- Capitulo 9 -

-Muy bien, Okinu. ¡Llegamos! –

-Si, que bueno. –

-Ahora ¿Qué hacemos? –

-No lo se. ¿Esperar? –

-Mmm… me siento tan inútil. Me gustaría ayudar a los demás, ¿estarán bien? –

-Seguramente.-

-Aunque, debo confesarte, estoy muy preocupada por el talismán. Creo que deberíamos asegurarnos de que sea el verdadero. –

-Bueno, si vos lo decís. Pero, ¿Cómo?-

-Vayamos a la tienda de Chakuchin, seguramente sabe de estas cosas.-

-Pero va a saber que lo hemos robado.-

-Pero no dirá nada ¿o si?-

-No se, no confío en el. Es un enano tramposo, solo le importa el dinero.-

-Pero…-

-Arriesguémonos. No importa. Encontraremos la manera.-

-Muy bien. Vamos.-

Okinu no sabia que hacer, creía que tal vez habían terminado su tarea demasiado pronto, lo que era bueno en realidad pero no se sentía del todo bien. Además ahora Meiko estaba tan insistente con lo del talismán ¡si era el que buscaban! ¿O no? Sino, no hubiera tenido tanta protección, apenas pudo conseguirlo por la ayuda de ese hombre… ¿Quién era? ¿Por qué la ayudó?

----------------------------------------------

-¡AHHHHH!-

-¡CORRAN! ¡CORRAN! ¡QUE NO SE CAIGA!-

-¡SE CAEEEE!-

- ¡MIS PIERNAS! NO PUEDO CORRER.-

-NO SEAS VIEJO.-

-¡VAMOS! SOLO TENEMOS QUE SUBIR POR ACA.-

-¡AHHH! ME TROPECE. ¡SE CALLO TODO!-

-¡HEMOS PERDIDO UNO!-

-¡VIEJO INUTIL! ANDA A BUSCAR MÁS.-

-¿POR QUÉ GRITAMOS TANTO?-

-¡NO SE, PADREEEEEEEE!-

-------------------------------

-¿Qué?-

- Dije que ya esta. La chica esta al lado de tu celda. Ese demonio idiota no sospecha nada, ni siquiera se dio cuenta del cambio. Solo debes conectarte con ella ahora y hacer lo que deben hacer.-

-Muy bien, ¿ella ya lo sabe?-

-Si, Mikami. Lo sabe.-

-Genial. Bueno, manos a la obra.-

-Hay un problema.-

-¿Ahora que?-

-El grandulón tiene hambre.-

-No, no. Mis energías disminuyen cada vez más. ¡Hace algo!-

-¿Qué puedo hacer? Voy a ver.-

-Si me absorbe más energía, no podré hacerlo.-

-Lo se, lo se. Tranquila. Algo se me va a ocurrir.-

-¿Cómo esta la otra chica? Reiko.-

-Esta en peores condiciones que vos ya que esta de antes. Pero es muy fuerte. Mira, ya sé. Te daré algo.-

-¿Qué?-

El demonio misterioso puso su mano en el bolsillo y saco algo. Era algo pequeño, muy pequeño.

-Toma. Cómelo.-

-¿Qué es? Tiene forma de… ¡¿Eh?! Esto es…-

Los ojos de Mikami se abrieron aun mas, estaba perpleja. Sabia lo que era, lo que hacia, pero no que vería uno. Eran tan raros.

- ¿Lo sabes?-

-Los llaman Hellkaryos. Es sangre de un demonio, sólida. Al quitarle sangre a un demonio, cierta cantidad se quema en un fuego espiritual. Cuando se crema, se forman estas pequeñas…cosas con forma de ojo. Es casi imposible de conseguir. Por un lado no es fácil quitarle a un demonio la cantidad de sangre necesaria, y por el otro el fuego espiritual solo puede ser creado por un… demonio. Si, lo he leído en libros. Wow, nunca pensé que vería uno, y menos que menos consumirlo.-

-Nunca digas nunca, nunca se sabe. ¿Sabes lo que hace?-

-Depende del poder del demonio. Pero te provee de gran energía, aunque tiene sus efectos secundarios.-

-Te consume lentamente el alma.-

-Dependiendo de las cantidades que consumas.-

-Es como hacer un pacto con el diablo.-

-Algo como lo que has hecho tú.-

Mikami lo dijo, apropósito. Había dado en el blanco. Debía sacarse la pequeña duda que molestaba. Vio en los ojos del demonio cierta incomodidad. Era cierto. El había sido humano, y había tirado todo a la basura al hacer un pacto con un poderoso demonio. Pero ¿Qué lo habrá incentivado? ¿Por qué lo hizo? ¿Mera codicia de poder? ¿Tenia un sueño que cumplir? ¿Qué? Al sacarse esta duda solo generó aun más preguntas. Pero no se preocupaba, ya lo averiguaría. El demonio se había dado cuenta de que la humana ya se había dado por enterada; simplemente intento ignorar el comentario y contestar de la manera más neutral posible pero a la vez aprovecho para responder a la ironía.

