"la dulzura de la muerte
suicidio
Los colores de los vitrales llenaban el aire, hermosas rosas blancas decoraban y hacían juego con el lugar, las amplias bancas de madera estaban ya llenas de gente que se reunían en ese día especial con un solo propósito, celebrar la unión de dos almas.
Los rostros de las personas irradiaban de tal felicidad, al frente dos chicos se tomaban de la mano dulcemente, atas de ellos un bello altar con un sacerdote.
Todo aquello le parecía tan familiar a la chica, la decoración, las personas, el lugar, el ambiente, inclusive el mudo cantar y hablar de las personas, todo excepto algo que no podía descifrar...
De pronto todo le pareció tan tranquilo, como si se detuviese el tiempo, un escalofrió recorrió su cuerpo con esa paz que no hacia mas que inquietante el momento, una sombra gris invadió el lugar, y en un segundo todos corrían y huían, imágenes en su cabeza se repetían, sentía que ya había estado allí, al frente uno de los chicos yacía muerto y la chica intentaba reanimarlo, volteaba desesperada en busca de ayuda tres balas se le habían incrustado, dos en la espalda y otra mas en el corazón, el sacerdote yacía muerto sobre el altar, un chico moreno jalo por el brazo a la chica haciéndola levantarse y poco a poco le quito el aliento con un beso forzado y nada romántico y por si fuese poco, la tomo por el cuello y no la soltó asta haberse asegurado de su muerte.
El chico volteo hacia atrás y clavo sus obscuros ojos en la delicada muchacha de cabellos obscuros que tenia detrás de el, ella no se había movido y había admirado toda le escena, el le sonrió amigablemente y se acerco un poco al tiempo que de su enlodada chaqueta sacaba una alargada pistola, ella escucho su corazón latir una ultima ves mientras intentaba dar media vuelta y escapar pero el tiempo no le favoreció y sintió tres grandes punzadas en la espalda, callo al suelo lentamente escucho el golpear de su cuerpo y observo esas botas llenas de lodo, miro esos ojos penetrantes y esa sonrisa de dulzura falsa, sitio esas manos ásperas y luego un par de espinas que se encajaban en sus manos, latidos desesperados, la lucha de la vida y la muerte, luchan por ver quien obtendrá a esa alma mas de sufrimiento, latidos que se desvanecen en el aire para luego dejar de ser un murmullo y ser parte del silencio, silencio cortante, silencio punzante, silencio de muerte...
El cuerpo inerte de corina descansaba en su lecho, había muerto en sueño, su corazón congelado guardaba silencio, la lluvia seguía como cual torrente como si acompañase la melancolía y tristeza que abundaba en aquel lugar,
Un ligero latir inundo la habitación, ella rápidamente se reincorporo inhalando la mayor cantidad de aire posible, empezó a toser desesperada en busca de aire, no es fácil permanecer muerta ni siquiera un instante, intento calmarse y desahogo sus sentimientos mientras lloraba desesperada, creía que esa noche terminarían sus sueños pero solo habían empeorado, había sentido claramente esas balas en su espalda, incluso sintió el fuego que la quemaba por dentro, lloro aun mas fuerte, observo sus manos en busca de alguna marca toco su espalda lloro aun mas fuerte aunque no tenia ninguna marca le ardía como si de verdad estuvieran allí, miro a su alrededor y observo por un segundo las sabanas teñidas de un color rojo intenso, corrió desesperada al baño sentía su ropa empapada de sangre, pero antes de poder salir del cuarto resbalo con una sustancia en el suelo, la palpo y desesperada se levanto observando huellas enlodadas de botas por el suelo, las huellas se detenían justo de un lado de su cama, quiso gritar pero el aire se le había acabado, no podía reaccionar estaba lo suficientemente asustada para poder correr o gritar su corazón quería explotar y sus ojos se salían de sus orbitas sintió un fuerte escalofrió como si una corriente eléctrica hubiese atravesado su cuerpo, volteo hacia la cama y allí en uno de los extremos estaba una figura sentada cómodamente, observándola a ella; en sus manos tenia la daga que corina le había quitado a mark antes de enterrarlo. El se levanto de su lugar y se dirigió hacia ella la tomo por el cuello y le ofreció la daga, se la puso en la mano y luego apretó con mas fuerza mientras ella cerraba sus ojos y apretaba con fuerza la daga que el le había dado.
