SOLEDAD
Nota/Disclaimer/Negación/Aviso/etc…: Naruto y Cía. No me pertenecen, esto es mero entretenimiento sin fines de lucro.
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FAULT
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— "Es mentira… ¿Cierto? "— murmuro con la voz entrecortada tratando que las fuerzas no le abandonaran y aparentar que esto no le afectaba gran cosa. Fulminaba a los presentes con la mirada e inconcientemente con el Sharingan activado por esa estúpida bromita. Era un Uchiha, a un Uchiha no se le hacen estas tonterías si apreciabas tu vida, no lo toleraba. Nadie.
Ni se inmutaba siquiera por el hecho de quien tenia justo enfrente, detrás de ese escritorio. Seguía viéndolo de forma insolente. Aunque principalmente a él le miraba así. Sabía que ese tipo hacía de vez en cuando una que otra estupidez, pero no por eso le iba a tolerar esta. Por muy Hokage que fuese, no. Trago saliva tratando de medir palabras y mostrar un poco de modales — Que idiotez — (claro, modales a lo Uchiha) esbozando una sonrisa incrédula ante lo que había escuchado antes
Vio al hombre frente así con el mentón apoyado en sus manos entrelazadas colocadas sobre el escritorio mirarle fijamente (Entrecerró los ojos, un poquitin incomodo ante esa familiar mirada). Quizás no tuviera unos ojos como los suyos pero la forma en que le clavaba esa mirada cian era de temer. Pocas veces, en realidad, muy muy pocas veces le había visto con ese semblante. Era como cuando le comunico a sus padres sobre esa misma misión de la cual estaba seguro odiaría por siempre.
El sujeto suspiro pesadamente llevándose un dedo a la cien derecha masajeándosela — "De tal palo tal astilla, eh?" — Le pareció escuchar apenas.
— "Hokage-sama, si me ha llamado solo para hacerme un par de bromas de mal gusto tengo que informarle que tengo cosas más importantes y mejores que hacer que perderlas en su despacho. Ahora si me disculpa…" —
— "¿Podrías cerrar la boca? Kami... ¿y dicen que yo hablo hasta por los codos? Esa lengua larga la habrás sacado de Sakura-chan, Sasuke…" — bufo ante eso y rodo los ojos. —"Pero de él sacaste esos 'modales, seguro'" —
— "Hn" — daba un paso bastante ofendido por que alguien criticara sus orígenes cuando…
— "Quédate" — ordenó con todo el peso que su palabra puede ejercer sobre la villa — "O es que acaso tampoco entiendes esas palabras?" —
— "Usted es quien no entiende lo que me acaba de informar. Que no le parece ilógico Que ellos…?" —
— "Tu eres quien no comprende esas palabras… o la situación. Estamos en una guerra. "—
— "…"— miro con cierto desprecio a quienes le rodeaban.
— "Perdidos en acción… Tus padres, no aparecen por ningún lado." —
— "No…" —
— "Tememos lo peor…." — vio como agachaba un poco su cabeza — lo siento… —
Sus palabras eran sinceras. No era una broma. Su respiración irregular hizo gala de aparición entreabriendo sus ojos bastante más a lo acostumbrado.
— "Por su culpa!!!" — soltó de la nada gritando a todo pulmón sorprendiendo a los presentes.
Entendio en milésimas de segundo todo lo que se negaba, formulando una respuesta y un culpable. El rubio levanto una ceja ignorante
— "Por cumplir su estupida misión ha pasado esto!" —
— "Una misión es una misión" — escucho de un ojiplateado de cabellera larga y oscura, que se gano una fulminante mirada asesina.
— "Los dejo solos!!!" — ignorando al otro, volvió a lo mismo: Desahogarse
Noto como acertó con esas palabras y el rubio bajo la mirada agobiado…
— "Me largo" —
— "¿A donde?" —
— "No es obvio, Hokage-sama? Por ellos." — dirigiendole esa sonrisa arrogante tan propia de su padre.
— "Tu no irás a ningún lado!!" — espetó con fuerza incomodando a los presentes. Dios, ya sabía como se sentía la vieja cuando discutía con él hace varios años.
