Envidia
En Hogwarts, hay una pandilla de cuatro jóvenes que se hacen llamar los Merodeadores. En dicha pandilla, dos sobresalen por ser los más populares y más guapos del colegio, y los otros dos simplemente no sobresalen, salvo por cierto licántropo que sí lo hace de vez en cuando por su envidiable inteligencia.
El que más liga de los dos populares es Sirius, porque desde que James conoció a esa chica Evans, se retiró de las pistas del amor libre y le dejó a Sirius todo un colegio lleno de lindas chicas de dónde poder elegir.
Y no es que el chico no sea selectivo, es sólo que hay realmente muchas chicas lindas y, en sus propias palabras, "Todas tienen el mismo derecho de conocer la varita mágica de Sirius Black", así que cada dos por tres, se agrega un nuevo nombre a la larga lista de corazones rotos por el de ojos grises.
Remus Lupin no sólo envidia, sino que odia profundamente, a todas esas chicas fáciles y resbalosas con quien Sirius se involucra descaradamente cada noche y sin ningún cargo de conciencia.
Porque quiere ser él quienlo bese, quiere ser él quien se revuelque en su cama, quiere ser él quien lo arrastre a un pasillo solitario entre clase y clase, quiere ser él quien lo excite tanto que le pida a gritos que le saque la ropa y que sea lo que Merlín quiera. Porque ya no puede aguantar una noche más de escucharlo hablar de esas chicas, esta enfermo de sentirlo masturbarse en las noches y no poder saltarle encima y obligarlo a lamer sus muñecas…
Está desquiciado de deseo por ese maldito hijo de puta llamado Sirius Black, que es tan gilipollas, que no se da cuenta que su mejor amigo, su compañero de habitación, daría gustoso toda su inteligencia por sólo una noche de pasión desenfrenada con él.
