El agua resbala por mi espalda, descendiendo por mis músculos y se pierde entre mis piernas. Al principio siento dolor con el agua tan caliente, después desaparece y, con el calor, los músculos de mi cuerpo se relajan. He dormido menos de media hora y mi cuerpo lo nota. Tuerzo el cuello a la derecha, echando hacia atrás la cabeza, para que el agua resbale ahora por mi pecho. Apoyo las dos manos contra la pared y dejo que de nuevo el agua recorra mi espalda.
- Shhhhh…
- Te gusta, ¿eh? – le digo
al tatuaje de mi espalda.
- Shhhhhhhhhhhh…
Hace un par de años, en uno de mis viajes a Praga, conocí a un mago que había desarrollado una técnica asombrosa a la hora de trabajar con los tatuajes, impresionado, me ofrecí como conejillo de indias. Así fue como Gray llegó a mi espalda. El tatuaje representa a una serpiente enroscada a mi espina dorsal y tiene vida propia, casi es como mi mascota, sólo que a ésta no hay que pasearla ni darle de comer. Gray actúa, piensa y se mueve con libertad por mi espalda. A veces noto un cosquilleo verdaderamente relajante cuando Gray decide vagar por mi espalda, también es divertido oír sus siseos si se siente especialmente feliz. Por supuesto a papá no le gustó en absoluto, creo que eso tiene que ver con el hecho de que papá no es santo de la devoción de mi pequeña víbora y se pasa el tiempo insultándolo y, al ser mi moreno padre parselmouth, lo entiende absolutamente todo.
Salgo de la ducha, y cojo una toalla, la anudo alrededor de la cintura, y camino descalzo por el baño, limpio el espejo con un simple hechizo,
- JODER!! – exclamo al ver mi cara
Literalmente la tengo destrozada, el pómulo izquierdo morado, la ceja derecha roja, y la parte izquierda del labio hinchada. GENIAL!! Este aspecto es justo el que quería para ver al tío del que he estado enamorado los últimos 7 años de mi vida. ESTUPENDO. Me siento tentado de arreglarlo todo con un movimiento de mano, pero las palabras ESCUELA MILITAR, retumban demasiado en mi mente.
- ¡SAL YA! – fuera Robbie aporrea la puerta –
¡QUE ME MEO!
- ¿No puedes esperar o que? – le digo
abriendo la puerta
- No … ala vaya cara … jaja
- … - le
fulmino con la mirada mientras salgo del baño y me dirijo
hacia mi cuarto
- Buenos días Dori… - me dice la pequeña
muñeca de porcelana saliendo de su cuarto
- Buenos días
Delia
- ¿Quien te pego? – pregunta señalando mi
cara – estas muy feo…
- Gracias – le digo irónicamente,
mientras veo como arrastra los pies por el pasillo para bajar las
escaleras
- Oh… vaya cara – me dice Soul cuando se cruza
conmigo – papa te va a matar
- ¿ALGUIEN MAS QUIERE DECIR
ALGO DE MI CARA? – grito en medio del pasillo
- Vaya humor
hermanito – dice Mya apoyada contra el marco de la puerta de mi
cuarto – y si yo tengo que decir, que tienes la cara hecha un
poema
- Que observadora – la aparto de un manotazo y me meto en
el cuarto – tengo que cambiarme – le digo al ver por el rabillo
del ojo como se ha colado en mi cuarto
- Lo se, ¿y?
-
Que me gustaría un poco de intimidad
- Te he visto desnudo
cientos de veces, no tienes nada que no haya visto
- ¿A
no? – le sonrió maliciosa, viendo como ella se sonroja –
vaya, vaya, el angelito de la casa, no es tan casto y puro, ¿eh?
-
OH… cállate – dice tirándome un cojín que a
duras penas consigo esquivar – ¿qué paso anoche?
-
Una pelea, ¿roja o verde? – le digo mostrándole un
par de camisetas
- Roja, eso me lo imagine al ver tu cara, digo
con papá
- Oh… eso – rebusco en el armario y comienzo
a lanzar la ropa fuera, - ¿dónde mierda están
los pantalones negros?
