Acomodo el sillín y me siento sobre él, el pie derecho un paso más adelante, el izquierdo sobre el pedal. Giro la baqueta en mi mano derecha, me concentro y el reproductor se enciende. Las guitarras comienzan a sonar, los primeros acordes y las primeras palabras resuenan por los altavoces.

So lately, been wonder
Who will be there to take my place

Rozo los platos con la baqueta y vibran para acompañar la letra.

When I'm gone you'll need love
to light the shadows on your face

Marco el ritmo en el pedal que golpea al bombo y marca el compás, dejo que mi mano izquierda marque el compás sobre la caja, marco dos compases más y mi mano derecha cobra vida sobre los timbales.

If a great wave shall fall and fall upon us all
then between the sand and stone
Could you make it on your own

Mis manos cobran vida y repiten el ritmo, y marcan el compás sobre la batería, golpeo los timbales y los platos al ritmo.

If I could then I would
I'll go wherever you will go
way up high or down low
I'll go Wherever you will go

De nuevo un ritmo lento, marcando el compás con el pie.

And maybe, I'll find out
a way to make it back someday
to wards you, to guide you
through the darkest of your days
if a great wave shall fall and fall upon us all
then I hope there's someone out there
who can bring me back to you

Me dejo llevar por las sensaciones, mis dedos vibran sobre las baquetas y, de memoria, mis manos recorren timbales y platos.

if I could then I would
I'll go wherever you will go
way up high or down low
I'll go Wherever you will go

Con determinación, y con más ganas que nunca, aporreo la batería mientras canto a pleno pulmón.

RUN AWAY WITH MY HEART, RUN AWAY WITH MY HEART, RUN AWAY WITH MY HOPE…

Dos ritmos dobles más y de nuevo uno simple y repetido.

I know now, just quite how
My life and love might still go on
In your heart, in your mind
I'll stay with you for all of time.

Golpeteo con fuerza la caja, en un ritmo simple, y de nuevo me dejo llevar por el estribillo.

if I could then I would
I'll go wherever you will go
way up high or down low
I'll go Wherever you will go

IF I COULD TURN BACK TIME I'LL GO WHEREVER YOU WILL GO. IF I COULD MAKE YOU MINE I'LL GO WHEREVER YOU WILL GO. I'LL GO WHEREVER YOU WILL GO…

Un par de golpes más sobre la caja y llevo mi mano a los platillos para la vibración.

Giro la baqueta entre los dedos y la poso sobre la caja. Me levanto del sillín y salgo de mi escondite, bajo con dificultad por la estrecha escalera y salgo a través del fondo falso del armario.

Vaya, creí que te quedarías todo el día aporreando eso.

Éso, mi querido Jason, como tú lo llamas, es mi batería, mi bien más preciado, así que te agradecería que le tuvieras más respeto.

¿Respeto a un par de tambores y a unos platillos? – me mira y levanta una ceja.

Sí – voy hasta el baúl del colegio sobre el que hay una pequeña toalla blanca, me limpio las manos y después el sudor del cuello – ¿y a qué debo el honor de tu presencia?

He venido para que me acompañes a Londres.

¿No puedes ir tú solo al callejón Diagon? Vaya, primito, creo que tienes demasiada dependencia de mi persona – le sonrío de medio lado mientras busco algo de ropa en el armario.

Al Londres muggle.

¿TÚ? ¿Al Londres muggle? ¿Dónde está la cámara? – digo mirando a todos lados.

Muy gracioso – se sienta sobre el baúl – quiero comprar un regalo, y no quiero que sea algo mágico.

Oh… – rebusco entre las camisetas y empiezo a lanzarlas fuera del armario. ¿Dónde coño habré metido yo la camiseta marrón de THE STROKES? – ¿Y para quién es el regalo?

¿Es que no me has oído? ¿Para quién es el regalo? – asomo la cabeza tras la puerta del armario y me quedo mirándolo – ¿te has echado novia por fin?

No.

¿Novio?

¡NO! – exclama enfadado.

¿Entonces, es para mí? – le sonrío de oreja a oreja.

Es para… - traga saliva – para mi hermano.

Oh… - entierro de nuevo la cabeza entre el montón de ropa que hay en el armario.

¿Sólo dices oh?

¿Qué quieres que diga?

