pero pronto va a mejorar (eso espero... espero que mi cabeza me ayude XD)

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4.-Después declases…

-Eso es todo por hoy, alumnos—anunció el profesor de inglés a la clase de Ryoma

Los alumnos rápidamente tomaron sus cosas, pero, igual de rápido que los alumnos, el profesor se apresuró en detenerlos

-Stop!—exclamó él en inglés. La clase entera se detuvo--¿Me escucharon acaso decir: "Pueden retirarse"?

-¡No, profesor!—exclamaron todos de mala gana.

El profesor los miró a todos nuevamente, ellos estaban, mejor dicho, no estaban haciendo movimiento alguno, porque sabían que el profesor jamás les dejaría salir hasta que no estuvieran todos en orden.

-Vale, pueden irse ya—sentenció, ante las alegres miradas de los estudiantes que sin perder tiempo alguno, salieron acoplados hasta la puerta .

"Al fin ha acabado" Sakuno salió lentamente del salón, por el contrario que el resto de la clase; ella en cambio ordenó su puesto y el de alguno de sus compañeros y finalmente, se despidió cordialmente del profesor, quien quedó estupefacto.

-Definitivamente hoy va a llover…-sentenció, al tiempo en que pellizcaba una de sus mejillas y así comprobar que no estaba soñando, que su alumno antes, rebelde, ahora era un chico cortés.

Pero Sakuno había olvidado un pequeño detalle, un detalle definitivamente importante que la hizo detenerse de su andar apenas un de sus compañeros le deseó suerte en los entrenamientos; algo que la dejó con los ojos completamente abiertos el equipo de tenis, diablos ¿Cómo iba a hacer ella para jugar tan bien como Ryoma?, Tenía su cuerpo, si; pero ella no sabía como usarlo: era como si ella hubiera comprado una computadora y no sabía como hacer para que funcionara; así mismo lo sentía ella , pues sólo Ryoma sabía que hacer en un partido de tenis.

"Ahora sí que no tengo escapatoria" Pensó ella, deteniendo cada vez más su andar, porque no quería llegar ya al momento de fallar cada pelota y, luego de este día tan extraño, estar dándoles explicaciones a todos de cómo había ella y Ryoma bebido de una lata de Ponta embrujada y que al día siguiente despertaron en cuerpos diferentes a los suyos… "Llamarían al manicomio, eso es seguro" sentenció ella.

Hiciera lo que hiciera, de todas maneras terminaría por llegar a aquella situación, por lo que no le quedó más que rezar y pedirle al cielo que las cosas salieran bien.

-Aquí voy—anunció ella, entrando a las canchas del equipo de Seigaku

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"Al fin terminaron las clases" Ryoma salía de su salón, pues dijo ya haberse sentido mejor en la enfermería, por lo que había sido devuelto a "su" jornada de clases; es decir, a las clases de Sakuno.

Pero mientras andaba por los pasillos de su escuela, unos chicos de su estatura se acercaron hasta él. Cuando estuvieron frente al él, Ryoma pudo distinguir quiénes eran: los había visto en el salón de Saku

-Sakuno¿Qué has decidido?—le preguntó un chico de cabellera castaña y de azules ojos quien tenía una determinada mirada en sus ojos

-Si¿Qué has decidido ya?—repitió el otro, que era rubio y de ojos color miel, con mayor timidez que el anterior

-¿Qué?—se extrañó Ryoma; no tenía ni la menor idea de que estaban hablando ellos.

-Ayer nos dijiste que nos darías hoy la respuesta…--le recordó el rubio

-… y queremos saber a cual de los dos has elegido—terminó de decir el castaño

-¿Qué cosa?—Ryoma aún no terminaba de entender.

-¡Cuál de los dos has elegido como tu novio!!!—exclamaron ambos al unísono

Ryoma apenas si entendía la manera de pensar de la castaña, menos aún iba a saber a cual de los dos ella prefería para ser su novio. Fijo la vista al cielo sin prestarles a los muchachos mayor atención y entonces, como si en el techo nadasen ideas, Ryoma tomó una de ellas

No tenía para qué siquiera pensarlo.

-A ninguno de los dos—contestó de manera cortante, adelantándose en su andar. Los chicos se quedaron como piedras.

-¿Por qué?—preguntó el rubio sin entender.

Ryoma sonrió con malicia y, sin siquiera voltearse para hablarles, le volvió a hablar de manera cortante

-Porque son unos perdedores—contestó él avanzando nuevamente el paso que había interrumpido, y agregó—Aún les falta mucho

Y los chicos se quedaron allí, sin moverse, de piedra; mientras un Ryoma (Sakuno) avanzaba como si nada.