- ¿Estos? – me dice Mya
emergiendo detrás de un montón de ropa
- Si, esos
- Bueno, ¿qué dijo papá?
- Nada
- Ya
claro, oí los gritos
- El grito, yo no dije nada
-
Dorian …
- Vale, yo le saque de sus casillas y el grito, ¿mejor
así?
- Eso creo
- ¿Este cinturón? – le
digo enseñándole el negro con la hebilla plateada con
el escudo de Slytherin
- Si, ponte estos playeros – dice
arrojándome los rojos cerca de los pies
- Gracias, ¿me
pasas unos bóxer del cajón?
- ¿Alguno en
especial? Hoy puede ser un gran día
- … - la miro
mientras levanto una ceja – ¿a si?
- Bueno, vas a volver
a ver a Adam
- Si, vamos… puede ser un gran día – bufo
desesperado – los negros
- ¿Los del dragón?
-
No, los de la serpiente
- Shhhhh
- Parece que a tu amiguita
le gustan
- Si, Gray, esta muy metida en el mundo de la moda de
la ropa interior – comento irónicamente
- Puedes decirle
que ese este quieta – me dice señalando la espalda – me
pone nerviosa, da como grima
- Pues no la mires, yo creo que tu
también le das grima a ella
- Je, je que gracioso –
mueve la mano y de repente toda la ropa vuelva y se ordena en el
armario – y bien, ¿cuál es el castigo?
- No hay
castigo
- ¿No hay castigo? – pregunta asombrada –
llegas a las doce y media con la cara hecha un cristo, y, ¿no
hay castigo?
- Bueno, tengo que curarme a lo muggle
- Eso no es
un castigo
- Puede que para ti no – me miro en el espejo –
pero para mi si, mírame, parece que acabo de salir de una
película de Van Damme
- No haber hecho el imbecil por ahí,
no me puedo creer que papá no te haya castigado
- En
realidad papá fue a la cama, y papi termino de hablar
conmigo
- Oh,oh … ¿eso es mucho peor verdad?
- Si,
esta vez la he cagado en serio – digo sentándome en la cama
y empezando a vestirme, me pongo el bóxer con cuidado por
debajo de la toalla, y después de que esta bien colocado me lo
quito, cojo los pantalones que están sobre el baúl –
tengo una ultima oportunidad
- ¿Para qué?
- Si
vuelvo a meterme en problema me mandaran a una… - Joder ni decirlo
puedo – a una escuela militar
- ¿QUE? – Mya abre los
ojos como platos – es coña
- No, papi me enseño
los papeles, el ya los había firmado
- Joder…
- Solo
falta la firma de papá, si la cago, voy directo a la Academia
Militar Coronel Wellintong – me desplomo boca a bajo sobre la cama
– se acabo Hogwarts, se acabo el Quidditch y se acabo la música
-
… - Mya se acerca a mi y comienza a acariciar mi espalda
-
Shhhh- sisea Gray complacida ante el toque
- ¿Le gusta?
-
Si
- Vamos Dorian no es tan difícil, solo tienes que
comportarte, y si es por los estudios, sabes que Jason y yo te
ayudaremos
- Lo se, eso no me preocupa
- Y ¿qué
es?
- …
- ¿Adam?
- ¿qué voy a hacer
Mya? – me doy la vuelta y la miro desesperado – como voy a
concentrarme sabiendo que el esta allí, yo… - me llevo las
manos a la cara y sollozo – no voy a poder hacerlo… Mya no voy a
poder – me vuelvo a tumbar sobre la cama hundiendo la cabeza en la
almohada y ahogando un grito
- Dorian… - dice dulcemente Mya
mientras acaricia mi cabello – todo saldrá bien, ya lo
veras, puede que … no se … quizás esta vez … ya no eres
un niño
- ¿Qué quieres decir con que ya no
soy un niño?