No sé, algo. Podrías preguntar por qué quiero comprarle un regalo, o algo por el estilo.

Ah… pues dime, entonces, Jason – cojo los vaqueros oscuros – ¿por qué vas a comprarle un regalo a tu hermano? – me acerco hasta la estantería y revuelvo en una caja buscando la muñequera de cuero.

Regresa mañana.

CRASHH – la caja se cae al suelo.

¿Ma… - trago saliva – mañana?

Sí.

Ya, una visita…

No – me agacho a recoger las cosas del suelo y las meto en la caja –. Vuelve para quedarse.

Creo que será mejor que te sientes – me dice al verme un tanto más pálido de lo normal. Obedezco y me siento a su lado sobre el baúl – terminó sus estudios y vuelve para quedarse.

Ya – balanceo nervioso los pies, sin saber muy bien qué hacer.

Papá le ha dado el puesto de papi.

¿QUÉ? – le grito pegando un salto y quedando frente a él – ¿el puesto de Sirius…?

Ajá.

Eso quiere decir que…

Que tenemos nuevo profesor de Transformaciones.

CRASHHH – la caja se me vuelve a caer de las manos.

¿Se lo has dicho? – oigo a mi espalda.

¿Lo sabías? – me volteo para encarar a mi hermana.

Me lo dijo hace un par de días – mueve la mano y las cosas se recogen solas del suelo y vuelan hacia la caja que se desplaza a la estantería.

Lo sabías – repito hundiendo la cara entre las manos – lo sabíais…

Sí – dicen al unísono.

¿Por qué no me dijisteis nada?

Porque no sabíamos cómo ibas a reaccionar – dice Mya – han pasado 5 años, Dorian, y apenas has hablado de él en este tiempo.

Y cada vez que él venia para una visita, tu huías, literalmente. Siempre había un concierto al que asistir en Praga, un festival de música en España o un viaje en tren por Europa – culmina mi hermana – así que creímos que lo mejor era tomarnos un tiempo para saber como te lo decíamos.

Lo siento – me dice pasando la mano por encima de mi hombro, me aparto con brusquedad – Dorian, por favor…

… - recojo la ropa que iba a ponerme, más un bóxer blanco y desaparezco por la puerta sin decir nada más.

(Bueno, ahora me quedo en la habitación con esos dos, luego ya voy detrás de mi Dorian).

Mya se dejó caer en la cama, se llevó el brazo a la cara y se la tapó. Cerró los ojos y suspiró. Odiaba aquella situación, desde hacía cinco años era la misma cantinela de siempre. Si alguien hablaba de Adam, si se mencionaba que él iba a regresar, Dorian enmudecía y la mitad de las veces desaparecía sin dejar rastro. Huía de la sombra de Adam y aquello la desesperaba.

No sabía qué había ocurrido aquella tarde en el aeropuerto, lo único que conocía por boca de Dorian, era que, robando el traslador para emergencias de su papá, había llegado hasta el aeropuerto para despedirse de Adam. Después, Dorian no dijo nada más, no explicó nada más. Y eso lo cambió todo, o a esa deducción habían llegado Jason y ella en una de sus múltiples charlas sobre el rubio. Los dos estaban verdaderamente preocupados al principio, cuando Dorian tardó varios días en volver a decir algo, ni una sílaba escapó de sus labios hasta el quinto día cuando, de repente y para sorpresa de todos, volvió a ser el de siempre.

Mya intentó hablar con su hermano todas las noches de aquel verano, le dijo que abriera su corazón que ella lo escucharía y lo ayudaría, pero Dorian nunca lo hizo. El tiempo pasó y Dorian volvió a ser el de antes, o eso creía ella, pero entonces se dio cuenta de una cosa. Dorian, que siempre actuaba de forma madura, afrontaba los problemas y los encaraba ––era su parte gryffindor, ella sabía que su gemelo la tenía y, aunque renegaba de ella, muchas veces salía a flote––, dejó de hacerlo, evitaba las confrontaciones en el mejor de los casos, en el peor huía, no físicamente, pero sí mentalmente, cerraba su mente a los problemas y actuaba como si no estuvieran allí.

Hablando con Jason, ambos llegaron a la conclusión de que Dorian había dejado de madurar, había madurado tan deprisa por sus sentimientos hacia Adam que, cuando el moreno se marchó, pareció que con él se llevara la madurez del rubio.