Una fuerza en su interior la hizo abrir los ojos y sentarse en la cama, respiro hondo para calmarse, estaba viva, y eso le bastaba lloro ligeramente un par de minutos, la pesadilla había sido mucho mas fuerte que las anteriores, estaba el triple de cansada y aun así temblorosa por que no fuese a ser otra pesadilla comenzó a analizar la habitación en busca de algo anormal, pero no encontró mas que oscuridad y silencio, un rayo callo iluminando el lugar, todo era normal, le dolía el cuello y la espalda, también le dolían las manos, pero no había marca, suspiro y volvió a llorar, se hizo un ovillo como para protegerse y poco a poco se reincorporo, se levanto con rumbo al cuarto de baño, se puso frente al gran espejo solo para cerciorarse de no tener ninguna marca, le pareció raro no encontrar marcas en esa ocasión, volvió a revisar, nada grabe, solo sentía el ardor en donde deberían de estar aquellas marcas, se acerco un poco mas al espejo y desesperada comenzó a llorar una ves mas, sentía el ardor y en el pelo traía marcas de lodo, (marcas que ella no debería de traer pues se había bañado después del entierro)... la prueba que ella buscaba.
Sabia que el había asistido esa noche a sus sueños, pues normalmente ella se veía en ellos como zoey, jamás como ella misma. Y esa noche nada había sido igual, el dolor, las marcas invisibles, sus ojos, desesperada comenzó a llorar descontroladamente y con los ojos nublados en lagrimas distinguió un extraño destello en una de las repisas ella se acerco asta aquel resplandor para descubrir la daga de mark, no estaba segura de cómo es que había ido a parar allí pero como cual respuesta allí estaba, sus lagrimas pararon y su corazón se calmo, respiro hondo y tomo la daga, la observo y acaricio con ternura entre sus blancas manos y como si esta fuese la respuesta a todos sus problemas la tomo con su temblorosa mano derecha, descubrió su muñeca alejando la tela que la cubría y acercando la daga presiono justo hay donde tenia una de las marcas. Sintió el filo de la muerte y armándose de desesperación deslizo poco a poco la daga causando que una pequeña gota roja surcara su brazo ella armándose de valor soltó la daga y dejo resbalar un par de lagrimas, abraso su muñeca herida y vendo esta, se había dado cuenta de que esa no era una respuesta, tomo la daga en sus manos y la guardo como cual tesoro.
GOMENASAI lo lamento mucho se que les dije que pondría los capis seguidos pero... me castigaron buaaaa, snif snif quiero llorar, como ven me castigaron la computadora por una semana, así que asta dentro de una semana volveré a actualizar, al menos que mi mamá se apiade de mi y me deje 15 minutos libres en la compu como hoy. Pero cambiando de tema a uno mas alegre; quiero darles las gracias a noriko y a ichigo por sus reviews.
Muchísimas gracias ichigo pero no te me vayas a morir tan pronto, ¿luego quien me va a mandar reviews? n.ñ ¡broma! Jaja muchas gracias por tus reviews, espero que te allá gustado el capi
Noriko muchas gracias de verdad muchas gracias por tus reviews, ¿ya te fijaste ya te mande un review la otra ves? notas si cumplo lo que digo, tarde, muy muy tarde, ¡ pero lo cumplo! jijiji
Bueno también muchas gracias a todos los que leen esta historia, gracias por esperarme pero como ya dije antes estoy castigada buaaaaaa...
P.d. Dejen reviews si es que no desean que haya un segundo diluvio y que nos hundamos en mis lagrimas XD.