- Yo… no se … déjalo
- Papá
dice que o bajáis en dos minutos o subirá el y os
bajara el a patadas – Robbie entra y sale tan rápido que
casi no tengo tiempo de ver su rubia cabellera
- Vamos – me
susurra Mya antes de darme un beso en la mejilla – date prisa
-
De acuerdo
Después de que Mya sale de la habitación con un movimiento de la mano estoy completamente vestido, el pantalón negro ceñido a mis piernas, los playeros rojos, el cinturón, y la camiseta roja del Arsenal con el emblema de los cañones, y la fecha "1906-2006". Adoro esta camiseta, aun recuerdo lo que me costo encontrarla en uno de los mercadillos del SOHO, pero mereció la pena. Me miro en el espejo y tengo ganas de gritar al ver mi cara marcada, muevo la mano sobre mi pelo y este se seca en un segundo, coloco lo mechones sobre el ojo, y disimulan en parte las marcas de la pelea, pero el pómulo izquierdo muestra en todo su esplendor el horrible moretón. JODER. Me maldijo, por estupido, por meterme en líos aunque no quiera, pero ya no hay vuelta atrás, y esta vez, para mi desgracia no puedo salir corriendo. Me acerco a la estantería, cojo la muñequera y sonrió, la pongo en mi muñeca derecha.
- PIIIIIIIII – el claxon del monovolumen me da la señal de que es hora de comenzar a correr.
Salgo volando de la habitación, corro por el pasillo y bajo las escaleras de tres en tres, en medio segundo estoy en la puerta de la casa.
- buenos días –
me dice papi a la llegar – ¿qué tal has dormido?
-
Si hubiera dormí…- me muerdo la lengua antes de seguir por
el camino peligroso – bien
- ¿Es qué no puedes
pasarte la varita y eliminar esas marcas? ¿Quieres que todo el
mundo se entere de lo que andas haciendo? – me grita papá
desde la puerta del coche
- Yo le dije que no se los quitara –
me defiende papi – sube al coche
- ¿Por qué no le
has dejado quitarse los moretones? – dice papa subiendo al coche
-
Pelea a lo muggle, cura a lo muggle –dice papi sentándose en
el lugar del copiloto y poniéndose el cinturón –
¿lleváis puestos los cinturones?
- SIIIIIII –
exclaman mis hermanos pequeños
- Oye tu serpiente me esta
sacando la lengua – me dice Soul a mi espalda – es tonta no me
gusta
- Ni tu a ella, pero la pobre tiene que aguantar tu…
-
Dorian… - papi me fulmina con la mirada
- … - me revuelvo
incomodo en el asiento
- Bien familia allá vamos – dice
papa encendiendo el coche
El viaje dura apenas treinta minutos, pero han sido los peores treinta minutos de mi vida. Todas las sensaciones y sentimientos que creí haber enterrado en el fondo de mi alma han resurgido por completo. Siento una opresión en el pecho, que llega casi, a dificultarme la respiración, y después esta mi estomago en el que parece que mis entrañas han montado una fiesta,
- Tranquilo, respira hondo – me dice
Mya agarrándome del brazo – estas demasiado pálido,
¿te encuentras bien?
- Si, si … solo dame un minuto –
nos quedamos retrasados, lo justo para que me de tiempo a tomar un
par de grandes bocanadas de aire – buff… vale vamos
Caminamos juntos hasta la entrada, mis hermanos entran como locos por la casa, saliendo inmediatamente al jardín donde esta toda la gente, diviso a un montón de gente, los amigos de mis padres y sus hijos están por allí, los abuelos, algunos amigos del colegio de Adam, Severus que sale a recibirnos, Sirius que habla con la tía Hermione cerca de la mesa de comida nos saluda con la mano. Mya me conduce por el jardín hasta un banco,
-
Será mejor que te sientes, ¿Dorian seguro que estas
bien?
- Si… si
- Hola – saluda Jason al llegar – Dorian
estas muy pálido
- ¿Verdad que si? – dice Mya –
creo que deberíamos irnos
- No, estoy bien, solo nervioso
nada más – veo una figura morena de espaldas que saluda a
todo el mundo, la presión en el pecho crece – creo que … -
comienzo a hablar con dificultad – me falta …
- ¡Dorian¡.
