El pequeño Robbie esperaba nervioso su turno en la cola junto con otros compañeros, miraba a uno y otro lado buscando a sus hermanos. Dorian, en la mesa de los Slytherin, bromeaba con sus amigos y era admirado por los más pequeños, que le observaban absortos. En la mesa de los leones, Mya charlaba con su inseparable Rorie y reía mirando hacia unos chicos de Ravenclaw que les hacían gestos.
Miró hacia atrás en la fila, Mary y Sean, los gemelos Zabinni, estaban al fondo y observan todo a su alrededor; Claire su hermana mayor hablaba con sus compañeras de Gryffindor. Detrás de ellos esperaba su prima Rhianna Weasley, la pelirroja de ojos grises miraba asustada a todos. De todos los Weasley ella era la más tímida, su papi siempre decía que parecía casi imposible que fuera hija de su mejor amiga Pansy, pero reconocía que el mayor de los Weasley, Charlie, tenía un carácter similar, y debió de haber heredado de él ese carácter retraído.
Un par de niños más adelante estaba Darko Krum, su mejor amigo, era el hijo de la tía Hermione y el tío Víktor. Robbie deseaba con todas sus fuerzas que Darko y él fueran a Gryffindor y así poder pasar más tiempo juntos. Darko era para Robbie el niño más divertido del mundo entero. Paul Longbottom estaba sólo una niña por delante de el. El hijo de la tía Luna y el tío Neville era tan extraño como Luna y tan tímido como tío Neville, y aquello hacía que el castaño de ojos azules fuese el más raro del grupo que formaban la nueva generación que hoy se incorporaba a la escuela.
KRUM, DARKO VIKTOR – dijo la profesora, Robbie fijo la vista en el moreno de ojos almendrados y le sonrió, el gesto le fue correspondido. La profesora apenas había puesto el sombrero sobre su cabeza, cuando gritó.
¡GRYFFINDOR! – Darko pegó un brinco feliz y corrió hacia la mesa de los leones. Robbie estaba exultante los dos iban a estar juntos en Gryffindor, aquello iba a ser genial, ojala su papá les pusiera juntos en el dormitorio.
La selección prosiguió hasta que le llegó el turno a Paul.
LONGBOTTOM, PAUL HENRY.
Mmmmmm… - el sombrero dudó por unos minutos pero al final lo colocó en - ¡HUFFELPLUF! – Paul sonrió feliz y se encaminó hacia su nueva casa.
Robbie sentía mariposas en su estómago, las piernas le temblaban, así que levanto la vista para fijarla en sus padres, que estaban el uno junto al otro, presidiendo, junto al resto de profesores, la cena de selección. Su papá le obsequió con una gran sonrisa y el pequeño se serenó.
MALFOY, ROBERT LUCIUS – Robbie se tensó al oír su nombre y caminó temeroso hasta la silla, se sentó y el sombrero repasó sobre su cabeza.
Vaya… un nuevo Malfoy con sangre Potter en sus venas, magos poderosos sois tú y tus hermanos – Robbie sonrió orgulloso – tienes un gran corazón y una inteligencia desmedida, pero algo me dice que tu casa no será la de los leones, en otras descubrirás lo que realmente eres – Robbie se sentía perdido y confuso, el sombrero acababa de decirle que no ira a Gryffindor, ¿dónde podría ir sino? – ¡SLYTHERIN!
El rostro de Robbie palideció más aún y se quedó completamente estático. Aquello se salía por completo de sus planes y de todo lo que tenía preparado. Desde que era muy pequeño, sus padres le habían dicho que sería un gran gryffindor, que algunos pensarían que Draco Malfoy (Robbie era su viva imagen) regresaría a Hogwarts para ir a Gryffindor, pero ahora el sombrero le mandaba con las serpientes, y le decía que allí encontraría lo que realmente era. Robbie se sentía completamente perdido y notó una mano sobre su rodilla.
Enano no me puedo creer que seas uno de los nuestros – las palabras de Dorian le devolvieron a la realidad – creo que tú y yo tenemos mucho de que hablar – el rubio cogió la mano de su hermano pequeño y se lo llevó a la mesa.
Dorian se había quedado, al igual que toda su familia, perplejo al oír la selección. Robbie era, si cabía, mucho más Gryffindor que Mya. Sus maneras, su bondad y su valentía desmedida les hizo pensar que el rubio seria un nuevo león. Aquella selección había sido todo un shock para ellos.