— "¿Y que pretende ¿que me quede aquí de brazos cruzados!!Tonterías!! A diferencia de usted yo haré algo por ellos" —
— "Piensas irte a ofrecer al enemigo así como un regalo?" —
El peso de esas palabras lo hizo pararse. ¿Ofrecerse? Era eso… que quizás… papá… quizás también por eso mamá…
La culpa… otra vez la culpa le invadía.
— "No puede ser…" —
— "Por muy Uchiha que seas irte paseando a tientas en campo de batalla del enemigo no es algo muy inteligente. Algo que nuestros mejores escuadrones ANBU no hallan podido hacer y tu vayas a querer rifarte" —
— "Todos están ocupados en otras cosas como para prestarle atención a esto, no? Por que si hubiese sido de otra forma esto no habría pasado — siseo mordazmente.
— "No me salgas con berrinche de niño. Alardeas de ser muy maduro pero me estas dejando ver una niñería como las que hace mi pequeña. Y eso que ella sí sigue actuando como niña. Ya la conoces" — suspiro
— "No puedo quedarme aquí, como si nada…" — balbuceó tiritando de rabia y frustración — "Esperando a que hagan su trabajo" — escupió — "Tengo que salir de la Villa a…" —
— "Mientras yo este al mando, de eso nada. —
— "Por que?" —
— "Te pensé más sensato y listo". — dijo fastidiado — "No pienso darles en bandeja de plata al hijo de mis mejores amigos a los enemigos" —
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Que tontería.
Después de eso se notifico que se le tuviera absolutamente prohibido la salida de la Villa. Percibió como gran parte del día tenía sobre sí a medio escuadrón ANBU Que bien podían estar ayudando en la búsqueda de sus padres.
Odiaba reconocerlo, pero había cedido en parte… En un lapsus de conciencia lo decidió, el llevar a cabo su descabellado plan podría acarrearle una buena tanda de problemas a Konoha. No lo hacía por los aldeanos, lo hacía por el orgullo de su apellido y de sus padres. El esfuerzo de ellos sería en vano.
Claro, esta decisión le era tan dolorosa y difícil de acatar a sí mismo.
Pero el hecho de recordar que sus acciones tenían consecuencias le frenaban sus impulsos, ya lo había comprobado. Y ese sentimiento de culpa jamás, pero jamás tenía la impresión, le abandonaría.
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Hacia algunos años, podía recordarlo perfectamente como si hubiera sido ayer.
Flashback
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Lo que había comenzado como un tranquilo día y una salida de grupo de la academia se torno en el inicio de un muy mal sueño del que quería despertar en esos momentos.
Tiritando de miedo, asustado y sin poder mover su cuerpo libremente, como si estuviera pegado al piso. De hecho, lo estaba. Acorralado contra ese árbol, en alguna parte del bosque, lejos de la villa.
Sollozaba silenciosamente con los ojos desmesuradamente abiertos contemplando una pila de cuerpos frente a él.
En su mente solo tenia cabida para dos cosas: La buena, no ser uno de esos restos de personas sin vida, la mala… que no lo era por que era a él quien estaban buscando y para encontrarle y llevarselo, tuvieron que recurrir a esto.
Un plan maquinalmente siniestro y sin escrúpulos ideado perfectamente para cumplir este objetivo. Nadie vendría a ayudarlo, nadie vendría a auxiliarlo. Llorará, pataleará y gritará lo más que pudiera, nadie vendría.
Todos de algún modo estarían ocupados en sus propios problemas según lo conforme a esa estrategia, encuentros aun más violentos se estaban llevando a cabo por lo visto, como distracción.
Ni papá ni mamá. Estaba solo…
Gimoteó, lloriqueó cuando le sujetaron del brazo bruscamente casi llevandoselo a rastras, jalándolo entre esos cuerpos inertes. Anclaba sus pies a la tierra negandose. Vio que aquel hombre levantaba su brazo para golpearle por su terquedad cuando noto como se detuvo en seco, con la vista perdida y como tronco caía de bruces a su lado con un kunai fuertemente clavado en su espalda.
Con la vista pérdida sobre el cadáver de su captor no reacciono cuando un cuerpo se anteponía a él protegiendole. Levanto la vista aún ido, alcanzando a reconocer ese circulo blanco en la espalda de su guardían. Sintio un alivio tremendo en su pequeño pecho y una tonta sonrisa se delineaba por sus labios partidos.