Además de todo aquello, Dorian se había vuelto más introvertido, más serio y, sobre todo, más ácido, su lengua viperina se había afilado y ahora la usaba contra todo. Daba igual a quién tuviera enfrente que, si el humor de Dorian cambiaba, el que se lo cruzara por el camino iba a saber de lo que aquella lengua era capaz. Ellos mismos habían sucumbido a sus comentarios, y al principio lo llevaron fatal, después simplemente se acostumbraron, porque si Dorian había conservado algo de su carácter antes de que Adam se marchara a Boston, era su cabezonería, no había forma alguna de hacerlo entrar en razón y aquello le trajo muchos disgustos, no tantos con su hermana o con Jason, ni tan siquiera con sus amigos. Los problemas los tuvo con sus padres.

Mya siempre había sabido que Dorian admiraba desde lo más profundo de su ser a su papá, había visto en él un ejemplo a seguir y, en el fondo, siempre trataba de llamar su atención, pero siempre lo había hecho de forma positiva: sacaba buenas notas, realizaba sus tareas en casa y se esforzaba por triunfar como buscador. Tras su cambio, Dorian empezó a llamar la atención de Harry de manera negativa. Sus notas se volvieron renqueantes y acabó aprobando los cursos por los pelos y con mucha ayuda de su hermana y de Jason. Después empezó a contestar a Harry, le llevaba la contraria en todo y le hacía perder los papeles siempre que podía, tanto que, en una ocasión, su papá había terminado por darle una bofetada al rubio. Dorian estuvo casi dos meses sin hablar con nadie después de aquel incidente.

Lo va a volver a hacer – dijo al fin la morena.

Lo sé.

Se volverá a encerrar en él, y todo lo que habíamos avanzado…

Lo sé – repitió Jason –. ¿Sabes? Por una parte desearía que Adam no volviera.

¡JASON! – le recriminó la morena incorporándose en la cama.

¿Qué? Mira, hace años que no veo a mi hermano más de tres o cuatro días seguidos, no lo extraño tanto como al principio y, sobre todo, Dorian no estaría así.

No creí que le fuera a impactar tanto.

Yo… la verdad, Mya, no sé. ¿Sabes? Siempre he sentido que tu hermano seguía enamorado del mío.

Yo también, pero pensé que con el tiempo, no sé… ¡AHHH! – gritó la morena volviendo a tenderse en la cama – será horrible, ¿cómo vamos a hacer que pase el curso?

Si ya era difícil que estudiara o se centrara en algo que no fuera esa estúpida batería cuando Adam estaba a 10.000 km…

Ahora será imposible – Jason se dejo caer hacia atrás sobre la cama y rozó sin querer con su rostro las piernas de Mya.

La morena se tensó al instante y levantó un poco la cabeza para ver mejor lo que sucedía. Sus mejillas se colorearon al ver a Jason tan cerca de ella, se maldijo internamente por aquel estúpido acto reflejo de su cuerpo. Y suspiró. Estar a solas con Jason era algo que la ponía extremadamente nerviosa y, sobre todo, cuando ocurría algo como lo que sucedía en aquel instante. Odiaba el silencio, el silencio le daba tiempo para pensar en lo que hacía, analizaba lo que ocurría y se volvía paranoica por momentos. Si los dos hablaban, la cosa no era tan difícil, ella sólo se centraba en el tema, y olvidaba lo demás. Pero el silencio, el silencio la volvía loca.

¿No tenías que ir a Londres? – le preguntó Dorian desde la puerta.

¿QUÉ? – el moreno observó a su primo apoyado con el hombro sobre el marco de la puerta.

Bien, pues vamos.

… - Mya y Jason se miraron indecisos.

¿Qué? – les dijo haciendo un gesto con la mano.

¿No vas a decir nada más sobre lo de Adam? – pregunto tímidamente su hermana.

No – caminó hacia el armario y cogió una sudadera, después terminó de arreglarse frente al espejo.