Ven, siéntate conmigo – le dijo Dorian haciendo que Jason se moviera y colocando a su hermano pequeño con los alumnos del último curso – tienes suerte, ahora estás en la mejor casa.
Pero… - Robbie no sabía muy bien qué decir – yo iba a ser un león… - se quejó.
Bueno, ahora serás algo mejor – le revolvió el pelo al pequeño – y yo me voy a encargar de que lo seas.
Yo no te gusto – el pequeño se cruzó de brazos.
Sí me gustas, eres mi hermano, sólo te hacia rabiar porque eres, corrijo, eras demasiado Gryffindor, pero ahora… - Dorian le sonrió cariñosamente – ahora eres uno de los míos.
Oh… - Robbie miro hacia sus padres, su papi parecía contento, su papá estaba un poco tenso, pero le sonrió feliz, estaba claro que su moreno padre, tampoco esperaba aquello.
Verás que divertido es chinchar a los leones – le dijo Jason.
Pero a mi me gustan – les reconoció mirando hacia la mesa, Darko le miraba triste – Yo quería estar con Darko.
Harás nuevos amigos aquí – le dijo Dorian – además, mira – le señalo a Sean Weasley que tomaba asiento en la mesa junto a su prima Rhianna – Sean y Rhianna también están en Slytherin.
Ella es una chica y Sean no me gusta – reconoció el rubio cruzándose de brazos.
¿Por qué? Sean es un niño muy divertido – le dijo Jason.
Es tonto, siempre se mete conmigo y me llamó niña cuando me caí de la escoba y lloré porque me había hecho una herida en la rodilla – reconoció el rubio tristemente.
Bueno, seguro que ahora os llevareis mejor – su hermano mayor intentaba consolarlo.
Pero yo no quiero llevarme bien con él, yo quiero estar con Darko – se quejó en voz alta.
No seas quejica – le reprendió su hermano – estás en Slytherin ahora y nosotros no nos quejamos, así que compórtate, yo haré de ti un gran Slytherin.
Robbie se estremeció ante la mirada un tanto fría de su hermano. Tristemente, vio como Darko disfrutaba ya de la cena con sus nuevos compañeros, suspiró y pasó su vista por sus nuevos compañeros. Conocía algunos de la escuela infantil, pero ninguno era su amigo, con los que mas trato había tenido era con Rhianna y Sean. Fijó su vista en el pelirrojo, se asustó cuando en vez de mirarlo con desprecio como hacía siempre, encontró una preciosa sonrisa y sus ojos azules brillaban.
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Mya parpadeo varias veces, aquello no podía ser verdad. ¿Robbie a Slytherin? Era una broma, pero si su hermano era lo menos parecido a una serpiente. Estaba totalmente anonadada y casi no tuvo tiempo de apreciar el gesto de su gemelo. Dorian se había levantado al ver como el pequeño Robbie se había quedado un poco parado tras su selección, se había acercado a él y, hablándole con cariño, se le había llevado hasta la mesa. Lo situó entre él y Jason.
Jason… Suspiró al detener su mirada en el moreno, Sintió un ligero calor posarse en sus mejillas cuando el chico le brindó una sonrisa al verla mirando a la mesa. Agachó la mirada y se concentró en el plato que había aparecido justo frente a ella. Pinchó una patata con el tenedor y se la llevó a la boca, tragó con dificultad. Volvía a sentir aquel extraño nudo en el estómago que siempre le quedaba después de que Jason le sonriera.
El moreno de ojos negros y profundos no regalaba sus sonrisas, eran contadas las veces en las que se le veía relajado y con una muestra de felicidad en su rostro. Jason era casi un clon de Severus, no sólo en su aspecto físico. Tenía los mismos rasgos que su padre, salvo quizás que sus facciones eran algo más suaves, pero su nariz prominente y elegante, eran sin duda herencia del Slytherin. Su cuerpo quizás fuera lo único que había heredado de Sirius. Era atlético como su padre, con la espalda ancha y fuerte y la cintura estrecha. Jason no necesitaba hacer deporte para mantenerse así, la sangre Black le daba aquel porte. Su carácter era también idéntico al de Severus, retraído y reservado, sólo mostraba su verdadero yo con los más allegados. Mya disfrutaba cuando el moreno se relajaba y mostraba su parte divertida y serena.
