Hyuugacest Love.
Mi primer Hyuugacest, es de Neji y Hinata, los amo, si no les gusta, no lo lean. Es una serie de 10 oneshots sobre el amor tan amor de Neji y Hinata, los tropiezos, problemas, dificultades y sobre todo su amor y la forma en que lo enfrentan.
Hyuugacest Love capítulo dos.
Al que realmente amo.
Tu nunca lloras, Neji-nissan. Y yo lagrimeo por cualquier cosa.
Te he observado tanto como a Naruto, y ùltimamente me ha dado por hacer comparaciones. No me tomes a mal, pero estoy completamente segura que tú sufres más de lo que realmente estás dispuesto a admitir.
Y en los últimos días, me he dado cuenta de que solo tengo ojos para tí, Neji, volviendo a Naruto solo una especie de modelo a seguir.
Te observo al entrenar, cuando chocamos en la casa, cuando nos encontramos fuera de ella.
Me miras con indiferencia, y siento el suelo sacudiéndome, no soporto esa mirada tuya.
Cuando estamos juntos, en los breves momentos que estamos juntos, deseo decirte una infinidad de cosas, pero mis propias palabras me traicionan y creo que tú solo me escuchas por simple obligación.
Como todo en la vida.
-Hinata-sama, está muy pálida¿se encuentra bien?
No, no estoy bien. Quiero arrancarme estos sentimientos, quiero confesarte todo lo que día a día se acumula en mi pecho por tí. Deseo que me mires como yo solía ver a Naruto y como ahora solo te veo a tí. Deseo que me desees como yo te deseo.
-No te preocupes, Neji-nissan, me encuentro bien.
-Hiashi-sama ha salido, Hanabi-sama se encuentra en la academia, no hay nadie en casa...
Neji comenzó a decir una especie de discurso, y cuando mencionó la palabra "destino", decidí no prestarle mucha atención.
Al menos, hasta que sentí sus manos en mis hombros y sus cálidos labios besaban con urgencia los míos.
-Shhh, no diga nada, Hinata-sama.
Quedé paralizada en ese momento. Neji se atrevió a besarme, comenzaba a tocarme con urgencia, y cada caricia se sentía como una brasa ardiente. Cerré mis ojos, temerosa de que todo fuera solo una ilusión, y dado el ritmo de sus anheladas caricas comencé a gemir sin control, incitándolo a seguir adelante, a tomarme si era lo que deseaba.
-Neji... te deseo...
Con estas palabras, logre enlazarlo a lo que bien podrìa llamar destino. Todo fue como en un sueño, como si en el mundo solo existiéramos los dos. No recuerdo còmo se dio, no recuerdo si pensé en el riesgo, solo sé que lo deseaba tanto, que cuando logré ordenar mis pensamientos, yacía sobre mi, recostados en el futón de mi padre, nuestras respiraciones agitadas, nuestros cuerpos desnudos, enlazados, y una sonrisa que permanecerá en mi mente sin importar las circunstancias.
Permanecimos en silencio un rato más, La sonrisa poco a poco se fue borrando de tu rostro, tus ojos brillaron con algo que solo pude asociar con arrepentimiento, y lentamente comenzaste a alejarte de mi.
-Perdóneme, Hinata-sama, no quería...
-¿Qué te perdone?
-Solo fue... no era mi intención... yo...
Las lágrimas comenzaron a traicionarme¿Y si solo lo hizo por un impulso¿Y si solo se acostó conmigo por curiosidad¿qué sería de mi si no me amaba?
-Neji¿por qué te acostaste conmigo?
No quería sonar cruel, solo quiero una explicación. Sé que yo fui la que propicio todo, la que aceptó sin dudar, la que te invitó a entrar en mi, pero ¿por qué comenzaste a dudar¿por qué ese arrepentimiento en tus ojos?
-¿Me aborrece, Hinata-sama?
Lágrimas, pero estas no son mias.
Neji estaba llorando.
-Yo la he querido desde que la conocí, y desde el momento en que fui sellado, fue como si me cortaran todas mis esperanzas. Tenerla ahora aqui, conmigo, era uno de mis màs grandes anhelos, y cuando usted me permitiò ser parte suya, no tiene idea del regocijo que sentí en mi pecho. Pero usted AMA a Naruto.
-¡Eso no es cierto!
Corrí a abrazarlo, ya que si lo dejaba ir, lo perdería por siempre.
-Neji, yo te quiero, te quiero más que a nadie. Me sentía desesperada, no tenía idea de lo que sentías por mi, y no quise malinterpretar tus palabras.
Créeme Neji.
Date cuenta que eres tu al que realmente amo. No de dejes, por favor.
-Por favor, nissan, no me dejes, por favor.
Pude sentir còmo limpiaste las lágrimas de mi rostro, y volviste a besarlo con ternura. Un beso que sabia a menta y a sal, por el sabor mezclado de nuestras lágrimas.
-No te dejaré, Hinata-sama.
Entonces reparamos en el futón de mi padre, el cual quedo estropeado.
-...
-...
-Hinata-sama...
-...
-Otra vez está pálida...
-...
-¿Hi...?
-¡KYAAAAAAAAAAAAAA¡ME VA A MATAR, OTOU-SAN ME VA A MATAR!!!!!!!!
-...
-Neji-nissan¿qué hago?
-...
-¿Neji?
-Supongo que solo podremos esperar a que llegue, ya que esto se sabrá tarde o temprano. Está en el destino...
Y otra vez comenzó a hablar del destino...
FIN