Merlín Jason esta sudando, voy a llamar a mi papá
-
Ei… tío respira, vamos, relájate
- Ah… ahhh –
abro mucho la boca, cuando el aire empieza a fallarme – no… no
puedo – veo como Mya arrastra a papá hasta el lugar donde
estamos
- ¿Qué pasa? – pregunta papa al llegar –
hijo por merlín, ¿que ocurre? – su rostro se compunge
al ver mi estado
- No… no… respirar…
- Tranquilo Dorian
– se agacha junto a mi, y pone su mano en mi pecho – respira
tranquilo hijo
- No… no… puedo…
- Si hijo si puedes, esto
no es más que un ataque de ansiedad, tienes que regular tu
respiración – aprieta un poco la mano sobre mi pecho y una
haz de luz sale de su mano – bien, mírame – me obliga a
encararlo – ahora, inspira y expira, despacio
- No… no AHHH –
abro la boca para coger una nueva bocanada de aire
- Si puedes
hijo, tranquilo, relájate… - empieza a inspirar y expirar
despacio – haz como yo hijo, relájate vamos …
- … -
sigo su ejemplo con mucha más dificultad de la que quisiera, y
poco a poco el aire va llenando mis pulmones , y mi respiración
se normaliza
- Eso es pequeño, así, vamos despacio
– el haz de luz de su mano se apaga y la separa de mi pecho –
bien, tranquilo, ¿mejor?
- … - asiento
- Bien, solo ha
sido un ataque de ansiedad, ya ha pasado verdad
- Si – me
sonríe – gracias
- Mya, ¿por qué no le
traes un vaso de agua?, y Jason ¿podrías traer algo con
azúcar?, supongo que le vendrá bien – los dos
asienten y salen cada uno por su lado – ¿qué ocurre
hijo?
- Yo no podía respirar
- Lo se, lo he visto, pero
¿Por qué?, un ataque de ansiedad de tal magnitud no es
muy común en alguien de tu edad
- No he dormido muy bien –
le respondo, agacho la mirada evitando la suya, pese a todo aun sigue
costándome mucho mentirle a él o a papi
- Eso no es
motivo suficiente, Dorian, ¿hay algo que te preocupe?
- No,
de verdad, solo es el cansancio
- Hijo, yo se que bueno hemos
tenido nuestras diferencias, pero sabes que puedes confiar en mi,
¿verdad? – asiento – si tienes algún problema,
yo…
- Lo se papá, en serio, ha sido solo el cansancio
-
Esta bien – se levanta al ver llegar a Mya – quédate aquí
con tu hermano, que tome el aire, y hacerlo comer algo, no tiene
buena cara, si vuelve a ocurrirle avisarme, y sino Luna esta por la
fiesta
- De acuerdo – le dice Mya dándole un beso en la
mejilla, papá se reincorpora a la fiesta – bebe
-
Gracias
- ¿Estas mejor? – pregunta Jason al llegar con
un trozo de pastel de chocolate – esta de muerte – dice
chupándose los dedos
- Si, gracias – tomo el plato y la
cuchara – lo siento
- Estas tonto o ¿que? – me dice
Mya sentándose a mi lado – solo que nos asustaste, sabia que
estarías nervioso, pero no tanto
- Ya, casi parecías
un muerto – me dice Jason – mira que yo soy pálido tío,
pero tu me superaste con creces
- Jajaja – llevo una cucharada
de tarta a mi boca y la saborea – mmmm … joder esta buenísima
- Te lo dije
Los tres nos pasamos casi toda la fiesta sentados en el banco, apartados del bullicio, y del centro de atención. Adam. Le veo pasearse entre la gente saludar alegremente, y conversar con todo el mundo, de vez en cuando le veo dirigir fugaces miradas hacia aquí, pero agacho la cabeza antes de enfrentar su mirada.