Volvió a suspirar, siempre se había llevado bien con Jason, era inevitable. Los tres, Dorian, Jason y ella pasaban mucho tiempo juntos, también lo hacia con Adam, pero el, ahora profesor de transformaciones, siempre había demostrado que disfrutaba mucho más de la compañía de Dorian. Así que ella y Jason afianzaron su amistad, sobre todo en los últimos años cuando se unieron para levantar el ánimo del rubio. En esos años Mya descubrió algo que nunca había visto en Jason; Jason defendía a muerte a los suyos, se desvivía por ellos y no soportaba para nada verlos sufrir. Por eso cuando Adam se fue, se volcó por completo en su mejor amigo. Mya lo había descubierto llorando en un par de ocasiones, las dos se habían derrumbando por completo cuando Dorian había rechazado su ayuda y se había enseñado con él.
Flash Back
¿Jason? – pregunto entrando en el salón.
Aquí – le dijo el moreno desde el sofá.
Vaya… - Mya observó los ojos hinchados de Jason – otra vez Dorian, ¿no?
Sí, pero bueno…
Jason, no podemos defenderlo siempre – Mya se sentó a su lado y comenzó a hablar – yo entiendo que está dolido y que se siente perdido sin Adam, pero debe controlarse, nosotros sólo intentamos ayudarlo.
Sabes que a tu hermano no le gusta que le ayuden – sollozó, se iba a limpiar la cara con la manga de la túnica cuando Mya le tendió un pañuelo – gracias.
Espero que Dorian se de cuenta de la suerte que tiene al tenerte como amigo.
La suerte que tiene Dorian es de tener una hermana como tú – Jason levantó su mirada y la clavó en la morena – eres única, eres la mejor persona que nunca he conocido.
… - Mya se sonrojo por completo – no es para tanto.
No, en serio, eres buena, dulce y cariñosa, nunca te quejas, siempre estás dispuesta ayudar – Jason apretó su mano – eres la mejor hermana del mundo, espero que Dorian se de cuenta.
Gracias – susurro Mya mirándose nerviosa los zapatos.
Ojalá tuviera una hermana como tú, sería genial ser tu hermano.
Fin Flash Back
Aplastó con firmeza las patatas que quedaban en el plato.
Oye, los pobres tubérculos no tienen la culpa – le comento a su lado Rorie.
¿Perdón? – le dijo la morena.
Que no te ensañes con las patatas – Mya miró su plato.
Oh… - retiró el tenedor del plato y dejó de comer.
¿Pasa algo? – le preguntó su amiga.
No, nada
Ya, claro – Rorie rodó los ojos – te conozco desde hace 15 años, así que por favor, no mientas.
En serio, no pasa nada – unas carcajadas llamaron su atención, giró la cabeza y vio como sus hermanos reían, Jason les fulminaba con la mirada – ahhh… - suspiró Mya.
Está ciego – le dijo Rorie.
¿Perdón?
Jason, está ciego…
¿Jason?
Si no se da cuenta de que existes es porque o es gay o porque es ciego. Y que yo sepa lo primero no es verdad, siempre que le he visto babear ha sido por alguna chica.
Jason, sabe que existo, es mi mejor amigo – confesó tristemente la morena – somos como hermanos.
Tú no quieres que el sea tu hermano.
Puede… - Mya volvía a voltearse y recibió como premio una nueva sonrisa – pero él sí.
Está ciego o es tonto.
Rorie…
Yo creo más bien que es un poco cortito – Madeleine se unió a la conversación.
Sí, la verdad es que muy espabilado no parece – agrego Rorie.
¡OYE! – se quejó la morena- no os metáis con él.
No nos metemos con él, pero bueno creo que necesita un buen meneo, o una buena señal para darse cuenta – Rorie miro a Madeleine y le guiñó un ojo.
Entiendo – le contesto la otra – creo que lo mejor será lo típico, ¿no?
¿De qué habláis? – pregunto Mya asustada.
Querida, tus amigas acaban de unirse para ayudarte a conquistar a ese moreno – le confirmó Rorie.
Yo no quiero conquistarlo, somos amigos, está bien así.
Sí… sí… y tus suspiros melancólicos son por lo feliz que eres, ¿no? – le preguntó Madeleine.
Me dais miedo – dijo al observar como sus amigas se miraban – me voy a atrever a preguntar… ¿qué es lo típico?
Mi querida amiga, vamos a trabajar con algo que los Slytherin no son capaces de controlar.
¿Su lengua? – preguntó irónicamente.
No, en eso, si todo sale bien, trabajareis después – Rorie le sacó la lengua – vamos a darle celos.
