-CAPITULO 3-
EL alquimista
-Aha...bien, creo que eso funcionara...-
-¿Tú lo crees Emi?-
-Si, no esta bien planeado pero no debemos perder tiempo...-
-Eh...¿Yokoshima?-
-Déjalo Okinu, sigue shokeado por lo de Meiko...-
-¡No deben subestimarme!-
-Bien, si ya esta todo arreglado...-dijo Pit.
-Pero espera...-
-¿Que sucede, Yokoshima? -preguntó Karusu.
-A ver si entendí...Meiko y Okinu al museo...-
-Si...-
-Emi y Pit a la montaña...-
-Siiiii --
-o-OU...-
-Y Karusu y yo al bosque...-
-Así es-
-Mmmm...esta bien...-
-¡Vamos entonces!-dijo Meiko.
-¡Hey! ¡Esperen!-interrumpió Okinu.
-¿Que pasa? -preguntó Yokoshima.
-¡Nos estamos olvidando de alguien!-
-¿De quien?-
-¿No lo había pensado, Padre?, el Doctor Kaos, ¡el podría servirnos como ayuda!-
-¡Tienes razón! ¡Se me había olvidado!-
-¡No! ¡Ese viejo nooo! -dijeron Emi y Yokoshima al mismo tiempo.
-¡No sean pesimistas!, ¡nos puede ser de gran ayuda!-
-Si lo decís vos, mi bombomchito --dijo Emi.
-Bien, ¡cada uno a lo suyo! Yokoshima y yo iremos en busca del Doctor Kaos antes de ir al bosque ya que es el lugar que más cerca se encuentra-
-Me parece bien -dijo Meiko.
-Ahora si... ¡en marrrrrrrcha!-exclamó Yokoshima.
---------------------------------------------------------------
Meiko y Okinu caminaron unas pocas cuadras hasta que Meiko se detuvo.
-¿Que pasa, Meiko?-
-Tenemos que llegar rápido, ¿no?-
-Si...-
-No se me había ocurrido antes pero...-
-¿Uh?-
-¡¡¡Indara!!!-
Al llamarlo, el shikigami con forma de caballo salió de su sombra esperando una orden. Meiko se subió a él y dijo:
-¡Rapido Indara!, ¡Llévanos al Museo Espiritual!-
-¿Él sabe donde es?-
-No te preocupes, lo puedo guiar por medio de mis poderes-
-Ah...-
-Bien, ¡a la carga! ¡No nos pierdas Okinu! ¡Vamos! ¡Indara!-
El shikigami comenzó a correr a una gran velocidad dejando a Okinu bastante atrás.
-¡Esperaaaaaa!-
------------------------------------------------------
Emi y Pit partieron en la moto de Emi, obviamente el que conducía era Pit y ella se aprovechaba tomándolo de la cintura en el asiento de atrás.
-¡Ayyy! ¡Piiiit! ¡Siento que me voy a caeeeer!-
-Vamos, ¡Emi!, ¡si siempre viajas aquí!-
-Eh...pero...siempre conduzco yo, y si no me siento con algo de miedooo...-
-¿Entonces porque me pediste que condujera?-
-...-
-...-
-...-
-...¿¿¿???-
-¡Ayyy! ¡Piiiit! ¡Tengo miedoooooo!-
- -.-U -
-----------------------------------------------
Por su parte Yokoshima y Karusu habían llegado al departamento donde vivía el viejo Kaos.
-¡Doctor Kaos! ¡Doctor Kaos! (toc-toc) -
-Parece que no esta, Yokoshima...-
- … -
- o.o… ¿?-
-¡VIEJO DECREPITO ABRA LA PUERTAAAA!-
-¡¡¡Yokoshima!!!-
-¡Esta abiertooo! ¡Abran!-
Al abrir la puerta los dos hombres se quedaron algo...sorprendidos. El viejo alquimista estaba justo en ese momento saliendo del baño con su ropa interior blanca con corazones rojos al descubierto, aunque en ese instante Maria intento taparlo con una olla.