— "Ma-mamá…" — susurro con la garganta reseca y dolida de sus anteriores gritos con el fallido intento de abrazarla.
— Syuuske, vete de aquí. !Huye! — grito la mujer aun dándole la espalda y alejándole de un manotazo, tirándole al piso. — ¡¡Corre!! — grito nuevamente.
Atontando, en el piso, reparo un poco en la situación de su madre: herida y cansada, había corrido desesperadamente en su búsqueda. Y ahora, tenía que enfrentar a media docena de shinobis enemigos y más los que se agregaran.
—!! Muevete!! — bramo
El niño temeroso trato de ponerse de pie torpemente, buscando fuerzas de quien sabe donde forzaba a sus pequeñas piernas a correr lo más rápido que podía escuchando el ruido del metal a sus espaldas. Un quejido de dolor detuvo su marcha volteando a ver asustado que su madre había sido herida de un brazo.
Por instinto trato de regresar con ella pero una fuerte sacudida lo arrojo varios metros quedando en el piso adolorido. Uno de los enemigos le había propinado una patada alejándolo de su madre.
La mujer los fulminaba con la mirada.
Preocupada, su niño corría un peligro inminente, no podía quedarse alli. Su corazón se detuvo al ver que aquel fulano se acercaba peligrosamente a su hijo para acestarle un golpe definitivo con su arma para tenerlo quieto. Sin saber como, con gran velocidad y olvidandose de su dolor se situo entre el shinobi y su hijo protegiendole de aquel ataque.
Syuuske, horrorizado contempló como el abdomen de su madre era atravesado por una katana. La sangre tibia le salpicaba en su pálida carita deslizándose por sus mejillas.
— "Estupida kunoichi" — dijo el bastardo girando la hoja del arma aún dentro de la ninja abriendo más la herida— "Caerás y a pesar de todos tus esfuerzos… nos lo llevaremos." — murmuró con palabras cargadas de malicia y burla con una sonrisa cínica en su cara.
Saco sin contemplaciones el metal bañado en sangre, dando por culminada la vida de la joven madre. Paso a su lado para cargar al pequeño crío cuando sintió un tirón bestial de su brazo safando sus huesos del lugar y como era arrojado sin contemplaciones con una fuerza monstruosa a un par de compañeros suyos.
La pelirrosada conteniendo torpemente la hemorragia de su vientre se erguía orgullosa de pie con un semblante de miedo y sus chispeantes ojos jade con total determinación a proteger lo suyo.
— "Se arrepentirán de haberse metido con mi familia y conmigo" — farfulló débilmente con una sonrisa de superioridad.
Herida, pero una Sannin sigue siendo una Sannin, una Sannin enojada por atentar contra la vida de su hijo.
Un combate desigual y asombroso como pocos ha visto Syuuske, incluyendo hasta la fecha.
No reaccionaba, no parpadeaba y sentía la sangre de su madre ya seca en su mejilla. Trataba de asimilar lo mejor posible lo que acontecia frente a él que para cuando salio de su confusión la batalla había terminado. En pie, al centro de lo que fue el área de combate, -completamente derruida ahora-, seguía a duras penas de pie su madre, sangrando profusamente de la estocada anterior y diversos golpes en su cuerpo.
Ella le dedicaba su característica dulce sonrisa cargada de alivio al verlo salvo, justo antes de desplomarse al piso fuertemente.
Reaccionando, salio corriendo a su encuentro. La levanto un poco llamándola a gritos desesperado pero no despertaba para nada. Las gruesas lágrimas mancillaban sus ojos nuevamente, pero acompañadas de un miedo nada equiparable al anterior al verse sitiado. Su madre estaba herida, su pulso se hacia débil, sangraba y no había nadie cerca. Su madre estaba muriendo.
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Para cuando llegaron los refuerzos, -después de un tiempo realmente largo-, encontraron al pequeño llorando desesperado sin despegarse de su madre y tratando inútilmente de frenar el sangrado con sus manitas.
Lloriqueando advirtio como alguien le arrancaba el cuerpo frío de su madre rapidamente; levanto la vista y vio la cara de su padre con el gesto incredulo a lo que veía frente a sus ojos, cargando en brazos a su esposa. Sin perder el tiempo desaparecio a toda velocidad sin decir más.