¿CELOS? – exclamo en un tono
Si amiga, las serpientes tienen demasiado desarrollado el sentido de la posesión – comenzó a explicarle Madeleine – y cuando alguien toca lo que consideran que es suyo pierden el control
Pero yo no soy de Jason
Oh… pequeña que ingenua eres – Rorie posó su manos sobre el hombro de Mya – Jason te considera suya, aunque ni el mismo se de cuenta, su actitud hacia ti es clara, solo que como considera que siempre estarás allí no se da cuenta de lo que puede perder
Yeso es lo que vamos a mostrarle – añadió Madeleine – vamos a enseñarle a Jason, que tu no eres de su propiedad, que eres libre cual pajarillo, y que estas en el mercado
No me gusta como suena eso, ¿qué pretendéis hacer?
Vamos a buscarte novio – sentencio Rorie
¿NOVIO? – Mya las miro horrorizada – yo no quiero novio, no me gusta ningún chico… - sus amigas la miraron, con gesto de "si claro, como no" – buen vale, reconozco que puede que me guste Jason
¿PUEDE? ¡JA! Mya pierdes las bragas por esa serpiente – le confirmo Rorie
Oye…. – se quejo la morena – vale, me gusta, pero ya esta. Somos amigos, el no quiere nada conmigo
Eso no lo sabes – le dijo Madeleine
El me dijo que me veía como una hermana
Tonterías, si te viera como eso no te sonreiría tantas veces
¿Me sonríe mucho? – pregunto sonrojada la morena
Eres a la única que sonríe – por un momento Mya se sintió profundamente feliz ante las palabras de Rorie
Pero no entiendo que voy a ganar teniendo novio
Pequeña… eres muy ingenua, esta claro que la picardía se la llevo toda el bombón de tu hermano – le confeso Rorie – mmmm… este año no se me escapa
Oh… Rorie, ya te he dicho que Dorian es gay
Da igual yo lo haré bisexual – Rorie se relamió los labios – ¡joder es que tu hermano es un dios!
Deja de lado tus hormonas Rorie – le pidió Madeleine – y centremos en el plan de conquista
Bien, como te decía, el plan es buscarte novio y darle celos
No entiendo como eso va a funcionar
Cuando Jason vea que no te tiene a su lado, y que otro te ronda y puede conseguirte, o te consigue, se volverá loco y perderá el control y demostrará sus verdaderos sentimientos
Ya – dijo la morena no muy convencida – y, ¿si no es así?
Bueno, pues entonces puede que tu tengas razón y así podrás recomponer tu corazón y brindárselo a otro – Rorie apretó la mano sobre tu hombro – Y bien, comencemos la búsqueda
¿Búsqueda?
Claro, tenemos que buscar chicos que estén a tu altura. Mira ¿ese Ravenclan? – dice señalando a Justin Preston, el músico amigo de mi hermano
No, es amigo de Dorian
Y¿? Mejor así Jason ya lo conoce y le molestara más – añadió Madeleine
No… ese no – Rorie sonrió maliciosa fijando su mirada en la mesa de Slytherin – Ese – Mya se giro y observo en la dirección en la que apuntaba su amiga
¿JESS? – Mya parpadeo varias veces – ¿Jess Baucker? Jason lo odia, dice que es un presuntuoso y un estirado, y que es un chulo
Ves… es perfecto
Rorie no me has oído, Jason lo odia
Por eso, que más le puede joder que tu te líes con un tipo al que no soporta
Madeleine y Rorie sonrieron complacidas y prosiguieron confabulando por el resto de la cena. Mya se ponía cada vez más nerviosa ante la loca idea, y sobre todo cuando decidieron que empezarían con el plan desde aquel mismo instante.
Después de la cena salieron juntas del gran comedor, Mya no tenia ronda aquella noche y tampoco tenia que llevar a los pequeños de primero, de eso se encargan los prefectos de sexto. Se sentía nerviosa, y un tanto agitada a medida que avanzaban hacia El Refugio después de haber pasado por la torre para cambiarse. El lugar antes había sido un par de enormes aulas que había sido acondicionadas ahora para albergar a los alumnos de los últimos tres cursos, era una especie de pub Light, que funcionaba los fines de semana, las fiestas. La idea había sido de su papi que hacia 3 años se había dado cuenta de que los alumnos se relacionaban poco entre ellos, y que pese a no haber ya grandes rivalidades entre las casas, los alumnos seguían sin mezclarse, y como bien había dicho Draco el día de la inauguración de El Refugio, ellos había limado asperezas 14 años atrás, y quería que aquello siguiera presente.