Esta más guapo que nunca, su cuerpo se ha desarrollado más aun, sus espaldas son más anchas, y tiene grandes brazos, el cuello se ha ensanchado, y el pecho se aprecia perfectamente modelado bajo la camisa blanca. Los vaqueros estilizan su figura, pero no pueden evitar dejar ver las formas redondeadas de sus piernas, y ¡OH DIOS QUE CULO!. Me muerdo el labio varias veces pensando lo duras y tersas que tienen que ser esas nalgas. Sacudo la cabeza para sacar una imagen demasiado dolorosa de mi cabeza,
- ¿Pasa algo? – pregunta
Jason
- Nada, podéis iros si queréis, ya estoy
bien
- ¿Nos estas echando? – pregunta inocentemente mi
hermana
- Si, en realidad lo que quiero es que os vayáis y
me dejéis solo para que Adam pueda venir hasta aquí y
así yo pueda lanzarme a su cuello
- Oh… vale – Jason
se levanto
- ¡JASON! – le grito
- Que… era broma …
jajaja
- Más os vale no dejarme solo ni un minuto – les
digo – prefiero pasar desapercibido para él, por lo menos en
una buena temporada
- ¿Por qué?
- Porque… - me
muerdo los labios y cientos de sentimientos bullen en mi cabeza.
No
quiero tenerlo cerca porque duele, después de tanto tiempo
sigue doliendo y mucho. No quiero sentir su presencia porque
probablemente me derretiría delante de él, y eso seria
demasiado humillante. No quiero estar frente a suyo, porque mi cuerpo
se revelaría contra mi, y probablemente querría
lanzarme a devorarlo por completo.
- Dorian… - Mya agarra mi
brazo y mi sacudo – te has quedado en Babia
- Oh…perdón,
solo pensaba – miro a mi derecha – ¿dónde esta
Jason?
- Ha ido a por mas tarta
- ¡MYA! – Soul aparece
de la mano de Josh y John los gemelos de Ginny y Theo – ¿vienes
a jugar?, tío Sirius va a poner una piñata
-
Veras….
- Anda venga – los niños la agarran y tiran de
ella
- Mya, no… no me dejes solo – le suplico
- Solo será
un par de minutos, Jason esta al volver – me dice – no puedo
dejarlos así – me dice señalando a los tres angelitos
- Oh… vale – le digo
Abro las piernas y apoyo los codos sobre ellas, agacho la cabeza y llevo mis manos a ellas. Froto con fuerza mi cabeza, y después levanto de repente la cabeza, y veo una figura frente a mi
- Hola
- … - elevo mas la
vista y me quedo petrificado ante el ADONIS (si el adonis, porque
Merlín me odia y ha convertido a Adam, en un hombre perfecto,
un adonis) – Ho… hola – la voz me sale en un hilillo
- Harry
me dijo que estabas enfermo
- Hmm – asiento débilmente,
incapaz de mirarle mas de dos segundos a la cara
- ¿Te
encuentras mejor?
- Si – le dijo en un nuevo susurro
-
Bien, me alegro – levanto la vista y le veo sonreír – ¿te
ha gustado la tarta? – dice señalando el plato a mi lado
-
Si
- Bien – el silencio se vuelve incomodo y le veo patear con
ritmo el suelo con su pie derecho – ¿Dorian?
- … -
MERLIN!! Mi nombre en sus labios suena a música celestial –
¿Si?
- ¿Podemos hablar?
- Estamos hablando – le
respondo confundido
- Me refiero a si podemos hablar a solas
-
Oh… - intento descifrar algo en su gesto serio pero no lo consigo –
si, claro
- Perfecto, por que no le dices a tus padres que tienes
que ir a algún lado
- Es que… - GENIAL PERFECTO. Adam
quiere hablar a solas conmigo, y yo no puedo, como voy a decirle que
mis padres no me dejaran
- Si no quieres, no tenemos porque
hablar – dice en un tono claramente triste
- No, no… es que…
estoy castigado – murmuro
- ¿Castigado?
- Más o
menos
- Ya, vaya – se aparta un mechón que le cae sobre
la cara con la mano – ¿quieres pasear?
- Si
- Vamos
entonces – da unos pasos – ¿no vienes?
- Oh… si si –
me levanto de golpe y trastabillo sus brazos me recogen antes de que
caiga al suelo
- ¿Estas bien?