Mya lo observó detenidamente. Dorian había cambiado mucho físicamente, había crecido bastante, ahora mediría más de 1.80 y su pelo se había oscurecido un tanto. Lo llevaba casi siempre de medio lado y caído sobre un ojo, le daba un aspecto misterioso, y un tanto sexy. Tenía un cuerpo atlético y bien formado, era de espaldas anchas y cintura estrecha, tenía los bíceps desarrollados, los músculos del abdomen marcados, y los de las piernas algo menos trabajados. Su piel seguía siendo pálida, pero no tanto como cuando era un niño.

Vestía casi siempre ropa muggle, incluso en el colegio, llevaba siempre vaqueros de tiro bajo y enmarcados en su cadera, dejando ver la cinturilla del bóxer. Mya nunca lo veía con camisa, a no ser que fuera la del uniforme, siempre llevaba camisetas, de manga corta a poder ser, y con logos y dibujos de grupos musicales. Calzaba playeros en la mayoría de las ocasiones, que alternaba con unas botas negras un tanto desgastadas, pero que sabía que Dorian no tiraría por nada del mundo. Llevaba siempre, pero siempre, una desgastada y roída muñequera de cuero negra, que se ponía en la muñeca derecha y que tenía una historia realmente importante, pero Dorian nunca quiso contar.

Dorian había conservado otra cualidad de su niñez, era extremadamente coqueto y, aunque de modo casual, siempre se arreglaba, el pelo no caía así como así sobre su ojo derecho, era estratégicamente colocado con rápidos movimientos. Era exactamente lo que Dorian estaba haciendo.

¿Qué es lo que quieres? – preguntó Dorian mientras se atusaba el pelo.

¿Perdón? – pregunto Jason.

¿Qué es lo que quieres regalarle?

Oh… en realidad nada.

¿NADA? – se volteo y los encaró.

Sólo… necesitaba una forma de empezar la conversación – confesó al fin.

Ah… vale, pues mejor – dio medio vuelta y caminó hacia la puerta.

¿Dónde vas? – preguntó su hermana.

A Londres.

¿Para…?

… - se encogió de hombros – CRACK – delante de sus ojos la figura del rubio se desvaneció.

Esto no va bien – dijo Jason volviéndose a echar hacia atrás – nada bien.

… - Mya tragó saliva y, de repente, empezó a notar el calor agolparse en su sus mejillas.

¿Pasa algo? – Jason se dio la vuelta y se arrastró un poco sobre la cama para acercase más a la morena.

No… - dijo casi en un susurro Mya – pen…pensaba – Mya intentó tranquilizarse – pensaba en Adam.

¿En Adam?

¿Cómo crees que va a reaccionar él cuando lo vea?

No sé, ¿qué importancia tiene eso?

Mucha Jason, verás – Mya se levantó despacio hasta la estantería y movió varios libros, cogió uno que estaba en el fondo y murmuró un hechizo, el libro se transformó en una caja de madera verde – esto se lo dio tu hermano al mío la última navidad que estuvimos todos juntos.

… - Jason levantó una ceja y la observó un tanto confuso, extendió la mano y cogió la caja, la abrió despacio y dentro vio una snitch – ¿por qué nunca me lo dijiste?

No sé – la morena se acercó a la ventana y contempló la puesta de sol – supongo que no lo consideré importante...

Mya, ¿sabes la historia de esta snitch?

Dorian me dijo que era la primera que Adam había atrapado como buscador.

Sí, pero no es sólo eso, mi padre le contó a Adam una estúpida y romántica historia sobre tus abuelos.

¿Mis abuelos? ¿Qué tiene que ver el abuelo Lu y el abuelo Remus con todo esto?

No, esos abuelos no, los otros.

¿Los abuelos Potter? – Mya le miró confusa.

Sí, al parecer en los Potter había una especie de tradición. Si un Potter conseguía ser buscador de su equipo debía guardar la primera snitch para entregársela… - Jason miró perplejo la bolita dorada que estaba en su mano – debía entregársela a su primer amor…

¿QUÉ? – la mandíbula de Mya desencajó por completo – estás insinuando que…

Creo que mi hermano estaba enamorado de Dorian.

El silencio volvió a inundar el cuarto, pero esta vez Mya no se tensó ni se puso nerviosa, tenía mucho en lo que pensar.

▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬

Me aparecí en la puerta de casa pasadas las doce y media de la noche, abrí la puerta con cuidado y sin casi hacer ruido me adentre en la casa. Enseguida me di cuenta que la luz del despacho de papá estaba encendida. Le maldije por trasnochar, y sobre todo por aquella absurda protección que me impedía aparecerme en mi cuarto después de las once. Con sigilo avance hasta las escaleras, en el momento en el que puse el pie en el primer escalón la voz de papá me llego desde el pasillo,

¿Dorian?

Buenas noches – respondí subiendo un par de escalones a toda prisa

Son las doce y media

… - brillante deducción papá

Creí que estabas castigado

Puede…

Y también que el toque de queda en esta casa era a las once

Puede…

Deja de contestar puede

Vale – subí un par de escalones más

¿Dónde has estado? – se planta a mi lado

Por ahí

Se más especifico

Londres

Londres es muy grande

Soho,"TIPTOP", segunda mesa a la derecha, silla frente a la puerta, ¿mejor así?

Dorian… - su voz se vuelve mas grave

¿Qué?

Como que, ¿qué? – me agarra del brazo y me voltea – ¿Qué demonios…? Otra pelea? – dice cuando se percata de mi labio ensangrentado, y mi ceja partida

Puede…

… - noto como la vena de su cuello comienza a palpitar - ¿qué diablos pasa contigo, Dorian? – estalla al fin

Es la quinta vez que te saltas el toque de queda este mes, y la tercera que vuelves con la cara marcada

Que observador… - murmuro

Y encima te atreves a faltarme al respeto – noto como empieza el control y a hace esfuerzos sobre humanos para no levantarme la mano – tienes todo lo que quieras, te damos más libertad que a tu hermana, haces lo que quieres la mayoría de la veces, y tú sigues tensando la cuerda, caminas sobre una línea muy delgada

Es que tengo complejo de funambulista – me burlo

… - levanta su mano, y espero la consabida bofetada

HARRY ¡! – oigo en lo alta de la escalera – sube a dormir – le ordena papi

¡NO! Esto no se acaba aquí, me da igual que hayas bajado a defenderlo. No puede seguir haciendo lo que le venga en gana, y encima faltarnos al respeto

Primero no vengo a defenderlo – baja las escaleras y se pone frente a papá – vengo a impedir que hagas algo de lo que después te vayas a arrepentir – se voltea y me mira con gesto serio – y segundo, seré yo quien termine de hablar con Dorian

¿Para qué?, para que te gane poniéndote ojitos – papi se gira furioso

Haré como que no he oído nada – le dice sosteniéndole la mirada – ve a dormir – le dice en tono conciliador – yo me encargare, por favor – acaricia el rostro de papá que se relaja al instante, y por fin sucumbe a su petición

Espero que el castigo sea ejemplar

Lo será tranquilo amor – besa su mejilla – buenas noches

Buenas noches.

Papá asciende despacio las escaleras, con gesto serio y aspecto cansado, le sigo con la mirada hasta que su figura se pierde por el oscuro pasillo.

Vamos a la cocina

Estoy cansado, podemos… - dejo de hablar en el momento en el que noto la fría mirada de papi clavarse en mí

A la cocina – indica con la mano.

Camino delante de él hasta llegar a la cocina, donde me dejo caer sobre una silla, con las piernas abiertas y la espalda a medio apoyar en el respaldo, dejo que mi cuerpo resbale hasta quedar en una posición relajada

¡SIENTATE BIEN! – grita, pego un brinco en la silla y me coloco en posición correcta, con la espalda completamente pegada al respaldo - ¿tienes hambre? – niego con la cabeza - ¿quieres algo para beber?

No… gracias – respondo con algo de miedo

Bien – camina hacia la nevera, la abre y coje un refresco, del armario saca un vaso y vierte el contenido de la lata, bebe un trago pequeño - ¿cómo te hiciste eso? – señala a mi rostro

Una pelea

Lo imaginaba, pero, ¿por qué?

Porque, ¿qué?

¿Por qué te peleaste?

… - vago por mis recuerdos buscando el motivo de la pelea, pero realmente no lo encuentro – no se, un tipo me tiro una bebida encima y …

Buena razón para dejarte partir la cara – un nuevo trago más largo, deja el vaso sobre la mesa y se dirige al pequeño botiquín que hay junto a la nevera, coje una gasa y una botella de agua oxigenada, se dirige a mi, tras humedecer la primer gasa

¿Qué vas a hacer?