-Algo como lo que tú harás.-

-No puedes compararlo.-

-En realidad si. En fin, cómelo rápido. Recupera fuerzas. Es la mejor manera.-

-Rápido y fácil.-

El demonio sintió, vagamente, odio hacia la bella mujer, aunque al mismo tiempo le agrado esa pequeña muestra de infamia.

-¿No te preocupa que te consuma el alma?-

-No. Además no me afecta mucho como para preocuparme.-

-Si, eres fuerte y esto es solo una muestra. Pero se hace adictivo, ¿sabes?-

-No necesito esta cosa para ser fuerte, además… ¡gastaría todo mi dinero en conseguirlo!-

-Muy bien, como digas.-

Mikami trago la "pastilla" con facilidad. Sintió un escalofrió por todo su cuerpo, se mareo un poco. La vista se le nublo y se sintió más liviana.

-Eso que sientes quiere decir que…-

-Lo se. Una parte de mi alma se ha ido. Nada grave.-

Se recompuso rápidamente. En el fondo estaba algo preocupada, pero tenia que hacer estos sacrificios y ella lo sabia. No le importaba, no se arrepentía.

-¿Sabes donde va ese pedazo de alma que se consume?-

-No estoy segura.-

-Oh, nadie lo sabe. Solo los demonios cuyas alas han sido consumidas también.-

-¿Tú lo sabes?-

-Fue un pacto, nada más. No soy un demonio con todas las letras.-

-No lo eres, pero no mientas.-

-No lo hago.-

-No te creo.-

-No lo hagas.-

-Basta, anda. Me contactare con esta chica, decile que se prepare.-

-Si. Toma unos Hellkaryos mas, te servirán.- el demonio le guiño un ojo, ella frunció las cejas y sonrió; no le inquietaba en lo mas mínimo.- Adiós.-

Takashi le dio un par más y se fue. Mikami los miro, vaciló, y los tiro al piso. Fijo la vista en un punto, estaba en la nada. Se dio cuenta de que extrañaba a sus seres queridos, aunque no quiera aceptarlo, incluso a Yokoshima y hasta a su enemiga Emi. No podía creerlo, odiaba cuando su lado sensible salía a la luz aunque, claro, nunca nadie lo notaba. Prefirió dejar de pensar en "cosas sin sentido que te debilitan" y empezó a preparase para unir fuerzas con esa otra desconocida cazafantasmas. "Oh, Dios"-pensaba-"¿Cuándo terminara todo esto?"

--------------------------------------------------------------------

-¿Qué haces aquí? ¿Qué es todo esto?-

Era lo que temía, era su padre. Pit estaba estupefacto. Tenia a su padre, supuestamente muerto, ahí mismo.

- ¿No te alegra verme?-

-No molestes, ¿Qué haces acá?-

-¿Qué que hago acá? Mmm, no lo sé, tal vez vos puedas decírmelo.-

-¿Qué queres decir?-

-Tu padre es parte de tu mundo, parte de vos. Nunca te vas a poder escapar. El karma no muere nunca. –

- ¿Dónde está Emi? ¿Y Shoriuky? –

- No te preocupes por ellas, están muy, muy, muy lejos. ¡Ha! No te pareces en nada a mí, sos muy débil.-

-Imposible. No podes estar acá. ¡No te creo! ¡Desaparece! ¿Dónde están? -

-¡Silencio!-

El padre del medio vampiro acertó un fuerte golpe en su mejilla. Pit cayó al piso, con una mano en su rostro.

-¡Desaparece! ¿Por qué estas acá? ¡Estas muerto! ¡Estas muerto! -

-No lo parece. -

-¡No! ¡Aghhh! ¿Qué me estas haciendo? –

Pit comenzó a sentir un gran dolor en el pecho, no podía levantarse.

- ¡Ahahahaha! ¡Sos un inútil! -

- M-mi…mi cuerpo… ¡AHHHH! –

Tomó su cabeza con ambas manos, no comprendía de donde venía tanto dolor. No sabía que hacer, ¿Dónde estaba exactamente? ¿Qué había pasado? ¿Por qué estaba su padre frente a sus ojos? Apenas reconocía que estaba vivo ¿y si había muerto?

-No estas muerto...aun. -

-¿Eh?-

Su padre se limitó a sonreírle.

-Pero…no puede ser. Yo estaba con…-

-Ahhh, sos muy gracioso pero me estoy cansando. –

El conde Blador se abalanzó hacia su hijo. Este lo esquivó. A pesar de estar completamente confundido, Pit creyó que la solución estaba en pelear nuevamente contra el.