-¡¡¡ES UN VIEJO PERVERTIDOOO!!! -
-¿Eh? ¿Yokoshima? ¿Padre Karusu? ¿Que hacen aquí? (abrocha pantalón)-
-Venimos a pedirle ayuda...-
-¿A mi?-
(Explicación, parte tres)
-Aha, comprendo...pero... ¿porque debería ayudarlos a rescatar a alguien que quiero ver muerto?-
-¡P-pero! ¡Que dice!-
-Uy, viejo idiota...-
-¿No nos piensa ayudar?-
-Claro que no, no quiero ser cómplice de la salvación de esa mujer...-
-¡¡¡¡¡¡¡¡KAAAAAAAOOOOOOOOOOOOSSSSSSSS!!!!!!!-
-¡NOOO! ES...¡¡¡ES!!!-
-Ahhhh...ya se, jejeje... ¡esta muerto!-
-¿Que? ¿Quien es Yokoshima?-
-¡¡¡¡¡LA CASERAAAAAAAAAAAAAA!!!!!! ¡MARIA! ¡ESCONDITE! ¡RAPIDOOO!-
-Si, Doctor Kaos. -
-COMO SE ATREVEEEE?! -al decir esto, la anciana mujer abrió la puerta con su cuchilla.
-¡C-CASERA!-
-¡COMO PIENSA NO AYUDAR A LA MUJER QUE LO AYUDO A USTED EN VARIAS OCACIONES!-
-¿AYUDARME? ¡QUE ESTA DICIENDO VIEJA LOCA!-
-¡VIEJA LOCA NADA! – (Cuchillazos)- ¡LO AYUDO CON ZORRA ESCARLATA Y RELAMPAGO AZUL! ¡LE DEBE UNA! ¡ASI QUE SI QUIERE SEGUIR VIVIENDO AQUÍ VAYA A AYUDARLA!-
A pesar de estar tirado en el piso sangrando el científico y alquimista pudo pronunciar unas palabras:
-¡S-S-SI SEÑORAAAAA!-
-O-O-
-Bien, ¡así que sí contaremos con la ayuda de este viejo bueno para nada!-
Maria solo miraba a su creador con sorpresa. Y Karusu aun más.
-O-O-
-Padre, deje de mirar con esa cara ¡y vamos de una vez! ¡Apúrate viejo!-
-¡Deja de llamarme viejo! ¡Tú todavía usas pañales!-
-¿¡COMO DICES!?-
-¡Calma, calma! ¡Ya vamonos! ¡Ah! ¡Y muchas gracias señora!-
-No hay porque-
Así, con la ayuda del doctor Kaos nuestro trío mágico, con María, se dirigió al bosque en busca de la Espada Divina del Infierno.
-------------------------------------------------------------
Para Meiko y Okinu todo marcho bien...bueno, así lo creía Meiko ya que Okinu se había perdido.
-¡¡¡¡¡¡¡Meikooooooooo!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡Meikoooooooooo!!!!!...uy, ¡le dije que no fuera tan rápido!...ahora... ¿como llegaré?... ¿uh?, esas personas me miran raro...¡¡¡¡¡¡¡¡Mikamiiiiiiiiiiiii!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡Porque te fuisteeeeee!!!-
Mientras Meiko...
-Ahhh...ya llegamos ¡Okinu!...¿Okinu?...¿Okinu?...¿donde se habrá metido?...mmmm, tal vez fuiste muy rápido Indara...esperemos un poco, tal vez solo se quedo un poco retrasada...-
(Pero Okinu...)
-¡¡¡Kyaaaaa!!! ¿¡Que hagooo!? ¿Como haré para llegar al museo? Mmm... ¿Si le pregunto a esas personas?... ¡disculpe!-
-¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!! (Sale corriendo)-
-Oops...no debí aparecer de la nada en frente de ella, no deben saber que soy un espíritu...voy a intentar con esa otra...¡disculpe!-
-¿Si?-
-¿Sabe donde queda el Museo Espiritual?-
-¿Museo Espiritual? No lo conozco, lo siento-
-Gracias de todas maneras-
-¿Dijiste Museo Espiritual?-
Una persona muy misteriosa había aparecido detrás de ella, tenía un gorro negro y un gran saco del mismo color el cual no dejaba ver nada de la persona.
-E-eh...s-si...-
-Ven conmigo...yo te llevo...y...no tengas miedo, no te haré nada además...eres un espíritu...-
-¿¡Eh!? ¿¡Como lo sabes?!-
-Soy un cazafantasmas...es fácil saberlo...-
-¿Cazafantasmas?-
-Aha...vamos, no se te tiene que hacer tarde, ¿no?-
-Pero usted ¿quien es?-
-Eso no importa por ahora...-
-Es que...-
-¿Vienes conmigo o no?-
-Eh...si...no queda otra opción...-
Después de media hora llegaron a las puertas del gran museo.