Solo reparó en un par de brazos acogedores que lo tomaron para llevarselo tambien, escoltados por media docena de ninjas. Antes de caer en un profundo sueño vislumbro un par de orbes plateadas y una melena larga y azulada cargadas de preocupación pero sonriéndole amablemente.
° ° °
Cuando desperto prefirio no haberlo hecho nunca.
Aun mareado y consternado por lo ocurrido pensaba que todo habia sido un mal sueño. Los vendajes, el cuarto de hospital y bata le indicaban que no fue así.
Asomandose al pasillo vio el ajetreo. Ninjas heridos y civiles eran atendidos.
¿Mamá?
¿Dónde estaba mamá¿Cómo estaba?
¿Papá?
Saliendo a escondidas busco infructuosamente su paradero. Doblando en una esquina, se escondio de un par de enfermeras que iban cuchicheando la situación de 'Sakura-sama'
— "Apenas si sobrevivio…" — murmuro una, aliviada.
—"Por que se trataba de ella, claro" — contesto la otra, muy segura.
— "Pero su condición…" —
— "Una lástima" —
— "En verdad… no se merecía eso, la compadezco…"—
¿Por qué?
Mamá estaba viva, pero ¿por que decían eso?
— "Que dirá Uchiha-sama?" —
— "Cállate! Eso no nos compete — murmuro alarmada tratando de callarla
¿Papá?
Aún en su escondite continuo escuchando la plática, averiguando el por que de todo.
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Tardo unos minutos más en encontrarles, escuchando a las enfermeras dio con ellos, pero se acerco vacilante a la habitación.
— "El cuerpo de búsqueda llego muy tarde. Perdió demasiada sangre que fue un milagro que hubiese sobrevivido. Estaba exhausta, la pobre no pudo siquiera curarse. Lo peor fue la herida, claro. Le perforo su matriz, no tenía reparo después de tanto tiempo sin recibir tratamiento. Pobre… estéril. No podrá tener más hijos". —
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— "Mamá¡Quiero un hermanito!" — dijo con el ceño fruncido y los cachetes inflados en un puchero muy gracioso cruzándose de brazos. — "Me aburro de estar yo solito" — agregó
— "Ah, si?" — Respondió ella entretenida. — ¿Tu que opinas? — pregunto a su esposo que estaba descansando en uno de los sillones, divertida. Este se mordió los labios sin siquiera verla y asintio con la cabeza.
— ¿Entonces? — pregunto el chiquillo con los ojos abiertos grandemente interpretando esos gestos de su papá
— Quizás — le guiño un ojo ella — Serías un esplendido hermano mayor — sonrió
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Mamá ya no…
La herida… esa herida había sido por su culpa, apreto sus puñitos fuertemente reprimiendo nuevas lágrimas.
¡Su hubiera hecho caso a ella no hubiese ocurrido eso! Por no acatar una orden su madre fue herida.
Se asomo temeroso a la puerta entreabierta.
Postrada en la cama se hallaba su madre, aún inconciente. A su lado, sentado y sin despegarse de ella, se encontraba su padre tomandole de la mano y con la vista pérdida en la blancura de las sábanas.
Culpa y miedo…
Recordabá la cara de su padre cuando fue por ellos. Estaría enojado con él por que por su culpa, su mamá había sido herida y casi muere. Por que ya no pudiera tener más hijos.
Hijos, herederos…
Su papá quería más herederos, escucho alguna vez en los chismes en las calle.
Mamá ya no podría tener más bebés…
¿Papá abandonaría a mamá por eso?
¿Los dejaría?
Comenzo a respirar entrecortadamente asustado ante esa idea cubriendose su boca con sus manitas, tenía la impresión que su corazón se saldría por su garganta.
Triste y atemorizado.
Su padre clavo su vista a la puerta, a sabiendas que alli estaba él.
Tenía miedo de entrar y afrontar la realidad, se quedo firmemente parado alli, sin moverse. La puerta se abrio de golpe mostrando a un alto hombre de cabellera negra con sus ojos azabaches clavados sobre su pequeño cuerpo. Escrutandolo, revisandolo…
Se mordía sus labios y cerro sus ojitos.