- ¡Para! ¿Qué pasa? ¡Decimelo! -

Su padre abalanzó sus colmillos a su brazo, éste lo esquivó.

- ¡Te dije que la cortes! -

Pit tomó al padre por la espalda, impidiendo que se moviera. – Quiero que pares y me digas que hago aca, que haces aca. –

Su padre rotó su cabeza, mirando fijo a su hijo. Pero no… esos ojos…no eran sus ojos. Parecía ido, inconsciente, exánime.

- ¿Q-qu-- ? -

Pit lo soltó, y su padre cayó al piso sostenido por sus brazos, sonriente, enfermizo. Los ojos de Pit no podían apartarse de los de su padre…o aquel que parecía su padre. Nuevamente, sus movimientos se vieron restringidos pero esta vez no lo invadió el dolor, sino la tristeza. Ese ser frente a el se abalanzó hacia su cuerpo, pero esta vez no pudo evitarlo.

------------------------------------------

-No me asustan tus juegos Tadsuke. –

Nuevamente sintió algo que pasaba rápidamente a sus espaldas, y a pesar de darse vuelta al instante no llegaba a ver que era.

-Tadsuke, no me divierte nada de esto. –

Se escucharon unos ecos, aparentemente risas del ángel excomulgado. Los escalofríos aumentaban en el cuerpo de la diosa, eran molestos.

-No vas a lograr… nada.-

Una fuerza la empujó. Cayó el piso, golpeando sus brazos contra el mismo. Apenas podía mantener la calma. Se levanto, aunque, de alguna manera extraña, sentía el cuerpo pesado, cansado. Nuevamente escucho ecos, pero esta vez decían algo.

- Te quiero a vos. -

- No vas a poder vengarte solo por destruirme, no vas a lograr nada. ¡Solo saciará tu sed de sangre por un rato! –

Las voces parecían no escucharla.

- Solo me interesas vos. Ya me encargue de las molestias. Estamos solos, tu y yo. -

Shoriuky se sentía enferma, esas voces la enfermaban. No veía nada alrededor, un horizonte infinito. Cayó de rodillas, tomando su espada.

-No te resistas, no sirve de nada. Déjame unirme a tu alma. –

- Nunca. No. Agh, sos más fuerte de lo que pensaba. – Sostenía su cuerpo con la espada – Pero… -

Las risas a lo lejos se sintieron mas cerca.

- … yo también soy mas fuerte de lo que pensabas. -

Se levantó. Cerró los ojos por un momento y al sentir esa brisa en la espalda se dio vuelta, pero esta vez pudo verlo, y atacarlo. Era su forma original, el dragón dorado. Clavó su espada justo en su punto débil (el cual conocía perfectamente), aunque a nadie se le hubiera ocurrido golpear en ese lugar a un dragón, ni hubiera podido. Esto, quebró la sonrisa de Tadsuke que, claro, Lady Shoriuky no pudo ver.

Ese horizonte infinito pareció romperse; al fin estaba cara a cara contra el ángel.

- Ya me habia aburrido ese juego. -

- Lo supuse Tadsuke, por eso te hice el favor de terminarlo. –

- Gracias. Ahora es mi turno de terminar con vos. –

- Ya causaste muchos problemas, es hora de que yo los termine. –

Sus auras se hicieron notar, una dorada y otra roja. El ala del demonio se abrió completamente. Las pupilas de la diosa se afinaron, sus ojos de dragón pocas veces estuvieron tan abiertos.

-------------------------------------------------

Emi estaba asustada. Se encontraba en un lugar repleto de… Emis.

- Ehh…¿Hola? -

- Ehh… ¿Hola? – respondieron todas las Emis a la vez.

Emi se corrió un paso para atrás, las Emis hicieron lo mismo. Miro para atrás y había más y más Emis. Estas copiaban cada movimiento que la caza fantasmas hacia.

- ¿C-como… ? -

- ¿C-como…? – repitieron sus "gemelas".

No sabía que hacer, tenia millones de ella, copias.. reflejos. ¿Estaba enloqueciendo? Empezó a caminar para atrás, pero sus otros yo avanzaban.

- Ey, eso no… -

- Ey, eso no… -

- Hmmm. –

- Hmmm. –

Se quedo quieta, esperando algo. Habrán pasado un par de minutos que vio que alguien, algo, se movió, detrás de unas cuantas de sus otros yo.

- ¡Ha! ¡Te vi! -

- ¡Ha! ¡Te vi! –

Luego, silencio. Siguió caminando para atrás, hasta que choco con algo. Al darse vuelta, vio que era…su reflejo, en un espejo. Parecia la unica salida, sus otros yo se acercaban.