Curarte

Y, ¿por qué no usas tu varita?

Si no te importa pelear como un muggle, no veo porque voy a curarte de otro modo que no sea ese

Pero… - me mira entre enfadado y disgustado, y comienza a limpiar el corte en labio – AHH JODERESCUECE…

¡ESA LENGUA! – grita apretando aun más la gasa contra mi labio – seguro que mientras estabas partiéndote la cara con un tipo, no gritabas con un niño, ¿verdad?

… - le fulmino con la mirada – deja que me cure con mi varita, así me quedara la marca

No es mi problema, quizás eso te recordara en lo que te has convertido

Y, ¿en qué me he convertido?

En un rebelde sin causa

… - le observo terminar de limpiar la herida de la ceja - ¿rebelde sin causa?

No respetas la autoridad que se te impone, y encima lo haces sin razón aparente, ¿hay mejor manera para definirte?

Listo, mañana tendrás un buen moretón en el pómulo que te recordara lo maravilloso que es ir partiéndose la cara con la gente por ahí

¿Puedo irme ya?

No

¿Por qué?

Porque viendo ese gusto desmedido por todo lo muggle he tomado una decisión

¿Me vas a castigar? – vaya novedad , exclamo mentalmente

No, de los castigos y la disciplina, que parece ser que es lo que te falta, se van a encargar otros

¿Otros?

Si, en la nueva escuela estoy seguro que pondrán más énfasis en la disciplina que en…

¿NUEVA ESCUELA? – le grito abriendo los ojos como platos – ¿me sacáis de Hogwarts?

Te has sacado tú solo con tu comportamiento, te hemos dado cientos de oportunidades y tú las has desaprovechado todas. Estoy seguro que una escuela militar…

¿ESCUELA MILITAR? – se ha vuelto loco o que ¿?- no podéis mandarme a una escuela militar

¿Por qué no?

Porque … porque … ¡SOY MAYOR DE EDAD! – le grito

Tienes 17 años

Por eso, legalmente soy mayor de edad

En el mundo mágico, no en el muggle

… - un balde de agua fría ahora mismo sobre mi, hubiera tenido menos impacto que aquellas palabras

Y no creo que tenga que decirte que la escuela militar seria muggle por supuesto, nada de magia, nada de Quidditch, y por supuesto dudo mucho que te dejen llevarte esa maldita batería

¿QUE ? – no no… eso si que no, mi música no - pero papi, por favor … por favor – le suplico – yo… - JODER PUTO ORGULLO MALFOY – papi…

Ya no vale el papi, ni tus burdas promesas, esta vez has superado el limite

Papi… cambiare lo prometo de verdad – a duras penas consigo reprimir mis lagrima – yo… me portare bien, pero por favor…

… - me mira con gesto serio, extiende la palma de su mano y aparecen unos documentos sobre ella – ¿qué dice ahí ?

… - le miro extrañado pero tomo los documentos y leo en voz alta – Solicitud de Ingreso para la Academia Militar Coronel Wellintong – gotitas de sudor vagan por mi frente

Mira la última pagina – paso las hojas y al final de la hoja veo la firma de papi – Es tu última oportunidad Dorian, un solo problema más y aunque tenga que obligar a tu padre a punta de varita firmara esos papeles e iras directo a la academia militar

… - levanto un poco la mirada, pero asustado la vuelvo a agachar

Bien, trae – toma los papeles y los hace desaparecer – ahora ve a tu cuarto y descansa, mañana tenemos que estar en casa de Severus a las 12

¿A casa de los tíos?

Adam regresa, e iremos a la fiesta de bienvenida

Pero…

No hay peros que valgan, te recuerdo que estas en la cuerda floja, así que te quiero listo antes de esa hora para ir a esa fiesta, ¿entendido?

… - ¿a quien mate yo en otra vida que me lo hace pagar así?

¿Entendido?

Si papi

Bien, ahora sube a descansar, y ni se te ocurra quitarte los cardenales, que todos vean a lo que te dedicas

Pero… - frunce el ceño – esta bien, buenas noches

Buenas noches – camino hasta la puerta de la cocina – ¿Dorian?

Si

Es tu ultima oportunidad, recuérdalo.