-¡Okinu! ¡Al fin llegaste! ¡Estaba preocupada!¡Lo siento tanto!-
-Ah, ¡no te preocupes!-
-¿Cómo supiste donde quedaba el museo?-
-Ah, este señor me ayudo...-
-Okinu...yo no veo a nadie...o.o-
-¿Uh? ¿Dónde se metió? es que un...-
-No importa, ¡lo que sí importa es que estas aquí!, ¡ahora a trabajar!-
-¡Si!-
-Repasemos...yo me pongo muy pesada con el de seguridad, distraigo a todos con mis Shikigamis así Anchira, el mas rápido de los Shikigamis, ira y desconectara las alarmas para que tu puedas llevarte el talismán ¡sin problemas!-
-¡Asi es!-
-¡Vamos!-
-------------------------------------------------------------------------
-Aquí llegamos...-
-¡Uuuuy! ¡Hace fríoooo!-
-¿No te trajiste abrigo?-
-N-no-dijo Emi temblando de frío.
-¡Te lo dije, y no me hiciste caso!-
-L-lo se...-
-Toma, te doy el mío...-
Pit se saco su rompevientos y lo puso sobre los hombros de Emi muy suavemente, lo que hizo sonrojar y sentir algo extraña a la mujer.
-...-
-¿Pasa algo? ¿Seguís teniendo frío?-
-Eh... ¡no! ¡No! ¡Muchas gracias, Pit! pero, ¿y tu?-
-No te preocupes por mí, ¡soy mitad vampiro! Puedo soportar eso, lo importante es que tu estés bien...-
-Pittttt...-
-Bien, ¡a trabajar!, ¡tenemos bastante que subir!-
-¡Pit! ¡Cuidado!-
-¿Eh?-
Un espíritu maligno había intentado atacar al medio vampiro pero Emi lo ayudo justo a tiempo.
-Muchas gracias, Emi...-
-(sonrojo) D-denada...-
-¡Ahora si! ¡A trabajar!
------------------------------------------------------------
-¡VIEJO DECREPITO!-
-¡NIÑO MOCOSO!-
- ¡CADAVER PODRIDO!-
- ¡BEBE ESTUPIDO! -
-¡Por favor! ¡Dejen de pelear! ¡Están así desde que salimos!-
-PERO ESTE...-
-¡Ya! ¡Ya! ¡Miren! ¡Llegamos!-
Al llegar, todos se quedaron asombrados viendo la entrada del bosque. Estaba lleno de árboles y flores blancas con algunos tonos rozados muy claros y de una manera extraña emanaba paz y tranquilidad.
-Ah...me siento tan...bien-dijo Yokoshima acompañado por un suspiro.
-Si, yo también...-siguió el alquimista.
-La verdad que yo también... ¡ey! ¡No se dejen influenciar! ¡Debemos llevarnos lo que vinimos a buscar!-
-¡Si!...pero...me siento tan relajado...-
-¡Entremos!-
-¡Si, Doctor Kaos!-
Los cuatro pasaron la puerta pero al dar unos pocos pasos algo los detuvo. Frente a ellos se encontraba la silueta de una mujer con los ojos completamente blancos.
-¿Que Quieren?-
-¿¡Q-que es eso?!-
-¡Yokoshima! ¡Más respeto! es el alma del bosque, protectora de todo lo que vive y se encuentra aquí.-
-¡Bueno! ¡¡¡que iba a saber yo, Padre!!!-
-Discúlpenos, por favor...-
-¿Quién y porque se atreve a entrar a este bosque?-
-Somos Karusu, Yokoshima, el Dr. Kaos y Maria…vinimos aquí a llevarnos la espada divina del infierno...-
-¿Que dicen? ¿Acaso quieren traer las desgracias que esa espada contiene?-
-¿No fue algo directo, Padre?-
-Claro que no, es que la necesitamos para salvar la vida de muchas personas...-
-¿Como algo tan terrible podría salvar vidas?, ¡no se llevaran la espada por nada del mundo! ¡ESPIRITUS PURIFICADORES!-
En ese momento comenzaron a aparecer figuras blancas que giraban alrededor de ellos, encerrándolos en un círculo.
-P-padre, ¿que son esas cosas?-preguntó Yokoshima temblando de miedo.
-Son los espíritus purificadores que protegen la espada.-
-Peleen con ellos o...-
-¿¡O-o que?!-preguntó bastante nervioso Yokoshima.
-...mueran...-
-Ah, entonces no imp-¿¡¿¡QUE?!?!?!-
-¡Maria las mantendrá ocupadas! mientras usted Padre prepare algún conjuro, ¡Maria!-
-Si, Doctor Kaos-
-¿Y y-yo que?-
-Tú...te esconderás conmigo...-
-¡Buena idea!-
-¿¡ACASO PIENSAN DEJARME TODO EL TRABAJO A MÍ!?-gritó Karusu.
