Hyuugacest Love
Bueno, este es el quinto oneshot¿verdad?
Hyuugacest Love 5
Amor verdadero
Ella salio al patio, sentía un poco de miedo, puesto que era la primera vez que salia sola al jardín estando nevado, pero no se debía preocupar. El patio no era demasiado amplio y ningún ninja la atacaría.
El siguiente paso era la nieve. Se veía muy bonita, y tenía muchas ganas de jugar con ella desde que vio a otros niños jugando con ella, pero su papá le había prohibido jugar de esa manera.
Pero su papá no estaba en ese momento, y el resto de los adultos cumplían otros deberes.
Con cuidado, con el mayor sigilo posible, Hinata se agachó y trató de bajar hasta la nieve, pero no contó con que la madera estaba fría, y soltándose, cayó de lleno a la nieve, dejando un hueco en el que difícilmente se le vería.
-¡Auxilio! -gritó con todas las fuerzas que le permitieron sus pulmones, pero nadie acudía- ¡Auxilio! Papá, papá -la chiquilla comenzó a lagrimear, pero el frío no le permitió seguir sollozando- ¡Kya! Buaaaaaaa!
De repente, sintió una mano un poquito más grande que la de ella, y asiéndose de ella, pronto se vio liberada de la prisión de nieve en la que había caído.
-Snif, gra... gracias...
Cuando levantó su mirada, se halló la mirada molesta del niño que conoció el día de su cumpleaños, recordó que este le había dicho a su papá que era bonita, así que le sonrió.
Pero él no estaba sonriendo.
-A...Arigato -le dijo sonriéndole un poco más sin ocultar el sonrojo, pero el niño, en lugar de responderle, la volvió a empujar a la nieve y se fue.
-¡Kyyyyyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Afortunadamente, su papá regresó y escuchando su grito, dio rápidamente con ella y le dio un breve sermón acerca de su indicación de no acercarse al jardín, mismo acto que culminó con media hora de sollozos de la pequeña.
Al día siguiente, aún estaba nevado. Hinata, aprovechando que su papá y su mamá aún desayunaban, se acercó al borde del pasillo para ver la nieve, que había aumentado de cantidad, y de pronto, sintió dos manos empujandola contra la nieve.
-¡MMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMH!
Y como el día anterior, el papá la volvió a sacar, y la volvió a regañar. Y ella volvió a llorar. Y el niño seguía viéndola de esa manera.
Y esa rutina, de alguna manera u otra, se repitió toda la semana y en todo momento posible. Hiashi se preguntaba cómo es que su pequeña de tres años fuera tan torpe para caer a cada rato en la nieve y de esa manera, por lo que, al día siguiente, se dedicó a espiarla.
Esto fue lo que vio.
Hinata salio del cuarto, buscando con la vista a personas mayores. Tan pronto se sintió segura, salio cuidadosamente, sin dejar la vigilancia, y se acercó al borde del pasillo de madera.
-"Solo me falta que ella sea la que se aviente" -pensó Hiashi, y de pronto, notó una figurilla de cabello castaño y frente vendada que vigilaba en un punto escondido a su hija, y poco a poco se iba acercando- "Neji¿qué hace en esta parte de la casa y tan temprano?" -observó en el niño de 4 años una maliciosa sonrisa, como si estuviera a punto de -"Oh, no" -y sí, Neji empujó a Hinata a la nieve, cuando esta apenas había agarrado un puñado.
-¡Kyaaaaaaaaaaaaaa!
Pensó en salir antes de que el chiquillo se diera a la fuga, pero para su sorpresa, una bolita de nieve salió del hueco donde estaba Hinata, y aterrizo en la cabeza del chico. Este se volvió molesto, buscando al responsable de dicha acción, y deduciendo que solo la pequeña lo pudo haber atacado, se acercó para sacarla.
-A... ariga...
Y la volvió a empujar, pero contrario a lo que incluso Hiashi espero, Hinata se agarró con fuerza del brazo de Neji, cayendo ambos en la nieve.
-¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAH! -fue el grito de los dos.
Hiashi no pudo evitar sonreir. A pesar de todo, eran niños, y Neji, en particular...
FlashBack
-Neji¿tu papá te dijo que de ahora en adelante protegerás a Hinata?
-Hai, Otousan me lo dijo, y yo la protegeré muy muy bien -contestó el niño con una gran sonrisa.
-¿Y eso te hace feliz?
-Hai, Hinata-chan es una niña muy kawaii, me gusta mucho...
Termina el flashback
Hiashi salio de su escondite, dispuesto a sacar a ambos niños de la nieve, y como esperó, Hinata aún no soltaba a Neji, y este, al ver a Hiashi, mostro una mirada llena de odio, confusión y miedo.
-Neji, este no es un lugar para jugar, y esa no es la forma más adecuada para jugar. Anda, vete.
El chiquillo echó a correr, volteando varias veces hasta desaparecer tras una esquina.
-¿Hinata?
-¿Otousan?
-¿Por qué no me dijiste que Neji te empujaba a la nieve?
Hiashi observó que su hija se sonrojaba, bajaba su cabeza y se ponía a jugar con sus dedos.
-Esta bien. Anda, ve a cambiarte o te resfriarás.
La niña regresó a su habitación y Hiashi se sentó a meditar.
-Kami-sama, si Hinata va a tener hermanos, que sea niño o una niña muy sensata, onegai...
Una bolita de nieve se estrelló en la cabeza del líder de familia, pero no había nadie ahi.
-¡Hey!
La puerta del cuarto de Hinata se cerró y Hiashi escuchó la infantil risa de su hija.
FIN
Nota de la autora - Muy tierno¿no?