El lugar fue un éxito rotundo, todas las noches de los viernes y sábados, y las tardes de los domingos, el lugar estaba lleno. Los alumnos se relacionaban allí con total libertad, sin la presión de las casas, se despojaban de los uniformes y con ropas de diario se mezclaban los unos con los otros. Se organizaban torneos de juegos mágicos, y también de muggles, había veladas musicales a cargo de alumnos de la escuela, otras veces traían a grupos de fuerza. También había un par de obras de teatro a lo largo del curso, y que eran escritas y dirigidas por la tía Hermione.
El primero de septiembre coincidió ese año con viernes, así que las tres dirigían sus pasos hacia el local. Mya se vio reflejada en una de las ventanas y se sonrojo, ella era una chica sencilla, no acostumbraba a arreglarse en exceso, pero sus amigas habían insistido en que debía verse espectacular, que aquello era parte del plan. Habían aplicado un hechizo a su pelo, y ahora su melena morena y lisa, caía ondulada sobre sus hombros, se había maquillado un poco destacando sobre todo sus profundos ojos grises. Rorie le presto unos bermudas negros por encima de las rodillas, que acompaño con una camiseta bizantina que se anudaba en el cuello con un gran lazo, se puso también unos bonitos zapatos negros con algo de tacón.
Me veo ridícula – les confeso ante el espejo
Tonterías, te ves estupenda. Mya eres guapísima, y todos suspiran por ti, pero hoy… amiga hoy van a babear por ti – le confeso Rorie
Me das miedo cuando hablas así
¡MYA! – oyó el grito a su espalda y se giro
Dorian, ¿qué pasa?
Como que, ¿qué pasa?, te ves… te ves genial – le confeso levantado una ceja – y, ¿este cambio?
Oh… Dorian… no sabes lo bien que me vienes – dijo Rorie colgándose de su brazo
¡Suelta! – le grito fulminándola con la mirada – Hermanita búscate otras amigas – zafándose de Rorie y con grandes zancadas Dorian se abrió paso entre la gente y entro en El Refugio
Ya caerás Dorian… ya caerás…
Date por vencida, mi hermano tiene pareja – le confeso Mya
¿QUE? – grito su amigo – No… el no… ¡JODER QUE SUERTE TIENEN ALGUNOS!
Jeje, vamos anda – Madeleine las empujo hasta la puerta – oye sabes, ¿creo que Jess no va ser un problema?
¿Por qué dices eso? – pregunto asustada Mya
Porque una mirada lo dice todo – Mya se volteo y observo al chico, sus ojos almendrados brillaban y la miraban fijamente
Oh…. Me voy – dijo dándose la vuelta
Eres una leona valiente Mya – le dijo Rorie – además todo esto es por Jason
No se yo si… - Mya sonrojada y nerviosa quiso salir corriendo del lugar, notaba como el chico negro seguía mirándola fijamente y aquello estaba poniéndola casi histérica
Sus amigas la arrastraron hasta el local, Rorie localizo una mesa cerca de donde Dorian y los demás Slytherin estaban sentados. Mya sonrió al entrar y ver a Jason apoyado en la barra pidiendo, el chico la saludo con la mano mirándola un tanto extrañado, Mya le devolvió el gesto y se sentó con sus amigas. Un Ravenclan de sexto se encargaba de la música, y varios alumnos bailaban en la pista central, Mya observaba todo con atención, las luces y el lugar, prefería no pensar, y dejarse llevar por el ambiente relajado. Pero al final su vista termino sobre Jason, el moreno llevaba el pelo atado en una coleta baja con varios mechones cayendo sobre su rostro, se mostraba relajado charlando y bromeando con Dorian. La morena estaba tan absorta en sus pensamientos que no se percato de la figura que apreció a su lado,
Hola chicas
Hola Jess – saludaron sus amigas, un momento habían dicho ¿JESS? Mya miro horrorizada al moreno
Hola… - dijo con un hilillo de voz
¿Qué tal chicas? ¿Lo estáis pasando bien?
Si, bueno, ya sabes que no parece que hoy haya demasiado ambiente, ¿no?
Ya, estas juventudes – señaló a los alumnos de quinto y sexto – esta visto que los mayores somos lo que tenemos que iniciarlo todo
Si yo creo que si – le contesto Rorie – mira ni siquiera bailan, ¿verdad Mya?
