Tal vez
después
"Hola."
"Hola."
"¿Puedo sentarme aquí?"
"Si quieres."
"Uhm... ¿Vienes muy seguido?"
"Casi todos los días."
"¿Estás ocupada?"
"Sí, algo."
"¿Algo?"
"Sí."
"¿Cómo es eso?"
"No te entiendo."
"Quiero decir, si tienes novio."
"No." 'qué tipo raro'
"Perdón, es que no soy de por aquí."
"Hmm..." '¿ocupada? no es como si fuera una silla'
"Es que me pareció que eres una niña con quien se puede platicar."
"Depende. Ahora no tengo tiempo."
- - -
'¿cómo
terminé así?'
"Tuve
una novia el año pasado, pero terminamos..."
Había
pasado casi media hora desde que ese tipo se había sentado en
la mesa al lado de donde Tomoyo se había
establecido para hacer la tarea acumulada de la semana, y no había
parado de hablar. Resultado: Tomoyo no había podido avanzar de
la página donde se quedó la noche anterior.
"Después
de la panadería, trabajé repartiendo..."
'no
vuelvo a venir a este lugar', pensó
ella.
"Oye,
ha sido muy interesante hablar contigo. ¿Quieres salir conmigo
el fin de semana?"
"Mira,
me tengo que ir ahora. Adiós."
Y salió
de la cafetería a toda la velocidad que le permitían
sus pies.
'algo
me dice que ese tipo no es confiable'
- - -
[hola,
quieres salir el sabado?
[esta
bien, donde?
[vamos a
desayunar y luego vemos te parece?
[ok
Aún
no podía creer que aquél tipo hubiera
estado preguntando por su número. No, más bien, no
podía creer que alguno de sus "amigos" se lo hubiera dado
a un completo extraño.
Tenía
que ser mala suerte.
Le
había enviado unos cinco mensajes diarios desde el día
en que se sentó al lado suyo. Al principio los había
ignorado. Después, había sentido lástima.
Ahora,
y sólo para quitárselo de encima, tendría que
verlo el sábado. Lo único
positivo es que al menos su madre dejaría de preocuparse de
que no saliera con alguien después de que se enteró de
lo que había sucedido con Sakura. Esto le daría
suficiente para un mes de paz.
- - -
Los
mensajes siguieron llegando toda esa semana. El tipo parecía
extremadamente emocionado con la cita. Tomoyo sólo podía
voltear los ojos con cada mensaje.
El
viernes en la noche, Tomoyo ya había decidido plantarlo. O
inventar algo. La idea de matar figurativamente a un pariente era muy
atractiva.
Sin
embargo, no hubo necesidad de hacerlo.
El
sábado por la mañana, cuando Tomoyo seguía
durmiendo en lugar se estar preparándose para salir, llegó
un nuevo mensaje.
[oye no
puedo verte hoy mi abuelo murio anoche lo siento
[que mal
Por un
momento Tomoyo se sintió realmente mal de haberse sentido
agradecida por la muerte de alguien.
'de
la supuesta muerte de alguien no confío en ese tipo'
- - -
La
siguiente semana pasó lentamente, pero sin ningún
mensaje ni llamadas indeseables.
Tomoyo
había empezado a pensar que aquél tipo ya se había
olvidado, o que se había dado cuenta de lo
mal que ella había intentado que lo pasara.
El mensaje
que recibió el siguiente fin de semana confirmó sus
sospechas acerca de la confianza que no le había inspirado..
[tengo que
decirte la verdad tengo novia
Tomoyo se
alegró de sus buenos instintos.
[sabia que
estabas mintiendo
[llevamos
5 años y ella quiere terminar conmigo pero no quiero tirar a
la basura todo este tiempo juntos
'¿me pregunto por qué querrá terminar?', pensó Tomoyo sarcásticamente.
[pues dale
su espacio puede ser lo mejor para ambos
[tu
crees?
[a lo
mejor solo quiere poner en claro sus ideas, dale un tiempo
[voy a
seguir tu consejo
'esa
muchacha debería contarme como su amiga convencer a un
indeseable de que se aleje no es fácil no sé cómo
pudo soportarlo tanto tiempo no sé por qué yo he de
soportarlo es patético cómo se ha aferrado por ocho
años a algo que ya no existe si es que alguna vez existió'
Rió
ante la ironía. 'qué
exactitud'
- - -
[eres una
niña lindisima ya estoy mejor despues de cortar con mi novia
quieres salir el viernes?
Tomoyo
borró el mensaje. Y todos los que siguieron. Eran peor
que verse en un espejo.