"Espero que Sakuno sepa que hace" Ryoma se dirigió Rumbo al club de tenis femenino

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Allí estaba ella, la pobre Sakuno, que estaba fallando todas las pelotas en un partido de práctica, soltando a veces, gestos muy femeninos que nunca imaginarían que usaría Ryoma para jugar. Perdía incluso, con los principiantes

Todo mal: desde que había llagado a las canchas, no había hecho más que equivocarse en cada uno de los ejercicios que su propia abuela les había ordenado hacer como calentamiento, luego, había botado el canasto en donde se guardaban varias de las pelotas de tenis… si es que ser chica y manejar el cuerpo de un chico en crecimiento no era nada de fácil donde quiera que se viera (Con excepción de verlos desde una perspectiva pervertida, porque si no… sería una bendición….)

-¡Ryoma!—la profesora Sumire se acercó hasta él. Sakuno se estremeció--¿Te encuentras bien?

-Me siento terriblemente mal, me mareo…-empezó a enumerar síntomas de enfermedades; había recordado entonces como Ryoma había hecho para safarse de situaciones así y ella, como buena aprendiz, lo estaba imitando

-Ya veo—Sumire lo miró fijamente: En sus ojos, su mirada había algo extraño, muy, muy extraño; era como si los ojos, no, mejor dicho, la mirada de aquel joven fuesen de otra persona… una persona muy familiar—Te veo extraño, es mejor que te marches a casa—sentenció ella.—Prefiero enviarte hoy temprano a casa, que verte el resto de la semana mal y en el hospital.

-Gracias—Sakuno se agachó como todo buen japonés para agradecer la amabilidad de su abuela

"Definitivamente, lo suyo es grave" Pensó la profesora al verlo marchar rumbo a los vestidores

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-Bien, chicas—la entrenadora del club de tenis femenino se acercó a su alumnas, quienes la rodearon para escucharla mejor—Hoy realizaremos la selección de chicas para el torneo de dobles mixtos; como las chicas no son tan buenas como los chicos

-¡Hey!—se escuchó, todas se voltearon a ver pero no encontraron quien de ellas había lanzado el grito por, evidentemente, haber alabado a los chicos por sobre ellas

-Como iba diciendo—la entrenadora retomó la conversación—Ellos no harán una selección por ellos, así que a las chicas ganadoras se les asignará una pareja ¡Quiero que todas participen, incluso las de primer año! Para que podamos tener un espíritu competitivo

"Vaya chiste" Pensó Ryoma apenas si empezó el torneo

Los partidos fueron comenzando, como ninguna de ellas tenía grandes habilidades con la raqueta, fueron fácilmente descartadas.

"Al parecer, no participaremos en este torneo" se entristeció la entrenadora, que veía con decepción, como una a una sus chicas iban cayendo.

Llegó finalmente, el turno de Ryoma.

Ryoma jugó contra la mejor de las chicas del club, la que no dejaba de mofarse cada cinco segundos de lo mala que era ella, que de no ser porque su abuela era la entrenadora del equipo de tenis masculino, jamás habría entrado.

-Los fanfarrones siempre son los primeros en caer.-dijo él, haciendo que la pelirroja de su contrincante, se enfureciera –

-Ya verás, mocosa"—lanzó la pelota

Quizás si Ryoma hubiera jugado en su cuerpo, este partido fácilmente tendría una ganadora, pero no era así: Ryoma no sabía como mover el cuerpo de una chica, apenas algo sabía de su anatomía gracias a las revistas de su padre, pero más allá de eso no tenía ni la más remota idea de ellas. Para Ryoma, estar perdiendo todas las bolas contra una chica como aquella era un gran golpe a su orgullo

-¿A ver quien es la que pierde?—se mofó la pelirroja, sin dejar de lanzar un saque tras otro

"Intenta tú usar el cuerpo de un sexo contrario y verás como te va y fácil que es" Pensó Ryoma, devolviendo, al fin una de las pelotas

Lo había conseguido: el prodigio del tenis había logrado en apenas menos de un partido, dominar el cuerpo de Sakuno, así que desde ese instante, no paró de arrasar con la bobalicona de esa pelirroja.

…todos estaban boquiabiertos…

… y la entrenadora no paraba de aplaudir ante aquel maravilloso partido.

-Entonces—anunció ella tras terminar los "patéticos" partidos—las únicas seleccionadas

Para ir al torneo serán Sakuno y Yuka—luego dio una pausa para respirar—Yuka será la pareja de Oishi y Sakuno… y Sakuno será pareja de Ryoma

Ryoma se quedó de piedra, mientras sentía como unos cuervos lo rodeaban diciéndole: torpe, torpe. A cada instante

-OH, OH-dijo él, tragando saliva.

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-¡Echizen, espera!—momochiro, en su bici, había logrado alcanzar a su amigo, que mucho antes que él, había sido devuelto a casa por la entrenadora y ahora estaban camino a su casa

-¿Ocurre algo, Momo?—se extrañó Sakuno

-Quiero pedirte un favor—Momo adoptó un tono serio

-¿De que se trata?-Ryoma lo miró desconcertado

-Quiero que me ayudes…-su garganta se trabó y luego Sakuno pudo sentir como tragó saliva—Quiero que me ayudes… a pedirle a Ann que sea mi novia

-¿Cómo?—Sakuno se sorprendió

CONTINUARÁ…