Eh… si si – Mya se sonrojaba por momentos, no le gustaba para nada sentirse observaba y Jess no dejaba de hacerlo. Hablaba con las tres pero solo la miraba a ella
¿A ti te gusta bailar Mya?
Bueno… yo… - recibió un codazo de Madeleine – au… si, si, me encanta bailar
Perfecto, ¿bailas conmigo?
Yo… -sus amigas la fulminaron con la mirada – vale – aceptó nerviosa la mano del muchacho y se levanto
Jess la llevo al centro de la pista, y bailaron un buen rato los ritmos más de moda. Al principio Mya se sentía cohibida y apenas miraba al muchacho pero con el paso del tiempo, Jess se gano su atención, el chico hablaba mientras bailaba, le contaba anécdotas de sus viajes, bromeaba con ella, y sobre todo y ante todo. COQUETEABA CON ELLA. Mya se sentía alagada, ella sabia que era guapa, todo el mundo se lo decía, pero nunca se había dado el gusto de sentirse admirada de esa manera, Jess la hacia sentir especial. Normalmente era Dorian quien concentraba toda la atención, quien se llevaba los halagos, pero esta vez era ella quien los recibía. Así que con el paso de las canciones Mya se relajo y mostró su verdadero yo. Jess se prendo por completo de la arrolladora personalidad de Mya,
Eres un encanto – le susurró al oído mientras se apegaba a ella en una canción más lenta
Gracias – comento Mya un tanto sonrojada – Tu también eres muy agradable
Bueno, al menos no te disgusto, ¿verdad? – le preguntó el moreno
Oh.. no para nada
Entonces, ¿te gusto? – Jess se acerco más a ella y golpeo con su aliento en la oreja
… - Mya se mordió tímidamente el labio, se sentía tan bien entre los brazos del chico, que por primera vez en mucho tiempo se había olvidado de Jason – puede… - le dijo muy bajito
Tú a mí si me gustas – Jess movió su rostro y enfrento el de Mya, se adelanto un poco y torció su cabeza. Mya sintió cientos de mariposas aletear en su estomago cuando el aliento de Jess rozo su labios. Cerro los ojos y se concentro en recibir su primer beso
¿QUE COÑO TE CREES QUE ESTAS HACIEND?
¡DORIAN! – grito indignada Mya
Joder Dorian, vaya susto – le comento Jess
¿Qué estabas haciendo con mi hermana? – le señalo con el dedo
Bailar
Ya… claro y yo me chupo el dedo, Jess todos sabemos del pie del que cojeas, así que deja en paz a mi hermana – Dorian agarro a Mya del brazo – vamonos
Que… no ¿por qué? – Mya se soltó de su hermano – estoy pansándomelo bien, no quiero irme
Eres tonta o que… Jess solo quiere una de las tías – volvió a agarrarla – y tú no se la vas a dar
¡Eso lo decidiré yo, no tú! – gritó la morena
¡CRASHH! – Mya se volteó y se quedo perpleja al ver a Jason mirándola directamente a solo unos pasos, en el suelo descansaba lo que antes había sido un vaso con cerveza de mantequilla
Jason… - susurró antes de ver como el moreno desaparecía entre la gente
¿Estás bien? – le preguntó Jess al ver su rostro desencajado
No… quiero salir de aquí, por favor – le pidió
Bien, vamos – Jess camino con ella
¡APARTA! – Dorian empujó con fuerza a su amigo, y asió a Mya de la mano y la arrastro fuera del local. Camino por los pasillos de la escuela hasta que encontró un aula vacía, abrió la puerta y se metió con su hermana en ella – ¿en qué estabas pensado?
…
Mya es Jess… joder nos has oído a Jason y a mi hablar de él, sabes todo lo chulo y fanfarrón que el, ¿qué pretendías con todo este numerito? ¿Que te consideraran una cualquiera?. Porque has estado a punto
… - la morena se llevó las manos a la cara y comenzó a llorar
Mya … - Dorian sintió una punzada en su corazón al ver llorar a su hermana – lo siento, yo no quería decir eso
Soy una imbecil – sollozó – yo solo quería que el se fijara en mí
¿JESS? – preguntó perplejo su hermano – ¿te gusta Jess?
No, me gusta… - Mya sollozó de nuevo – olvídalo…
No – le apartó las manos de la cara, y le levantó el mentón – dímelo cariño, dime quien te gusta – le pidió dulcemente
Jason – confesó al fin la morena aferrándose con fuerza al pecho de su hermano y llorando desesperada – Me gusta Jason