-...-
-...-
-...-
-T-T-
-¡Usted es el único con poderes aquí!-
-¡Claro que no! ¡El doctor Kaos también podría ser de gran ayuda!-
-...-
-Pero es un viejo gallina u.u-
-¿¡QUE DICES NIÑO!?-
-Claro que siii...le tiene miedo a dos espíritus cualquiera...-
-SI ERES TAN VALIENTE, ¿¡PORQUE NO PELEAS TU!?-
-...-
-...-
-...-
-...-
-¡¡¡PERO YO NO ME QUEJO DE SER UN GALLINAAAAAA!!!-
-¡Ya dejen de discutir! ¡Si se rinden ahora podrán irse tranquilamente! Pero si siguen pensando en llevarse la espada, ¡peleen! ¡Y mueran en el intento!-
-Y-yo me vooooy…-
-Quieto Yokoshima... ¡no nos iremos sin esa espada!-
-T.T ¿¡¿¡PORQUEEEEE?!?!-
-PORQUE SI NO, ¡NO VOLVERAS A VER A MIKAMI NUNCA MAS EN TU VIDA!-
Esas palabras rebotaron dentro de Yokoshima e hicieron que el corazón le latiera más rápido. No podía ni pensar como seria la vida sin esa mujer, así que para sorpresa de todos, dejó a un lado sus miedos y grito:
-¡ESCUCHAME ESPIRITU DE PORQUERIA! ¡NO ME IMPORTA LO QUE SEAS NI LO QUE NOS PIENSES HACER! ¡PERO YO ME LLEVARE ESA ESPADA! ¡NO ME IMPORTA LAS DESGRACIAS QUE TRAIGA! YA QUE NO HABRIA MAYOR DESGRACIA EN MI VIDA QUE PERDER A MIKA-...-
Los dos hombres que lo acompañaban se quedaron mirándolo con brillo en los ojos esperando que dijera lo que esperaban y el alma del bosque demostraba incógnita al querer saber que iba a decir, Maria solo miraba. Yokoshima se dio cuenta de todo esto y se detuvo para decir en un tono de voz ya normal:
-...MI KA...lor ¡humano! o sea... ¡mi vida!...quiero decir...¿¿¿???-
Esto hizo que los espíritus purificadores dejaran de girar a su alrededor y que todos, hasta el alma del bosque, se sorprendieran enormemente.
-Yokoshima...-
-Yokoshima...-
-Si, doctor Kaos...-
-o-oU...Ejem...veo que tus sentimientos son verdaderos, que no te importa morir por ello y que la quieren por una causa noble...mira niño, por mi puedes llevártela pero si así lo hacen traerían desgracias al mundo entero y seria la perdición...-
-Yo solo dije de perder mi vida! no se de que sentimientos hablas!-
-Si, bueno...ahora se que quieren la espada por una causa justa así que cuéntenme su historia para probar lo que vi en sus corazones...-
(Explicación... ¡siii! ¡Otra vez!)
-¡Pero tiene que haber una forma de poder llevarnos la espada!-dijo Karusu.
-...hay una forma de que puedan llevársela...-
-¿Mande?-
-Díganos, ¡por favor! ¡lo que sea!-dijo Karusu.
-Si logran vencer al demonio que habita en las tierras subterráneas del bosque y traen un poco del agua sagrada que el guarda, podríamos purificar la espada y que no surja efecto pero...-
-¡Pero que!, ¡díganos!-apuró Kaos.
-Cada gota que traigan será un día que la espada puede estar fuera sin provocar mal alguno...-
-¡Entonces tendremos como 200 días de sobra!-dijo Yokoshima con una sonrisa en su rostro la cual no pudo disimular.
-Entonces...les indicare el camino...-
-Bien hecho muchacho -al decir esto el alquimista le guiño un ojo.
-No pienses así, lo dije solo...para ver si conseguía algo con eso... (Sonrojo)-
-(brillo en los anteojos) No te preocupes, no le diremos nada a Mikami- dijo el Padre Karusu.
-¡YA DEJENME EN PAAAZ!-
Así los espíritus les abrieron paso y los 3 humanos y la androide siguieron al espíritu del bosque hasta las puertas del mundo subterráneo.
«Perdón a todos por dejar tan abandonado el fic, pasa que me olvido siempre y queda ahí. Prometo tratar de subir los capítulos mas seguido. Igual no termine la historia así que me va a tomar un tiempo, me falta bastante. Espero que les guste y muchas gracias por los rewies. Adiós »