- Si si – digo
soltándome rápidamente de su agarre, y poniéndome
más rojo que mi propia camiseta – vamos.
Camino a su lado por varios minutos, en silencio, salimos del jardín principal de la casa, y nos adentramos por los terrenos más silvestres de la mansión Black. El sol comienza a descender, despacio, síntoma de que la tarde empieza a caer. Meto las manos en los bolsillos, para evitar morderme las uñas, caminamos hasta un viejo tronco que hay en mitad de una llanura. Recuerdo el lugar, solíamos venir a menudo cuando éramos más pequeños, cerca de este lugar, Adam me monto por primera vez en su escoba,
- Te escribí – me dice
-
Lo se
- ¿Recibiste las cartas?
- Si
- No
contestaste
- No las he leído – le respondo con total
sinceridad, recordando todas y cada una de las cartas, una por mes,
que he recibo durante estos últimos cinco años
-
¿Por qué?
- No tenia fuerzas – de nuevo una
demoledora verdad
- Lo siento – eleva la vista y rodeando el
tronco se sienta en el – no me puedo creer que no leyeras mis
cartas – dice tristemente
- Lo lamento
- No te culpo,
simplemente es que, creía que no me habías escrito
porque no querías saber nada de mi – rodeo también el
tronco y me siento a su lado – pensé que seguías
enfadado
- No
- Ya, solo es que… bueno déjalo, no lo
entenderías
- ¿Sigo siendo demasiado pequeño?
– el tono me sale demasiado duro, esta vez no quería usarlo
como arma arrojadiza
- Dorian…
- Esta bien lo siento – la
brisa me hace temblar – el ultimo día, en el aeropuerto –
me armo de valor y comienzo a hablar – tú… tú… -
trago saliva – ¿me besaste?
- Si
- ¿Por qué?
-
Porque deseaba hacerlo
Una punzada en el pecho, y vuelvo a sentir un vértigo horrible, parece que todo vuelve a girar a mi alrededor. Saco las manos del bolsillo, y me agarro con fuerza al tronco. Inspiro y expiro despacio como papá me había dicho, y mi respiración se vuelve a normalizar,
-
¿Estas bien? – pregunta preocupado
- Si
- ¿Seguro?
– su mano roza mi brazo y siento un escalofrío recorrer mi
cuerpo, miro su mano aun junto a mi cuerpo, y después asciendo
lentamente hasta mirarle a los ojos
- Si… si – tartamudeo,
nervioso no puedo evitarlo y me muerdo el labio, veo como sus ojos se
posan en mi boca, y de nuevo vuelvo a morderme el labio
inconscientemente.
Noto como su cuerpo se acerca al mío, y todo el bello de mi piel se eriza cuando su mano se desliza por mi cintura y me acerca a el. Me tiembla todo el cuerpo, cuando coloca su rostro a escasos milímetros del mío, mi respiración se vuelve agitada, cuando su aliento roza mis labios
- Dorian
- Si
- Deseo volver a besarte – si no hubiera estado
agarrado al tronco creo que me habría caído al suelo –
¿puedo?
- … - trago saliva y asiento
Tuerce lentamente su cabeza y sus labios se acercan tímidamente a los míos, un pequeño roce, como 5 años atrás, y en mi interior estallan cientos de fuegos artificiales y mis entrañas celebran ahora una fiesta, cuando la mano alrededor de mi cintura se aprieta. Aprieta un poco mas sus labios contra los míos, y me provoca un jadeo involuntario, haciendo que mi boca que abriera un poco, su lengua roza ahora mis labios, pidiendo permiso para probar por primera vez el sabor de mis besos. Separo un poco mas los labios, y su lengua se cuela dentro de mi boca, siento cientos de descargas recorrer mi espalda, el bello de mi piel se eriza de nuevo, y creo flotar cuando lleva su otra mano hacia mi mejilla, la acaricia. Con cierto miedo suelto mis manos que seguían aferradas al tronco, y las llevo hasta su cuello, en ese momento aprovecha para acercarme más a él, y siento su corazón que late tan desbocado como el mío. Desliza su lengua por el interior de mi boca, buscando la mía, enzarzándose en una danza extremadamente sensual, después la desliza por mis labios y con los dientes muerde los míos,
- AU… - me
quejo cuando sus incisivos se clavan en mi herida
- Lo lamento –
me dice separándose un poco de mi – ¿como te hiciste
eso?