Sintió como era tomado rápidamente, levantado al aire y apresado en un abrazo fuerte y algo torpe por su padre casi dejandole sin aire. Un suspiro de alivio broto de los labios del hombre.
Sasuke se sentía realmente estúpido al haber pasado por alto a su hijo hace un momento, no tenía ni la más remota idea de como encararlo despues de su falta, pensaba y meditaba como disculparse, temeroso del reproche de su pequeño, pero el hecho de verlo fuera de la habitación le nublo los sentidos y se guio por su instinto paterno abrazandolo como nunca.
No tuvo tiempo de pronunciar algo cuando hubo un cambio en la respiración de su madre, sin darle tiempo su padre lo llevo con él al borde de la cama y sentándose cerca dejando al pequeño en el piso.
Los orbes verdes, algo apagados se abrieron poco a poco. Acostumbrándose a la luz distinguio la silueta de su esposo a su lado. Sonrio débilmente, con una mueca de dolor se paso su mano por su vientre… Cerro sus ojos, dolida, dandose la idea a que causa era eso. Pero tan rápido pudo recuperar algo de conciencia y recuerdos se sento en la cama tratando de bajarse desesperada con una muestra de pánico dibujada en su rostro.
— "¡Syuuske!" — grito — ¿Cómo está¿Mi niño? — luchaba contra los intentos de su esposo de tenerla quieta y recién operada. — ¡¿Donde está?! — chilló asustada
— "M-ma-má…" — murmuró bajito.
Sakura clavo sus ojos en el pequeñito que estaba descalzo en el frío piso con sus oscuros ojitos enrojecidos.
— "Oh Dios, gracias, gracias" — agradecía una y otra vez sujetando entre sus brazos fuertemente el cuerpecito de su hijo apenas Sasuke se lo acerco para que desistiera a pararse — "Tenía tanto miedo" — comenzó a derramar lágrimas. — "Estas bien, Dios mío, gracias" —
— "Mamá... perdoname… mamá" —
Tanto padre y madre se quedaron pasmados. Viendo a su pequeño hijo sujetarse desesperadamente a su madre y sollozando por lo bajito, tiritando.
— "Fue mi culpa… " — alcanzo a decir debilmente — "Que tú… ahora… Yo… ¡Lo siento!" — trataba de decir con su voz entrecortada…
— "Perdónanos tú" — negaba ella con la cabeza tras un minuto de silencio — "Debimos haber estado más pendientes… Discúlpanos" — estrechándolo con más fuerza si era posible —
Syuuske ladeo su cabeza divisando entre los cabellos rosas la cara de su padre, quien esbozaba una sonrisa dirigida a él mientras le revolvía los cabellos.
Tras eso, Syuuske descubrió gustoso que su padre seguía con ellos, no se despegaba de ellos. Claro, a su modo de demostrar su preocupación con su cara de pocos amigos y su poca habla. Pero le quedaba muy claro que no los iba a abandonar, los quería demasiado. A él y a su madre…
End Flashback
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Pero por más que tratará no podía quitarse eso de encima aún. Las sensaciones habían quedado grabados con fuego en su mente y alma.
No desobedecería a sus padres. Por eso renegaba a pesar de todo pero se quedaría en Konoha.
Curioso, aquella vez tenía que huir. Esta vez tenía que quedarse.
De pronto fue interrumpido en sus cavilaciones cuando sintió una fuerte patada en su espalda que tuvo que bajar del tejado yendo a parar al piso en un suave y elegante movimiento de aterrizaje.
Frunció el cejo, molesto, entornando sus ojos para contemplar que alla arriba se encontraba una personita curiosa dirigiéndole una mirada divertida y una sonrisita burlona.
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Más larguito que el anterior.
Muestra mi clara incapacidad para hacer oneshot -idea original-, y para colmo de males, mucho menos historias cortas (algunos que ya conocen el tanto que suelo escribir en mis fics XP)
Aún así actualize más rápido de lo normal, tiempo record de hecho para mi o.ÓU. Lamento si quedo algo confuso XO.
Jojojo, yo y mis intentos de drama u.úU
Muchas gracias por sus reviews :3
° Sakurass, lena haruno, Lady Lathenia , izumi-haruno, Jul13ttA y Sayuri °