- ¡Waaaaa! ¡Sáquenme de aquíííí! -

- ¡Waaaaa! ¡Sáquenme de aquíííí! -

Comenzó a golpear el espejo, cada vez con más fuerza, mientras lloraba ríos. Las demás Emis se acercaban lentamente, con una sonrisa bastante macabra. Tan macabra que ni la propia Emi sonrió de tal manera, y que eso es complicado. Golpeó tanto el espejo que lo rompió, lastimándose las manos. Ambas manos sangraban, no demasiado, pero si que sangraban. Se miró las manos, sorprendida.

Al girar la cabeza vio que de todas esas replicas suyas quedaba solo una, aunque mantenía esa sonrisa macabra. Emi frunció las cejas.

- Ahí estabas. -

- Aquí estoy. –

Emi cerró los puños, lista para lo que le esperaba.

- No te será fácil. -

- Lo sé. Pero para vos menos, yo soy la original. –

Ambas, al sonreír, comenzaron a correr hacia la otra. Lo único que las diferenciaba eran sus manos, unas repletas de sangre, las otras secas y filosas.

--------------------------------------

Meiko y Okinu llegaron a la tienda "Chakunchin-Do". Como de costumbre, no había nadie.

- Hm, no hay nadie Okinu. -

- ¡Aquí estoy, señoritas! ¿Qué quieren? –

El enano apareció detrás del mostrador. Con las manos sucias, había estado experimentando con algunas sustancias. Sus anteojos estaban negros, al parecer había sufrido una pequeña explosión. Okinu lo miro raro, y Meiko comenzó a hablar.

- Pero que simpático. Hola, queríamos hacerla una consulta. -

- Muy bien. –

- En privado. –

- ¡Muy bien! –

- Verá, es algo… muy secreto. Tal vez le sea difícil mantenerlo en secreto pero quizás… -

- ¡Esperen! Ya se porque vienen. Okinu, nunca pensé que harías tal cosa, mueheheheh. –

-¿Eh, qué? –

Okinu se sorprendió, ¿Cómo sabía?

- Seré enano pero veo la televisión. ¡Las están buscando por ladronas! -

- ¡¿Quééé?! -

- ¡Sí! A mi no me engañan, miren, vengan. –

Fueron al cuarto detrás de la tienda, la tele estaba encendida. – No hablaron de otra cosa. – dijo Chakuchin. Las caras de ambas mujeres estaban en la pantalla, las imágenes se achicaron y un periodista comenzó a hablar:

"Estas dos mujeres fueron las culpables del robo que se ha generado hoy a las 13:35 en el Museo de Artes Oscuras, o Museo Espiritual, como otros prefieren llamarlo. Han tomado un valioso talismán, que, dicen, podría llegar a valer millones de dólares. Lo que no entienden es como lo lograron, ya que el talismán estaba protegido con extrema seguridad. A continuación, el video del acontecimiento…"

Okinu no podía creerlo, Meiko menos aun. Chakuchin reía. – Muy astutas – repetía – Muy astutas.-

El periodista continúo hablando:

"Imágenes impresionantes, una de las ladronas incluso parecía estar flotando en el aire. Nadie hubiera pensado que tras esos rostros tan inocentes, se encontraban dos violentas ladronas."

-¿Violentas? – dijo Meiko indignada - ¡Lo habremos robado pero no somos violentas! –

"Ahora verán imágenes de cómo quedo el museo, al parecer por efecto de una bomba." El museo había quedado hecho añicos, muchas cosas se habían echado a perder. Un señor estaba dando vueltas de acá por allá, llorando como ninguno: "¿Cómo PUDIEEEROONNN? EL MUSEO ERA MI VIDAAAAAA, BUAAAAAA!!"

- Uh…eh…bueno, pero…no fue una bomba, fueron mis queridos shikigamis…-

Okinu no podía sacar los ojos de la televisión.

- Nos estarán buscando…-

-¡Y como! Hahaha.- a Chakuchin todo le parecía muy divertido, mientras limpiaba sus pequeños anteojos.

- Oh, no – comenzó a sollozar Meiko – Vamos a ir a prisióóóón ¡Buaaaaaaaaaaaaa! –

- Ahhhh, ¿Qué vamos a hacer? –

- ¡Buaaaaaa! –

- Ahahaha. –

Ahora, ¿Qué harían? La policía las buscaba por todos lados, según reportes, ya estaban rodeando la casa de Mikami y de Meiko, no podrían volver. Sentían a las patrullas dando vueltas por el local. No podrían salir, ¿Ahora qué?

-----------------------------------------------------

Bueno, gente. He tardado, me he tomado bastante tiempo pero aquí esta. El capitulo IX )

Espero que les guste y en cuanto pueda estaré subiendo el 10. Gracias por esperar con tanta paciencia, dejen reviews y cualquier cosa me mandan un mensaje.

¡Adiós!