- Una pelea – suelta la mano que tenia agarrada a mi
cintura, y acaricia mi pómulo
- No sabia que te gustara
pelearte al estilo muggle – sonríe
- Hay muchas cosas de
mi que no sabes – realmente no quería decirlo así, no
quería que sonara a reproche, no después de ese
delicioso beso
- Quizás puedas enseñármelas –
sonríe de medio lado, y desciende su manos desde mi mejilla
hasta mis labios, cierro los ojos, cuando la mano baja por mi cuello
y también por mi pecho
- ¡ADAM! – el grito viene
de unos metros mas atrás – ¡ADAM!
- Te llaman –
le digo sin abrir los ojos
- Lo se – abro despacio los ojos,
con la horrible sensación de que cuando termine de hacerlo no
estará frente a mi, pero me equivoco – tenemos que hablar –
me dice levantándose – pero será mejor que volvamos a
la fiesta
- Si
Caminamos de vuelta a la fiesta. Bueno creo que el camina, porque yo voy flotando. Me siento liberado, es como si hubiera estado encerrado por años en una habitación muy pequeña, y de repente me hubieran liberado. No se si será exagerado pero creo que mi sonrisa será eterna.
- Hijo
estas aquí, y tú – me señala tío
Severus – a tus padres va a darles algo, corre para decirles que
estas bien
- Vale – sonrió, y mucho a tío
Severus, disimuladamente miro hacia Adam mientras me muerdo el labio,
el me guiña un ojo
Corro que me las pelo por los terrenos de la mansión hasta llegar a la fiesta,
-
¡DORIAN! – exclama papi al verme aparecer – ¿dónde
demonios estabas?
- Con Adam – respondo feliz, observo como la
boca de mi hermana se desencaja, le sonrió de oreja a oreja y
sus ojos se abren como platos, con los labios me dice TENEMOS QUE
HABLAR, yo solo vuelvo a sonreír
- Podías haber
avisado, ¿no crees? – me pregunta papá a su lado
-
…
- Creí que ayer habíamos llegado a un acuerdo
- Papi…
- Vamos tío Draco no seas así –
oigo la voz de Adam a mi espalda – hacia mucho que no nos veíamos
– pone su mano sobre mi hombro y no puedo evitar que todo el calor
de mi cuerpo se deposite en la mejillas – estábamos hablando
de Quidditch, y se nos fue el santo al cielo – aprieta la mano
sobre el hombro, y siento sisear a Gray, creo que esta tanto o más
feliz que yo – ¿verdad Dorian?
- Si – le sonrió
a papi
- Esta bien, pero recuerda lo que te dije anoche – añade
papi
- Lo se
- Bueno, ¿en esta fiesta no se va a
brindar por el invitado? – pregunta Adam, despacio y con sumo
cuidado de no ser visto, desliza sus dedos por mi nuca, provocando
que me tiemblen hasta las piernas, después camina entre la
gente hasta el centro del jardín
- SHhhhhhhhhhhhhhhh
-
¿Quién le gusta? – pregunta Delia a mi lado
-
¿Perdón? – le digo a la pequeña cogiendola en
brazos
- Tu serpiente, ha dicho " me gusta "
- ¿Has
entendido lo que dice? – le pregunto asombrado
- Si, ella me
habla muchas veces, es divertida – lleva sus dedos a mi nuca y
juguetea con Gray
- Shhhhhhhhhhhh
- Jejeje – se ríe
la pequeña
- Y ahora, ¿qué te ha dicho?
-
Que yo también le gusto, pero que le gusta mas el otro
-
Oh… - sonrió de medio lado y beso la mejilla de mi pequeña
– a mi también me gustas tú – le digo, mientras
pienso " pero también me gusta mas él "
